Disclaimer: Gravitation es una obra de Maki Murakami, y todo lo que provenga de ahí es solo suyo…

Advertencia: yo oloque este fic en un rango accesible, porque la gente con criterio amplio sabe que leer, no me hago respondsable de chipote sangrante…

Agradecimientos: a mi hermosa princesa Sharon, fuente de inspiración, a Gian, gentil amigo, a Jaken, que tuvo su confianza de enviarme sus trabajos, a Ana, hermoso semblante de amor, a la banda del cinco-nueve, a nekosawa, para ti Yami no Hime, a Alex B. que me dio todo su apoyo en momentos desolados y a todo aquel no mencionad, pero va para ells...

La lista de Notas de autora aparecen al finalizar…

Durante días soñaba cosas parecidas, pero otros mensajes me alteraban.

-¡Shuichi! Vamos a cenar.

-¡Hiro, espérame!

Intenté guardar mis cosas rápidamente en mi pequeña mochila, mi cartera, mis llaves, plumas, papeles, un paquete de goma de mascar, y las credenciales que usamos para el acceso a los estudios, todo estaba en el piso. Me apresuraba a meterlo todo, la prisa me hizo tirar el llavero de Kumagoro tres veces. Mientras escuchaba el tintineo de las llaves, escuche rasguños en la puerta, me detuve para escuchar mejor, pensé que era Hiro, pero la puerta se abrió, no había nada. El chirrido de las bisagras me dio escalofríos.

-Deberían arreglar esas bisagras –Dije para darme autocontrol y no pensar en cosas que me asustarían fácilmente.

Suspiré y me levanté, esa tarde era muy fría, así que acomodé la bufanda alrededor de mi cuello.

Estaba listo para salir, cuando la puerta se cierra.

Traté de impedirlo, alcancé a girar el pomo antes de que llegara al marco. No me quedé encerrado.

-Shuichi...

-Es solo el viento. –Me dije. Es solo el viento.

Al salir al pasillo, las luces titilaron, se hizo muy largo el camino hacia el elevador, cuando di un paso la luces se apagaban y volvían a prender, el tiempo de respuesta era muy lento.

-Algo falla en este maldito edificio.

-Shu...

Esos susurros me erizaban los cabellos, pensé que imaginaba, que intentaba dar una razón a mi temor.

Al segundo paso comencé a correr, llegando a los botones del elevador, presione arriba y abajo, solo importaba meterme al elevador, la otra opción eran las escaleras, pero el pánico me invadía, no me movería, tenia a mi favor las puertas en mi espalda, al ver al pasillo, todas las luces se prendían y apagaban, la luz de la ventana no era suficiente para iluminar, gran parte era oscuridad, me deslumbraba y veía nada.

Escuche el timbre que indicaba que le elevador ya había llegado, sentí en parte alivio, pero seguía esperando que se abrieran las puertas, al escuchar como se deslizaban, voltee y entre rápidamente, la luz dentro esta apagada y lo que recibía de iluminación del pasillo, me indicaba que había alguien dentro, la silueta era notoria, pero no veía su cara, la luz dentro del elevador encendió, grité y casi caigo de la impresión.

-¡Shuichi! ¿Qué sucede?

Hiro detuvo mi caída y me sostuvo fuertemente en sus brazos, miramos el pasillo, las luces dejaron de apagarse, como si nada hubiese ocurrido.

-Shu-chan...

-¿Viste eso? ¿no?

-¿El qué?

-Las luces, las luces, Hiro.

-Ven, vamos, Fujisaki espera.

Juntos en el elevador, me seguía sujetando de Hiro, él me rodeo en sus brazos, el miedo me sacudió el estomago, estaba perdiendo el apetito.

Le relaté todo a Hiro, atropellaba las palabras, perdía el aliento, él escuchaba atentamente pero no parecía entenderme, pero trataba.

Apenas pudimos cenar, Fujisaki seguía sin saber nada, Hiro me ordenó agua.

-Creo que ahora veo cosas.

-Shu-chan, fue una experiencia rara, solo fue eso, talvez una falla eléctrica.

