Disclaimer: digimon no me pertenece, es exclusivamente de propiedad de Akiyoshi Hongo.


Capítulo 6: Nuevos amigos y enemigos parte 1

Piel blanca, pelo largo y negro, ojos miel y estatura normal. Así era la chica que estaba al frente de los gemelos y del resto de la clase. Se notaba que el uniforme le asentaba perfectamente. Los chicos no dejaban de mirarla, y las chicas ya se sentían un poco celosas.

-Buenos días a todos…-dijo con una reverencia, mostrando su delicadeza-…soy Zura Morihime, y espero que nos llevemos muy bien.- con esas simples, pero encantadoras palabras, terminó su presentación.

-Ahora ya conocen a su nueva compañera, ella se transfirió a esta escuela por el trabajo de sus padres; así que les pido que la traten amablemente. Ahora veamos dónde te vas a sentar- el profesor comenzó a observar todas las mesas, para que luego su mirada se posara al lado de uno de los gemelos-…al lado del joven Minamoto.- en ese instante Kouji observó el asiento adjunto al de él: vacío. Recordaba que la persona que estaba sentada ahí fue trasladada hace una semana. Dejando el asiento libre.

-Muchísimas gracias maestro- con estas palabras, Zura se iba ganando el aprecio del profesor, y miradas admiradas del resto de la clase. Pero ella, al parecer, no se preocupaba por ello. Simplemente se dirigía a su asiento asignado, sin bajar la vista en ningún momento; ni siquiera por el contacto directo con la mirada de Kouji, ni por los comentarios de sus compañeros y compañeras. Llegó a su asiento, y después de mirar por última vez a Kouji, le dedicó una amable sonrisa-…espero que nos llevemos muy bien…- y se sentó

Kouji tenía una extraña sensación en el pecho, esa mirada, esa sonrisa, la había visto antes. Otra vez, aquella extraña sensación surgió en su cuerpo.

"¿Por qué tengo esta sensación? ¿Qué significa?" se repetía a sí mismo.

Minutos después le alcanzaron a Kouji un papel doblado, lo tomó, y desdoblándolo lentamente pudo ver que era de Kouichi, diciéndole algo. Después de leerlo solo alcanzó a abrir sus ojos de la sorpresa y voltear a ver a su nueva acompañante. No podía creer tanta coincidencia. Zura Morihime, no era más que la chica que conoció Kouichi esta mañana.


-¿Cómo va el plan?- la misma voz tenebrosa y malvada se dejó escuchar otra vez.

-Muy bien, señor Lucemon. Ahora mismo ellos están encargándose de hacer lo que usted mandó.

-Bien, asegúrense de reunir toda la información posible acerca de ellos, ya que con ello podremos acabarlos

-Así será- Lucemon dejó mostrar una sonrisa malvada ante el comentario de la chica

-May, sigues siendo tan eficaz, pero aún te falta aprender más. Solo recuerda el plan. Y ahora mismo tú también te transferirás a la base.

-De acuerdo, señor Lucemon- May comenzó a dirigirse al portal que este le había abierto y antes de pasar por él:

-Solo recuerda, estando en la base, cumplirás con todo lo que te digan ellos dos, y a la vez, tú también me informarás de su rendimiento. Esta vez no voy a tolerar ningún error, y un pequeño fallo…dile adiós a este mundo, May- la voz de Lucemon resonó por todo el lugar, y May penetró en el portal. Aunque esas palabras fueron muy duras, no lograron intimidarla, pues ella ya no sentía aquello que la hacía temer…a la muerte.


-Eso es todo por hoy- y el maestro agarró su portafolio, y después de darles unas últimas indicaciones al salón 5-2 se retiró de inmediato.

-Ha…- Takuya soltó un suspiro- por fin se acabaron las clases de matemáticas- tirándose sobre su pupitre.

-Tú no tienes remedio- le replicó Zoe.

-¿tú eres Zoe Ayamoto?- la mencionada dio media vuelta para toparse con un chico blanco, de ojos azules y el pelo castaño. Se trataba del alumno nuevo, que había sido traído desde Francia.

-Itou- con solo escuchar ese nombre, Takuya se levantó, y miró con cierto desagrado al castaño, desde que había entrado a su salón no le había dado buena espina, y el hecho de que esté hablando con Zoe, tampoco le agradaba tanto que digamos.

-Vaya, el hecho de que una chica tan linda como tú recuerde mi nombre, me hace muy feliz- le respondió este, y Zoe solo le dedicó una sonrisa.

