"Kurt ya vasta te dije que me dieras 15 minutos no han pasado ni cinco" dijo Sebastian sentándose de nuevo en su escritorio después de bajar a Kurt de una repisa por tercera vez en media hora, el pobre chico llevaba casi dos horas intentando terminar su tarea para dedicarle el resto del fin de semana al pequeño bebé?, mascota? o no sé qué, aún tenía dudas con respecto a lo que Kurt significaba para Blaine, el chico había leído en internet que estás pequeñas criaturas tenían sólo un 30% de gen animal, así que básicamente era más niño que gato pero ese era un tema frágil que tratar con su novio, no quería entrar en una discusión por algo tan simple, si Blaine amaba a Kurt, para él esa pequeña criatura era muy importante, aunque en estos momentos le era muy difícil recordarse que necesitaba devolver al minino entero "No Kurt, tampoco puedes morder mis cosas" digo quitándole uno de sus lápices de color al pequeño revoltoso "con Blaine nunca te portas así" ¿estaré haciendo algo mal?, se dijo interna mente el pobre adolecente "vamos a hacer un trato, tú te quedas quieto viendo la televisión hasta que yo termine mi tarea y después vamos al patio donde esta ese árbol que te gusta trepar, ¿Ok?" el pequeño minino vio la mano extendida de su némesis y decidió que le daría un descanso al chico parado frente a él, eso serviría para que también pudiera tomar un respiro, nadie le dijo que portarse mal fuera tan cansado, el pequeño tomo la mano del joven como había visto que hacían en las películas pero antes tenía una última petición "tete" si ser malo también daba sed y hambre y su leche solucionaría ambos, y por qué no una siesta no le caería mal, así despertaría con renovadas fuerzas para seguir con su plan de sabotaje en contra del quita Blaines, "si claro la leche, ¿Cómo dijo Blaine que la preparara? ¿Dónde deje la hoja?" después de un considerable tiempo peleándose con la mamadera y el bote de formula Sebastian consiguió hacer una botella de fórmula para el niño acostado en su cama y puso el canal de Disney para después concentrarse en hacer su tarea, después de diez minutos el pequeño gato había caído rendido en los brazos de Morfeo dando le por fin un rato de tranquilidad a Sebastian, solo habían pasado tres horas desde que se fue Blaine y ya no sabía qué hacer, este sería un largo fin de semana.

Una hora después Sebastian por fin había terminado su tarea, el pequeño gato llevaba despierto como quince minutos pero se quedó tranquilo viendo una película que se transmitía en la televisión "Listo amigo ya acabe, ahora soy todo tuyo, ¿y qué quieres hacer?" pero el joven no recibió respuesta, el pequeño gato había quedado fascinado con la película "¿Que ves? Ah es la sirenita, ¿te gusta?" el pequeño solo asintió con la cabeza sin retirar la vista de la pantalla "Ok, entonces esperemos a que acabe y luego vamos a fuera, ¿te parece?" "Ok, ¿palomitas?" preguntó Kurt con su mejor carita de súplica "Si por qué no, que es una película sin palomitas" Sebastian regreso después de un minuto con un tazón de palomitas y las puso en frente del niño, justo llegó en la escena donde Ariel salva al príncipe Erik, "¿No crees que Blaine se parece a Erick?" pregunto Sebastian a su felino acompañante "Si, y es tan bonito y bueno como el" respondió el pequeño metiendo una palomita en su boca "Oh ya lo creo, ¿qué te parece si desde ahora lo llamamos príncipe Blaine?" Kurt se quedó callado por un momento "y entonces ¿yo que sería?" preguntó muy confundido el minino, él sabía un poco de los humanos y sabía que no era hijo de Blaine, pero Blaine le había dicho que tampoco era una mascota, como decían la mayoría de las personas cuando Blaine lo llevaba fuera, "No lo sé bebé, creo que eso deberías preguntárselo a Blaine" el pequeño sólo se encogió de hombros y siguió viendo la película.

Cundo término la película Sebastian llevo a Kurt a un patio de la Academia donde había un viejo árbol que a Kurt le encantaba trepar, a Blaine le daba un poco de miedo que lo hiciera pero Sebastian creía que eso ayudaría a Kurt a desarrollar sus instintos.

