BUENO DEBO DECIR QUE USARE LOS PERSONAJES DE LA SAGA DE HARRY POTTER LOS CUALES SON PROPIEDAD DE J.K.R. Y CREO QUE TAMBIEN DE LA WB Y SON SOLO ELLOS LOS QUE GANAN MUCHO DINERO, AQUÍ UNICAMENTE PARTICIPAMOS CON EL AFAN DE SACAR UN POCO DE IMAGINACIÓN Y DE ESTRESS DE LA VIDA DIARIA. Además debo de disculparme por estar tantísimo tiempo sin escribir pero fueron motivos de fuerza mayor y falta de inspiración no sabía cómo seguir adelante con la historia.

CAPITULO 6.

NUEVAMENTE ALGUIEN QUIERE LASTIMARNOS.

Después De haber estado en casa de la familia de Harry los cuatro chiscos volvieron a su vida normal con la promesa de regresar a visitar a Petunia y Duddley.

Harry fue muy bien recibido en la Madriguera como siempre, también regreso al trabajo en el ministerio ya mucho más calmado, pudo ponerse al corriente en su trabajo.

Estaba dentro de su oficina revisando algunos papeles de una misión que había sido un fiasco ya que se realizó bajo datos falsos, cuando entró Ron, cerró la puerta con un golpe y quedó de frente a su cuñado viéndolo furioso, Harry levanto la mirada de los documentos que leía y viendo a Ron espero a que éste le explicara que sucedía.

— ¡Demonios Harry! ¿Cómo se te ocurrió decirle a Hermione que podíamos casarnos al mismo tiempo? —Ron casi le escupía en la cara las palabras.

— ¿Yo? ¿Cuándo le dije eso? No he hablado para nada con Hermione ni de la fecha, ni de los preparativos, ¡mucho menos le dije algo sobre una boda doble! ¿Quién te dijo que yo…? —respondió apresuradamente Harry interrumpiéndose abruptamente en lo que decía porque en ese momento entraba una Hermione acalorada y agitada.

— ¡Ronald!, ¡No te atrevas a reclamarle a Harry! ¡Él no me dijo nada! Por favor. —Hermione veía azorada a su novio y volteo un tanto, turbada y con una coloración rojiza en las mejillas que demostraban su vergüenza ante su amigo.

— ¿Cómo? Pero tú me dijiste que Harry… —Empezó a hablar Ron pero con un movimiento de la mano Hermione lo hizo callar y comenzó a explicarle a Harry que los observaba entre preocupado y divertido por las actitudes de sus amigos, que si bien siempre habían peleado, él nunca se había acostumbrado a esa forma de llevarse de los dos.

— Yo dije que si Harry sugiriera que se realizara una boda doble sería muy romántico pero que…, y en ese momento saliste corriendo hacia aquí y no me dejaste terminar —Volteó a ver a su amigos que comenzaba a sonreír por las caras que hacía Ron — Pero que… Eso haría que ninguna de las dos parejas, tengan protagonismo y eso en una boda no me parece adecuado además de que nosotros queremos una boda más sencilla de lo que la de ustedes será.

— Hermione, tu sabes que nosotros queríamos una boda sencilla, pero con los puestos que Ginny y yo desempeñamos sería una grosería no invitar a los funcionarios del ministerio —Respondió Harry medio justificando la boda con ochocientos invitados que hasta el momento componían la lista que estaban realizando entre Ginny, Molly (mamá de Ginny) y Arthur (papá de Ginny).

— No te preocupes compañero, nosotros comprendemos lo que significa que el doblemente héroe del mundo mágico se case, y ni se diga de la mejor buscadora de la selección nacional de Quiddich de Inglaterra, que ha llevado al equipo a ser campeón en los últimos dos mundiales. —Dijo Ron, girando los ojos mientras hablaba, y sonriendo ante la mirada de incomodidad de su amigo.

—Hazme favor de dejar de burlarte de mí, sabes bien que no me importa lo que la gente diga u opine pero ya ves que tus papás opinan diferente y la sencilla boda que queríamos Ginny y yo se ha convertido en un gran evento social.

La conversación se vio interrumpida por la llegada de un emisario del Ministro de magia.

—Señor Potter, disculpe que lo interrumpa, pero el señor Ministro pide que acuda usted inmediatamente a su oficina; al parecer sucede algo urgente, y es necesaria su comparecencia y también el señor Weasley.

Hermione los miraba un poco nerviosa ante las palabras del emisario, lo que más sorprendió a los tres muchachos es que el Ministro hubiese mandado a un propio y no simplemente un memorándum como era la forma habitual de intercomunicación en los diferentes departamentos del ministerio.

