5. Lo que quiera (Parte 1)

Emmett POV

-¿Lo que quiera?

-Si, si lo que quiera.

No salía de mi asombro. Nunca había visto nada igual. Increíble.

Hace apenas dos días, en los que mi vida cambio por completo.

Eleazar sigue ahí dentro con ella, y eso me está matando. Estoy nervioso. No me gusta ni un pelo que estén los dos solos ahí dentro y yo aquí fuera. Dice Eleazar que no necesita la presencia de nadie ahí dentro porque si no se desconcentra. Pero si yo al no tener ningún don no interfiero en su trabajo.

-Pero es igual Emmett, tu sola presencia ahí dentro ya es molesta.

Hago caso omiso a su estúpido comentario y sigo andando de un lado para otro. Mis nervios se incrementan.

Siento la mirada de Rosalie clavada en mi nuca. Está furiosa, no llega a entender como en tan pocos días me pueda importar tanto una persona. Con ella paso lo mismo, creo recordar. Me enamore de ella al instante cuando me salvo de aquel enorme oso, aunque ahora los osos me parezcan lo más insignificante con lo que me pueda cruzar.

La puerta del despacho de Carlisle se abre lentamente. Eleazar sale con la cabeza gacha y las manos detrás de la espalda.

-Es difícil determinar lo que es. Últimamente me está costando más de lo habitual. Hablo con ella pero me resulta difícil sacar información. Sé que es una neófita de apenas cuatro días. Pero me resulta tan extraño, es una situación muy confusa. Por ejemplo capte el don de Bella nada más llegar.

-Tienes mucha razón Eleazar. Estate tranquilo que al final acabaras sabiendo que es- comenta Carlisle con voz apagada.

Siento la necesidad de hablar con Rosalie, de explicárselo todo. Ya intente hablar con ella pero no quiso escucharme. Necesito explicarle que esto es por nuestro bien y que si hubiéramos seguido juntos esto habría acabado peor. Sé que no fue la manera más adecuada de decir se acabo, pero fue a única que se ocurrió. Dado que como todos comentan últimamente mi capacidad intelectual no supera la de una rata. Pero no me importa lo que digan. Soy feliz o eso creo. Si claro que lo soy, aunque no niego que estoy triste. Por que por mucho que haya dejado a Rosalie de esa manera, no significa que haya dejado de quererla, ni mucho menos. Dicen que los sentimientos no desaparecen de la noche al día y tienen mucha razón. Sí que es verdad que Melissa es una persona extraordinaria y despierta en mi, sentimientos nuevos. Nada parecido a lo que había sentido anteriormente. ¿Quizá una nueva manera de querer? No lo creo pero tampoco lo descarto. Su manera de tratarme es tan distinta a la de Rose, es como si estuviera hecha para mí. Sabe cómo tratar a un niño ya crecidito.

La noche cae. Todo es más oscuro ahora. Los invitados se van a sus respectivas habitaciones, habilitadas en la tercera planta. Espero a que todo esto se vacíe, a que Edward y Bella lleven a mi sobrina a dormir. A que Jasper y Alice inviten a Rosalie a que se mude a su habitación. Espero y espero. Solo hago que esperar. Ya no hay nadie, todo vacio.

Entro en el despacho de Carlisle. Allí esta, sentada en una de las sillas que hay enfrente de la mesa con las piernas encogidas encima de la silla y la cabeza escondida entre ellas. Unos leves sollozos se escapan de sus finos labios.

-¿Estás bien?

-No. Abrázame.

Corro hacia ella, la cojo para ponerla de pie y la abrazo.

-Más fuerte- susurra débilmente antes de derrumbarse. Apuesto a que sus sollozos se escuchan desde arriba.

Este debería ser algo así como nuestro primer abrazo. Porque nunca hemos tenido un primer abrazo de verdad.

Ella levanta la cabeza ligeramente para mirarme a los ojos. Los suyos son ahora un profundo mar de lava. Son de un rojo tan intenso que a cualquier humano le asustarían. Pero eso ahora no importa.

