Disclaimer: como saben los personajes de Naruto y escenarios, así como todo lo que reconozcáis del anime o el manga, pertenece a Masashi Kishimoto, solo está historia es mía y esta hecha sin fin de lucro. ¡Digamos no al Plagio!


Remembering You

.

by Miss. Brekable Butterfly

.

Capítulo 5: Resplandor de una memoria

.

.

.

.x.

.

Hemos sido amigos juntos,

Bajo el sol y la sombra;

Desde que los castaños cobijaron

Los primeros juegos de la infancia.

Pero la frialdad habita tu corazón,

Una nube flota sobre tu frente;

-Hemos sido amigos juntos-

¿Es una palabra la que nos separa?

Hemos sido alegres juntos;

Hemos reído como pequeños duendes;

Pues la esperanza brotaba como una fuente

Cálida y jubilosa en nuestros pechos.

Pero ahora la risa huye de tus labios,

Y una hosca oscuridad brilla en tu frente;

-Hemos sido alegres juntos-

¿Es una palabra la que nos separa?

Fragmento del poema "Hemos sido amigos"

De, Caroline Elizabeth Sarah Norton

.

.

.x.

.


Nueve meses antes en una de las bases de Akatsuki.

El sudor recorrió a través de sus sienes. El cabello castaño revoloteo a su alrededor como un halo y se adhirió a su frente ante el movimiento.

Rin resopló con disgusto, deteniendo sus movimientos para alejarlo de su rostro. Entonces, reajustó su postura y movió la katana en una nueva postura defensiva.

Sin embargo, su profunda concentración se vio interrumpida cuando de la nada una fuerte explosión sacudió ligeramente el área.

— ¡Pero que rayos! —murmuró con disgusto y fastidió.

Una nueva explosión se hizo escuchar y la curiosidad pudo con ella.

Caminó a paso calmo, una serie de explosiones que variaban en intensidad las que la guiaban.

Finalmente llegó a la segunda área de entrenamiento de esa base.

Observó con curiosidad al ninja de la roca. Se encontraba en medio del área de entrenamiento. A su alrededor varias figurillas de arcilla con los diseños más variados y monos que había visto.

— ¡Katsu! —gritó el joven, haciendo que ella retrocediese instintivamente.

El campo se llenó de detonaciones, todas explotaron al comando del joven, sin embargo, eran en intervalos de cinco segundos exactos. Cuando la última explosión se detuvo, ella no pudo evitar hacer una exclamación de sorpresa.

— ¡Woo! —su voz salió más fuerte de lo planeado. Al instante el otro ninja volteó a mirarle. Ella se sonrojó, a veces era demasiado efusiva y no podía controlarlo—. Nee, yo lo siento. No era mi intensión interrumpir, Deidara-kun ¿cierto?

― ¿Y tú eres, Rin? —inquirió él, ladeando un poco la cabeza mientras le preguntaba. Sus ojos observándole detalladamente y antes de que incluso ella le confirmase o negase su pregunta, pronunció—, eres guapa, hn.

En automático las mejillas de Rin se colorearon de un profundo rojo.

— G-gracias —tartamudeó ella. Sin embargo, pronto se dio cuenta de lo patética que posiblemente parecía, se aclaro la garganta y preguntó—: ¿Qué técnica es la que realizabais?

Los ojos de Deidara brillaron intensamente ante su pregunta y una sonrisa comenzó a formarse en su rostro.

— No sólo es una técnica —comenzó el ninja—. Lo que acabáis de presenciar, también es arte —y como para reafirmar sus palabras, de una de sus manos una pequeña figurilla de arcilla en forma de un ave salió disparada, actuando tal y como un ave se comportaría—, ¡Katsu! —Exclamó de pronto y el ave recién formada estalló en un sonoro ¡BOM!— ¡El arte es una explosión!

Sus ojos la miraron entonces, esperando una reacción de su parte; y ella no le decepcionó pues le miraba con los ojos más abiertos de lo normal y con la boca ligeramente abierta, su expresión de total asombro.

— Eso ha sido, eso fue…tan ¡increíble! —finalmente ella exclamó. Y su reacción no era para nada fingida, después de todo, era un preadolescente que había perdido la memoria y jamás –estaba segura de ello– había presenciado algo como aquello.

Deidara sonrió aun más ampliamente ante aquello. Ya comenzaba a gustarle finalmente uno de sus compañeros.


Rin parpadeó detrás de la máscara en completa confusión.

— ¿Qué mierda está pasando aquí? —fue lo único que pensó cuando la capucha del otro shinobi se deslizo.

El cabello negro y la piel pálida fueron resaltados por la luz de la luna. Los rasgos finos y masculinos completamente visibles.

Rin observó como el shinobi de konoha que obstaculizaba la entrada abría los ojos en total sorpresa.

— Sasuke… —apenas fue un suave murmullo. Sin embargo, pareció resonar como un trueno en medio de la estancia.

Hn

Luego todo pareció volverse oscuro por un instante antes de resplandecer, mientras un recuerdo golpeaba a Rin.

