Capitulo 6 Midiendo las Fuerzas (Segunda Parte)
Saori se tomaba muy en serio lo de su entrenamiento, el caballero de géminis era un maestro bastante exigente. Debido a que el cosmos de la chica era mucho mas poderoso que el de su ahora maestro, ellos se enfocaron en practicar como predecir y evadir los ataques de sus oponentes. Y porque no también, un poco de entrenamiento en artes marciales y peleas con contacto físico le seria de mucha ayuda a la chica. Este último curso resulto un poco estresante para Saga, ya que no es evidente tener sobre si, por debajo y siempre tan cerca el hermoso cuerpo de su Diosa.
Aunque su mente trataba de ser objetiva, había cosas que él no podía evitar Saori como persona era una mujer, amable, valiente y hermosa, divinamente hermosa. Saga por su parte no tenia mucha experiencia con mujeres, a pesar de que cuando usurpo el puesto del patriarca siempre se le veía rodeado de hermosas damiselas, realmente no era él quien disfrutaba de esos placeres. Arles era quien tenia el control de su mente en casi el 90 por ciento del tiempo y si es verdad que de vez en cuando le dejaba unos momentos en libertad, estos eran tan breves se podrían llamar insignificantes.
Una relación amistosa comenzó a surgir poco a poco entre ellos, después de cada entrenamiento ella entablaba largas conversaciones con él de cada duda o tema posible que le surgiera en su mente. El aunque en un principio se sintió algo intimidado por la extrema confianza que la peli morada le demostraba, poco a poco fue abriéndose delante de la chica. Saga resulto ser además de un excelente maestro, un amigo encantador; ella se convertía día a día en algo mas que la deidad a quien él servía.
En fin, había que concentrarse, era lo que el caballero de géminis se decía constantemente, ir al encuentro de Poseidón no seria así de sencillo. No quería ni podía permitir que su Athena fuese a resultar herida durante este encuentro, si así es, su Athena, porque aunque ella aun soñase con el desaparecido pegaso, en el corazón de Saga solo había sitio para ella.
Pasado el primer mes, frente a frente, Saori decidió que había llegado la hora de medir sus fuerzas y así darse cuenta si se encontraba a la altura para poder liderar a los dorados y las amazonas en su posible enfrentamiento con Poseidón. Así es que decidió que la única forma de saberlo seria enfrentándose en un combate amistoso con alguna de las 7 nuevas amazonas.
Gabrielle seria su oponente y el maestro Dokho serviría de arbitro en el combate.
El resto del equipo permanecería de público y así podrían cerciorarse del nivel de las contrincantes.
-Están ambas listas? Recuerden que aunque es un combate amistoso es importante que den el 100 por ciento de ustedes mismas, es indispensable ver si se encuentran a la altura de la prueba a la que pronto nos enfrentaremos.- Las palabras del antiguo maestro fueron seguidas de un gesto afirmativo de ambas chicas, así cada una en su posición iniciaron su combate.
Fue Gabrielle la primera en lanzar su ataque en un segundo los hermosos ojos azules de la rubia se volvieron blancos –Abreme tu inconsciente!-Una onda expansiva luminosa cubrió por completo a Athena y en un segundo se dio cuenta que ya se encontraba en el ring de combate. Athena había sido transportada a un extraño bosque en medio del cual corría un riachuelo, el lugar era hermoso y tan apacible. Saori no dudo en acercarse a ver de cerca el paso del agua cuando en un segundo al mirar su reflejo otra figura apareció junto a ella.
-Seiya por todos los dioses eres tu?! – Sus ojos no la engañaban, el japonés se encontraba a su lado y en cuanto ella quiso abrazarle de emoción, el rostro de Seiya se desfiguro transformándose en una figura abominable cuyas garras habían apresado a la peli morada. El agarre era tan violento que su brazo comenzó a sangrar y el dolor se hacia presente. Ella reacciono concentrando su cosmos energía y lanzando un rayo que desintegro a la criatura. En ese instante comprendió de lo que se trataba el poder de Gabrielle, esta llegaba a su mente manipulándola y creando falsas visiones. Ahora habría que sacar a la rubia de su cerebro así que con toda su fuerza ejecuto el acto.