-Me estoy volviendo loco.

-¿De qué hablan? –Preguntó Suguro

-Luego te explico, sigue Fusijaki. ¿Te llevo a casa, Shu?

-Por favor.

Me coloqué el casco y subimos a la moto, me sujeté fuertemente de su cintura. Las luces de neón me mareaban, seguía de verdad muy asustado por el incidente en el edificio. Cuando llegamos a mi casa, me abrazó fuertemente, un cariño que realmente necesitaba.

-Te dije que me contaras si necesitabas algo.

-De verdad estoy bien, solo fue mi imaginación.

-Fue una terrible falla eléctrica, eso fue, y fue todo.

-¡Hiro, de verdad estaba muy asustado! –No me quería despegar de él, me hacía sentir protegido.

-Pareces una chica asustadiza.

-Gomen...

-Si necesitas algo me llamas, ¿Ok?

-Hai, Hasta mañana.

-Cuídate. –Me revolvió el cabello en gesto protector, y como de un hermano mayor, o de un amigo que te encuentra divertidamente tierno.

Aún afuera del departamento, me agitaba, cualquier ruido me alteraba, no encontraba la llave para abrir la puerta. Para colmo de males, se resbaló el llavero cayendo al suelo. Para susto, cuando Yuki abre la puerta, pero, me levantó rápidamente y le abrazo.

-Baka, ¿qué sucede?.

Me tuvo que llevar de mono colgado dentro de la casa, no me despegaba de él, posiblemente la única manera de recibir un abrazo parecido al de Hiro. No sabía si contarle lo que sucedió en el edificio NG Records, talvez nunca me creería, es el precio que se paga por una pareja así.

-Suéltate.

Bajé, no quería molestarlo de verdad. No nota nada raro en mí, en realidad lo toma como mis actitudes infantiles que siempre hago, no creo que identifique mi terror, pero no quiero dormir solo.

-¿Puedo estar aquí?

-Sí, ya terminé.

-Quiero decir, aquí, contigo.

-¿Qué te sucede?

-Por favor, no quiero estar solo.

-Bien –dijo con cansancio- acompáñame a ver tele.

Rápidamente tomé un manta y me acurruqué como un gato cerca de él.

-Pero no te duermas, o te dejo aquí, no pienso cargarte.

-Oki doki.

Encendió la televisión, había telenovelas, anime, programas, documentales, pero no se detuvo hasta llegar a un documental sobre arte. Durante los cortes, paseaba nuevamente a toda la gama de "tele-basura" porque siempre analiza el contenido para luego criticarlo y advertirme de que no la vea porque se trastornará mi cerebro (más de lo que está, según él).

-¿Puedo dormir la próxima semana en casa de Hiro?

-No soy tu madre, has lo que quieras.

-¡Yuki!

-¿Él te invito o te estas invitando solo?

-Mañana le digo.

-Le avisas, por favor, no me avergüences ante la sociedad.

-Tú la odias.

-Pero al menos tengo una reputación que cuidar.

-¡Yuki!

-Baka, baka, baka, baka, baka, baka, baka, baka, baka.

-¡Damare!

Bostecé, tenía mucho sueño. Refugiado en sus brazos, poco a poco me sentía calientito y me ganaba el cansancio.

[13

Dormía en una cálida cama de terciopelo púrpura, las almohadas deliciosamente suaves, y el aroma a flores, dentro de mi cabeza escuchaba sonidos, tranquilizadores y hermosos, las voces aumentaba el volumen, y el tono agudo. Era curiosamente satisfactorio, conforme se acercaba el final de todos los sonidos, sentía placer, una sensación recorriendo cada parte de mi cuerpo, como un cosquilleo suave y sutil, la culminación se acercaba, era orgásmico el momento.

Sentí unas manos subir por mi pecho y se sujetaban a las mías, su cabello rubio y sus ojos dorados, mi mayor deseo, Yuki, me miraba con lujuria, me penetraba con esos ojos llenos de amor, prácticamente me violaba con la mirada, mientras me besaba movía su cadera restregándose contra mí, metía y sacaba su lengua lascivamente de mi boca, su lengua paseo entre mis dientes, no entiendo porque me sentía asqueado, quería que me tocara pero que no me besara.

