Voltron: Dark Universe

Capítulo 6:

"El Cristal Oscuro"

Los Paladines volvieron al Castillo y se quitaron sus armaduras, pero en lugar de descansar un poco, todos se dirigieron a un cuarto médico del castillo. Lance estaba recostado sobre una silla, con Pidge colocando conectores en su rostro, y en un escáner sobre una superficie había dos pequeños Cristales de Quintaescencia, uno blanco y uno púrpura. Justo encima, una pantalla mostraba una gráfica de barras.

—¿No deberíamos estar persiguiendo al Galra que escapó? —preguntó Lance. A lado de Pidge, se encontraban los demás.

—No podemos hacerlo —dijo Shiro —en primer lugar, porque le perdimos el rastro, y en segundo lugar, debemos asegurarnos de que tú te encuentras bien.

—Y —agregó Pidge —es preciso averiguar un poco más sobre este Cristal primero, y cómo es que te afecta.

—Ya les dije que estoy bien —reiteró Lance — tal vez sólo me golpee la cabeza un poco, eso es todo.

Allura lo miró preocupada, pero centró su atención en el Cristal de Quintaescencia Púrpura.

—Pidge, ¿qué has descubierto?

—Francamente Allura, no estoy muy segura —Pidge miró la pantalla holográfica y conforme hablaba, aparecían datos diferentes —Lance acertó, en esencia, este Cristal es Quintaescencia pura, y muy poderosa. Decidí compararlo con uno de nuestros fragmentos que obtuvimos hace unas semanas, y tienen capacidades muy similares. Ambos fragmentos tienen el potencial para ser combustible, fuente de poder, salud, etc. Me atrevo a decir que no tienen límite en lo que puede hacer. Ahora miren esto.

Pidge acercó un teclado y presionó unas teclas, en la pantalla apareció una gráfica de ondas, con una línea curva en movimiento constante —esta gráfica representa la energía que emana de nuestro Cristal, como pueden ver está controlada y es estable, y la energía que brota es constante e inalterable. Ni siquiera cuando Coran y yo le retiramos una muestra. Ahora les mostraré la energía que emana del Cristal Púrpura. —Pidge tecleó nuevamente y una nueva gráfica apareció, muy similar a la anterior, pero en esta no había una, sino cinco curvas, y cada una de ellas se movía a diferente velocidad —como pueden ver, la energía que posee el segundo Cristal es mucho más inestable.

—¿De dónde proviene tanta energía? —preguntó Hunk.

—Aún trato de averiguarlo. Pero esperen, aún hay más. —Luego de teclear nuevamente, las ondas redujeron su tamaño y aparecieron más datos —Estos, son los signos vitales de Lance antes de encontrar los Cristales. Como verán, sus signos son estables, su actividad neuronal funciona correctamente, latidos cardiacos normales. Y ahora les mostraré sus signos vitales ahora.

Todos miraron impresionados, la frecuencia cardiaca de Lance había aumentado notablemente, al igual que su actividad cerebral, pero la pantalla mostró una advertencia e indicaba que Lance estaba muy débil. Por último, la imagen se había vuelto púrpura, y en su cerebro se registraba el mismo movimiento de ondas de energía que en el Cristal.

Lance, que parecía menos impresionado que el resto, levantó el brazo para hablar —¿Qué significan tantas líneas, colores y letras? ¿Hunk?

Hunk lo miró confundido, y miró la gráfica una vez más —Lance, no estoy seguro. Pero, para que lo entiendas, tu cuerpo no tiene la fuerza como para estar de pie, en realidad, tú deberías sentirte exhausto, y aun así, tu mente funciona más que al máximo de tu capacidad, y eso impide que notes el cansancio.

—No sólo eso —dijo Allura —la energía que se mantiene en la mente de Lance es la misma que la del Cristal, lo que podría significar…

—Una posible conexión psíquica entre Lance y el Cristal —terminó Pidge.

