Capitulo 5: ¡No mamá, no entres!

Todo el resto de semana se pasó muy lenta y monótona.

En cuanto al colegio: Todo el tiempo estuve con Ace... o bueno él estaba conmigo. No sé qué le habrá dado pero los últimos días me trataba como si me amara. Estaba siempre conmigo y me repetía lo hermosa que era. No podía dejar de pensar en cómo decirle que ya no me interesaba, que había encontrado alguien que me había hecho cambiar de parecer frente a él.

Cuando no estaba con él, estaba con mis amigos. Siempre hablábamos de las mismas cosas... Aunque Vivi siempre me contaba las cosas que hacía con su novio Kohza. Veía que ella confiaba tanto en mí que quería decirle la verdad de lo que pasaba con Luffy. Pero tenía miedo. Siempre que me preguntaba del tema, la sacaba hablándole de Kohza. Estaba amorada y eso era algo que teníamos en común, aunque ninguna de las dos lo supiéramos.

En casa: Mamá y papá siempre trabajan así que todo el día nos queda sólo para Luffy y para mí. Los fines de semana junto con nuestros padres hacíamos algo muy normal, como ir a cine o ver películas en casa, tal vez lavar el carro o ir a un parque a hacer un picnic.

Cada cosa que hacía con Luffy era excitante, divertida, nueva, deliciosa y hermosa.

¿Cómo pude odiarlo 14 años de mi vida? ¡¿Cómo?! Él se encargaba todos los días de mostrarme algo diferente y hermoso de él.

—Despierta, mi amor, hoy es día de hacer los deberes de la casa— dijo Bellmere

—Déjame dormir, mami, es sábado y madrugo mucho de Lunes a Viernes.

—No, levántate ahora. —dijo quitándome las cómodas y calientitas cobijas de encima.

—Pero...

—¡Nami! —amenazó

—Ya, ya. Calma.

Me levanté con los ojos cerrados aún.

No dormí nada por culpa de Luffy. Estuvimos toda la noche hablando en mi cama sobre las cosas que pasaban en el colegio, sobre los chicos de mi curso que querían pelearse con los de él, sobre las chicas que se le insinuaban con fotos, poses o palabras seductoras y lo ridículas que se veían, sobre su futuro y lo que quería hacer; era algo hermoso el estar con él compartiendo cosas.

Sonreí al recordarlo, abrí mis ojos y lo vi recostado en el marco de la puerta mirándome con una cálida sonrisa.

—Pero que montón de locos cabellos naranjas alborotados. —dijo

—Tú no te quedas atrás —sonreí al ver lo sexy que se veía así.

Se rio ante eso.

—¡Hey, hermanitos, muévanse! —dijo mi mamá pasando con un montón de ropa sucia en sus manos.

Luffy me guiñó su ojo derecho y salió haciendo una media sonrisa que me encanta porque me dejaba ver su hermoso y perfecto hoyuelo.

Me puse una camiseta azul y unos shorts, con unas Converse. Me recogí el cabello con una moña y me dispuse a hacer el oficio de la casa.

Salí.

Bajé las escaleras, saludé a mi padre, me preparé unos cereales, comí, subí, me encontré a Luffy, lo besé, le conté un chiste, cogí la escoba, barrí toda la casa, descansé, bajé, seguí, lavé los platos, tomé jugo, le conté un chiste a mi padre, salí por aire, entré, mamá estaba limpiando polvo cerca al cuarto de huéspedes, me limpié...

¡Oh por, Dios! ¿El cuarto de huéspedes? ¡Santa mierda de popolandia! Perdí la virginidad en ese cuarto y... ¡Oh, que estúpida! No cambié las sábanas después de eso, no arreglamos el cuarto, ¡no sacamos el preservativo! Dejamos todo así y mi madre estaba a punto de entrar.

Mi cuerpo se debilitó y empezó a temblar al ver que mamá giraba la perilla de la puerta.

Sólo tuve tiempo de pensar en una cosa.

Grite ¡mamá! y me "desmayé".

Esa era la mejor manera de llamar la atención y no permitir que mi madre entrara a ese cuarto donde fue mi primera vez.

Mamá alcanzó a abrir la puerta, pero no alcanzó a ver bien el interior porque "me desmayé". Empezó a gritarle a mi padre para que me cogiera y con los ojos entrecerrados vi como Luffy se acercaba corriendo con cara de preocupación.

Papá me levantó y me llevaron a mi habitación. Podía sentir la impotencia de Luffy al no poder hacer nada, o no poder demostrar preocupación ya que sospecharían. Se cruzó de brazos para parecer relajado pero veía su cara de preocupado. Me recostaron en la cama y estaban muy preocupados.

—¡Trae la camilla que está en el garaje! —espetó mamá a papá.

—¡No sé dónde está! —exclamó papá.

—Está cerca de las herramientas de trabajo.

