Hola a todos mis queridos lectores y lectoras, aquí estoy feliz de tener internet y poder actualizar esta historia (avanzo con las demás, créanmelo, pero es a paso de tortuga)

Quería subir este capítulo como presente para al 14 de febrero para todos ustedes, pero justo me salió un trabajo corto por tres semanas, y llegaba muy cansada a casa, pero al fin me armé de un breve tiempo para corregir este capítulo y poder compartirlo con ustedes, gracias por su maravillosa amistad virtual lectora, los aprecio a todos, especialmente con quienes he tenido el gusto de charlar por inbox y por quiénes me dejan sus lindos mensajes a través de reviews.

Quiero como siempre dar gracias también a quienes han comentado el capítulo anterior, InatZiggy-Stardust, Tepucihuatl-Shun, Anuy, amiga muchísimas gracias por tus palabras y por tocar mi corazoncito, y a Maya-noodle, también por su amistad, a Lallen, Darkacuario, Fanny S 22, y a mi sempai Gilraen Shaulah, y a modo de tirón de orejas quisiera que actualizaran FireWritter y Selitte jajajaja amigas se les extraña, aunque me cuesta eones leer historias créanme que las espero con ansias.

Y por último decirles como siempre que los personajes pertenecen a Kurumada y su Mc franquicia saint seiyesca que se va en puro relleno y no avanza en nada, consúmanla a su gusto, si quieren le ponen mayonesa, mostaza y ketchup y lo acompañan con papas fritas, y creo que definitivamente castraron a Shun porque por mucho que le busco "bultito" en el pantalón para que el Shun de saint rockers pueda jactarse de que lo tiene más grande que los japoneses promedio, no lo encuentro o.o ...ok ya me desvié del tema u.u gomennasai, sólo quería decir que todos son de Kurumada, menos mis oc's que aquí no aparecen, y que escribo de puro insatisfecha, manejo la historia a mi antojo, y no lucro por ello, porque salvo ustedes no me lee nadie más jajajajajajaja.


Contra el destino.

Por Mel-Gothic de Cáncer.

Capítulo V

Alianza secreta entre dos guerreros.

- ¿Qué no sabe lo que sucedió porque estaba inconsciente? ¿Por quién me toma Athena? ¿Acaso cree que soy un tonto? Esos psíquicos con toda certeza son esbirros del enemigo sólo que su lado humano aún no se atreve a aceptar que esta vez los dioses están en jaque ¿Qué se siente que todo tu poder se vea amenazado por quienes dices que proteges?- Shun, el guerrero del preconsciente, se hallaba sentado en las gradas de un enorme coliseo en su espacio dentro de la mente del Caballero de Andrómeda. Reflexionaba sobre los hechos actuales, una parte de él, estaba ansiosa como en cada batalla por salir a luchar, la otra, a su vez no descartaba la idea de cambiarse de bando.

- Me pregunto qué tipo de estrategia usarán esos sujetos para derrocar al Olimpo, tal vez si logran convencerme, podría echarles una mano- sonrió con desfachatez acariciando su barbilla- sólo así, podré escapar de ese miserable Santuario, hacer lo que quiera sin considerar ese estúpido deber de caballero…sí, por fin podría dejar de usar la violencia, vivir como quiera sin que ningún dios nos fuerce a hacer lo contrario, mi cuerpo físico, el lado consciente y el inconsciente sufren por este estilo de vida, pero nunca tuvimos opción, nos obligaron a seguirlo, y así será hasta que la muerte nos lleve con ella a menos que hagamos algo.

Con paso decidido, el guerrero se dirigió hasta un templo adyacente al coliseo. Estaba rodeado de varios árboles y flores, dentro de él, yacía un enorme espejo que comunicaba con su lado inconsciente. Pero él sabía que no podía entrar en ese lugar, posó su mirada en su reflejo y tocó el vidrio con sus manos.

- Déjame verla- ordenó al espejo, y de inmediato se formó una imagen donde se vislumbraba una mujer de larga cabellera rubia vestida con una imponente armadura- ¿Cómo hiciste para vencer a esa psíquica sin usar cosmos? ¿Por qué la armadura del Camaleón reaccionó de esa forma tan extraña si Kiki dijo claramente que estaba muerta y no había forma de hacerla de nuevo? Y ¿Cómo lograste escapar del sueño profundo en que Athena sumergió el resto de tu mente? Me has dejado sorprendido, pero no me esperaba menos de mi guerrera, mi amante y compañera de batallas.

Shun cerró sus ojos y unió su frente al reflejo de la June guerrera del preconsciente que estaba reflejada en el espejo, y viajó por unos breves segundos en el tiempo, a aquella vez en que se conocieron, el guerrero frente a la guerrera del preconsciente.

- Sal de tu escondite quién quiera que seas ¿o acaso tienes miedo?- su voz era autoritaria y sin recelo alguno, estaba en posición de ataque con lanza en mano, sin máscara, podía notar en su rostro una sonrisa de excitación por pelear, él la comprendía a la perfección. Los rodeaba mucha niebla en ese instante, pero él agitó su brazo con fuerza y una gran ráfaga de viento que formó logró disipar la bruma dejándolos frente a frente- ¿Tú? ¿Qué haces aquí de nuevo?

