Don't Forget To Remember Me

Autora: Namida no YukaKyo

Serie: FullMetal Alchemist Y pertenece a su respectiva autora.

Pareja: Roy x Ed

Categoría: AU. Drama, Romance, Angst... Yaoi (Chico x Chico) así que ya lo leíste, si te desagrada la idea, abstente de seguir leyendo y largo de aquí ¬¬

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Don't Forget To Remember Me

6.- Extraña Cercanía

Había puesto sus manos sobre el cristal de la ventanilla y poco faltaba para que su rostro lo estuviera también. Y es que no podía evitarlo, el espectáculo era maravilloso. La nieve cayendo tan lentamente sobre todo, cubriéndolo de un blanco uniforme.

Las pequeñas callecillas que el coche recorría, estaban llenas de vida. Las diminutas aceras atestadas de personas alegres que en parejas o multitudes caminaban despacio deteniéndose una que otra vez en los llamativos aparadores.

No le faltaban ganas para bajarse del auto y acompañarlas, después de todo no se lastimaría, era poco decir que iban a vuelta de rueda. Exageradamente lento. Y eso le agradaba ya que de esa manera podía apreciar la vida en la ciudad.

Paso su mano por el vidrio, limpiándolo del vapor con la tela del guante. La visión de las calles y de la gente seguían ahí, pero a pesar de ser tan atrayente, comenzaba a fastidiarle. Ed desvió la mirada de la ventanilla girando los ojos de hastío al notar que ambos adultos continuaban enfrascados en una conversación que para él no tenia sentido alguno.

Aunque por alguna extraña razón los nombres y rangos que mencionaban le eran conocidos. No sabia, ni como, ni cuando los había aprendido. Simplemente estaban ahí presentes. Aunque de un momento a otro cambiaron drásticamente su conversación enfrascándose en la vida personal y amorosa del teniente.

Eso le molesto aun más de la cuenta. Frunció con violencia el entrecejo y se cruzo de brazos, hundiéndose en el asiento, notando el interés de Roy por las palabras del teniente. Dejando de mirar a Havoc para clavar su mirada dorada sobre el general que se encontraba sentado a un lado de él. Llamándole y exigiéndole atención silenciosamente.

No... No funcionaba.

Estaba siendo ignorado por completo.

Roy estaba mas que ocupado tratando de fingir interés en la vida del teniente. Pero si no lo hacia, sabia que sus continuas decepciones amorosas podían interferir en sus deberes con el estado. Como siempre lo hacia. Por ello ahora necesitaba saber si la chica que el teniente frecuentaba le hacia siquiera el menor caso.

Mas solo recibió una negativa por parte del rubio que con cigarro en la boca. Muy confiado y tranquilo sonreía mientras continuaba manejando. Eso era una buena señal.

— Entonces Denisse no era tan importante para ti— afirmo el general casi respirando aliviado. Mas la sola mención de aquel nombre había trastocado al teniente.

Había sido una muy mala idea decir aquello. Jean ahora se encontraba llorando a lagrima abierta. Prestándole poca atención a la calle por la que manejaba y descuidando de vez en cuando el volante. Hubo ligeros movimientos sobre el suelo y las llantas derraparon aunque no paso nada grave. No después de que Mustang le zarandear con fuerza.

— Y, teniente. Solo mire hacia el frente. Aun no queremos morir —

Havoc al menos seguía las ordenes, estaba completamente ido pero aun así prestaba atención. Roy suspiro cansado haciendo nota mental de nunca mas preguntarle por su novia al teniente al menos no cuando este estuviese manejando el coche en el que él iba.

Desvió la mirada de su subordinado, fijando sus ojos en Edward. Parecía tan ajeno a lo que dentro del coche pasaba que incluso no aparentaba estar afectado por el anterior percance producido por Jean. Aunque podía notar a simple vista que se encontraba demasiado aburrido.

Observaba aburrido hacia la ventana con su brazo apoyado contra la misma y su barbilla siendo detenida por la palma abierta de su mano, mientras jugueteaba con sus mechones, exhalando aire con sus labios, moviéndolos de un lado a otro.

