Ciudad Nacional, 2025, Centro de operaciones, L-Corp
Kara miraba con asombró por la puerta por la cual antes había atravesado Lena, ¿nuevo traje? No sabía mucho de lo que pasaba, su mente estaba en una completa nubosidad, había estado sorprendida y confundida todo el tiempo que ha estado despierta. Estaba en el futuro y en ese futuro Reign era buena y aliada contra lo que sea que las estuviera atacando, Alex seguía siendo su hermana y ella seguía siendo Kara, salvo que la Kara de este tiempo había muerto o eso era lo que había entendido en la conversación que tuvo con Alex y Samantha, ahora, Lena su mejor amiga, la mujer que la ponía nerviosa y en total confusión, estaba ahí con ella también. Y su mejor amigo, Winn, se encontraba con ella.
No había cambio alguno ahí, entonces, ¿qué era ese mal que los atacaba? Porque desde que se despertó, nadie le había dicho nada sobre los ataques ni porque todos se encontraban en modo de alerta. Había algo que no había descubierto, algo que no le habían dicho. Kara suspiró mirando el techo blanco de la sala de recuperación en la que estaba, ¿qué había pasado durante su escape? Tenía vagos recuerdos, había reconocido la voz de James, de su amigo, pero estaba lo suficientemente débil para cuestionar algo.
—Debemos darnos prisa.
Kara hizo un esfuerzo mayor por tratar de incorporarse de la camilla, logrando levantar mitad de su cuerpo para seguir los movimientos de Lena. Se dio cuenta de la capa roja y de algo más, una especie de caja pequeña azul con rojo, ¿qué era eso? Lena sonrió un poco al percatarse de la mirada curiosa de su mejor amiga.
—Debido a tu condición, necesito que te recuestes, Kara —habló Lena dejando la capa sobre la silla, se acercó a la rubia y le ayudo a recostarse de nuevo en la camilla. Kara aún no podía salir del asombro al ver a Lena usando un traje parecido al que ella usó cuando estuvo bajo los efectos de la kryptonita roja.
—¿Qué es la caja? —preguntó con curiosidad Kara siguiendo las indicaciones de Lena.
—Ya lo sabrás.
Sin más, Lena dejó la pequeña caja sobre el pecho de Kara y accionó un botón ubicado en la parte superior de la caja dejando que su proyecto funcionara por sí sólo. Sonrió mirando como el traje se adhería al cuerpo de Kara, como se acomodaba a su estructura y sonrió aún más al notar como su amiga rubia comenzaba a sentir el cambio en ella. Ahora podía levantar sus manos sin sentir dolor. Estaba orgullosa de lo que había logrado, había dado un gran esfuerzo de su parte sólo para ver a su mejor amiga alzarse en el aire como lo que era; la defensora del mundo. Supergirl.
—Esto... ¿Cómo? —preguntó Kara mientras levitaba en el aire y miraba sus manos cubiertas por esos guantes rojos.
—Después te daré todos los detalles, ahora necesito que me escuches con claridad, ¿entendido? —Kara miró y afirmó ante las palabras de Lena, su mirada demostraba seguridad, confianza y determinación, no entendía bien lo que pasaba pero ella confiaba plenamente en Lena—. En tu mano izquierda hay un pequeño botón que podrás accionar cuando estés en batalla, el traje tomará toda la radiación solar necesaria para mantenerte con tus habilidades por el tiempo que sea necesario.
Kara afirmaba sin comprender el todo lo que Lena decía, sus ojos miraban a la joven Luthor con total confusión, su ceño se encontraba medio fruncido y un par de ocasiones, la rubia entrecerraba sus ojos intentando comprender del todo las palabras de Lena, ¿para qué era ese botón? ¿Cómo había conseguido crear un traje así? Lena, sin pensarlo, soltó una leve risa, una risa que provocó una gran y sincera sonrisa en Kara, no iba a negar que adoraba ese sonido, ver a Lena feliz y sonriente era de las mejores cosas que pudiera pedir.
—Ese botón —continuó Lena tomando la mano antes mencionada de Kara—, creará una máscara alrededor de ti, te protegerá de cualquier ataque con kryptonita en polvo y de la misma kryptonita. No impedirá tu visión porque será invisible ante tus ojos y los demás.
Kara miró su mano dándose cuenta del pequeño botón que se encontraba en su pulso, era casi imprescindible, indetectable, miró de nuevo a Lena, sabía que ella era inteligente pero esto sobre pasaba cualquier cosa que haya conocido. Lena poseía una de las mentes más brillantes en todo el mundo y se atrevía a decir que de todo el universo.