El viento de media tarde movía su cabello rosa. Sin embargo, el aire era cálido y reconfortante sobre su piel. Sonrió mirando al cielo mientras sus ojos revoloteaban de vez en cuando a su compañero de cabello negro. Soltó un suspiro de satisfacción y emoción pueril apenas reprimida y miró al frente, donde un hombre de cabello gris, el rostro prácticamente cubierto a excepción de uno de sus ojos, vestido con el uniforme estándar de los shinobi de Konoha les devolvía la mirada.

— Comencemos… —escuchó pronunciar al ninja de cabello gris. Su atención totalmente puesta en sus siguientes palabras—. Sois desde ahora un equipo. Así que, ¿Por qué no iniciar con sus presentaciones? Vamos os daré un ejemplo: mi nombre es Hatake Kakashi, no os pienso decir lo que me gusta y tampoco lo que me disgusta, mis sueños para el futuro, bueno, nunca había pensado en eso y mis pasatiempos tengo demasiados.

— Pero si al final sólo hemos sabido su nombre —se escuchó decir con incredulidad. Sin embargo pronto su atención se vio puesta en su compañero de cabello rubio, ojos azules y sonrisa fácil.

— ¡Soy Uzumaki Naruto! Me gusta comer fideos ramen en Ichiraku junto a Iruka, y lo que me disgusta es esperar los tres minutos que tarda en verter el agua en el tazón de ramen. Mi sueño para el futuro es ¡Convertirme en el mejor Hokage! Así la gente finalmente tendrá que reconocer mi existencia.

Rin sintió cierta aprensión y ¿culpa? en su pecho ante la última declaración del muchacho. Sin embargo, todo perdió importancia cuando el siguiente integrante se presento:

— Soy Sasuke Uchiha, odio muchas cosas…, también no tengo sueños pero si una ambición, restaurar mi clan y matar a cierta persona…

Soltó ella un suave suspiro de admiración y cierta aprensión ante sus palabras. Pero pronto eso quedo de lado cuando sintió los ojos de su ¿sensei? Sobre ella.

— Mi nombre es…

La memoria se disipo tan repentinamente como había llegado. Rin parpadeó aturdida detrás de la máscara. Su respiración apenas controlada.

Sus ojos, verde y rojo, se enfocaron en ambos jóvenes que parecían haberse envuelto uno al otro apagando para ellos el mundo a su alrededor. Tragó con dificultad, mirando uno al otro y devuelta. Algo doloroso se instaló en su corazón al ver a los dos muchachos.

— Te llevare de vuelta a Konoha, Teme —pronunció el niño rubio, sus ojos sin perder movimiento alguno del muchacho de cabello negro—. Tengo una promesa que cumplir.

Lo último salió en un murmullo, sin embargo gracias al sharingan que poseía en su ojo izquierdo le fue fácil leer los labios del muchacho.

Miró como el joven de cabello negro apretaba el agarre en el pomo de su katana.

— Esta vez no te dejaré marchar Teme, así te tenga que traer a rastras lo haré. Voy a salvarte de ti mismo Sasuke —pronunció con total convicción el muchacho de ojos azules.

Por respuesta sólo recibió una sonrisa arrogante y cruel, que el muchacho de cabello negro soltó sin compasión alguna.

— ¿Me salvaras de la misma forma en que salvaste a Sakura? —Cuestionó segundos después, la expresión de su rostro alterándose por el ceño fruncido que se había posado en su expresión —. Hipócrita.

Sakura… Sakura… Sakura… el nombre se repitió en la cabeza de Rin, era como una letanía interminable y odiosa. Se vio tentada a cubrir sus oídos pero, el movimiento lento y cuidado con el que comenzaba a retroceder su objetivo con la clara intención de escapar le previó distracción suficiente por el momento.

Se movió rápidamente, en un parpadeo se paró frente a él.

— ¿Dejando tan pronto? —cuestionó con una voz suave e infantil. Observó con fascinación y una oscura emoción como sus ojos se abrían en una expresión de total terror—. Nee, te has portado mal.

— Yo… yo —comenzó a tartamudear el hombre, su voz cada vez más trémula— *Shinto-sama, yo…, no es lo que pensáis.

— Has traicionado a la organización —su voz perdió el toque infantil y se volvió más grave y oscura—, ¿y por qué? —Sin embargo ella, no esperó respuesta simplemente lo miró a los ojos y en voz baja y sedosa pronunció—: Sharingan.

Un grito ahogado apenas salió de los labios del hombre. Todo duró apenas unos cuantos minutos, puesto que, al siguiente, el hombre ya se encontraba tendido en el suelo su garganta abierta en dos y una expresión de absoluto terror marcada para la eternidad en su rostro.


Ocho meses y medio antes en uno de los caminos al país del Rayo.

Rin soltó un suspiró de aburrimiento y ligera exasperación, levantó la mirada al cielo y noto por la posición del sol que aún quedaban unas cinco horas de sentir el abrumador calor sobre su piel.

