Capitulo 6- Bajo la luz de las estrellas

Diario de Bulma Brief

Aun puedo recordar los momentos en que mi pequeño estaba aun en mi vientre, cuando solo mis padres y yo sabíamos de él, Trunks ni siquiera existía en la consciencia de su padre, recuerdo sus movimientos suaves cuando le acariciaba, sus movimientos rápidos cuando yo me molestaba e incluso cuando dejaba de moverse cuando entrabamos a una junta de la empresa. Era increíble la manera en que me cambio la vida, Vegeta era el autor de lo mejor que me había pasado y ni siquiera estaba enterado, por momentos no importaba. Recuerdo muy bien cuando lo vi en el ultrasonido, moviéndose, con su corazón latiendo rítmicamente y yo a sabiendas de que esos momentos eran únicos; pero lo que vendría después sería toda una aventura para los dos.

Trunks era maravilloso, tenerlo en los brazos, siendo tan diminuto, frágil, verlo alimentándose de mí, a sabiendas de que esa pequeña vida en esos momentos era completamente dependiente de mí y que años después ya no lo sería.

Como cuando accidentalmente pateó a Tadeus y le fisuró las costillas, le tomaría tiempo aprender a medir su fuerza, aun pienso que mi hijo comenzó a moderar su fuerza tras el accidente. Aunque él no lo recuerda ya…

Trunks estaba de nuevo en la alegre rana miraba una fotografía que Charly le dio, una en la cual él, siendo apenas un niño de tres años miraba a un hombre que lo abrazaba sobre su regazo y le correspondía la mirada al mismo tiempo, aunque su rostro permanecía oculto por un sombrero de paja, aquel hombre era Tadeus Fisherman y en algún momento en el tiempo habían estado tan unidos que había logrado arrancar una sonrisa al niño serio que solía ser al tomarle fotografías.

Le dio un trago a su vaso con refresco helado

-En ese entonces me llamabas tía Sue- le dijo la mujer

-¿tía Sue?- dijo Trunks fuera de sí

-Ustedes cambiaron a mi hermano menor por completo, nunca antes ni después lo vi tan feliz, por primera vez era el hombre que quería ser, tenía una familia, una esposa, un hijo…dejo de ser tan gruñón, tan amargado como antes…era completamente distinto, él estaba radiante al igual que tú…eran muy unidos, un perfecto extraño hubiera creído que eran padre e hijo.

-Debió ser muy especial…y explica el delfín de felpa que tenía cuando era niño, lo deje como a los cinco años cuando pensé que era para niños pequeños, comencé a entrenar con mi padre y pensé que todo eso era para bebes- contestó Trunks- ya comienzo a ver porque mi madre comenzó a tenerle cariño

-Los tres se complementaban…eran una familia, ustedes necesitaban de él y…él necesitaba de ustedes.

Isla Paraíso, año 768

-Te quedaste muy callada- le dijo el hombre mientras tomaba un trago de la cerveza sin alcohol

-Eres un aprovechado- declaro Bulma con indiferencia

-¿Por qué señora Brief?

-Me das cerveza sin alcohol y me dejas hablar de…de…de mi vida privada, eso no en lo absoluto correcto

-Bueno- y aclaró la garganta- ¿Qué hubieras hecho si no te dejaba hablar?

-…Pues no lo sé, pero no fue educado- la mujer se cruzó de brazos y se levantó a mirar el rugiente mar

-Esta embravecido, igual que tú

-Basta, solo vine aquí porque Trunks pidió verte, estaba intranquilo pensó que te había hecho daño…-calló repentinamente, una vez más revelaba de más

-¿Quieres ir a la orilla del mar?

-¿y Trunks?- preguntó mirando al hombre de reojo

-Si un niño se quedara solo en esta isla, Trunks es quien menos peligro correría…lo sé de primera mano- El corazón del hombre latía rápido, sentía un vacio en el estomago como nunca antes lo había sentido, las manos le sudaban sin control, no podía explicárselo, pero deseaba ansiosamente que dijera que sí. La mujer dio un fuerte resoplido

-Está bien- dijo finalmente

Caminaron sin hablar cerca de 10 minutos a la orilla de la playa, solo la luz de las estrellas que se reflejaban en el transparente mar les iluminaba.

Tadeus miraba a la mujer de cuando en cuando, asegurándose de que en realidad estuviera ahí, y aquello no fuera un sueño

-Debe ser muy emocionante vivir aquí, junto a la tranquilidad del mar, con esta brisa tan fresca

-Cuando eres de aquí, se te hace tan común que pierdes la capacidad de apreciarlo, aunque siempre me detengo a pensar en lo que hay al otro lado…mas allá de isla paraíso

-¿Nunca has salido de esta isla?

