Capitulo 6
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Despertarse a la mañana siguiente se volvía un suplicio. Desayunar, caminar, estudiar. Todo se volvía igual de aburrido y molesto pero no podía darse el lujo de fingir que estaba bien. No, no podía. Ese no era un simple dolor. No era como una caída en bicicleta, o un raspón en la mejilla, o mucho menos como una carie. No, ese dolor era similar al de cuando le llego la noticia de que sus padres le habían sido arrebatados de su vida.
Solo recordar ello le dio un retortijón en el estomago. Se contrajo un poco más en la cama. Unas lágrimas se deslizaron desde su rostro a las sabanas blancas. Si, era doloroso y sencillamente era imposible no dejar escapar ese sollozo profundo del interior de su ser. ¿Por qué tenia que sufrir de vuelta¿Por qué había personas que decían que darían lo que fuese por poder sentir algo de lo que ella sintiese? Ellos no sabían así que no deberían hablar. Se enfado. ¿Por qué demonios tenia que pensar en comparaciones tan estupidas?
-Winry, baja. Los muchachos llevan esperándote un buen rato.-escucho a su abuela que hablaba del otro lado de la puerta de su habitación. Obviamente no iba a entrar.
Pero ella espero. Espero unos segundos más pero la anciana Pinako ya había bajado a la cocina y leía tranquilamente el periódico de ese día. Y ella lo sabía. Otra vez se entristeció. Sabia que no entraría pero igual había esperado. Esperado a que su mama entrase a su cuarto cada vez que a ella le pasaba algo, con o sin su permiso. Pero desde hacia años que eso ya no pasaba. Nadie entraba en su cuarto si no era con su permiso, nadie la tapaba con las sabanas que se le caían cuando dormía, nadie la cargaba sobre su espalda. Nadie.
A veces envidiaba a Elysia. La envidiaba cuando le contaba sobre como su mama le había regalado algo que no le gustaba, o como habían vuelto a discutir porque no había ordenado su cuarto, o como la regañaba por llegar tarde los fines de semana. Ella hubiera dado tanto porque alguien le dijese ello. Se hubiera puesto hasta el vestido más horrendo, jamás discutirles y hubiera llegado una hora antes con solo verlos. Verlos a ellos, sus padres. ¿Por qué¿Por qué no estaban ahí, con ella¿Por qué tenían que morir¿Por qué ellos¿Por qué los Rockbell?
Tan simple y a la vez tan complicado. Preguntas que siempre cruzaban su mente cuando los recordaba. O lograba hacerlos. Sus imágenes ya se hacían borrosas en su mente y ya no recordaba su calor o su olor. Ni siquiera sus rostros podía describir sin una fotografía en mano. No era mala hija pero es que… habían pasado tan poco tiempo con ella.
-Oye Winry¿estas viva?.-pregunto Ed completamente falto de tacto.
Viva. ¿Realmente estaba viva? "Por Dios que dramática estas siendo Winry" le dijo su conciencia con hastío y molestia. Se levanto de un salto. Definitivamente estaba mas viva que nunca. Y sus sentimientos por el rubio tonto y despistado que golpeaba la puerta se lo confirmaban día tras día. Si, estaba viva. Y mientras lo estuviese estaba dispuesta a buscar la forma de que Edward también se diese cuenta de ello.
Tomo el pañuelo que había sobre su mesa pequeña y limpio las lágrimas silenciosas que antes habían salido de sus ojos. Se vistió a todo prisa con la ropa más linda y limpia que encontró. Luego de haber tenido esa batalla campal con el alquimista, su cuarto había perdido su particular orden. Encontró su bolso dentro de su baúl de herramientas, por suerte con todos los libros dentro.
El espejo le devolvió una gran sonrisa del otro lado. Esa auto muestra de felicidad le levanto el ánimo bastante. Fue hacia la puerta con la fuerza de un león y con otra sonrisa saludo al Elric que la miraba algo confundido desde el pasillo. Abrió los ojos solo para que la fuerza del león pasase a ser la de un ratón. ¿Cómo era posible que un tonto como el le causase eso? Sin palabras para una respuesta convincente.
-Si y estoy mas viva que nunca Ed.-una sonrisa volvió a iluminar su cara. La derrumbaba, eso era cierto, pero también la reconstruía de vuelta. Además ella no era de las tímidas.
