Capítulo # 6

Pov A.

No sé qué hizo despertar este sentimiento en mí, siento como me completa, siento que cuando la veo todo se llena de color, mi corazón se acelera de tal manera que pareciera como si se fuera a salir de mi pecho, trato de controlar mi respiración, el aire me empieza a faltar, es increíble e inexplicable el efecto que tiene en mí, trato de descansar y no pensar en ella pero hasta en mis sueño la tengo presente, espero con ansias que llegue el fin de semana aunque tengo miedo de lo que pueda llegar a sentir, no quiero que llegue a pensar que estoy loca y se aleje de mí.

Trato de que mi semana pase tranquila, me encierro en la biblioteca durante el receso, no quiero espantarla, siento mucho miedo, ¿y si se llega alejar de mí? Siento miedo de perder algo que en realidad no es mío, definitivamente me volveré loca.

-Hey, ¿qué te sucede? ¿Hice algo que te molestara? ¿Ya no quieres ir al viaje?-. Me dice en un tono de confusión.

Sorprendida le respondí: -Discúlpame no fue mi intención. Claro que quiero ir, estoy contando los días-.

-Ok, pensé que te habías molestado conmigo, esta semana poco te he visto y como no tienes carro ya no te veo ni en las mañanas-. Respondió un poco desilusionada.

-No vale, no creo que tú logres hacer algo que me haga molestar, es que tengo que recupera horas de trabajo en la biblioteca, además tú prometiste ir a pasar tiempo conmigo y no lo has hecho, creo que no has ido desde la vez que te di el tour-.

Con una sonrisa que no cabía en su rostro me dijo: -Discúlpame, cumpliré la promesa que te hice, y hasta creo que buscaré un trabajo allí-.

-Me estas acosando. Quieres verme en las mañanas, durante clases, en el receso y ahora en mi trabajo. ¿Crees que debería preocuparme?-. Le dije con una cara de picardía.

Sonrojada me contestó: -No Arizona estás equivoca, yo no quiero asustarte o acosarte solo pensé que te gustaría pasar más tiempo a mi lado, además creí que seríamos amigas, eres la única persona con la que me siento cómoda, además es muy fácil hablar contigo-.

Una gran sonrisa salió de mí, una sonrisa que no sabría explicar, es de esas sonrisas que le dan color a un día gris: -Eres muy tonta, pero me agradas, yo no tengo problema con que quieras pasar tu tiempo a mi lado, en realidad no hay nada que me encantaría más, te prometo que apenas tenga mi carro de vuelta te empiezo a buscar-.

Con alivio en su rostro me dijo: -Perfecto, pensé que al decirte esto pensarías que estoy loca y saldrías corriendo-.

-Ya me tengo que ir, ¿te vas caminando o te vienen a buscar?-.

-No, creo que caminaré-. Me dijo mientras sonreía.

-En ese caso te acompaño, yo también caminaré-.

Juntas nos fuimos a nuestras casas, caminar a su lado es una de las cosas que alegra mi vida.

Pov C.

Pensé por un momento que al decirle todo esto ella se alejaría de mí y pensaría que estoy loca, pero su reacción fue perfecta, hasta me dijo que le encanta la idea de pasar su tiempo a mi lado. ¡Dios! esta chica me está matando lentamente.

Esa caminata fue gratificante a pesar que no hablamos ella me lleno de energías y que me diera un abrazo al despedirse de mi fue grandioso, sentí como me llevaba al espacio y me dejaba sin respiración.

La semana se fué volando. Ya es Jueves. Cada vez que podía me pasaba por la biblioteca para acompañarla, me sentía como una niña cuando la veía, siempre que iba le llevaba un dulce; ver su cara de alegría cada vez que metía mi mano en la chaqueta y sacaba un chocolate no tenía precio.

Después de cenar subo a mi cuarto y me alisto para dormir, pero antes debo hablar con Arizona y decirle que hubo un cambio de planes. Esta semana nos hemos mandado más de mil mensajes de texto, y debo de reconocer que es una chica muy tierna.

-Hoooola ¿cómo estás? tengo malas noticias-.

-Hola, bien y ¿tú? Dime, ¿qué sucede?-.

-¿Te acuerdas que te dije que nos iríamos el sábado? Pues ahora nos iremos el Viernes después de clases, ¿crees que puedas?-.