Mientras me tocaba, quería que me lamiera, su lengua fuera una navaja en mi cuello, en mis muñecas, y en mi lengua, no en mi boca, no como beso, solo como una serpiente friccionándose con otra. Deseaba que fuese rudo y me sujetará mis manos, y me mordiera el pecho, también los labios, a veces deseaba que me penetrará, pero quería solo un vulgar faje, para entretener mi cuerpo, quería algo enteramente sexual con él, pero, sin él, sentía que lo amaba, en la misma cama me siento animal, si solo lo viera a través de un vidrio, me sentiría enamorado, pero, su cuerpo junto al mío sería solo pasión. Era un sentimiento complicado.

-Me deseas y no me deseas, ¿que planeas hacer?

-Yo –Contestaba a esa curiosa afirmación- quiero divertirme.

-¿Acaso piensas solo en ti?

-¿Y qué si solo pienso en mí? ¿Es un crimen?

-No, pero es crimen dejarme insatisfecho.

-¡Shuichi! ¡No te duermas!

-Perdón, ahora te la acaricio.

-¿Qué dices?

-¿Ah? Ah, era un sueño.

-¿Te estabas durmiendo? ¿Qué soñabas? –Preguntó curioso.

-Nada, nada...

-Soñabas algo, yo lo sé, ¿qué era? ¿Acaso que nos follábamos?

Sentí mi cara calentarse, creo que el sonrojo era inevitable.

-¿Te gustaría probar?

-Yuki...

-No gimas, ¿ya te estoy calentando?.

De por si el sueño era muy intenso, ¿vivirlo?.

-¿Entonces?

-Tú ya sabes la respuesta...

Apagó el televisor y apagó la luz, en es momento pasaba en la calle un automóvil, la luz de sus faros cruzaron todo el cuarto, en el otro extremo de la sala, Yuki, con su semblante varonil y dominante, yo en el sofá, esperando la señal, tranquilo, pero, seguro de que mi posición era lo suficientemente sugestiva, era una curiosa mirada, sentíamos nuestros cuerpos, el uno junto al otro, o eso imaginábamos, no soportaba tanto placer, lancé mi cabeza hacia atrás, poco después sentí sus labios en mi cuello subiendo furtivamente hacia mi boca, que sus manos subían y bajaban entre mi ropa, olvidamos cerrar las cortinas, pero no es necesario, sin luz es suficiente, no somos exhibicionistas, al no cerrarlas yo puedo admirar lo que hay afuera, miles de pecados suceden fuera, un helicóptero busca, su luz es muy molesta, la sirena de una ambulancia lejana, cercana y lejana otra vez, en la sala hay un misterioso halo azul neón, la oscuridad entre un árbol y un edificio antiguo me recuerdan las historias sombrías de soledad y autosatisfacción. Como miles de aves volando en la aterciopelada noche mojada de diamantes y de una brillante gota de plateada leche. La tierra húmeda de un campo santo, pisada por nuestros pies, in fraganti, intrusos en la ultima morada humana, sexo salvaje y libertino en piedra y cripta, o escuchar el agua correr en tuberías donde el eco es grave, donde los más temidos monstruos habitan, así se siente ser un pecador de la gran urbe. Así me gustaría vivir la noche, con poca conciencia social, con egoísta deseo de mezclar pasión con lo inmoral, no deseo pertenecer a ninguna regla, y menos, ser controlado por lo que envidian el placer que no pueden sentir, envidian el valor con que hago y declaro mis depravadas ideas.

El coito en el sofá y con estas imágenes es como sangre en la boca, incómodo por el simple hecho de pensarlo, pero es placenteramente dulce.

-Yu... Yuki, deseo... deseo...

-¿Qué quieres, baka? No se habla en pleno apogeo...

-Quiero intentar...

-¿Qué? Dilo ya...

-...intentar algo...

-¿Qué quieres hacer? –Preguntó mientras besaba mi cuello.

-...algo nuevo...