Miró de soslayo a su compañero. Los ojos negros fijos en el camino. La postura y el andar confiado y la expresión de impasible e indiferente al mundo que lo rodeaba. Era como si sólo existiera en su mente la misión a la que fuera que hubiesen sido asignados. Porque no es como si Pain le hubiese dado explicaciones a ella, más que unas cuantas instrucciones de lo más carentes de ¿importancia? Bueno tal vez estaba exagerando un poco.

— Tenéis que comprar algunos suministros médicos y observar atentamente a Itachi, son ordenes de "él" —era todo lo que había dicho. Su rostro pétreo e inaccesible como siempre. Rin se vio muy tentada a gritarle que ella no era su mandadera (aunque lo fuese un poco) y que para eso tenían a los inútiles de sus subordinados de bajo rango y que aspiraban a entrar en una de las diez privilegiadas posiciones que había en el grupo oficial y conocido (bueno esto último hasta cierto punto y sólo por los subordinados más fieles).

Así que ahí estaba ella, aburrida como una ostra caminando justo a un serio Itachi Uchiha. Al que hay que decirlo se moría de ganas de bombardear de preguntas. Sin embargo, lo único que hizo fue soltar un fuerte suspiro y esperar llegar al poblado.

— No eres muy comunicativo, ¿cierto? —Finalmente no lo pudo resistir más y fue ella la que inició la charla. De respuesta sólo recibió una ceja arqueada—. Rasgo familiar distintivo Uchiha.

Lo último salió en un murmullo, era más destinado a ella que a él, puesto que, había recordado que su padre solía abstraerse también en sus pensamientos, por decirlo de una manera.

Sin embargo, Itachi había escuchado perfectamente y su rostro se giró a verle con curiosidad. Hablaba como si tuviese mucha experiencia tratando con Uchihas, lo que era ciertamente tonto pues el único Uchiha vivo aparte de su hermano, que hay que decirlo se encontraba ahora bajo el dominio de Orochimaru, era "Madara" y el no creía que su ancestro tuviese interés alguno en la niña a su lado.

Rin se vio muy tentada a darse una fuerte palmada en la frente, ¡vaya estúpida!, tenía que ser cuidadosa sino terminaría revelando demasiado.

— ¿Sólo es curiosidad? —su voz ligeramente temblorosa y nerviosa. Los ojos de Itachi se estrecharon aun más—. Uf… sólo estoy aburrida y hace un calor de mierda, vale.

Itachi formo una sonrisa de medio lado a su manera grosera de expresarse.

— Tanto pasarte pegada con Deidara-san, esta comenzando a afectarte, Rin-san —finalmente el Uchiha pronunció, su sonrisa ampliándose ligeramente ante el enrojecimiento en las mejillas de la niña.

— Eres cruel Itachi-san —murmuró ella con el ceño ligeramente fruncido y los brazos cruzados—. Nee, creo que prefiero cuando estas callado.

El Uchiha soltó una ligera carcajada, su rostro, tranquilo y cálido. Una expresión tan ajena al rostro que ella había empezado a acostumbrarse que la dejó momentáneamente paralizada.

Itachi también detuvo su andar. Los ojos verdes fijos en los negros de él. De repente un dolor agudo se instaló en el pecho de Rin, sus ojos se volvieron tristes y acuosos.

— ¿Por qué asesinaste a tu clan, Itachi-san? —inquirió en voz baja y medida. Con fascinación y tristeza le observó levantar sus murallas y regresar su típica expresión de indiferencia.

— Pronto estaremos en el pueblo, procura no alejarte —respondió en cambio. Se giró y siguió sin dar una segunda mirada en dirección a ella.

Rin negó tristemente con la cabeza, ella sabia perfectamente el porque lo había hecho, sin embargo, dado su cualidad de infiltrada y observador dentro de la organización no podía decirle a él que lo entendía y que ella buscaba venganza para su familia. Pero, había algo que si podía hacer, después de todo, él era uno de sus últimos parientes vivos y muy posiblemente si ella hubiese sido quien estuviese en su lugar habría hecho lo mismo.

Con cierta resolución en su mirada Rin se acercó con decisión al joven Uchiha, tiró suavemente de una de las mangas de la capa del ninja obligándole a detenerse.

Itachi se giró ligeramente en dirección a la niña. Miró directamente en los orbes verdes de la niña, donde una extraña resolución se había formado. La miró expectante y curioso.

— Escuche de Deidara-kun que en ese pueblo venden uno de los mejores chocolates jamás inventados, ¿podemos parar a comprar un poco Itachi-nii? —sonrió dulcemente.

Las cejas de Itachi se arquearon en sorpresa ante el sufijo y muy a su pesar se encontró sonriendo.

— En realidad prefiero los dangos.

— Pues esta decidido, chocolates y dangos para comer hoy, yeah —exclamó ella con emoción, mientras enganchaba su brazo al de Itachi y sin más comenzaba a andar.

— En realidad no creo que eso sea muy sano para ti...

— Eres aburrido Itachi-nii —respondió ella interrumpiéndole brevemente.

— Además —continuó él. Su voz suave, profunda y sin rastro de burla o humor—, creo que deberías de dejar pasar tiempo con Deidara-san. Sus manías comienzan a influenciarte. Pronto estarás hablando de arte e intentando explotar todo.

