Las gemelas Cullen pronto cumplirán su primer año de vida. ¿Qué tendrá preparado nuestro padre estrella?

Muy poco se sabe sobre la lujosa y única fiesta de Phoebe y Sophie pero lo que es seguro es que no será algo sencillo ya que el magnate ha demostrado ser un padre amoroso y generoso con sus hijas. Hace unos meses atrás se vio a Edward junto a sus dos pequeñas hijas en Disney.

Más tarde Edward Cullen lució a sus hijas con atuendos Dior personalizados en la semana de la moda en New York, y anunció su nueva marca para niños y niñas de la cual sus gemelas son el rostro.

Ahora solo falta ver ¿cómo será la fiesta de estas dulces niñas? Se estima que Edward planea gastar entre uno y tres millones de dólares.

¿Quiénes serán los invitados de esta magnífica fiesta? ¿Dónde será? ¿Qué lucirán las gemelas ese día? ¿Cuál será el regalo estrella de su padre?


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Muchas gracias.


POV Edward

Una sonrisa apareció en mi rostro al ver la fecha, solo faltaban doce días para que mis gemelas cumplieran un año de vida. Era increíble como pasaba el tiempo, hace un año encontré a dos pequeñas bebés en mi puerta y mi vida cambió, me convertí en el padre de las niñas más hermosas del mundo.

Phoebe y Sophie, mis princesas, estaban enormes. Amabas ya caminaban y hablaban. Eran tan hermosas, sus cabellos ahora eran mucho más largos y lisos, pero rizados en las puntas, sus preciosos rostros eran cada vez más idénticos al mío. Emmett decía que eran mis mini, yo solo que más dulce y con mayor encanto, pero había algo en sus rostros que era de su madre sus mejillas y sus miradas eran totalmente de esa mujer desconocida.

Mis hijas eran completamente distintas, con el tiempo, cada una ya estaba dando indicios de su personalidad Phoebe era muy traviesa, trataba de hablar y hacer la mayoría de las cosas por sí sola, intentaba bajar las escaleras, lo cual hacía que me preocupara constantemente ya que me daba miedo que se fuera a caer. Había aprendido a abrir su cuna y bajarse de ella, siempre se venía a mi habitación y comenzaba a llorar para que la dejara dormir conmigo.

Sophie por el contrario era un poco más tranquila, le daban miedo las escaleras, lloraba si la cargabas muy alto y era muy temerosa con las personas, siempre que veía a alguien extraño comenzaba a llorar y no paraba hasta que esa persona se fuera.

Miré mi reloj, dentro de poco se despertarían o mejor dicho Phoebe se despertaría y se bajaría de su cuna y despertaría a su hermana. Preparé sus biberones y subí a su cuarto, como era de esperarse mi nena ya estaba despierta.

—No has podido abrir la cuna ¿verdad mi amor? —le dije en tono divertido a mi princesa. Ella me miraba con el ceño fruncido y con sus manitos intentaban abrir su cuna—. Papi la ha trancado para que no puedas bajarte porque te puedes lastimar.

Ah, ah. No, papi —decía Phoebe con molestia—. No… papi carga —me dijo y estiró sus bracitos para que la cargara. Le di su biberón y la llevé a la habitación de juegos. Tenía que ir a dar de comer a Sophie, ella solía llorar cuando no veía a nadie en la habitación.

Luego de dar de comer a mis princesas les di un baño y las llevé a su habitación de juegos, me senté a jugar con ellas, la verdad no era que me divertía jugar con muñecas, osos de peluches o tazas de té pero amaba ver a mis hijas divertirse.

—Sophie, beso a papá —le dije en tono paternal a mi nena, ella sonrió y me lanzó un beso con su mano como se lo había enseñado Anne—. Que hermosa mi vida, te amo.

Papi, beso —dijo Phoebe repitiendo mis palabras. Yo sonreí, tomé a mis dos niñas y comencé a besarlas por todos sus pequeños rostros y a hacerles cosquillas, ellas reían y daban pequeños besos imitando mi gesto.

—Hermano, que tierno te ves —dijo una voz femenina a mis espalda, me volteé y era Alice—. Los tres se ven tan adorables —dijo mi hermana en un suspiro y se acercó a nosotros—. Mis hermosas sobrinas —saludó alegremente Alice y besó las mejillas de ambas.

—Hola Alice. ¿Cómo estás? —la saludé sorprendido de su visita.