-¡Oh por Dios! Creo que si no fueras tan linda te mataría, pensé que en realidad sería algo malo. Claro que puedo; es más me parece fantástica a noticia-.

-Me halaga que me digas linda, aunque tengo que aclarar que tú eres mucho más bonita-. Cada vez que Arizona me dice que soy linda mi cara automáticamente se torna roja, y no puedo dejar de sonreír. -Avísale a tus padres y me dices que tal, mañana no creo que te pueda acompañar de regreso de clases porque mi mamá, mi hermana y yo iremos a comprar cosas para el viaje-.

-No te preocupes Calliope, nos vemos mañana y lastimosamente debo dejarte, estoy muy cansada y mañana será un día muy largo-.

-Nooooooo, por favor no me dejes. No mentira, te entiendo yo también estoy cansada, sueña con los angelitos besos-. Le dije con una gran sonrisa en mi rostro, cada vez que le escribo no puedo dejar de sonreír.

-Ja ja ja, que dramática eres Calliope, descansa sueña con los angelitos-.

Después de hablar con Arizona puedo dormir tranquila, puede que sea solo yo la que sientas estas cosas por ella, puede que ella solo me vea como una amiga, y solo yo sea la que esté pensando en pajaritos preñados, tengo que respirar ser paciente y dejar que todo fluya como ha venido.

La noche se me hizo eterna. No pude dormir, creo que de la misma emoción que tenía porque pasaré el fin de semana con ella.

A pesar que no dormí mucho amanecí con una energía enorme.


Camino a clases no deje de sonreír, todo se veía tan bonito los colores que tiene el día son tan hermosos, al llegar me encuentro a los muchachos y obviamente notaron mi alegría.

-Buenos días Callie ¿Cómo estás? ¿A qué se debe tanta felicidad?-. Me pregunta Teddy.

-Buenos días mí querida amiga Teddy, y yo estoy muy bien gracias por preguntar. ¿Tú cómo estás?-. Le contesté con una enorme sonrisa.

Mark no deja que Teddy me responda cuando dice: -Ok, esto si es extraño ¿querida? ¿Qué te sucede hoy? Tú actitud es tan diferente que hasta me atrevo a decir que luces hermosa-.

De lo más tranquila les respondí: -Yo no entiendo porque tanto alboroto, yo estoy normal igual que siempre, creo que son ustedes que están muy serios, chicos es Viernes eso es una razón más que suficiente para estar feliz, ¿o no lo creen?-.

Todos se miraron las caras creo que ese comentario me basto para distraerlos, obviamente que mi alegría tan desbordante es porque hoy comienza el mejor fin de semana que yo podría imaginar, reconozco que a lo mejor me esté adelantando a los hechos pero no lo puedo evitar. Esto que siento sobrepasa el entendimiento y la razón.

Al finalizar las clases trato de salir lo más pronto posible pero alguien me sujeta del brazo, por un instante pensé que sería Arizona pero tristemente me equivoqué.

-Hola hermosa, ¿Cómo estás? ¿Tienes planes para este fin?-. Me pregunta Mark en un tono muy coqueto.

-Hey, estoy muy bien y ¿tu? Sí, iré de viaje con mi familia, ¿Por qué? ¿Que tenías pensado?-.

-Quería invitarte al cine, pero ya veo que será para otra ocasión-. Me respondió con una sonrisa. El intenta se lindo conmigo y está bien, el problema es que yo quiero ir al cine con otra persona.

-Vale, lo dejamos para otra oportunidad, Mark te tengo que dejar, discúlpame tengo que hacer unas compras con mi mamá para el viaje-. Me despido con un beso en la mejilla.

Me fuí lo más rápido que pude a casa. Aria y mi mamá me estaban esperando para ir hacer las compras, el tiempo por poco no nos alcanza, trate de escribirle a Arizona pero no me dió chance, esperaré a llegar para hacerlo, igual había quedado con ella de vernos en mi casa a las 4:00 p.m. rayos solo me queda una hora para arreglar mis cosas, esto es muy estresante. Después de tener todo listo me recuesto un rato y mi teléfono suena y por el tono reconozco que es un mensaje.

-Hola, espero no molestar solo te escribía para decirte que ya estoy lista y si quieres puedo salir de una vez para tu casa, igual lo que falta para que sean las 4:00 p.m. son 30 minutos-.

