Snow Memories

¡Saludos! Este es mi primer fic, no tengo experiencia en el tema, así que para cualquier sugerencia y/o crítica (constructiva) por favor, dejen un comentario.

Estaré muy agradecida. ^^

¡ADVERTENCIA!: Este fanfic es de temática yaoi, en torno a la pareja Russia x Prussia de Hetalia Axis Powers, un manga de Hidekazu Himaruya.

ACLARACIONES: /a/ se utiliza para narración en 3era persona, /a/ para narración en 1era persona (Prusia) y /a/ para los diálogos.

PD: La música forma una parte importante en mi vida, y generalmente escribo escuchando un tema en particular. Recomiendo que lean este capítulo escuchando Lilium (music box - extended) de Elfen Lied, o si lo desean, la versión music box de Once upon a december de Anastasia. (L)

Prefiero el primero, que aunque a pesar de no ser muy acorde a la época, transmite esa sensación melancólica y nostálgica que siente Iván.

Disfruten. ^J^


Canción eterna

Ucrania, ¿has visto a tu hermano?

El palacio se encontraba en una inusual tranquilidad. Podía ver por la ventana a los Bálticos jugando felizmente en el jardín con los montones de hojas caídas. El final del otoño se acercaba y la gente aprovechaba para salir a tomar aire fresco por una última vez antes de que llegara el terrible invierno.

¿Eh? ¿Qué has dicho? Perdón, no te escuché.

Ucrania amasaba energéticamente unos panecillos, cosa que hacía que sus pechos rebotaran más de lo normal. El movimiento me resultaba hipnótico.

Katyusha se percató de que se los estababa observando sin disimulo, y entonces desvié rapidamente la mirada.

H-había preguntado si viste a tu hermano. No está por ningún lado.

Ah, Iván. Sí, está en el sótano. Aunque especificó que no quería que lo molestaran... ¡Hey Prusia! ¿A dónde vas?

Rusia en el sótano. Según oí, le tenía pavor a las ratas. ¡No me perdería por nada en el mundo ese espectáculo!

Era la primera vez que bajaba al subsuelo. Realmente el lugar estaba abandonado, ¿cuándo habrá sido la última vez que alguien pasó por allí?

El suelo de piedra estaba desgastado y lleno de tierra, las paredes cubiertas de telarañas y el techo se caía a pedazos.

Estaba muy oscuro, así que traté de abrir una pequeña ventana. La madera estaba hinchada, y a pesar de que hice un gran esfuerzo logré abrirla sólo hasta la mitad.

Unos débiles rayos de luz lograron entar, permitiéndome poder ver con un poco más de detalle el contenido de la habitación. Por lo visto, lo utilizaban como depósito, pilas de objetos y cajas se amontonaban por doquier.

Había bastantes cuadros descolgados, pero uno me llamó especialmente la atencion. Era un lienzo enorme y estaba cubierto de polvo.

Con un trapo, lo limpié delicadamente. Finalmente, pude apreciar su contenido.

Parecía ser el retrato de un Zar y su familia. También había un muchacho, que por su aspecto no parecía tener parentesco con las personas ahí retratadas. Sin embargo, sostenía dulcemente la mano de una de las princesas, por lo visto la más pequeña.

El rostro del joven lucía sonriente, y tenía unos enormes y hermosos ojos púrpuras. Vestía un elegante traje militar. De cierta forma, me recordaba a Iván.

Repentinamente, logré captar un sonido musical muy vago, como el de una caja musical

Dejé el cuadro y me abrí paso ente los montones de cajas, siguíendo la música en el aire.

Hasta que dí con Rusia, sentado en el suelo.

Kesesese~. ¿Qué haces aquí ruso? Por si no te habrás dado cuenta, esto es un sótano. Y en los sótanos viven las alimañas, como las ratas. No quiero alarmarte pero, ¿has visto esa sombra que pasó cerca tuyo?

Déjame solo.

Un aura oscura lo envolvía.

Uh, parece que alguien está de mal humor...

...

No respondió. ¡Qué insolencia! ¿Quién se ha creído para ignorarme a mí, al awesome Prusia?

Por otra parte, podía sentir el ambiente bastante depresivo.

El pruso se sentó al lado de euroasiático. Quizás, por primera vez en la vida, sintió empatía hacia él.

Ahora podía escuchar con mayor detenimiento la música que me había guiado hasta allí. En efecto, provenía de una caja musical. En el centro de la misma, una pequeña bailarina danzaba al compás de lo que parecía ser una canción para niños. Sonaba alegre.

Es una música muy hermosa.

Iván asintió suavemente con la cabeza.

A medida que esta avanzaba, la melodía se volvía más oscura.

La bailarina bailaba cada vez más lento. Las metálicas notas se volvían pesadas y lúgubres.

Parecía sacada de una pesadilla.

Deseaba que se detuviera de una vez.

¡Apágala de una vez! ¡Es insoportable! gritó Prusia, poniéndose las manos sobre los oídos.

Ignorándome por completo, observaba hechizado a la pequeña caja del infierno.

Hasta que finalmente se detuvo.

Una lágrima resbalo por su mejilla.

Delicadamente la tomó en sus manos, le dio cuerda, y la puso sobre el suelo, dejando sonar la canción por una segunda vez. Sonrió al ver a la pequeña bailarina danzar una vez más.

Decidí dejarlo solo.

Antes de salir, observé por última vez el misterioso óleo.

La niña a la cual el joven tomaba de la mano, sostenía una cajita en la otra. Una caja musical.

En la base del cuadro, había algo escrito. Soplé el polvo para leer con claridad.

"Románov, 1911."

Entonces abandoné silenciosamente la habitación, dejándo atrás a Iván y su eterna canción.


Tengo una obsesión enfermiza con la Rusia Imperial, los Románov y toda la historia que los rodea, así que vayan acostumbrándose a ver este tipo de referencias por todas partes. :B