—¿Ya comprobaste esa teoría? —preguntó Keith.

—Lo intenté, pero no he obtenido nada certero.

Hunk se acercó a Lance y lo pellizcó en el brazo. Lance lanzó un grito agudo —¡¿Y eso por qué fue?

—¿Te dolió? ¿Lo sentiste? —preguntó su amigo.

—¡Claro que lo sentí! ¿Qué esperabas?

En la pantalla se había registrado la alteración de sus signos vitales, mientras que el Cristal estaba intacto. Después Hunk se acercó al Cristal Púrpura he hizo lo mismo, incluso intentó rasparlo.

—¿Sientes eso Lance? ¿Te estoy haciendo cosquillas?

Lance lo miró harto —No Hunk, no siento consquillas.

—No creo que funcione con el contacto físico —dijo Pidge —pero sí podríamos intentar ejercitar su mente. Lance, ¿puedes contarnos de nuevo qué es lo que pasó?

Lance suspiró exhausto, pues quería dejar ya esa silla y quitarse esos conectores —Ya les dije que no lo recuerdo.

—Inténtalo, por favor —Insistió Keith, con severidad.

Lance lo miró y volvió a suspirar. Comenzó a relatar con pereza —Todo lo que recuerdo es que llegué al planetoide, entré por el túnel y disparé a los robots Galra. Después vi el Cristal, y los vagones con sus fragmentos. Y luego… —se detuvo. Su mente volvió a la extraña sensación, y tardó unos segundos antes de continuar —y entonces me sentí muy raro, era como, tener frío y calor a la vez, me sentí agotado, tenía sed y hambre, pero también me sentí lleno de fuerzas, y todo por el Cristal. Sentía deseos de tenerlo, de sostenerlo en mis manos y, no sé, tenerlo conmigo siempre. Luego, me parece haber recibido un golpe, y el resto es borroso. Lo siguiente que recuerdo es haberlos visto frente a mí. Y aquí estamos.

Pidge y Allura notaron que, en cuanto Lance recordó la sensación producida por el Cristal, el fragmento que ellos tenían comenzó a emitir señales de actividad. En efecto, el Cristal estaba conectado a la mente de Lance. Cuando este terminó de hablar, todos volvieron la vista hacia la princesa.

—No cabe duda de que hay una conexión mental muy fuerte. Uno que sólo había visto presente, entre un Paladín de Voltron y su León. Esto es muy serio.

—¿No significa entonces que podríamos usar esto a nuestro favor? —Preguntó Shiro —si esta fuerza es tan poderosa como Voltron, podrían darnos una ventaja más contra los Galra.

—Pero no es natural —replicó ella —una conexión tan fuerte no debería manifestarse en una gema de este tamaño, ni a tal concentración. Ni siquiera estamos seguros de qué clase de poder es este.

—¿Entonces puedes romper el vínculo?

Allura lo meditó. Miró a su equipo, a Coran, y finalmente volvió la vista a Shiro —Lo intentaré.

La princesa acercó sus manos al Cristal púrpura y cerró los ojos. Ella se concentró y comenzó a enviar su propia Quintaescencia hacia el Cristal. Al principio ella notó una gran resistencia, era como si el objeto tuviera barreras psíquicas protegiendo el centro. Aun así, no eran tan resistentes, y ella tenía la fuerza suficiente para atravesarlas. Cuando atravesó la primera barrera le pareció sentir algo más que sólo energía. Vida.

Cuando Allura atravesó la segunda barrera ella sintió una nueva esencia, la presencia de un ser vivo, ¿era Lance? No, era una presencia mucho más poderosa, antigua, sigilosa. Cuando llegó a la tercera barrera, la presencia se intensificó, era seguro que el cristal refugiaba algo más que poder, pero ¿qué? De pronto algo la trajo de sus pensamientos. Desde que Allura comenzó con el proceso, Lance se sintió incómodo, comenzó a sentir picazón en la cabeza, y aunque se rascaba, la sensación permanecía. Luego comenzó con la jaqueca otra vez. A su vez, Pidge comprobó que la actividad del Cristal iba en aumento, y la de Lance igual.