—Hermione, hablamos después de todo esto, ¿Te parece bien? —dijo Harry mientras salía junto con Ron de su oficina para dirigirse inmediatamente a la oficina de Kingsley el Ministro de magia; a lo que ella simplemente asintió con una cara de preocupación que les hizo entender a ambos amigos que los esperaría en la oficina hasta saber si pasaba algo importante.

Ambos chicos llegaron rápidamente a la oficina de Kingsley, en don la secretaria de éste al verlos les indico que pasaran que los estaban esperando, Harry hizo el ademan de tocar a la puerta pero ésta se abrió antes de él legase a tocar.

— ¡Muchachos adelante!, los estábamos esperando, por favor cierren la puerta, tenemos que hablar de algo muy importante; Harry, Ron alguno use el muffliato por favor necesitamos privacidad absoluta —dijo el Ministro, a lo que Ron actuó inmediatamente, y el hechizo fue realizado inmediatamente y se acercaron ambos al escritorio donde había unos documentos que al parecer los presentes a la reunión estaban observando, los que ahí se encontraban eran Arthur Weasley quien se encargaba de la seguridad Muggle, Bill Weasley encargado de la brigada anti hechizos del ministerio, puesto que tomó dejando a los duendes del banco mágico después de la guerra, Charlie Weasley quien ahora era jefe de la regulación protección y cuidados de las criaturas mágicas peligrosas, también en su puesto después de la guerra y por supuesto el Ministro de magia Kingsley Shacklebolt, sorprendió mucho a los dos chicos que se encontraran todos reunidos no era nada común eso.

Todos los observaban un poco nerviosos, se veía que la noticia que había ahí solo ellos dos la desconocían así que mejor era esperar a que ellos fueran los primeros en hablar.

—Bien, bien ya que estaos todos los interesados aquí… ¿Dónde están la señorita Hermione Granger y la señorita Weasley? —Preguntó Kingsley.

—Hermione estaba con nosotros en la oficina de Harry pero el propio no dijo que ella también era convocada por eso se quedó ahí esperándonos —respondió rápidamente Ron.

El ministro Hizo una mueca de ineptitud a lo que Rin procedió inmediatamente a abrir la puerta que había cerrado para que él ministro pudiese preguntar por los propios que había enviado en busca de Hermione y Ginny.

— ¿Dónde están los hombres que he enviado por las Señoritas Hermione Granger y Ginevra Weasley? —dijo molesto a lo que dos hombres respondieron inmediatamente como siendo los aludidos.

—Perdone señor es que nos entretuvimos con la misión anterior en un minuto salimos en busca de ellas —dijo uno de ellos inmediatamente.

— ¡No señores! Tómense el tiempo que gusten, es más ¿Gustan unas pastas y te? —dijo sarcásticamente Kingsley — ¡¿Tiene alguna importancia que les haya dicho a ustedes que era urgente que estuviesen aquí lo más pronto posible todos los que convoque! O quizá piensan que solo estaba bromeando, y que aquí cuando se dice inmediatamente es simplemente por jugar y molestarlos a ustedes y distraerlos de sus obligaciones, ¿Cuál de las dos cosas opinan que pueda ser una orden mía?

Los aludidos trataban de disculparse mientras se dirigían a la salida de la oficina para poder llevar a cabo la encomienda del ministro, pero Harry intervino deteniéndolos.

—Señor ministro, si usted quiere nosotros podemos llamarlas sin necesidad de que nadie salga y ellas estarán aquí en unos minutos.

—Bien Harry, si pueden hacerme el favor, necesito tenerlos a todos reunidos aquí para decirles lo que está sucediendo, solo no se retrasen mucho por favor.

—No señor ministro, no tenemos que salir de aquí y fácilmente podremos hablarle a las muchachas ¿verdad Ron?

—Sí por supuesto, —respondió el aludido.

Hermione llegó inmediatamente, y Ginny no tardó más de 5 minutos en entrar por la puerta de la oficina de Kingsley, a lo que todos se sorprendieron ya que no vieron que los muchachos hicieran ningún llamado. Ante la sorpresa de todos Harry explicó.

—Cuando estábamos en el colegio, Hermione ideó una forma de comunicarse entre los integrantes del E. D., de manera que nadie más que los que lo conformábamos pudiésemos saber que éramos convocado y donde, esto es por medio de unos galeones falsos; Nosotros hemos mejorado esa técnica y ahora nos comunicamos por medio de unas pulseras que cada uno de nosotros llevamos puestas, están coordinadas de manera de que Ron puede recibir mensajes de Hermione, Ginny míos y así cada uno de nosotros puede comunicarse con los otros tres, claro está que nunca nos quitamos las esclavas y si por alguna razón alguna es olvidada o se cae o nos es quitada a la fuerza los demás somos alertados inmediatamente, de manera que sabemos en donde estaba el dueño al momento de que se le calló o que le fue arrebatada, de esa manera, podemos estar en el lugar, en el momento en que sea requerido y así nunca estará solo ninguno ni desprotegido.

