Capitulo 6: Sentido de Pertenencia I
Por fin la clase de Transformaciones, que era la última de ese día, había concluido, por lo que Harry se limitó a guardar sus cosas en la mochila con total calma. En ese momento ya tenía más tarea de la que creía poder terminar antes de los días de entrega, y el día había sido en especial agotador, aunque eso le había ayudado a no prestar atención al rubio en las clases que tenían en conjunto, como esa misma.
- ¡No es posible que ya tengamos el doble de tarea que el día de ayer! – se quejó Ron en voz baja guardando apresuradamente sus cosas en su mochila sin orden alguno, deseoso de salir cuento antes de aquel salón - ¡¿Acaso no quieren que hagamos las demás tareas?! –
- Podrías terminar tus deberes si te pones a ello, en lugar de estar jugando ajedrez mágico o cartas explosivas – le riño Hermione mirándolo con reprobación, mientras acomodaba sus las cosas en su mochila, con más orden que su novio.
- No pretendo que se seque mi cerebro, Hermione – le explicó Ron mirándola con una sonrisa burlona – Planeo vivir mi vida lo mejor posible, no oculto entre libros y... –
- Basta los dos – les cortó Harry que ya había terminado de guardar sus libros, y ahora cerraba su mochila – Ron, no estaría de más que de vez en cuando le prestaras más atención a tus deberes, y Hermione, tampoco esta mal que queramos divertirnos en lugar de pasar el resto del día metidos entre libros – y con esa declaración que dejo boquiabiertos a sus dos amigos, salió del aula con paso lento pero decidido.
Draco, que había estado observando de reojo durante todas las clases a Harry, no paso por alto el gesto cansado del moreno, y mucho menos pudo hacer caso omiso a la sensación de agobiamiento que sentía muy tenuemente en Harry, sin embargo, se obligo a permanecer donde estaba, mientras continuaba guardando sus cosas. Sabía que Harry necesitaba estar solo, y que su presencia en esos momentos, no seria bien recibida.
- ¿Nos vamos, Draco? – le preguntó Pansy echándose la mochila al hombro.
- Eh... Si, esta bien – accedió, luchando contra aquella sensación que lo hacía desear ir tras el moreno para asegurarse de que estuviera bien.
Dirigiéndole una última mirada a Weasley y Granger, salió del aula rodeado por Blaise, Pansy, Crabbe y Goyle.
En cuanto salió del aula, Harry se dirigió hacía las puertas del castillo en donde sabía que Remus le estaría esperando, y en cuanto pudo divisarlo, una primera sonrisa afloro en su rostro.
- Harry – le saludó Remus en cuanto lo vio acercarse, y le sonrió con todo el cariño que sentía por aquel joven al que quería como si fuera su hijo, sin embargo, conforme el moreno se acerco, Remus pudo ver la tristeza que empañaba los verdes ojos, al igual que el cansancio de su rostro - ¿Cómo ha ido todo? –
- He tenido días mejores – le respondió a modo de saludo, e intento sonreír para aligerar la tensión del momento.
- Supongo que ya te has topado con Malfoy – inquirió Remus saliendo por las puertas del castillo en dirección al lago, para que pudieran hablar sin problema alguno.
- Si, esta mañana al bajar a desayunar – le respondió Harry caminando a su lado con la mirada fija en el verde pasto.
- ¿Y que ha sucedido? – quiso saber Remus, observándole de reojo para no perder detalle de las expresiones del menor.
- Fue muy extraño – confesó Harry recordando lo sucedido aquella mañana.
- ¿Por qué fue extraño? – le preguntó Remus llegando bajo la sombra del árbol en el que solía sentarse en compañía de los Merodeadores para pasar sus ratos libres cuando estudiaban en Hogwarts.
- Pensé que quizás las cosas seguirían igual al día siguiente – le explicó Harry sentándose en una piedra bajo la sombra del árbol, contemplando con mirada perdida el tranquilo lago, mientras Remus se recargaba en el árbol – Creo que en realidad era que yo esperaba que las cosas siguieran con normalidad, que todo lo sucedido sólo hubiera sido un sueño, sin embargo, conforme bajábamos al Gran Comedor me di cuenta de que no era un sueño, y cuando me lo tope en el hall, no estaba muy seguro de cómo tenia que actuar… Fue él quien rompió el silencio saludándome… -
- ¿Y que paso? – le preguntó Remus al ver que Harry se había quedado en silencio, observando el lago pensativo.
