Después de tres horas Albert volvió a la normalidad, la inyección que le había puesto Mathew Smith hizo efecto.
Albert se estiró, sintió que alguien estaba por sus pies, miró que era Candy, se incorporó y le dijo: Candy ¿Cuánto tiempo llevamos aquí?
-Tres horas aproximadamente
-Mi tía ha de estar preocupada por mi
-Ya me comuniqué con ella, le dije que no era nada de cuidado. ¿Quiere quedarse toda la noche en el hospital? O le llamo al doctor Smith para que le dé su alta.
-Llama a otro Doctor, no quiero que él me atienda ni que tengas contacto con él.
-Pero él está asignado en esta área, él únicamente le puede dar de alta.
Albert frunció el ceño y le dijo: Entonces me quedaré toda la noche aquí, le escribiré a George dándole indicaciones que me traigan ropa mañana, ¿Tu que harás?
-Me puedo quedar en el sofá lo que resta de la noche para acompañarlo.
Albert la miró y dijo: Ha de estar muy incómodo, aquí entras en la cama, me haré a un lado.
-No se permite dormir con los pacientes.
-Cierra la puerta, para que nadie entre
Candy cerró la puerta con seguro, se acostó a lado de Albert y se volteó.
-Tendremos que compartir la almohada-murmuró Albert
Él se puso atrás de ella en forma de cucharita.
-Espero puedas dormir sintiendo mi respiración.
Él le puso el brazo alrededor de la cintura y la acercó a él. Candy estaba emocionada de que Albert hiciera eso.
Mathew Smith pasó por la habitación y encontró cerrado, se sintió tranquilo como doctor que su paciente tuviera una enfermera particular pero se puso pensativo de que esa enfermera fuera Candy.
Al día siguiente Albert despertó con los cabellos de Candy cerca de su nariz, el aspiró su aroma y se quitó de esa posición cuando su cuerpo empezó a reaccionar por la cercanía con ella, él se puso de pie, abrió la puerta y encontró al chofer de la familia, esperándolo con su ropa, él le dio indicaciones al chofer que pagara la noche de hospitalización y se metió a bañarse, salió vestido y despertó a Candy, le dio un cepillo dental.
-En el baño dejé la pasta dental para que puedas cepillarte.
-Gracias Señor Andrew
-Gracias a ti Candy.
Cuando estaban saliendo del hospital, el doctor Smith se acercó a ellos.
-Señor Andrew lo menos que puede hacer, es dejar a Candy a que vaya a desayunar conmigo.
-Ella desayunará en mi casa, vamos Candy.
La sujetó por el brazo posesivamente y se la llevó a su vehículo, ella le había dado sus datos al doctor la noche anterior mientras Albert estaba bajó el efecto del medicamento.
Albert quedó atascado en medio de un desfile de cierta gente, iban disfrazados del sexo que no les correspondía con banderas multicolores.
-¡No puedo creer!-exclamó exasperado-¡Que orgullo! ¡Ni que orgullo! Exhibiéndose semidesnudos, dando este tipo de espectáculos, son unos depravados, hacer esto delante de los niños.
Candy contestó: Tienen derecho a expresarse, esa bandera que cargan ellos significa que el Dios que dice usted paró el diluvio y les permitió tener ese tipo de relación.
-¿Pero qué estás diciendo Candy? Dios mandó el diluvio por la violencia y la maldad de los hombres eso se lee en Génesis 6 y 7, El arcoíris apareció para recordarle a Dios que ya no nos destruirá con agua, pero será peor, porque ahora nos destruirá con fuego y azufre, Dios destruyó una ciudad completa con fuego y azufre por practicar la inmoralidad sexual, fue Sodoma y Gomorra eso lo encuentras en Génesis 18 y 19, luego en el libro de levíticos en capítulo 18, Dios en sus leyes le advierte al pueblo de Israel que no cometa actos de inmoralidad sexual en el versículo 22 dice:No te echarás con varón como con mujer; es abominación. Y todo esto nos lo recalca en el nuevo testamento en primera de Corintios 6:9 ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,
10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.
-Señor Andrew yo no creo en su Dios y por lo tanto no creo en lo que dice la Biblia.