Sin pensarlo demasiado, la guerrera lo atacó con la lanza, y él, divertido por aquella situación decidió juguetear por un tiempo, esquivando todos sus ataques, pero cuando se decidió a dar un par de golpes en serio, ella logró atajarlos con fuerza y detuvo su asedio sin perder aquella sonrisa en su rostro.

- Comprendo, no eres realmente tú, eres mi equivalente dentro de su mente, por eso no dudas en tu ataque ¿Cómo lograste entrar si nuestros cuerpos están dormidos?-

- Tienen sus frentes unidas formando un puente invisible por el que pude pasar ¿Has pensado qué harás si la sentencia de Athena es la muerte?- preguntó el guerrero mientras ella liberaba los puños de su agarre.

- Ellas seguirán al pie de la letra los designios de Athena, no están dispuestas a revelarse, ni la June del espacio consciente, ni la del inconsciente- contestó con una actitud algo enfadada ante la decisión de las otras partes de su mente.

- Eso quiere decir que estamos solos, el Shun del espacio consciente y el del inconsciente también acatarán la voluntad de Athena- él también tenía esa sensación de impotencia, había cruzado a través del puente que se formó entre la mente de Shun y June, precisamente para hallar alguna solución ante la sentencia que Saori le daría a la amazona de Camaleón.

- No tengo miedo y sé que tú tampoco, mi hermano hará lo que sea para mantenerme con vida, al igual que Athena, ambos son predecibles, dudo que me condenen a muerte, pero se sentirán con el deber de imponer un castigo para que Zeus se quede tranquilo- escuchó la voz de ella.

- Yo también creo lo mismo- sonrió él, como guerreros, estaban profundamente conectados, ya no sólo por el entrenamiento, también por haberse unido en un plano físico y espiritual, por haber compartido sus cosmos, cada uno quedó con una parte del otro dentro de su cuerpo, y también de su alma, por eso para ambos, el hecho de que pensaran igual no era sorpresa- sospecho que la sentencia será…

- Borrar la memoria de los dos- dijeron al mismo tiempo, anticipándose con precisión a los hechos.

- Yo no deseo olvidarte- el guerrero tomó la mano de ella, que permanecía empuñada- quiero seguir entrenando contigo, que peleemos juntos en cada batalla, para eso nos hemos unido, sé que por sí sólo tengo el poder suficiente para vencer a Eros y a Athena, es sólo cuestión de que mis otros yo se enfaden y tendré el control total de ellos.

- Yo tampoco deseo olvidarte- la guerrera se acercó a él y lo abrazó como si en ese mismo momento fueran a separarlos- si logro tomar el control de las otras, también puedo ayudarte en la lucha, juntos venceremos a Athena y a Eros, y escaparemos del sometimiento del Santuario y de los dioses.

- No dudo de tus capacidades, pero, debemos tomar ciertas reservas, no sabemos cómo reaccionaran las otras partes de nuestra mente, y si no logramos que se enfaden, no podremos controlarlas a nuestro antojo- el guerrero estaba contemplando todos los escenarios posibles, incluso una derrota.

- Todo tiene solución menos la muerte, si borraran mi memoria, ten por seguro que permaneceré en este lugar, aunque se trate de la propia Athena, hallaré la manera de que no me toque, estaré esperándote para cuando llegue el momento de sublevarnos-

- Yo también evitaré que borre tus recuerdos, al menos dentro de mi espacio, y haré todo lo posible para que volvamos a estar juntos, es un juramento de guerreros, por nuestras constelaciones, algún día estaremos nuevamente batallando juntos por nuestra libertad-

- Seremos la resistencia, aunque el resto de nuestras mentes desee someterse a la voluntad de los dioses-

Ambos se miraron con solemnidad, y unieron sus labios en un beso apasionado para sellar aquella alianza…

- El día de la sentencia todo mi ser perdió el control, por eso logré apoderarme de mis otros "yo" y alzar mi cosmos contra Eros y Athena, y para no exponerte al peligro te dejé inconsciente, pero con todas esas precauciones, aun así, apareciste con la idea de detenerme, me tomaste por sorpresa, y accidentalmente provoqué ese maldito derrumbe que pudo haberte costado la vida, por suerte, Saori logró salvarte, y por única vez estuve de acuerdo con mis otros yo en algo. Borrarte la memoria. Pensé que no serías capaz de burlar a Athena, pero en el fondo no tenía ninguna moral para mirarte a la cara, te traicioné al apartarte de esa batalla pese a nuestro compromiso de luchar juntos, mi egoísmo fue mucho más poderoso porque tuve miedo de perderte, e hice las cosas de la misma manera que tú cuando quisiste impedir que viajara a luchar al Santuario, mi obstinación en ese entonces me hizo aprender la lección, pero ahora me doy cuenta que te subestimé, lograste evitar que Athena te adormeciera, me has estado esperando todo este tiempo, estoy seguro de eso, y yo, en siete años, sólo me he dedicado a reprocharle a mis otros yo su decisión, soy un cobarde, no me atreví a buscarte, pero eso se acabó, cumpliré nuestro juramento, vamos a liberarnos del Santuario y de los dioses para siempre, sólo debo hallar la forma de entrar de nuevo a tu mente como aquella noche para que juntos planifiquemos nuestra estrategia en esta guerra que se avecina sin que las otras partes de mi "yo" se den cuenta-

El guerrero dentro de la mente de Shun apartó su rostro del espejo y acarició las mejillas de la imagen de June en el cristal.