Nuestros rostros están apenas a unos centímetros. Siento su aliento en mi cara, un aliento dulce. Made in vampiros sin duda. Cierro los ojos e imagino todo lo que podría pasar ahora. Sin abrirlos siento una pequeña presión en mis labios. ¿Ha hecho lo que yo creo que ha hecho? ¿Me ha besado? Lentamente abro los ojos, ella los tiene cerrados aún. Quizá esperando alguna repuesta por mí parte. Y se la doy. La beso apasionadamente. Nuestras bocas se mueven al son de una melodía inexistente. Nuestras manos buscan algún lugar donde agarrarse. Por fin lo encuentran.

Todo lo demás es inexistente ahora mismo. Solo me concentro en ella y nadie más. Melissa lo es todo ahora. Puede que me haya enamorado otra vez, no lo se. Pero es un momento realmente bonito y feliz. Apenas se lo que ella siente por mi ya que no me lo ha dicho, pero por lo que veo no es muy diferente a lo mío. Esta chica me gusta y mucho.

Un carraspeo interrumpió nuestro momento tan perfecto. Y no podía ser otra que Rosalie. Estaba apoyada en la gran portalada del despacho de Carlisle. Tan perfecta como es ella. Llevaba un vaquero gris ajustado conjuntado con una camiseta blanca y encima una chaquetita de lana, todo esto cogido con un pequeño cinturón negro. Claro pero tampoco podían faltar sus taconazos XXL de color negro abiertos por delante.

-Me ha dicho Edward que quieres hablar.- dijo con voz amenazante.

Melissa se escondió detrás de mí cogiéndome el brazo. Le tenía miedo. Tenía miedo de que un día cuando estuviera desprevenida la cogiera por la espalda y le arrancara la cabeza. Yo también lo tenía la verdad.

-No es el momento Rosa…

-Yo creo que es el momento perfecto, estamos todos.- me interrumpió descaradamente.

-De verdad que no.

-¿Pero es que no lo ves?

-¿No veo el que?

-Que te está engañando, que todos sabemos lo que pasa. Solo te está manipulando.

-Eso es imposible.

-Está bien retiro lo que he dicho. – dijo con voz mecánica.

-¿Qué? Pero qué te pasa, porque has dicho eso, se las ganas que tienes de discutir.

-No…no lo sé- aseguró desconcertada.

Esto es demasiado raro. Rose no se retracta tan fácilmente. Ella es una peleadora nata. Se las ganas que tiene de luchar y acabar con la vida de la persona que tengo detrás de mí.

Rosalie POV

No sé lo que me pasa. Se me han escapado esas palabras que ni siquiera había pensado. Qué raro.

-Me voy- Mierda! Otra vez, ¿Pero qué me pasa? Esto ni siquiera lo he pensado.

Me dirijo a la puerta sin que yo lo quiera. Subo por las escaleras hasta aparecer enfrente de la habitación de Alice. Toco la puerta y entro. Entonces es cuando siento que yo vuelvo a controlar mi cuerpo. Pero es que me parece tan extraño.

-Alice, me ha pasado una cosa más extraña- me encojo de hombros en señal de duda- He hecho y dicho cosas que ni siquiera he pensado.

- Tu es que no piensas mucho- suelta Alice por su boquita.

-No en serio, ha sido muy raro.

-Seguro que no es nada.

-¿Pero y si ha sido…?

-No, Rose, recuerda las palabras de Eleazar. Es algo muy poderoso que no se asemeja con nada de lo que ha visto antes. Y si fuera eso, no sería muy poderoso ¿No, crees?

- ¿Pero y si es?

-No no lo es y no seas cabezona. Lo tuyo no ha sido nada. Todos hacemos cosas sin pensar.

Pero es que lo mío no había sido una frase estúpida que haya soltado sin pensar. Fue como si alguien cogiera el control de mi cuerpo sin avisarme. Yo creo que fue ella y voy a demostrarlo sea como sea. Lo primero que voy a hacer es ir a hablar con Eleazar y Carlisle. Quizá si les expongo la idea, la acepten.

De este capitulo hay segunda parte. Es que era muy largo y no quise ponerlo todo junto.

Bueno ya sabeis, colgare el siguiente si dejan reviews.

Gracias y espero que os guste.