—¡No sé dónde está! —espetó con más fuerza—. ¡Ve tú!

—¡Es muy pesada, Dragon! ¡No puedo bajarla!

—Deberían ir los dos. —propuso Luffy con calma haciendo que el ambiente cambiara de una manera drástica—. Mamá sabe dónde está y papá la trae. Todos felices.

—Ok, cuida a Nami mientras tanto.

Luffy asintió y mis papás salieron corriendo de la habitación en busca de la camilla.

—ESCÚCHAME CON ATENCIÓN —dije cuando se fueron levantándome muy rápido y mirando cautelosamente hacia todos lados, provocándole a Luffy un enorme susto y provocándome a mí ganas interminables de reír.

—¡¿Qué?! —dijo ahogando un grito con los ojos bien abiertos—. ¿No estás inconsciente? ¡Casi me matas, Nami!

—Ya lo sé. —dije tratando de ahogar unas inmensas carcajadas por la reacción de Luffy y me cogí el estómago con una mano y la boca con la otra, quería reír demasiado pero tenía que calmarme—. Mamá estaba por entrar al cuarto de huéspedes.

Se quedó pensando y se levantó exaltado.

—¡Mierda! ¡El preservativo, la cama, mi cinturón y mi chaqueta!

—¡Exacto! —exclamé—. Espera ¿qué? ¿Dejaste todo eso ahí?

—Sí, gracias por acordarme, lo estuve buscando como loco.

—Bueno, eso no importa. Ahora cuando ellos vuelvan, no sé di que tienes que ir al baño y saca las sábanas de ahí y todas esas cosas, arregla la habitación.

—Pero... ¿Qué hago con las sábanas?

—Quémalas, bótalas, lávalas, escóndelas. No sé, sólo hazlas desaparecer.

Y escuchamos que subían rápidamente gracias a papá que decía "maldita camilla inservible". Me tiré a la cama para hacerme la desmayada de nuevo y Luffy se rio. Me hizo reír y le pegué una patada.

—¿Qué pasó, Luffy? ¿Ya dio señas de algo? —preguntó mamá.

—No, nada.

—¿La moviste?

—No.

—¿Por qué esta en una posición diferente? —preguntó papá.

Creo que no planeé eso.

—Ehm... Es que creí verla mover y la batí para ver si despertaba, pero no, ahí sigue, como un insecto muerto.

—Luffy, no ahora. —dijo papá con un tono realmente molesto y preocupado.

Mamá y papá pusieron la camilla a un lado de la cama y estaban a punto de subirme, pero no podía dejar que eso avanzara. Si me llevaban a un hospital, estaría muerta. No literal, claro.

Empecé a toser y dije mamá en un tono suave y rasgado.

—Acá estoy, mi amor —dijo con una lágrima en sus ojos.

De verdad se asustó, no fue mi intención provocarle tanto pero no tenía de otra, lamento haber asustado a mi mami.

—Estoy bien, mami —dije calmándola—. No te preocupes.

Y entonces me di cuenta que Luffy ya no estaba en la habitación y me dispuse a distraerlos más tiempo.

—¿Qué...? ¿Qué me pasó?

—No lo sé. Sólo... te desmayaste.

—Pero... ¡Qué extraño!

—Sí, tendremos que ir al médico a ver qué pasa.

—No creo que sea necesario —dije—. No dormí mucho anoche y tal vez es cansancio.

—¿Por qué no dormiste? —preguntó papá.

—No sé —dije sentándome—. Últimamente no he podido dormir bien.

—Bueno, quédate acá reposando, bajo y te hago un café —dijo mamá levantándose.

—No, no es necesario. Estoy bien. ¿Me abrazan? —dije haciendo cara de perrito.

Ambos me abrazaron y miré hacia la puerta en espera de alguna señal de Luffy y vi cómo pasó corriendo con las sábanas.

—¡Los amo! —dije sonriéndoles—. Gracias por cuidarme.

—Bueno, quédate acá reposando igual —dijo mamá besándome la frente—. Me pegaste un gran susto.

—Lo sé, perdóname. No lo vuelvo a hacer.

Sonreí y me devolvió la sonrisa.

Papá me besó los nudillos y me acarició la mejilla izquierda. "A mí también me asustaste, mi niña" fue lo único que dijo antes de salir de la habitación.

Me acosté y pegué un pequeño grito.

¿Qué se hizo Luffy?, ¿qué hay de las sábanas?, ¿dónde está?, ¿las botó, las quemó, las escondió? El pensamiento me mataba.

—Listo, las dejé en mi habitación. —dijo Luffy escabulléndose por la puerta.

—Ufff, ¡que susto! —solté.

—Sí, estuvimos cerca —callamos—. ¡Gran actuación!

Luffy se fue, me acosté y me quedé dormida ya que había madrugado un día en el que no se madruga y estaba soñolienta siendo el medio día.

Continuara…

¿Reviews?