–¡Vamos Raivis!– dijo llamando la atención de su amigo quien se negaba a salir de la habitación.
–N-no lo sé Pete… ¿no sería mejor si esperamos a que alguien nos venga a ayudar? – dijo temblando un poco.
–Ya hemos esperado demasiado, además ya viste lo que les paso a todos– siguió tratando de convencerlo de salir.
–P-pero…– Raivis intento protestar ante las ideas ridículas de su amigo más sin embargo fue algo imposible.
–¡Vamos! ¡No podemos quedarnos aquí para siempre! ¡Si nosotros no salimos ellos entraran! – Peter estaba empezando a enfadarse con Raivis, esas cosas no tardarían en entrar y por más que quisiera a su amigo no pensaba en sacrificarse.
–¿Y-y a donde iríamos Peter?– dijo Raivis alzando un poco la voz.
–No lo sé, pero no pienso quedarme aquí a esperar a que alguna de esas cosas venga a arrancarme la cabeza– dijo abriendo lentamente la puerta del salón donde se encontraba.
Peter miro a los alrededores cuidadosamente, no había señal de ninguna creatura y todo parecía estar despejado.
Salió lentamente intentando no hacer ruido para no atraer la atención de algún zombi mientras que Raivis lo seguía lentamente de cerca.
Ambos se encontraban en el segundo piso de la escuela, tenían que recorrer bastantes pasillos para poder llegar a las escaleras y sin tener nada con que protegerse sus únicas opciones eran correr.
Siguieron recorriendo los largos pasillos de la escuela, todo estaba completamente lleno de sangre junto a varios restos de alumnos.
El tan solo ver los restos de lo que podían haber sido compañeros hizo que Raivis sintiera unas horribles nauseas.
'Crack'
El pequeño sonido hizo que ambos se giraran inmediatamente solo para ver una de esas horribles cosas prácticamente encima de Raivis.
Peter inmediatamente intento apartarlo pero solo consiguió que el zombi lo azotara en contra de la pares y que Raivis se tirara al piso.
Raivis siguió forcejeando intentando quitárselo de encima empujándolo en el pecho tratando de evitar que este le mordiera, sentía un nudo en la garganta y su visión se ponía borrosa por las lagrimas que se formaban en sus ojos.
De pronto dejo de sentir el peso del zombi; abrió sus ojos lentamente aún asustado de que aquella cosa siguiera ahí.
– ¿Estás bien?– un chico de ojos verdes y cabello rubio/castaño con un bate en la mano.
Raivis asintió torpemente tratando de salir del estado de shock en el que se encontraba, mientras que el compañero de aquel joven que había sido su salvador había ido a revisar a Peter.
– ¿No lo mordieron verdad? – le pregunto mientras se agachaba manteniendo una distancia segura.
–N-no– respondió.
–Está bien, simplemente se golpeo un poco fuerte la cabeza– el chico paso su brazo por los hombros de Peter para sostenerlo.
Los tres caminaron hacia la habitación más cercana la cual resulto ser el salón de maestros. Todo estaba vacío, había un poco de sangre en la puerta pero a pesar de eso todo lo demás estaba limpio.
–G-gracias– murmuro Raivis mientras se sentaba en una silla, los dos jóvenes simplemente asintieron suavemente.
–Tenemos que tener cuidado con esas cosas– dijo el chico de ojos verdes tirándose en un sillón tratando de relajarse.
–Esto se ha convertido en un fastidio– su compañero quien había estado cargando a Peter lo dejo sentado en otro sillón.
–Teníamos que hacerlo Salvatore– dijo pasando una mano por su cabello con uno tono irritado.
–No teníamos que, simplemente quisiste hacerlo– dijo Salvatore recargando su barbilla en su mano –A veces no se que piensas Oliver– soltó un suspiro pesadamente.
–No importa lo que digas Salva teníamos que hacerlo.
–Solo espero que Gwen esté bien– después de eso todo quedo en silencio.
