Esto es una traducción autorizada del fic en inglés "A New Life in San Francisco", de Phoenix Catcher, cuya versión original se encuentra en mi perfil.

Disclaimer: Ni Harry Potter ni Charmed me pertenecen, son propiedad de sus respectivos creadores/autores y la WB. Así como el argumento de la historia pertenece a Phoenix Catcher.

Este fic contiene slash!

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Capítulo 6 – Orfanato Golden Marina

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Departamento de Chris

"¿Qué vamos a hacer?" preguntó Chris a su hermano una vez que ambos estuvieron sentados en su sofá con un café para despertar después de haber trasnochado.

"¿Qué quieres decir?" le preguntó dormido Wyatt, tomando de un trago la mitad de su café antes de farfullar por lo caliente estaba.

"Tía Paige nos quiere en la mansión a las diez para ayudar a rastrear a la pantera," balbuceó Chris.

"¿Y…?" cuestionó Wyatt.

"No podemos dejar que lo encuentren hasta que estemos seguros de qué está sucediendo," indicó Chris.

"¿Por qué no?" preguntó Wyatt arqueando una ceja. "Quiero decir, si es de los buenos entonces mamá entenderá."

"Pero tú has oído la manera en que tía Paige habla de él. Que está escondiendo un pasado desagradable o algo," objetó Chris. "¿Qué tal si confrontándolo así sólo le hace recordar algo de lo que está escapando?"

"¿Qué tal si ha hecho algo malo y es por eso que está huyendo?" preguntó Wyatt severamente. "¿Cómo sabemos que no estamos sólo ayudando a un criminal?"

"No lo sabemos de seguro, Wyatt," suspiró Chris.

"¿Y tú quieres una oportunidad para averiguarlo primero antes de que lo confronten?" Wyatt suspiró, ya sabiendo la respuesta. "Bien. Necesitaremos obtener el Hechizo de Refugio del Libro de las Sombras."

"¡Vamos, entonces!" Se levantó de un salto, orbitando apenas dejó su taza en la mesa de centro.

Wyatt negó con la cabeza antes de seguir a su hermano menor al ático de la casa de su niñez.

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Mansión Halliwell

"Lo que sea buscado por el bien, por el mal.

Permíteles refugiarse de la vista por la magia"

"¿Eso es todo?" preguntó atónito Chris luego de haberlo recitado tres veces.

"De acuerdo con el libro sólo surte efecto si alguien trata de encontrarlo. Usa nuestro poder y mientras nuestros poderes combinados sean mayores que el de la persona que lo busca, funcionará. Sino, simplemente los despistará," explicó Wyatt.

"Entonces debería funcionar, ¿no?" preguntó Chris. "Mientras no usen un hechizo invocando el Poder de Tres."

"¿Qué están haciendo ustedes dos aquí?" les preguntó la voz de su madre al abrir la puerta del ático.

"Simplemente comenzábamos temprano el día," mintió Wyatt sin problemas al tiempo que pasaba las páginas del libro, como si realmente fuera eso lo que habían estado haciendo esa mañana.

"¿Han tenido suerte?" inquirió Piper.

"Todavía no," suspiró Wyatt, en todos años lo único que mencionaba animales así era con Camaleones.

"¿Qué tal un brujo?" preguntó Piper, "sabemos que pueden transformar personas en animales."

Wyatt y Chris fueron interrumpidos por Paige y Phoebe que llegaron en un remolino de orbes. "¿Qué tenemos hasta ahora?" preguntó Phoebe en cuanto fueron corpóreas.

"No mucho, sólo un brujo convirtiéndose en animal," suspiró Chris. "Pero nunca he sabido de uno que pueda hacerlo. ¿No lo usan normalmente como una maldición?"

"¿Tal vez este tipo está maldito?" sugirió Paige, "Sólo hemos visto a la pantera de noche. Tal vez hizo algo que molestó al brujo y ahora está maldito."

"Lo que lo haría un inocente," agregó Chris.