-Arizona tu no molestas, vente de una vez, ya yo estoy lista esperando que mi papá termine de arreglar las cosas-.

- ¡Yay! Perfecto, nos vemos en cinco minutos-.

Cada vez que escucho o leo ese ¡Yay! Me llena de emoción puedo imaginarla con una gran sonrisa y levantando sus brazos de la alegría. Rayos por poco olvido poner a cargar el IPod un viaje sin música no es viaje; mientras descargo algunas canciones escucho a mi mamá decir mi nombre.

-Dime madre ¿qué sucede?-.

-Callie tu amiga Arizona está en la sala, ¿quieres que la haga subir?-.

Rápidamente y con mucha emoción le dije a mi mama que sí, mientras escuchaba como Arizona subía las escaleras camino a mi habitación mi corazón se aceleraba y aparecía en mi rostro una gran sonrisa que por más que quisiera no podía quitar, al verla entrar en mi cuarto me quedé sin palabras, se veía tan radiante, su sonrisa, ¡Dios! Esa sonrisa es hermosa. Ella me saluda y yo solo me quedo allí sentada al borde de mi cama mirándola, trato de hablar y nada pasa, ella se acerca al ver mi reacción y coloca sus manos en mi cara y me lanza otra sonrisa, se inclina y me da un pequeño y tierno beso en la mejilla.

-Hey, Hermosa ¿estás bien? ¿No vas hablar?-. Me dice ella con cara de asombro al ver que no me movía y no emitía palabra alguna.

-Eh… mmm, hola ¿cómo estás?-. No se imaginan cuanto me costó sacar esas simples palabras.

Con una sonrisa más radiante que la anterior me dice: -¡ESTOY SUPER! Tu papá me pidió que te dijera que te apuraras, debemos irnos rápido-.

-Si claro, ya yo estoy lista solo estaba cargando unas canciones para el viaje, pero ya está listo-.

Ella de la nada se abalanzo hacia mí y me abrazo, y mientras lo hacía podía escuchar ese ¡YAY! Que tanto me encanta, mientras me abraza no pude evitar cerrar los ojos y sentir ese olor característico que solo ella posee, es como si llevara consigo un jardín de flores. Ella me suelta agarra mi maleta y me dice con solo una miraba que la siga, yo solo levanté una ceja y sonreí. Una de las cosas que me encanta de ella es que no hacen falta palabras para comunicarnos, lo sé, es poco el tiempo que llevamos conociéndonos pero cuando estoy a su lado es como si la conociera desde hace años, con ella es tan sencillo estar, ella me completa. ¡Ok! Calliope, Arizona te ¡completa! Por favor no vayas a arruinar este fin de semana con esos pensamientos locos que tienes, este viaje tiene que ser perfecto, solo trata de no arruinarlo.

Mientras bajamos las escaleras mi padre le quitó mi maleta a Arizona para guardarla en el carro. Ya todo estaba listo, ya había dejado a mi Lucy en una pensión horas antes, no me gusta que este sola. Mi papá alquilo una casa rodante para el viaje pensó que en la camioneta iríamos muy apretados y no quería llevar dos carros, al subir Arizona se sentó con mi mamá y yo solo sonría, se veía tan cómoda con mi familia, es como si ya formara parte de ella. No puedo explicar lo que sentía mi corazón al ver esa escena, mi papá conduciendo, mi mamá de copiloto y Arizona sentada cerca de ellos hablando de no sé qué, quería acercarme y escuchar pero no quería arruinar ese hermoso momento. Después de un rato me senté en la mesa junto a mi hermana Aria y su amiga, ellas sacaron un juego de cartas e invitaron a Arizona a jugar, querían hacerlo en equipos (los Torres somos muy competitivos) ella vino saltando y se sentó a mi lado, traté de controlar ese sentimiento extraño que tengo cada vez que está cerca, Aria estaba al frente de mí y Amy al frente de Arizona, yo estaba sentada del lado de la ventana. Mientras estaba barajeando las cartas Arizona colocó su mano en mi pierna, al darme cuenta de lo que había hecho di un salto que hizo que me golpeara la cabeza con la ventana, ella solo se reía y yo podía sentir como mi cara se volvía cada vez más roja; ella solo me miró y me guiñó el ojo mientras yo intentaba estar tranquila, ella hacia círculos con su dedo en mi pierna.

