Aloha, gente. ¿Cómo andan? ¡Muchas gracias por sus comentarios! La verdad me encanta que me escriban. No dejen de hacerlo ;)

Bueno, les traigo el capítulo seis, espero que les guste.

Respondo reviews al final del capítulo.

No sé si les guste, pero ya sea que lo hayan disfrutado o no, envíenme un review con sus opiniones al respecto (por supuesto, siempre hablando con respeto ;D).

Sin más que decir, los dejo mis amorosos y adorados lectores.

Ahh y por cierto: Separo con un espacio cuando tengo signos de interrogación y exclamación al mismo tiempo porque sino se me borran y queda feo.


CAPITULO SEIS: Enfrentarse a la realidad.

Sasuke dormía, y en sus sueños las imágenes de todo lo que había vivido el día anterior pasaban por su cabeza fugazmente como si se trataran de una película puesta en cámara rápida.

De pronto unas palabras retumbaban en su interior.

Despierta… despierta…

Escuchaba éste llamado pero no podía despertar, las imágenes seguían corriendo por su mente sin parar, volviéndolo loco. No era un sueño, era una desesperante pesadilla de la cual no podía despertar.

¡Despierta!

Escuchó fuertemente, despertando al fin de un salto, respirando jadeante y sudando a mares.

–¡Fue un sueño! –gritó bien abrió los ojos.

–¿Eh? –escuchó decir a alguien.

Miró a su derecha y allí estaba el molesto de Naruto, con la apariencia de un niño.

Cerró sus ojos y se colocó la mano en la cara, decepcionado. No era un sueño y no iba a despertar. Tenía que vivir esto hasta que las mujeres del Destino se dignaran a hacerlo volver, o lo que fuera.

–¿Qué diablos… haces aquí…? –rezongó Sasuke aún medio dormido, incorporándose en la cama y refregándose los ojos.

–Te decía que despertaras y te movía pero no lo hacías, hasta chillabas algo y murmurabas cosas raras como "destino" y "Luppita", y no sé que otras cosas… Por cierto, ayer actuaste muy raro dejándome hablando sólo en medio de la calle y corriendo como un imbécil por todo Konoha… y mira, de repente tienes una herida en el brazo… Pero qué demonios pasa contigo, Sasuke… –le respondió Naruto rascándose la cabeza confundido.

Sasuke suspiró resignado e ignoró lo que acababa de decir.

–No me respondiste la pregunta… ¿qué es lo que quieres? –le preguntó molesto.

–Tu madre me dejó pasar… ¡tenemos una misión! –contestó con una expresión ansiosa y de total felicidad en los labios.

De pronto Sasuke recordó rápidamente a Zabuza y a Haku.

–¿La construcción del puente?

Naruto lo miró sorprendido.

–¿Cómo lo sabías?

–Adiviné –respondió sin más–. Ahora vete que voy a cambiarme. Bajo en diez minutos.

–Ya, ya. Eres rarito. –murmuró antes de salir de la habitación el rubio.

Luego de diez minutos Sasuke bajó las escaleras rápidamente y emprendió viaje con su amigo hacia el lugar de encuentro.

Allí estaba esperando Sakura Uchiha con sus ojos oscuros, y el maestro aún no aparecía.

Naruto la saludó pero ella simplemente lo miró frívolamente. Sasuke sólo la miró de reojo y se dignó a esperar al hombre. El haber ganado aquel examen como equipo no la iba a hacer cambiar mágicamente. Ella era como él a esa edad. Hacía lo que hacía porque no le quedaba otra si quería ser más fuerte.

Él pensaba en esto cuando, luego de como media hora, apareció Kakashi.

–Es que me crucé con un gato negro… –intentó alegar inútilmente.

–Hay que irnos –le interrumpió Sakura, y todos emprendieron camino a la salida de Konoha, donde estaría el sujeto de la misión.

En el camino el único que hablaba era el sensei, explicando de qué trataría la primera misión medianamente importante del equipo.

–No será muy difícil. Como ustedes son gennin inexpertos, lo único que tenemos que hacer es escoltar a este constructor hacia su aldea. Una simple misión de rango d, como mucho c. Sólo eso.

"Sólo eso". Aquellas palabras hicieron eco dentro de Sasuke, recordando que apenas habían conseguido salir con vida de allí.

…Y joder, de nuevo iba a tener que pasar por toda esa molestia.

–No tienen ni idea… –murmuró Sasuke creyendo que nadie lo oiría.