Albert pensó: Esta es la peor de las incompatibilidades que nos alejan Candy, ciertamente me atraes mucho, pero yo no puedo amar a quien no ama a Dios.
Candy se quedó recordando que en uno de los hogares que le había tocado estar la pareja la había adoptado porque su hijo era como los del desfile en el que estaban atorados, y sabían que por parte de su hijo ya no tendrían nietos, un día ella quiso jugar con su hermano, abrió la puerta de la habitación y lo encontró con su amigo en una forma inadecuada, ella se lo platicó al psicólogo y la cambiaron a otro hogar adoptivo.
Llegaron tarde a la Mansión Andrew, Albert comió rápido y se fue a trabajar, a Candy le tenían ropa en la mansión para que se duchara.
Esa noche Albert no llegó temprano pues ya no quería tener contacto con ella. Llego a buscarla Mathew Smith.
-Hola Candy
-Hola Mathew, no debiste venir.
-Claro que sí, quiero llevarte a cenar.
En el camino Candy iba pensativa.
-¿Qué tienes linda?
-Mathew ¿Tú crees en Dios?
-¿Por qué me haces esa pregunta?
-Por qué como doctor has estudiado mucho.
-Sí creo en Dios Candy, sabes Albert Einstein decía la religión sin la ciencia estaría ciega y la ciencia sin religión estaría coja también, Jhon Lennox es catedrático en la universidad de Oxford, ha escrito varios libros te prestaré algunos para que los leas Candy. Derek Barton premio nobel en química dijo: No hay incompatibilidad alguna entre ciencia y la religión, la ciencia demuestra la existencia de Dios. Sir Isaac Newton, cuando descubrió su ley de la gravedad. El no dijo "Ahora que tengo la ley de la gravedad no necesito a Dios". Lo que hizo fue escribir "Principia Mathematica", el libro más famoso en la historia de la ciencia, que expresa la esperanza de "persuadir al hombre pensante" a creer en Dios. He visto milagros siendo doctor, solamente lo complejo del ADN me convence que Dios existe, ahora veo porque Andrew no se ha animado a enamorarte abiertamente.
-¿A qué se refiere?-preguntó Candy curiosa
-Sé que los Andrew son muy religiosos, Candy el agua y el aceite no se pueden mezclar, Andrew es como el agua y tu como el aceite, el cree en Dios y tú no, ahora entiendo todo.
-¿Es tan grave que sea atea?
-No es eso Candy, si yo quiero una relación formal con alguien, vería que esa persona y yo seamos compatibles, por ejemplo tu y yo tenemos la medicina en común, ambos sabemos los horarios extenuantes, lo que exige un hospital de su personal de servicio médico, si me caso con alguien que no sepa esto querrá que yo le dedique más tiempo y tendríamos problemas, ahorita que he descubierto esto sobre ti, por un lado me alegra porque sé que no eres óptima para Andrew por otro lado sé que debo tenerte paciencia pues no puedo imponerte que compartas mis creencias, ya estoy en edad para casarme, ciertamente me atraes físicamente y quisiera que me des la oportunidad de convivir contigo, conocerte, quizás podemos llegar a un acuerdo y tener una bonita relación, te diré el amor romántico no se me da, lo que puedo decirte es que soy leal y pondría todo de mi parte que para que esto funcione.
-Mathew, aprecio mucho tu sinceridad, pero la verdad es que me he enamorado del señor Andrew.
-Comprendo Candy, pero tampoco estoy urgido, puedo esperarte yo soy muy paciente. Podemos ser amigos.
-Gracias Mathew
Albert llegó a su casa.
-Tía, ¿llevaron a Candy a su departamento?
-No
-¿Por qué? Te dije que llegaría tarde y que mandaras al chofer para que la dejara en su departamento.
-Vino por ella Mathew Smith
Albert apretó los labios.
-¿A qué juegas William? No te decides por Candy pero tampoco quieres que la enamore otro.
-Somos incompatibles, iríamos directo al fracaso.
-Entonces deja que sea feliz con otro.
-¡No puedo cedérsela a otro!, por nadie he sentido tanta atracción.
-¡Ya sabes que no avalo que se burlen de las muchachas!
-Tía ¿tú no comprendes que la deseo?