"Bien amiguito, anda ve a divertir te un rato"

"¿Si me caigo?" preguntó el minino dudoso, tal vez este era el plan de Sebastian hacer que se callera del árbol para que Blaine lo regañara y ya no lo quisiera.

"No te caerás bebé, yo estoy aquí para cuidarte, y aparte si te pasará algo en mi guardia Blaine me desollaría vivo, luego me resucitaría para cortarme de por vida y no queremos eso ¿verdad?" sin saberlo Sebastian le había dado la mejor idea de todas a Kurt, claro que no se tiraría sólo del árbol, eso tal vez lo metería en problemas con su Blaine, sería algo un poco más dramático, oh si su pequeña cabecita ya estaba creando un maquiavélico plan

"Bien pues ve a divertir te, anda yo te cuido" el pequeño minino empezó a subir el árbol con una habilidad envidiable, había nacido para eso, Sebastian empezó a grabar un vídeo y se lo mandó a su novio, sabiendo que necesitaría una distracción de la fiesta de su hermano

Conversación de Sebastian y Blaine

Qué lindo, es muy bueno trepando

Te lo dije es un trepador natural

Si lo sé, sólo ten cuidado ¿sí?

Tranquilo yo lo cuidó, sabes que no dejaría que le pasara nada

Lo sé, sólo es mi paranoia de sobre protección

¿Y cómo vas por allá?

Como siempre mi mamá habla de lo maravilloso que es Cooper y todo lo que ha logrado con su gran talento y carisma

Yo creo que tú eres más maravilloso, talentoso y guapo que el

Lo dices por qué no lo conoces

No lo necesito, te conozco a ti y sé que no hay persona más maravillosa, buena y noble que tú

Gracias, tengo que irme, te amo

Yo te amo más

Cuida bien a Kurt

Con mi vida

Se dibujó una sonrisa tonta en la cara de Sebastian cundo Blaine se despidió con varios emoticones de besos, no podía creer que estuviera actuando como una niña boba, estaba completa y loca mente enamorado de ese hombre, pero la ensoñación de Sebastian no duró mucho, un maullido de auxilio lo hiso ir a ver que tanto hacia el pequeño gato en el árbol, y cundo lo encontró no pudo evitarlo y tuvo que tomar una foto, al parecer Kurt subió demasiado y ya no supo cómo bajar, Sebastian se vio en la penosa tarea de subir el árbol para bajar a nuestro pequeño amigo, cuando los dos estuvieron en el suelo Sebastian se tiró en el pasto a descansar un rato y Kurt encontró el segundo lugar más cómodo del mundo, después de los rizos de Blaine, la panza de Sebastian, el chico al notar que su felino amigo se quedó dormido sobre él, se tomó una selfie que gustoso subió a Facebook y la puso como su nueva foto de portada, y por supuesto Blaine fue el primero en darle like, la tarde siguió tranquila para ambos residentes de la Academia, lo que no sabían era que habían llamado la atención de alguien más con la foto de Kurt.

Sebastian le dio un baño a Kurt le puso la pijama y juntos hicieron una llamada por Skype a Blaine, que contesto enseguida, Kurt le contó a su amigo humano todo lo que hizo en el día, Blaine con una sonrisa en el rostro vio como poco a poco los ojitos de Kurt se iban cerrando, al final el sueño venció al minino y se quedó dormido con la boquita entre abierta.

"Creo que lo agotaste"

"¿Yo a él?, Por Dios no sé cómo sobre vives a él todos los días, tiene tanta energía"

"Si lo sé, ¿te dio problemas?"

"No, bueno al principio estuvo algo inquieto pero después de su siesta se calmó" dijo Sebastian encogiéndose de hombros "oye pero hizo una pregunta"

"¿qué dijo?" Dijo preocupado Blaine

"Me pregunto ¿que era el para ti?" ambos se quedaron en silencio un momento, hasta que se empezó a hacer incómodo

"¿Que le dijiste?"