"Bueno, él no parecía querer ayuda," señaló Piper. "Pero un Guía Blanco nos guió en esa dirección."

"Bueno, encontrémoslo entonces," sugirió Phoebe, al tiempo que se levantaba y tomaba el mapa de San Francisco de la silla y lo desenrollaba sobre la mesa. "¿Trajeron la sangre que obtuvimos anoche?"

"Sí." Piper sacó un pequeño vial con una cantidad aún más pequeña de sangre en el fondo. Tomó el cristal que estaba en la mesa y lo sumergió dentro del vial.

Mientras las tres hermanas se juntaban alrededor del mapa, Chris compartió una mirada de preocupación con su hermano mayor. "De nuevo, ¿por qué estamos protegiéndolo?" preguntó Wyatt. "Incluso ellas piensan que es un inocente ahora."

"No lo sé, sólo es un presentimiento," susurró de vuelta en voz baja. "Sólo confía en mí, ¿quieres?"

"Bien, pero si esto fracasa va a ser tu culpa," susurró ferozmente Wyatt.

"¡No puedo creerlo!" gritó Paige. "Ni siquiera está tratando de localizar algo".

"Seguiremos intentándolo," dijo Piper.

"Si es un mortal maldito por un brujo, probablemente no lo rastreará durante el día," hizo notarChris.

Paige dejó caer el cristal malhumorada justo cuando se escuchó un 'crash' abajo. Todos se giraron hacia la puerta del ático, pero se detuvieron en seco cuando la hija menor de Piper, Anna, entró ruidosamente al cuarto.

"¡Mamá!", gimoteó la niña de catorce años, "Prue está levitando con el teléfono de nuevo y yo quiero llamar a Ashley."

Ashley era la hija menor de Paige y Henry, ella y Anna eran realmente cercanas ya que Ashley tenía trece y ellas dos eran las únicas que tenían, después de tía Prue, el poder de la Proyección Astral.

Piper suspiró dramáticamente mientras abandonaba la habitación hacia el primer piso. Wyatt y Chris estaban preparados para el griterío y no fueron decepcionados. "Oh, menos mal que ya no vivimos aquí," rió Wyatt.

"¡Wyatt!" le reprendió Phoebe. "Eso no es muy agradable."

"Bueno," Wyatt suspiró sin hacerle caso. "Ya que nuestra búsqueda quedó en nada, yo y Chris tenemos cosas que hacer."

"¡Espera un momento, Chris!" interrumpió Paige. "Se supone que vamos a ir de compras, ¿recuerdas?"

"¡Oh, vamos, tía Paige!" se quejó. "Creí que estabas bromeando."

"¡Buena suerte, hermanito!" rió Wyatt y luego escapó del agarre de Chris orbitando.

"Llevé a tu hermano mayor cuando se graduó," arguyó Paige.

"Él no tenía un apartamento en ese entonces," protestó Chris incluso cuando estaba siendo arrastrado escaleras abajo con Phoebe riendo disimuladamente tras él. "Tengo todo lo que necesito para mi departamento."

"Estoy segura que encontraremos algo," rió Paige. "Además, lo prometiste."

Chris puso los ojos en blanco, pero sabía que no tenía una oportunidad realmente. Además, había pasado tiempo ya desde que había pasado tiempo a solas con una de sus tías.

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Centro de Servicios Sociales

James le sonrió a Courtney al entrar. Había recibido una llamaba hace menos de media hora y había conducido hasta allí.

"Paige debería llegar pronto," le dijo Courtney.

"¿Sabes de qué se trata?" preguntó a modo de conversación apoyándose contra el escritorio. Los arañazos de la noche anterior todavía estaban un poco sensibles, aunque no eran peligrosos para él.

"Ni una pista," suspiró. "Por lo que sé fue un reporte de uno de los orfanatos más chicos. La policía la remitió a nosotros en vez de hacer algo."

"Era de esperarse," suspiró James. "Estoy un algo cansado. Voy a buscar un café."

