Capitulo 6.- La revista

*nota: este capítulo es un vil porno, contiene un poco de material Lenalee x Allen pero vale la pena al final.

Creo que eran las 2 o 3 de la mañana, que se yo, no podía dormir, más que nada porque tenía hambre, seguía solo en mi habitación, no sabía cuando regresaría el viejo y ya comenzaba a extrañarlo, especialmente porque, si yo tenía hambre a las 2 o 3 de la mañana... él me traía comida, si, a esa hora él hacia lo que le dijera con tal de seguir durmiendo, jo, como hace falta el viejo…

Me dirigí a la cocina, aprovechando que el señorito chef Jerry no estaba, me dispuse a preparar lo poco que sabía, espaguetis, con carne, es todo, algo sencillo y rápido que calmara mi estomago… aunque, creo que prepare de mas… me dispuse a comer.

Ah! Que buenos me quedaron! – termine de decir esto y vi pasar dos sombras por la puerta del comedor ¿a estas horas quien estará despierto? Organice el desorden que hice y me fui a ver, no fuera a ser que tuviéramos espías… me dirigí corriendo al salón, donde supuse que se habrían metido, y si… había acertado.

Allen… - se escucha por lo bajo, casi en forma de… ¿gemido? – detente, nos van a descubrir… - observe muy bien la situación, estaban Lenalee y Allen en uno de los sofás, él prácticamente sobre ella, besándola… y ella, parecía que lo disfrutaba ¿pero qué demonios haces, Walker! Sentí que mi cara ardía de ira, mis puños se cerraron casi automáticamente… maldición! Yo había creado eso… solo yo.

No puedo, no puedo… - se detuvo Allen de repente, revolviéndose los cabellos casi con desesperación, con los ojos cerrados, molesto… desesperado, dios… - lo siento, Lenalee… solo, estoy muy cansado… - la china sonrió, dejándole un beso pequeño en sus labios y se sentó a su lado, comenzó a hablar con él de que se yo… solo se quedaron hablando, y preferí irme, algo dentro de mi sintió que no llegarían a mas…pero algo dentro de mi también se había roto…

Ya en mi habitación estaba más calmado ¿Qué había sido todo eso? ¿Por qué Allen no pudo continuar?, me senté en mi cama, escondiendo mis rostro en mis manos, me molestaba, mucho, verlo con ella… y a su vez, me había gustado, verlo con toda la mala intención en su rostro, pero no era una cara de excitación, era… la intención en sí misma, se veía demasiado dominante… seguro, aun con todo… seguramente ahora se ha de sentir mal consigo mismo…

La habitación del chico era la contigua a la mía, así que ir a ver como estaba no era un reto, pero ¿con que excusa tocas la puerta de alguien a las… 3:22am?

Allen – llamo mientras toco la puerta de su habitación – Peque! - repito… - A-LLEN! – nada sucede, tal vez no está dentro… - Allen, tengo espaguetis con carne justo aquí – Bingo! La puerta se abrió y el pequeño albino del otro lado me recibió, quitándome el plato de las manos, sin siquiera saludar.

Uuy, alguien está hambriento – pase adentro de su habitación, cerrando la puerta con seguro… si, mis intenciones nunca eran buenas, y ahí estaba el sentado en su escritorio comiendo, como si su vida dependiera de ello, ya tenía la cara llena de salsa jajaja, que gracioso se dejaba ver… - permíteme – tome una camisa que estaba en el suelo y procedí a limpiarle la cara – tal vez si no fueras tan desesperado, en todo – hice énfasis en esto – podrías hacer bien las cosas, peque. Me quedo mirando extrañado, oh, tu sabes a q me refiero, no te hagas. Me avente rápidamente sobre él y lo abrace, llevaba necesitando eso todo el día… tenerlo mío por un segundo así fuera como un juego, el juego de siempre, yo te abrazo, tú te dejas, es todo

¿A qué te refieres… Lavi? – te solté y te mire fijamente

¿Qué paso allá en el salón, Allen? – su cara se puso más blanca de lo que ya la tenía… y luego paso a un tono rojo fuerte, se levanto de la silla y me miro, muy molesto

Tú, ¡¿por qué me andas espiando, conejo idiota?