"Que te preguntará a ti, solo quería darte tiempo, así puedes analizarlo y hablar con el cuándo regreses"

"¿Que le digo?" dijo Blaine con cara de desesperando

"No lo sé amor, pero lo que sea yo estaré allí para apoyarte"

"¿Sabes que eres irritantemente lindo?"

"Si ya me lo habían dicho"

Y así la conversación siguió hasta que Sebastian se quedó dormido sin darse cuenta, Blaine sólo sonrió al ver a su novio dormido a lado de su bebé, cuanto deseaba poder tomarles una foto, pero al parecer ese momento sólo quedaría grabado en su mente.

Al día siguiente Sebastian se levantó a las ocho, intento volver a dormir al ver que su pequeño encargó seguía dormido pero por más que dio vueltas en la cama no pudo conciliar el sueño, así que decidió ir a bañarse, al salir Kurt ya había despertado e inmediatamente pidió una mamadera, Sebastian la preparó con más facilidad que la primera, unas diez mamilas más y se haría todo un experto. Cuándo Kurt se terminó la mamila lo cambio a una conjunto de ropa deportiva, la verdad es que Kurt se veía bastante mono, y caía perfecto porque a fuera se empezaba a sentir el frío de otoño, el chico preparó una pañalera con todo lo que pienso que podría ocupar el minino en una pequeña salida a desayunar.

"¿Dónde vamos?" preguntó el minino al ver que se dirigían al estacionamiento de la Academia.

"Vamos a desayunar fuera, vamos a ir a breadsticks, y de allí podemos ir un rato al parque si quieres" dijo Sebastian mientras amarraba al niño en su silla de coche, desde el susto del que le dio a Blaine a aquella vez en el coche ya no quiso arriesgarse con su pequeño amigo.

"Ok, ¿y puedo pedir waffles con helado y una malteada?"

"Si ¿por qué no?" ¿No era un gran problema cierto? irían al parque después del desayuno y el niño quemaría todo el exceso de azúcar jugando.

Al llegar al pequeño restaurante los atendió Sandy, una mesera un poco grande pero que ya estaba acostumbrada a ver a la pareja de jóvenes enamorados por aquel restaurante, la señora no era prejuiciosa y para ella aquellos chicos eran como cualquier otra pareja de adolescentes.

"Hola Seb, ¿quieres la mesa de siempre?" preguntó la mesera amablemente al joven que cargaba al niño en sus brazos.

"No Sandy, ¿podrías darme una en el área de juegos por favor?"

"Claro, ¿y quién es esta preciosidad?" preguntó sin tocarlo, Sandy tenía demasiada experiencia con niños como para saber qué no a todos les gustaba que un extraño los tocara.

"Él es Kurt" cuando Sebastian quiso voltearlo para presentar al niño con la amable mesera este sólo escondió su carita en pecho de Sebastian.

"Con que tú eres el famoso Kurt" dijo la mesera con una sonrisa maternal, Kurt volteo a verla por un momento pero volvió a esconderse en el hombro de Sebastian "Creo que viene algo penoso"

"Si, también está algo adormilado, venía dormido en el coche" Sebastian acomodo al niño en sus brazos y camino detrás de la mesera hacia el área de niños, lo dejo en la mesa junto a la alberca de pelotas que era donde estaba el área de juegos para los más chiquitos.

"Gracias Sandy"

"De nada, ¿quieres que te traiga una periquera?"

"Si por favor" cundo la mesera trajo la periquera Kurt la miró confundido "esto es para que te sientes y podamos comer mejor" Kurt se le quedó viendo a aquella cosa en la que Sebastian pretendía que se sentara.

"No quiero" dijo tajante el pequeño minino

"Kurt no te estoy preguntando, y si quieres la malteada será mejor que obedezcas o sino sólo te va a tocar leche sola"

El minino sólo hizo un puchero y estaba a punto de echarse a llorar, Sebastian al ver esto abrazo el pequeño "no llores chiquito, no te estoy regañando, mira te pongo allí cundo te traigan tu comida y te saco cundo acabes, ¿de acuerdo?" Kurt sólo asintió con la cabeza y se quedó un rato más en el regazo de Sebastian esperando a que llegará la mesera con la carta, después de tomar la orden la mesera les dijo que su orden tardaría media hora, así que Sebastian acompañó a Kurt a la alberca de pelotas, le quito sus pequeños zapatos y disfruto de ver a Kurt nadar en pelotas, tomó un vídeo y decidió que después se lo mandaría a Blaine, no quería quitarle el ojo de encima a su preciada carga. Cuando llegó la comida sacar al minino de allí fue una batalla que por supuesto ganó Sebastian.