-Vamos, no me digas eso…Itou- esta vez se le notó un leve sonrojo a la rubia. Obviamente Takuya miraba la escena con celos. Cómo se atreve a coquetear con Zoe.

-Itou suena demasiado formal, solo llámame Hiroto

-¡oye, ¿no tienes otra cosa que hacer?!- le gritó Takuya

-Te agradecería mucho que lo hicieras- Hiroto hizo caso omiso a las palabras de Takuya, y se concentró más en Zoe

-Está bien, tú también llámame Zoe- dijo esta con otra sonrisa, haciendo poner a Takuya más furioso, lo habían ignorado por completo.

-Bien Zoe, tienes un nombre tan bonito como tus ojos…- y seguidamente le besó la mejilla-…nos vemos luego- y se retiró del lugar, seguido de varias chicas que suspiraban con su nombre.

-Nos…vemos…- A Zoe sin duda le sorprendió ese gesto, se llevó una mano a su mejilla, estaba caliente. Pero luego, algo llamó su atención.

-¿Ya terminaste de coquetear con tu novio?- exclamó Takuya muy molesto

-¿qué? Yo no estaba coqueteando con nadie, y él no es mi novio

-Huy, pues no parece fíjate, si hasta se nota que te gustó que te besara

-A mí no me gustó nada

-Y por qué te sonrojaste

-Pues…- Zoe ya no sabía qué responder, estaba enojada como para analizar eso ahora.

-Ya vez…es porque te gusta.- Takuya se acercó más, con un tono de yo tengo la razón

-¡ya te dije que no!

-No te creo

-Takuya…- Zoe se estaba conteniendo, pero ya no podía- ¡TAKUYA, ERES UN TONTO!- seguidamente los dos se dieron media vuelta, y salieron echando humos del salón.

-Takuya…- ni Zoe ni Takuya se percataron de que había una última persona en el aula, que presenció su pelea típica.-…creo que tendré el camino libre, gracias Zoe Ayamoto.

Por otro lado, en el salón de los gemelos también había tocado el timbre de recreo, pero al parecer nadie tenía la intención de salir del aula de clases, en especial los chicos. Pues todos estaban rodeando el pupitre de la chica nueva, preguntándole una que otra cosa…

-¿tienes hermanos?- preguntó una chica

-No, pero conozco a dos personas, a las cuales las considero como tal- respondió Zura mirando directamente los ojos de la chica, esta solo sonrió

-¿y en qué trabajan tus padres?- preguntó uno de los chicos

-Ellos son…son dueños de una empresa, y por los negocios, es que me tengo que cambiar mucho de colegios.

-¿y cuánto tiempo te quedarás aquí?- exclamó un chico

-No nos gustaría que te fueras- agregó otra chica, que ya la consideraba parte de la familia, y a lo cual los demás solo asintieron.

-Yo creo que me quedaré un largo tiempo, porque también tengo que cumplir con mis tareas encomendadas

-¿tú trabajas?- preguntó una chica castaña con curiosidad y admiración

-Sí…

-¿en qué?

-Soy una especie de investigadora- al parecer a Zura no le costaba adaptarse a los continuos cambios, y respondía a las preguntas de los demás sin dificultad.

Unas filas más adelante estaban Kouji y Kouichi, conversando acerca del incidente de esta mañana…y por supuesto que también de Zura.

-Al parecer la suerte me sonríe- exclamó Kouichi con una sonrisa de oreja a oreja- ya quiero conocerla mejor- esto último tratando de visualizarla a través de sus compañeros. Pero luego su mirada se posó en su hermano, quien hasta ahora no le había dicho nada, solo se había limitado a mirarla…a ella- ¿Kouji?

-¿ah?- este volteo inmediatamente- ¿qué pasa?

-Dime tú, ¿qué te pasa?- interrogó Kouichi

-Pues…¿no crees que es demasiada coincidencia?- se animó a decir

-¿el qué?

-Pues, que tú conozcas a esa chica en la mañana, y luego la vuelvas a ver, en el colegio. Creo que me parece muy raro

-¿raro? La verdad, es que no lo había pensado, cierto que es una coincidencia- el rostro de Kouichi se alegró-…y una muy buena.

-Kouichi- Kouji lo vio alejándose, en dirección de Zura. Ya sabía cuáles eran sus intenciones.

-No te preocupes Kouji. Que esto sí es suerte.- seguidamente llegó hasta donde Zura.