-No- contestó rápidamente-nací aquí, crecí aquí…

-y criaste a tus hermanas, cuidaste a tu hermana mayor como si fueras su padre

-¿Mi madre te dijo todo eso?- Bulma asintió

-Es una buena mujer; pero si me dejas hablar con franqueza…

-Adelante- contestó seriamente

-Cree demasiado en el amor a primera vista

-Es la razón de la existencia de mis hermanas y la mía, fue el dolor de mi cabeza de mi abuelo…mi madre conoció al padre de Sue cuando tenía 16 años, creyó enamorarse de él, le decía que era lo primero que tenía en mente al despertar, lo ultimo al dormir…las clásicas palabras de un adolescente en busca de diversión…y la encontró…en cuanto supo que mi madre estaba embarazada la dejo sin pensarlo dos veces…mi hermana menor Beth, su padre vivió con nosotros un par de años, era un artista del sur, se quedo por el paisaje, mi madre se enamoró de él de inmediato "amor a primera vista", cuando Beth nació, permaneció con ella dos años, le llamaba pequeña "Sunshine" pintaba retratos de ella todo el tiempo, pero un día, se cansó y solo se fue, yo tenía 6 años, mi madre estaba devastada, juro nunca enamorarse de nadie más, dos meses después James apareció y con James tres años de felicidad para mi madre, pensó que por fin lo había logrado, el amor de su vida…Nos trataba bien no como sus hijos, como un amigo o sus sobrinos, un buen hombre, era carpintero, fue contratado por el ayuntamiento para unas obras, Keyli nació 2 años después de su llegada y después de eso, cuando las obras para mejorar la isla terminaron, el regresó…con su propia familia, tres hijos y una esposa lo esperaban, tenía 8 años en ese entonces y mi madre era el hazme reír del pueblo, en ese tiempo mi abuelo comenzó a tomar un papel muy importante en mi vida, el papel de padre…y él me adoptó como su hijo, siendo su único nieto varón, de su única hija…le seguía a todas partes, a la fabrica, a pescar, dejaba que él me enseñara y cuando cumplí once años, unos días después de su primer infarto, decidí que el hombre de la casa no podía ser otro más que yo…debía hacerme cargo de mis hermanas, mi madre

-¿once años?- preguntó Bulma sorprendida- eras demasiado joven

-De alguna forma, en ese momento pensé que era lo necesario, la mejor y la única opción…y así nacieron todos los apodos habidos y por haber a mi persona, el pequeño tirano, el pequeño chif, don soberbio…me gane todos y cada uno de ellos, lo puedo decir sin avergonzarme…porque jamás me interesaron y en parte prefiero que me los digan…indica que me tienen miedo, respeto…mi familia es respetada

-Le tienes mucho aprecio al respeto

-El respeto es importante en esta isla, sobre todo cuando los demás se burlan de tu madre…

-¿burlarse?- preguntó Bulma- ¿Por qué?- el hombre la miró extrañada

-Se que en la gran ciudad del Oeste, una mujer que tiene cuatro hijos con distintos hombres no ha de ser la gran cosa…pero aquí, en esta isla de menos de mil personas, es algo tan espectacular y un tanto…fuera de lugar, para unos monstruoso

-Tenía que ser una isla tan pequeña, la mentalidad es distinta- masculló Bulma

-Aquí el aleteo de una mariposa, es una novedad tan grande que toda la isla se entera antes de terminar de batir sus alas- y después se hizo un silencio, no era incomodo, no era distante, simplemente el silencio.

Algo más comenzaba a suceder dentro de Tadeus Fisherman ¿era la luz de las estrellas lo que resaltaba la belleza de esa mujer? ¿era la brisa la que la hacía resaltar su feminidad? No entendía lo que sucedía con él, era la primera vez que una mujer le hacía sentir tan nervioso, ni siquiera en sus otros noviazgos había pasado por semejante situación, comenzaba a sentirse fuera de sí, como si no fuera él mismo.

Ella miraba a las estrellas y pensaba en Vegeta, pensaba en el hombre que pensaba abandonarla, en ese sujeto que había jugado con ella, quien le dio al más maravilloso hijo y al mismo tiempo lo ignoraba por completo ¿Por qué se atormentaba por un hombre así? un hombre que venía de las estrellas y mas allá…y este que estaba a su lado, este hombre tan distinto, la antítesis del príncipe saiyajin. En parte describía al novio que una vez soñó y deseaba pedir a las esferas del dragón, pero había llegado mucho años tarde, por un momento se preguntó que si de pedirle un novio a las esferas aquella vez que se reunieron por primera vez, ¿Shen Long habría traído a Tadeus Fisherman? su imaginación se disparó, a tal grado que comenzaba a pensar lo sucedido si él hubiera sido su novio cuando Vegeta llegó a la tierra ¿era posible que Tadeus le hubiera pedido matrimonio antes o al menos su relación fuera tan fuerte que Vegeta jamás le hubiese interesado? No creía en el matrimonio; pero si creía en que una relación pudiese durar eternamente

-¿Por qué fuiste tan sincero?... ¿por qué me contaste todo sobre tu madre, tu niñez?