-¡Ahg! Ya, ¿de qué se trata?

Contuvo sus embestidas solo por uno segundos.

-Aprieta, aprieta mi cuello. [14

El recuerdo de varias noches atrás, sé que vino a su mente, aún no estoy muy seguro que piensa sobre ese asunto, pero aquí el punto es, que yo pedía que me lastimara.

-Shuichi, realmente el calor te esta matando neuronas, ¿Verdad?

-Yuki, hablo en serio, por favor, hazlo.

-Estas muy caliente.

-¡Si, pero hazlo!

Colocó primero su mano derecha y después la izquierda, al principio sentí que dudaban, que temblaban un poco, pero fue entendiendo de que eso era lo que necesitaba, coloqué mis manos encima de las suyas, como un alentador cariño, para que continuara, en señal de que confiaba en él. Sus movimientos eran muy sutiles y débiles, pero, poco a poco se agudizó la presión, encajaba perfectamente sus dedos donde quería, acompasando con el ritmo que llevamos desde un principio, movía mi cuerpo retorciéndose de la complicada situación, se sentía curioso, como si fuese una amenaza, una amenaza muy dulce, como un deleite a las espera larga de placer y dolor, de deseo y repulsión, de compasión y ferocidad, cuando la sutil diplomacia es tan amarga como el ataque asesino, es el paraíso y el infierno, en un solo lugar.

Ausencia de aire, algo tan hostil; grotesco pero emocionante.

Sí, esa pulsación en mi cabeza estaba ahí, pero creo que era por el cansancio. El dolor de cabeza es el que sigue después de la polución en estas situaciones.

Después de algunos segundos me suelta, prefiere sostener mi cadera, porque esta a punto de culminar. Ese sufrimiento en el cuello me deja satisfecho. Las lagrimas salían, de verdad, si me lesioné no me importa, se me dificultó la respiración y pasar la saliva, era sensacional.

Nos quedamos dormidos en el sofá, esta vez no hubo sueños, solo un descanso a lado de la persona que quería. Pero podía recordar todos los segundos que disfrute, que saboreé, sus manos oprimiendo mi cuello, sofocación, dolor y delicia, dulces palabras recorrerán la garganta, los labios, pero, jamás en la sangre, es como torturar el cuerpo entero, sin respuesta, hasta que ya siente la sangre correr, porque el dolor no fue suficiente, ahora puedes oler todo, sentirlo, disfrutarlo, ahora estas satisfecho, pero como todas las adicciones, se te acaba y tienes que ir a buscar más, e incluso experimentaras con otras...

Solo dormí unas horas por que todo esto lo pensé mientras él soñaba.

Amaneció cubierto por una manta, porque me levanté muy temprano a limpiar y bañarme, desayuné muy ligero y tomé café, deje algo para que Yuki desayunara, pero claro no me encontraría allí cuando despertara.

En el camino al trabajo primero camino unas cuadras y tomo el subterráneo, luego tomó un bus que me dejará, a unos metros, cruzo una avenida y veo si Hiro ya esta en la recepción o ya a entrado a los estudios de grabación. En el camino, suelo ver la luz anaranjada del amanecer, durante el camino tiemblo de frío a pesar de que me abrigué con una chamarra muy grande.

Iba en una calle muy poco transitada, solo rodeo la calle para llegar a la avenida y cuando la cruce, por fin estaré en NG Records.

-Shu...

Volteo, la luz del Sol, me deslumbra, la voz era suave, pero pude percibirla en mi oído, temo que me sigan o este alucinando.

-Ya me estoy volviendo loco. ¡Escuchando cosas! ¡Qué ridículo!

-chi...

-O talvez tenga un insecto en mi oído que hable japonés y realice comunicarse conmigo.

-Shuichi...

-Definitivamente, me estoy volviendo loco.

-¿Shuichi?

Esta vez la voz era más "sólida", algo que provenía de cuerdas vocales y no de viento, era lejana y conocida.

-¿Hiro? ¿Eras tú quien me llamaba? ¿Verdad?

-...

-¿Por qué estas aquí?

-Acabo de bajar del transporte, mi moto no encendía.