Mientras Harry decía todo esto, se acercaba a Ginny que había saludado a todos con un movimiento de cabeza para no interrumpir la explicación de Harry, mientras todos mostraban unas esclavas muy bonitas sencillas y grabadas con el nombre de cada uno de los propietarios.

—Muy ingenioso Potter —dijo Kingsley, —Ahora a lo que nos interesa en este momento, por favor Ron serías tan amable —dijo el ministro mientras señalaba las puertas de su oficina.

Ron interpreto bien lo que el Ministro quería decirle y cerrando las puertas realizó el encantamiento muffliato y dándose la vuelta se acercó al escritorio alrededor del cual ya estaban los demás.

—Bien ya que están todos los que debíamos estar y bien venidas señoritas, perdonen la forma de convocar a todos pero es muy importante lo que tengo que comunicarles…

—Kingsley por favor, déjate de tantos rodeos que ya lograste ponernos nerviosos a todos. —Dijo el señor Weasley muy serio.

—Bien ha llegado al ministerio unas cartas en las cuales les amenazan a ustedes de forma directa, miren —diciendo esto le entregó a cada uno de los interesados una carta, incluyendo una para Ginny y una para Hermione.

Todas decían más o menos lo mismo como si las hubiesen copiado una y otra y solo le cambiaran los nombres, en la de Bill también amenazaban a su esposa y a su pequeña hija Victoria, así como en la de Arthur a la señora Weasley, en la de George a Ángela, en la de Persi a quien amenazaban era Penélope, inclusive en la de Charlie había una amenaza hacia una chica que ahora estaba saliendo con él; pero extrañamente en la de Ron, Harry, Hermione y Ginny no incluían a nadie más, eso no pasó inadvertido para ninguno de ellos. Pero no comentaron nada, los cuatro esperaron a encontrarse solos.

Una vez que todos hubiesen terminado de leer sus cartas, voltearon a ver al ministro sin que nadie pronunciase ni una sola palabra, esperando a que él dijera algo más.

Aparentemente él comprendió las miradas de todos porque sentándose en su lugar comenzó a explicarles como era que él tenía esas cartas y porque ellos no las recibieron personalmente.

—Bien, espero que no piensen que hemos estado inmiscuyéndonos en sus vidas privadas y abriendo su correspondencia, en realidad estas cartas fueron decomisadas junto con otras cosas que se encontraron en una pocilga, Harry ¿recuerdas la falsa alarma que recibió tu cuartel hace aproximadamente un mes?, después se decidió que debería ser atendida por el departamento de Arthur, y así sucesivamente cada uno de ustedes fue interviniendo en el mismo caso —todos asintieron con la cabeza y esperaron a que el ministro siguiera con su explicación.

—También Ginny y Hermione tuvieron que ver con éste caso, de forma indirecta claro está pero cada una de ustedes si recuerdan bien, Hermione tubo que descodificar algunos documentos que se encontraban ahí, de los cuales tengo entendido muchos estaban en lenguajes antiguos y olvidados de los cuales no se encuentran muchos libros, por lo que ella debió realizar investigaciones y creo que está escribiendo un libro con respecto a éste tema ¿No es así? —preguntó Kingsley a Hermione la cual asintió con la cabeza y se abrazó a Ron.

—Ginny —continuó Kingsley — A ti te correspondió el tener que acudir ahí a entrevistar a algunas de las personas que viven alrededor de la dirección de donde se encontró el dragón que ocultaban ahí aparentemente como mascota —dijo él, a lo que todos asintieron.

—Los únicos que no tienen nada que ver con la investigación son ustedes, —dijo el Ministro dirigiéndose a George, Persi y Charlie —eso nos hace suponer que, la venganza es contra la familia Weasley, no contra la gente que pudo haber investigado esa llamada anónima, también suponemos que, no se esperaban que nosotros llegáramos en ese momento, creo yo que más bien esas cartas habrían sido entregadas a cada uno de los destinatarios y al irrumpir en ese lugar como li hicimos impedimos que continuaran con su plan ya establecido.

—Entonces —comenzó a hablar Harry —debemos tener mucho cuidado y volver revisar el lugar de la llamada anónima en la cual nos dijeron que fuera el escuadrón de aurores porque ahí habitaba un mago tenebroso, aunque no lo creímos realmente, pues tratamos de no tomarnos a la ligera ninguna llamada, por lo que pudiese ocurrir, pero si mal no recuerdo al llegar nos encontramos con que ese lugar había sido abandonado precipitadamente, y que al parecer ahí había vivido alguien que no tenía ninguna higiene, había muchísima basura en toda la casa y en todas las habitaciones y también olía horrible, a basura, estiércol y comida podrida. Pero no recuerdo haber visto documentos.