—Ja, ja, ja. Que gracioso Itachi-nii —el sarcasmo llenado su voz. Las mejillas completamente sonrojadas—. Que gracioso.

Sin embargo, bajo el calor abrumador y un cielo completamente azul, Itachi Uchiha por primera vez en seis años sonreía ligeramente, mientras una niña de catorce años lo arrastraba por el camino, en busca de su preciado chocolate. Y claro, de su misión.


Naruto observó a Sasuke. Su corazón latiendo rápido y expectante, abrumado por la emoción de encontrarle después de casi dos años de no saber nada de él.

— Esta vez no te dejaré marchar Teme, así te tenga que traer a rastras lo haré. Voy a salvarte de ti mismo Sasuke —pronunció con total convicción.

Por un instante el recuerdo de los breves momentos que pasaron como el equipo siete llegaron a la mente de Naruto. Cada viejo recuerdo alimentando su resolución.

Sin embargo, una molesta sensación se instalo en el pecho cuando observó al joven Uchiha sonreírle de manera arrogante y cruel.

— ¿Me salvaras de la misma forma en que salvaste a Sakura? —Le cuestionó segundos después, la expresión de su rostro alterándose por el ceño fruncido que se había posado en su expresión—. Hipócrita.

Naruto parpadeó confundido ante las palabras de Sasuke.

Sasuke observó la expresión de Naruto, el odio, recorriendo sus venas y su cuerpo, como la sangre que su corazón palpitaba a un ritmo frenético.

— Se suponía que debías protegerla —murmuró oscuramente el muchacho. Sus ojos tiñéndose de rojo y la katana fuertemente empuñada.

— N-no entiendo, Sasuke —a su vez respondió Naruto. Su cabeza ladeándose un poco y su expresión de incertidumbre y duda cubriendo todos sus rasgos.

Sasuke soltó una seca carcajada.

— No lo sabes —murmuró con fría burla. Su humor oscureciéndose cada vez más—, mentiroso. Sabes perfectamente que hablo de cómo dejaste morir a Sakura.

"Dejaste morir a Sakura" las palabras se repitieron en la mente de Naruto en una letanía sin fin. Sus ojos se abrieron en total incredulidad y su respiración se alteró.

— E-estas mintiendo —exclamó débilmente.

Sin embargo, Sasuke sólo se rió cruelmente, no podía creerle que no supiese, después de todo, ¿no se suponía que estaba enamorado de ella?

— ¿Mintiendo yo? —Sasuke pronunció y negó con incredulidad—; tú eras el que se suponía debía cuidarla, por eso la deje contigo —algo oscuro parecía estar adueñándose de su pecho. Un oscuro placer comenzaba a recorrerle al mirar la manera en que sus ojos se abrían con cada palabra que el pronunciaba—. Vaya intento de futuro Hokage resultaste —su voz entonces descendió un poco y finalmente pronunció—, y ahora voy a matarte como debía hacer aquella tarde, ¡Naruto!

Corrió al encuentro de Narutó, con la katana lista para perforar el corazón del que hasta unos meses había aún considerado su amigo. Esta vez no dudaría.

— ¡Muere!

Gritó mientras descendía rápidamente su katana hacia el pecho del descuidado shinobi que aun en estado de shock procesaba sus palabras.

Pero antes de que incluso la katana le alcanzara, una explosión de chakra envolvió el lugar. Fluía constante y furioso recubriendo a Naruto completamente. Sus ojos tornándose rojos y furiosos, las marcas en sus mejillas, remarcándose aún más.

Sasuke retrocedió, le miró soltar un gruñido profundo mientras el chakra comenzaba a cubrirle y recorrerle aun más furiosamente, la cabaña destrozándose ante el resplandor repentino de chakra.

Naruto se encorvó hasta estar en cuatro patas y gruño aún más fuerte, sus ojos mirándose fieros y desenfocados.

— ¡Naruto!

Sasuke escuchó gritar a cierta distancia donde se encontraban. Sin embargo tuvo que retroceder ante el ataque repentino de una de las ¿colas? De chakra que se habían formado entorno a Naruto.

Lanzo un conjunto de shuriken y kunai, sin embargo, estas rebotaron en el escudo de chakra que parecía recubrir al ninja rubio.

— ¡Mierda! —exclamó la voz del recién llegado—. ¡Naruto!

Sin embargo no hubo respuesta, sólo un ataque que destruyó parte de la zona boscosa que rodeaba el lugar.

Sasuke por su parte recubrió su katana y su cuerpo con chakra eléctrico y corrió al encuentro de la bestia en la que se había convertido Naruto. Pero antes de que pudiese contactar su ataque con él, una fuerte patada le mando volando contra un árbol.

— No te precipites muchacho —Jiraiya pronunció. Sus ojos mirando a Sasuke pro sin perder de vista a Naruto—. Tal vez debería atraparte y ahorrarnos tantos problemas, ¿Eh muchacho?