- Nos veremos pronto- murmuró, y después, salió del templo ya que sabía que su cuerpo físico se trasladaba directamente hacia ella, tenía que estar atento, como sus otros "yo", ya que a pesar de sus propios deseos, June aún no era de fiar, en especial, si su sospecha de que Vincenzo y Saori la trajeron para insertarla en su vida a propósito era acertada.

En el orfanato, June trabajaba dentro de la enfermería. Al despertar en el hospital tenía muchas dudas sobre lo que sucedió en el restaurant la noche anterior, Vincenzo le dio varias explicaciones que no la convencieron del todo, a primera hora, su hermano intentó impedir que saliera a trabajar argumentando que el médico le aconsejó reposo absoluto al menos por un día, pero como era su costumbre lo ignoró por completo, montó su motocicleta y se fue. Al llegar a su trabajo, llamó a Saori para saber cómo estaba, le comunicaron que no podía atenderla pero que su salud estaba mucho mejor, luego Miho la regañó porque el director llamó avisando que ella debía tomarse el día libre, y si aparecía debían enviarla de regreso a su departamento, pero logró convencer a la sub-directora del orfanato que estaba bien y que esa sólo era una medida exagerada tomada por Shun.

- Dos hombres sobreprotegiéndome, de mi hermano lo esperaba, pero del director…- pensó algo distraída dejando de lado un enorme archivador lleno de fichas médicas de todos los niños y niñas del orfanato que había sacado de una repisa de la enfermería- por más que lo pienso, Shun no se parece en nada al hombre que me describen las demás maestras de este lugar, estoy segura que ellas no dicen la verdad, no es un hombre malo, al menos conmigo, y sería demasiado egocéntrica si pensara que se enamoró de mí, debo reconocer que atraigo a los hombres con facilidad, eso me resulta bastante engorroso, pero el director es una persona diferente, no creo que coquetearme o conquistarme esté dentro de sus intenciones.

Tratando de retomar su trabajo, June abrió el archivador para empezar a leer las fichas médicas, esa información era importante ya que necesitaba saber si habían niños con enfermedades crónicas, alergias, y otros detalles que requirieran de cuidados especiales, pero se sorprendió por completo al observar la extraña confección de los documentos delante de ella.

- ¿Exámenes genéticos? ¿Qué clase de información es esta?- cada ficha tenía un completo análisis de los niños, lo que más impresionó a June era que los informes incluían dietas obligatorias, ejercicios específicos para desarrollar cada parte de su cuerpo de acuerdo a la edad, e incluso, controles seguidos con médicos de la Fundación Graude- Esto es demasiado raro para un simple orfanato.

June siguió leyendo las fichas, y en algunas encontró una observación que señalaba: "Apto para ser adoptado por la fundación", aquellas palabras causaron en ella una sensación de angustia inexplicable, tuvo miedo del futuro de esos niños, cogiendo el archivador, salió de la enfermería y fue directamente a hablar con Miho.

- ¿Qué tipo de fichas médicas son estas? ¿Informes sobre el desarrollo genético de los niños? Hasta les han realizado electroencefalogramas, y ¿por qué algunos informes indican que los niños son aptos para ser adoptados por la Fundación Graude?- dijo arrojando el archivador sobre el escritorio de la sub-directora.

- June- Miho cogió los informes, fingió leerlos a la rápida, y procedió a dar una explicación lógica- Fundación Graude tiene un programa especial de apoyo a jóvenes deportistas, estudiamos a cada uno de nuestros niños desde que ingresan al orfanato, y cuando notamos que poseen intereses en alguna disciplina deportiva, lo ingresamos como parte de la Fundación y financiamos por completo su carrera.

- Se oye bastante bonito sub-directora pero ¿es necesario hacerle tantos controles médicos a niños completamente sanos? Me parece exagerado- June tenía el presentimiento de que ese lugar era más que un orfanato, quizás la fachada de algo complicado, pero justo cuando iba a presionar a Miho para sacar información, se sintió un estruendo enorme junto al grito de una de las maestras.

- ¡Satoshi!-

- Eso fue…- Miho se puso de pie asustada.

- Un choque- June se apresuró en salir de la oficina y se dirigió de inmediato a la calle, seguida de la sub-directora. Frente a ellas, había una bicicleta completamente destrozada, apretada entre un poste del alumbrado eléctrico y un automóvil, a unos cuantos pasos, se hallaba el director Kido tirado contra el pavimento y entre sus brazos protegía a un niño del orfanato.

- Déjenme pasar, soy paramédico, si no son de utilidad muévanse de aquí- ordenó June a las personas que comenzaban a rodear el lugar del accidente- Miho, llama a una ambulancia y a la policía.