-¡Oh, souka!

-Y apenas te vi, te salude, pero, solo fue una vez.

-Bien, lo que comprueba que me estoy volviendo loco.

-Me sorprende que no digas todo el tiempo idioteces.

-Pero hay una posibilidad de que tenga un insecto en mi oído que hable japonés y realice comunicarse conmigo.

- ' Retiro lo dicho.
Caminamos juntos brazo con brazo hacia el edificio, al entrar al vestíbulo, no encontramos a nadie. No había ni un maldito sonido, mis manos temblaban. Recordé lo acontecido en el piso 12, trataba de evitar ese pensamiento.

-¡NA NO DA!
A este victorioso grito le acompañó una horrenda máscara verde. Aullé y me caí hacia atrás.

-Sakuma-san, vas a provocarme un infarto... ¬¬'

-Gomen, Shu-chan, demo, Halloween Party is near.
-¿El qué? ¿Cómo, cuando, donde, porque, por quien, quien, QUÉ?

-Fiesta de Halloween, de origen Occidental, ya sabes los chicos se disfrazan y piden dulces, si no lo reciben te harán una travesura. –Me indicó Hiro mientras me ayudaba incorporarme, él también se asustó, pero no tanto como yo.

-¡Ah, ya! Debido a susto se me desacomodaron las ideas.

-Shu-chan, ¿estás enojado?

-Iee, ¿como crees?, Sakuma-san. Ayer tuve una mala experiencia en la noche y sigo muy... perturbado.

-¡Ryu-chan y Kuma-chan entienden a la perfección!, pero te disfrazas con nosotros, ¿verdad?

-¡Claro! Siempre y cuando inviten a Hiro.

-No me metas en esto Shuichi. –Me dijo muy ansioso Hiro.

Sakuma lo seguía pensando. Hacía como que discutía con su peluche rosado.

-¡Invitado! ¡Por supuesto! Escojan sus disfraces, Kumagoro y yo iremos de vampiros. ¡Wii!

-Okay.

-Shindo-san...

-¡Ay, ya me cargo la…!

Seguchi Tohma, presidente de NG Records, me llamaba, su mirada algo severa me movió dentro de mi estomago, pero cambio su rostro por uno más dulce, con su sonrisa tranquilizadora.

-Ven a mi oficina, por favor.

-Nos vemos en el estudio. –Dijo Hiroshi.

-Sí.

Seguchi-san me espero cerca del elevador que era casi exclusivo para el presidente.

Me sentí un poco seguro porque estaba acompañado, su sonrisa me inquietaba, como si le acompañara un fantasma, muy quieto, sin decir ni una palabra.

Me hizo pasar primero a su oficina, a ver en su escritorio enfrente estaba un chico que volteó rápidamente hacia nosotros, sus anteojos oscuros estaba debajo de su mirada pude ver sus ojos azules, su gesto era alegre, y su cabello oscuro y largo caía sensualmente en su rostro.

-Perdón por hacerte esperar. –Se disculpó el presidente.

-No hay problema. –Respondió el chico, fallaba un poco en su japonés pero hacia el intento.

-Él es Shindo Shuichi, vocalista de Bad Luck.

-Shindo-san, él es Richard Black, Disc Jockey, mejor conocido como Black Noise [15, hará los remixes para las nuevas producciones.

-Gusto en conocerlo –Hizo una reverencia muy temblorosa, y luego extendió su mano.

Hice una reverencia y estreche su mano, pero, en todo lo que pensaba era mi complicada situación y la llegada de las visitas para que lo testifiquen. Me alegré también, pero, no pude dejar de pensar en mis preocupaciones.

Conversamos un poco de lo proyectos que trabajamos, y los estilos que manejamos, conocía poco de él. Seguchi-san sacó una lista de canciones que realizó K, traducida al ingles, se la ofreció a Richard, para que estuviera al tanto de nuestro trabajo.

-Quiero esta. –Dijo Richard señalando la última.

-Vaya, eres muy interesante, ni siquiera la has escuchado y ya quieres participar.