Sasuke hizo una mueca, sin embargo, pronto una media sonrisa se formó en sus labios cuando una de las colas de Naruto envolvió al Sannin por la cintura y lo arrojó.

Sasuke se levantó con cierta dificultad y sus ojos rojos se centraron en los rojos del otro.

El sharingan giró en sus ojos y no sin cierto asombro miró como el chakra comenzaba a disiparse del cuerpo del otro. Cuando el chakra finalmente se disipo completamente, Naruto cayó de rodillas y segundos después perdió la conciencia.

Sus ojos entonces se volvieron negros, tuvo que recargarse brevemente en su katana cuando el exceso uso de chakra le golpeó.

Segundos después de acerco hasta el muchacho inconsciente. Una ligera mueca formándose en su rostro ante la memoria de una batalla muy similar repitiéndose en su mente.

Sin embargo, esta vez no dudaría. Empuño la katana con fuerza y sin un segundo de vacilación la levanto.

— No tan rápido muchacho —Jiraiya había logrado colarse en el punto ciego del Uchiha. Aunque sorprendido por el hecho de que este hubiese logrado controlar el poder del Kyūbi.

Sasuke miró de soslayo al sannin e hizo una mueca. Ya tendría tiempo para enfrentarse a Naruto. Por ahora tenia una misión que realizar.

Con eso en mente y mucho antes de que el sannin lograse detenerlo, con el uso de un jutsu de transporte desapareció.


Cuatro meses antes en una de las bases de Akatsuki.

Rin observó el cielo azul y sonrió ante el cálido clima. Sus cabellos castaños fueron movidos suavemente por el viento.

— ¿Ya esta? —preguntó con cierta emoción filtrándose en su voz.

— Que impaciente eres Rin-san —la voz suave y ligera pronunció—, aunque sigo pensando que una marioneta hubiese sido aún más duradera.

Rin contuvo apenas un escalofrío.

— Eres un poco hipócrita senpai. Eres la persona más impaciente que conozco. Además, ¿sabes el miedo que das cuando hablas así Sasori-senpai? —Inquirió ella sin esperar respuesta realmente pues continuó—, aún sigo preguntándome como es que me convenciste para dejarme pintar.

— Creo que fue por tu concepto de arte más apegado al mío que al de Deidara. Y creo que también tiene algo que ver con su tonta apuesta acerca de "la producción de la obra de arte más genial antes vista, yeah". Citando textualmente a Deidara, en la que según tu patearías su culo, por engreído estúpido. En todo caso, sería yo el que tendría que cuestionarse porque quede atrapado en medio de una apuesta entre ustedes dos —contesto él con ligereza; dando las últimas pinceladas a su cuadro.

— Creo que fue debido a que Deidara-kun pronuncio algo en la línea de: "tenéis el sentido del gusto artístico en el culo, igual que Sasori no Danna" —respondió ella a su pregunta no hecha—. No me mire a sí senpai, que ha sido Deidara-kun el que lo ha dicho no yo.

— Como sea —murmuró oscuramente—. Esto ya esta.

Rin se levantó de un salto y corrió hasta ponerse justo a lado de Sasori-senpai, era un poco raro no verle dentro de su marioneta. No es que se quejara, después de todo era una adolescente con hormonas y bueno si era sincera, Sasori-senpai estaba bueno.

Rin observó el cuadro y sus labios se abrieron ligeramente mientras un sonido medio ahogado en señal de asombro se escapaba de ellos.

— Es precioso senpai —miró el suave toque de rojo, violeta y azul que formaban el cielo. Y luego la joven de suaves características que acostada en el pasto, con una mirada brillante y una suave sonrisa observaba el hermoso cielo. La pintura estaba hecha de tal forma que su yo en la pintura parecía una de esas hadas que cuidan y protegen los bosques de los que la mitología habla. Si hasta le había dibujado un vestido, sencillo y ligero que le hacían parecer más etérea y mágica por así decirlo—. Deidara-kun tendrá que comerse sus palabras ¡Shannaro!

Sasori negó ligeramente ante la actitud infantil de la kunoichi. Sin embargo, hacia tanto tiempo que no sentía una emoción similar a la que convivir con aquella niña le provocaba.

— Vamos, vamos, Sasori-senpai. Restreguémosle "mi" cuadro a Deidara-kun —exclamó con emoción, cogiendo el lienzo con sumo cuidado pese a su emoción. Aunque se detuvo ante el ligero carraspeo del shinobi mayor—. Okay, okay, restreguémosle "nuestro" cuadro.

Y si Sasori aún pudiese reflejar emociones a través de su rostro, seguramente una sonrisa se le hubiese formado sin su permiso y conocimiento.


Rin terminó con el traidor a la organización rápidamente, sin embargo el manejo de su ilusión creada por el sharingan le había dejado ligeramente agotada. Pero cada minuto que paso en su ilusión de tortura había sido más que merecida. Aun podía oír en su cabeza el llanto inconsolable de los niños de los que el hombre había abusado esa tarde. Si por ella hubiese sido, desde el momento en que lo tuvo enfrente lo hubiese perforado con su katana, sin embargo aun tenía que averiguar a quien vendía la información y eso sólo la había arrastrado a esa situación.