El pelinegro sonrió suavemente, deslizándose por el asiento acercándose hasta él. No había pensado que con tanta facilidad podría estar tan cerca de su cuerpo, sin que este se hubiera dado cuenta. Pero Ed había reparado en su presencia muy tarde, justo cuando los labios de Mustang susurraron en su oído con suavidad.

— Pronto llegaremos a casa —

Ed no pudo mas que asentir torpemente. Un leve temblor le recorría y sus mejillas se sentían muy extrañas, demasiado calientes. Seguramente ya hora se encontraba mas que sonrojado. Podía sentir el cálido aliento del pelinegro haciéndole cosquillas en su oreja.

Vio como Roy levantaba su mano, limpiando el vidrio que ahora se encontraba muy empañado. Dejando a la vista la calle que transitaban. Lo vio señalarle algo y desvió sus ojos hacia las construcciones que le decía.

— ¿Ves aquellos edificios? — el rubio asintió — Detrás de ellos se encuentra mi casa —

— Falta muy poco para llegar — agrego Ed apenas pudiendo murmurar muy bajo aquello.

— Si, ya casi estamos ahí —

Los dedos de Ed se movían a pesar de estar entrelazados sobre su regazo. Estaba mas que nervioso y el temblor que recorría su cuerpo segundo a segundo sé hacia más intenso. Nuevamente le estaba sucediendo lo mismo que en el hospital, cuando Roy le estaba poniendo los guantes en sus manos.

Un poco mas y terminaría contra el pecho de Roy. No podría evitarlo. Suspiro sutilmente asombrado al ver como una de las manos del militar se acercaban a su rostro, acariciado con delicadeza uno de los mechones rubios de su flequillo.

Rió suavemente entrelazando sus dedos con los de Roy y haciéndolo reír a él también. Aquellos jugueteos entre ambos eran tan cándidos e inocentes y extrañamente a ambos les hacia sentir demasiado bien. Ed recordaba que en varias ocasiones Roy había hecho lo mismo cuando se había quedado demasiado tiempo pensativo, en una de sus tantas visitas al hospital.

— ¿Por qué estabas molesto? —

Ed se dejo caer hacia atrás, quedando sobre el militar girando un poco el rostro mirándole para luego bajarlo apenado. Se había dado cuenta y el que pensaba que estaba siendo mas que ignorado por el mismo. Volvió a posar sus ojos dorados sobre los oscuros de Roy. Estaba esperando su respuesta y la quería cuanto antes.

— Este... Veras — Comenzó a mover nervioso sus dedos aun entre los de Roy.

Bueno, estaba bien, si estaba un poquito enojado. Pero no era con Roy, sino más bien con. Desvió los ojos rápidamente esperando ver la espalda del teniente. Pero no, se encontró mirando directo a sus ojos celestes. Frunció el entrecejo una vez mas con rabia mientras cruzaba sus brazos severamente irritado.

Les estaba viendo por el espejo retrovisor. ¿Cómo se atrevía a hacerlo?

Estaba sonriendo, como si comprendiera lo que sucedía entre Roy y él. Mas no le agradaba en lo absoluto a Edward. Los fisgones jamás habían sido de su agrado. Gruño por lo bajo, tensándose.

El teniente no dejaba de mirarle. Y estaba seguro que gruño aun con mas fuerza cuando Roy se había alejado de él. Maldiciendo interiormente pues el mismo había tenido la culpa de que el pelinegro notara la mirada curiosa de Jean sobre ellos.

Había una fuerte tensión en el ambiente provocada mas que nada por el resentimiento del rubio con el teniente.

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El coche se detuvo de pronto, haciendo que por poco y sé fuera de bruces contra el parabrisas. Grito como una chica asustada sin poder evitarlo y es que uno de sus más grandes miedos, aparte de estar a solas con un perro, era el estar en un choque de autos. La prominente caja que llevaba en sus piernas se sacudió con violencia, mandando a volar algunos de los sobres amarillos que en su interior contenía.

— Teniente ¿QUÉ LE SUCEDE¿POR QUÉ FRENA ASI DE PRONTO? — grito Breda histérico, desesperándose mas al ver el semblante impávido de la rubia.