"De acuerdo, enviaré a alguien a buscarte cuando llegue Paige," le aseguró ella.

James lanzó una mirada hacia los cubículos al tiempo que caminaba hacia la cafetera buscando rostros amigables. Se sorprendió de que hubiera tan pocas personas, pero luego recordó que, ya que era domingo, las únicas personas que estarían allí eran Courtney y alguien que atendiera el teléfono. Sólo se le pedía a alguien que viniera si se le necesitaba.

Se sentó cómodamente en su acolchada silla para esperar, abriendo la pantalla de reportes en su computador. Era un sistema que permitía a cualquiera con suficiente autoridad ver cada una de las situaciones de las que seencargaba el centro. Se informó sobre la actual, a pesar de que no estaba completamente transcrita aún.

Quien fuera que estuviese al tanto del teléfono, era rápido en tener la pantalla de reportes en línea y andando, aunque en un domingo eso no era sorprendente ya que no había mucho que hacer. Era el Orfanato Golden Marina. Uno de los centros más pequeños de la ciudad, diseñada para albergar sólo a treinta niños con tres miembros del personal. Un residente local había reportado oír gritos del centro, lo que no era sorprendente con tantos niños, pero también informaron de un adulto gritando y algo quebrándose, así que llamó a la policía.

Bajo los comentarios el informe sólo tenía 'Aguardando visita', y bajo supervisor de reporte sólo decía 'Aún no asignado'.

Eso era probablemente todo lo que iban a obtener, aparte de que el reporte era de esa mañana a las ocho en punto. No era sorpresa que a la policía le hubiera tomado cerca de dos horas y media en asignarles la tarea a ellos.

"Ey, James," le llegó el alegre saludo de Paige. "¿Cómo estuvo tu fin de semana?"

"Hola, Paige. El fin de semana estuvo bien," respondió con una sonrisa, y luego, viendo a Chris tras ella, sintió su sonrisa ensancharse ligeramente. "Hola, Chris. ¿Qué haces aquí?"

"Estábamos de compras," gimió Chris poniendo los ojos en blanco con burla, haciéndolo reír.

"¿Así son las cosas entonces, no?" le sonrió con suficiencia James a Paige.

"Oh, no empieces, ¡estaba siendo una perfecta y adorable tía!" Paige sacó la lengua. Ni a ella ni a Chris les pasó desapercibido cuán falsa se volvió la sonrisa de James ante su mención de ser una 'perfecta y adorable tía'. "¿Leíste sobre el Orfanato?"

"Sí," contestó James.

"Entonces sabes tanto como yo," suspiró Paige. "No puedo enviar a nadie más contigo. Pero estoy segura que si le pedimos amablemente a Chris aquí presente, no le importará pretender ser tu asistente." Miró a Chris al terminar.

"Cualquier cosa es mejor que ir de compras," sonrió él antes de evitar el golpe amistoso de su tía.

"¿Eso quiere decir que tengo un asistente?" bromeó James.

"Sí, aunque no te acostumbres," sonrió Paige con suficiencia. "Ni si quiera yo tengo mi propio asistente. ¿Tienes teléfono celular?"

"No, nunca he necesitado uno," señaló James.

"Podemos usar el mío si lo necesitamos," ofreció Chris, mostrando el suyo para probar su punto.

"Mejor nos vamos, entonces," dijo James, "te llamaremos apenas tenga algo que informar."

Se levantó de la silla tratando de ignorar el ligero dolor en su costado, no notando la mirada que estaba recibiendo de Chris.

"Iremos en mi auto," dijo James, saliendo del edificio.

"Mejor, porque dejé que Paige condujera hacia acá," sonrió Chris mientras entraba al auto de James.

Charlaron en su breve viaje a través del centro de la ciudad hacia un área residencial en el lado norte donde se encontraron con un edificio de tres pisos de apariencia antigua. Aparcaron en el pequeño estacionamiento privado para tres, entre un minibus y otro auto particular.

"Recuerda, eres mi asistente," le dijo James.