Jooo, he tocado un punto sensible, ¿Qué paso, Allen? ¿Impotente? – creo que eso no le gusto, Allen me lanzo un puño directo al estomago, atinándole, por cierto… dejándome sin aliento por un instante

¿tú que sabes?

Ok, ok – balbuceo recuperándome – solo bromeaba, peque

Allen

Allen, ¿quieres hablar de eso? – me siento en un baúl que tiene Allen en su habitación y este retoma su lugar en la silla, quedando frente a frente, parece que si quiere hablar de esto, a pesar de todo… soy su mejor amigo, ¿no? Eso hacen los amigos… escuchar aunque duela.

El caso es, me gusta Lenalee, es linda, inteligente, valiente, daría la vida por sus amigos y tenemos muchas cosas en común – pero no suena muy animado mientras dice esto – realmente me gusta

Entonces, ¿Cuál es el problema? – le pregunto aun sin entender muy bien

Me gusta besarla, hablar con ella, pero no pasa de eso… se siente bien mas sin embargo, no siento esa urgencia ¿me entiendes? No es como… - por una extraña razón se sonrojo, guardando silencio y mirándome muy fijamente… oh, ya entendí, quieres que yo termine esa frase…

Como ¿cuando yo te bese? – ahí tienes

Si, algo así… debo estar realmente dañado para estar pensando de esa forma – ah, sí lo estas, pero no eres el único.

Jajajaja – me acerco lo suficiente a su rostro para que solo un par de centímetros nos separen - ¿quieres que te bese de nuevo, Allen? – se sonrojo y se levanto de repente de su silla, empujándome hacia atrás

¡¿qué dices? Estás loco –

Ah que poco aguantas, es broma – me pongo de pie yo también – no lo tomes tan a pecho, solo sugería

Me molesta!, porque no sé ni lo que hago y tu diciendo esas cosas – cierras tus ojos mientras dices eso

Allen… ¿yo te gusto? – te pregunto en tono calmado, realmente hablo en serio…

Sí, pero no de esa forma tampoco… - respondes apenado, por lo bajo

Bien, más vale saberlo…- suspiro- y sobre Lenalee – retomo el tema de conversación, ya no quiero continuar con mis problemas emocionales – creo que te esfuerzas demasiado, estas pensando de más las cosas, preocupándote por lo que haces, como lo haces… solo hazlo y ya, cuando estés con ella, no planees nada, solo haz lo que se te venga en gana, funcionara – me mira con cara de desconfianza

Es tu consejo para todo ¿verdad? Haz lo que quieras – sonríes

Jajaja, claro, créeme, funciona – te sonrió, revolviendo tus cabellos, tratando de no mirarte a los ojos… - Peque ¿de qué es ese baúl? – le pregunto señalando el baúl en el que estaba antes sentado

Ah, es solo ropa - ¿ropa? Tal vez mi bufanda este ahí, me dispongo a abrir el baúl, realmente quiero mi bufanda

Eh, ¿Qué haces, Lavi?

Busco mi bufanda, y mi bandana, si es que esta aquí – empiezo a revolver la ropa dentro del baúl

Deja eso! No está ahí – te pones en mi espalda tratando de quitarme, en vano, claro

Aja! Aquí esta! – canto victoria y saco la bufanda del baúl, al momento de quitarla de ahí me doy cuenta que debajo de ella hay unas revistas… son revistas… ¿porno? Allen tiene porno! No salte de la emoción solo porque me contuve.

Eh, mira, el pequeño lo que tiene bien escondido – digo sacando dos de las revistas, sonriendo muy visiblemente – ¿Quién lo diría? Tan calladito que eres, jajaja – enojado me quitas las revistas de la mano, mirándome bastante molesto… hasta das un poco de miedo - ¿Qué paso, peque?