El juego empezó y obviamente mi equipo iba ganando, pero no era gracias a Arizona ella no tenía ni idea de lo que hacía, prácticamente yo estaba jugando por las dos. El único juego que Arizona estaba jugando en ese momento era el de hacerme sentir nerviosa, su mano seguía en mi pierna y podía sentir como hacia formas en ella, primero eran círculos, luego la forma del ocho seguido de corazones. Eso se sentía tan bien, mi corazón se aceleraba al ella rozar mi pierna, mi respiración se sentía pesaba, como si trata de inflar un globo debajo del agua. Mientras trata de controlarme mi papa grito muy fuerte, ¡FAMIIIIIILIIIIAAAA! ¡YA LLEGAMOS! Todos dejamos el juegos y nos dirigimos a la puerta, al salir el paisaje era hermoso, ya la noche estaba cayendo el frío era espectacular, las cabañas estaban cerca del lago, Aria y Amy salieron corriendo para elegir sus cuartos, yo solo me quede observando el paisaje cuando de repente siento como un brazo se entrelaza con el mío y al girar era ella.

-Lo siento, ¿te saque te tus pensamientos?-. Me dice ella con una hermosa sonrisa y esos hermosos hoyuelos que se forma a cada lado de sus mejillas.

-Tranquila no es nada, solo estaba contemplando el paisaje, es muy hermoso; ¿ya elegiste la habitación?-. Primera vez que ella esta tan cerca de mí y me siento tan tranquila, es como si el contacto con ella me diera serenidad.

-No, aun no te estaba esperando, imagino que dormiremos en la misma habitación ¿cierto?-.

-Sí, claro. Vamos a buscar un cuarto antes de Aria agarre los mejores-.

-Tranquila, vamos a quedarnos un rato más, me gusta ver como la cae la noche y se refleja en el agua, además no me importaría dormir en el piso con tal que tú me acompañes no tengo problema-.

Cuando esas palabras salieron de sus labios sentí como mi pecho se inflaba, después de que pensé que esos sentimientos se habían ido llegaron una vez más, era la misma sensación que se obtiene cuando estas montado en una montaña rusa, es ese hormigueo que va desde tus pies hasta la boca del estómago, ella solo me mira sonríe y apoya su cabeza en mi hombro, pasaron algunos minutos cuando mi padre nos llamó.

-Niñas, ya escogieron su cuarto? tú y Arizona dormirán en una cabaña y Aria con su amiga en la otra, tu mama y yo nos quedaremos en la casa rodante-.

-No papá, aun no escogemos pero imagino que ya Aria eligió la mejor, pero no importa mientras tenga dos camas no tengo problema alguno-.

-Bueno Mija, vayan a la cabaña y arreglen sus cosas, nos vemos en 30 minutos para hacer la cena y compartir tiempo en familia, Arizona ¿le avisaste a tus padres que habías llegado sana y salva?-.

Con mucha pena le dijo: -No Señor Carlos, aun no les aviso a mis padres, pero ya les mandare un mensaje-.

-Arizona vamos a la cabaña y le avisas a tus padres-.

Antes de irnos a la cabaña me acerque a mi padre y le di un fuerte abrazo, de camino a la cabaña lleve la maleta de Arizona y la mía mientras ella hablaba con su mama. Al entrar a la habitación lucia hermosa muy acogedora, la chimenea está encendida y el calor que se sentía era muy agradable, yo escojo mi cama y voy un momento al baño mientras Arizona seguía hablando por teléfono, al salir del baño me encuentro con una sorpresa.

-Señorita disculpe pero le informo que usted está acostada en mi cama-. Le dije con un tono burlón pero tratando de mantenerme seria-.

Haciendo puchero me dijo: Oh lo siento, no sabía que habías escogido ya tu cama, pero yo tengo que dormir pegada a la pared, ¿podrías cederme tu cama solo por hoy?-.

-Si claro no hay problema-. Lo pensé por un momento y accedí, como podría negarme a esos hermosos ojos.

Pov A.