—Muy bien, hermanito. Mis niñas preciosas, vengan con la tía Alice —dijo y tomó a Phoebe en brazos ya que Sophie no se dejaba. Suspiré, era lo mismo siempre, por lo menos esta vez no había llorado.

Ti, tía —dijo Phoebe en tono dulce, mi hermana abrazó a Phoebe y le dio un beso en la mejilla a Sophie, ella con timidez sonrió.

— ¿Dónde está Anne? —le pregunté, siempre mis dos hermanas estaban juntas. Ella me miró nerviosa.

—En clases, hoy salía un poco tarde —me respondió algo triste, la miré preocupado.

—Vamos a la sala, de seguro Agatha preparó algo para comer —le dije y ella asintió.

Bajamos a la sala y Alice se sentó Phoebe en sus piernas mientras juagaba con ella, mi hermana era muy cariñosa con mis hijas, ella al igual que Anne aprovechaban cada momento con ellas.

—Preciosa, hermosa. Princesa que bella eres, no que bellísima eres —le decía Alice entre sonrisas, Phoebe reía al escuchar.

—Mis hijas tendrán un autoestima muy alto cuando sean mayores —le dije yo en tono divertido, ella rio.

—Es que mis sobrinas son bellísimas. Ven Sophie lindura, ven con la tu tía Alice, anda hermosa —le pidió mi hermana, y le abría los brazos de forma dulce. Sophie la miraba con temor, su expresión era realmente adorable.

—Sophie, amor. Ve con tu tía —la animé, ella me miró y estiró sus brazos a Alice.

—Tengo a mis dos princesas —dijo mi hermana y abrazó a mis nenas, estas rieron. Le sonreí, tenía los mejores hermanos del mundo tanto Alice, como Emmett y Anne amaban a mis hijas, siempre que venían nunca querían irse ya que según ellos nunca era suficiente tiempo con sus sobrinas.

—Alice, te noto un poco apaga —le dije y enarqué una ceja, ella nunca se despegaba de Anne—. ¿Dónde está Anne? —pregunté en tono malicioso, ella bajó su mirada y acarició los cabellos de mis hijas.

—Ella pues está… en la universidad con sus amigas —dijo en con voz rota. Suspiré, ya sabía por dónde venía esto.

—Adivino que tú no has querido salir con ella ¿me equivoco? —le pregunté en tono serio, ella negó—. Alice han pasado cuatro años, ¿cuándo lo vas a superar? Tu rostro no tiene nada, es perfecto —le dije molesto, mi hermana no se daba cuenta de lo bella que era.

—Edward es que… tengo miedo —me dijo con lágrimas en sus ojos—. Yo… no podría soportar de nuevo el rechazo de las personas por eso me alejo, y sé que no puedo retener a Anne todo el tiempo a mi lado, ella tiene derecho a tener amigas y a salir con chicos.

—Tú también lo tienes Alice. ¿Es que acaso no planes enamorarte? ¿O casarte? —le pregunté incrédulo.

—Es lo que más deseo pero no creo poder, cada vez que me miro en el espejo me aterrorizo con la idea de que alguien se dé cuenta y sienta asco —me dijo, rompiendo en llanto.

—Alice, son cicatrices mínimas, solo con una lupa podría verlas —le dije tratando de calmarla, me acerqué a ella y la abracé—. Hermana, veo mujeres todos los días, mujeres que a los ojos del mundo son perfectas, pero en realidad no lo son —le dije en tono comprensivo.

—No quiero ser una modelo Edward, sé que muchas de ellas son plásticas —me dijo un poco más tranquila.

—Gracias a Dios. Créeme, no soportaría que fueras modelo, ni tú ni Anne, sería estresante—le dije, hice una mueca de miedo—. Algunas son realmente insoportables.

—Lo son Edward, gracias —me dijo tímidamente, yo la abracé. Odiaba ver a Alice así, me sentía como un maldito, ella no merecía lo que le había sucedido. La puerta se abrió de golpe, era Anne quien venía seguida con Emmett.

—Con que aquí estabas hermanita, me asusté mucho cuando no llegabas, tuve que llamar a Emmett para que me buscara. Estaba muy preocupada —le dijo Anne a Alice en tono de reproche.

—Lo siento, tú sabes que aún me cuesta —se disculpó Alice. Anne suspiró, saltó de golpe a los brazos de Alice y la abrazó.