- No fue un hola ni un buenos días – le aclaró Harry apartando la mirada del lago para dirigirla hacía el mago a su lado – Simplemente me llamó por mi nombre a modo de saludo, y fue muy extraño escucharlo dirigirse a mi son ironías o modos hirientes… Yo le respondí de la misma forma, y casi enseguida se marcho al Gran Comedor –
- ¿Qué paso con Ron y Hermione? – le preguntó.
- Yo… Yo no les he dicho nada – confesó Harry volviendo a observar el lago avergonzado – No sé cómo debería decírselos, y la verdad es que temo su reacción… -
- Es normal que sientas miedo, Harry – le aseguró Remus poniéndole una mano sobre el hombro en señal de apoyo.
- Ni siquiera sé si en realidad deseo decirles, Remus – le dijo Harry mirándolo inseguro.
- Pero tarde o temprano se enteraran, y creo que seria peor que lo hicieran por medio de alguien más – le dijo Remus - Además, Harry, no es algo sobre lo que tú tuvieras control alguno. A todos nos ha tomado por sorpresa –
- Después de que Malfoy se fue al Gran Comedor preguntaron, y yo les dije que debido a lo sucedido ayer, Dumbledore nos dio un ultimátum – le explicó Harry.
- ¿Un ultimátum? – repitió Remus observándolo confundido.
- Si, un ultimátum. Que si no nos llevábamos mejor y hacíamos un alto a las hostilidades, nos expulsarían de Hogwarts – le siguió explicando Harry.
- Ya veo. Supongo que de esa forma justificarías el hecho de que de pronto dejaran de pelear y se trataran un poco más – inquirió Remus observando el lago pensativo.
- No se me ocurrió nada más para decirles, y me dio miedo contarles la verdad – le dijo Harry mirando también hacia el lago.
- Pues debes pensar en la forma de decirles, Harry, y cuanto antes mejor – le comentó Remus – Sabes muy bien que los Veela son extremadamente celosos, y hay algo que en ellos se llama Sentido de Pertenencia. Si alguien toca a su pareja de forma que ellos crean intima, o se acercan demasiado, se vuelven agresivos, de hecho, son agresivos con todo aquello que crean un potencial peligro para sus parejas, y si el acercamiento es demasiado marcado, inclusive pueden perder el control sobre si mismos y matar. Si eso sucede, el Ministerio no puede hacer nada, ya que los Veela actúan bajo instinto para proteger a su pareja –
- Estas diciendo… ¿Estas diciendo que si alguien se me acerca de una forma que él crea insinuadora, o con algún otro propósito en mente, Malfoy puede volverse loco de celos y matarle? – le preguntó Harry observándolo atónito. Sabía que los Veela eran terriblemente celosos con sus parejas, pero no a ese grado.
- Si Harry – confirmó Remus viéndolo con seriedad – Y por eso, desde ahora debes tener mucho cuidado con las personas que se te acerquen, a menos que quieras que Malfoy se convierta en un asesino. Esa es la razón por la que creo importante que hables pronto con Ron y Hermione; Ellos son demasiado apegados a ti –
- Fue por eso que Malfoy golpeo a Dean, ¿Verdad? – le preguntó Harry observándolo atentamente.
- No sé muy bien que pasó con el joven Thomas, Harry, sólo que Malfoy lo golpeo muy fuerte y que ahora todavía se encuentra inconsciente en la enfermería – le explicó Remus encogiéndose ligeramente de hombros.