–¿A qué te refieres? –preguntó Kakashi seriamente casi al instante.

Sasuke lo miró sin contestar por unos segundos.

–Nada, vayamos –siguió Sasuke, no sin ganarse una pequeña mirada de confusión por parte de todos, hasta de Sakura.

Sasuke se daba cuenta de que el sensei sospechaba cada vez más que él escondía algo muy raro dentro. Sin embargo, no dijo nada. Se dignó a seguir caminando en silencio. ¿Qué podía decir? Nadie le creería y sólo haría las cosas más complicadas. "Mejor seguir así", pensaba, "a ver qué sale de esto".

–¡Miren, ahí está el viejo! –exclamó emocionado Naruto señalándolo. Los estaba esperando a la salida de Konoha.

–Qué tal… Me llamo Tazuna –saludó el hombre, vestido como un campesino de aldea, con la voz fuerte y el aspecto cansado.

Todo parecía normal y sencillo. Todos los presentes creyeron eso, menos uno. Él ya lo sabía. Sin embargo, prefirió callar y llevar al hombre con su disfuncional nuevo y extraño equipo.

Todos fueron hacia allá, el hogar de Tazuna. Debían llevarlo; sólo eso. Supuestamente.

En el camino Naruto le hablaba a Sasuke sin cesar y éste no respondía. Kakashi iba callado y sonriendo junto a Tazuna, y Sakura miraba con asco a sus compañeros, como si nada le importara.

Era demasiado como él cuando tenía su edad, pero quizás peor. Sasuke necesitaba saber cosas. ¿Pero cómo acercarse?

Necesitaba –porque en verdad tenía la necesidad– conocer cómo masacraron a los Uchiha en este mundo. ¿Sería como en su mundo? ¿Itachi era hermano de Sakura ahora? Él debía conocer la situación. Quizás podría hacer algo aquí que antes no había podido hacer por ser un ignorante de la realidad. ¿Pero cómo? Todo era muy confuso. Mil cosas pasaban por su cabeza. Ahora no era más que un niño de doce años al que nadie escucharía, al que Sakura aparentemente no se tragaba, y, sinceramente, él tampoco terminaba de aguantarse toda su arrogancia repentina y nueva.

–Hey –se oyó por primera vez aquella voz femenina, descolocando a Sasuke de todos sus pensamientos.

Todos voltearon su cabeza a verla. No había hablado en todo el viaje.

–¿Y ustedes qué mierda miran? –les preguntó a todos en general, luego viró su cabeza hacia Sasuke en particular–. Tú, gatito de ojitos verdes –le dijo en un tono sobrador.

Fue la gota que rebalsó el vaso.

Sasuke se sacó de sus casillas. En verdad no se la aguantaba. En todos sus años de soledad después de la última gran guerra, había aprendido a no tener que interactuar con nadie, y tampoco a tolerar a nadie. Se había resignado a estar solo.

Tanta gente rodeándolo, hablándole y sobrándolo de repente, lo hacían perder la paciencia con facilidad. En especial ella.

–¿Qué diablos quieres ahora, rosita? ¿Te vino la menstruación y quieres que te ayude a cambiarte las bragas? –le dijo secamente, sin expresión en la voz, pero con odio.

Todos miraron con pánico y susto a Sasuke. Acababa de provocar a un monstruo. Tazuna estaba confundido pues no entendía cómo podían llevarse tan mal siendo compañeros. A Kakashi le dio un escalofrío terrorífico en toda la espalda y Naruto sintió que se le helaba la sangre al ver el tan repentino valor de su amigo hasta el momento amable y dulce.

Un silencio sepulcral inundó el momento.

–Me encantaría que me ayudaras con mis problemas femeninos, niñito, porque estoy segura de que sabes mucho de esas cosas. Sin embargo, debo advertirte que hay un ser bajo tus pies a punto de salir. Cuida tus testículos pues tienen armas muy afiladas –finalizó, lo más tranquila.

Todos se miraron confundidos y nadie dijo nada. Inmediatamente de eso, se oyó el estruendoso ruido de la tierra partiéndose.

Ella tenía razón: Unos enmascarados salieron de allí e intentaron atraparlos. Eran los ninjas de la Niebla. Sasuke recordaba eso, porque en el otro mundo los habían atacado también con la esperanza de asesinar a Tazuna.

Él hizo a tiempo de correrse al igual que todos.

Eran unos enemigos que buscaban asesinar a Tazuna, eso Sasuke ya lo sabía. Pero no recordaba que atacaran tan rápido ni de esa forma. ¿Y por qué a él?