Solamente una ligera gota de sudor manchaba su impecable rostro, producto de la difícil batalla que había sido mantener estable el coche al darle un giro de casi 360 grados para tomar otro camino, distinto al que la llevaría al cuartel general.

La nieve estaba mas que suelta y pegajosa. Era mucho peor que una de aquellas molestas tardes lluviosas.

— Debería tener cuidado o al menos avisar — le exigió Breda que se movía en su asiento para recoger algunos de los sobres.

— Sabe algunas de estas evidencias son demasiado frágiles y si se rompen el general nos mata —

— No son tan importantes — le corto a sus reclamos la rubia echando a andar una vez más el coche.

— ¿Eh? — dijo contrariado el militar regordete observando sin comprender a la mujer.

— Mas bien, no lo serán si mi deducción es cierta —

— ¿A que se refiere? — pregunto curioso Breda terminando de colocar los últimos sobres que se habían caído, dentro de la caja, para cerrarla con suavidad.

— Edward-kun estaba en una misión que le fue otorgada poco antes de desaparecer. Todos partimos desde que salió de la oficina del general, pero nunca pensamos siquiera que hubiera llegado a completar la misión —

— Tiene razón. Aunque fue por testigos que desechamos esa probabilidad —

— Lo sé, pero no fue suficiente. Puede que lo hayan atacado en ese almacén que debía investigar y después fue abandonado en aquel bosque —

— Entonces Teniente —

— Si, iremos a ese lugar — musito decidida la rubia apretando el acelerador.

Debían apresurarse o llegarían mas allá del anochecer.

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Las yemas de sus dedos pasaron por la piel de su espalda, acariciando apenas los delegados músculos de la misma. Una suave caricia que no tardo en hacerlo estremecerse con delicia. Sonrió, no solo por sentir los dedos sobre su piel, sino también cuando aquellos labios se les unieron. Repartiendo sutiles besos por los lugares donde sus manos pasaban.

— Te extrañaba — le susurro Al, girándose lentamente sobre la cama quedando frente a él, levantando sus manos hasta su rostro acariciándole con dulzura. Vio como este sonreía con gentileza para luego ponerse mas que serio.

— Estas seguro que no te regañaran por haber faltado a tus deberes — Al suspiro, Hiedrich era demasiado bueno para interrumpir los mejores momentos.

— Claro que no. Además desde lo que paso ese día, prácticamente me dejaron de vacaciones en el cuartel —

— Y... ¿Cuándo volverás? — pregunto demostrando mas interés del que debía.

— ¿Ah¿Tan pronto te aburriste de mí? — le contesto Al notoriamente dolido.

— Claro que no — el rubio trato de componer el pequeño error e intento abrazarle luchando con los vanos intentos del otro por impedírselo — Es solo que quiero información Al —

— Necesito terminar cuanto antes lo que deje pendiente con Edward. Por ello requeriré de horarios. Los horarios del general, saber a que hora esta en su casa y en que horas no lo esta — murmuro explicándole y dejándose caer en el pecho del chico, apresando con sus brazos la pequeña cintura

— Quiero hacerle una pequeña visita a tu hermano. Y por ello, volveré a necesitar tu ayuda —

— Y claro que te ayudare — le dijo sonriente mirando al rubio de manera sugerente, haciendo que se levantara de donde estaba recostado — Pero debes de saber que siempre cobro mis favores —

— Y sé de memoria el precio —susurro de forma seductora Hiedrich acomodándose entre las piernas abiertas de Al.

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El pelinegro cerro suavemente la puerta del coche tras de sí, mirando como Edward había avanzado hasta la enorme verja que resguardaba la entrada a la casa. Se había detenido frente a la misma para girarse y recargarse sobre ella, mirándolo con insistencia, mas no solo a él sino también al teniente.

Continuaba molesto...

Roy suspiro, sabia que cometió una estupidez al haberse acercado de aquella forma al fullmetal y seguramente su enfado se debía a ello, al haberlo expuesto así frente a Havoc.

Lo mejor seria pedirle alguna disculpa en cuanto Jean se marchara.