Hizo una mueca de repulsa ante la sangre de ese maldito cubriendo su preciosa katana. Tendría que limpiarla sólo llegar a la base, el precioso regalo de su padre no podía estar manchado con sangre de tan baja calidad.

Sus ojos se dirigieron hacia los dos muchachos que habían suscitado tan extraña memoria en ella.

Frunció el ceño ligeramente ante el comportamiento extraño del ninja de la hoja, de pronto un fuerte y oscuro chakra salió disparado de éste envolviéndole por completo. El shinobi soltó un rugido y ella se vio en la necesidad de cubrirse cuando la desvencijada cabaña comenzó a desmoronarse ante el poder del chakra despedido.

Cuando la ráfaga se detuvo, saltó en uno de los árboles cercanos y miró como se desarrollaban los acontecimientos. Se dijo que era porque ante ella había aparecido el hermano de Itachi-nii, y uno de sus últimos parientes vivos y se hallaba curiosa pero, sabía que se mentía, porque verlos enfrentarse le hacía un revoltijo en el estomago y una sensación de vacío y dolor apretujándole el pecho.

— Tengo que irme —se murmuró. Pero no hizo nada para moverse del lugar donde había ocultado su presencia. Sabía que era su oportunidad perfecta para retirarse y no dejar que el hermano de Itachi-nii la siguiese o el sannin de la hoja la capturase. Pero no podía quitar su mirada de los dos adolescentes.

Su mano instintivamente viajo a su pecho, cerca de su corazón. Era como si ella supiese lo que venia, era como si pudiese sentir y palpar lo que ver pelear a ambos shinobi se sentía.

El estruendo del sannin chocando contra un árbol cerca de donde ella se encontraba le hizo encogerse sobre si misma. Miró hacia donde los dos shinobis se enfrentaban y los miró enfrentarse en un duelo de miradas, intensas y feroces. Contuvo la respiración ligeramente ante lo que vendría y parpadeó con cierta incredulidad cuando el chakra que antes había consumido al shinobi ¿Naruto? –No estaba segura si la memoria que había tenido era verdad–, retrocedía lentamente mientras el Sharingan de los ojos de Sasuke giraba furiosamente.

Por un momento, su sharingan había parpadeado con el Mangekyō, había sido tan breve, que si no hubiese sido por su propio sharingan no lo habría visto.

— Padre, realmente va estar sorprendido —se dijo mientras finalmente se gira y de un solo movimiento desaparecía de la escena. Dejando detrás de si como testigo de su presencia; el cuerpo del hombre que había asesinado y un ligero rastro de flores de sakura al usar su jutsu especial de trasporte.

Recorrió con paso tranquilo el camino que la llevaría hasta el pequeño escondite donde se reuniría con su padre antes de llegar a la organización. Sin embargo, de un rápido movimiento salto hacia atrás y evadió el ataque eléctrico que se dirigía a su persona.

— Pero mira que sois grosero —reprochó con voz infantil y decepcionada—. ¿Acaso no sabéis que a una dama jamás se le ataca por la espalda? No te pareces en nada a Itachi-san.

Rin tuvo que desenfundar su katana cuando Sasuke le ataco con la suya.

— ¿Qué sabéis acerca de mi hermano? —inquirió Sasuke oscuramente. Mirando por primera vez al shinobi que se había infiltrado en la cabaña en la que se reunía con el subordinado de Orochimaru y al que había matado mientras él estaba distraído con Naruto.

— ¿Seguro que eso es lo que queréis saber? —preguntó ella, su voz suave, infantil y juguetona. Luego sacó un sobre amarillo y pronunció—; pensé que querrías esto, "Sasuke-kun".

Ambos se quedaron congelados en sus sitios antes la manera en la que ella había pronunciado su nombre.

"Te he traido manzanas Sasuke-kun" —recordó Sasuke la voz de su excompañera de equipo. Sonaba extrañamente igual que la de esa extraña. Lo que ciertamente era imposible porque Sakura estaba muerta. Sus ojos se estrecharon, miró la máscara con la que esa kunoichi tapaba su rostro, apretó con cierta furia el pomo de su katana y se decidió a exterminarla. No permitiría que nadie jugara con sus memorias.

Rin en cambio, se había quedado paralizada porque al llamarlo así algo en su memoria había querido despertar. Era como si algo que estaba profundamente dormido dentro de ella, hubiese tenido una fuerte sacudida eléctrica.

Sin embargo, su análisis se vio interrumpido cuando él corrió a su encuentro de nuevo.

Las katanas chocando en un fuerte ruido metálico.

Sasuke la fulminó con la mirada, sin embargo, sus ojos parpadearon con cierta incredulidad cuando, la suave luz de la luna se filtro a través de uno de los orificios de la máscara.

El resplandor rojo y negro tan distintivo del sharingan le devolvió la mirada.

— ¿Quién eres? —la pregunta afloro de sus labios.

— Eso querido, es un secreto.

Fue lo último que dijo ella antes de desaparecer en una nube de pétalos de sakura, aprovechando su ligero momento de estupor.

