hola holaaa :D bueno empiezo con el siguiente capí :3 claro sin antes aclarar que los personajes no son de mi propiedad y que esta es una simple y humilde historia creada en mi mente :3 espero que les guste y los review son bienvenidos :3 me ayudara saber si les gusta y así seguirlo :3 agradezco los pequeños pero significativos review, los pensamientos serán distinguidos por: "pensamientos"... disfruten tranquilamente de la lectura :D
Había lastimado a su hermana y en consecuencia ella había perdido la compostura… "asuna" pensó en ella… que le diría a su amada… con qué cara le diría lo que había ocurrido...
Salió de la ducha y se dirigió aun con dolor hacia su habitación para tomar el celular y marcar el número de la chica de cabellos naranjas… sabía que estaría ocupada pero necesitaba decírselo ahora…
—Kazuto estoy en las lecciones de piano…—dijo con voz baja al responder.
—asuna… lo siento… lo siento… lo siento… lo siento— repetía una y otra vez inevitablemente soltándose en llanto pues no podía contener más la angustia.
— ¿¡que sucede!? ¿¡Kazuto que te sucede!? —grito preocupada pues jamás había escuchado ese tono de voz alarmante en el pelinegro.
—lo siento… lo siento… lo siento…—no dejaba de repetir con el mismo tono de voz empapado en llanto.
—¡kazuto voy para allá! ¡Espérame por favor! ¡Voy para allá! —grito exaltada sintiendo su pecho agitado.
Rápidamente la chica salió de su hogar después de disculparse con su instructora, no le importo que después recibiera una reprimenta por parte de su madre para ella el bienestar de su amado de cabellos negros era mucho más importante…
— ¿Qué paso? —pensaba en voz alta mientras corría hacia la estación con su celular en mano, sentía como su corazón latía rápidamente no solo por el cansancio del maratón que llevaba sino por el hecho de haber oído en tal tono de voz en el chico.
Al llegar a la plataforma su voz repico en todo el andén pues el tren que la llevaría a la casa del pelinegro iba de salida, paro en seco al ver como la dejaba atrás sin poder abordarlo, más esto no la detuvo salió de la estación hacia la calle en busca de su segunda opción, rápidamente encontró lo que buscaba y haciendo un ademan con la mano un taxi amarillo la recogió para llevarla a su destino.
—ka… kirito—corrigió recordando el nombre con el que por 2 años llamo al espadachín, sentía una necesidad de llamarlo en ese momento pero rectificaba sus ganas pensando "ya voy, espera, ya voy".
—Asuna…— decía con la mirada pérdida hacia su puerta esperando que la nombrada entrara y lo sacara del estado en que se encontraba —apresúrate…—pidió—apresúrate por favor…—repetía una y otra vez sin apartar su negra mirada, ahora gris, del lugar donde la tenía fija.
Un sonido conocido resonó en toda el hogar haciendo que el chico abriera los ojos desmesuradamente para que acto seguido saliera corriendo hacia la entrada ignorando el dolor que aun punzaba en su entrepierna.
Pudo notar al bajar las escaleras la silueta lastimera de su hermana caminar con pesar hacia la puerta abriéndola y dejando ver una chica vestida con una falda arriba de las rodillas color café oscuro acompañada de una camiseta sin mangas de color salmón y cuello en forma de V adornada con volantes.
—kirito, ¡kirito! ¡¿Esta kirito?! —gritaba con preocupación entrando sin permiso a la casa, pues los modales que tanto había forjado se habían ido al recibir hace pocos minutos atrás la llamada desesperada del pelinegro.
—Asuna-san…—pronuncio con la voz entrecortada al verla entrar pues no esperaba que ella, precisamente ella llegara.
—suguha, ¿Dónde esta kirito? — pregunto dando vuelta para quedar frente a ella y tomarla por los hombros sin intención de dañarla.
—yo… asuna-san… y-yo…—no podía decir palabra alguna, no ah ella, había traicionado la confianza y amabilidad que tanto le daba esa hermosa chica que ahora la veía con ojos vidriosos preguntando una y otra vez donde estaba su 'onii-chan'.
—suguha, ¿suguha? ¡Suguha responde! — pedía a la chica de cabellos negros y cortos esperando que le mostrara el paradero de su amado.
—y-yo… ¡lo siento! ¡Por favor! ¡Por favor perdóname! ¡Por favor! — grito dejando caerse de rodillas sobre el suelo para tomar sus manos y tapar con vergüenza su rostro e intentando ocultar las gruesas lagrimas que brotaban de sus ojos en señal de verdadero arrepentimiento.
—su-suguha—solo pudo decir su nombre pues no esperaba esa reacción de la menor, no quería pensar lo peor, pero con tal acto solo podía tener esa idea en mente…
— ¡Por favor perdóname! ¡Por favor perdóname! — seguía repitiendo ahora dejando su frente tocar el helado suelo quedando al ras de los pies de la chica de ojos ámbar.