–Se acabó!- Dijo con voz fuerte Saori concentrando su cosmos y dirigiendo un rayo desde su entrecejo a la velocidad de la luz, mismo que se estrello en la cabeza de Gabrielle tumbándola al suelo logrando con esto cortar el ataque de la rubia y regresando a la realidad a su oponente.
La emoción de los presentes se hizo ver, Saga se sentía orgulloso de exponer su buen trabajo como entrenador de Saori. La misma Gabrielle le dedico una señal de respeto a su contrincante, aunque aun el combate no estaba terminado. En un segundo otra onda expansiva salió de Gabrielle, pero esta vez la peli morada se cubrió con la explosión de su cosmos rebotando el ataque quien al tocar a Gabrielle no le producía el mínimo efecto.
-Pero como es posible que su onda expansiva no se vuelva contra ella?- decía una bastante sorprendida Shaina de cobra.
–No hay odio en el ataque, este solo se envió para detectar si el oponente tiene puntos débiles, pero no se envía con la intención de lastimarle, es su propia debilidad o miedos quienes le atacan. Gabrielle no tiene miedos así que es inmune a este- le explico Eliana la del rayo violeta.
-Veras Shaina, Gabrielle es de las mas pacificas del grupo, con este ataque lo que ha pretendido es mostrarle a vuestra Diosa en donde se encuentra su debilidad para que así trabaje sobre ella.- Le explico la amable Angela.
-Tu compañera tiene esa única técnica de ataque?- Esta vez era un muy intrigado Shion quien hacia la pregunta, ya que él había entrenado con ella y solo esa técnica había sido utilizada por la chica.
-No además 4 de nosotras tenemos el poder de controlar los elementos, así pues Gabrielle es una de ellas. Mitchelle controla el viento, como pudieron verlo el primer día con Kanon, Gabrielle el agua, Aurora el fuego y yo la tierra.-
-Como es eso de que controlas la tierra?- pregunto Shaka de Virgo.
-He entrenado contigo todo este mes y no te has dado cuenta? Oye Shaka he abierto la tierra en casi todos los ataques que te he lanzado.
-Cada vez que te lanzo mi tesoro del cielo desapareces, y bueno si sentía que temblaba el suelo pero crear terremotos puede ser un ataque estoy de acuerdo, pero controlar al elemento de la tierra conlleva muchas cosas.- Le contesto muy tranquilamente el rubio.
- Digamos que puedo hacer temblar la tierra ocasionando terremotos, puedo convertir valles enteros en desiertos desolados o crear bosques en medio de una sabana. Aunque también puedo devolverle vitalidad a las plantas y a los cuerpos vivos.-
-Disculpa mi comentario- le decía en esta ocasión Mu de Aries – pero ese tipo de poderes son, bueno son típicos de los dioses y se supone que ustedes son simples amazonas.
-Les habíamos dicho que nuestra orden guarda muchos secretos, pero también que estaríamos a la altura de esta misión. Además ustedes los caballeros dorados de Athena son famosos por poseer también fuertes cosmos capaces de perjudicar en ocasiones el ambiente de los sitios en donde se encuentran. Cuando Camus se molesta con Milo nos deja fríos a todos los que estamos cerca, decía divertida la morena.
-También tienes el poder de curar los cuerpos como yo?- continuaba el interrogatorio Aiora de Leo, si de curarles mas no de revivirles, de eso se encarga la energía superior el creador, no nosotras.
El interrogatorio fue interrumpido por el sonido de un silbato que anunciaba el inicio de otro combate, solo que este seria de contacto, el objetivo era que ambas contrincantes se enfrentasen sin utilizar sus técnicas del cosmos. Ahora la diosa de la sabiduría debía hacer prueba de que estaba a la altura de sus amazonas, a golpes, claro esta.
Shaina seria su contrincante y Saori se preparaba del otro lado del ring para enfrentarse con ella.