Allura se topó con una nueva barrera, esta vez mucho más resistente que las otras, impregnada de energía muy similar a la de Voltron. Y entonces algo la atacó. Una bestia oscura apareció en su mente, sus ojos púrpura se impregnaron en Allura, justo en el momento en que su mente era atacada por este poder oscuro. Allura cayó al suelo presionando sus sienes, pues la sensación seguía, pero Lance sufría igual. En cuando la bestia psíquica atacó a Allura, Lance sintió una punzada en todo el cuerpo, un dolor intenso, y sus energías siendo drenadas. La sensación se detuvo, y Allura se encontró a sí misma sostenida por Shiro y Coran, mientras que Lance se controló y vio a Hunk, Pidge y Keith.

—¿Qué ocurrió? —preguntó Shiro.

Allura recuperó el equilibrio, se había agotado —Sea lo que sea, no es sólo Quintaescencia. Sentí algo ahí dentro, una presencia, rastros de una criatura viva… y peligrosa.

Mientras Allura sacudía la cabeza, Lance, sudado y con la respiración agitada, se movía inquieto en la silla. Sus amigos lo llamaban, pero Lance no podía verlos, su vista se había nublado. La jaqueca empeoró y Lance comenzó a gritar. Cuando comenzó a sacudirse con violencia, Hunk, Keith y Shiro sostuvieron firmemente sus extremidades. Aunque lo llamaban, Lance no respondía, de hecho, ya no los escuchaba.

De pronto Lance abrió los ojos y vio oscuridad. La ansiedad lo dominaba, pero distinguió una luz frente a él, pequeña. ¿Una estrella? No, un planeta pequeño. De pronto el planeta se iba acercando más y más hacia él ¿O era él quien se acercaba al planeta? Rápidamente la visión cambió, como si él entrara a la atmósfera, comenzó a descender con rapidez, hasta distinguir una base Galra. Luego él entró a la base a través de las paredes.

Lance fue llevado hasta una habitación donde había dos Galra: un general, y el comandante Kyrek. Y como si estuviera ahí los escuchó con claridad.

—Señor, yo le juré lealtad, y se lo he demostrado desde que antes de comenzar esta misión. Pero debo recordarle que nuestras órdenes eran localizar el Cristal Oscuro, recolectar la mayor cantidad posible de este, e ir hacia Haggar con ellos…

—Entiendo su preocupación General. Pero yo pasé días enteros buscando los restos del planetoide, y al localizarlo, tres días más excavando, buscando por el último remanente de esta… poderosa, fuente de poder… Así que no estoy dispuesto a entregarlo a esa Bruja, que ni siquiera sale de su madriguera.

—¡Pero señor!

—¡Sé lo que hago General!, ya escogí un bando... es tiempo de que usted elija uno.

Luego de unos segundos el general respondió, se retiró —Entendido, señor.

De pronto, Kyrek abrió un compartimento, el cual estaba repleto de los fragmentos de Cristal que consiguió de las ruinas. Y como un relámpago, Lance sintió deseos de llegar hasta allí, y una voz le dijo hacia dónde ir…

Lance despertó dando una bocanada de aire, como si hubiera estado aguantando la respiración por mucho tiempo. Levantó su cuerpo de la silla, pero sus fuerzas se desvanecieron y se desplomó debilitado. Sus amigos lo sostuvieron y evitaron que cayera. Lance trató de recuperar el aliento, estaba sudando y cayeron lágrimas de sus ojos.

—¡Lance! —gritó Hunk angustiado —¿Qué te ocurrió? ¿Te encuentras bien?

Lance estaba muy agotado, se sentía muy cansado y quería dormir.

—Ya sé… dónde están… los Galra —su voz era débil, y parecía que le costaba respirar —están… en Orion Prime.