Dejo de observar a Ed, girando el rostro para encarar al otro rubio, con una sonrisa amable se despidió de él, no sin antes volver a recordarle sus ordenes en cuanto la teniente Hawkeye regresara. Havoc asintió despidiéndose formalmente del general, viendo como su abrigo negro ondeaba suavemente mientras avanzaba hacia la reja.

Lo vio abrirla con lentitud, sin pasar una sola vez su mirada al Elric. Mas le hablo con suavidad cuando la verja estuvo abierta pidiéndole que le siguiera. Ed iba a seguirle mas se detuvo en cuanto oyó su nombre siendo pronunciado por el teniente que estaba apunto a abordar el coche para retirarse de ahí.

Desvió la mirada hacia el teniente notando la sonrisa que portaba en sus labios. Aquello volvió a picarle mas la venita que ya tenia alterada por el enfado. Se atrevía a hablarle, a quitarle la atención de Roy y de interrumpirlos en el momento menos oportuno.

Se giro y esta vez no hubo nadie que le impidiera sacarle la lengua al teniente, sintiéndose extrañamente satisfecho por ello.

Alejándose de inmediato, riéndose como un niño pequeño. Aquello mas le había parecido una travesura, que otra cosa. Levanto el rostro encontrándose a Roy esperándolo en la entrada, la cual ni siquiera estaba abierta, al parecer no era su intención abrir hasta que Edward estuviese a su lado.

Y solo hasta que estuvo a un lado suyo, la pesada puerta de madera fue abierta.

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La sonrisa que había tenido en los labios desde temprana hora, hasta aquellos momentos se mantenía. La casa en la que se encontraba le gustaba, era cómoda y amplia. Con un enorme jardín al frente y atrás de la misma. Demasiadas habitaciones, aunque solo estaban acondicionados para habitarse tres habitaciones, incluyendo la de Roy y la que ahora le pertenecía.

No se había tardado mas de quince minutos en familiarizarse con la casa, así como el de instalarse en su habitación. Descubriendo que era la mejor ubicada, con una excelente vista y de muebles muy finos. Por un momento llego a preguntarse si aquella en realidad era la pieza de Roy y él la había cambiado para que la habitara él.

Pero no fue así, el mismo Roy le había dicho que todo aquello apenas y había sido instalado ahí y a tan solo unas horas antes los últimos arreglos habían sido hechos, que incluso algo de la pintura de las paredes seguía fresca.

Al salir de su alcoba, fue en busca del pelinegro. Entrando directamente a la sala donde le había parecido podría estar. No encontró mas que la chimenea proveyendo del tibio calor de las flamas manteniendo la estancia con una agradable temperatura. Siguió buscándole sin obtener rastro alguno del militar, mas que un agradable aroma saliendo de la cocina.

Apenas y había entrado a la misma cuando le fue tendida entre sus manos una enorme tasa. El dulce y empalagoso aroma le nublo los sentidos por algunos segundos e instintivamente cerro los ojos aspirando el olor con mas fuerza. Olía extremadamente delicioso.

— Espero te guste el chocolate —

De antemano el militar sabia que la respuesta seria negativa. Aquella mezcla contenía algo de leche y por alguna casualidad se había enterado que la misma era de completo desagrado para el rubio. Y por ello, justo ahora se sorprendía al ver como Ed sonreía y llevaba a su boca la taza bebiendo un considerable trago del mismo.

— Gracias — susurro, antes de dar otro trago a su bebida. Sintiéndose satisfecho al ver la tierna sonrisa que el general le brindaba.

Le vio acercarse hasta él, una vez más.

Roy le paso los dedos por la mejilla, acariciándole con suavidad, el rubio buscando un mayor contacto había ladeado el rostro dejando descansarla sobre sus dedos, entrecerrando los ojos dejándose hacer.

Sus ojos recorrieron con lentitud el perfil del rubio notando que los pequeños raspones en su piel ya casi habían desaparecido. Las vendas y demás también, solo quedaban unas pequeñas gasas que cubrían los raspones fuertes, pero nada en el cuerpo de Edward sangraba. Realmente había sido bueno el haberlo dejado una semana mas en el hospital, aceptado a regañadientes por el fullmetal.