— Mierda —pronunció Sasuke, segundos después el también se desvaneció del lugar.

Rin soltó un suspiró de alivio cuando le vio desvanecerse. Su corazón en una carrera frenética.

— ¿Qué es lo que me pasa? —se preguntó al aire. Tenía unas enormes ganas de llorar y no sabía porque.


Cinco meses antes en una de las bases de Akatsuki.

— ¿Nunca has sentido que el mundo no tienen sentido? —Preguntó ella suavemente mientras que recostada contra el tronco miraba las estrellas.

— Mm... —Murmuró su acompañante perezosamente mientras se giraba a mirarle—, ¿de que hablas Rin-chan?

Ella giró su cuerpo de tal manera que estaba justo frente al shinobi de la roca. Sus ojos directamente posados sobre los suyos. Se encogió ligeramente de hombros.

— La verdad es que no tengo ni idea —murmuró ella con ligereza. Intentó hacer una sonrisa, sin embargo, todo lo que logró fue hacer una extraña mueca.

Deidara la observó detalladamente. Sus ojos azules pareciendo perforarle el alma.

— ¿Es sobre tu venganza? —finalmente preguntó él.

Deidara tenía tantas dudas. Rin era como un enorme secreto andante, siempre andaba por ahí con una sonrisa pintada en los labios y exasperando a todos con sus actitudes infantiles y mimadas, pero había ocasiones que su expresión se modificaba y una tristeza apenas palpable se reflejaba a través de su mirada.

Su mirada verde se suavizó ligeramente ante el ceño levemente fruncido de Deidara y el tono de preocupación que se coló en su voz.

— Y-yo… —ella intentó, pero su voz se apagó. No podía explicarlo pero, pese a que era feliz a lado de su padre y los Akatsuki, había un vacío en su pecho. Una sensación asfixiante que le constreñía la garganta y se veía incapaz de entender porque. Una parte de ella sabía que estaba muy estrechamente relacionada con su perdida de memoria, sin embargo, no estaba segura si valía la pena recordar cuando era evidente que aquello era lo que le provocaba esa sensación demoledora—. No es nada Deidara-kun, son las estrellas que me ponen nostálgica.

El cogió una de sus manos y la apretó.

— Puedes confiar en mí —pronunció Deidara, un suave sonrojo cubriendo sus mejillas—. Me gustas Rin-chan.

Rin se sonrojo furiosamente ante la intensa mirada que él le estaba enviando. Y cuando le miró acercarse, cerró los ojos y pretendió una vez más.

— Eres terrible —se dijo, mientras abría la boca y el vacío en su pecho parecía aumentar—. Eres terrible.


Nota: *Shinto en la mitología japonesa (si mis conocimientos no me fallan) se considera el camino de los dioses. Así que me ha parecido muy valido que llamasen a Sakura/Rin así, debido a su estrecha relación con Pain (considerado por sus seguidores y el mismo un Dios) y Konan (Un ángel).


Hola bombones de chocolate, ¿Cómo os encontráis?

Bien, bien, finalmente os he traído la actualización. Fue un poquis rápido debido a que mi adorada hermanita Jaz-chan me ha ayudado a escribir más de la mitad de este capítulo.

(Jaz-chan: La muy malvada me ha traído como asistente personal y sin paga.

Miss Breakable Butterfly: Nee, es mentira, además te he pagado bien. Te di el último trozo de tarta de manzana y un montón de besos de chocolate.)

Se la pasó descifrando mis jeroglíficos apuntados en la libreta, porque el capítulo lo estuve redactando en cuaderno, con la mano izquierda (ya sabéis para practicar la escritura con la zurda, ya que mi pobre mano derecha aun esta algo inutilizable :'(), luego me he compadecido de ella (Jaz-chan: os dije es malvada) y he comenzado a dictarle.

En fin, esperó que el capítulo os gustase, os agradezco enormemente por el apoyo y vuestros bonitos comentarios a: Klau3, ailudelastiernas, Mara, Yami no Emi, tatutu, Danni-chan88, lyzz, Suiguitou, f-zelda, Angel Caido2, Kimberly-miau, Danny Luna Uchiha2.

¡Mil Gracias Corazones! Por tomarse el tiempo de comentarme.

También ¡Mil Gracias! A todos aquellos que han agregado o seguido la historia. Sería fantástico que comentasen.