"Sí, mamá," Chris le guiñó un ojo y James se atragantó.

"¡Dios, eres terrible!" James lo golpeó suavemente en el brazo antes de sonreír. "Al menos sé en qué te pareces a tu tía Paige. ¿Disfrutas pasar tus fines de semana yendo de compras?"

"¡Me embaucó con una promesa!" balbuceó Chris, viendo que el tablero había sido volteado.

"Sí, sí. Como tú digas." James le guiñó de vuelta y después se puso serio al llamar al timbre. Buscando su billetera con la otra mano.

La puerta fue abierta por una pequeña de ocho años. Los ojos de James abrieron con sorpresa. James se agachó apoyado en una de sus rodillas para ponerse a la altura de la niña. "¿Podrías decirle por favor a tu cuidador que hay un hombre de Servicios Sociales que quiere verlo?"

La niña sólo que quedó viéndolo a él y luego a Chris, quien aún se encontraba tras él. Luego de unos cuantos largos segundos ella simplemente escapó del recibidor hacia una puerta lateral. James volvió a ver a Chris no sin un poco de confusión. Éste se encogió de hombros para hacerle saber que no tenía idea de lo que sucedía.

James entró lentamente al edificio, observando todo, desde el sucio y arañado zócalo hasta el vidrio roto de una de las puertas del costado del recibidor. Le hizo una seña a Chris justo cuando una mujer bajaba las escaleras al otro lado del vestíbulo. Se veía como una mujer muy maternal. Cuando tuvo una mejor vista de ella, James se preocupó bastante. La mujer no estaba en su mejor momento. Tenía un vendaje alrededor de su antebrazo derecho. Una bufanda alrededor de su cuello a pesar del hecho de que estaban a mediados de verano y por último, un ojo negro que no lucía muy bien.

"¿Quiénes son ustedes?" gritó cuando eventualmente los vio a ellos y la puerta abierta detrás.

"¿No oyó el sonido del timbre?" preguntó bruscamente James, ignorando su pregunta.

"Lo siento," dijo educadamente ella. "¿Cómo entraron?"

"Una de sus niñas abrió la puerta y escapó por allí," respondió apuntando hacia una de las seis puertas de daban al recibidor. "¿Usted es la cuidadora?"

Ella vaciló, tratando de determinar quién era él. "Sólo soy una ayudante, el cuidador no está."

"¿Quién más está aquí?" preguntó James.

En ese momento ella pareció darse cuenta que no debería estar diciéndole tanto a un extraño. "Sólo espere un segundo, joven." Ella dejó en el suelo la cesta de ropa que estaba sosteniendo y James alzó una ceja ante la brusquedad con que le hablaba. "¿Quiénes son ustedes?"

"Mi nombre es James Evans. Psicólogo Infantil de Servicios Sociales. Éste es mi asistente Chris Halliwell," dijo James, entregándole su identificación para que la viera. "Ahora, por favor responda mi pregunta."

Ella se puso muy pálida de repente. "Sólo yo."

"¿Sólo usted?" cuestionó James. "Corríjame si me equivoco. Actualmente hay treinta niños viviendo aquí."

Ella no dijo nada. "Así que deberían haber por lo menos tres adultos calificados en todo momento." Ella asintió. "Sin embargo, sólo usted está aquí."

"Sí," musitó ella. James suavizó su tono instantáneamente.

"De acuerdo. Suficiente de eso," le dijo. "¿Dónde están los niños? Seguramente como es mediodía, deberíamos poder oír treinta niños."

"Están en sus habitaciones," les dijo. "Al Sr. Gellam no les gusta que estén deambulando por el edificio cuando no está."

"¿El señor Gellam es el cuidador?" preguntó James, no había tenido tiempo de sacar el informe de los reportes antes de irse. Ella asintió, "¿Cuál es su nombre?"

"Mary Coleman," susurró.

"¿Alguien más trabaja aquí?" preguntó Chris, uniéndose a la conversación.