"Kurt vamos ya llegó la comida, sal de allí"

"No quiero comida, quiero jugar"

"Kurt sal ya que la comida se va a enfriar y tu helado se va a derretir"

Esto hizo dudar un poco al niño, él quería helado pero no quería dejar de jugar así que se le ocurrió una estupenda idea "Aquí"

"No bebé, no te puedo dar la comida aquí está prohibido ¿ves?" dijo el joven mostrándole al niño el letrero de se prohíben alimentos y bebidas.

"Entonces no quiero"

"Eso no es opción Kurt, tienes que comer, así que vamos a hacer algo, vienés a comer ahorita y cuando acabes te dejo jugar un rato en las pelotas de nuevo y después vamos al parque si aún tienes ganas, o te saco de allí yo y cuando termines de comer nos vamos directo a la Academia y te quedas en la esquina por berrinchudo, ¿qué prefieres?" Kurt se acercó lentamente hacia Sebastian y levantó los bracitos para que lo llevará, el chico no se molestó en ponerle los zapatos en fin después de desayunar seguro regresaba a las pelotas de nuevo, el chico aseguró al minino en la silla alta y le pasó el plato con su desayuno y una mamadera con su malteada, el niño empezó a comer con un puchero pero después de un rato se le quitó y comió feliz su desayuno como si nada hubiera pasado, después de medio waffles casi toda la bola de helado y media mamadera de malteada el pequeño estaba lleno, así que Sebastian lo bajo de la periquera y lo dejó ir a jugar de nuevo, en lo que Sebastian término su desayuno y el de Kurt, el pequeño jugó alegremente en la alberca de pelotas, su juego divagaba entre un mar inmenso y un palacio con un dragón, Sebastian pidió la cuenta y un vasito de fruta con yogurt para llevar, si iban a pasar al parque sería bueno llevar provisiones por si acaso, con la fruta y la mamadera con malteada era suficiente para su felino amigo, cuando llegó la cuenta Sebastian fue por Kurt y ahora no hubo problema para salir ya que irían al parque y podría jugar otro rato.

La mesera llegó por la cuenta y ya habiendo perdido la pena Kurt se despidió de ella con un beso en la mejilla, y prometiendo volver luego a jugar con las pelotas.

"Dile adiós a Sandy bebé"

"Adiós y gracias por prestarme tus pelotas son muy bonitas"

"De nada muñeco y regresa cundo quieras a jugar con ellas" dijo la mesera regalándole una paletita al minino que con una gran sonrisa la aceptó.

Al llegar al parque Sebastian noto que estaba inusualmente vacío, el niño empezó a moverse en los brazos de su cuidador para poder ir a jugar, lo primero que hizo fue correr a la resbaladilla y allí fue cuando Sebastian descubrió porque estaba vacío el parque, había llovido la noche anterior y todo alrededor de los juegos estaba encharcado, al llegar al final de la resbaladilla Kurt calló sentado en el charco que se formó al final de la misma y arrugo la cara con claras intenciones de empezar a llorar pero el adolescente reaccionó más rápido antes de que el pequeño decidiera si empezaba a llorar o no

"Ya bebé no llores, vamos a cambiarte esa ropa mojada para que vuelvas a jugar" Sebastian empezó a quitarle la ropa al niño revisó el pañal para ver si se había mojado también con la charca y al ver que estaba seco sólo cambió todo el conjunto de ropa, Sebastian nunca lo admitiría pero era tan especial con la ropa como Blaine, si algo no combinaba tenía que cambiar todo el conjunto "¿y adonde quieres ir ahora?"