—Wow. —Ambas mujeres se giraron hacia la puerta encontrándose con las miradas asombradas de Winn, Samantha y... ¿Lena?
Kara miró a Lena y después a Lena, sus ojos demostraban confusión, esa Lena era su Lena pero diferente, esa Lena usaba un traje parecido al de Alex pero con su símbolo en el lado izquierdo y poseía una cicatriz que le hizo cuestionarse la razón, era extraño ver a dos mujeres iguales, ya le había pasado, cuando vio a su alter ego de tierra 10, pero no esperaba ver a Lena y a Lena en la misma habitación y que las dos actuaran de forma tan natural.
—Créeme, yo también me sorprendí de verme a mí misma —susurró Lena dando un leve apretón en la mano de Kara para después mirar a Samantha—. Tengo algo para ti también, Sam.
Sam se sorprendió pero después sonrió atrapando la caja que era lanzada por Lena, ¿ella había conseguido crear dos trajes? La general Luthor sonrió con satisfacción para después asentir levemente ante su persona del pasado, después de todo su plan estaba saliendo bien, era momento de regresar la esperanza a los sobrevivientes de aquí y dar por terminado el reinado de Lex.
—¡Es fenomenal! —exclamó Sam corriendo a gran velocidad y regresando con el nuevo traje puesto. Era su traje habitual, el negro predominaba pero había unos cambios notorios. Llevaba una S en su pecho en rojo escarlata, con los bordes en plata, poseía unos guantes como los de Supergirl, en rojo y llevaba una capa roja.
Kara estaba asombrada por lo que veía, no sólo había un traje, no sólo había un superhéroe, ese era el momento de salir y combatir contra el mal.
—Las dos podrán comunicarse entre sí y con el Cuartel, en todo momento estarán en contacto —comentó Lena.
—¡Dos minutos para la llegada! —Se escuchó el grito de Alex y en ese momento, Sam y Kara salieron a gran velocidad de la sala de recuperación dejando a todos impresionados por los borrones en rojo, azul y negro que lograron ver.
Todos salieron a la sala de operaciones, en las pantallas se veía el ejército de Lex, comandado por Black Superman y su lacayo, El guardián. Lena y la general Luthor se aproximaron a las pantallas, la joven Luthor extendió un par de auriculares para poder comunicarse en todo momento con Sam y Kara, Winn había sido el creador de esos artefactos y él dio la idea de añadir un par en el los trajes. Alex poseía unos y, ella, Imra y PSI, estaban en la zona este esperando por la señal de Lena para atacar.
En esa ocasión no estaban solas y aunque les hacía falta Mon-El, contaban con la ayuda de Supergirl en todo su esplendor.
—¡Estén preparados a mi señal! —exclamó la general Luthor dando una señal para que las compuertas se abrieran.
Winn miró a Lena y suspiró con temor, estaban seguros que eso sería un enfrentamiento feroz y todo podía pasar pero sólo quedaba tener esperanza, así como Kara siempre les había enseñado. Ellos confiaban en Kara y Sam.
—¡Ahroa!
Ciudad Nacional, 2018, oficinas del DEO.
Alex y Sam miraban con sorpresa al recién llegado, ¿qué hacía él aquí? O en todo caso, ¿no debería estar entrenando? Alex intercambió una mirada con el recién llegado, estaba claro que él estaba confundido y por su mirada, aterrado.
—Bien, esto no estaba en mis planes, definitivamente —mencionó Mon-El incorporándose de la camilla y mirando con asombro la sala de recuperación del DEO—. Esto no es el futuro, ¿verdad?
Alex y Sam se volvieron a mirar entre sí para después negar y tragar saliva con fuerza, no entendían que pasaba ni que así Mon-El aquí. La puerta de la sala se abrió y por ella entró J'onn, quien se detuvo impresionado al ver a Mon-El acostado en la camilla.
—No tengo una explicación pero él sabe lo que realmente pasó —comentó Alex alejándose un poco y caminando hacia la computadora para monitorear los signos vitales—. ¿Nos puedes contar que es lo que está pasando exactamente?
Mon-El afirmó levemente, él sabía que debía explicar la situación sin revelar por completo lo que iba a pasar o todo cambiaría y no sabía de qué forma sucedería, sin más, él comenzó a contarles el plan que su general, Lena, había trazado durante semanas para encontrar un equilibrio en el futuro e intentar establecer la paz en Ciudad Nacional y darle a los sobrevivientes la esperanza que se había perdido el día en que la oscuridad llegó al planeta. Mon-El ocultó la muerte de Supergirl en manos de Superman y también prefirió ocultar la manera en como los demás caerían. Él no necesitaba preocupar de más a las únicas personas que podían ayudar a corregir el curso de las cosas.