—En realidad, encontramos todos los documentos a los que me he referido en una habitación oculta, me imagino que la paso por alto el escuadrón de aurores por que se encontraba resguardad por el dragón —dijo Charlie —no creo que hayan podido acercarse mucho con ese animal ahí.

—Y también —dijo Bill —había varios maleficios muy al estilo de las antiguas pirámides de Egipto, y fue por eso que intervine yo, bueno mi departamento casi completo porque en algunos casos se necesitaban más de 6 magos para poder terminar con las maldiciones que había en ese lugar.

—Con todo eso ¿No s ele notifico al departamento de aurores? Obviamente se trataba de un caso de algún mago obscuro como bien había dicho en la misiva anónima. —dijo Ron que se encontraba abrazando a Hermione que se encontraba muy inquieta y pensando en todo lo que le faltaba por traducir y que debería hacerlo en cuanto saliera de esa oficina, no le daría más tiempo.

—Disculpa Kingsley, —preguntó Ginny que ahora era abrazada por su novio por la espalda mientras hablaban con el ministro, —en las entrevistas que yo realice para el Hospital de San Mungo, para ver si había probabilidades de contagio de alguna enfermedad, nadie supo decirme quien vivía ahí, a pesar de ser una comunidad mágica, ninguno de ellos pudo darse cuenta o no quiso decir nada delo que sucedía ahí, además ¿Alguna vez se supo de donde vino la advertencia de que ahí había un mago tenebroso?

—No, y sinceramente no se le puso el empeño que debimos haber puesto, pensamos que se trataba de una más de tantas bromas de gente sin nada que hacer. Aun que si se nos hubiese notificado todo lo que ahí habían hallado otra cosa sería. —dijo Harry muy serio. Todos sabían que a Harry no le gustaba parecer poco profesional ni dejar nada a la deriva cuando era importante.

—Harry, pensamos que era mejor que no se dieran cuenta de que habíamos encontrado nada de eso, esa es la razón de que no le dijésemos nada al departamento de aurores, es más, ni siquiera Hermione estaba enterada de donde se encontraron los documentos que le dimos a traducir —les explico Kingsley —ahora me arrepiento de no haber confiado en ustedes.

—Bueno a lo hecho pecho, —dijo seriamente Arthur – ¿Qué es lo que ahora procede hacer?

—Primero que nada ninguna de las chicas debe de salir sola a ningún lado, siempre debes de ir de dos en dos y si se puede que uno de nosotros las acompañe mejor —dijo Harry rápidamente —Primero debemos de hablar con las mujeres Weasley y explicarles lo que está sucediendo, no creo que deban ignorar que están en peligro, así se cuidaran más una a la otra.

Todos los que estaban ahí presentes asintieron, y esperaron a que Harry continuara; ya que como el mismo ministro se imagina él tomara las riendas del caso y de la protección de la familia Weasley que era como su propia familia.

—Arthur —continuó Harry muy serio —primero que nada debemos ir a la Madriguera y hacer una reunión de toda la familia, creo que el lugar más grande así que sería bueno terminar de acondicionarlo para que todos los Weasley vuelva a vivir en ella y así se protejan; Ginny tu iras a vivir nuevamente con a la casa de tus padres lo mismo Ron y por supuesto Hermione.

Todos fueron asintiendo según iba volteando a verlos Harry la única que no asintió y simplemente se quedó muy seria y rígida ante las palabras de Harry fue Ginny.

Harry, pasó por alto la actitud de su novia y continuo organizando a los Weasley y a la gente del ministerio repartiendo las obligaciones de cada departamento que había intervenido en la misión, cuando hubieron dicho todos sus puntos de vista ante los planes que había ido desplegando Harry y se dio la aprobación Ginny finalmente hablo.

—Harry, todo está muy bien y estoy perfectamente segura que todos seguirán tus ordenes, pero por la forma en que trazas tus planes he podido darme cuenta de que tu no iras a la madriguera con nosotros ¿Estoy en lo correcto?

—Errr… Perdóname Ginny, si así es yo continuare viviendo en mi casa, yo creo que la familia deberá de estar junta y necesitaran todas las habitaciones disponibles si es que todos regresaran a ella como estamos acordando ahora, y antes yo dormía con Ron cada vez que iba a visitarlos pero creo que a Hermione no le agradará mucho que ahora volviéramos a dormir así —dijo lo último con un poco de humor y todos sonrieron ante el enrojecimiento de las mejillas de Ron y Hermione.