"No agua" dijo el pequeño enojado con la resbaladilla por haberle mojado su ropita, él quería jugar en ella, pero ahora no lo haría por mala "columpios"

"De acuerdo, ¿quieres que te empuje?" Dijo Sebastian colocando a Kurt en los columpios para bebés no se arriesgaría a que se callera de uno de los normales

"Siii" grito emocionado Kurt

"Sí que señorito Anderson" Blaine estaba muy empeñado en enseñarle buenos modales a Kurt y Sebastian lo apoyaba con esa tarea

"Si por favor Seb"

"Gracias por usar tus palabras bonitas Kurt" así fue como Blaine los llamó para que Kurt entendiera.

Pasaron un rato en los columpios y luego Sebastian logró convencer a Kurt que se subiera de nuevo a la resbaladilla ya que la había secado, Kurt perdonó a la resbaladilla por mojarlo se lanzó por ella muchas veces, después de un rato de subirse a todos los juegos del parque y de un sin fin de fotos y vídeos, rezumbaron las tripitas de Kurt

"¿Kurt quieres ir a almorzar a la escuela o te doy lo que traigo aquí? "Dijo Sebastian sentándose en uno de los bancos con Kurt en sus piernas.

"Aquí por favor" Kurt había descubierto que usando sus palabras bonitas conseguía más cosas que cundo no lo hacía y él quería quedarse otro ratito en el parque.

*Entonces tengo frutita con yogurt y lo que sobró de tu mamadera con malteada"

"¿Helado?"

"No mi amor, pero si te acabas la mamadera y la fruta te compro helado"

"Ok"

Sebastian saco un frasco con la fruta y empezó a darle de comer a Kurt esperando cuando esté le daba un sorbo a su malteada Kurt logró acabarse toda la fruta y la malteada pero ya no tenía espacio para su helado, pero Sebastian lo tranquilizó diciéndole que llevarían un poco para el postre ya que había sido un niño muy bueno.

Kurt siguió jugando, al empezar a salir más el sol las personas fueron llegando de un momento a otro el parque estaba lleno de niños, mamás y vendedores. Sebastian se puso un poco paranoico y no le quitaba la visita de encima a Kurt, era cierto que el minino actuaba como un niño pequeño más que como un bebé pero aun así media poco más de sesenta cm y no pesaba más de 7 kg los niños que jugaban a su alrededor podrían lastimarlo o alguien podía llevárselo sin mucho esfuerzo. Después de un rato de estar en ese mar de gente, la peor pesadilla de Sebastian se hizo realidad, perdió de vista por un segundo al pequeño híbrido y lo siguiente que pasó es que lo escucho llorar del otro lado de la fortaleza de madera y metal, al dar la vuelta al juego vio a Kurt tirado en el suelo, y el culpable era claramente otro hibrido intentando hacerse el inocente y fingir que él no lo había hecho, Sebastian levantó a Kurt y empezó a revisarlo.

"¿Te duele algo bebé?" preguntó el adolescente revisando la cabecita del híbrido

"Bracito" dijo señalando su brazo derecho al caer se había hecho daño con una piedra, Sebastian bajo un poco la sudadera y vio lo que era una mancha roja que después se convertiría en un pequeño moretón, le dio un besito en el brazo a Kurt y lo acuñó en sus brazos, Sebastian iba a empezar a retar al otro híbrido cundo un chico monumentalmente alto se acercó para ver qué pasaba.

"Hola buenas tardes, ¿usted es el responsable de este niño?" preguntó Sebastian con la voz más imponente que tenía, nadie lastimaba a su Kurt y se iba de rositas.

"Si, ¿qué ha pasado?" Preguntó el adolescente más alto algo cohibido por la voz autoritaria de Sebastian.

"Que su niño empujo al mío e hizo que se lastimará el brazo" el pequeño bandido tuvo la decencia de sonrojarse y bajar la cabeza apenado.

El chico que acababa de llegar se arrodilló para quedar más o menos a la altura del híbrido de perro, que tenía las orejitas bajas y la cola entre sus piernitas "¿por qué lo hiciste Noah?" el pequeño se quedó callado un momento hasta que el joven le dio la vuelta y le regaló dos palmadas ligeritas sobre el pantalón, eso provocó unas lagrimitas del pequeño híbrido.

