· Pereza·
Pereza es saber que hay ocho cadáveres en el depósito, que a todos ellos les extrajeron el corazón y lo intercambiaron por otro, que deberás volver a abrir la incisión en Y sin atreverte a conjeturar que eso ya habla de un asesino con cierto nivel de conocimiento forense y rebuscar entre corazones cual es el que pertenece a qué miserable cuerpo.
Tomar el escalpelo, comenzar la incisión y que un detective con manías auto destructivas entre en la sala, tú sala esterilizada sin estar debidamente ataviado, alegando algo sobre la ingesta de venenos y añada a tu lista de quehaceres, un examen toxicológico, de estómago, intestino y por qué no, se siente como la Reina Madre a unos 20cm de distancia para asegurar que lo hagas todo debidamente y sin rechistar.
Volver a tomar el escalpelo mientras imaginas que lo insertas en su petulante cuello, volver a llegar a la parte interesante y que un segundo individuo haga su aparición en escena, tú giras tu cuerpo unos 45º aproximadamente, escalpelo en mano y mirada ardiente, uno es admisible dos…el nuevo individuo es jodidamente apuesto, alto, delgado, elegante, habla hasta por los codos pero tú no has captado nada más allá de su nombre.
Se llama Sherlock Holmes, tú eres Molly Hooper y tu cadáver número uno, sigue exactamente como te lo trajeron hace más de dos horas y veinte minutos.