—No importa, la próxima vez salimos los tres —le dijo Anne y le sonrió, Alice asintió—. Mis sobrinas, no las había visto. ¿Cómo están la princesas de su tía Anne?

—Hola Edward. Hola Alice. Con permiso, el único y mejor tío llegó —dijo Emmett con tono presumido. En eso Sophie comenzó a llorar desesperadamente.

—Mucho había durado. Sophie amor, calma —le dije y la tomé en brazos, ella se tranquilizó un poco y escondió su carita en mi pecho, yo besé sus cabellos y sobaba lentamente su espala para que se calmara—. Al parecer tengo al trió de revoltosos en mi casa —dije mirando a mis hermanos, los cuales estaban entretenidos jugando con Phoebe.

—Que malo eres… Sophie dulzura, la tía Anne te quiere ver —dijo Anne y se acercó a Sophie esta se apretó más a mi—. Mi amor, bueno no importa igual te amo mi sobrina hermosa.

—Alice, tenías que haber oído a Anne, me llamó desesperada diciendo "Emmett alguien secuestró a Alice, o se perdió" y luego rompió en llanto. "¡Mi hermana!" —se burló Emmett imitando la voz de Anne, esta le sacó la lengua y movió su cabello.

Me sentía bien estando con mis hermanos, hacía tiempo que no podía verlos tan seguido por mi trabajo. Normalmente no mostraba mis sentimientos hacia ellos sino más bien los trataba de forma odiosa, ya que siempre me gustaba ver sus reacciones, sobre todo la de Anne, ella siempre conseguía sacarme de quicio. Según nuestros padres se debía a que ella me había copiado y era idéntica a mí. Alice y Emmett eran otro caso, ellos eran los más "tranquilos" por así decirlo, Emmett era muy sobreprotector con Anne y Alice, yo siempre cuidé más a Alice debido a su problema me preocupaba mucho por ella, más de una vez tuve que romper unos cuantos rostros de los chicos del instituto.

—Hermanito, ¿qué planeas hacer para el cumpleaños de mis sobrinas? —me preguntó Anne con interés. Yo suspiré, aún no tenía nada planeado, miles de ideas pero aún no había podido organizar la fiesta.

—No lo sé, quiero que sea la mejor fiesta porque es su primer año de vida —dije emocionado y miré a mi pequeña que se encontraba en mis brazos—. No importa cuánto gaste.

—Es lógico, después de todo hay que celebrar que las han mantenido vivas por un año —dijo Emmett riéndose, yo enarqué una ceja—. Las has alimentado, bañado, cuidado… —siguió diciendo.

—Todo un récord considerando que tus dos peces murieron al segundo día —le siguió el juego Anne, yo les lancé una mirada asesina a ambos. Dejé a mi hija en el suelo y me acerqué a ambos, tomé sus cabezas y las choqué de golpe.

— ¡Dolió! Edward, demonios, siempre lo haces —me chilló Emmett mientras se sobaba, yo reí entre dientes. Anne me lanzo una mirada asesina, mientras se sobaba la cabeza para aliviar el "dolor".

— ¿En que estábamos? Sí, en la fiesta… —dije como si nada, ellos me lazaron una mirada de odio, Alice solo se limitaba a jugar con Phoebe y trataba de que Sophie se dejara cargar.

—Lo principal es el tema, el lugar y el atuendo de estas hermosas princesas; además de eso lo invitados —dijo Alice con entusiasmo.

—Estaba pensando en un tema de hadas, un bosque de invierno sería muy tierno con flores en tonos pasteles como lila, rosa y blanco —nos dijo Anne, Alice asintió.

—La comida es importante, creo que sería un menú colorido, me refiero a que podría ser un pastel de cuatro a cinco pisos o más, dulce que combinen con la decoración, esculturas de hielo —comentó mi hermano en tono profesional.

—Emmett, estás encargado de la comida, tu restaurant es el mejor. Te daré todo lo que necesites —le dije, mi hermano era el mejor cocinero de postre de todo el país.

—Hadas, ese será el tema. La decoración se basará en un bosque de hadas y todo tendrá "Ph" —dijo Alice dando brinquitos—. Debemos comenzar ahora mismo, hay que buscar todo las invitaciones, los recuerdos.

— ¿Dónde sería? —preguntó Anne con inquietud—. Podría ser aquí, me refiero en las afuera de la mansión luego del campo de golf, ese lugar es perfecto y se ambientaría para la ocasión —propuso Anne. Asentí, tenía demasiado espacio que no utilizaba.