— ¡Un momento Harry! —sorprendiendo a todos fue la voz de Arthur Weasley la que se escuchó por encima de las risas de todos. —Creo que no es este el momento de estar con bromas ni de separar a la familia, ni Molly ni yo permitiríamos que estuvieras en peligro por quedarte solo en tu casa, y creo, que tampoco es el momento para que olvides que eres como uno más de mis hijos, que si bien, por un tiempo pensamos que no pasarías a formar parte de nuestra familia porque habías peleado con Ginny, siempre has sido un hijo sin necesidad de papeles.

—Gracias Arthur, perdónenme si por un momento me olvide que soy parte de su familia y me porte estúpidamente, creo que mejor vamos penando en como acomodarnos todos en la casa de Sirius, ya en una ocasión nos sirvió de refugio y pudimos estar cómodos ahí, y ahora se encuentra limpia y cuidada, así que servirá aún más y estaremos cerca del ministerio por cualquier cosa que se necesite y al mismo tiempo estaremos cerca de la familia para que nadie pueda hacerles daño. —dijo convencido Harry al mismo tiempo que abrazaba a Ginny con mucho amor y ésta le devolvía el abraso.

Muy bien ahora debemos hablar con todos los Weasley —dijo Arthur el cual enviaba algunos patronus que salieron rápidamente de su varita. —Tenemos que ir a tu casa Harry ahí será la junta familiar y no creo tarden mucho en responder a mi llamado los integrantes de mi familia que faltan.

—Bien, entonces no los entretengo más, Harry Señor y señoritas Weasley, los espero aquí el día de mañana para hablar sobre el plan que Harry propuso y sobre sus primeros paso puestos en marcha para resolver este lio. Por favor todos tómense el resto del día libre para que se acomoden en su nuevo refugio y tranquilicen a su familia. No me interrumpas Potter. Es una orden lo del descanso y que se presenten mañana al medio día en esta oficina así les tendré más información ahora ninguno de ustedes regresara a sus labores todos diríjanse a la casa Black como ya li hay dispuesto ¿entendido señorita Granger?

Harry una cosa más la casa de los Black dejara de estar protegida por el ministerio así que te sugiero que nombres un guardián y la protejas con el encantamiento fidellius, como en otra época estuvo protegida y que no le des a nadie la entrada ahí si no es uno de ustedes, a nadie Potter, ni siquiera a mí, a las 3 pm en punto dejara de estar protegida y registrada por el ministerio Potter.

—Muy bien señor ministro y muchas gracias por todo.

Todos salieron de la oficina juntos para poder dirigirse a un lugar donde pudiesen desaparecer y así llegar a la casa de los Black, nadie hablaba, simplemente caminaban todos juntos rápidamente a la zona de aparición y desaparición del ministerio. Ron llevaba firmemente agarrada la mano de Hermione y Harry la de Ginny, al llegar al lugar donde podían desaparecer Harry habló.

—Creo que si hacemos una aparición conjunta será mejor, nadie se esperará algo así.

Todos asintieron se tomaron de las manos y Harry mentalizó la sala de la casa de Black, sintieron lo típico de una aparición y cuando estaban a punto de ya no aguantar más la falta de aire, la opresión cedió y sintieron los pies sobre una mullida alfombra, al momento en que empezaban a soltarse las manos unos brazos y empujones se sintieron por todos lados.

—Arthur, chicos ¿Qué es lo que está sucediendo?, estábamos en casa todas cuando llegaron los patronus de Arthur e inmediatamente no aparecimos aquí. —decía atropelladamente Molly Weasley mientras abrazaba y besaba a su esposo e hijos uno a uno incluyendo por supuesto a Harry.

Las demás mujeres Weasley hacían lo propio con sus maridos y Bill se acercó a levantar del suelo a su pequeña Victoria. Poco a poco y después de haberse sentado todos comenzaron a explicarles lo que sucedía a todas.

Finalmente cada uno de los Weasley exceptuando, Ron y Ginny dieron sus cartas a que los demás las leyesen, finalmente cuando iban a comenzar las preguntas Harry habló.

—Como se pueden dar cuenta las cosas no son fáciles, se trata de un enemigo al que ni siquiera conocemos, y por lo tanto no podemos saber en quien confiar y en quien no, hace un momento Kingsley acaba de decirnos que esta casa dejará de estar registrada por el ministerio y que nadie más que nosotros deberá saber su ubicación. Mi opinión es que Arthur y yo seamos los guardianes de la casa, y por unos 3 minutos esta quedará a la vista de todos, y la razón es que Kingsley de una forma casual y sin que nadie pusiera mucha atención en ello creo que quiso decirnos con eso que en el ministerio tenemos un chiva que está pasando información a ese nuevo enemigo que nos ronda. Faltan 15 minutos para las tres creo que deberíamos repartirnos alrededor de las mujeres. —mientras decía esto los hombres Weasley se levantaron a un tiempo formando un circulo en donde le daban la espalda a las mujeres Weasley quedando estas a sus espalda y ellos dando el frente a la sala de la casa.