En esta ocasión por comodidad y conveniencia os responderé los reviews de las personitas con cuenta y sin cuenta aquí:

Klau3: hola corazón, me alegra que te haya gustado el capítulo anterior. Nee, para ser sincera no creo que sea muy buena escribiendo escenas de acción, que mira lo intento pero como que siempre me desvío XP. Además finalmente aquí un pequeño reencuentro del equipo siete. Las habilidades de Saku/Rin se irán desarrollando lentamente pero seguro y bueno Naruto-kun finalmente sabe, sólo Fanta saber su reacción cuando recupere la conciencia. Y en cuanto a que Itachi-sexy-senpai salga más créeme que lo hará. Yo también lo amo :3

Ailudelastiernas: hola bombón de chocolate, bueno, el capitulo anterior era destinado en su mayoría a eso, ver el lado cruel, que en nuestra amado mundo abunda, y como podéis darte cuenta finalmente el equipo siete se ha reencontrado (un reencuentro amargo y con el desconocimiento de uno de sus miembros, pero un reencuentro al fin y al cabo). Espero que el capitulo te gustase ;)

Mara: hola corazón de chocolate, me alegra tanto que te gustase la historia. Es un honor tenerte aquí como lectora. Como veis aquí hubo un poquito mas de Sasu/Saku, que hay que ser franca, para mi es algo inevitable no ponerlos justos que siempre he sido súper fan de esa pareja. En fin, esperó que te gustase la historia, hasta la próxima :)

Yami no Emi: hola bombón de cereza, pues en este capítulo hay otra pequeña participación de Itachi-sexy-senpai, espero que te gustase. Además finalmente el reencuentro o algo parecido. Y ya te digo, que Itachi-kun tendrá una activa participación. No estoy segura de los demás Akatsuki (a acepción de Deidara) pero de Itachi-kun si. Así que espero que el capítulo te gustase y hasta el próximo :)

Tatutu: hola galletita de azúcar, te entiendo a todos nos suele suceder, que el dedo se nos revela y manda las cosas sin terminar XD, pero gracias por los buenos deseos. Me alegro que te gustase y me disculpo por dejarlo en la mejor parte, pero aquí tenéis la continuación. Si lo sé, pero es que ya sabes cuando uno esta enfermo es cuando más le da por hacer las cosas que a uno le gustan y que pues eso de tener tiempo libre pues lo deja a una con un montón d ideas locas revoloteando en la cabeza :D y sólo de leer vuestros comentarios me daban animo. Yo también los extrañaba :') y pues aquí finalmente el viejo feo a tenido su fin. No os di muchos detalles de la técnica de Rin-chan que es una sorpresa, en fin espero que te gustase el capítulo y hasta el próximo :)

Danni-chan88: hola dulce de cereza, me alegra tanto que la historia te gustase, espero que Itachi-sexy-senpai te siga gustando en esta historia y no pienses que arruino su personalidad o algo parecido. Si os aseguro que tendrá grandes sorpresas nuestro querido Uchiha mayor y espero que este pequeño reencuentro te haya gustado. Y jamás podrás encontrarme (inserte risa malvada), os mantendré en la intriga por siempre (inserte otra risa más malvada y con toses exageradas al final), jejeje XD ok no, pero me alegra que la historia te este gustando tanto, espero que este capítulo también y hasta el próximo :)

Lyzz: hola dulce de naranja, te entiendo totalmente corazón, Itachi-sexy-senpai es el mejor y eso que amo a Sasuke-kun y todo, pero Itachi es Itachi. Nee, tenéis razón muy probablemente Jiraiya no debió ocultarle la verdad pero como os distéis cuenta era necesario para este capítulo. En cuanto a la reacción de Naruto-kun, ya pudisteis vislumbrar un poco de ella, sin embargo, en el siguiente capítulo vendrá la reacción completa. Espero que el capitulo te gustase y nos vemos :)

f-zelda: hola corazón, me alegro que te gustase. Aquí esta el siguiente, espero que también lo disfrutes y hasta el próximo :)

Angel Caido2: hola bombón de vainilla, me alegra que el capítulo te gustase, espero que este también lo haga. Nos leemos en el próximo :)

Kimberly-miau: hola dulce de fresa, no sabes como me emociona leer comentarios de nuevos lectores. Me alegra tanto que la historia te guste, espero que este capitulo también lo haya hecho. Y si te entiendo, Deidara-kun es tan aajakfsh, y no sabes como lo shipeo con Sakura últimamente, así que la historia le fue como anillo al dedo para mi nuevo trauma XD. Y pues aquí finalmente pudisteis leer acerca del reencuentro aunque se vienen unos más en el futuro, así que nos leemos en el siguiente ;)

Danny Luna Uchiha2: hola pastel de chocolate, nee me disculpo por haber cortado el otro capítulo pero es que tenia que dejarles en suspenso para darle emoción a la historia ;D. sin embargo, aquí finalmente el reencuentro de nuestros adorados, además, el recuerdo de Saku/Rin que no ha sido tan sorprendente, no se si alguna de ustedes se lo esperaban. En fin, espero que este capitulo también te gustase y nos leemos en el próximo :)

Y me disculpo (por si os he ofendido) por llamarles con nombres de dulces, pero es que soy una pequeña obsesiva de los dulces :P, nee, que no debo ser la única.

En fin, esto es todo por hoy, pero si todo va bien, para ustedes y para mí, estaremos aquí en el siguiente capítulo.

No olvidéis comentar que os ha parecido, recomendarme historia, quejarse del mundo y shipear acerca de lo que más os gusta; y si quieren comunicarse conmigo más discretamente, estoy disponible por PM, os prometo que intentare contestaros lo más rápido posible.

Os quiero dulzuras y nos leemos en el siguiente, mientras tanto que tengáis unos excelentes y maravillosos días. :)