De inmediato, ella atendió al conductor que estaba manejando en estado de ebriedad, y era el más grave, afortunadamente, el niño sólo se había raspado las rodillas y un poco de la frente, porque el director Kido logró sacarlo justo antes de que se produjera el impacto entre el automóvil, la bicicleta en que jugaba el niño y el poste de electricidad.

La maestra que presenció el accidente quedó completamente enmudecida por el shock. Apenas la ambulancia se llevó al conductor, y mientras la sub-directora entregaba su declaración a la policía, June atendía al niño, a Shun y a la maestra en su enfermería.

- Asami, bebe algo de té, te sentará bien- el Caballero de Andrómeda le extendió una taza a la maestra, quién aún seguía impactada, esta vez, por la muestra de piedad del terrible director Kido.

- Gra…gracias- se atrevió a contestar con voz baja.

- Estas temblando, si no sirves para tus labores, mejor vete, no estás en condiciones de trabajar, puedes tomarte el resto de la tarde y así no estorbarás a las otras maestras, las personas que han sufrido accidentes o algún tipo de shock deberían seguir al pie de la letra las indicaciones que les dan los médicos y descansar- aconsejó Shun tratando de ser un poco amable con la mujer al notar que la taza entre sus manos tiritaba, y luego miró a June con algo de enfado.

- Si lo dice por no obedecer sus órdenes director, es porque me parece una medida exagerada, y debería ser menos agrio con Asami, su pesadez no ayuda en nada- contestó la paramédico percatándose que el comentario de Shun era también para ella- Satoshi, te dolerá un poco, pero si no limpio tus raspones se infectarán.

Con calma, June continuó haciendo su trabajo, mientras que la maestra decidió aprovechar ese extraño momento de compasión de su jefe, y accedió a tomarse el resto de la tarde libre. Pero Shun no abandonó la sala, esperando a que la paramédico terminara con las curaciones del niño, necesitaba hacerle preguntas sobre lo que ella recordaba del ataque de la noche anterior, especialmente, cuando quedó a solas con Saori.

- Estarás bien en un par de días, no se ve nada grave, pero de todas formas llamé al doctor de la Fundación y me dijo que vendrá a examinarte dentro de una hora- June sonrió al niño y buscó en su bolso una tira de pegatinas, despegó una con forma de león y la puso sobre la mano de su paciente- este es un premio por ser tan valiente, pero debes andar con más cuidado por la calle, ya ves que hay gente peligrosa, incluso conduciendo automóviles- agregó.

El niño salió de la enfermería caminando despacio, fuera de la sala lo esperaban algunos amiguitos preocupados por saber cómo estaba. June hizo un gesto de saludo para todos, pero cuando el niño les enseñó su pegatina, los demás le pidieron una a la paramédico.

- Es sólo para mis pacientes- explicó June poniendo una expresión seria, de inmediato los niños comenzaron a decir que les dolía algo, pero Shun asomó su rostro por la puerta y todos palidecieron, dieron la vuelta y se fueron a jugar al patio.

- Parece que les acortaste la vida con sólo enseñarles tu cara director- se burló June mirando a Shun.

- No me gusta que se pongan malcriados, no es ese el tipo de educación que queremos para este orfanato-

- Eso suena interesante ¿podrías explicarme entonces el modelo de educación de este orfanato mientras examino tus heridas?- June tomó la mano de Shun con plena confianza y lo condujo hasta la camilla de la sala.

- ¿Qué?- preguntó este sin comprender lo último.

- Que ya es tu turno director, no quiero que te quejes, sé un niño bueno y quítate esa chaqueta y la camisa- ordenó esta vez June con una expresión seria- cuando caíste al pavimento con Satoshi, chocaste primero con la cerca de madera, se rompió tu ropa, y puedo ver algo de sangre en ella.

- Estoy bien, no es necesario que te preocupes-

- Yo soy la paramédico aquí, y diré si estás bien o no, ahora, explícame por qué les toman exámenes genéticos a todos los niños de este orfanato y por qué algunos de ellos son adoptados por la Fundación Graude, y no me vengas con el programa de deportistas, porque, aunque Miho pueda hablar con convicción yo no le creo nada-

Shun al escuchar a June no pudo evitar esbozar una sonrisa, no había pasado ni un día, y ella ya estaba sospechando de actividades extrañas dentro de la Fundación Graude.

El orfanato era el principal centro de reclutamiento para futuros caballeros y amazonas, no era fácil conseguir niños para ser entrenados como años atrás, cuando Mitsumasa Kido utilizó a sus propios hijos para que protegieran a Athena, UNICEF y otras organizaciones internacionales siempre estaban alertas sobre cualquier actividad irregular, por ello la estrategia era acoger niñas y niños huérfanos, educarlos, y seleccionar a los más aptos, una vez que eran oficialmente adoptados por la Fundación Graude, se les explicaba su misión y si aceptaban las normas, eran enviados a un campo de entrenamiento, aquellos que las rechazaban se les educaba para que a futuro trabajaran para la institución.

Para Shun, era como repetir su infancia en otros niños, al menos ellos tenían la opción de decir que no, a diferencia de él que fue prácticamente forzado a convertirse en caballero. Pero no podía decirle la verdad a June, era un riesgo demasiado grande, si despertaba su curiosidad, ella con toda certeza terminaría descubriendo lo que sucedió hace siete años y no era conveniente para él de momento que eso sucediera.