Esta mañana me levanté con mucho ánimo, a partir de hoy empezarían mis mini vacaciones con la familia de Calliope, esto que siento por ella no es normal, creo saber que es pero me da temor aceptarlo, que pasa si solo yo me siento de esta manera, que pasa si esto crece más y más cada día, no quiero que mi hermosa Calliope se aleje de mí pero tampoco quiero ilusionarme con algo que es probable que nunca pase, vamos Arizona tu papa te crió para ser valiente, ¿pero será que lo intento? ¿Será que me voy de lleno con esto que siento? ¿Qué pasa si me estrello contra un gran muro? Por cualquier lado que lo vea salgo perdiendo, hoy en clases se veía hermosa, puedo perderme en sus ojos con tan solo verla pero sus labios me regresan a la realidad, todo en ella es perfecto. Ya lo decidí si me quedo callada me lastimo y en cualquier momento ella se dará cuenta, si hablo y digo lo que siento puede que también salga lastimada, pero ya está listo Arizona es tu turno de arriesgarte si esto que sientes es tan grande como tú dices vale la pena lanzarse al vacío sin paracaídas, solo espero que ella no me deje caer y me atrape, no quiero salir lastimada pero es un precio que estoy dispuesta a pagar. Nunca en mi vida me había sentido así, solo ella con verme hace que mil mariposas revoloteen en mi interior, ahora si estoy dispuesta a creer en el amor a primera vista. Calliope Torres me gusta y voy a luchar por ella.

Mientras arreglo mi cosas para el viaje no dejo de pensar en lo que haré para que se fije en mí, tampoco es que brincaré a sus brazos y le diré lo que siento, no la quiero asustar, debo controlar mis emociones y dar pequeños pasos, pero esos pasos deben dejar una marca que ella pueda notar.

Al llegar a su casa no pude evitar acercarme a ella y abrazarla, sentir su cuerpo tan cerca del mío es algo que no se puede explicar, darle un beso en la mejilla fue como ir al cielo, pude notar como se ruborizó y hasta creo que le gustó porque no se alejó de mí, una de las cosas que me encanta de ella es que no hace falta hablar, con solo mirarla ella sabe que es lo que quiero. Cuando nos montamos en la casa rodante pude sentir como me miraba mientras compartía con sus padres, pensé que eran ideas mías pero cada tanto mirada sin que se diera cuenta y la podía ver cómo me miraba y una hermosa sonrisa se dibujaba en su cara; cuando Aria me llamo para jugar no quise desaprovechar la oportunidad y al sentarme a su lado coloqué mi mano en su pierna, al hacerlo sentí como un corriente recorría mi cuerpo, pero no quise alejarme, se sentía bien y ver como se ponía nerviosa ante eso era algo que no tenía precio, pensé que ella se apartaría pero para mi sorpresa ella se quedó quieta mientras yo dibujaba en su pierna un corazón, un infinito y todo eso encerrado en un círculo que indicaba que la quería hasta el infinito y más allá y que a pesar de que ella me pueda rechazar no iba a dejar escapar ese sentimiento de mí porque se siente bien, me hubiera encantado explicarle lo que cada dibujo significaba pero debía aguantar, debía ser paciente, con ella debo ir despacio.

Al llegar al lugar todos se bajaron y fueron directo a sus habitaciones pero Callie se dirigió al lago. Verla allí parada mientras la noche descendía era majestuoso, mi primer impulso fue acercarme y entrelazar nuestros brazos, quedarme a su lado, mirarla a los ojos tan cerca que podía sentir su respiración, en ese preciso momento mi estómago se volvió chiquito y solo quería quedarme allí, así que apoyé mi cabeza en su hombro. Todo era perfecto. Escuchar como la brisa chocaba con los árboles y como el lago te transmitía tanta serenidad. Nunca había admirado así la naturaleza, nunca me fijé que todo era tan lindo, solo con Callie puedo ver las cosas que un color más brillante. Ella ilumina mi vida.

Al entrar a la habitación noto que Callie no está así que decido agarrar la cama que está pegada a la pared siento que sería más cómodo, así podría verla sin que se notara extraño, creo que hoy no dormiré.

-Gracias Callie eres un amor, pero quiero que te quede claro que si en la noche me da mucho frio debes acostarte conmigo o darme tu cobija tú decides-. Le dije con un tono coqueto.

Levanté mi ceja y traté de mantenerme seria cuando dije: -Tranquila, yo le colocaré más leña a la chimenea para que la habitación se mantenga caliente-. No era en realidad lo que quería decir, pero otra cosa hubiese sonado muy raro.

-Ok Callie yo entiendo, gracias. Creo que ya debemos salir de seguro tus padres nos esperan-. Lo dijo con cara mirando al suelo.