No soy ningún santo – me dices con el tono más serio que jamás te he escuchado – No es que lo tenga "calladito" es que todos me creen que soy solo un niño, y no, no lo soy… ¿está bien? Déjame en paz. – créeme, yo soy el más satisfecho en darse cuenta de que no eres un santo…

Ok, mis disculpas, joven amo, ahora, no hay problema con eso, es normal que te guste – trato de que se tranquilice

Ese es el problema – me dice bajando el tono de su voz – que no pasa nada - explícate, comencé a mirar las revistas, no eran nada del otro mundo, solo chicas desnudas pero no era sexo explicito, solo posando y mostrando sus cuerpos. – creo que estoy mal…debería… evitarme, ¿no? – vuelve a poner las revistas en el baúl – me las presto Reever, debo regresárselas… - se veía tan apenado que sentí lastima por él en ese momento, sinceramente se estaba esforzando pero… ¿Por qué le costaba tanto trabajo? Tengo una idea

El problema son las revistas, peque, estas son muy normalitas, no hay nada interesante ah, te voy a mostrar lo que es bueno, espérame aquí.

Salí de su habitación rápidamente, mi mente ya estaba calibrando un plan para lograr lo que quería, acababa de descubrir un gran secreto sobre el pequeño Allen y no pensaba desaprovechar la oportunidad, si alguien iba a corromperlo, ¡ese seria yo!, entre a mi habitación, saque algunas cosas y regrese a la suya, cerrando de nuevo con llave

Listo, mira – le pase otra revista, pero esta no era nada suave, era porno, totalmente, escenas de sexo explicito – esta te da mejor una idea, eso sí es sexo, lo demás son puros cuentos – Allen comienza a ojearla, mirándose interesado, se sienta en la cama y le dedica buen tiempo a ello, yo me dedico a observarlo para no perder ni el mas mínimo detalle de su reacción, quería verlo excitado, quería verlo con ganas de tocarse, no me importaba la razón que necesitase para ello

Lavi… - me pregunta sin dejar de mirar la revista – tú, ¿has tenido relaciones sexuales? – alza la mirada para dedicarme esa pregunta, tan directa, haciendo que pase un trago amargo… no era lo que esperaba exactamente, suspiro, cerrando mis ojos, no soporto mucho el contacto con su mirada… y tampoco es que me vaya a poner a mentirle… por más que quisiera que fuera diferente

Si… si, un par de ellas, soy un poco mayor que tu…

¿te gustaron? – me pregunta muy seriamente… no puedo hacer más que sentarme frente a él en la silla

Bueno, disfrute lo que tenía que disfrutar con cada una de ellas… es todo, nunca fue nada serio, solo… eso, sexo.

¿Cómo es? ¿Qué hiciste? La verdad me siento idiota por no saber nada al respecto… - y se le nota… esta sonrojado y algo molesto a la vez, por mí, te enseño todo lo que quieras peque…

Bueno… a ver, ¿por dónde comienzo? La primera vez fui muy torpe, creo que tenia tu edad, y era una chica que me gustaba mucho, pero ella hizo casi todo el trabajo jajajaja, fue interesante… ya la segunda… creo que me esforcé demasiado, no quería que pasara lo de la primera vez así que trate de hacer más de lo que podía, y aunque termino bien, me fatigó – era la verdad, no tenía mucha experiencia tampoco, pero ahí estaba Allen, más interesado de lo que debería, escuchando cada mínimo detalle, comencé a relatarle que hice, paso por paso, se notaba más interesado, me preguntaba… y se ponía mas rojo cada vez, lo curioso es que… en su pantalón de pijama comencé a notar que se estaba excitando.. oh rayos… no creo salir vivo de aquí. No le había prestado mayor atención, hasta ahora… traía una playera blanca y un pantalón corto de pijama verde que dejaba ver sus blancas piernas, se veía muy cómodo… muy… niño. Verlo así me daban ganas de tumbarlo en la cama, de besarlo, de tomar su pene entre mis manos y calmar ese calor… y yo también estaba igual, por los recuerdos… por él, así.

Allen… ¿Qué piensas?

¿eh? Que…- se revolvió su cabeza y se tiro para atrás en la cama, como incomodo, refunfuñando cosas que solo él entendía – ash... no sé, Lavi, es demasiado trabajo al parecer…

No es trabajo – me reí al verlo tan ansioso – es algo natural, cuando estés ahí lo vas a saber, solo hay que tener… las ganas, por decirlo de alguna manera… y ya, sale de manera natural lo que hay que hacer…

¿las ganas? – vuelve a sentarse, acomodando su cabello

Si, así como estas ahora – le digo mirando su entrepierna muy detenidamente – es el primer paso para tener sexo... que estés excitado – queda mirando su entrepierna como si acabara de descubrir algo – Allen… ¿te has masturbado? – esconde su rostro agachando la mirada lo mas que puede, en un tono casi inaudible me responde, dios… que tierno...