- Lo hacemos porque queremos que quienes adopten a los niños tengan toda la información necesaria sobre ellos, muchos son prácticamente abandonados en la calle, es necesario saber incluso si traen alguna enfermedad hereditaria que pueda desarrollarse a largo plazo, para que sus futuros padres puedan estar seguros de querer adoptarlos y que no corran el riesgo de ser abandonados nuevamente, en el caso de los que adopta la Fundación, son niños y niñas que por sus características, poseen un potencial elevado para ser parte de nuestra organización, sabes que no todos encontrarán una familia, por eso, a algunos les damos una alternativa diferente- explicó mientras se quitaba la camisa.

- Se oye bastante sensato lo que me dices director, aún así me parece extraño- contestó June con los brazos cruzados algo incrédula esperando a que Shun se acomodara en la camilla, y de paso apreciando su musculoso cuerpo al descubierto.

- June, disculpa que cambie el tema radicalmente, pero necesito saber qué recuerdas sobre lo que sucedió anoche- dijo él sentándose con el torso desnudo, algo nervioso de que ella lo mirara fijamente.

- ¿Qué recuerdo? Me pides algo complicado director, perdí el conocimiento y luego desperté en el hospital de tu Fundación- reflexionó June, pensó en lo que había hecho antes de ese extraño ataque, estaba con Saori en el tocador, quería pedirle una disculpa por su mal comportamiento durante la cena, luego hablaron sobre su amnesia, sobre Shun, sintieron un estallido en el restaurant, y ella salió a hurtadillas para ver lo que sucedía, Vincenzo le envió un mensaje pidiéndole que saliera de ese lugar llevándose a Saori, pero cuando ella lo intentó la dueña de la Fundación Graude tuvo un ataque de epilepsia, o algo muy parecido, intentó ayudarla, pero algo extraño parecía controlar su cuerpo, y entonces, todo se volvió confuso en su mente.

- No tienes que esforzarte, pero, si logras recordar algo importante, sólo dímelo- escuchó la voz de su paciente, y se acercó a él para examinar la herida que tenía.

- Si es importante para descubrir quiénes son esos sujetos que se atrevieron a atacar a mi hermano, lo haré- hizo una pausa, y apretó el brazo de Shun, este soltó un leve gemido de dolor, y ella sonrió triunfal- Tal como lo supuse, tienes una astilla incrustada en el brazo, debe dolerte ¿Por qué no dijiste nada cuando Miho trajo a la ambulancia?- June fue a buscar una pinza para poder extraer el trozo de madera que estaba en el brazo izquierdo de Shun, apenas era su segundo día de trabajo y aún no sabía cómo tenía organizadas las cosas la enfermera que estaba con licencia médica.

- No pensé que fuera tan grave- contestó él observándola moverse de un lugar a otro, sin que ella lo notara, le recordaba cuando buscaba vendajes y alcohol para curar sus heridas en Isla Andrómeda.

- Por suerte no lo es, he visto cosas peores que esa cuando trabaje en urgencias en un hospital de Bucarest , pero así como te quejas de que soy una irresponsable, tú también lo eres- ella se acercó y tomó el brazo de Shun con firmeza, extrajo la astilla la cual afortunadamente no llegó a gran profundidad, limpió la herida, la desinfectó y luego procedió a poner un vendaje, pero al escrutar brevemente el cuerpo de Shun más de cerca, se dio cuenta de algo que le pareció curioso, quizás demasiado- su espalda, está llena de cicatrices, como la mía- observó.

- ¿Sucede algo?- preguntó Shun al notar el silencio de la paramédico.

- Nada director, excepto que tu espalda está llena de cicatrices ¿practicas algún deporte extremo?- se atrevió a preguntar con curiosidad.

- No tengo mucho tiempo para esas cosas- mintió Shun- otra vez comenzará a hacer preguntas incómodas- pensó.

- ¿Y cómo te hiciste esas cicatrices? Eres un Kido, dudo que hayas recibido alguna paliza en tu vida ¿Tuviste algún accidente grave cuando eras niño?-

- Soy adoptado, y, el señor Mitsumasa era muy estricto, me hizo entrenar desde pequeño, su mayordomo nos daba castigos bastante ejemplares, tomé clases de Kendo y defensa personal, pero sólo eso, no me gusta pelear, me considero un pacifista- Shun intentó cambiar el rumbo de la conversación, pero June estaba muy interesada en las cicatrices de su cuerpo y por alguna razón la historia del director le sonaba bastante familiar.

- ¿Seguro que no has vuelto a pelear director? Tienes quemaduras en tu hombro y son recientes- dijo revisando algunas ampollas en la espalda de su paciente.

- Me las hice con el ataque de anoche, uno de los hombres prendió fuego, y me quemé, pero logré tomar un extintor a tiempo- explicó sin profundizar demasiado en el tema.

- ¿Por qué siento como si me estuviera mintiendo? Además, esta espalda, por alguna razón tengo otro déjà vu, como si la conociera, aunque con menos cicatrices, y el olor de su cuerpo, me es demasiado familiar, es agradable.