–Ten cuidado, te buscan a ti porque presienten que eres el más débil de los cuatro –se burló Sakura.

Sasuke iba a responderle pero Kakashi se adelantó.

–Cuida tu espalda y no olvides proteger lo más importante de la misión –aconsejó el sensei especialmente a Sasuke.

Una repentina puntada atacó el pecho del pelinegro al escuchar el comentario de su sensei.

¿Pero qué demonios? ¿De repente soy un niñito que necesita ser protegido por unos inútiles? ¿Necesito que me den consejos sobre cómo actuar? ¡No me jodan! ¡Soy Sasuke! ¡Derroté a ninjas legendarios con mis propias manos y sin ayuda de nadie! ¡Fui capaz de enfrentarme a aldeas poderosas yo solo! ¡A lideres! –pensaba, Sasuke, resignado e impotente.

–¡Oye! –le gritó alguien, volviéndolo a sí–. ¿ ¡En qué diablos piensas tanto! ?

Él miró a esa persona. Era Sakura.

–¡Si tienes miedo vete a otro lado, aquí tenemos una misión que cumplir, inepto!

Entonces sintió nuevamente algo en su pecho. Era un sentimiento de presión, de sentirse menos que alguien. Ya lo había podido sentir en el examen, pero ahora era más notorio. El hecho de que fuera ella quien lo hiciera entrar en razón y le afirmara su debilidad latente en comparación del resto, era demasiado.

Miró a su alrededor y pudo ver como todos luchaban contra los enemigos. Naruto estaba a metros de él, rodeando a Tazuna y protegiéndolo de cualquier ataque frontal. Sakura y Kakashi estaban cerca también, evitando que lo tocaran.

Se dio cuenta de que el único fuera de lugar era él y sólo él. Estaba lejos de la lucha y parecía no importarle lo que pasara.

Su propio orgullo y soberbia lo consumían, pero ahora la realidad tocaba la puerta y debía atender. Debía aceptar el simple hecho de que no estaba a la altura de ciertas personas y que necesitaba cambiar un poco su forma de pensar.

Ya no era el superpoderoso Sasuke Uchiha que era capaz de vencer a los ninjas más temibles en cuestión de segundos. Si no se adaptaba a su nuevo cuerpo y aceptaba sus habilidades diferentes en vez de encerrarse en lo que solía ser… estaba perdido.

Así que decidió moverse.

Contó mentalmente la cantidad de enemigos que los rodeaban amenazadoramente.

Uno, dos, tres, cuatro… –mientras lo hacía, recordaba que en aquel entonces no eran tantos. Si mal no recordaba, eran sólo dos. Quizás Luppita tenía razón en eso de que habría diferencias, ¿las estaría provocando ella para hacer las cosas más complicadas de lo que ya eran?–…cinco, seis, siete, ocho… Mierda, son muchos para derrotar en mi estado actual. Debo ser lógico. Si no hacemos esto en equipo no lo lograremos. Ya no puedo darme el lujo de hacer las cosas por mí mismo. Ahora otros dependen de mí colaboración. No puedo cometer los errores del pasado y dejarme llevar por mi poder. Ya no estoy en mi Konoha. Este lugar es diferente…

–¡Sasuke…! –gimió Naruto de repente.

Él lo miró inmediatamente. Naruto estaba herido, escupía sangre y una herida en su brazo le impedía realizar sellos. Lo habían acorralado cuatro de ellos y Kakashi estaba muy ocupado luchando por proteger a Tazuna. Sakura luchaba contra tres de ellos al mismo tiempo.

Sasuke se abalanzó hacia los ninjas que lo rodeaban sin dudarlo. Hizo lo que antes y concentró su chakra en sus pies. Saltó lo más alto que pudo y cayó sobre uno de ellos, destruyéndole el cráneo. Los otros dos lograron esquivar tal ataque, sorprendiéndose de su fuerza bruta.

…Pero pronto lo atacaron.

Enojados por la muerte de su compañero, vinieron más de ellos. Sasuke ya no distinguía los clones de los reales. Quizás eran todos reales, lo cual no hacía las cosas menos graves.

Inmediatamente se puso delante de Naruto, que casi estaba desmayado, para protegerlo de cualquier ataque. Joder, ¿por qué cuando lo necesitaba el zorro no aparecía?

Uno de los ninjas comenzó a atacar. Sasuke conservaba los reflejos que había adquirido en su otra vida, por esto pudo esquivarlo sin mucho esfuerzo.