—Hermione y yo podemos ayudarlos a proteger a la familia —dijo seriamente Ginny, quien había quedado detrás de Harry y a un lado de Hermione quien a su vez estaba a la espalada de Ron. —por favor Harry…

Miraba suplicante a Harry, quien giro la cabeza a verla con una tierna mirada y una sonrisa triste en sus labios.

—Ginny, Hermione, Ron y yo necesitamos saber que ustedes están a salvo, y que entre Fleur, Angelina y ustedes dos protegerán a Molly y a los niños, si algo nos llegase a suceder a nosotros ustedes quedaran solas y a merced de quien sabe que peligros, por favor amor, dejen que seamos nosotros quienes en este momento las protejan y las mantengan seguras, cada uno de nosotros sabemos que son muy fuertes, que les hemos entregado el corazón a las mujeres más valientes dela comunidad mágica y a las mejores brujas, pero también somos hombres enamorados que estaríamos en la más grande de las desventajas si a cualquiera de ustedes les sucede algo. —Ginny asintió con lágrimas en los ojos y beso a su novio, sin decir nada más, todos los demás hicieron lo propio con sus mujeres, incluyendo a Arthur y Molly, al momento de dar las 3 en punto, todos los hombre y mujeres sacaron sus varitas.

Harry y Arthur comenzaron a realizar el encantamiento fidellius a un mismo tiempo mientras todos los demás se mantenían alerta por si algo inesperado sucedía, fueron 3 minutos sumamente tensos pero en cuanto hubieron terminado Harry y Arthur de realizar el hechizo, todos se relajaron, nada había sucedido simplemente que ahora esa casa y todos sus ocupantes estaban totalmente seguros.

Molly fue la primera en hablar, —muy bien chicas creo que debemos de preparar algo de comer para todos y después veremos cómo hacer para traer todo lo que podáis necesitar de nuestras respectivas casa.

—No Molly —dijo rápidamente Arthur, —cada una de ustedes hagan una lista de lo que necesitan y nosotros iremos a casa a traérselos, no volveremos a salir solo ninguno de nosotros y ustedes menos hasta que detengamos esta amenaza, así que aprovechando que nos han dado la tarde y la mañana del día de mañana libre en el trabajo, bien podeos ir a nuestras respectivas casas y traer lo que necesiten lo haremos de 4 en 4. Ron, Hermione, Harry y Ginny pueden ir al departamento de cada uno de ellos por lo que necesiten, siempre y cuando lo hagan juntos todo el tiempo y no se separen —dijo esto mirando a sus hijos y sus parejas respectivamente, los cuales asintieron con la cabeza a las palabras de éste, y continuó organizando a su familia George, Bill Charlie y yo iremos a nuestras cas y harems lo propio, ahora chicas hagan las listas de todo aquello que les sea necesario para que podamos iniciar.

—Papá, —dijo Ron —creo que nosotros podemos irnos adelantando ya que no necesitamos una lista pues iremos por nuestras cosas y no alguien más.

—Sí, tienes razón Ron, adelante vayan y los esperamos para comer algo creo que un par de horas será suficiente para que ustedes vayan y regresen aquí sin ningún problema.

Nuevamente todos asintieron con la cabeza se tomaron de la mano y se desaparecieron de la casa Black, en el primer lugar al que llegaron fue al departamento de Hermione que compartía desde hacía un poco de tiempo con Ron, aunque no lo habían dicho abiertamente a los Weasley, todos se lo imaginaban pero no hacía comentarios algunos.

—Esperen un momento —dijo Harry a sus amigos al momento en que éstos iba a caminar hacia su habitación para poder recoger sus cosas.

—Este departamento está también protegido por el encantamiento fidellius ¿No es así? —volvió a hablar Harry.

—Sí, lo está —reconoció Hermione —Ron y yo somos los guardianes de nuestro departamento ¿Por qué lo preguntas Harry?

—Porque entonces, ¿Cómo es posible que nos hayamos aparecido a mitad de tu sala? —dijo sacando inmediatamente su varita y poniéndose en guardia.

—Porque simplemente, en este departamento sólo hay 4 personas que pueden aparecerse por un encantamiento que hice yo compañero, y esas cuatro personas estamos juntas en este momento en esta sala. —Dijo sonriendo tranquilamente Ron, que miraba divertido a su amigo.