—suguha, ¿que suce…—trato de preguntar de nuevo pero antes de terminar la oración pudo divisar la figura llorosa del espadachín.
—yo… me traicione a mí misma y herí a mi onii-chan…—respondió al fin sin percatarse de que el nombrado bajaba lentamente las escaleras.
— ¿q-que? — pregunto de nuevo volteando a ver a la chica que yacía en sus pies pidiendo disculpas para después oír toda la verdad de lo que había ocurrido.
No podía creer lo que había pasado, solo veía fijamente a la pelinegra postrada hacia ella contando todo lo sucedido, supo el porqué de la llamada de su amado, supo el porqué de los rastros de lágrimas y pequeñas marcas rojas que lograba ver alrededor de su cuello, supo la razón del porque había actuado de tal manera…
Le dolía, le dolía saber que otra persona había tocado lo que era suyo pero no podía negar que se sentía feliz que este la hubiera rechazado, pensaba que ese sentimiento de felicidad era mal adecuado para ella después de todo ella llego a la vida de kirito mucho después de suguha…
Era consciente de que la chica no era su hermana sanguínea, eso era lo que más temía ya que al no tener lazos tan fuertes el hecho de que su amado eligiera a la pequeña pelinegra punzaba fuertemente en su cabeza…
No sabía que pensar solo bajo la mirada y sin darse cuenta sus delicadas manos comenzaron a formar un cerrado puño, quería descargar su ira, quería golpear fuertemente la pared, no pensó en ningún momento remitir su enojo hacia la chica pues ella no había elegido enamorarse… "nadie lo elige" pensaba…
—a-asuna…—apenas si pudo decir su nombre— p-por favor di algo…—suplico el pelinegro acercándose lentamente hacia ella con las manos temblorosas intentando alcanzar a la espadachina.
—no…— retumbo en todo el pasillo destruyendo la poca fortaleza que le quedaba al chico quien paro en seco justo a pocos centímetros de ella, la tenía tan cerca… y tan lejos a la vez…
—asuna-san por favor e-es mi culpa n-no de mi onii-chan—tartamudeo la menor soportando el llanto que quería soltar, en ese momento se odia, había lastimado a su hermano de forma física y ahora por su error era casi inminente que la persona que él más amaba se fuera sin mirar atrás…
—no tienes por qué disculparte suguha… yo… yo soy la que debe disculparse… yo soy la que se metió… jamás debimos habernos conocido…—respondió llevando sus manos a su pecho abrazándolas fuertemente hacia él, dejando que unas lágrimas traicioneras bajaran por su mentón—a-así nunca hubieras sufrido suguha… jamás debí haber entrado al cuarto de mi hermano… jamás debí haberme puesto ese maldito casco…—disculpo sintiendo empapar su rostro.
—a-asu-na…—apenas si podía respirar, no podía creer las palabras que decía… su amada estaba deseando jamás haber estado con él… no podía contener el dolor que punzaba su pecho… no podía… simplemente no podía…
—yo… me v-voy… mi m-madre no tardara en ll-llegar…—dijo encaminándose hacia la puerta aun con la mirada en el suelo y el rostro mojado.
—n-no…por favor a-asuna…—suplicaba el chico empezando a sentir como el oxígeno en sus pulmones se peleaba por salir.
—Kirito… déjalo así… s-se t-termino…—pronuncio con una extrema dificultad para después cerrar la puerta detrás de ella y salir corriendo del lugar dejando a ambos hermanos con un nudo en la garganta.
El chico cayó al suelo sin habla… "se terminó" pensaba las últimas palabras de la chica que tanto amaba sin poder creer lo que había ocurrido…
"no" decía para sí misma la menor viendo a su mayor caer al suelo apoyando sus manos temblorosas en el mismo "no puede ser, ellos no…" se repetía pues no creía lo que pasaba, había destruido a 2 personas que se amaban…
—no…—dijo en voz alta— ella te ama y tú la amas…— prosiguió— no dejes que mi tonto error cambie eso onii-chan—alentó al mismo al tiempo que bajaba a la altura de él acariciando su espalda.
Él solo levanto la cabeza y con un movimiento rápido se levantó para salir por la misma puerta que hace pocos minutos había salido la chica de cabellos naranjas.
— ¡asuna! —gritaba mientras corría hacia la estación con la esperanza de encontrarla en el camino, esperaba encontrarla antes de que se fuera, sabía que si la dejaba irse seria el fin de todo… dando la vuelta en la esquina pudo divisar a lo lejos su figura angelical con una mano en alto—¡espera! —grito con más fuerza al ver como un taxi se paraba junto a ella para que acto seguido abriera la puerta del mismo dispuesta a abordarlo pues no había escuchado la voz lastimera del pelinegro —¡asuna! —grito nuevamente esperanzado que atendiera al llamado.
Sin embargo la chica no logro oír la voz ya que iba sumergida es sus propios pensamientos…
Sin pensarlo dos veces regreso a su casa para tomar la motocicleta que se encontraba estacionada en el porche, subió rápidamente, la encendió y salió en búsqueda de ella.