Regreso entonces su mirada a las hebras doradas que estaban sueltas, enredando sus dedos en las mismas. Ya se había acostumbrado a verle de aquella manera y dudaba mucho que le gustara volver a verle con aquella trenza que el menor utilizaba. Definitivamente extrañaría su cabellera suelta.

Los orbes doradas del rubio se entreabrieron levemente, dejándose llevar por las sutiles carias que a sus cabellos el pelinegro brindaba. Deseaba que aquello por ahora no se terminara. Que se quedara así, tan cerca. Una de sus manos tomo uno de los costados de la camisa blanca que Roy portaba, poniendo la otra sobre el cinturón de los pantalones casuales, acercándose un poco más.

Podía decirse que Ed seguía confundido. No llegaba a aclarársele él porque había sentido ese repentino rechazo hacia el teniente, quien a pesar de todo le parecía una buena persona. Pero no había podido evitarlo. Ni siquiera con las enfermeras de piso, que coqueteaban con el militar sin vergüenza alguna, se había sentido así. Sabia que lo de mas mujeres era solamente juego. Pero podía darse una relación más formal con alguien más.

Cerro los ojos alejándose de la mano de Roy, para recargar su cabeza contra el pecho del militar. Tal vez y en la vida de Roy había alguien más. Vivía solo en esta casa, pero eso no significaba que pudiese tener algún amante.

Que le esperaba tranquilamente en algún lugar.

Y sintió de nuevo aquella extraña presión en su pecho y un sentimiento que durante toda la mañana había sentido con el teniente. Dándose cuenta al fin de que aquellos habían sido celos. Celos de que alguien fuese más cercano al general de lo que él lo era. Sus manos se tensaron en las ropas del militar.

Por que algo le decía que ni siquiera antes de que su memoria se perdiera, Roy y él no habían sido nada. Se sintió envuelto en los brazos del mayor, pasando los propios por su cuerpo, regresándole el abrazo. Roy se había dado cuenta de su repentino cambio de actitud.

— Tranquilo Ed, todo estará bien — escucho que le susurraba con suavidad, haciendo un poco más opresivo en su abrazo, tratando de reconfortarle.

Escucho entonces un suave golpeteo en la puerta. Alguien llamaba. Se sintió vació cuando sus brazos le soltaron y solo pudo bajar la vista al verlo alejarse de él.

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Era ya mas de media noche, se encontraba exhausto y deseaba dormir. Pero por mas que cerraba los ojos no podía conciliar el sueño. No había dejado de dar vueltas en su cama, desde que se había metido entre las sabanas de la misma. Aun estaba preocupado, por esa repentina tristeza que el rubio mostraba y se negaba a compartir con él.

Se había encerrado en su habitación y solo había salido hasta llegada la noche y tan solo para pedirle una de sus pijamas. Y después de dársela volvió a quedarse en su habitación solo, sin siquiera darle las buenas noches.

Estaba decidido a saber lo que le sucedía y si era necesario le obligaría a decirle.

Y era el colmo, se estaba preocupando demasiado por el fullmetal.

Mas su repentino enfado se esfumo de pronto.

La puerta de su habitación se abrió ligeramente, apenas dejando pasar un hilillo de luz proveniente del corredor y la tenue figura del chico que afuera esperaba por ser notada su presencia.

— ¿No puedes dormir Ed? — pregunto sabiendo de antemano la respuesta del rubio. Lo vio titubear un poco, antes de solo negar con fuerza y dar unos pasos hacia atrás.

— Lo... Lo siento — susurro apenas moviéndose para cerrar la puerta.

— Ed — le llamo Roy haciendo que el rubio se detuviera.

— Puedes dormir aquí si lo deseas — le dijo con tranquilidad y sonriendo.

Algunos minutos de duda de parte del rubio pasaron, antes de que finalmente entrara a la habitación, haciendo que la sonrisa del pelinegro se acentuara al verlo vistiendo sus pijamas, era poco decir que le quedaban mas que grandes.

Se hizo a un lado de la cama y abrió las mantas, dejándole espacio suficiente al rubio para que se instalara. Afortunadamente para ambos la cama era grande. Cada uno se giro a su lado, no sin antes decir buenas noches.

