-¿Gale o Peeta?-

(Narra Katniss)

Pasar horas solas era lo que me hacía falta, aunque después de lo del incidente del bosque no quería volver solo por un tiempo aquel lugar. Haymitch me esperaba donde estaba la valla eléctrica, pasamos caminando y nos adentramos en el bosque juntos. Teníamos las provisiones para pasar toda la noche en un árbol, dormiríamos a la intemperie en las ramas de un árbol. Cogí mi arco con cuidado y cargue de inmediato una flecha, andaba muy alerta mucho más de lo normal pero no sentía miedo sentía euforia por lo desconocido. Nos subimos a un árbol justo al llegar la noche, nos metimos en el saco de dormir y nos amarramos con una cuerda al árbol.

-¿Y entonces mi niña que vas hacer?- Pregunto Haymitch con un poco de tristeza, el sabia mejor que nadie que yo era la que mas sufría con todo esto- los dos son buenos chicos, pero Peeta es el adecuado ustedes lucharon por salvar la vida del otro y lo lograron. No hay mayor prueba de amor, Gale solo ha sido una página de un capitulo pero debes terminar el capitulo y comenzar uno nuevo.

-No es tan sencillo- Dijo con un poco de rabia todos decían las cosas como si fuera fácil, pero nadie se ponía en mis zapatos- Gale y Peeta marcan mi vida, están hechos a mi medida.

-Uno de ellos debe irse- Dijo Haymitch con un hilo de voz- no puedes conservarlos a los dos, sería raro.

-¿Sabes?, quiero contarte algo- Dije con un poco de vergüenza ajena- Gale y Peeta se besaron mientras me creían muerta, no sé qué pensar. ¿Debo dejarlos a ambos?

Haymitch no respondió rápido, se tomo un tiempo para pensarlo. Me puse a silbar una canción con un poco de ternura, solo por diversión y de pronto los Sinsajos comenzaron a tataratear. Me reí un poco, creo que ayudaba el hecho de que solo lo hacía en los bosques. Cuando Haymitch se dio cuenta de lo que estaba pasando, me sonrió y se apresuro a decir:

-¿Recuerdas esa melodía?- Pregunto con un tono de voz fuerte y alegre.

-Salió de mi, sin mas pero no sé de donde la recuerdo-Dijo mientras intentaba concentrarme en la canción de los Sinsajos- ¿Tu sabes algo?

-Esa canción la cantaste para que los Sinsajos fueran por ayuda- Dijo Haymitch sonriente como si le alegrara de verdad el oír la canción- es celestial y hermosa.

-Nos salvo la vida- Dije entre risas tontas mientras miraba a mi compañero de árbol- ¿Peeta o Gale?

-Solo tú decides- Dijo Haymitch con un tono de voz más serio.

Comencé a soñar con una niña rubia con la cara de Gale, la niña no dejaba de preguntarme que con quien me quedaría y yo no respondía. De nuevo apareció la imagen de Peeta y Gale frente de mi en el bosque, me acerque y por fin pude tocarles la mano sin que se volvieran arena. Tome la mano de Peeta, el sonrió y dijo: "Estas lista y solo tú puedes tomar la decisión". Me desperté de golpe pegando gritos, aunque no sabía porque mi sueño no era una pesadilla, era solo un buen sueño. No obstante, ya sabía quién era el que se casaría conmigo, el que sería el padre de mis hijos y el hombre de mi casa. Haymitch se despertó por lo gritos, cuando vio que estaba bien cerró los ojos pero le lance una pequeña piedra y abrió los ojos de inmediato.

-¿Qué pasa?- Pregunto Haymitch con un poco de despreocupación, estaba muy cansado.

-Ya sé quién es el indicado- Dije con un tono de voz fuerte que me hacía ver confiada- tome la mano de Peeta, eso significa que ya se con quien quedarme.

-¿Con quién?- Pregunto Haymitch con un poco de emoción.

-Sorpresa- Dije entre risas y luego bajamos de los árboles para ir a casa.

Entre en casa me quite la botas llenas de nieve en la puerta, me senté en el sofá acurrucada con una cobija y espere a que Haymitch llegara con Gale y Peeta. Sae se sentó junto a mi madre quien estaba junto a mí, Haymitch llego con mis dos pretendientes a esposo ambos sonreían. Ellos se sentaron en unas sillas frente al sofá, Haymitch se sentó junto a Sae y todos esperaban impaciente el nombre que iba a salir por mi boca.

-Después de largo tiempo pensándolo- Dije con un poco de nerviosismo incluso me temblaban las manos y estaba sudando un poco- he decidido que Gale es el hombre de mi vida, no obstante Peeta tu me marcaste para siempre y no quiero perderte. Por eso llegue a la conclusión de que "Katpris" tendrá como padrino a Peeta, no acepto a nadie más.

(Narrar Peeta)

¿Padrino? es humillante, no soporto el simple hecho de pensarlo. Es como querer embriagarte pero saber que estas tomando agua, algo imposible. No podía siquiera pensar en ser padrino de "Katpris" un hijo de Gale y Katniss, la idea me repugnaba pero no quería perder a Katniss, la quería lo más cerca posible y contra todo pronóstico dije: "Acepto ser el padrino de la criatura". Me sentí destrozado, apuñaleado pero no podía hacer nada porque lo único que me importaba era la felicidad de Katniss, derrame un par de lagrimas de tristeza y quizás de felicidad aunque no sabía distinguirlas.