Tenía miedo de acercarse al hogar donde vivía la chica ya que era consciente de que no era bienvenido allí, pero ahora no tenía duda alguna, la amaba y aria hasta lo imposible por jamás perderla. Lucharía contra todo lo que se interpusiera entre ellos, recordaba lo que ya había luchado, recordaba haber saltado frente al 'the gleam eyes' cuando la vio en peligro de muerte, peleo contra el comandante de los KoB por ella, mato a kayaba gracias a ella… no podía aceptar que así por así todo terminara, no… ellos no tendrían un final.
Nunca había sido un chico que pensara en el futuro fuera de las maquinas o de los juegos, sin embargo sus 2 años en SAO lo habían hecho modificarlo, la llegada de ella a su vida había sido de gran impacto. Soñaba con verla vestida de blanco caminando hacia él, soñaba con verla al llegar a su hogar sonriendo para él, soñaba con verla a su lado en cada amanecer, soñaba con poder sentir en su vientre el milagro de la vida, soñaba con poder compartir para siempre con ella, soñaba volver a ser una familia así como en SAO él, ella y su pequeña hija yui y así expandir su familia.
Sin percatarse se encontraba justo a una cuadra de la enorme casa de la chica, disminuyendo la velocidad se colocó justo frente al timbre dejando su motocicleta recostada en la pared.
— ¿kirito?... —escucho su angelical voz detrás de él a lo que volvió la cabeza rápidamente.
—asuna…—la nombro sintiendo una felicidad enorme inundar su corazón.
— ¿q-que haces aquí? —pregunto denotando su débil voz producto del llanto.
—Vine por ti—respondió seguro acercándose a ella.
—p-pero se terminó… no entiendes…—dijo ella dando un par de pasos hacia atrás ocultando su rostro entre sus cabellos que caían sobre él.
—No, me niego a aceptarlo—respondió con voz suave sin dejar de lado la seguridad con la que hablaba.
—lastime a suguha… por mi culpa ella sufre…—disculpo pues sentía que así era— si no me hubieras conocido estarías con ella… o con shino…—continuo sin pensar lo que decía.
—no entiendes que a la única que quiero es a ti—susurro suavemente atrapándola con un cálido abrazo que sostenía sobre sus hombros postrando su cabeza entre sus largos cabellos y ella ocultando su rostro en el cuello de él.
—d-demo…—intento poner distancia.
—no hay peros que valgan asuna—interrumpió—te amo a ti y solo a ti—afirmo para tomar el mentón de la espadachina y besar suavemente sus labios por varios segundos.
Decidió no seguir luchando contra el pelinegro pues sabía que perdería cualquier batalla frente a él, lo amaba y siempre seria así.
—no quiero lastimar a suguha…—se sinceró al sentir sus labios libres de aquel tierno acto.
—ella está bien, ella fue quien me alentó a venir por ti, pudo haber aprovechado el momento pero no lo hizo, sabe que te amo y que nada ni nadie cambiara eso—respondió con la verdad tranquilizando a la chica quien ahora lo abrazaba por el torso.
Ninguno de los dos pudo percatarse de que una tercera persona observaba desde un gran ventanal la romántica escena.
—no lo quiero cerca de mi hija—dijo con voz demandante volteando a ver a un hombre con traje no mayor de 25 años.
—madre, deberías ser agradecida, gracias a él tu hija despertó—respondió sin tomar importancia de lo que la mujer decía.
—Koushiro tienes que hacer entender a tu hermana que él no es digno de ella—ordeno esperando que el mayor de los hijos yuuki aceptara sin refutar.
—no lo hare, si él la quiere y la respeta y da su vida por ella, es bienvenido a mi familia, si tú te opones yo los apoyare, entiendes—respondió de manera tajante saliendo de la habitación con su computadora portátil en mano dejando a su madre aún más molesta de que ya estaba.
A lo lejos observo como su pequeña hija entraba a la casa para después ver al chico de cabellos negros subir a su vehículo y marcharse, pudo notar la pequeña pero sincera sonrisa que se dibujaba en sus rostros sin embargo no tomo importancia de ello. Era consciente de que su hija meses atrás había sido directa y le había dicho el tipo de vida que ella quería pero no pensaba rendirse ante la petición de su hija, esperaba que con el tiempo ella se diera cuenta de que esa vida no era lo que le convenía según sus ideales, "las cosas no serán así kirigaya" amenazo para cerrar las caras cortinas y entrar a su oficina comenzando a trabajar de nuevo "no serás parte de mi familia, me asegurare de eso" sentencio para después restarle importancia y dedicarse a escribir en esa fría máquina.
REVIEWS PLIS :D
Bueno hasta aquí el capítulo 6 :3 espero les haya gustado.
Lamento haber tardado pero estaba muy muy ocupada con la universidad u-u
En estos días subiré un segundo one-shot de esta hermosa pareja que es kirito y asuna *3*
Me despido chao ! :D