Al mismo tiempo Gabrielle y Eliana se miraron misteriosamente para después comunicarse via cosmos con Mitchelle.
-Estas de acuerdo?- Preguntaba Gabrielle a su compañera -Si adelante, después de todo es la única forma de saberlo.- Las tres chicas parpadearon una sola vez en señal de aprobación. En total discreción Gabrielle envió un pequeño rayo indetectable para el resto de los presentes, pero que fue a parar en el entrecejo de la cobra.
El combate comenzó y en centésimas de segundos Shaina se vio invadida de recuerdos de su pasado, entre ellos de su antiguo amor por Seiya de Pegaso. Escenas de Seiya tomando en brazos a Saori, salvando a la chica una y mil veces, mientras que ella permanecía siempre como espectadora esperando sin éxito adquirir la atención del moreno. Cada vez que ella se dejo golpear, casi matar para proteger a su amado caballero sin obtener de él nada que no fuese una simple, aunque sincera amistad. El dolor se apodero de la peli verde haciéndola soltar tremendos golpes en contra de su contrincante, su rival.
Saori esquivo cada golpe hábilmente, aunque se percato que había algo mas que el espíritu de competencia que motivaba a su oponente, basto un segundo en el que Shaina lanzo su puño directo al rostro de la peli morada y ella lo esquivara atrapando su brazo dirigiéndola directo al suelo. La rabia y la humillación comenzaron a llenar el espíritu de la cobra y quizás sin percatarse encendió su cosmos enviando a volar a Saori, a escasos metros de distancia.
Los dorados se vieron obligados a intervenir, Saga corrió directo hacia su alumna abrazándola con fuerzas y cubriéndole de una garra de trueno que Shaina acababa de enviar a toda velocidad. De inmediato ese ataque se vio bloqueado por el muro de cristal de Mu, ya que en un segundo el lemuriano se tele transporto quedando frente a la peli verde para así bloquear sus intenciones y reprimirle por su falta cometida.
-Estoy bien Saga no te preocupes, pero creo que aun Shaina y yo no hemos terminado- Saori se veía segura y decidida a continuar su combate.
-Pero Saori mírala esta como poseída!- la preocupación y el miedo de Saga sorprendió y conmovió a la chica, pero ella ya estaba decidida y dirigiendo una mirada hasta Gabrielle le dijo en voz alta.
-He comprendido Gabrielle, ahora haz lo que tienes que hacer!- los presentes se miraron sin comprender una palabra de lo que Saori había dicho, pero a todos les quedo claro que el extraño comportamiento de la cobra había sido provocado por la rubia y en cierta forma su diosa lo aprobaba.
-Estas lista para entrar?!- pregunto con voz firme la del rayo blanco.
La inquietud de los dorados se sentía, sobre todo la de Saga quien no quería soltar la mano de Saori.
-Pero que demonios esta pasando, a que se refiere?!-
-Debes confiar en mi, lo que Gabrielle ha hecho ha sido por el bien de todos y sobre todo de Shaina. Saga, confía en mi no tardare.-
Mirando hacia Gabrielle le grito -Estoy lista adelante! Mu retira tu muro de cristal ahora y mira que Shaina no se vaya a lastimar!- El lemuriano obedeció sin dudar la orden de su diosa y de inmediato retiro su muro.
Un fuerte rayo fue enviado por la rubia hacia las dos chicas, haciendo que ambas perdieran el conocimiento. El cuerpo de Shaina fue detenido por el caballero de Aries, mientras que el de Saori cayó en los brazos de un muy preocupado Saga que no acababa de entender lo que pasaba.
-Ustedes 7 que demonios están haciendo!- Shura de capricornio no pudo contener su furia ante el extraño comportamiento de las del Prisma. –Porque han intervenido en el combate, que esta pasando aquí?!
Shura estaba bastante molesto y se acercó a Mitchelle en posición de ataque, la peli roja ni siquiera se inmuto. Estaba totalmente ida e ignoraba los gritos del capricornio. Cuando éste decidió violar la distancia de seguridad de la chica, cual fue la sorpresa de que se topo con Kanon quien se puso como barrera entre ambos.