Mientras, del otro lado del umbral de la puerta de la rubia, un chico perdía el aliento. No sabía que sentía. ¿Qué pasaba¿Qué era aquello¿Por qué se quedaba sin aire en su garganta con esa simple y ordinaria sonrisa por parte de su amiga? Una nube parecía impedir que pensase claramente. Abrió la boca solamente para soltar más aire. Vio como ella se extrañaba por su reacción y fruncía el ceño. Quiso calmarse pero en cambio solo logro fruncir el ceño y los labios en actitud molesta y decir algo que en realidad no quería decir. Simplemente hubiese preferido haberse quedado callado.
-Por que tardaste tanto entonces? Ahora por tu culpa llegaremos tarde!-se quejo.
Una ira común en sus peleas le vino encima. En seguida su expresión amable y serena de jovencita encantadora le dejo paso a una de ojos en llamas y llave inglesa en mano. La temperamental rubia podía estar pérdida por el chico pero eran amigos de la infancia y las peleas estaban marcadas en sus pieles como acero ardiente. Lo miro molesta con las manos en la cintura, lista para responderle.
-Por mi culpa? Pero si tu fuiste el que tardo mas en el baño.-frunció mas el ceño.-que diablos haces ahí dentro Edward? Riegas tus plantas?
-ESO NO TE INCUMBE.-dijo rojo de coraje y vergüenza también.-Y FUE TU CULPA! FUISTE TU QUIEN SE QUEDO DORMIDA.
-Y QUE SI ME QUEDE DORMIDA? TU SIEMPRE LO HACES Y NADIE TE DICE NADA.
-PORQUE A MI NO ME ESPERAN PARA IR A LA ESCUELA.-
-A ver… por que será?.-puso un dedo en sus labios y una mirada pensadora mirando el techo.-Ah ya se! PORQUE DUERMES MÁS QUE UN OSO EN HIBERNACION.
-ENTONCES DESPIERTAME.-
-IMPOSIBLE.-
-POR QUE?.-ya estaba tan enojado como curioso por la mirada algo vergonzosa que había puesto Winry.
-PORQUE NO.-no pudo mas que bajar y subir la mirada (muy sonrojada) al tan solo imaginarse entrando en la habitación de los chicos y encontrarse a un Ed destapado sobre su cama y durmiendo solo en bóxer. No, muy provocador.
-POR QUE?-
-PORQUE NO.-
-POR QUE?-
-PORQUE NO.-
-POR QUE?
-PORQUE NO.-
-POR QUE?-
-PORQUE ERES…porque eres…-"porque eres condenadamente sexy cuando estas en bóxer" se dijo a ella misma y el tan solo pensarlo la hizo sonrojarse un poco mas. Pero Ed no pensó que fuese por eso. Ella lo supo y debía aprovechar su momentánea distracción. Pero que¿Qué podía decirle? De pronto su cerebro se ilumino.-PORQUE ERES UNA PEQUEÑA MOLESTIA.-dijo recalcando la palabra "pequeña". Sabia como era el con ese tipo de palabras.
-A QUIEN LE DICES TAN PEQUEÑO QUE APENAS LO PUEDES VER EN LA CAMA COMO PARA DESPERTARLO???.-
A estas alturas el rubio estaba mas rojo que un tomate y con humo saliéndole de las orejas. Ella rió tapándose la boca con la mano, lo miro por última vez y desapareció por las escaleras mas rápido de lo que Edward alcanzo a reaccionar. Bajo lento y molesto los escalones para ver como su hermano y su "mejor amiga" reían. Seguramente ella le había contado a Al toda la discusión de antes y eso lo hizo enfurecer nuevamente. Salieron corriendo de la casa hacia la escuela entre carcajadas sonoras y gritos del rubio mayor.
Una vez que llegaron, algo cansados por la carrera, se encontraron con Elysia. La castaña los saludaba alegre desde la entrada del establecimiento, apurándolos a que entrasen ya que ya había tocado la campana. Winry y Ed se adelantaron pero Al quedo rezagado en el fondo. Miro al suelo, levanto la mirada para encontrarse con la de la castaña unos segundos y volvió a bajarla. Camino más lento y más lento si era posible. No quería llegar a donde estaba ella después de aquel papelón en el Baile.
