Hola! He vuelto. Al fin libre de exámenes. Ya estoy aquí con más Faes y más movidas. Os dejo que leáis y espero poder subir pronto.
Voy conduciendo hacia el Dal. Tamsin mira por la ventanilla bajada y mueve su mano con el viento.
- Mira, rubita, se pone el sol –digo.
La Valquiria mira hacia el horizonte.
- Se esconde muy despacio –comenta –Me gusta mucho la noche, más que el día.
Como Soul Keeper, soy un Fae de la noche. Es el momento de mayor esplendor de mis poderes y como consecuente, tengo algo de control sobre la luna.
- ¡La luna! –exclama Tamsin –¿Cómo…?
Sonrío. Ella me mira y me da un suave puñetazo en el brazo.
- Tienes muchos poderes.
- Los tengo pero no los tengo.
- Me confundes.
- Tranquila, rubita, algún día me entenderás.
No dice nada. Llegamos al Dal Riata y aparco junto a la entrada. Está lleno como casi siempre a la caída del sol. Por ahora no veo a Dyson pero Tamsin saluda a alguien y…mi mala cara se pone en modo on.
- Voy a hablar con Dyson, ahora vuelvo.
Gruño y suspiró pero ella ya se ha ido. Voy a sentarme en la barra. Apoyo los brazos en la dura piedra y pongo la cabeza encima de ellos.
- ¿Un mal día, Lena? –pregunta Trick.
- Rey sangriento, hola –sonrío sin ganas –Pues sí. Me dejo la piel por el anillo y ella se va con…el Lobo.
- Hablas de Tamsin ¿verdad?
- La misma.
- ¿Otra Valquiria más? ¿Qué tendrán?
- No, ella es especial.
- La última vez que te vi, estabas con una Valquiria y, ahora…la pequeña Tamsin.
- Puede que me guste un poco pero…es solo por el interés de Kenzi y Hale.
- A mí no puedes engañarme, Lena, te conozco desde que te sentabas en uno de estos taburetes de un salto y te columpiabas sobre él comiendo caramelos.
- Lo sé. Me acuerdo de lo pequeña que era cuando te conocí…en realidad, tenía menos de un año y no me acuerdo.
- Pues si te has enamorado de Tamsin, lo dices. No pasa nada.
- Ya sabes lo que pasa, Trick, no quiero esto pero no puedo evitarlo.
- Te entiendo.
- Ella quiere al Lobo.
- ¿Dyson? ¡No! Él está enamorado de Bo y ella…Hola, Tamsin.
- Hola, Trick –la Valquiria se sienta junto a mí –Una cerveza, por favor.
- ¿Tú quieres algo, Lena? –pregunta el Rey Sangriento.
- Sí, un vodka con soda.
Tamsin pone la mano sobre la barra y le da vueltas al anillo con alas. Sonríe.
- Me gusta mucho –dice cuando se da cuenta de que la miro –Es muy bonito y te agradezco mucho que lo hayas hecho para mí. ¿Me cuentas cómo lo has hecho?
- No –sonrío –Sería demasiado.
- Por favor –insiste –Soy una Valquiria, lo soportaré.
Después de un rato insistiéndome, Tamsin consigue convencerme. Le cuento todo, absolutamente todo. Estoy tan metida en la historia que no me doy cuenta de que ella llora. Paro. La Valquiria me mira, se abalanza sobre mí y me abraza.
- Gracias –susurra.
- No es para tanto. Suena peor de lo que es.
- Gracias.
Me separo de ella antes de que me estruje como si fuera una esponja. Tan solo a dos centímetros de ella, mi corazón palpita demasiado rápido. Salvaje e incontrolable. Tamsin se acerca más y más hasta que nuestros labios se juntan. En seguida se aparta pero yo disfruto del aire que nos separa un segundo más.
- Lo siento –dice –Yo…un impulso. Kenzi lo decía siempre. Tamsin eres demasiado impulsiva.
- Tranquila, no pasa nada. Un beso es…
Ese beso ni yo puedo definirlo. Tan solo dos milésimas de segundo han podido acabar con todas las palabras que he aprendido a lo largo de mi vida, confundir mis neuronas y remover mis deseos no desvelados como en la canción de Muse.
- Voy…tengo que… -no sé qué excusa inventarme –Estaré fuera.
Tamsin agacha la cabeza y juguetea con el anillo. Salgo a la puerta y respiro hondo. El aire se condensa. La noche ha traído con ella a su amigo el frío y no me molesta. Solo pienso en ese segundo en el que los suaves labios de la Valquiria tocaron los míos. Trick tenía razón. Estoy tan enamorada de Tamsin que me arrancaría el corazón si ella me lo pidiese. Sin pensarlo, sin dudarlo, sin comprenderlo. Es hora de que haga algo.
Vuelvo a entrar con paso decidido pero me freno en seco cuando veo a…Dyson. Cada vez me cae peor.
- Lena, has dejado a Tamsin sola –dice riendo –No te puedo oler pero si te oigo.
- Lo que tú digas, Dyson –paso de él y me siento.
Alargo la mano y cojo mi vaso que está junto a su brazo. Me da la espalda y se pone a mirar a Tamsin.
- ¿Qué ha pasado con la chica con la que estabas? –le pregunta la rubia.
