Capítulo 6

*En los jardines de la Corporación Cápsula se encontraba la bella joven de ojos azules, regando algunas plantas y cuidando que los animales de su padre estuviesen bien.

-¡Bulma! – una joven de cabellos negros y mal aspecto le distrajo - ¡Bulma! – gritó nuevamente Milk – Venía camino a tu casa cuando… - tomo un poco de aire – Cuando me encontré a Launch en el camino y me dio un mensaje para ti – sonrió.

Bulma sonrió también pues comprendió que se trataba de un mensaje de su amado – Bueno ya dime qué decía el mensaje – dijo emocionada.

-Espera… - la joven morena tomó su celular y leyó el mensaje:

"Querida Bulma:

Siento tanto no haber podido contactarme contigo antes mi amor, pero es importante que sepas que la próxima semana estaré de regreso.

No sabes lo mucho que anhelo verte nuevamente, linda. Muero de ganar por tenerte en mis brazos nuevamente.

Siempre tuyo.

Yamcha."

Bulma trazó una inmensa, sincera y poco vista en ella, sonrisa de felicidad, el saber que su novio secreto volvería le daba una gran ilusión. Inevitablemente abrazo a Milk tan fuerte que se pudo escuchar el quejido de la morena.

*En el corporativo Yotsuba…

- Bien existe una diferencia abismal entre las cuentas de este insecto y las realizadas por mi, rey Vegeta – decía Radditz.

Al escuchar esa sentencia de muerte el viejo sólo pudo correr y arrodillarse ante al poderoso Saiyayin – Por favor mi lord no me mate, se lo ruego… - lloró – Tengo hijos y nietos que esperan por mi en casa… -

-No me interesa estúpido – Vegeta se alejó de él, y apuntó su dedo directamente en la frente del anciano - ¿Algo más que quieras decir antes de morir insecto? –

- Mi lord se lo ruego – gritó desesperadamente – Por el momento no cuento con la liquidez pero le juro que pagaré absolutamente todo, por favor confíe en mí… -

-Ja! Que desperdicio de últimas palabras… - Una pequeña chispa de energía empezó a nacer en la punta del dedo índice del rey.

-Le juro mi Lord que no miento, no tengo… - de pronto un recuerdo cruzó su mente, como un rayo de esperanza la imagen de un particular joven de cabellos alborotados – Tengo las escrituras del edificio de la Corporación Cápsula…-

Radditz se sorprendió, pues conocía ese edificio y sabía que Vegeta también lo identificaría. El rey por su parte detuvo el ataque – Bien… - dijo –Dame esas escrituras y no te mataré –

El viejo por un momento se sintió aliviado, aunque muy en el fondo recordó la promesa que le había hecho al joven Briefs. "Ni hablar" pensó, "No estoy en posición de negarme". Se acercó a su baúl, tomo la llave que colgaba de su cuello y de ahí, sacó las escrituras.

Unos minutos después fuera del edificio Yotsuba.

Radditz observaba a su mejor amigo y no pudo contener su curiosidad -¿Se puede saber qué estas tramando Vegeta? –

-Me pareció divertido – se limitó a contestar, aunque con la mirada de duda que el otro Saiya puso explicó – Estoy muy aburrido en este planeta inútil, y me parece divertido que serán capaces de hacer los humanos influyentes para recuperar sus pertenencias… -

-Claro, eso parece divertido… - Radditz sonrió – Y no tiene nada que ver la hermosa hembra que vimos el otro día ¿verdad?-

Ambos soltaron a reír, pues bien sabían la respuesta a esa pregunta.

-¿Y ya tienes traje para la fiesta de los susodichos? – preguntó el Saiya más alto.

- Mmmpf.. – Vegeta no lo había contemplado – No. –

*Volviendo nuevamente al jardín de la familia Briefs…

-¿Ya te dijo mi mamá de la fiesta? – preguntó Bulma a su hermano, mientras arrancaba algunas malas hierbas del jardín.

