Bueno estoy aquí otra vez, con un capítulo más, creo que algunos ya saben quién es la persona que llamó a la puerta (lo digo por ti XD). Los personajes no me pertenecen y sin más que decir los dejo con el capítulo.


CAPÍTULO 6

MEJOR UNA QUE NO DOS VISITAS

Los pensamientos de Remy se vieron dispersados por los toques en la puerta y calló, golpeándose mentalmente por lo que estaba a punto de decir, pero es que en su cabeza aún se repetía aquella palabra "hermosa". ¡Se ha vuelta vuelto loco!

–Señorito ha llegado un paquete de la óptica a nombre de la señorita Tootie–dijo el mayordomo interrumpiendo sus pensamientos.

–¿Aquí? –preguntó intrigado a lo que el mayordomo volvió a reafirmar.

–Les di tu dirección, no quería dejar la mía porque si mi hermana recibía por casualidad el paquete lo más probable es que ella quisiera quedárselos. Además, no quisiera que las tuvieras que volver a comprar, ya me has comprado muchas cosas, no quisiera seguir debiéndote más de lo que ya te debo–terminó de decir en un tono triste que no pasó desapercibido por el chico, que trató de hacer que ella se olvidase del tema y se centrase en otra cosa.

–Pruébatelas–dijo y ella asintió, entonces su móvil vibró tomando toda su atención, acababa de recibir un mensaje, su plan comenzaba a tomar forma, pensaba al ver la espalda de la chica.

Cuando la pelinegra terminó de ponérselas el chico pudo notar que ella era poseedora de unos preciosos orbes violetas, que iluminaban su delicado rostro, logrando que otra vez el rubio sintiera como su ritmo cardiaco se aceleraba. Pero que nuevamente se viera interrumpido por otro toque en la puerta que volvió a despejar sus pensamientos.

–Señorito, alguien desea verle–dijo el mismo mayordomo que antes había entrado.

–¿Quién es? –preguntó el chico sin imaginarse de quien podría tratarse el misterioso invitado.

–Es una hermosa señorita, me dijo que su nombre era Trixie, dijo que era una amiga suya–informó.

Cuando el blondo escuchó ese nombre sonrió para sus adentros, parecía que los celos de la chica más guapa de la escuela ya comenzaban a actuar. El ratón de biblioteca era muy efectivo para hacer tambalear el ego de la azabache.

Tootie al oír aquel nombre sintió enfadada, no es que odiara a la pelinegra, pero ella era tan superficial y había lastimado tanto a Timmy que le tenía un ligero rencor, ella había hecho sufrir mucho a su castaño.

Todavía recordaba todas las veces que había visto al chico de gorra rosa derramar lágrimas por su causa, y aun así el seguía detrás de ella, como ella lo hacía con él. Tan solo al recordar el rostro del chico un pinchazo atravesó su corazón, tenía muchas ganas de verlo, pero sabía que no debía.

La popular pelinegra entró a la habitación como si fuera su propia casa, pero quedó en shock cuando notó, el gran cambio que se había producido en la otra pelinegra.

– ¡Que es esto! ¡Remy! –exclamó con un potente chillido que dejó casi sordo a todos los presentes.

. . . .

Los tres se habían quedado en silencio, sin saber qué hacer ni decir, hasta que Cosmo oportunamente decidió intervenir.

–Parece que tendrás que pedir otro deseo–dijo él sin la menor preocupación ni notar la situación que hasta el bebé mágico conocía, por lo que recibió un codazo de Wanda para que se callara, pero él solo se quejó sin comprender nada. Que supiera, no había dicho nada malo.

Timmy no lo entendía, solo quería volver en el tiempo y reparar el tremendo error que había cometido con Tootie, quería volver a tenerla en su vida, como ¿amiga, acosadora? No lo sabía, pero quería volver a tenerla cerca. En verdad odiaba verla cerca de Remy, ya que sentía como su pecho se oprimiría y su sangre hervía cuando los veía juntos, y solo habían sido un par de veces, se estaba volviendo loco.

Hasta ahora no se había dado cuenta, pero Tootie estaba con él cuando más lo necesitaba, siempre dispuesta a dar su hombro para que él llorase o darle un abrazo para animarlo, sabía que palabras eran las necesarias para calmarlo.

–Creo que es por las reglas–dijo Wanda en tono triste. –Lo más posible es que Tootie esté enamorada de Remy, como lo que pasó cuando pediste un hermano mayor y ella se enamoró de él y por eso no podíamos hacerlo desaparecer–terminó de decir ella.

Él había querido que Tootie despareciera de su vida, que lo dejara en paz, pero que ahora que ella ya no se encontraba a su lado sentía un enorme vacío en su pecho y no entendía por qué. No le gustaba pensar que ella pudiera enamorarse de alguien tan superficial como el Cajallena, conocía a la perfección el horrible carácter del blondo y Tootie era demasiado dulce como para caer enamorada de él. Tenía que hacer algo para volver a tenerla consigo, tenía que disculparse con ella.

Esta vez no pararía hasta conseguirlo, por muy difícil que le pareciera y por mucho que ella lo evadiera, lo lograría, como que su nombre era Timmy Turner.

–Deseo ir a donde está Tootie–dijo Timmy ya más calmado, pero totalmente decidido y firme.

Sus padrinos se dispusieron a cumplir su deseo, esta vez Wanda esperaba que todo saliera favorable para su ahijado.

Cuando se materializaron en la mansión Cajallena Timmy casi entra en un ataque de ira, se iba a ir indignado cuando al fondo del pasillo escuchó la voz de la pelinegra. "¡Suéltame, ah!".

–¡Tottie! –dijo Timmy exaltado al escucharla y salió corriendo en su busca.

Cuando entró en la habitación sus ojos no creía lo que veían, ni en sus más locos sueños esperaba ver a Tootie y Trixie peleándose mientras Remy trataba de separarlas, sin perder un segundo más y casi sin pensarlo, actuando casi por instinto el castaño se dirigió hacia su pelinegra y la tomó en sus brazos para que no siguiera con aquella pelea.

En el momento que la pelinegra notó aquellos brazos y su corazón latió como desbocado notó que solo podían pertenecer a su castaño.

–¡Timmy! –dijo ella en un tono de sorpresa pero que detonaba alegría, cuanto había ansiado verlo.

Trixie se sentía muy indignada, primero Remy y ahora Timmy, ya no lo aguantaba, por su orgullo tenía que salir de allí "¡Me voy!" dijo enfada, y se marchó sin que nadie la detuviera.

Cuando Timmy se fijó mejor en la pelinegra pudo notar otra vez aquellos ojos violetas, que una vez por casualidad de la vida pudo vislumbrar cuando por su culpa le rompió sus gafas. Iba a acariciar un de sus mejillas, pero el blondo actuó rápidamente y apartó a Tootie de los brazos del castaño logrando que el sentimiento de vacío volviera.

–¡No toques a mi novia! –advirtió Remy con fiereza no solo sorprendiendo a Timmy sino a la propia Tootie. –Tenemos que irnos, ven–dijo casi arrastrándola sin que ella pudiera evitarlo. Veía como la cara de Timmy desaparecía de su vista mientras subía a la limusina del blondo y comenzaba a avanzar.


Hola, no sé si hoy o mañana publicaré el próximo capítulo, ya que tengo la mitad, intentaré ser rápida, espero saber que les parce mi fic, y gracias a todos por leerlo. :D