—Es cierto Harry, lo hicimos así, por que los únicos que en ocasiones vienen a vernos, sin invitación y siempre son bien venidos, aclaro, son ustedes dos, además imagínense que los hubiésemos dejado fuera, ¿cuantas veces habrían llegado llorando directamente al pasillo de los apartamentos? —dijo esto último divertida Hermione.

Los dos aludidos, se pusieron rojos, y solo asintieron con la cabeza.

—Bueno vamos a recoger nuestras cosas y de ahí vamos al departamento de Ginny —dijo Ron.

—Este, hermanito, no será necesario, con que vayamos a la casa de Harry creo que será suficiente ahí tengo todo lo que pudiera necesitar.

La cara que puso Ron habría sido para sacarle una fotografía de no ser porque Harry estaba muy nervioso ante la mirada de desconcierto y furia de su amigo, Hermione alarmada ante la mirada de su novio corrió a abrazarlo temiendo que fuera a golpear a Harry.

—Ronald, deja de hacer papelitos, que tú estás en la misma situación que nosotros, ¿O es que acaso no viven juntos ustedes dos desde hace ya varios meses? —dijo Ginny subiendo el tono de su voz hasta alcanzar los mismos decibeles que la voz de la Señora Weasley cuando se enojaba.

Así que no sorprendió mucho a Harry el hecho de que Ron se quedara sumamente quieto y no dijera nada, el pelirrojo simplemente se dio la vuelta y camino abrazado de Hermione hasta su habitación en busca de las cosas que se llevarían a la casa de Sirius.

Harry quiso detenerlo pero no le pareció prudente así, que simplemente se sentó en un sillón abrazando a Ginny por la cintura, ella coquetamente de pronto paso una de sus piernas por las de él y se sentó a horcajadas, Harry le sonrió un tanto nervioso.

—Preciosa, creo que ver algo así para tu hermano será demasiado y si bien no me mato al momento de saber que vives conmigo, por menos de esto yo creo que si lo hará.

—No Harry yo jamás permitiría que Ronald te hiciera nada, además él debe de darse cuenta que ya no soy ninguna niña, que estoy enamorada de ti y que nada ni nadie nos volverá a separar jamás.

Dicho esto se besaron, liando en ese beso el miedo que ambos sentía por la suerte que pudiese correr el otro, la angustia de los momentos que les esperaban y todo el amor que se tenían uno a otro.

—Ejem, creó que encontrarlos así, es más de lo que tu hermano puede soportar así que por favor sepárense —dijo una Hermione entre seria y divertida por ver que nuevamente había conseguido avergonzar a sus amigos.

Ellos no necesitaron que su amiga les volviese a repetir que se separasen, apenas se había sentado Ginny al lado de Harry cuando apareció Ron con una maleta en la mano.

—Bueno creo que ya tenemos todo en esta maleta y lo que no podremos convocarlo desde allá y que llegue solo —dijo un pensativo Ron, que miraba hacia todos lados como buscando que era lo que podría olvidársele.

—Hermanito, ¿Llevan las cosas de los dos en una sola maleta? —pregunto risueña Ginny dirigiéndose a Ron pero mirando a su cuñada.

—Sí, ¿Para qué queremos más de una? —respondió Ron molesto ante la pregunta sin sentido de su hermana.

—Ah, muy bien, será muy interesante ver cómo explican eso a mis padres ahora que lleguemos a la casa Back. —sin decir nada más Ginny se levantó jalando de la mano a un Harry que la miraba sorprendido, los mismo que los otros dos, la única que comprendió inmediatamente a que se refería Ginny fue Hermione.

—Es cierto, Ron, tus padres y hermanos no saben que vivimos juntos, ellos piensan que aun vives en el departamento de Harry, y que Ginny vive conmigo, o más normal sería que nosotras dos compartiéramos la maleta no tu y yo.

—No, no, y no, Hermione no pienso dormir en una habitación diferente a la tuya nunca más —respondió enojado sorprendiendo a los tres con una respuesta que no tenía nada que ver con lo que estaban tratando.

El chico estaba respirando muy rápidamente y sus orejas se veían peligrosamente rojas, los que ahí estaban sabían perfectamente que cuando Ron se enfadaba era muy difícil hacerlo entrar en razón.

—Mira Ron, tengo una idea, diremos que tú y yo compartimos la maleta y las chicas la suya al fin y al cabo no necesitábamos más porque nuestra ropa está encantada para que quepa toda en una maleta muy pequeña, diremos que las muchachas saben hacer el mismo hechizo, ya que se los enseñamos nosotros, y cuando lo crean conveniente soltamos la bomba de que ya vivimos juntos y haber que sucede. —Harry, quien no se veía muy convencido de su propia idea miraba a los otros tres esperando su respuesta, Ron comenzaba a calmarse y parecía que empezara a observarse en él un dejo de miedo, revuelto con preocupación.

