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UN EXTRAÑO EN PALES

El movimiento de la carreta no le molestaba. Había viajado de peores condiciones y de muchas maneras que realmente ya no le importaba su medio de transporte, inclusive si este se trataba de sus mismos pies.

Después de todo…–pensaba admirando los bellos colores del amanecer desvanecerse poco a poco en la infinidad del cielo–…un ladrón no puede simplemente andar con lujos y comodidades todos los días…–suspiró pesadamente y abrazó sus piernas sin perder de vista su objetivo–…mucho menos yo, que tanto he hecho sufrir a mis padres…

No era algo reciente ese pensamiento. Siempre creía que él simple hecho del tener que vivir bajo el techo de la humilde casa de su progenitor le hacía creer que les era un estorbo y que debía pagarles con algo a pesar de las infinitas veces que sus amorosos padres le querían rechazar el dinero que les traía. Sabía que no era por ser robado ni mucho menos, pero le dolía mucho que tuviera que rogarle a sus padres por que aceptaran el oro cuando ellos estaban tan necesitados de ello. Sabía que sus padres daban todo por él, él deseaba dar todo por ellos, pues pudieron abandonarlo en cuanto vieron que sus recursos eran muy limitados y a pesar de todo conservaron a ese pequeño que los terminaría haciendo sufrir de la peor manera: alejándose de ellos por una tontería de él.

Sacó con cuidado la daga. Sabía que podía darla a un precio muy elevado, pues tenía incrustaciones de finos diamantes y su cuerpo era de una plata muy extraña, que solo era nativa de las fronteras de Tellius con ese otro continente que, si mal no recordaba, era conocido y llamado entre los laguz lobo como Gamma. Era tan hermosa, lastima que esa belleza fuera la causante de su separación de sus padres.

FLASHBACK:

¡Hijo!, ¡hijo!

Los desesperados llamados de su padre le hicieron reaccionar. Recordaba muy poco antes de haber caído inconsciente. Entre ellos que era perseguido de manera sanguinaria por ese noble al que se atrevió a robar, todo por la salud de su madre. Dio un rápido vistazo a su alrededor, notando que se encontraba en su hogar. Sintió que estaba en esas mantas que emulaban una cama donde anteriormente se encontraba su madre. Se espantó al notar su ausencia y temió que sus hazañas hayan sido en vano.

Sintió como ante su reacción, su progenitor colocaba dulcemente su mano en su hombro.

Esta bien…le habló con alivio, como si le acabasen de quitar un enorme peso de encima en cuanto abrió los ojos. El se sintió mejor al ver la sombra de su madre acercarse con prisa para darle un abrazo que le regresó las fuerzas por completo .Mayor fue esa sensación cuando su padre imitó a su esposa. Muchas veces le habían consentido de esa manera, pero, era ahora cuando más lo necesitaba. El perfume de su madre conquistó y reconfortó cada parte de su debilitado ser y la fuerza de su padre le regaló los ánimos de llorar sin miedo a que fuese juzgado como un ladrón cobarde o débil. Sintió como el abrazo de sus progenitores se volvió más potente al caer las primeras lágrimas de sus celestes orbes.

Ya hijo...–a pesar de que su dulce voz de la mujer estaba siendo alterada por su rasposa garganta le arrullo, hace tanto que deseaba oírla hablarle así–...estás aquí...

Sus palabras fueron interrumpidas por esa molesta y seca tos, provocando que el abrazo se volviera aún más fuerte de parte de ambos varones.

No hables más madre...–le suplicó con voz ahogada por sus sollozos, a lo que la mujer respondió con un abrazo más fuerte que el de su marido e hijo juntos.

Estoy mejor hijo...–le respondió con voz rasposa por la enfermedad–...tu padre encontró hierbas medicinales que me curaron poco a poco...

Sonrío tranquilo al escuchar esa declaración a pesar de no ser algo nuevo de parte de su padre, pues miraba a su mujer de una forma tal que no era necesario ser brujo para saber que ese hombre la amaba de tal manera que si dar su vida por la salud de ella era la única esperanza, lo haría sin quejarse, ese era un amor digno de respetarse y luchar, la misma clase de amor que ese ladrón deseaba tanto encontrar.

Hijo, ¿que sucedió?...– esta vez fue su padre quien le habló cuando el ladrón se calmó del susto que acababa de vivir –...solo recuerdo que te alcance a ver siendo absorbido por las dunas del desierto y estabas muy herido...