Se sonrojo con solo pensarlo. Había estado tan cerca de probar sus labios y entonces… Hudges había aparecido y mandado todo al diablo. Se había pasado la entera noche con la única tarea de vigilarlos de cerca, muy de cerca. No entendían ni el ni Elysia porque estaba el hombre en la fiesta ya que según le había dicho la chica, sus padres habían planeado quedarse esa noche en casa. Pero al parecer había habido un cambio de planes. Y cansado de intentar estar con Elysia, había terminado alejándose de ella. Era un cobarde.
-Hola Al.-lo saludo con una gran sonrisa la castaña, sin sospechar las absurdas penas que atormentaban al chico.
-Hola…-dijo en un tono triste. Sumido en sus pensamientos se metió automáticamente en el edificio sin casi percatarse de la presencia de a chica.
-Al¿estas bien¿te sucede algo?.-pregunto preocupada por el ojigris.
-Mmm.-fue su respuesta. Realmente no había oído ni una sola palabra.
Elysia, completamente ofendida por su indiferencia, levanto la cabeza orgullosa y camino mas rápido y pasando de largo al rubio menor. Este había notado esa acción pero solo bajo la cabeza y suspiro, pensando que eso era por lo de la fiesta. Sin saberlo ninguno de los dos, unos ojos azules espiaban la escena detrás de una puerta. La rubia había visto como Al había echado todo a perder y Elysia, bueno, no había ayudado mucho que digamos por lo orgullosa que a veces podía ser.
Dio media vuelta para entrar al salón. Aunque también sumergida en sus pensamientos. "Pobre Al! Vive en otro mundo como para notar algo. No es su culpa que también sea lo Elric que es Ed en el amor." Fue entonces cuando una luz se encendió en ella y su cerebro se puso a pensar en una forma de ayudar a esos dos. Porque si, se pondría el disfraz de alcahueta. De repente un cuerpo extraño le hizo notar que algo estaba mal. Algo que estaba fuera de lo común. ¿Qué era? La respuesta le llego más rápido de lo que pensaba.
¡Estaba sentada sobre Ed! Había ido tan concentrada en sus planes de ayuda amorosa que no había notado ni como el rubio se había sentado en su lugar, ni como este la había mirado con cara de enfado, ni como después había cambiado la mirada al notar que ella se acercaba. Se acercaba y mucho. Los rostros de los dos se habían vuelto involuntariamente en un color rojo-anaranjado-fosforescente imposible de ocultar. Ocultar a ellos mismo ni a unos pocos compañeros que habían visto la escena.
Los ojos color miel del chico se abrieron y se había quedado estático. Ella sobre el, los dos así, juntos. Una extraña sensación. Un calor y una excitación que no había sentido desde la fiesta y que había sido extrañamente placentera. Su cuerpo, su piel, sus ojos, sus rostros tan cercas. Le provoco besarla. Y a ella también. Los vellos se le habían erizado por el contacto. Jamás habían estado así. Quiso mover su mano para recorrer su pecho y le hubiese gustado que el también lo hiciese en ella. Pero el momento termino cuando por la puerta entro Havock.
-Buenos días.-saludo el despreocupado profesor con su cigarro, ya en su boca. Rápidamente los dos jóvenes se sentaron cada uno en su banco, sin poder siquiera mirarse a la cara.
-Buenos días profesor.-fue la monótona y colectiva respuesta del alumnado.
Ed no pudo evitar mirar hacia delante y tampoco curvar un poco la mirada a su sonrojada compañera de banco. La vio mordiéndose las uñas nerviosa seguramente por lo que acababa de suceder hacia unos pocos segundos. Retocaba el cabello color oro silenciosamente, asintiendo a lo que decía Havock pero no escuchando absolutamente nada. Torció su boca de lado de una forma algo cínica y tonta. Le gustaba verla así, demostrando que no era tan "mecánica" como ella creía, que también tenía sentimientos. Bueno, era que el pensaba que ella no los tenia.
Winry podía sentir levemente la mirada (perdida) de Ed sobre ella pero no se atrevía a devolvérsela. Sencillamente estaba demasiado avergonzada por su inocente descaro. ¿Qué acababa de hacer¿Acaso había perdido el juicio? Tal vez ya lo había perdido hacia tiempo pero recién ahora se estaba dando cuenta. Lamentablemente. Darse vuelta y mirarlo esperando a una respuesta a esa acción que ya sobre pasaba los límites de una simple amistad de infancia, seria… seria muy difícil de explicar.