No dudó en usar todo lo que tenía para luchar. Sacó uno de sus kunais y se lo insertó en el estomago, haciéndolo deshacerse. Era un clon. Sin sus ojos Uchiha era difícil distinguirlos.

Los demás se abalanzaron todos juntos contra él. Volvió a concentrar lo más que pudo su chakra y luchó contra ellos.

De atrás, de adelante, en la derecha, en la izquierda.

Lo atacaban de todos lados y comenzaba a cansarse. Su cuerpo era débil y de corta resistencia física. Su chakra estaba inmensamente limitado.

…Detestaba eso.

Sus movimientos eran tan lentos y cansadores que no se dio cuenta del momento en que uno de los ninjas se escondió en la copa del árbol que se encontraba detrás de él.

Escuchó un ruido y miró hacia arriba inmediatamente. Ya era tarde. No podía esquivarlo, estaba cayendo hacia él con dos armas filosas en las manos.

Era una muerte segura, sin dudas.

Cerró sus ojos un instante en el segundo antes del impacto.

…Pero nada sucedió.

Los abrió y no vio rastros del ninja. Miró hacia su derecha y allí yacía el cuerpo del hombre que casi lo asesinó. Un kunai clavado en su cabeza le había quitado la vida antes de que pudiera hacerle daño.

–¿Pero quién…? –musitó Sasuke ante el hecho.

De pronto sintió un cálido tacto en su espalda.

…Ella.

–Cuido tu espalda y tú cuidas la mía. Son cientos de ellos –le decía ella. Su voz se oía cansada. Quién sabe a cuántos había matado ya.

–Gracias por salvarme –le respondió él con una voz fría y quebradiza del cansancio.

Ella suspiró.

–Tú me hiciste pasar el examen gennin y yo te salvé la vida, estamos a mano. Ahora cállate y pelea.

Los hombres enmascarados comenzaron a atacarlos nuevamente, pero ahora ambos luchaban juntos. Era más fácil luchar en ese estado.

Las cosas comenzaban a ponerse más pesadas cada vez y una desconcentración podría costarles la vida.

–¡No te confundas, ojitos verdes! –gritó jadeante ella mientras copiaba las técnicas de sus adversarios con el sharingan y las usaba en su contra.

–¿ ¡A qué te refieres! ? –preguntaba él luego de romperle las costillas a uno de sus oponentes con su fuerza.

–¡No eres más que un inútil y no me agradas! –le respondió respirando entrecortadamente.

Sasuke sonrió sarcásticamente.

–¡A mí también me encanta que seamos un equipo! –exclamó él.

Entonces viró su cabeza hacia ella y vio como uno de los ninjas salía de la tierra sigilosamente con un kunai en mano. Iba a atacarla y ella no se había siquiera percatado de aquel detalle.

Corrió rápidamente hacia la chica por instinto, o por algo que le hizo impulsarse sin siquiera pensárselo dos veces. "Protégela", dijo una voz en su interior.

Quizás ésta no era la misma Sakura que lo perseguía molestosamente a todos lados y lloraba por él a mares… Pero era Sakura, al fin y al cabo. Uchiha o Haruno, pero lo era. Y aunque hacía años que ni siquiera la veía de lejos, ese lazo que formaron cuando eran jóvenes permanecía en algún lado dentro de él. ¿Podría ser que comenzara a recordarlo? Incluso, incluso… si ésta Sakura… no fuera ella… pero… por alguna misteriosa razón y una voz que le dictó su subconsciente, él debía protegerla sin importar cuál fuese su apellido.

–¡Cuidado! –le gritó, pero fue inútil.

Ella no se dio vuelta a tiempo y el hombre le ensartó el cuchillo como si fuese un pedazo de carne.

El grito de Sakura hizo volar incluso a las aves.

Estaba por darle otro golpe que la matara, pero Sasuke llegó a tiempo y le dio una patada tan fuerte que lo hizo volar y estampillar su espalda contra un árbol que se encontraba a metros de distancia.

Entonces miró a Sakura y ésta se encontraba retorciéndose en el suelo y sangrando.

–No puedo morir así… ¿Cómo vengaré… a mi familia…? –tartamudeaba Sakura, intentando incorporarse en el suelo.

Él la tomó inmediatamente antes de que se cayera de nuevo.

Era fuerte… pero esa herida era demasiado incluso para ella.