Si…

Muéstrame – le digo sin pensar en las consecuencias

¿¡qué? – su cara es un tomate, sus ojos totalmente abiertos, no se lo puede creer, y yo tampoco

Vamos… somos amigos, ¿no? Debes saber hacerlo, para no ser torpe a la hora de tener sexo, si no, la misma ansiedad te va a impedir funcionar… muéstrame como te masturbas, Allen. – aun así, con la pena y todo… creo que era algo que él quería… porque sin decir nada mas, sin mirarme… metió la mano dentro de su pantalón y comenzó a tocarse, torpemente, mirando el suelo… ash! No puedo soportarlo, lo siento, Allen… me levante de la silla rápidamente y me agache frente a él, quitándole el pantalón de pijama

¿Qué demonios haces! – me grita

Lo estás haciendo mal – le respondo tranquilamente – tienes que estar cómodo… con la presión del pantalón no puedes mover tu mano libremente… incluso… deberías… quitarte también el bóxer… si, deberías… me mira con cara de odio mas sin embargo me haces caso, creo que estas demasiado excitado como para razonar en este momento… pasare noches masturbándome con este recuerdo… maldición… y ahí estaba, frente a mí, el chico de cabello blanco, con solo una playera blanca sobre él, sentado sobre la cama… masturbándose, y me quede idiota viendo su pene… no muy grande, normal para su edad, con poco vello, castaño… se veía… por alguna extraña razón se antojaba… más me controle, me levante del suelo y volví a sentarme, como el mayor voyeur del mundo… mi mente dando alaridos de desesperación pero yo solo observaba, me quede viendo como su mano subía y bajaba por su pene, como se humedecía… como abría la boca para poder respirar, no emitía gemidos… solo respiraba muy fuerte…

Lavi… - suspiraste, maldición…

Maldita sea niño… maldito seas… - te dije, y en verdad lo sentía, me acerque de nuevo a ti y quite tu mano de tu pene, reemplazándola por mía y comencé a masturbarte, sin decir nada mas, no podía evitarlo, quería tocarte desesperadamente… apoyaste tus manos en la cama para estar más cómodo, y comenzaste a gemir..

Tu bandana… - dijiste mientras tratabas de controlar tu respiración –me ayuda a dormir… últimamente tengo miedo todo el tiempo y…- hice un poco de presión en tu pene, gemiste mas fuerte – y… solo así consigo dormir… lo siento

Cállate – te reclamo – solo…cállate, Allen… -si, sonaba molesto, muy molesto, porque lo que había estado evitando había pasado, y tu no hacías nada para impedirlo, y mi lado consiente quería que lo impidieras pero por otra parte… no podía mas con esto. Suelto tu pene un instante y me quito mi pantalón y mi bóxer frente a ti, dejando ver mi pene totalmente erecto…

Colócate mas atrás en la cama… - te digo, ya sin levantarte la voz… creo que entendiste lo que iba a hacer e igual no colocaste ninguna barrera… solo hiciste lo que dije y yo me puse sobre ti… sin pedir permiso… coloque mis piernas a cada lado de las tuyas y estaba sobre ti, sobre tu pene… y me decidí a bajar sobre el…. Nunca había tenido relaciones con un hombre… jamás, y en este momento no me importaba si me dolía o no… solo quería terminar con esto... con tanto deseo acumulado, con tantas ganas de ti… todo el tiempo imaginándolo…era desesperante… y decidí hacerlo de una sola vez… grave error, comenzó a doler, demasiado…