—¿Orion Prime? —se preguntó Allura.

—¿Cómo lo sabes? —preguntó Hunk.

—Porque lo vi… acabo de estar ahí, yo… Kyrek, él pretende quedarse con el Cristal Oscuro… ahí lo tiene… en Orion Prime…

—¿Pero de qué estás hablando? —preguntó Keith. Pero Lance ya no pudo responder, pues cayó rendido en un sueño profundo.

Hunk y Keith cargaron a Lance con sumo cuidado hacia su habitación. Lo recostaron y cerraron la puerta. Luego volvieron con los demás.

—¿No deberíamos dejarlo mejor en una cápsula? —preguntó Hunk —no se ve muy, "sano", que digamos.

—Estoy asustada —expresó Pidge —esto es mucho más peligroso de lo que pensamos.

—Yo también, Pidge —dijo Allura —debemos averiguar exactamente lo que es este "Cristal Oscuro".

—¿Qué fue eso? —preguntó Hunk —de pronto tuvo una especie de ataque, y de pronto dice haber viajado a otro planeta.

—No creo que haya sido un delirio mental —dijo Shiro —aunque confieso que aún estoy asimilando lo que acabamos de presenciar.

—¿Entonces qué hacemos? —preguntó Coran —Orion Prime es un planeta pequeño cerca de aquí, relativamente hablando. Pero desde antes de la guerra contra los Galra, ya era un páramo desolado.

—¿Qué tan certero es que Lance diga la verdad? —preguntó Pidge.

—Ya acertó con que el Cristal era de Quintaescencia —dijo Hunk —aunque, nunca había visto una tan peligrosa.

—Con mayor razón debemos seguir a los Galra —dijo Keith —imaginen lo que podrían hacer con esto. Debemos detenerlos ahora que podemos.

—¿Pero qué nos asegura que vamos en la dirección correcta? —preguntó Pidge.

—Lance —respondió Keith —yo confío en él. Y lo que sea que le está pasando es por culpa de ese Cristal. Si los Galra lo tienen, o lo están usando, entonces ahí mismo está la solución. Si vamos, destruimos su base, eliminamos sus suministros, y de su base de datos obtenemos toda la información necesaria… bueno, no en ese orden —se corrigió.

—Yo también confío en Lance —dijo Shiro — ¿y ustedes?

Sin meditarlo demasiado, todos respondieron —yo también confío en Lance —y dicho esto, Allura ordenó a Coran dirijirse hacia el planeta Orion Prime. Mientras que ella se dirigía a su habitación. Pidge y Hunk volvieron a la habitación médica, para terminar de analizar el Cristal Oscuro. Y antes de poder retirarse, Keith detuvo a Shiro.

—Shiro, tengo que hablar contigo.

—¿Qué ocurre Keith?

—Yo, he decidido, es decir…

—¿Está todo bien?

Keith suspiró y aclaró sus ideas —Yo voy a comenzar a salir en misiones con La Espada de Marmora. Ya he hablado con Kolivan, y ya está decidido. Sólo que no había podido decírselos, y quería que tú fueras el primero en saberlo.

Shiro duró segundos pensando. La noticia no lo había tomado por sorpresa del todo, pues Kolivan ya le había hablado sobre las intenciones del Paladín, pero ahora que él mismo estaba confesando ya era certeza que esto pasaría. —¿Cuándo comienzas?

—En unas tres semanas. No pretendo dejar el equipo, simplemente iré a las misiones, entrenaré, y cuando termine volveré aquí. Sigo siendo Paladín de Voltron de todas maneras.

Shiro le sonrió, y Keith se sintió aliviado. Shiro tomó a Keith del hombro —es genial, Keith. Pero tu verdadero reto será explicárselo a los demás.

—Heh, ya lo he practicado. Pero debo esperar un poco más, el bienestar de Lance es lo que me preocupa más en este momento.

—Sí, también a mí. Vamos, hay que prepararnos.

Y ambos caminaron.