—Hermione, mi madre me matará, dirá que ese es el ejemplo que sigue Ginny de mí, que yo soy el culpable de que este cuatro ojos se haya llevado a vivir con él a mi hermanita menor. —Mientras Ron, iba hablando había soltado la maleta y comenzaba a caminar hacia Harry con cara de pocos amigos y una mirada peligrosa, pero no contaba con la rapidez de Ginny, quien al ver la actitud de su hermano había sacado la varita y rápidamente se había colocado enfrente de su hermano cubriendo con su cuerpo a Harry quien inútilmente trataba de quitarla.

—Ronald mi madre sabe perfectamente que no necesito tu ejemplo para hacer nada, que mi vida es mi vida y que nadie tiene porque influenciarme, ¿No te das cuenta de que somos adultos? —Dijo una Ginny muy enojada.

—Basta de una buena vez, Ron yo te pregunte cuando me propusiste vivir juntos si lo habías pensado bien y que te dieras cuenta de cuantas cosas íbamos a tener que enfrentar por esa decisión y dijiste muy seguro que o te importaba, con todo lo que estás diciendo ahora me doy cuenta que te has arrepentido de algo que tú mismo pediste —diciendo esto Hermione se soltó a llorar e intento salir corriendo hacia su habitación pero Harry con un movimiento rápido la detuvo abrazándola y mirando enojado a su amigo y cuñado.

—Ron si te hace sentir mejor, yo mismo le diré a tu madre que la decisión de Ginny y mía, no tiene nada que ver con tu actitud, y que simplemente ya no queríamos estar solos el uno sin el otro y que ella fue la que pidió tiempo para poder preparar una boda a todo lo alto. Que nosotros bien podíamos habernos casado ya con solo la familia y unos cuantos amigos de testigos. Deja de hacer llorar a Hermione ¡No seas idiota!

Ahora también Harry tenía la varita en la mano, estaba muy enfadado con Rn y si éste quería un duelo, un duelo le daría ya estaba bien de que se comportara como un adolecente inmaduro, Hermione al escuchar a Harry tan molesto levanto la cabeza de su hombro en el cual lloraba desconsolada, Ginny a su vez se acercó a su novio y lo tomo por la mano donde tenía la varita, el contacto de ella hizo que el enojo de Harry disminuyera.

—Harry, ¿Vas a maldecirme? —preguntó un Ron desconcertado, que se veía sorprendido y que ya estaba bajando su varita para que su amigo no creyese que quería una pelea de ese tipo.

— ¡Sí! Si es necesario te maldeciré para que entiendas que no somos responsabilidad tuya, y eso también deberán de entenderlo tus padres y tus hermanos, Ginny ya no es una niña, es una mujer, ¡Mí mujer! Les parezca o no les parezca, ¿Entendido?

—Harry, cálmate mi amor, ellos lo saben, es más mi mamá ya se imagina que vivimos en parejas y no precisamente yo con Hermione, además las bodas serán muy… ¡Oh, no! Las bodas, ¿Harry, se suspenderán o retrasaran las bodas con todo esto? —dijo Ginny, a lo que el volteo a verla y los otros dos al igual lo hicieron —por supuesto ¿o acaso creen que mi mamá es tonta? Por favor, desde que dijimos que iríamos a vivir fuera de la madriguera ella estaba esperando esto. Mi Papá es otro cantar, por el sí debemos preocuparnos; pero una cosa si te digo Harry, tampoco yo pienso dormir sin ti ni una noche más.

Después de decir todo aquello se quedó mirando a todos con desafío, Harry y los otros dos conocían perfectamente esa mirada, así que todos supieron que esa noche tendrían grandes problemas, pero eso sí, dormirían cada uno con la mujer de su vida, porque Ginny no permitiría que la separaran de Harry.

Sin decir nada más se tomaron de las manos y desaparecieron de ahí, dirigiéndose al departamento de Harry, en éste les toco a Harry y Ginny preparar sus pertenecías, cosa que amos hicieron en una sola maleta como habían hecho Ron y Hermione, una vez que terminaron, regresaron a la casa de los Black, donde se percataron que habían terminado todo en menos de una hora, por lo cual, creyeron era el momento indicado de hablar con la matriarca de los Weasley y con las demás mujeres que ahí se encontraban y de esa manera todos creyeron que les ayudarían haciendo un frente común contra los varones Weasley que estaban por regresar.