—Torres de oro, un castillo, tigres, elefantes, cantantes… lo que sea que quieren a las princesas las tendrán, no me importa tener que comprar Disney —les dije a mis hermanas con todo de autosuficiencia—. Destrocen la maldita tarjeta de crédito, quiero que mis gemelas tenga la mejor fiesta.

—Emmett, te mandaremos el color que deben llevar los dulce, y los pasteles las esculturas de hielo en forma de hada deben ser como mínimo cinco —le dijo Alice.

—Perfecto, comenzaré hoy mismo —dijo Emmett emocionado, le di una tarjeta de crédito y él rio—. Está bien, pero los pasteles serán mi regalo.

Mis hermanas pasaron toda la tarde planeando la fiesta de mis niñas, sabía que no debía preocuparme porque Alice y Anne eran unas expertas en lo que se refería a organizar eventos y más si se trataba de la fiesta de cumpleaños de sus únicas sobrinas.

Cuando el reloj tocó las doce prendí la pequeña vela color rosado, tomé a mis dos hijas en mis brazos, y comencé a tararearles la canción de feliz cumpleaños mientras las acunaba en mi pecho.

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—Soplen la vela mis princesas —les susurré a mis niñas e hice el gesto para que lo imitaran—. Las amo mis tesoros.

Papi, papi —repetían ambas. Yo sonreí y tomé la cámara, ambas habían intentado tomar el pastel y se habían cubierto ellas mismas de este, era una escena realmente tierna.

Luces de diamante, esculturas de hielo, botella champán de quince mil dólares fueron una de las pocas cosas que asombraron en la fiesta de las pequeñas gemelas Cullen, ya que nuestro adorable padre Edward Cullen no se limitó en nada para complacer a sus dulces hijas.

La fiesta de estas niñas sin duda es un tema de qué hablar, no solo por su elegante y clásica decoración que hacía parecer los jardines privados de la mansión Cullen un bosque encantado de cuentos de hadas, sino también las invitaciones que causaron sensación entre los invitados y los medios. Estas consistían en pequeñas estatuas de hadas de porcelana cubiertas en oro, con el símbolo característico de estas niñas: PH.

Los atuendos de Phoebe y Sophie fueron un regalo personalizado de la distinguida diseñadora Elie Saab, la cual fue una de las invitadas a este fabuloso evento. Al igual que el calzado de estas niñas del cual Gucci fue el protagonista.

Entre los invitados más destacados de esta fantástica fiesta tenemos a Suri Cruise la cual es otra pequeña diva del mundo de la moda, las infantas Leonor y Sofía de España, entre muchos otros hijos de celebridades importantes.

Además de un exquisito banquete que según nuestras fuentes consistió en comida italiana y sushi, acompañado del más fino champán para los adultos y los postres que parecían salidos de un cuento hadas.

Pero sin duda lo más sorprendente de todo, fue el regalo del padre: un enorme carrusel para sus dos hijas el cual fue mandado a hacer única y exclusivamente para ellas, no podemos negar que nuestro adorable padre se lució de nuevo.

Regalos, fiestas… no es una novedad en el mundo de las gemelas Cullen pero la pregunta que todos nos hacemos es ¿estuvo la madre de Phoebe y Sophie en la fiesta?


¡Hola a todas! Lamento no haber actualizado antes es que no había tenido tiempo con las clases.

Ahora estoy de vacaciones y prometo que actualizare seguido si el tiempo me lo permite.

Gracias por sus comentarios los aprecio mucho y me encanta saber que les gusta la historia.

Para las que desean saber cuando aparece Bella, lo siento chicas pero tendrán que esperar un poco. Sé que muchas creen que Edward exagera con respecto a las niñas y sus regalos pero recuerden que los famosos son así el mejor ejemplo de ello es Suri Cruise.

IMPORTANTE: SI ALGUIEN QUIERE VER COMO SON LAS COSAS DE LAS FIESTA DE LAS GEMELAS DE FORMA MAS DETALLADA PASENME SU CORREO PARA MANDARLE UNA PEQUEÑO FOLLETO CON IMÁGENES.

Me despido espero sus comentarios aquí está un adelanto del próximo capítulo:

Tome con suavidad la pequeña mano de mi hija que se encontraba llena de cables, era desesperante verla conecta a miles de ellos, su carita hermosa estaba cubierta por una máscara de oxigeno su mejillas estaban bañadas de lagrimas…