-Athena nos ha pedido su confianza, no vez que esta de acuerdo, cálmate o me encargare yo de calmarte por mis medios!-
Mitchelle le dedico una mirada totalmente vacía a ambos jóvenes, parecía que su mente estaba en otro sitio.
Saori se encontraba dentro de la mente de Shaina, desde ahí apareció Mitchelle junto a su amiga. Shaina se encontraba en una especie de prisión creada por su inconsciente, además estaba encadenada y herida.
-Por todos mis parientes, Shaina! Porque… que le ocurre?-
-Shaina siempre estuvo ilusionada por Seiya, según ella fue el hombre más bueno que jamás había conocido. Hizo muchas cosas para demostrarle sus sentimientos, sabes cuando estabas atrapada en el pilar central de Poseidon, Shaina llego recibir en su cuerpo las flechas que Poseidón había desviado contra Seiya.- Las palabras de la del rayo azul hicieron que la diosa sintiera tristeza y compasión por su amazona
-Ella también le amaba? Pobrecita debió haber sufrido tanto y siempre guardo todo eso dentro de si misma. Si tan solo yo lo hubiese sabido?-
-No hubieses podido hacer nada, Seiya no sentía lo mismo por ella, y de hecho ni siquiera es amor lo que Shaina sintió por ese chico. El amor es un sentimiento que se mueve bidireccional, fuera de las batallas ella no tenia contacto con él. Realmente ella creo una fantasía en su mente con este chico y después creyó que era amor. Ahora mira como esa fantasía solo la aprisiona y la lastima. Espero que logres hacerla entrar en razón porque mientras ella tenga esos celos por ti es vulnerable a caer frente al enemigo.- Sin mas Mitchelle saco una llave de su bolsillo y con ella abrió la celda en donde Shaina yacía en el suelo, herida y casi agonizante.
Saori se acercó a tocar el cabello de la chica esta le dirigió una mirada de vergüenza a su Diosa.
-Athena perdóname, he levantado mi mano contra ti, merezco morirme por tal afrenta.- Las lagrimas comenzaron a mojar el rostro de la cobra quien ahora ya no se encontraba colérica, mas bien estaba abatida.
-Shaina no tengo nada que perdonarte, me duele verte así, y mas que en parte me consideres culpable de tu dolor. Yo no planee enamorarme de él, ni jamás le pedí que hiciese todo lo que hizo por mi además quiero pensar que lo hizo por salvar nuestro mundo y a las personas que aquí habitan. Perdóname si alguna vez hice algo que te hiriese, perdóname por no haber podido evitar que los Dioses se lo llevasen lejos de ambas.-
-Athena, él nunca me correspondió, ya que es imposible de amar a alguien cruel e indigna como yo. He querido desquitar mi frustración contigo, siendo yo la única tonta en esta historia.-
-Shaina la ley de las amazonas esta abolida, ahora ya no te tienes que igualarte a los hombres, te doy la libertad de ser tu misma. Eres una hermosa, fuerte y valiente guerrera, por favor no cierres tu corazón, ni lo limites a ser de alguien que no quiso corresponderte. Sabes quizás el amor, el verdadero amor aun no se ha presentado ante ti y esta ahí esperando que tu le permitas acercarse.-
Y así sin mas, Shaina se hecho a llorar en los brazos de su diosa liberando todo el dolor que había guardado por años para ella misma. Las cadenas fueron desapareciendo y sus heridas dejaron de sangrar.
La voz de Mitchelle interrumpió la tierna escena -Hay alguien que quisiese ayudarte Shaina- sin mas Eliana apareció de frente a las dos chicas y acercándose a la peli verde coloco sus manos a nivel del chacra del corazón proclamando en voz fuerte – Que tu alma sea desintoxicada y que el veneno que te cegaba parta para siempre!- Un hermoso rayo violeta entro hasta el fondo del corazón de la cobra, y aunque sus heridas aun seguían visibles, ahora se sentía libre.