Ellos no se habían percatado. No tenían idea de la tierna escena que hacían estando así. El mirándola a ella completamente concentrado en ello y ella esquivando los ojos del chico solo para volver a mirarlo unos segundos después. Era un eterno desencuentro. Una voz quiso infiltrarse en aquella escena pero no pertenecía ni al escenario ni al elenco. Era un intruso, un espectador sin respeto por los amores adolescentes. Pero un espectador lo suficientemente "rico" como para interrumpir la escena.
-Elric! Rockbell! Despierten!.-les grito Havock.
Los dos jóvenes se sobresaltaron pegando un salto en sus asientos. Los ojos de los dos dejaron de hacer lo que estaban haciendo para encontrarse con la mirada cercana (y curiosa) del profesor de matemáticas. El hombre del constante cigarrillo estaba apoyándose con las dos manos en el banco observándolos sin disimulo. Todas las miradas de los demás alumnos solo eran para la SONROJADA pareja. Si, sonrojada. El rubio y la rubia estaban tan avergonzados de ser el centro de atención (y mas por lo que había pasado antes de la "interrupción") que habían adquirido en sus mejillas el color del fuego.
-Podría responder mi anterior pregunta señorita Rockbell?.-pregunto el profesor con algo en sus ojos que a Edward no le gusto nada.
-Eh-eh… n-no.-tartamudeo la chica, aun ruborizada.
-Ya veo…-elevo la cabeza altivo el hombre, haciendo comprender a Ed lo que había en su mirada. Picardía! Era todo, estaba perdido, solo le quedaba luchar.-y podría decirme por que no?
-Eh… eh… yo… yo estaba…-volvía a tartamudear. Que tonta se sentía pero como responder mejor si ni quiera había despertado completamente aun?.
-Déjeme responderlo por usted, quiere?.-la interrumpió y sin darle mas tiempo, volvió a hablar.-se distrajo, no es así?
-E-este… y-yo… n-no c-creo…-
-No cree que haya sido así?-le clavo la mirada azul que el tenia. Ella agacho la cabeza y eso le dio al profesor la respuesta que necesitaba para seguir molestándolos. Miro hacia Edward, quien ya había notado todo, y sonrió al notarlo ya sintiendo prepotencia.
-No cree, eh?.-dio una vuelta y volvió a acercárseles, junto en el momento en que los chicos se dirigían una inocente mirada.-AJA!.-grito volviéndolos a sobresaltar.-Ahí esta otra vez, se distrajo con Elric.
-ESO NO ES CIERTO.-soltó enojado el chico de ojos miel. Aunque el sonrojo en su rostro era visible de aquí a Ciudad Central. Sus compañeros de clase rieron ante su reacción, haciéndolo enfadar más.
-Y por que te sonrojas Edward?.-dijo Havock adquiriendo de pronto un tono muy personal con el chico.
El alquimista bajo la mirada apretando los puños por el coraje que sentía al no poder defenderse de aquello. Ni siquiera había querido sonrojarse. Era un estupido. Miro a Winry para que dijese algo, para que hiciese algo pero ella seguía ahí. Seguía sentada ahí estática y sin palabras a las risas de sus compañeros y a las palabras de Havock. ¿Por qué no hacia nada¿Por qué se quedaba callada? Eso lo molesto y antes de poder pensar un poco mas, actuó adolescentemente.
-ME SONROJO PORQUE ES UNA TONTERIA.-
Los demás se quedaron callados y más de uno se golpeo la frente ante tal comentario infantil. A Havock le hubiese gustado hacerlo pero solo había podido quedarse ahí, girando los ojos. Los detuvo sobre Winry. La chica de hermosos ojos azules estaba paralizada. Había levantado la mirada hacia un Edward prepotente y lo había visto con los ojos aguándose por la tristeza. El no la quería y se preguntaba si algún día lo haría. Pudo haber dicho tantas cosas para excusarse o simplemente pudo haberse quedado, pero no. Había dicho algo muy hiriente para su pobre corazón. Los sintió punzado por una aguja que Ed colocaba allí. Pero fue un instante aquello y el único que lo noto fue el hombre del cigarro.
-Por que es una tontería Elric?.-dijo volviendo a la formalidad.
-PORQUE SOLO SOMOS AMIGOS, DEMONIOS. NO HAY NADA ENTRE NOSOTROS.-resoplo aun un poco molesto y se sentó fuertemente en su asiento.