–No deberías moverte –le dijo teniéndola entre brazos, sentado en el pasto verde–. Maldición, ¿qué mierda puedo hacer?

Volvió a mirar a su alrededor, y vio que Kakashi ya se había percatado de la situación crítica en la que se encontraban Naruto y Sakura. Él ya estaba acabando con todos los enemigos, y Tazuna no había sido herido.

–¡Sasuke, yo me encargo de los pocos que quedan! ¡Intenta ayudar a tus compañeros!

–¡Pero, Kakashi…! ¡No sé de técnicas curativas! –gritó desesperadamente Sasuke sintiendo la sangre de Sakura derramarse sobre sus brazos.

–¡Joder, Sasuke, haz algo por el amor de Dios! ¡Lo has hecho bien hasta ahora, pero tienes que mantenerlos con vida!

Sasuke pensó rápidamente. Sakura no paraba de sangrar. Comenzaba a desesperarse.

Jadeaba cada vez más rápido y el corazón se le salía del pecho, porque simplemente no podía hacer nada ante aquella situación. La vida de ésta chica se le estaba yendo de las manos como si no fuese nada, y él simplemente era incapaz de salvarla.

–¿Qué hago? ¿ ¡Qué hago! ? ¡Alguien que me diga qué demonios debo hacer, joder! –replicaba Sasuke a la nada, en la espera de algo que le respondiera.

De pronto la respiración de Sakura parecía detenerse.

–¡Maldición! ¿ ¡Cómo diablos se cura! ? ¡No sé que hacer! ¡Simplemente no lo sé! –volvía a gritar él.

…Y en ese momento algo ocurrió.

Las aves en el cielo se quedaron congeladas y las hojas de los arboles que antes jugaban con las suaves brisas pararon de pronto como si se tratara de una repentina congelación.

El tiempo se detuvo. Sí, se detuvo, literalmente.

Kakashi no se movía y los enemigos que quedaban tampoco. Tazuna y Naruto estaban inmóviles y Sakura ya no respiraba… pero porque todo se había simplemente detenido.

Ni siquiera se escuchaba el viento. Nada… Nada.

Lo único que podía oír Sasuke era su propia respiración.

No, un momento. Otra persona respiraba también.

Se escuchaban pasos desde adelante, pero la sombra de los arboles le impedían distinguir algo. Cuando la persona se hubo acercado lo suficiente, pudo distinguirla mejor.

–¿Qué…? –dijo al ver la silueta de aquella persona.

–Mi nombre es Adeleinne –respondió una voz fuerte y dura, pero de naturaleza femenina.

Sí, era una mujer.

–¿Qué…? –le preguntó nuevamente, confundido.

Su aspecto era tan… tétrico. De repente creyó olvidarlo todo. Pero no, eso duró sólo un segundo. Su mirada cayó nuevamente en Sakura.

–¿Qué, de pronto te preocupas por ella? –le dijo esa mujer con una fría expresión en los ojos.

Era alta y muy delgada, quizás tanto como la Destino rubia. Su cabello era negro como la oscuridad y corto, tan corto que ni siquiera le llegaba a los hombros. No tenía los rulos de sus hermanas, más bien eran ondas desordenadas.

Sus ojos eran de un azul intenso. Eran grandes, redondos y delineados de negro.

Su rostro, de forma alargada, estaba pálido, como si hubiese pasado horas maquillándoselo. Lo raro es que ese era, probablemente, su color natural.

Sus labios por otro lado eran bastante rojos y voluptuosos. Se ve que era algo de familia, las otras dos los tenían iguales.

Su vestido… Se encontraba en un estado deplorable. Era blanco como el de las demás, pero parecía roto, corto hasta antes de las rodillas, como mal cuidado. O quizás lo tenía así a propósito.

Tenía el aspecto de una mujer de veinticinco años.

Parecía una gótica, o en su defecto un cadáver ambulante.

–¿Qué dijiste? –le preguntó él. Estaba tan sorprendido de su aspecto que se distrajo un minuto.

–Dije que por qué te preocupas por ella tan de repente. ¿No eras tú acaso el que se daba el lujo de pasar de ella soberanamente como si ni siquiera existiera? ¿O acaso de pronto te das cuenta de lo que se siente ser el idiota ignorado del otro lado? –le preguntó sin tono de expresión, dejándolo mudo.


¿Y? ¿Les gustó? Bueno, en el próximo sigue la cosa con esta mujer rarita y nueva llamada Adeleinne (por cierto, me inventé el nombre xD).

Espero sus comentarios.