Alex estaba en shock por lo que escuchaba, por cada palabra que salía de la boca de Mon-El, ella estaba asustada por lo que le podía pasar a Kara, su hermana, no conocía nada sobre ese futuro tan devastador que les contaba Mon-El y no tenía la menor idea de cuán difícil y peligroso era para Kara estar ahí. Aunque Lena y Winn estuvieran ahí, no podía dejar de sentir ese miedo por el bienestar de Kara, ¿y si ellos tenían una kryptonita más potente y eso provocaba un grave daño en Kara?
—¿Estás seguro de que eso es lo que pasa? —preguntó J'onn acercándose a Mon-El.
—Sí —respondió él soltando un suspiro—, por eso debo encontrar la manera de volver y de ayudarlos, no puedo estar aquí o las cosas se pueden complicar.
—Podemos ir de nuevo a L-Corp y buscar algo que podamos usar —sugirió Sam mirando a Alex y después a Mon-El—. Si ya has estado ahí en el futuro, podemos buscar la manera de regresarte y tratar de cambiar las cosas desde aquí.
—Podemos hacerlo.
Todos asintieron, Mon-El se incorporó de la camilla y se acercó a las dos mujeres, con la habilidad de J'onn llegarían más rápido y serían más sigilosos. Sin pensarlo dos veces, desaparecieron del DEO llegando en segundos a las instalaciones de L-Corp, con la ayuda de Sam lograron tener acceso a cada área de las instalaciones de L-Corp, laboratorios, zonas de prueba, seguridad, todo.
Alex tomó posesión de la computadora principal ubicada en la oficina de Lena, le sorprendió ver una agenda con el nombre de su hermana grabado en la cubierta, ¿qué hacía algo de Kara aquí? En todo caso que la hubiera olvidado, ¿por qué seguía aquí? Alex estaba consciente de la relación que había entre Lena y Kara, y del problema que había entre las dos, sabía que eso afectaba a Kara, desde que supo de la ruptura en la amistad entre Lena y Supergirl, vio a Kara más tensa, más pensativa, era como si ella estuviera considerando en contarle todo a Lena pero a la vez se detuviera por el miedo a perderla.
Lo veía en sus ojos y en la manera en como ella suspiraba y miraba a Lena.
—¿Crees que ellos estén bien?
Alex reacción levantando su arma y apuntando a la entrada, suspiró al ver a Sam y bajó su arma volviendo a guardarla en su cintura.
—Lo siento, la situación me tiene tensa —comentó volviendo sus ojos a la computadora principal. Sam entró por completo y se acercó al tan conocido escritorio blanco donde firmó tantos acuerdos y revisó informes—. Sé qué sí, tienen de su lado a una de las mentes más brillantes en todo el mundo.
Sam sonrió por el halago hecho a su amiga, pues tenía razón, Lena podía usar cualquier cosa, su mente brillante era capaz de muchas cosas. A ella le debe la vida y que la haya salvado de Reign, de haber mantenido a Ruby a salvo. Lena era capaz de hacer tantas cosas para el bien de la humanidad y le dolía que algunos no notaran ese esfuerzo que hacía la joven Luthor.
—Ella y Winn serán capaces de mantenerse estables y ayudar en todo a Kara —comentó Sam con una sonrisa obteniendo una mirada sorprendida por parte de Alex—. Supergirl desaparece y a la vez Kara, suma dos más dos y aparte, te escuché susurrar su nombre.
Alex se sonrojó y agachó sus ojos pero en sus labios tenía una pequeña sonrisa formada.
—Ellos estarán bien —susurró Alex deseando que sus palabras se volvieran ciertas—. ¿Cómo está Ruby? ¿Cómo la está pasando?
Sam recargó su cadera en el escritorio y se cruzó de manos mientras alzaba sus cejas.
—Ella está bien, pregunta por ti y quiere saber si su madre es una súper o no. —Alex rio un poco pero después cambió de expresión al darse cuenta de algo inusual en la computadora de Lena.
—¿Es normal que la computadora de Lena acceda a programas sin que yo haga nada? —Sam se acercó de inmediato.
—No es normal pero es un código conocido por el sistema —susurró Sam mirando con atención la pantalla—. ¡Es Lena!