-Kouichi, qué bueno que te veo- dijo esta, sonriéndole tiernamente

-¿ustedes se conocen?- preguntaron los demás

-Por supuesto, ella es mi amiga.- respondió Kouichi sin quitarle la vista a Zura

-¡asombroso! No llevas ni un día aquí, y ya conoces a uno de los ídolos de nuestra escuela, eres fantástica Zura- proclamó una chica de pelo rojizo

-¡Fantástica!- gritaron las demás chicas

-Créeme que quisiéramos estar en tu lugar, y tener una cita con los gemelos- las chicas se retiraron maravilladas de la chica nueva, y lejos de los celos, la veían como un ejemplo a seguir. Los chicos también se retiraron, dejando solo a Kouichi, Zura y Kouji.

-Kouichi…- Zura lo miró fijamente, y luego miró a Kouji- ¿crees que me pueden acompañar a conocer el colegio?

-Será un placer- esta vez respondió Kouji, no sabía por qué, pero de alguna manera esa chica le hacía sentir algo especial, no quería probar con ella su actitud fría, tenía ganas de mostrar su verdadera faceta, su verdadera personalidad. ¿cómo es que alguien logra eso en tan solo unos instantes? Se preguntaba Kouji, la respuesta…estaba en su corazón.


En cuestión de segundos, May llegó a las instalaciones de la base, donde se suponía, debería encontrar al menos, a uno de sus compañeros.

-¿no hay nadie?- la pregunta iba más para ella misma que para otro. De repente, frente a ella se abrió uno de esos portales, mostrando una imagen masculina, conocida a la perfección por May.

-¿ya llegaste?- el chico cerró el portal rápidamente, mostrando su cabello rubio, y esos ojos color canela. May solamente asintió, y escondió un leve rubor.

-¿dónde está ella?

-Cumpliendo con su misión

-¿no se supone que deberías hacer lo mismo?

-No me agrada mucho la actuación.

-Pero lo haces muy bien, y si no quieres problemas con el señor Lucemon, será mejor que cumplas.

-Sé que no me delatarás

-¿por qué?

-Tú sabes muy bien por qué, y pienso aprovecharme de eso- el chico se acercó lentamente al rostro de May, deteniéndose, antes de tocar sus labios con su boca. Haciendo que la chica se sonrojara violentamente- pero entiende algo, hagas lo que hagas, así logres superarla, tú no me interesas. Y si estás aquí, es porque Lucemon vio algo, y te hizo parte de la realeza. Pero si quieres sobrevivir en esta tarea, te recomiendo que dejes los sentimientos a un lado, y te centres en nuestro verdadero objetivo, destruir a los niños elegidos, y al resto de la humanidad.- y antes de que él se retirara, May lo detuvo.

-sabes muy bien que ella solo te ve como un compañero, o a lo mucho como un hermano, en cambio yo…

-basta May, es suficiente, entiéndelo de una vez, no me interesas. Y más vale que te pongas a trabajar, o sino no formarás parte de esto. Y yo mismo me encargaré de eliminarte.

-No te daré el gusto, ya sabes…los tres, somos parte de la realeza, y aunque solo ustedes dos tengan los Digiespirit del destino, yo soy parte del plan del señor Lucemon, y si yo caigo, ustedes caen conmigo.- después de eso, el chico se retiró como había llegado, y del cuerpo de May salió un hilo de oscuridad, que fue aumentando más y más, esa oscuridad que pretendía acabar con todo y todos, esa oscuridad, que tiempo atrás, los niños creyeron destruir; pero que lamentablemente volvió a resurgir, no solo por Lucemon, sino por los sentimientos oscuros, de odio y de rencor. Sentimientos negativos de seres humanos hacia seres humanos.- ya lo verán, yo seré mejor que todos, me encargaré personalmente de borrar a cada humano de la faz de la tierra, y junto con el señor Lucemon, la realeza podrá vivir en un mundo, sin los inservibles seres humanos. Después de todo, nosotros tenemos el mismo objetivo…destruir la humanidad.


Kouichi, Kouji y Zura salieron del salón, en dirección a todos los lugares que poseía su institución educativa.

-Esta es la biblioteca- dijo Kouichi, señalando una amplia habitación repleta de libros.

-Si quieres saber de algo, o buscar información, este es el mejor lugar- agregó Kouji.

-Creo que me ayudará mucho en mis investigaciones- comentó Zura

-Cierto, ¿y qué tipo de cosas investigas?- preguntó Kouichi, comenzando a caminar hacia otra dirección, acompañado de los otros dos.