Creo que Arizona se molestó conmigo, pude notar como el brillo en sus ojos se esfumó cuando de mi boca salieron esas palabras, cuando me dijo que tenía que dormir con ella sentí como si me faltara el aire, mis manos comenzaron a sudar, pero como le digo esto a ella, puede pensar que estoy loca, no quiero perder su amistad por algo que ni siquiera sé cómo explicar.

El tiempo que pasamos con mi familia fue grandioso, mi mamá quedó encantada con ella, pero vamos, ¿quién no lo haría? Después de comer mis padres se acostaron en el césped para ver las estrellas, Aria y Amy se fueron a su cabaña, y yo aún me sentía mal por responderle de ese modo a Arizona. Traté de hablar con ella pero soy cobarde, tengo miedo de lo que pueda salir de mi boca; así que caminé hasta la orilla del lago, pensé que al estar allí y sentir esa tranquilidad que te ofrece la naturaleza podía calmar esto que siento, pero al rato de estar allí sentí como se acercaba, así yo estuviera de espalda podía sentirla, su aroma es inigualable.

Puede notar que Callie se había apartado, espero no haya notado que me molesté un poco ante su rechazo, aunque tampoco es rechazo ella fue muy amable al decirme eso, solo que no era lo que yo quería escuchar, me acerque a ella y le dije: -Hey, ¿Por qué tan solita? ¿Quieres compañía?-.

-Sí claro, siéntate conmigo la noche esta fría y me vendría bien un poco de calor, y no lo sé; creo que es la costumbre de siempre estar sola, lo siento vine aquí sin pensar-. Le dije mientras miraba la luna, siento que si la miro a sus ojos voy a perder.

-Bueno, entonces me sentare muy cerca de ti, en este preciso momento con la luna de testigo que mientras me dejes seguir formando parte de tu vida nunca estarás sola de nuevo, y si quieres estar sola, pues estarás sola pero conmigo a tu lado-.

No sé porque pero al escuchar eso, mi primera reacción fue abrazarla, sentirla tan cerca de mi hace que me estremezca, sentir su respiración en mi cuello hace que se erice toda mi piel, cuando la solté le dije sin pensar: - Eres la persona más linda que he conocido, desde que te conocí no he dejado de pensar en ti, y cuando te tengo cerca siento como mi corazón se acelera y mis rodillas se vuelven gelatina-.

Ok, ¿será que escuché bien? ¿Callie me acaba de decir eso? ¿Qué le respondo? ¿Por qué estoy divagando? Vamos Arizona responde, dile que tú también sientes lo mismo.

Rayos ¿Qué hice? ¿Qué dije? ¿Por qué ella no me dice nada? Solo me mira con cara de asombro, rayos, se seguro piensa que estoy loca, debo decir algo: -Eeeh, mm… Arizona disculpa lo dije sin pensar, por favor olvida todo lo que dije, estoy muy cansada, estoy despierta desde muy temprano y no he parado; creo que mejor me voy a dormir, discúlpame.

-Tranquila. Vamos a dormir, yo también estoy cansada-. Ok Arizona ¿Por qué solo le dijiste eso? Tenías la oportunidad perfecta para quitarte este gran peso de tus hombros, cómo me va a pedir disculpas si yo también siento eso mismo.

Juntas nos despedimos de los padres de Callie y nos dirigimos a la cabaña. Al entrar todo está en silencio, pero esta vez sí era un silencio incómodo. Callie se metió al baño para asearse y yo solo me quede sentada al borde de mi cama pensando en lo estúpida que fui al no decirle nada, tuve la oportunidad perfecta y no la supe aprovechar.


Autor.

Por un momento pensé que no sería capaz de publicar de lo ocupada que estuve hoy, menos mal he adelantado varios capítulos. Es increible como el dia se pasa tan rapido y aun quedan cosas por hacer... En fin!

Gracias por sus PM es muy cierto cuando dicen que cada comentario es importante :) me hacen saber que no escribo a la nada sino que si hay personas que leen mi historia, eso me llega de mucha energía para seguir.

Como les dije los capitulos seran un poco más largos, trato de no escribir tanto pero me es imposible; una vez que me coloco mis audífonos y mis dedos rozan las teclas de mi laptop no puedo parar y trate de cortar los capitulos pero no me agradan las cosas incompletas.

Espero que lo hayan disfrutado!