- Sí… - contestó Goku.

Bulma esperaba una respuesta más amplia por lo que solto las hierbas que tenía en las manos y poniendo una sobre su cintura preguntó – ¿De verdad me crees tan tonta? – dijo molesta -¿Quién es el nuevo prospecto de mi madre? –

-No lo sé, y honestamente no me importa hermanita- el joven no pudo evitar un gran estornudo por estar al lado de las flores, particularmente las rosas le provocaban estas reacciones.

- Ya estoy harta – la joven Briefs siguió arrancando hierbajos con más furia - ¿Cuándo entenderá que no me voy a casar con quien ella quiera? –

- ¿Y por qué no? Te ha traido a los hombres más ricos de todo el mundo… Del universo incluso – llevó un pañuelo a su cara para evitar otro estornudo.

Bulma le miró molesta – Porque no, es una decisión mía, soy yo la que se casará no ella –

-¿Y ya tienes a alguien en mente? - Goku correspondió la mirada molesta – Sin ofender hermanita, pero ya no eres una adolescente… - endureció la mirada – Además, me dijeron que te han visto muy amistosa con un soldado del ejército de Freezer –

Un calambre recorrió la espina dorsal de la peli azul. No podía pronunciar ninguna palabra, por lo que evadío el contacto visual con su hermano.

-¿No me vas a contestar?- insistió Goku.

- Sí, maldición, sí – admitió finalmente – Y la siguiente semana vendrá a hablar con nuestro padre- Bulma se dio media vuelta y se dispuso a cortar con la plática buscando otras cosas que hacer.

El joven Briefs no se dio por vencido tan fácilmente y le siguió – Mmm, pues me parece muy bien Bulma… - decía – Y este soldadito tuyo… ¿Cómo se llama? –

-Yamcha… - suspiró. No pudo evitar dejar caer suavemente su cuerpo sobre una banca que estaba cerca.

Gokú se sentó aún lado de su hermana y llevo su mano derecha directo a su barbilla - ¿Yamcha?... No me suena – la miró – No recuerdo haber escuchado ese nombre con mis amigos millonarios ¿Acaso es un ser de otro planeta? –

-No… Es un apuesto terrícola – sonrió ella.

-Ah… ¿Y qué propiedades tiene? ¿Cuál es su corporativo? –

Bulma sólo pudo agachar la mirada ante el interrogatorio de su hermano, pues claramente sabia que Yamcha no era un hombre de la alta sociedad como su familia.

-Ya veo… -dedujo su hermano – Es pobre. Un don nadie – se burló.

-Cállate Gokú – se levantó molesta Bulma – El alguna vez fue un gran deportista, muy popular, pero cuando llegaba a la cúspide de su carrera fue enlistado en el ejército. Sólo tiene una pequeña casa a las orillas de la ciudad –

- ¿De verdad? ¿UNA casa?... – rió el malcriado - ¿Y qué más? –

- Ash yo que sé, eso no me interesa – nuevamente la chica le dio la espalda a su hermano y se dispuso a irse –

- Osea que su fortuna se resume en una carrera frustrada y una casa… Que bien- se burlaba.

- No, Yamcha es un hombre único, es muy inteligente, hábil y con mucho potencial para llegar lejos – contestó orgullosa de su enamorado – Y lo más importante... ¡Me ama! –

La cara de Goku cambió – Por favor Bulma, que cursi eres – la miró fijamente - ¿Cómo te fuiste a fijar en un pobre y patético hombre? –

-No te atrevas a insultarlo – rugió – Y de una vez te digo que si no es con él, entonces no me voy a casar con nadie ¿Entiendes? Con ¡Nadie! – finalizó.

- ¿Enserio? – El joven Briefs empezaba a preocuparse por los delirios de su hermana.