- Él… Bueno, discutimos y me golpeo… Y pues, Hermione me aplico un hechizo para que el morete desapareciera. Ya casi había desaparecido, sin embargo, cuando nos topamos con Malfoy, él lo vio perfectamente y se enfureció; Me agarró de la camisa y me preguntó que quién había sido, pero yo no le respondí, y de pronto, se volteo hacia Dean que venia con nosotros, y lo golpeo con una fuerza y una velocidad asombrosas – le explicó Harry – Eso me dejo asombrado, y cuando lo increpé, él sólo dijo que había sido Dean quien me había golpeado y que se lo merecía. En ese momento no le hallaba sentido a que se comportara de esa forma, pero ahora creo comprender un poco lo ocurrido –
- Era el instinto Veela de Malfoy actuando en defensa de su pareja, osease tú, Harry – le explicó Remus – Un Veela tiene una percepción mucho más aguda en lo que a su pareja se refiere. Puede percatarse de un corte de cabello por mínimo que sea, en una herida muy pequeña en la que nadie repararía, o una herida cubierta por un conjuro, al igual que es capaz de oler si hay otra esencia impregnada en la de su pareja, lo que querría decir que alguien le ha tocado lo suficiente como para que su olor se quedara –
- Eso es un tanto retorcido – comentó Harry con fastidio.
- Pero es como se comportan los Veela. En ese momento a Malfoy le costo un poco más descubrir quien había sido, porque no estaba muy habituado a usar esa percepción, debido a que no te había encontrado, pero con le tiempo le será más fácil, y deberás tener cuidado con eso – le aconsejó Remus – No te digo que ya no permitas que nadie se te acerque, pero ten mucho cuidado en cómo se te acercan o en lo que hacen. Tampoco quiero que pienses que será celoso de por vida; Generalmente, los Veela son celosos porque temen perder a su pareja, y tienden a ser muy celosos cuando de recién encuentran a su pareja, pero conforme se conocen y consiguen el amor de su pareja, van aprendiendo a confiar en ella y en que no se ira, así que los celos disminuyen, sobre todo cuando la unión se lleva acabo –
- La… ¿La unión? – repitió Harry mirando a Remus asustado – Pero eso es… ¡Yo no pienso tener sexo con Malfoy! –
- También debes tener mucho cuidado en ese aspecto, Harry, porque si no se relacionan bien, y trascurre mucho tiempo sin que se lleve acabo la unión, Draco en un arranque de celos podría inclusive forzarte a unirte con él - le siguió explicando Remus con seriedad, sintiéndose mal por no poder hacer algo más para sacar al moreno de aquella situación.
- ¡Genial! – despotricó Harry levantándose furioso - ¡Si no accedo a acostarme con Malfoy, terminara violándome! –
- Aún es muy pronto para pensar en la unión, Harry – le intentó tranquilizar Remus – Hay ciertas reglas que estoy seguro de que Malfoy conoce, y por las cuales no te forzaría a unirte con él, además, los Veela sólo suelen forzar a su pareja cuando sienten que le están perdiendo, porque de común, los Veela son muy cariñosos y atentos con su pareja –
- ¿Cuáles son esas reglas? – quiso saber Harry. Aun estaba furioso, pero en aquel momento pesaba más su curiosidad.
- No son reglas como tales, pero existen como existen en cada ser vivo – le explicó Remus – En su naturaleza esta el amar con devoción a su pareja, y hay un vinculo de magia que les une desde el primer momento en que se conocieron. La mayoría de las parejas de los Veela no pueden sentir ese lazo, pero tú eres un mago muy fuerte y estoy seguro de que debiste notarlo. Es como un pulso de ambas magias al mismo tiempo, y al terminar ese pulso, que en realidad es el reconocimiento de ambas magias entre si, debiste de haberte sentido muy cansado –
Al escuchar eso, Harry recordó lo sucedido en el tren, el cómo durante unas fracciones de segundo sintió su magia y la de Malfoy palpitando al mismo tiempo, antes de que Hermione lo sacara de aquel trance, y después, el cansancio que sintió.
- Si, creo saber a lo que te refieres – convino Harry mirándolo aún pensativo – La primera vez que vi a Malfoy fue en el tren, y en el momento en que nuestras miradas se conectaron, sentí como si su magia y la mía palpitaran juntas, después, cuando Hermione me saco de aquella especie de trance, me sentí muy cansado y mareado –
Remus lo observó detenidamente antes de seguir hablando
- Harry, el que sintieras eso, es la prueba de que la naturaleza Veela de Malfoy te escogió como su pareja, y reconoció tu magia, que impregno con la suya – le explicó – Pero no es sólo eso, también te sentiste cansado porque una magia muy poderosa y antigua que corre por la sangre de los Veela, se impregno al mismo tiempo a la tuya y a la suya uniéndolos. Esta unión es sólo superficial, pero sirve para que él sepa como te sientes, y en donde te encuentras –
- ¡Vaya!, si antes no tenia privacidad, ahora muchísimo menos – masculló Harry molesto ante aquel descubrimiento.