Después de eso, el profesor lo miro con una mirada algo extraña pero que solo duro unos segundos. Había sido una mirada de… ¿de reproche¿Qué había hecho de malo? Se pregunto un largo rato pero al encontrar respuesta en si mismo se volvió a Winry, suponiendo que ella si sabría algo al respecto. Pero ella parecía fuera de aquel mundo. El cabello rubio ocultaba su mirada adolorida. Una ola de tristeza lo invadió al verla así, quiso protegerla, tenerla entre sus brazos con tal de que se le fuese ese dolor.
Alto, que estaba pensando? Ellos solo eran amigos!. El mismo lo había dicho momentos antes, entonces por que se sentía así¿Que le pasaba? La duda lo carcomía y verla así le dolía mucho más de lo que quería admitir. Bajo y subió su brazo izquierdo tratando de acercársele pero la distancia que los separaba era mas grande que un simple espacio entre bancos. Justo cuando estaba por tomarla por el hombro para que voltease a verlo el timbre sonó para aturdir todas sus dudas.
Tomo su bolso y salio rápido de la clase, a los empujones como siempre. Se detuvo a la entrada del salón, esperando a que saliese Winry, vio salir a varios grupos. Alguno lo miraron de la misma forma que Havock antes pero no les dio importancia. ¿Por qué tardaba tanto? Asomo la cabeza por la puerta y la vio pararse lentamente. Fue entonces cuando un portazo le pego en la nariz. Havock había cerrado la puerta.
-Le sucede algo Rockbell?-pregunto con indiferencia fingida.
-No, nada.-le respondió algo extrañada por esa actitud de su profesor. Había cerrado la puerta y la miraba desde allí.
-Esta segura? Por lo que veo esta usted algo triste, o me equivoco?-
-Es que… eh, se murió mi perro.-"Que mentira tan inteligente. Por dios! Eso fue mas que estupido" se regaño mentalmente.
-Mmm… yo diría que mas bien esta así… por un chico.-Havock alzo una ceja pero en seguida la bajo. Ella se había debilitado de nuevo.
-Usted también cree que estoy loca por Edward?-le dijo con actitud desafiante, alzando una mirada mojada.
-No lo creo, lo se.-encendió otro cigarrillo mientras ella se sorprendía por esa respuesta.
-Pero… pero que dice profesor?.-rió de nervios.-no, no, solo somos amigos. Ed es mi mejor amigo. No hay nada entre nosotros se lo aseguro. El no siente nada por mi, yo no…
-Tu sientes algo por el, no mientas.-cerro los ojos soltando un suspiro de cansancio.
-A veces me gustaría no sentirlo…-se tapo la boca por lo que acababa de decir.
Acababa de confesarle a alguien (además de Elysia) lo que sentía por el pequeño rubio. El profesor la miraba con picardía pero ella estaba triste. El no sabía lo que eso era. Sentir el dolor que ella sentía cada vez que el la trataba con indiferencia o no la tomaba tan cuenta como le hubiera gustado. Ella pensaba que el no tenia idea de lo que era sentir un amor no correspondido. O eso creía ella.
-Así, eh? Y si te propusiera algo para que te distrajeses del alquimista de acero por un rato, lo aceptarías?.-
-Eh… yo…-nunca había aceptado algo sin saber que era. Era bastante cuidadosa en esos tratos. Pero sentía que en el simple y despreocupado profesor Havock había algo que le decía que podía confiar en el. Después de un rato dio su veredicto.-Si, acepto.
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Hola! eh vuelto y con la misma maldita costumbre de empezar a hacer mis comentarios al final del capitulo. Je bueno, vi ke les gusto muchoe l anterior capitulo espero como siempre no ahber decepcinado a nadie cone ste y ke me dejen tantos reviews como en el otro jeje soy insoportable.
Lamento mucho si a algunas personas les arruine la pelicula con mi comentario anterior pero me olvide de ke tambien habia gente ke por ahi no habia visto la peli. Me re fui perdon. Bue pero necesitaba expresarme sobre eso ya ke bue... no se, lo necesitaba jeje. Tambien lamento la demora pero como no tengo internte en mi casa tardo mucho por varias razones ademas dee sas que son: empezaron las clases (un bajon para cualkiera) y bue... la vagancia jeje..
No tengo mas ke decir... Solo que si les guat el NaruSaku entren a mi profile que tengo un fic de ellos jeje soy una propaganda viviente sorry es re molesto jajaa... Nos vemos. DEJEN REVIEWS. Besos, ciao.
...Luz Malfoy...