¡Ahora a responder reviews! (espero no confundirme y responder un mensaje viejo xD Si lo hago discúlpenme, soy algo distraída)

Itachi no tendra cabida en este universo? es que, como Mikoto pudo estar, pero bajo otra realidad, Itachi podria tambien no?

Jujujujujujuju ya respondí otra pregunta parecida, creo. Había dicho que aparantemente no está. ¿O si? ¿O no? ¿O si? ¿O qué carajos? xD

Vas a tener que seguir leyendo para enterarte como es la cosa, porque la realidad es que ni yo misma tengo definida la situación del todo.

No, en serio, todavía no sé que voy a hacer con Itachi...

Que lindo tu fic... ya estoy empezando a entender este nuevo universo, si podria llmarse asi... muy interesante... nunca s eme hubiese ocurrido y me alegra de corazon que a ti si...!

¡Muchas gracias! ¡Aprecio tus palabras!

queria preguntarte algo cabria la posibilidad de que los capitulos sean mas largos y ps si no puedes no hay problema

Sé que suelen ser algo cortos, (aunque eso también depende de qué entienda cada uno por "corto") pero realmente no es tan fácil como parece ser.

La verdad es que a veces yo misma siento que me quedo corta con el capítulo, pero después de re-leer y demás me doy cuenta de que allí ya no caben más cosas.

En fin, así son las cosas. No puedo prometer nada sobre eso.

Como ya dije antes, hacerlo es más difícil de lo que parece.

Capítulo cargadísimo de emociones...no me extraña que Sasuke se encuentre tan ofuscado, y es que joder vivir una realidad paralela donde tu madre sigue viva aún a sabiendas de que tarde o temprano dicha realidad va a dejar de ser, es una putada y de las grandes.
¡Duracel! (por cierto lindo nick xD) ¡Me alegra leerte mi muy apreciada lectora!

Bueno, por eso puse a Luppita. Sasuke está confundido con todo esto y no es fácil para él. Luppita se encargó de intentar colmar sus lagunas un poco.

Básicamente lo que quiso decirle es que debería dejar de enojarse tanto y en vez de eso, intentar aprovechar los momentos de privilegio que le fueron otorgados, incluso si todo es diferente y si su madre no tiene ni la más puta idea de lo del clan y todo eso.

Porque ella lo ama igual que en el mundo "original".

Si el padre de Sasuke es el de Sakura entonces también será a la inversa y por ende Fugaku estará con la madre de Sakura e Itachi será su hermano (eing?)

Esto parece más una afirmación que una pregunta xD

La verdad y como ya dije antes, no estoy muy segura de qué es lo que voy a hacer con eso.

Tengo una pequeña dudita que me ronda la cabeza con tu fic desde hace tiempo (que no me resolverás porque entonces me desvelarás la trama…xD)

Bueno mi duda resumida: Si Sakura ya no es la misma niña de la realidad de la que el proviene y da la casualidad que acaba enamorándose de ella…entonces, en verdad no se estaría enamorando de la Sakura que conoce si no de otra y cuando volviera a su realidad seguiría pensando en la otra (?)

Nos vemos!

Oh...

Maldición, haces muchas preguntas xD

Y tu duda no es pequeñita ¬¬

Mmm... No puedo responderte.

Pero puedo decirte que la idea de Destino es que Sasuke recuerde, que entienda, que comprenda y vea la realidad con otros ojos.

No te estoy respondiendo nada, ¿eh? xD

Bueno, si soy sincera, ni siquiera yo sé qué es lo que voy a hacer.

Sé cual es la trama de mi historia, sé cómo comenzó y sé a donde la quiero llevar. Sin embargo, no sé qué es lo que voy a hacer en el medio para que todo ocurra. Muchas cosas las tengo pensadas desde antes de haber comenzado a escribir el fic y otras las hago sobre la marcha.

Así que resumiendo, yo también tengo en parte esa duda. No sé cómo voy a llevar toda la historia para que quede justo donde yo quiero que quede (lo cual no voy a revelar ahora pero bueno xD)

Tu comentario me hizo pensar bastante en cómo seguir los próximos capítulos.

Muchas gracias.

Bueno gente, ahora sin más me retiro y los dejo tranquilos. Cualquier cosa, por más tonta que sea, la pueden decir.

Cualquier duda será respondida pero en lo posible, claro.

¡Que tengan un lindo fin de semana y que disfruten mucho leyendo mi fic y los de otras personas!

¡Saludoooossss!