-1Nota de Inicio: Hoy cheque lo que la revista Nick en español tenía, un comic canonico sí, pero no donde Jin, Zuko y Mai se encuentran en Sei.
Diablos.
Es como querer ver e l episodio III sin haber visto Clone Wars.
De cualquier manera esto y la sugerencia de mi mas frecuente lector me hacen poner la historia empezando en este capitulo lejos del canon al menos en cuanto al comic Going Home Again se refiere.
En cuanto a que pasara cuando Jin encuentre a Zuko, bueno te aseguro que hare mi mejor esfuerzo para que tenga su encanto, tanto como que no lo encuentre ya en la nación de fuego? Si, quizá, aun estoy pensando en eso.
Jin no pudo resistir el ir hacia el viejo tío de Lee. En verdad se odiaba al dar cada paso pero aun así lo daba.
Iroh sonrió cuando la miro; abrió la puerta de par en par y la invito a pasar.
Jin no pudo decir que no aun con su conocimiento actual sobre la identidad de los hombres. Pero como es que la sonrisa hasta cierto punto melancólica de aquel hombre podía ocultar aun general o guerrero de la Nación de Fuego? Porque el enemigo no era tan fácil de reconocer en el campo practico. Jin mostró una reverencia cuando entro a la casa. Luego fue a una orilla y sin esperar la indicación para hablar miro a los ojos al tio de Lee y comenzó a soltar palabras.
-Señor; debe pensar que los he estado siguiendo, aunque ese no sea el caso. Me he encontrado aquí vagando sin querer, sin siquiera saber como logre llegar a esta zona de la ciudad.-Empezó.-Pero entiendo si cree que lo he seguido porque hasta a mi me parece una coincidencia bizarra.-Entonces Jin tuvo un problema con las palabras que saldrían de su boca después.-Veo que Lee esta enfermo…-Fue lo primero que se le ocurrió. El viejo la miraba algo asombrado por lo rápido que hablaba.
-Mi sobrino esta enfermo es cierto, tuvimos una visita a una especie de lago apenas ayer y no parece haberle caído bien. En cuanto a el porque de tu visita; no podría ser menos importante, estas aquí y cortésmente has tratado de explicar el porque y te preocupa mi sobrino, todas esas son razones para que no sea importante.-Le contesto Iroh, su voz calmada en comparación de la de la chica.
-Pero yo tengo una buena razón por la que debería ser importante.-Dijo Jin de pronto.-Pues se que ustedes son maestros fuego.
El tio de Lee por un solo momento bajo los ojos, luego volvió a su postura actual, Jin pudo jurar que ya habíha pensado en una sutil manera de convencerla de que era falso, así que prefirió hablar antes y evitar que la mentira la invadiera de nuevo; Jin completamente segura de que cualquier palabra que le dijera el anciano no podría ser mentira.
-Pero no le dire a nadie.-Dijo rápidamente interrumpiendo a Iroh que empezaba a formar una palabra.-Verá estuve peleando con esto todos estos días desde que Lee me dejo y me dí cuenta. Y creí, todas las pistas dicen que ustedes podrían ser parte de un intento de invasión. Confió en ustedes dos sin embargo, ningún agente de guerra puede ser tan humano. Y si así es entonces solo me queda pagar con mi vida por el atrevimiento.-Jin giro pronto a donde estaban las espadas dobles de Zuko y las desenfundo, su velocidad ciertamente impresiono a Iroh, su postura era buena aunque no perfecta.-Pero no sin una pelea.
Iroh sonrió al ver el joven rostro de la joven, conocedora de la guerra solo por oídos, tenía un buen corazón, que estuviera allí, que le hubiera costado decidir si delatarlos o no eso era un ejemplo de ello.
-Has sido muy valiente jovencita.-Le dijo Iroh en una voz dulce.-Y te estamos muy agradecidos, mi sobrino y yo. Tu valentía merece que te diga la verdad al menos no? Tienes razón niña. Así como ese jovencito Jet tenía razón somos maestros fuego. Pero no tratamos de tomar la ciudad. No nosotros dos. Aunque debes tener cuidado porque puede haber guerreros en postura hostil en las murallas de la ciudad ahora mismo, lo se porque la hermana de "Lee"-Iroh puso una cierta acentuación en el nombre que hizo que Jin comprendiera de una vez por todas que el chico tenía otro nombre.-Atacó las murallas no hace mucho, y es astuta no lo dudo pronto habrá infiltrado la seguridad, a ella y a una de sus compañeras de batalla no les confiarías nada. Pero la mas joven es…alegre. Así que no confies siempre en los rostros y actitudes.-Luego Iroh pauso y soltó una carcajada.-Aunque en este caso haya sido verdadero y nos haya salvado de los agentes tu confianza.
Jin se quedo en silencio, no estaba impactada, toda esa información sin embargo la hacía sentir mucho mas importante que una pobre chica del circulo bajo de Ba Sing Sei.
-Y tu confianza debe ser premiada. Veo que te han gustado las espadas de mi sobrino…-Continuo Iroh en cuanto sintió que Jin ya había comprendido el significado de las palabras que acababa de oir.-Estoy seguro que el no tendrá problema en enseñarte cuando se recupere. Pero mientras te importaría si este viejo te enseña algo sobre posturas de defensa y ataque?-Iroh se quedo en silencio, Jin también no contesto con palabras al principio sino con una sonrisa discreta.
-Sería un honor si usted me mostrara como defenderme.-Cerro el trato Jin.
Seriamente no podía dudar del sujeto, había algo en el. Algo en el que parecía tender al equilibrio. Por alguna razón no eran maestros fuego tratando de tomar la ciudad, cualquier duda se desvanecio cuando el hombre se puso de pie y le indico exactamente el mismo movimiento que aquel anciano extranjero tomara justo antes de iniciar la batalla. "Ellos ayudaran cuando el ataque venga" pensó Jin "y yo podré perfeccionar mi combate. Estaré lista para la hermana de Lee". Justo al pensar esas palabras otra revelación le llego de golpe. La hermana de Lee era la Princesa de Fuego!