- Es algo que les sirve mucho a los Veela para entender a su pareja, protegerla, y saber donde esta cuando sienten que corre algún peligro – comentó Remus.
- O para que no se les pueda escapar – añadió Harry con acides, aún molesto.
- El punto no es eso, Harry – le recordó Remus con paciencia, sabiendo lo mal que el joven debía sentirse en aquel momento – Ese conjuro antiguo es lo que los limita a tomar por la fuerza a su pareja. Cuando una unión se lleva acabo, y tanto el Veela como la pareja de éste se aman, sus magias al igual que sus espíritus quedan unidos, pero si no es así y se ha forzado la unión, este poder antiguo se romperá porque ya no hay armonía; Como es muy poderoso y ya se ha mezclado en sus magias, si se rompe, matara tanto sus espíritus como sus magias – Harry lo escuchaba atentamente, sin poder terminar de creer en lo que escuchaba – El Veela tiende a ser muy fuerte, así que si esos casos se dan, es posible que sobreviva, sin embargo, tras la muerte de su pareja y la consiguiente revelación de que ha sido él quien le ha matado, enloquecen y se matan. Un Veela ama demasiado a su pareja una vez que la encuentra, y es incapaz de hacerle daño Harry, a menos que pierdan la razón –
Durante algunos segundos Harry no dijo nada. Se sentía mareado y tenia ganas de volver el estomago.
- Esto no es justo, Remus – murmuró dejándose caer de rodillas derrotado, sin saber que hacer, sin saber que decir, y temiendo lo que podría suceder a partir de aquel momento.
Remus tampoco dijo nada, se limitó a hincarse frente a Harry y abrazarlo, sabiendo que el menor necesitaba aquel contacto, que se sentía confundido y asustado ante el caudal de información.
- Tranquilo Harry, aquí estoy para apoyarte, y no te dejare solo hasta que sepa que todo estará bien – le susurró al oído acariciándolo.
Remus se despidió de él para dejarlo pensar en el tranquilo silencio de la soledad, aún cuando todavía había información que debía darle, sin embargo, creyó que por el momento era suficiente. Harry por su parte, se quedó ahí, recargado contra un árbol pensando en todo lo que había sucedido, en todo lo que le habían revelado, y en todo lo que aun faltaba por suceder, y así, sin darse cuenta, y a causa del cansancio y la falta de sueño, se quedo dormido recargado contra el tronco del grueso árbol.
Durmió durante varias horas, sin darse cuenta de que el sol ya se había metido y la oscuridad caía sobre las planicies de la escuela, sumiendo los alrededores del castillo en un manto de oscuridad. Tampoco se percato de que alguien se acercaba con paso firme pero silencioso, deteniéndose a sólo algunos pasos de él contemplándolo con detenimiento.
- ¿Has visto a Harry, Neville? – le peguntó Hermione con fingida tranquilidad, evitando mirar al pelirrojo que se encontraba al otro lado de Neville.
- Ehh... No Hermione, no lo he visto desde que se fue al terminar la clase de Transformaciones – le respondió Neville revolviéndose incomodo. Ahora entendía por lo que Harry pasaba cuando esos dos se peleaban, y él quedaba entre ambos.
- Ya debería haber regresado – masculló Hermione – Es un irresponsable. Dentro de algunos minutos darán el toque de queda y si lo encuentran se meterá en problemas por segunda vez en apenas dos días –
- Deja a Harry en paz, Hermione – le espetó Ron mirándola molesto – Él puede hacer lo que desee cuando desee, no eres su madre –
- Tú no digas nada que eres el menos indicado – le acotó la chica levantándose y apuntándole con un dedo acusador – Deberías ir a buscarlo si te haces llamar su amigo –
- ¡Sólo déjalo en paz!, ¡Quizás quiere pensar un poco!, ¡¿Por qué demonios quieres controlar la vida de todos?! – le retó Ron levantándose también mirándola molesto.