En un instante ambas chicas despertaron de su trance, y se vieron cada una en brazos de un apuesto caballero.
Mu se dirigió inmediatamente a Shaina para comprobar que la energía que antes la había invadido ya hubiese desaparecido. –Shaina que paso, te encuentras bien?- La cobra no pudo evitar sonrojarse un poco al ver tan de cerca el hermoso rostro del caballero de Aries con esos ojos verde esmeralda de mirada tan apacible.
-Estamos bien, lo siento muchísimo, yo simplemente no quise… -
Saori se ponía de pie ayudada por Saga quien se percataba que la chica estuviera en forma.
-Shaina y yo estamos bien caballeros! Sentimos mucho haberles preocupado tanto, pero era necesario que esto ocurriera para ambas. Muchas gracias Gabrielle, a las tres!- señalando además a Eliana y a Mitchelle quienes sin mas le hicieron una pequeña reverencia a la diosa y enviaron una sonrisa cómplice para ambas chicas.
Shion no tardo en acercarse a Athena para pedirle una que otra explicación de lo ocurrido, pero ella evadió el tema por completo.
-Que les parece si vamos todos a comer no se ustedes, pero estoy segura que Shaina y yo nos morimos de hambre.- La peli verde sonrió cómplice de Saori y así todos los presentes se dirigieron al comedor.
El tiempo estaba ya a sus espaldas, el momento de ir en busca de los caballeros de bronce había llegado. Durante la cena, Saori les informo que en la mañana siguiente partiría con un pequeño grupo en busca de sus antiguos guardianes y amigos. Era una idea interesante, sin embargo, el hecho de que los caballeros de bronce no tuviesen recuerdos, y por lo tanto, no utilizaran sus cosmos los volvía ilocalizables. Como siempre ese era un problema que la diosa de la sabiduría ya sabia como solucionar.
Pasada la cena todos se dirigieron a sus respectivas alcobas para descansar, ya que en la mañana siguiente un pequeño grupo compuesto por Saori, Shaina, Mu, Aurora y Mitchelle saldría con la misión de encontrar a los caballeros de bronce y averiguar si era posible que se unieran al grupo.
Mitchelle se dirigía en toda tranquilidad hacia su habitación por un oscuro pasillo cuando de la nada una misteriosa figura la toma del brazo arrinconándola contra la pared colocándose solo a unos milímetros de su boca.
-Tendrías que ser menos violento muñequito, por poco y me dejas un chichón en la cabeza.- La expresión espontanea y sin miedo de la chica provoca una sensual sonrisa en el gemelo menor, quien sin más no dudo en romper sus distancias por medio de un apasionado beso al que la chica correspondió con gran ímpetu.
Las manos de Kanon comenzaron a recorrer y delinear el cuerpo de su "muñequita", mientras que ella embelesada enredaba sus dedos en la hermosa melena azul del chico.
La intensidad de sus besos fueron subiendo, Mitchelle podía sentir de nuevo ese calor proveniente del corazón del guerrero. Era una energía poderosa y a la vez tan sublime le transmitía una sensación de seguridad, le nutria. El por su parte lo único que deseaba era que ese momento fuese eterno y que esa mujer se quedase en su vida. Y seguro deseaba hacerle una que otra cosilla inolvidable esa noche, pero sus planes fueron frustrados.
Al fondo del pasillo se escucharon pasos y ambos jóvenes se separaron, no sin que antes él le diera un pequeño y tierno beso.
-Sabes no pienso quitar el dedo del renglón, tu eres para mi pequeña.- Le dijo vía cosmos mientras tomaba rumbo a su habitación. Mientras que la respuesta de ella no se hizo esperar-y tú eres para mí, pero por ahora buenas noches mi precioso.-
En uno de los balcones de la casa Aurora esperaba paciente hasta que Saori apareció.
-Has traído lo que te he pedido?- La diosa le entrego una caja de cartón a la chica quien la abrió y sonrió al ver su contenido.
-Aurora crees que con esto bastara?-
-Si es perfecto, te veré mañana! Y no te preocupes tendré la información antes de irnos.-