"No. Sólo somos yo y el Sr. Gellam," susurró ella, antes de desplomarse contra la pared.

"¿Quién le hizo eso?" preguntó Chris moviéndose a su lado mientras James miraba escaleras arriba conmocionado. Podría jurar haber escuchado algo.

"Fue él," musitó ella.

"¿El señor Gellam?" preguntó Chris, adivinando correctamente cuando ella asintió. James se volteó hacia las escaleras de nuevo cuando escuchó algo con su agudizada audición de pantera. "¿Qué sucede, James?"

"Escuché algo arriba. Se oía como alguien tratando de abrir una puerta," le dijo.

"¿Cómo puedes oír eso desde aquí?" preguntó confundido Chris. James lo ignoró y comenzó a subir las escaleras con Chris pisándole los talones. Ignoraron el primer piso y fueron directo al último, donde podía oír a alguien tratando de cruzar una puerta.

Apenas llegaron a un largo corredor, dos adolescentes se alejaron de una puerta que estaba al fondo del vestíbulo. Se acurrucaron contra la pared como si esperaran un castigo. James corrió hacia ellos y se inclinó tomando gentilmente el rostro de uno de ellos, haciendo que los viera. Era un muchacho de dieciséis años. Chris ya estaba con la muchacha de la misma edad. Ninguno parecía lastimado de ninguna manera, sólo extremadamente atemorizados.

"Todo está bien. Mi nombre es James. Éste es Chris. Trabajamos para Servicios Sociales," les dijo James. "¿Por qué están tratando de atravesar la puerta?"

"Es Michael," comenzó el joven, pero fue interrumpido por la muchacha.

"Alan. Silencio, sabes que no podemos decir nada," susurró furiosamente.

"No te preocupes, no dejaremos que nada les suceda," le dijo Chris.

"¿Quién es Michael?" preguntó James. "¿Es otro niño de aquí?"

Alan asintió desesperadamente. "Por favor ayúdenlo."

James se enderezó un momento, viendo la mirada atemorizada que ambos niños tenían, y se giró hacia la puerta justo cuando Mary Coleman llegó al final de las escaleras. "¿Tiene la llaves de esta puerta?" le preguntó a la mujer.

"El señor Gellam guarda las llaves consigo," dijo negando con la cabeza, lágrimas en sus ojos al ir con los dos muchachos.

"Chris, ayúdame. A las tres. 1 - 2 - 3." Con eso ambos patearon la puerta cerca de la cerradura. La puerta se dobló y la cerradura se soltó, enviando la puerta astillada hacia adentro. James entró precipitadamente y vio una de las peores visiones que jamás había visto. Un joven de diecisiete años, echado en una cama sobre un montón de sábanas ensangrentadas. Corrió a su lado y, poniendo sus dedos en la garganta del muchacho, sintió un pulso lento pero estable. "Chris, dame tu teléfono. Mary, saca a todos los demás niños de sus cuartos y llévalos a una habitación en el piso de abajo."

James cogió el teléfono ofrecido y llamó al 911 para pedir una ambulancia y llamar a la policía. Luego de que estuvo hecho, llamó a Paige a la oficina donde sabía que estaría esperando.

"¿Cuál es el problema, James?"

"Ey, Paige, es mejor que traigas a otros inmediatamente. Ya he avisado a la policía y al servicio de ambulancias," dijo rápidamente, sosteniendo el teléfono entre su mejilla y el hombro mientras revisaba el cuerpo del muchacho buscando cortes serios y huesos rotos. "Y será mejor que encuentres un lugar donde treinta niños asustados puedan ir, también."

"¿Qué está sucediendo?" preguntó Paige, James pudo oír roces, obviamente estaba saliendo de la oficina.

"Estoy un poco ocupado ahora. Acabo de llegar hace como cinco minutos." Con eso James colgó y siguió revisando al chico.

Cinco minutos después llegó una ambulancia junto con un detective y dos patrullas de la policía. Paige estuvo allí no mucho después con un par de asistentes, incluyendo Kevin, quien inmediatamente fue a ver a los niños irse, revisando el registro guardado en el informe de la base de datos.