Quiso encajarse sus dagas en su abdomen al ver cómo su padre quería empezar a llorar. Odiaba verlos sufrir y más por su culpa, más porque si recordaba cómo terminó en las condiciones de las que supadre comentaba. ¿Que cara les mostraría ahora que se diera a la tarea de comentarles que su hijo no era simplemente un sucio ladrón, sino un ladrón que se atrevió a meterse con la nobleza de Begnion en desesperación por encontrar fondos para las medicinas de la maravillosa mujer que le dio la vida?, peor aún, ¿cómo les diría que gracias a Ashera logró escapar escuchando que se arrepentiría por sus actos poniéndole un precio tan alto a su cabeza que no podría vivir ni en el rincón más obscuro, remoto y solitario de todo Tellius?

Simplemente se los dijo…

FLASHBACK

–Ya estamos aquí señor Archiveria...escuchó como el padre de Argeous le hablaba, por lo que le dirigió la mirada. Realmente era como ver al pequeño rubio unos treinta años después. Le estaba completamente agradecido a esa pequeña familia por atenderle, dejarle pasar esa fría noche con ellos y para rematar, el hecho de llevarle hasta Pales en busca del amigo de su padre que cuidaría de él.

Se empezaba a sentir una molestia, no solo por el lío en el que había metido a sus progenitores, sino que ahora a sus amigos también los estaba metiendo en un problema en el que no estaría si se hubiese dejado atrapar por los guardias del noble.

Aunque...–pensó dejando escapar un fuerte y pesado suspiro–...tal vez hubiese logrado solamente dolor en su corazón…

Guardó ese costoso objeto en su bolsa, teniendo cuidado que nadie más le viera por ahora y bajó de un salto de la parte trasera de la carreta cuando esta se detuvo completamente. Dirigiéndose con una cálida sonrisa al hombre que le llevó hasta a su destino e intercambiando un amable "Nos vemos", prometiendose mutuamente el que se volverían a ver y sintiéndose obligado a regresar un día como visita, más porque fue una promesa del pequeño de ojos miel y si había algo que su padre le había enseñado era a jamás romper una promesa.

Caminó entre las callejuelas de la poblada capital, sintiendo casi de inmediato las miradas de todo aquel que le veía pasar. No era algo nuevo, no era la primera vez que al llegar a un nuevo pueblo la gente le analizaba con el simple mirar, menos le extrañaría que en un país extranjero se le viera de esa manera, pues al final de cuentas, solo era un extraño en Pales.


Era realmente extraño para él el despertarse tarde en un día normal de escuela. Pero, dados los hechos del día anterior su padre pidió permiso temprano a la academia para que Anri descansara para que al día siguiente volviera a su entrenamiento con todas sus fuerzas de nuevo con el.

–¡Anri!...–escuchó que su madre le hablaba con dulzura desde la parte baja de su casa–…¿ya despertaste cielo?

–¡Si madre!...–contestó lo suficientemente alto como para que le escuchara su progenitora.

–¿Crees poder bajar a desayunar?...–le volvió a preguntar–…¿o te llevamos la comida?

Sonrió al sentirse tan amado y que le fuese demostrado sin limitaciones, mas aun cuando se enfermaba o se veía alterado de alguna manera.

–Yo bajo madre…

Y tras recibir la confirmación de la mujer, el peliazul se vistió con sus ropajes normales y bajó al sencillo comedor que era al mismo tiempo la cocina de su sencillo hogar. La mesa era pequeña y apenas lograba uno caminar en esa habitación. Sartenes y ollas de diferentes tamaños, colores y tonos colgaban del techo, brillando ante los cálidos rayos solares y creando único y espectacular juego de luces.

Se sentó frente a su padre, solo para ser testigo del delicioso aroma que inundaba la habitación. No había dudas de que su madre era la creadora de dicho manjar. Lo mejor de todo era que su hermano mayor estaba en entrenamiento y no le molestaría en tan sagrada hora…

–Buenos días…

...Habló demasiado pronto…

Naga, matame…

–Hola princesa Anri...–comentó en tono burlesco el mayor, sentándose frente el frustrado peli azul–…¿Sorprendida de verme?

Como detesto que me hable así...–el joven solo apretó con fuerzas sus puños, sin dirigirle la mirada o contestarle a su hermano.

–¿La princesa olvidó sus modales?...–sin embargo, Blotch no parecía entender o se sentía satisfecho por la reacción de Anri al ver este de reojo la sonrisa de lado que este le dedicaba.

–Blotch...–agradeció a Naga que su padre reprimió a su hermano y vio como le dedicaba una mirada de ira, a lo que el peli azul solo se encogió de hombros y dirigió toda su atención al plato que su progenitora le servía.