Bulma reconsideró las cosas, no podía permitir que Gokú fuera con el chisme a sus padres – Por favor Goku, prométeme que no le dirás nada a nuestros papás – rogó – No quiero predisponerlos en contra de Yamcha –

*Una vez caída la noche en la Mansión Real…

- La familia Briefs es reconocida por ser dueña de la Corporación Cápsula – platicaba Jack a dos Saiyayins curiosos. – La compañía fue fundada por el Científico Briefs, quien por cierto es muy amable. Ya está retirado desde hace algunos años porque está enfermo y sólo se dedica a inventar cosas en su casa y cuidar de sus animales. –

-¿Enfermo de qué?- dijo Vegeta.

- Pues no lo sé mi señor – admitió Jack – Creo que es un problema con su corazón, afortunadamente tiene a su esposa la Sra. Briefs, quién cuida de él –

-¿Y sus hijos? – preguntó Radditz.

-Pues esta la hermosa Srita Bulma y por supuesto el joven Goku – respondió.

-Un completo estereotipo de la clásica familia humana – se burló el rey – Ya puedes retirarte Jack – El mayordomo hizo una reverencia y se retiro del lugar – Ja! Una digna familia de la alta sociedad, tal y como le gusta a Freezer – le dijo a su amigo – Aunque… ¿sabrán que su perfecto hijo entregó las escrituras de su casa a un insecto usurero? –

- Seguramente no lo saben – contesto su mejor amigo.

Vegeta dio un sorbo a su bebida – Pues que pena, por que se van a enterar – sonrió.

-Sólo tengo una duda Vegeta – el rey observó fijamente a Radditz - ¿Y si no pueden pagarte las escrituras de la casa para que se las devuelvas?-

*Mientras tanto en la Corporación Cápsula…

- Papá – decía Bulma mientras entraba al cuarto de sus progenitores – ¿Te acuerdas que hace poco me dijiste que ya debía casarme? –

-Bueno, no fue precisamente una orden, hija – respondió – Pero tanto a tu madre y a mi nos preocupa tu bienestar y más aún bajo la situación política del universo –

- Sí lo sé, tienen mucha razón… - suspiró –Sólo que… Me gustaría saber qué pasaría si yo eligiera casarme con un hombre que no es de nuestra clase social… -

Su padre tiernamente le tomó el montón y forzó a Bulma a mirarlo a los ojos - ¿Qué es lo que quieres decirme hija? –

-Eso papá, que pasará si me gusta alguien que no es millonario, ni empresario, ni inversionista… - Su padre le miró atentamente – Qué pasaría si me enamoro de una persona sencilla, de buenos sentimiento pero pocas posesiones materiales… - continuó- ¿Te opondrías a mi decisión?-

- ¿Por qué me preguntas esto hija? –

- Sólo curiosidad papá – se limitó a contestar.

Su padre suspiró – Sabes hija mia que yo valoro a las personas honradas y responsables… Pero creo que ya sabes que no debes poner tus ojos en hombres por debajo de tu posición mi niña – Bulma estaba a punto de llorar, sin embargo hizo lo posible por contenerse – Sabes que tu marido debe ser un hombre importante –

-Sí papá, lo sé – decía desilusionada – Yo sólo deseo que mi esposo sea una persona buena y que me ame por sobre todas las cosas, y que claro me respete… Aunque no sea rico –

- Te entiendo hija – nuevamente regresó a Bulma a la realidad – Pero, aunque a veces no lo parezca los valores y el respeto son inculcados en las familias influyentes con cierta posición económica… Aunque claro entre la gente menos afortunada debe haber excepciones, pero es mucho más complicado que eso-

- Papá, yo creo… -

- ¿Qué están haciendo aquí? – La voz de una rubia interrumpió la platica entre padre e hija –Los estamos esperando para cenar –

- Lo siento cariño – respondió el científico Briefs – Vamos mi niña, tenemos que ir a cenar con tu madre y tu hermano –