No fueron mas que algunos cuantos minutos los que pasaron para que Roy volviera a abrir los ojos. Sentía como Ed se movía en la cama, acercándose despacio hasta él, dejando recargada su frente contra su espalda. Suspiro ligeramente antes de voltearse también encarando al chico, que simplemente se refugio en su pecho, sujetándole de la cintura y cubriéndose mas entre las mantas.

Era una extraña cercanía.

Pero demasiado confortable y cálida.

Roy sonrió, acurrucándose mas contra el rubio, cediendo al impulso de sujetarlo entre sus brazos y dormir de aquella forma con él. Ya una vez así habían dormido en el hospital y ahora se repetía pero en su propia cama. Aun no estaba seguro de lo que sentía por el fullmetal.

Aunque había una pequeña vocecilla en su cabeza que le decía que era, pero él como siempre, se negaba escucharle al menos por ahora. Y también estaba el saber el cambio de aquella tarde, esa tristeza. Pero por ahora necesitaba dormir.

Prefería rendirse a la inconsciencia del sueño y no pensar en nada mas que, en el dulce aroma del cabello de Ed y su tibio calor recorriéndole el cuerpo tan suavemente. Había olvidado el delicioso placer de compartir la cama con alguien. Y la reconfortante paz y tranquilidad que ahora con el rubio sentía.

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Continua...

Notas del sexto capitulo: Listo! n.n Me gusto, Shi, shi! Este fue más rápido de escribir. Bueno, eso si descontamos el que lo escribí en los pocos minutos que tengo antes de irme al trabajo. En los escasos minutitos libres que tengo ahora T-T. Pero bueno, eso no importa xD. Fue un capitulo de mucho relax y royxed D. En fin, espero y les haya gustado, por que a mí me encanto ;)

Unas gracias a Ti Sost Boy! Por utilizar algo de tu tiempito libre, aprender a como usar FF net y actualizar por mi, mis historias! Buuu al menos tienes vida social cibernetica T T! Y no se me olvida te debo la comida de toda la semana por esto xP!

Review please!

"Y cambie mi sonrisa, por una mueca disfrazada de alegría"

lovelessgirl86: Hola! Gracias, Me da gusto que te parezca bien como va quedando xD Y Tanks por adorar el fic -. Espero y el capi nuevo también te guste. Muchos besitos y abrazos para ti. Saluditos!

Alia.Asakura: Hola Jejeje si, los dos Al's juntos xD, siempre quise hacer eso xD. Tambien a mí me cae muy bien Hiedrich, mas que el otro Al, pero bueno, quería verlo de malo :K. Y lo de Roy y Ed, pues si, cortita, pero en este capitulo se recompensa P. Gracias por el review Saluditos!

Arwencita-Gadriel: Hola! Gracias, Me da gusto que te parezca bien como va quedando xD hahahahaha siiii hay que darle pilas a Roy P. Espero y el capi nuevo también te guste. Muchos besitos y abrazos para ti. Saluditos!

KURUMI: Hola! . Gracias por el review y que bien que te guste el fic xD. Perdón por tardarme en hacer el capi, pero ya viste los contratiempos que tuve xD. Aunque en este no me tarde mas de lo debido n.n. Y de los fics que me dices haber si después me pasas la pagina o el nombre de alguno para leerlo. Saluditos! n.n

AlquimistaFlama: Hola! Ham sieee, los dos Al's juntos, hum, en un principio así lo desee, pero después me daba duda xD, aunque al final mi conciencia gano y dijo, así lo pensaste así se hace xD. Hahahaha Ed celoso de Havoc, esa parte me encanto también a mí, solo falto que le sacara la lengua xD. Espera eso lo hizo en el sexto capitulo hahahahaha XD. En fin. Muchas gracias por el review! Saluditos

Syao9: Hola! Muchas gracias por lo que me dices en tu review O Ojala y me dieran los 290421384 xD seria fantástico hahahahahaha. Sip, se adora la historia D. Y eso del Roy y Edo, sentados debajo de un árbol y besándose. Me tienta, me tienta xD. En fin. Muchas gracias y Saluditos!