Lavi, ¿¡qué haces? – intentaste quitarme pero yo lo impedí…

Necesito esto, Allen… - te susurre… mientras comenzaba a moverme sobre ti lentamente – lo necesito… no puedes esperar que te vea todo el tiempo con otra persona, que seas tan lindo conmigo, que hables de besos y esas cosas… que te masturbes frente a mí y yo no hacer nada… - aumento el ritmo de mi movimiento, sintiendo tu pene adentro de mí, me llenas, se siente demasiado bien… tu solo me miras, con la boca semi abierta, respirando lo más fuerte que puedes, estas a punto de correrte… lo sé…pongo mi dedo en tu boca y comienzas a lamerlo… es tan delicioso… - Allen… ¿te gusto?... te pregunto en medio del deseo… - no puedes contestar, estas totalmente ido… dudo que estés consciente de lo que pasa, solo es deseo… solo lo disfrutas, demasiado… te abrazo fuertemente a mí, haciendo lo más rápido posible la penetración, estoy desesperado, pones tus manos en mis piernas moviéndote tu también… me estas embistiendo, lo deseas demasiado… dejas de lamer mi dedo y buscas mi boca… me besas, muerdes mis labios e invades mi boca con tu legua… respiras como puedes… y ya no puedes mas, en un largo gemido te corres dentro de mi… siento el calor de tu semen llenarme… estoy loco… estoy loco! Continuo moviéndome… pero más despacio, no me he corrido, pero no pienso hacerlo… solo quería que tu lo disfrutaras… apenas te comienzas a recuperar, pero no has dejado de besarme… y me levanto, sintiendo el semen salir de dentro mío… tomo mi bufanda, esa que había recuperado momento atrás y limpio tu pene con ella… un hilo de sangre se deja ver en el mismo, no sé si es tuya o mía… no importa, pero no me atrevo a decir nada, tomo mi pantalón y me dispongo a ponérmelo…

No te lo pongas – tomas mi mano evitándolo – quítate la camisa, Lavi… quiero ver – y como un robot te hago caso, me quito la camisa… sin dejar de verte, me siento molesto, pero conmigo… por ser tan débil, por arrastrarte a esto… me quedo frente a ti totalmente desnudo, no puedo mirarte… ahora tu te levantas y me empujas a la cama, obligándome a sentarme en ella... ¿Qué tienes en mente, pequeño? – gracias… me susurras al oído y te inclinas ante mi, tomando mi pene entre tus manos y comienzas a lamerlo…

Allen, no… no hagas esto…

¿tú puedes violarme y yo no puedo tener algo a cambio? – me dices mirándome demasiado serio… - dime que no quieres esto y te dejo ir, Lavi… - sigues lamiendo, lentamente, haciendo círculos con tu lengua en mi glande…

Maldito…

Nada… cállate – continuaste lamiendo y luego empezaste a introducir mi pene en tu boca, chupándolo, mordiéndolo, tocándolo… había tenido este sueño muchas veces pero… lo superaba la realidad – has sido mi primera vez… el primero en abrazarme… - besas más profundamente, un gemido muy audible se escapa de mi boca… - en besarme… - muerdes la punta suavemente… - en tocarme… - te detienes y casi lo lamento… - y ahora el primero que penetro… lo has hecho todo tu, solo, ¿y me preguntas si me gustas? – ahora eres tu quien se posa sobre mi… - no… no me gustas – me respondes tan fríamente que es casi doloroso… pero no te escucho, solo te dejo hacer… - lavi, no me gustas… pero te has metido tanto en mi que no puedo evitar querer mas, y más… te estás volviendo un vicio, un vicio que desprecio… - dejas caer tu peso lentamente sobre mi pene… tus ojos se cierran y se nota que te duele… me acomodo y te abrazo, fuertemente, mi pecho contra el tuyo, aunque este esté cubierto por la playera

No me importa… ódiame si quieres – te digo al oído, pasando mi lengua por este… y sin pensarlo más, te penetro… comienzo a moverme debajo de ti, a penetrarte… posas tu cabeza en mi hombro y me muerdes, lo más que puedes, te quejas… gimes… y termino dentro de ti, aferrándome lo mas que puedo a ti, y siento tu liquido recorriendo mi estomago… también te has corrido… y te quedas en mi hombro, llorando, sin mirarme… ¿Qué he hecho…?... te dejo llorar, sin soltarte… no me abrazas, solo te quedas ahí, sobre mi… llorando, sudando…

Perdón… - es lo último que te escucho decir… - duerme aquí…