-Se me hizo justo, después de no advertirte de que la cerveza no tenía alcohol…leí que le llaman efecto placebo o algo así- Bulma le sonrió y él respondió sonriendo también

-Bueno, como ibas a saber que haría efecto en mí…

-No lo sé…no lo sabía; pero debí advertírtelo, decirte que…

-olvídalo es mejor regresar, quiero ver a Trunks

-Si, tienes razón, será mejor regresar-

Y si este hombre hubiera sido el novio que las esferas del dragón le hubieran traído, este sencillo hombre del mar ¿sería el padre de Trunks?...no sabía porque pensaba semejantes cosas.

Trunks continuaba completamente dormido

-Es tiempo de irnos- dijo Bulma al oído del pequeño

-Tengo sueño, mamá- se dio la media vuelta y se volvió a dormir, Tadeus les miraba desde la puerta, dio un largo suspiro

-No creo que quiera irse, está muy cansado

-Lo está, pero no podemos quedarnos aquí

-¿Qué te lo impide?

-…pues- titubeo la mujer- ¿tienes un cuarto extra?

-No

-¿No pretenderás que durmamos en la misma habitación?- preguntó seriamente

-Claro que no, dormiré en la sala, además tengo trabajo que hacer, no pensaba en dormir mucho esta noche de igual manera…no seas desconfiada, duerme con Trunks esta noche, yo…yo solo estaré en la sala

Cerró la puerta con llave, apagó la luz y se recostó juntó a su pequeño "Es el vivo retrato de su padre" pensó, "es simplemente igual a él" acarició su rostro. Era un niño maravilloso y definitivamente merecía algo mejor, un padre mejor, alguien que le hiciera caso que estuviera con él cuando le necesitara, que se preocupara y Vegeta no era así, pensando en todo ello, se durmió.

A la mañana siguiente, cuando los primeros rayos de sol se colaban por la ventana Bulma se despertó y se dio cuenta de que Trunks no estaba ahí, su corazón se detuvo un seco, un nudo se formó en su garganta

-Trunks- le llamó con un halo de desesperación

-Estoy aquí- se dejo escuchar el niño desde un pasillo

-En la cocina- añadió Tadeus

Bulma se calzó los zapatos y caminó lentamente guiada por el susurro de su niño y del hombre, se quedó detrás del pasillo antes de llegar a la cocina, quería escuchar lo que el hombre le decía al niño

-¿Te gusto?

-Si…en casa, mi abuelita hace el desayuno, mamá a veces… ella trabaja… ¿tu siempre cocinas?

-Sí, porque vivo solo, y los hombres solos tienen que aprender a cocinar, si no nos moriríamos de hambre…toma, es manzana, te la partí para que sea más fácil de comer

-Gracias… ¿tienes hijos?

-No ¿Por qué preguntas?

-No sé, pensé que tenías, porque preparas bien el desayuno, así dicen mis amigos que hacen sus papás a veces…el mío no lo hace, es un príncipe

-¿En verdad? ¿De dónde?

-Buen día, jóvenes- interrumpió Bulma con un saludo jovial, haciéndolo a propósito para evitar que Trunks hablara de más- veo que desayunan

-¿Quieres? son hot cakes, algo de fruta-Bulma le miró extrañada

-Un hombre tan machista…haciendo el desayuno

-Pues no se hace solo

-mami, Tadeus me llevara a pescar

-Me opongo rotundamente

-¿Por qué?- preguntó el niño

-Es en el muelle señora Brief, no lo subiré a un bote sin su madre

-No me llames señora Brief…dormí en tu casa, conozco a tu hermana, a tu madre… Solo dime Bulma

-Bueno…Bulma, puedes venir con nosotros si quieres, será divertido- sonrió bebió una taza con café, mientras se preguntaba qué era lo que sucedía con sus sentimientos, de donde venían tantas preguntas en torno a Tadeus Fisherman

Estaba furioso, quería irse, ya había localizado el ki de Trunks y estaba dispuesto a ir hasta allá y obligarla a darle una nave, fuese como fuese, si tendría que usar al niño para lograrlo lo haría porque no estaba dispuesto a esperar más y justo cuanto estaba decido a volar hasta ellos y hacerla cumplir su capricho, la puerta principal se abrió, los señores Brief había llegado.