- ¡Yo no quiero controlar la vida de nadie, sólo digo que debería ser más responsable! – se defendió Hermione.
- Creo que voy a ir a por un libro que olvide en mi habitación – murmuró Neville alejándose hacía las escaleras apresuradamente.
Muchos hicieron lo mismo que Neville, sabiendo que a como iban las cosas, se pondrían mucho peor, y sólo Harry tenía la calma y la autoridad para detenerlos y hacerlos ver sus errores para que pudieran hacer las pases. Era una lastima que Harry Potter no estuviera ahí.
Poco a poco comenzó a despertar. Había disfrutado bastante de aquellas horas de sueño que tanto le habían faltado, pero cuando comenzó a abrir los ojos lentamente, se sobresalto no sólo al percatarse de que ya era de noche y se había quedado dormido junto al lago por quien sabe cuantas horas, si no que tampoco llevaba las gafas puestas, sentía la presencia de alguien muy cercas, y algo parecido a una capa le cubría del fresco nocturno.
- Ya comenzaba a pensar que tendría que despertarte – comentó una voz a algunos metros a su derecha, confirmándole que efectivamente había alguien cercas, sin embargo, se sintió ligeramente confundido al reconocer aquella voz.
- Ma… ¿Malfoy? – preguntó dirigiendo su mirada hacía donde provenía la voz, aún cuando supiera que sin las gafas, sólo vería manchones de colores difusos en la oscuridad.
- ¿Esperabas a alguien más? – le preguntó a su vez el rubio, sonriéndole ligeramente al ver el gesto de confusión que permanecía en el rostro moreno.
- En realidad no esperaba a nadie – le respondió Harry tanteando a los alrededores en busca de sus gafas, que seguramente al quedarse dormido, habían terminado cayendo al suelo.
- Aquí las tengo – le dijo Draco levantándose de la piedra en donde había estado sentado observando al Gryffindor dormir, para devolverle las gafas, que acertadamente intuía que era lo que buscaba – Te las quite porque estaban torcidas y amenazaban con caerse –
- Oh… Gracias, Malfoy – murmuró Harry tomando sus gafas y poniéndoselas, agradeciendo que el mundo dejara de ser un manchón molesto y tuviera formas definidas.
Se levanto sacudiéndose y agarrando lo que al sentir sin las gafas, había pensado que era una capa. No se había equivocado, pero no fue eso lo que le asombro, si no el descubrimiento de que aquella capa tenía grabado el escudo de Slytherin.
- Esto… ¿Es tuyo? – preguntó enseñándole la capa, o más específicamente, el escudo grabado en ella.
- Si – le confirmo Draco acercándose y tomando la capa para volver a ponérsela con un movimiento elegante – Pensé que tendrías frio –
- Yo… Si… Gracias… - le dijo no muy seguro, ya que ver a Draco Malfoy actuando con tanta naturalidad y atención hacía con él, era algo a lo que no estaba acostumbrado en lo absoluto.
- Pensé en despertarte, pero como parecía que en verdad estabas disfrutando del sueño, y durante todo el día habías parecido cansado, creí que lo mejor sería dejarte dormir un poco más – le explicó Draco sacudiendo su capa, su voz libre de altanería o frialdad. Simplemente parecía que Draco hablaba con un amigo de la infancia.
Harry no dijo nada. No terminaba de acostumbrarse a tener a Draco actuando de esa forma tan familiar con él, y sabía que habían quedado en que le daría una oportunidad, pero todo aquello le era ajeno y extraño.
- Volvamos al castillo – le propuso Draco – Dentro de pocos minutos darán el toque de queda y nos meteremos en problemas si nos descubren fuera –
Harry sólo asintió, y en silencio, ambos regresaron al castillo. Aquello fue lo más raro que había hecho en toda su vida: Caminar al lado de Draco en tranquilo silencio sin desear matarse el uno al otro.
- Yo… Gracias por la capa y lo de las gafas – le agradeció mientras subían las escaleras hacía el interior del castillo.
- No te preocupes por eso – le respondió Draco con tranquila seriedad.
- ¿Desde hace cuanto estabas ahí? – quiso saber Harry mirándolo de reojo, observando su pálido perfil a la luz de la luna.