Cuando Paige encontró a James, él estaba hablando con el detective. "Ey, James."

"Paige, que bueno que estés aquí." La presentó al detective antes de informarle. "Hasta donde he conseguido discernir de los niños. El cuidador ha estado abusando de ellos regularmente. Esta mañana alcanzó el punto máximo cuando el mayor de los niños, Michael Rainer, se enfrentó a él para proteger a uno de los más jóvenes. Gellam, el cuidador, golpeó a Michael antes de encerrarlo en su dormitorio, ordenándoles a los niños que entraran a los suyos. Así es como los encontré. Gellam aún está desaparecido, pero la policía lo está buscando y esperemos que lo encuentren antes de que sepa lo que está sucediendo y vaya a esconderse."

"¿Dónde están los otros miembros del personal?" preguntó Paige.

"La única aquí era Mary Coleman, fue golpeada para mantenerla callada. Él no tiene a nadie más que trabaje aquí," suspiró James.

"No obstante, hay otros seis en la nómina de pagos," musitó Paige, refiriéndose al archivo en sus manos.

"Creo que podemos agregar falsificación a la lista, entonces," añadió el detective. "¿Dónde van a establecer a los niños?"

"No los quiero en otro orfanato todavía," les dijo James a ambos. "Sería mejor si se alejan un tiempo de este tipo de ambiente para recuperarse."

"Pensé que tal vez dirías eso," le dijo Paige, "hay un campamento que usamos a las afueras de la ciudad. Sería perfecto para ellos. Van a necesitar tres miembros del personal, pero sólo uno necesita estar calificado, ya que el campamento tiene las personas requeridas. James, me gustaría que fueras tú. Enviaré a Kevin también y cualquier otra persona que tú quieras."

"¿Tiene que ser alguien del personal?" preguntó James.

"Técnicamente no, pero necesito poder responder por él," indicó Paige.

"¿Qué tal Chris, entonces?" Paige le dio una extrañada, pero comprensiva mirada.

"Los dos niños mayores van a ser los más difíciles de ayudar a través de todo esto, y ellos ya conocen a Chris de antes," explicó James. "Además, no tiene clases por ahora y no tiene nada que hacer."

"De acuerdo, entonces," concordó el detective. "Sólo asegúrense de darme la dirección y número de contacto de quien está a cargo de los niños."

"Ok, James," decidió Paige. "Le daré al detective tus datos y el número celular de Chris y Kevin. ¿Podrías ir a preguntarle si está de acuerdo con ir?"

"Seguro." James accedió, y todo estuvo listo para las primeras vacaciones de su vida.


Nyahahaha!!

Domingo. ¡Día de actualización!

Bien. Harry tiene una habilidad especial para hacer su trabajo, ¿no creen? Ya ha ayudado a treinta y un niños. Más la sra. Mary. ¡Y ahora se van al campamento! Con Chris 1313 xD. (esa expresión ptra quien la entienda).

Y Chris convenció a Wyatt para ayudar indirectamente a Harry, esperemos que le agradezca más adelante, ujuju.

Bien, agradecimientos (por dejar rr) a

Giosseppe (te respondí por mail)

Artemis Shiro, la verdad es que yo también pensé que irían a confrontarlo directamente cuando loleí por primera vez, pero ya vez que por algo se considera a los Guías Blancos como 'sabios', aunque uno de repente lo dude u.ú. Y conrespecto a las preguntas, ¡adivinaste!, al menos con los protegidos :P, por que con los guías nones, Sirius está oficialmente muerto en esta historia, sin posibilidades de resurrección (al menos hasta donde lleva ').

Y por supuesto a Nunser, mi adoradísima Beta, que hace de mi traducción de cuarta una digna de publicarse. Y ya saben, Nunca solo, nunca más, su traducción que está buenísima. Se encuentra en mis favoritos, por si les interesa.