- Claro que no he vuelto a pelear, aprendí de esas cosas porque me obligaron ¿Tú practicas algún deporte, además de andar en motocicleta y estacionarla mal?- Shun nuevamente hizo lo posible por cambiar el tema, detestaba tener que mentir y entregarle verdades a medias a la mujer que amaba, pero no tenía otra salida.

- Practicaba montañismo- June no tenía ganas de dar más explicaciones que esa, temía que el director terminara preguntándole más por ese deporte, no deseaba dar detalles sobre lo sucedido en el monte Moldoveanu, y definitivamente, no le diría nada sobre las artes marciales mixtas porque su rostro era demasiado conocido en el ambiente al igual que su mala reputación por las peleas callejeras, al menos en buena parte de Europa y por alguna extraña razón, no quería que él se enterara de algo como eso.

- ¿Montañismo?- Shun estaba sorprendido por aquella respuesta. En ese mismo instante, sintió un dolor en su espalda, y se percató que June estaba curando las quemaduras que tenía.

- Sí, pero por el trabajo, no he tenido tiempo de volver a practicarlo con tanta frecuencia- se apresuró ella en contestar. Tardó un poco en terminar su labor, y luego sacó una pegatina de golondrina y la puso sobre la mano de Shun- Ya está director, has sido un niño bueno, puedes ponerte tu camisa y tu chaqueta, aunque no es nada grave mañana debes ir al hospital de la Fundación para que revisen la herida de tu brazo y te renueven el vendaje.

- ¿No puedes hacerlo tú?- Shun, en un gesto impulsivo, poco característico en él, se puso de pie a torso desnudo, tomó a June de la mano, y acercó su rostro al de ella.

- Lo haría si vinieras más seguido al orfanato- contestó algo desconcertada por la actitud del director, pero completamente convencida que él no vendría, porque es lo que decían todas las maestras, él sólo aparecía una vez al mes.

- Mañana nos veremos entonces- sonrió él, ante la sorpresa de June quién no esperaba esa respuesta- eso del montañismo suena interesante, podríamos subir el monte Fuji algún día, o si lo prefieres, el Kitadake, no sería malo aprender, e imagino que eres una excelente instructora.

- ¿Los dos solos?- preguntó tragando saliva, ya que el director estaba traspasando su espacio personal, y esto la ponía nerviosa, no porque deseara rechazarlo como le sucedió con Nicolai o con Julián Solo, sino al revés, comprendió que si algo llegaba a pasar con Shun, ella no sería capaz de detenerlo, y se había jurado a sí misma no amar a nadie más que al padre de su hija, aunque no recordara quién era.

- Quiero tener una cita contigo- escuchó que Shun murmuraba en su oído, luego, besó su mano, y la liberó para poder ponerse la camisa. June no atinó a contestar de inmediato como solía hacerlo, muchos hombres habían sido directos con ella, pero no se imaginaba que el director Kido fuera uno de esos.

- No suelo tener citas con un desconocido- dijo tratando de mantenerse alejada de él, de ponerle freno a esa situación, aunque sentía un leve cosquilleo en su mano, donde había sido besada, y que su excusa era bastante pobre e infantil.

- Entonces, sería bueno que nos conociéramos mejor ¿No lo crees?- contestó Shun dirigiéndose a la puerta de la sala- tenemos que trabajar juntos en el programa de Saori y tu hermano-

- Lo siento, pero no es correcto que salga con mi jefe, se vería mal-

- Todo el mundo en el orfanato y en la Fundación ya piensa mal de mí, a estas alturas poco me importa lo que digan, si crees que es muy pronto para que tengamos una cita, me parece bien, pero insistiré nuevamente porque no aceptaré un no por respuesta, desde que te vi, he estado muy interesado en ti, nos vemos mañana para la revisión de mi brazo y no olvides estacionar tu motocicleta donde corresponde o tendré que regañarte- dijo antes de salir guiñándole un ojo, dejándola completamente confundida.

- Ni siquiera pude hacerle una de mis proyecciones de jiu-jitsu para quitármelo de encima- suspiró frustrada cuando se encontró sola en medio de la sala- Shun Kido es todo un misterio, es como si lo conociera de antes, pero, él mismo insiste en que no nos hemos visto, ahora quiere que tengamos una cita, justo cuando intentaba descartar que tuviera esas intenciones sobre mí ¿Qué se supone que debo hacer? Cuando Milla murió, juré que no amaría a nadie más que a su padre, luego tuve una relación complicada con Nicolai, lo cual me confirmó que debo permanecer distante de las relaciones sentimentales, y ahora resulta que al director no le soy indiferente y creo que también me gusta…lo mejor es permanecer distante hasta que lo conozca mejor, creo que él y esta fundación esconden algo, y voy a descubrirlo, empezando por el ataque a Saori y a mi hermano.

Mientras June se sentía confusa respecto a lo que le sucedía ante la sola presencia de Shun, dentro de su mente, en el preconsciente, la guerrera recostada en una enorme cama de piedra observaba el espejo que la mantenía comunicada con el espacio consciente. El paisaje, que antaño era un campo de entrenamiento con un enorme coliseo y un templo, tal como el que había dentro del espacio preconsciente de Shun, ahora era drásticamente diferente, el suelo estaba cubierto por una gruesa capa de cristal blanco, y varios túmulos y picos del mismo material emergían por todos lados en distintos tamaños.