-No se hable más- Dijo Sae quien se levanto de un brinco del sillón- iré a hablar para que los casen aquí mismo, no hay tiempo que perder.

La madre de Katniss salió detrás de Sae, ellas se habían ido pero la situación se ponía incomoda pues el hecho de que había besado a Gale y el hecho de que amaba a Katniss me volvían completamente loco. No sabía que iba hacer con mi vida de ahora en adelante, simplemente no podía saberlo mi vida había dado un giro inesperado y no podía dar marcha atrás.

-Solo quiero que sepas que te amo- Dije con mucho cariño con el cariño y amor que siempre había sentido hacia ella- nunca podre olvidarte, creo que me quedare solo y con mi ahijado.

(Narra Gale)

Él ama a Katniss pero ella me eligió a mí, no puede cambiarlo. Yo gane me quede con Katniss, ella es toda para mi nadie más podrá tocarla ni hacerle nada solo yo, eso me gusta había puesto que yo había ganado. Katniss es mi premio, siempre me la merecí por ayudarla en todo y eso que si no quería no tenía que hacerlo, pero casándose conmigo Katniss pagaría todas sus deudas.

-Pues ella va ser mi esposa- Dije con rabia quería que el rubio sin escrúpulos supiera que Katniss era mi premio y yo lo había ganado con honor- tu no deberías estar más en la vida de ninguno, debería negarle que tú fueras el padrino de mi hijo pero respeto sus decisiones. Aunque tú me das asco, Peeta.

-¿Si tanto me odias porque me besabas con pasión?- Dijo Peeta quien se encontraba furioso mal consigo mismo por lo que había pasado entre nosotros- mírame a los ojos y niégame que no sentiste amor.

-No sentí nada más que asco- Dije pero la verdad es que sabía que nuestro beso separaría Peeta de Katniss, todo había sido una estrategia. Un plan en el que Peeta perdía a Katniss por su propia culpa, su culpa y la de nadie más- cuando te bese pensaba en Katniss, en como la besaría a ella cuando nuestra boda se hiciera realidad.

Katniss se levanto de el sofá con rabia y le tomo la mano a Peeta, ellos quedaron el uno frente al otro a pocos centímetros. Katniss pasó sus brazos por detrás de su cuello y lo beso, maldita lo estaba besando con la misma pasión que me besaba a mí. Me moría de la envidia, pero yo me lo había buscado al decir todas las cosas que dije y luego me levante de la silla, tome a Peeta por sus cabellos y le clave un cuchillo en el estomago.

(Narra Katniss)

Esto no podía estar pasando, Gale había apuñaleado a Peeta y este último se estaba desangrando en mis manos. Gale como todo un cobarde se fue de mi casa, me quede llorando sobre Peeta esperando a que alguien llegara y pudiera proporcionarle ayuda, pero mi madre no llegaba y Sae menos. Me levante corrí a la cocina busque mucha gasa, corrí de nuevo hacia la sala y todo estaba lleno de sangre Peeta respiraba con mucho esfuerzo, puse en herida mucha gasa y luego rodee su cuerpo con mucha más gasa, intentaba parar un poco el desangramiento. Peeta comenzaba a cerrar sus ojos, los abría y los cerraba poco a poco e intentaba decirme algo pero yo solo podía llorar sobre él y escucharlo.

-No me olvides, tienes que mantenme siempre en tu mente y estaremos juntos- Dijo Peeta con lágrimas en los ojos mientras tosía- si no me olvidas, ni la muerte podrá separarnos.

-Siempre tendré conmigo nuestros momentos juntos- Dije entre lagrimas maldiciendo a Gale, maldiciendo al destino y maldiciendo mi vida- ¡Te amo!- grite pero no supe si llego a escucharme porque cerro sus ojos y luego tosió por su boca solo salió sangre que lleno mi cara de la misma- nunca te voy a olvidar, te amo.

Supe que Peeta no podría oír mis últimas palabras dirigidas a su persona, me sentía destrozada y sin ganas de separarme de su cuerpo el cual abrazaba con mucha fuerza. Aunque sinceramente no podía hacer otra cosa que odiar a el cruel destino que me había tocado, primero Prim y ahora Peeta. Mi madre llego horas después ella me vio tirada sobre el cuerpo de Peeta me levanto, me llevó al baño y me metió en agua caliente. Para cuando salí del baño la madre de Peeta estaba afuera gritando y maldiciendo a Gale, el padre de Peeta me vio y corrió hacia a mi me abrazo con fuerza. "No pude evitarlo" dije con un hilo de voz, "No es tu culpa" aseguro el padre de Peeta.

A la mañana siguiente me llevaron a la plaza junto con la familia de Peeta, estábamos todos presenciando a Gale sin camisa y este estaba atado con cuerdas para que no pudiera huir. "Castigo publico" pensé y luego lo dije en voz alta: "Sera un castigo público". Comenzaron a darle latigazos a Gale en la espalda, luego el agente de la paz saco un cuchillo y le hizo unas cortadas a Gale busco agua hirviendo y la hecho en las heridas, los latigazos comenzaron de nuevo pero a nadie le hacía bien ver esto ni a la familia de Peeta ni a mí. La familia de Peeta no quería esta justicia, era muy cruel pero ellos sabían que Gale lo merecía y sobrevivía supongo que ellos lo perdonarían.