Decidió imitarle, evitando todo contacto visual con el peli azul. A veces deseaba no tener hermanos, por lo menos no a Blotch. Es decir, ¿quien deseaba a un odioso que ni siquiera sabía distinguir entre un hombre y una mujer?

Ahora que lo pienso...–analizó si dejar de ingerir sus alimentos–...Hoy no es su día libre, ¿que hace aquí?...

–¿Cómo amaneciste hijo?...–escuchó entonces la voz de Gaelot dirigirse hacia su hijo mayor, escuchando mientras fingía no dejar de prestar atención a la caliente comida que la peli azul le dio–…¿Aún te dolía la cabeza?

¿Blotch con dolor de cabeza?...–A pesar de su sorpresa, Anri continuó "comiendo"–...no le daban dolores de cabeza desde que éramos niños, con esas extrañas pesadillas..

–No padre...–contestó el mayor, aun ingiriendo la deliciosa creación de Omia–...amanecí mejor…

El hombre le dedicó una ligera sonrisa–me alegra saberlo...–aclaró su garganta y se acomodó en el asiento para disfrutar de los alimentos de su mujer–...de cualquier manera, el día de hoy se quedarán a descansar para que mañana puedan volver al entrenamiento, ¿sí?

Quería golpear su cabeza contra la mesa o la pared, a duras penas soportaba a Blotch unas horas, ¿cómo iba a soportarlo todo un día?

Bueno, me encerraré en mi cuarto y lo evitaré a toda costa…

Pero…

–Chicos, necesito que vayan por un par de cosas ahora que se sienten mejor…

Esa era una de las pocas veces en las que odiaba tener que obedecer a su madre, más aún a su padre, quien no hizo mucho por evitar su salida, ya que iban juntos y podían cuidarse mutuamente. Sin embargo, seguía debiendoles la vida a ambos, pudiendo solamente refunfuñar en silencio, esperando que las compras fueran rápidas o que volviera a desmayarse.

También espero que este madure pronto…

Veía hacia la nada de su pobremente iluminada celda, ¿De que le servía ser el dragón más grande y poderoso, tal vez un poco más que Naga, si estaba a merced de una deidad extranjera?, ¿Porque no fue la misma Naga quien le capturó y llevó hasta su presencia para ser juzgado como debía?

Es fácil...–pensó volviendo a analizar su prisión–...ella no lo sabe…

Intentó liberarse nuevamente, jalando un poco las cadenas de su cuello y patas, no logrando más que debilitarlas solo un poco. Después de todo, las cadenas divinas no eran algo fácil de romper y lo sabía, pues llevaba años en esas condiciones, tal vez hasta siglos.

Decidió buscar en la celda de enfrente, donde sus más fieles vasallos se encontraban en las mismas condiciones, tal vez hasta peores, ya que ellos no eran tan fuertes como él, ni siquiera juntos, llegandole a hacer pensar que fue estúpido el intentar ver el progreso de sus fieles sirvientes sí ni siquiera él había logrado un mínimo avance. Lucían decaidos y como si pronto perderían la vida, a pesar de que lleveban siglos así. Debía sacarlos y hacer que gozaran de los beneficios de vencer a esas deidades que les mantenían presos por miedo a su enorme poder podeído.

Lo único que le consolaba era el hecho de que cada día la cadena se debilitaba más y más, manteniendo viva la esperanza de vengarse de aquella Diosa y de derrocar de una sola vez a Naga.

Al fin y al cabo...–Sonrió maleficamente, mostrando sus dientes bañados en sangre por la comida que hace poco ingirió, sabiendo que pronto habría más de ellos–...no me llaman en vano el Rey Dragón Demonio…


Hola nwn/

Lo se, lo se, me tardé, pero mi lap volvió a morir y tuve que alternar entre mi tablet, mi celular y la lap de mi mamá para lograr hacer el capítulo.

En fin…

PINKDIAMOND4000: si uwu es bonito, xD ni tanto :v ya veras xD si :B Anri es tratado de niña uwu pobre y si :v la cargó como princesa :v si u.u pobre Taius ;n; lo vale, pero aun no lo sabe, y si uwu será buen padre, :v ya veras xD de alguien tuvo que sacarlo Chrom, no? :v

Yelai: si uwu Mark es un amorsh y si :v Anri es consentido uwu no te enojes Marth :v perdona por tardar pero aqui esta uwu

Les invito a dejar review y a leer mis otras historias.

Felices fiestas, nos leemos! :D