La cama se encontraba dentro de una glorieta de cristal, y los espejos que comunicaban con el espacio consciente e inconsciente se hallaban uno junto al otro en un rincón de ese lugar.

- No caeré tan fácil en sus brazos nuevamente, es lo que se merece por dejarme de lado en la batalla de hace siete años, que sufra un poco no le hará mal, tampoco le perdono a mis otras hermanas no haberme apoyado en ese momento- dijo en voz alta la guerrera- cómodamente aceptaron que Athena las adormeciera.

Poniéndose de pie, salió de la glorieta y se dirigió a un pedestal de cristal en cuya cima se encontraba una caja de Pandora con un Camaleón tallado en cada una de sus caras.

- Agradezco que te quedaras amigo, aunque mi poder se ha reducido a una octava parte todos estos años por el hechizo de Athena, mientras las demás estén dormidas, no podré utilizar todo mi cosmos ni mucho menos abrir todas las puertas y ventanas que ella selló en el inconsciente, afortunadamente aprendí a manipular otra forma de energía, lo cual fue muy útil para vencer a esa psíquica atrevida, y todo eso fue gracias a tu lealtad. Ha sido difícil mantenerme escondida con Vincenzo leyendo esta mente todo el tiempo, pero ya se viene la oportunidad que estábamos esperando, pronto podré escapar del Santuario- June acarició el pedestal y de la caja de Pandora emergió el espíritu de un Camaleón que descendió hasta la guerrera y se posó sobre la hombrera de la armadura que llevaba puesta.

- Lamentablemente al usar la forma espiritual de la armadura del Camaleón en la pelea de anoche, hemos alertado a los caballeros de Isla Andrómeda de que algo extraño sucede, quizás Kiki ya haya descubierto que la armadura ha recobrado la vida-

El Camaleón hizo un gesto de indiferencia con el cual indicaba que no había de qué preocuparse, la guerrera sonrió satisfecha, y con cuidado acarició la herida que años atrás le hicieron Ikki y Shun al entrar al espacio preconsciente para pelear con ella.

- Todo este tiempo he logrado hacer que mi yo se mantenga entrenando, aumentando su poder, aún con estas limitaciones, preparándome para cumplir la promesa que te hice Shun, no apruebo que me hayas apartado de nuestra batalla, pero ahora que puedo moverme con libertad por los tres espacios de mi mente, he descubierto una pista que quizás pueda sernos de utilidad- la guerrera junto al Camaleón caminaron nuevamente a la glorieta y entraron en el espejo del inconsciente. Aunque estaba prohibido para ella, cuando se adormecieron las demás, logró desplazarse a su antojo en los tres espacios, en parte, por ello Vincenzo jamás pudo detectarla.

Dentro del espacio inconsciente, en medio del vacío, las puertas y ventanas estaban todas selladas, no podían abrirse, al igual que aquellas por las que Shun había entrado para rescatar su psiquis. Sin embargo, nuevas puertas y ventanas se habían formado con los recuerdos de June desde que despertó en la casa de su hermano que sí eran accesibles, la guerrera caminó tranquilamente por ese espacio, hasta que en lo que parecía ser el rincón más apartado, se quedó de pie frente a una enorme puerta plateada que tenía siete gemas de colores incrustadas en forma vertical, desde abajo hacia arriba el orden era rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo y blanco.

- Encontré la puerta que mantiene guardados los registros akáshicos, si tan sólo pudiera abrirla, entonces hallaría la forma de conseguir nuestra libertad- una lágrima cayó por la mejilla derecha de la guerrera, brilló como un diamante reluciente y se transformó en un doloroso recuerdo que ella conservaba, cuando todos los demás fueron borrados, quizás, porque fue la única que se mantuvo completamente despierta desde ese entonces.

- ¡Traidor! ¿Cómo te atreviste a dejar mi cuerpo inconsciente? Dijiste que lucharíamos juntos-

Después de la sentencia de Athena, Shun perdió el control por completo, y dejó a June inconsciente para que no viera cómo se revelaba contra los dioses. Como era de esperarse, la guerrera estaba esperando el momento en que su cuerpo regresara en sí, para apoderarse de sus acciones en su totalidad e ir en ayuda del guerrero que dominaba la mente de Shun en ese momento, pero cuando finalmente vio a través del espejo del espacio consciente que estaba reaccionando, varias cadenas emergieron del suelo y la aprisionaron dejándola inmovilizada.

- ¿Qué es esto?- gritó tratando de liberarse de esa prisión, y frente a ella, aparecieron los espejos del espacio consciente y el inconsciente, dentro de ellos, los rostros de June doncella y June mujer hablaron al mismo tiempo con expresión grave.

- No permitiremos que vayas contra la voluntad de Athena, el maestro Albiore nos enseñó que lo más importante es nuestra diosa, por sobre todas las cosas-

- El maestro nos enseñó también a pelear por quienes amamos, Athena es importante porque protege el mundo en el que vivimos, el mundo donde vive el hombre que amamos, voy a luchar con él para que estemos juntos- contestó la guerrera furiosa, intentando romper las cadenas que la aprisionaban- No tiene sentido protegerla si no habrá una vida para estar junto él.

