Hola a tod s! Voy a tener problemas para seguir escribiendo. Me he mudado y de momento no tengo internet ni línea de teléfono así que esperadme! Mientras tanto, buscaré modos para seguir publicando, el relato de hoy lo he enviado a través del móvil y espero que funcione. Saludos!

Kyoko había cogido el móvil para intentar localizar a Ren antes de que se marchara a los Estados Unidos ya que no lo había encontrado en la compañía. Justo cuando iba a llamar, le sonó el móvil. Llamada de un número desconocido.

-Tsu…

-Mogami-kun!

-mmm. Presidente?- contestó decepcionada.

-Es importante Mogami-kun! Necesito que vayas esta noche en representación de Cain Hel, como Setsu, ya que sabrás que él ha tenido que irse del país por una urgencia.

-Me acabo de enterar… Qué sucede?

-Esta noche hay una reunión importante sobre el rodaje de la película, y como Cain Hel no va a poder asistir vas a tener que ir tú en su nombre. Ya he avisado al productor y está conforme. Tienes que tomar nota de todo lo que digan, luego me explicarás y yo se lo transmitiré a Ren.

"Significa eso que ya se ha ido? Acaso no voy a poder verle antes de que se vaya? Por qué todo ha sido tan repentino?.."

-Mogami-kun..MOGAMI KYOKO! Me estás escuchando?

-H..Hai!No hay problema pero mañana tengo una reunión a las 9 para otro trabajo.

-Soy consciente de ello, no quería forzarte pero es necesario. Dormirás en el hotel donde se realiza la reunión, mañana a las 7:30 pasará un coche de la compañía a recogerte para que llegues a tiempo a tu nuevo trabajo.

-Está bien..Ahora voy para allí.

-Exacto. Ve directamente. Tendrás la ropa preparada en la habitación del hotel. La reunión es a las 20 horas. Alguna duda?

-No..Daré lo mejor de mi en representación de Tsuruga-san..- dijo, triste.

-Gracias, Mogami-kun. Y no te preocupes, él regresará.

-Sí.. Gracias Presidente – Y colgó el teléfono, pensativa. Sin dejar de mirar el móvil, suspiró y marcó el número de Ren.

-El número que está marcando está apagado o fuera de cobertura. Por favor, deje su mensaje después de oír la señal.

-Eto.. Tsuruga-san, solo quería..Quería despedirme de ti. No se por qué te vas tan repentinamente pero te deseo un buen viaje! Y no te preocupes por la reunión de esta noche, tomaré nota de todo lo que digan y de los cambios previstos.. y… también quería decirte que voy a rodar otro videoclip con Fuwa Sho. Pienso dar lo mejor de mí y cumplir con el pacto! Hasta pronto…

Kyoko colgó el teléfono y con una gran tristeza se dirigió al hotel donde estaba prevista la reunión. Tardó más o menos una hora en llegar, eran las 19:30 y solo tenía media hora para ducharse, arreglarse y meterse en el papel de Setsu. Entró en la habitación del hotel, esa habitación donde tantas cosas habían sucedido últimamente. Se sentía sola, en ese espacio faltaba él, con su presencia imponente, su mirada penetrante. Ella todavía no era consciente de que él iba a estar lejos, ausente por quizá un largo tiempo. Tenía ganas de llorar. Pensó en los momentos que habían vivido como hermanos, pensó en ese beso mientras se rozaba los labios con las yemas de los dedos.

"Pero en qué estas pensando?"- pensó, completamente sonrojada. " El es.. mi sempai.." se decía, mientras un dolor agudo le surgía de las entrañas y hacía que perdiera el equilibrio, apoyándose en la pared. Intentando reponerse, se duchó y se vistió sin muchas ganas. Se alegró de ver que como atuendo había unos pantalones largos, no tenía ganas de llamar la atención. Eso sí, el top era como siempre, muy escotado. Suerte que era una chica sin mucho pecho. Mientras se estaba maquillando, llamaron a la puerta.

-Quién es?- preguntó, mientras abría.

-Servicio de habitaciones. El presidente de LME nos ha pedido que le traigamos algo de comida.

-Son muy amables pero no tengo tiempo de comer.

-Podemos dejarlo aquí por si a la vuelta le entra el hambre, le parece?

-Sí, gracias.

El camarero dejó el carrito con comida y se fue rápidamente, pero cuando Kyoko cerró la puerta volvieron a llamar.

-Se le ha olvidado algo?- dijo mientras abría rápidamente y se dirigía de nuevo al baño, sin darse cuenta de que quién estaba ahí no era el camarero.

-Setsu.

-Esa voz..-Kyoko se giró lentamente, no se lo podía creer. Tsuruga san estaba ahí mismo, delante suyo, sonriendo como siempre. Iba vestido como siempre pero el tono de voz y la expresión eran de Cain Hel. Setsu tenía ganas de llorar y reír al mismo tiempo, quería tocarle, abrazarle… pero se quedó petrificada, ya que ver a Ren sin el disfraz de hermano la bloqueaba.

-Estás aquí, nee san..Pensé que ya te habías ido- intentó mantener el papel de hermana fría pero las lágrimas empezaban a brotar así que decidió darle la espalda y seguir con su papel.

-Setsu- susurró Cain mientras se acercaba, preocupado por la reacción de Kyoko.

-Setsu no llora..Setsu no…- decía de espaldas, pero las lágrimas no cesaban de caer.

Cain se acercó rápidamente y la giró. Kyoko, incapaz de mantener su papel, seguía llorando mientras le miraba a la cara.

-Setsu no llora.. –seguía repitiendo.

-Escuchame..- dijo Ren con actitud de Cain, mientras le cogía la cara y con los pulgares de limpiaba las lágrimas – Tengo que irme para arreglar ciertos asuntos de mi pasado, y no puedo llevarte conmigo pero volveré muy pronto. Me esperarás? –preguntó mientras sonreía dulcemente.

-S..Sí… Te esperaré- apenas pudo pronunciar esas palabras, pero gracias a la ternura de su hermano las lágrimas habían cesado.

Y en apenas unos segundos, Cain, sin dejar de sujetarla por la cara, se acercó rápidamente y la besó profundamente. Se separó, le acarició el mentón por última vez, y con una sonrisa, dejó la habitación.

Kyoko estaba de pie en el centro de la habitación. Volvió a rozarse los labios con la yema de los dedos, y muy sonrojada dijo- "Vuelve pronto, nee san", y sonrío.

Fuera del hotel estaba Yashiro esperando, en el coche.

-Te puedo preguntar por qué hemos parado aquí? Vamos muy justos de tiempo!

-Tenía algo que hacer, perdona.

-Y puedo saber el qué?- preguntó curioso, pero solo obtuvo esa sonrisa condescendiente que tanto odiaba.

-Ya veo… no me lo dirás. En fin, vamos.

Ren quería despedirse, pero sobretodo había ido a verla a causa del mensaje de voz. El hecho de que volviera a trabajar con Shotaro, estando él lejos, le ponía celoso. Quería dejar una huella difícil de borrar, quería monopolizarla. Y quería llevarse un buen recuerdo, ya que estando a miles de kilómetros la iba a echar mucho de menos. Se fue, preocupado por ambos, pero decidido a seguir hasta el final.