-¿La última? –Pregunté

-Si, esta,"Bind Love", se oye interesante.

-Tendrías que esperar, porque saldrá después del álbum, será un sencillo, y tendría yo que hablar con el grupo, para terminarla a tiempo. Una pregunta, Seguchi-san.

-Dila, Shindo-san.

-¿Por qué me llama a mí, como representante de Bad luck?

-Yo lo pedí así –Dijo Richard.

-Perdone Shindo-san, yo supliqué en que no tratarías si no estaba el equipo entero pero él insistió tanto...

-Comprendo Black-san, demo, yo soy parte de Bad Luck, y quisiera que estuvieran presentes Fujisaki, Hiroshi, K y Sakano-san.

-Mil disculpas Shindo-san, pero de verdad quería verlo a usted.

-No se preocupe, pero así trabajo yo, y dígame Shuichi.

Antes de salir de la oficina, llamo a K, quien al llegar hizo un ademán de sostener un arma y me apunta, me guiña el ojo como un saludo, le pidió que acompañara a Richard y presentará al resto del equipo y el edificio, no habría mucho problema con la comunicación, perfecto anglosajón.

Yo ya me sentía libre, hasta que Seguchi-san me pidió que habláramos otro momento, me estaba sintiendo muy molesto.

-Shindo-san, hubo ayer un problema en el momento en que se retiraban.

-Si, señor.

-Shindo-san, puedes hablar con toda confianza.

Me querían escuchar pero solo para mantenerme sano y que siguiera trabajando.

-Ayer seguridad me mostró una cinta curiosa. ¿Quisieras hablarme un poco?

-No estoy seguro.

-¿Quieres que la ponga?

-No... estoy seguro.

En su escritorio estaba una caja que contenía una cinta, la colocó en su reproductora, se recargó en su escritorio, yo me acerqué. Era de una cámara ubicada en la parte superior cerca del elevador, mostraba el momento en que Hiro se inclinaba y me indicaba que fuéramos a comer, después cuando se abría la puerta de la cabina donde estaba, las luces parpadeaban, regresaba el pavor, se cerró la puerta, pero no había nadie, cuando me vi salir y otra vez la luces se prendían y apagaban, respire hondo, sentí mi pulso ascender.

-Shindo-kun, ¿Te encuentras bien?

Respiraba precipitadamente, me sentí mal al verme correr, mi desesperación en mi rostro, cuando vi lo del elevador, no pude evitar gemir un poco, estaba muy asustado, perdía el control, Seguchi, prefirió detenerla.

-Perdone, Shindo-kun, pensé que pudiese darme información.

-No se que sucedió, Seguchi-san, pero al menos sé que no lo imaginé.

Seguchi me dio todo su apoyo, traté de olvidarlo todo al trabajar con Black Richard, y fuimos a cenar sushi, pero al entrar al baño y ver mi reflejo, mis temores regresaron, algo no estaba bien, en mis ojos veía algo extraño, talvez fue mi imaginación pero creí haber visto una sonrisa mientras yo gesticulaba preocupación. Talvez fue solo mi imaginación.

[1 Little Death – Goldfrapp

[2 What Happens Tomorrow – Duran Duran

[3 Paranoid Android - Radiohead

[4 Everything in its right place – Radiohead

[5 I might be wrong – Radiohead

[6 Starfuckers Inc. (C. Clouser mix) – Nine Inch Nails

[7 Shuichi? Evadiendo un delicioso beso? Imposible!

[8 Jesus Junkies – F/A/V

[9 Change - Deftones

[10 I am you – Depeche Mode

[11 The test – Chemical Brothers

[12 2econd Skin - Moonspell

[13 City of thousands sins – Praga Khan

[14 Hands around my throat – Death in Vegas

[15 La neta, no se si de verdad sea un grupo pero no quería usar nada de mi catalogo, pero, de verdad, necesitaba esto, su estilo es Electro dark y trip hop, será un buen uso.

[16 Setting Sun – Chemical Brothers

[17 Dirt – Depeche Mode

Esta lista son las canciones o comentarios que uso, las canciones son fuente de inspiración y recomiendo que las escuchen…