-Pues…- Zura se quedó un poco pensativa

-¿pasa algo?- comentó Kouji al ver la actitud de la chica.

-No, es solo que…no estoy segura de decirles

-Puedes confiar en nosotros- Kouichi la miró a los ojos, y Zura hizo lo mismo, para después voltear hacia Kouji, este solo asintió.

-Me gusta investigar…cosas inexplicables

-¿cosas inexplicables?- dijo Kouichi rascándose la nuca

-¿cómo cuáles?- a Kouji le había interesado esa respuesta, quería saber más.

-Por ejemplo… hace unas semanas, sucedió algo extraño en la estación de Shibuya- los gemelos se miraron, presintiendo de lo que se trataba.-…muchas personas creyeron haber visto a un monstruo saliendo de la tierra…

-Sí, pero eso es solo un rumor...- Kouichi quería cambiar de tema, pero al parecer, Zura no se lo iba a permitir

-No, eso es lo que les hicieron creer a la mayoría, he estado investigando, y he descubierto que el gobierno ha abierto una investigación sobre ese hecho, si fuera una falsa, el gobierno no se molestaría en invertir tanto dinero en una investigación así.

-Sí, pero…

-Además, según mis fuentes, hay personas implicadas en ese hecho. Según los datos, varios niños de nuestra edad fueron vistos ahí. Lo que el gobierno quiere es descubrir a eso niños, e interrogarlos.

-¿y qué pasaría si descubren a esos niños?- dijo Kouichi.

-Lo más seguro es que les pregunten varias cosas hasta dar con las respuestas, y no creo que termine nada bien

-¿por qué?- exclamó Kouji

-Yo sé de esas investigaciones que realiza el gobierno, hay muchas cosas que la gente ignora, porque el gobierno ha sabido ocultarlo, eliminando todas las evidencias posibles. Estoy segura, que si descubren algo que ellos desconocían, simplemente borrarán las evidencias, incluyendo a los niños.- Kouji y Kouichi no sabían qué decir ante tal respuesta, en ningún momento se les había pasado por la cabeza aquello, ni siquiera que podían poner en peligro a sus seres queridos si los descubren a ellos.

-¿y si tú encontraras a esos niños?- Kouji se detuvo, y miró a Zura a los ojos- ¿qué harías?

-Yo…- una sonrisa se dibujó en su cara- los alejaría del gobierno- sin duda, la respuesta los dejó aún más sorprendidos a los dos

-¿por qué?- preguntó Kouichi, decidido de escuchar más de su querida amiga.

-Porque no es justo para esos chicos, ni para sus familiares. Convertirse en peones del gobierno, no es justo. Yo solo quiero que el mundo sea feliz, y las injusticias no hacen feliz al mundo. Por eso, si yo los encuentro, los ayudaré, pase lo que pase, así arriesgue mi propia vida, los ayudaré.- los gemelos se volvieron a mirar entre sí, sonriéndose, para luego mirar a Zura, con la misma sonrisa. No cabía duda, esa chica les inspiraba mucha confianza, y con esa personalidad, se sentían atraídos cada vez más hacia ella. Pero al parecer, el destino les va a poner muchas dificultades para luchar… por el verdadero amor.


¡Hola a todos!, lamento decirles que la pelea entre Kouji y Kouichi aun quedará para algunos capítulos posteriores. Por lo pronto ellos irán descubriendo sus sentimientos respecto a Zura. Y si les adelanto algo, les diré que Kouichi se sentirá algo celoso de Kouji, más adelante sabrán por qué.

Takumi03: como te habrás dado cuenta, parece que Takuya se tiene que poner las pilas, o sino alguien más se va a ganar a Zoe.

Uchiha1507: Muchas gracias por tu comentario. A decir verdad, quería que Kouji y Kouichi fortalecieran más su vínculo como hermanos, y para que eso sea posible, decidí crear un personaje (que es Zura) de la que los dos se enamoren, y no tanto para crear conflicto. Aunque temo que de una manera u otra, ese conflicto sí se va a dar, y al parecer, Lucemon y los otros lo van a aprovechar.

Les doy mil gracias a todos los que leen esta historia, trataré de actualizar pronto. Y antes de despedirme, quisiera hacerles una pregunta:

¿Qué opinan acerca de los nuevos enemigos de los niños elegidos? por supuesto que me refiero a May, la chica y el chico desconocidos.

Nuevamente, muchas gracias por leer mi fic, cualquier pregunta, duda u opinión, háganmelo saber con sus reviews.

Atentamente:

Ayashi Keiko