- Hmmm, creo que desde hace media hora – respondió Draco pensativo – Sabía que no habías regresado al castillo, y como se oscurecía, decidí venir a ver si estabas bien –
- Lo sabías por esa cosa de los Veela, ¿Verdad? – le preguntó Harry, aunque estaba seguro de que así era.
- Si – le confirmo Draco sin alterar la tranquilidad que había en su rostro y en su tono - ¿Has investigado por cuenta propia sobre eso? –
- No – le confesó Harry mientras entraban al hall, sintiéndose más tranquilo conforme avanzaba la platica – Remus me lo conto hace algunas horas –
- Remus Lupin es un mago muy inteligente y sabe mucho sobre Criaturas Mágicas, no me asombra que sepa más que los demás en cuanto a los Veela – le dijo Draco – A mi me dijeron lo de la Herencia Veela cuando era un niño, y quise buscar información por mi cuenta, pero descubrí que eso es muy difícil si no tienes la ayuda indicada –
- ¿Y ya sabías en ese entonces lo de tu pareja? – quiso saber Harry, aunque la pregunta real habría sido: ¿Y ya sabías en ese entonces que yo era tu pareja?
- No – respondió Draco con sinceridad – Sabía que al cumplir la mayoría de edad la Herencia despertaría en mi y que había una persona destinada a ser mi pareja, pero no sabía quien era. Eso sólo lo sabría hasta que llegara el momento, o era lo que mi padre solía decirme cuando preguntaba al respecto –
- Ya veo – murmuró Harry pensativo, deteniéndose en las escaleras, porque era en donde se separarían para que Draco tomara su camino hacía las mazmorras, y él hacía la torre.
- Bueno, aquí nos despedimos – le dijo Draco, y Harry pudo ver un extraño brillo cruzando sus grises ojos, antes de que el rubio le tomara la mano y besara su dorso con una caballerosidad impropia en él.
Ante aquello, las orejas de Harry se pusieron más rojas que el cabello de todos los Weasley juntos, y sin pensarlo, aparto la mano de entre las del rubio.
- ¡No vuelvas a hacer eso! – le reprendió mirándole avergonzado y a la vez furioso – Dijimos que nos conoceríamos, Malfoy, no que harías cosas raras, sólo nos conoceríamos como dos chicos que van a ser buenos amigos –-
- Tienes razón – convino Draco sonriendo encantado ante el sonrojo y la turbación del moreno – Fue un pequeño impulso que no pude controlar, pero te prometo que intentare controlarlo para la próxima –
- Más te vale – le dijo Harry, y aspirando hondo para calmarse, se volvió hacía los escalones – Buenas noches, Malfoy –
- Buenas noches, Potter – le respondió Draco con tranquila seriedad, y vio a Harry alejarse subiendo los escalones con paso firme y tranquilo.
Sonriendo para sus adentros, aun recordando la calidez y la suave textura del dorso de la mano de Harry en sus labios. También él se dio media vuelta con dirección a las mazmorras, pensando que en verdad aquel gesto le había nacido como un mero impulso que no pudo ni deseo evitar.
- Que cosas más extrañas – murmuro sonriendo veladamente, caminando por el pasillo solitario.
Holas!! Apenas empieza Octubre y ya estoy aquí actualizando. Y sé que es un capitulo corto, pero todo tiene su porque, así que sean pacientes por favor n.n
Quería actualizar antes, pero por desgracia he andado algo delicada de salud (Las presiones no dejan nada bueno -.-), y para acabar, mi word me esta dando muchos problemas y a cada rato se traba, lo que ocasiona que pierda la información T.T Además que para poder sacar el archivo para subirlo, word nada más no me dejaba abrirlo T.T (¿Alguien no quiere regalarme una computadora que si sirva? T.T)
Sobre el siguiente capitulo, aún no he podido comenzar a escribirlo, y por cuestiones de fuerza mayor, quizas no alcance a tenerlo para el siguiente mes, aunque prometo hacer todo lo posible -.-
Muchas gracias a todos aquellos que leen y se toman su tiempo para dejarme comentarios Eso me ayuda a mejorar cada vez más la historia! Ya los dejo porque aún tengo que actualizar Por Ti, y seguir escribiendo ahorita que tengo unas horas libres. Saludos!! n.n