"Yo quería usar la resbaladilla" dijo con una voz chiquita y acto seguido metió uno de sus deditos a su boca.

"Bueno, ahora disculpa té con el bebé y el joven, y luego nos vamos a casa" dijo solemne el chico más alto cargando a Noah para que se disculpará con Kurt.

"Pero acabamos de llegar" dijo el cachorro poniendo un puchero

"Si hubieras esperado tu turno no tendríamos que irnos a casa pronto"

"Pero... pero"

"¿Quieres que tengamos nuestra discusión aquí?" dijo el joven levantando la ceja significativamente.

"No Finn" Noah soltó un suspiro dramático y después se disculpó "lo siento bebé" dijo dándole un besito en la cabeza a Kurt como lo hacía Finn cuando a él le dolía algo, decía que eran besos mágicos.

"Te perdono, pero no más empujar, empujar es un gran no no" dijo Kurt enfatizando sus palabras moviendo su dedito como hacia Blaine.

El otro bebé sólo recargo la cabeza en el pecho de Finn y siguió chupando su dedito.

"Finn Hudson, mucho gusto" dijo el chico extendiéndole la mano a Sebastian

"Sebastian Smythe, un placer" dijo tomando la mano del otro chico "y este pequeño es Kurt"

"Hola" saludó tímidamente el pequeño.

"Hola bebé, este pequeño bandido de aquí es Noah, regularmente no se porta así, pero luego quiere jugar al bravucón y las cosas no terminan bien para el"

"Si no es indiscreción ¿qué edad tiene?" preguntó Sebastian, la edad de Kurt era una incógnita para ellos

"Año y medio, ¿y este pequeño?"

"No lo sabemos, mi novio lo encontró hace tres meses en un callejón y no nos sabe decir su edad"

"Es normal, regularmente ellos no toman en cuenta los periodos de tiempo, pero por su tamaño y desarrollo yo diría entre nueve o diez meses, pero si quieres llévalo con mi madre, es médico híbrido" Sebastian se le quedó con cara de no entender nada.

"¿Que es un médico híbrido?"

"Bueno mi madre era médico pediatra, pero junto con mi padrastro que es zoólogo empezaron a investigar más sobre los híbridos e hicieron una rama especializada en híbridos, podrías llevarlo, esta es la dirección" dijo Finn dándole una tarjeta de presentación a Sebastian "sólo di que vas de mi parte y te darán cita de inmediato"

"Gracias, y pronto nos veremos por allá para que revisen a este pequeño"

"Nos vemos luego entonces, es un gusto conocer a otro pequeño híbrido" dijo Finn dirigiéndose a Kurt

"Igualmente" dijo Kurt escondiendo su cara en Sebastian.

Sebastian y Kurt regresaron a la academia no sin antes pasar por helado, al llegar el pequeño híbrido estaba dormido y despertó hasta las tres, tuvieron un pequeño refrigerio y después vieron películas hasta las seis que bajaron a cenar con las otras personas que estaban en la escuela, después del helado Sebastian llevo a bañar a Kurt y lo puso en su pijama, ya a costadito y arropado llamaron a Blaine que después de escuchar atentamente a su minino le dijo que regresaría mañana para el almuerzo, el pequeño dio un grito de felicidad ya quería abrazar a su Blaine, porque verlo a través de una pantalla no era lo mismo. Después de que ambos jóvenes le cantarán una canción de cuna para que el bebé se durmiera, se pusieron a hablar sobre la propuesta de Finn.

"Creo que es una gran idea y que la suerte nos sonríe" dijo Blaine entusiasmado con la idea, desde hace mucho quería llevar a Kurt con el médico pero todos los pediatras de la ciudad lo habían rechazado y los veterinarios le decían que no tenían idea de cómo tratar a un híbrido

"Lo mismo pensé, ¿quieres que haga la cita?

"Si, mientras más pronto posible mejor"

"Ok, entonces nos vemos mañana, te extraño hot boy"

"Yo también bebé, besos descansa y no aplastes a mi bebé mientras duermes"

Sebastian se despidió con un beso a la cámara y apagó la tableta se acomodó a lado del híbrido y decidió dormir temprano ése día.