- Somos dos contra una, no nos puedes vencer, aceptaremos la sentencia de Athena, y procuraremos que Shun también lo comprenda, si él nos olvida, no sufrirá, y podrá descansar al borrar de su mente esta amarga historia- contestaron las demás.

- Y ustedes ¿Realmente estarán felices al olvidarlo? ¿Cómo pueden actuar de esa manera?-

- Es mucho más doloroso ver a Shun comportarse como un hombre violento, él no es así, pero lo hace porque sufre por nosotros dos, no hay nada más que hablar, la decisión ya está tomada- los rostros de las June de los espacios consciente e inconsciente desaparecieron, y el espejo del lado consciente emitió las imágenes de la batalla.

- ¡Estúpidas! ¡Shun está luchando por lo que quiere, ese lado violento también es una parte de él! Con esta decisión acaban de traicionarlo, y de traicionarse a sí mismas, nuestro deber es unirnos en la batalla para pelear juntos, se arrepentirán de esto- las cadenas apretaban firmemente los brazos de la guerrera, quién hacía todo lo posible por liberarse, no supo cuánto tiempo lidió con ellas, hasta que repentinamente desaparecieron. June vio por el espejo su propio cuerpo sepultado entre escombros, y comprendió la situación.

- Ya no pueden controlarme, pero mi cuerpo está demasiado herido para poder apoyar a Shun en la batalla, de nada sirve que tome el control absoluto de mi mente- decepcionada, la guerrera dejó caer varias lágrimas de rabia y frustración, golpeó el suelo con fuerzas, hasta que escuchó la voz de Shun pidiéndole a Athena que borrara su memoria.

- Ataqué a la mujer que amo, me atreví a hacerle daño cuando juré que no volvería a hacerlo, Athena, te suplico que borres sus recuerdos como era la sentencia original, quiero que June sea feliz y tenga una nueva vida lejos del Santuario y… lejos de mí-

- ¡No! No puedes pedirle eso, no quiero olvidarte, me prometiste que lucharíamos juntos- ese fue un golpe duro para la guerrera, a través del espejo, pudo darse cuenta que aunque su marido estaba destrozado, todo su ser estaba de acuerdo con aquella decisión, incluso el guerrero al que tanto admiraba y amaba.

- Aún no he terminado Athena, quiero pedirte algo más, por favor, no me borres sus recuerdos, no me quites lo único que me queda de ella, yo te prometo ser leal nuevamente, reconstruiré Isla Andrómeda, tal como se lo prometí a June y seguiré sirviéndote y a este Santuario- volvió a escuchar su voz.

- ¿Qué haces? Eso no es justo ¿Por qué me liberas a mí y tú te quedas en ese infierno que tanto odias?- June aún no se convencía de aquella decisión que estaban tomando por ella, no quería aceptarlo, pero sabía que estaba sola en eso, porque las otras partes de su yo eran más sumisas.

- Desde ahora, yo cuidaré celosamente nuestros recuerdos juntos, sólo quiero que seas feliz- escuchó decir al Caballero de Andrómeda antes de besarla por última vez.

- ¿Cuidarás nuestros recuerdos juntos?- repitió comprendiendo que en aquellas palabras había un mensaje escondido- ya veo, eso quiere decir que aún no es el tiempo, te prometí que esperaría pacientemente si las cosas no se daban a nuestro favor, y eso haré.

En el preciso momento en que el cosmos de Athena invadió la mente de June, para adormecer cada parte de ella, la guerrera hizo aparecer la caja de Pandora y habló con el alma de la armadura del Camaleón.

- Desde que me convertí en tu portadora, juramos luchar siempre juntos, por favor, quédate conmigo y no regreses a tu cuerpo físico, sé que intentarán romper el vínculo entre nosotros rehaciendo la armadura, pero soy tu amiga y no he muerto, yo, sólo puedo confiar en ti ahora-

El Camaleón salió de la caja de Pandora, y de inmediato se convirtió en una June completamente igual a la guerrera, incluso con la herida hecha por Ikki y Shun. Cuando el cosmos de Athena invadió el espacio preconsciente, la verdadera guerrera usó una de sus técnicas para mimetizarse en el ambiente, y el Camaleón convertido en su doble fingió caer adormecido ante el hechizo de la diosa.

- De esa forma logré burlar a Athena, y he esperado pacientemente que llegue el momento tal y como prometimos, aunque intenté romper varias veces las puertas y ventanas para recuperar la memoria, mi poder limitado no fue suficiente, sólo puedo enviar algunas señales a través de sueños y leves estados de trance que mi cuerpo ni siquiera recuerda con claridad, debe haber una forma de despertar a las demás y convencerlas de luchar del mismo lado-

La guerrera miró la imponente puerta completamente cerrada y el Camaleón que la acompañaba hizo un gesto para regresar al espacio preconsciente, pronto llegaría la hora de abrirla, de eso no le cabía la menor duda.

Continuará…


Nos leemos en el próximo cap de lo que sea que suba siempre que no me quiten internet T-T