- Está allí –responde.
- ¿Y tú qué haces aquí?
Me están dando ganas de aplaudirle a Tamsin y sacar un cartel en el que ponga "Fan nº1". Dyson por fin capta el mensaje y se va. La Valquiria me mira y sonríe.
- La pobre chica se iba a sentir mal –dice.
Sonrío. Ella abre la boca para decir algo pero permanece en silencio. Camufla su intención de hablar con un fingido bostezo. Vuelvo a sonreír. ¿Qué me pasa? No he sonreído tanto desde que era niña. Lo sé, sé qué demonios me pasa. Tamsin, eso es. Ella me hace sentir bien y tengo miedo de admitirlo, pero es todo lo que siempre he soñado, lo que he necesitado.
- Bo me ha llamado –Trick se apoya en la barra –Quiere que os vayáis a casa ahora. Dice que es tarde y Tamsin tiene que dormir bien para entrenar y traer a Kenzi de vuelta.
- Solo son las dos –se queja la Valquiria.
- Es lo que me ha dicho –Trick va a coger una botella.
- No importa, vamos –digo –Te llevo a casa.
El camino de vuelta es tan silencioso como la hora que hemos pasado Tamsin y yo hasta que Trick nos ha avisado. Ella mira por la ventana y yo miro la carretera. Me dan ganas de usar mis poderes de Telépata y leerle el pensamiento pero enciendo la radio para no hacerlo. ¡Mierda! Ahí está, la canción de Muse recordándome todo lo que quiero hacer con la rubia. "Quiero satisfacer los deseos no revelados en tu corazón". "Undisclosed desires" es como un eco en mi cabeza.
Por fin llegamos a casa y la sangre caliente de mi cuerpo vuelve a templarse. Al entrar, Bo espera sentada en el sofá y Lauren está apoyada en ella.
- Iba a llamar a la policía –exagera la Súcubo –Ya era hora de que volvieseis. ¿Qué habéis estado haciendo?
- Nada –respondemos las dos a la vez.
Cada una mira hacia un lado.
- ¿Qué os pasa? –pregunta mi hermana.
- Nada –volvemos a decir a la vez.
- Que raritas estáis –Bo se encoge de hombros –Tamsin, a la cama.
- No eres mi madre –la Valquiria se va protestando –No quiero irme a la cama. No tengo sueño.
- Asegúrate de que se acuesta –me ordena Bo.
- ¿Por qué no vas tú? –me quejo.
- Porque estoy aquí muy a gusto.
La miro mal pero ella estrecha a Lauren entre sus brazos y mi hermana sonríe. Suspiro y subo las escaleras sin gana. Voy arrastrando los pies por la buhardilla donde hay dos camas.
- ¿Quién duerme ahí? –le pregunto a Tamsin.
- Kenzi –responde tumbándose en su cama –Me siento muy sola aquí arriba sin ella. Me contaba historias locas antes de que me durmiese.
- Parece una tía genial –digo.
- Lo es y por eso tengo que hacer que vuelva. La echo mucho de menos.
- Haremos que vuelva.
- ¿Cuándo?
- Cuando estés lista.
- ¿Y cuándo será eso?
- Aún no lo sé.
- Espero que sea pronto.
- Seguro que sí.
- Sabes, Lena, me gusta estar contigo.
- Y a mi estar contigo, rubita.
Por segunda vez en una noche, Tamsin me besa pero esta vez dura más de un segundo. Nuestros labios se funden. Podría divagar de sensación en sensación sin parar. Mis labios se apoderan de los suyos, los acarician hasta que con pequeños mordiscos hago que se estremezca. En un instante me alejo para mirarla y sonreír hasta que ella me vuelve a besar. Su lengua juega con la mía, baila con ella mientras su mano se pierde por mi cabello y las mías se pierden en su espalda y su cintura. Beso su cuello y su cuerpo se pega al mío, se eleva. No puedo, ahora no. Me separo de la Valquiria y, de un salto, mis pies tocan el suelo de la habitación.
- Lo siento.
Desaparezco como un Rabisu, con una nube de polvo, y aparezco en la nueva casa de Lauren. Me dejo caer en el sofá. Inspiro hondo. Duele pero no podía hacerlo, no en ese momento. Seguramente Tamsin me odie más que nunca pero ella no está preparada. Aún no. Debería decirle que si lo hacemos…voy a explicárselo.
Vuelvo a aparecer en la buhardilla pero todo está oscuro. La Valquiria no está. Bajo sin hacer ruido. Oigo a Bo en su cuarto, no está sola. ¿Otra vez con mi hermana? No, un momento, no es Lauren. La Súcubo estrecha a Tamsin entre sus brazos, consolándola. Ella llora y mi corazón hace "crash", varias veces. Bo me ha visto y me mira con cara de asesina. Agacho la cabeza y vuelvo a desaparecer.
- ¿Qué has hecho? –me pregunta Lauren enfadada al llegar a casa.
- Di mejor qué no he hecho. Lo único que sé con seguridad es que acabo de desintegrar toda esperanza de que Kenzi y Hale vuelvan.
Espero que os haya gustado. Dejad reviews y si no, me cargo a Tamsin...ES BROMA! Es mi personaje favorito, jamás le haría eso...o sí. Comentad si queréis y nos vemos pronto :)
