VI

Cada día faltaba menos para que diera a luz, Serena estaba feliz ante aquello, el ginecólogo le había dicho que no había impedimento alguno para que fuera parto natural, aun dudaba de que Darien quisiese entrar con ella a la sala de partos, aunque aún no le había consultado, quizá porque temía una negativa, esperaba al menos que considerase la idea de participar del parto, al menos si no aceptaba Mina se había ofreció a entrar con ella.

Al menos tenía que aceptar algo, Darien parecía querer estar más cerca de su bebé, quizá no cerca de ella, pero si del bebé y en ese momento Endy era lo más importante. Ese pensamiento tenía en mente cuando su teléfono celular sonó, rápidamente contesto.

- ¿Bueno?

- Soy yo.- Reconoció la voz de Darien.- ¿Quería ver si quieres salir a cenar esta noche?

- ¿A cenar?- Aquello no le parecía creíble.- Yo. . .

- ¿Tienes planes?- Le pregunto Darien de pronto.

- No claro que no, me gustaría salir a cenar contigo esta noche.

- La reserva esta echa a las ocho, llegare a casa poco antes de las siete.- Murmuro él como si hablara con cualquiera de sus empleados.- Iremos a comer pastas.

- Que delicioso.

- Tengo un buen lugar a donde ir.

- Gracias por tu invitación.

La comunicación se cortó antes de que ella pudiese decirle algo más, le extrañaba de sobremanera la invitación del pelinegro, pero ciertamente sería una loca si lo rechazaba, quería aprovechar cada oportunidad para tratar de formar un lazo a buena amistad con Darien.

.

Una vez en la calle Darien respiro aire fresco, había estado toda la mañana en interminables reuniones, después del medio día había estado realmente cansado de todo aquello, así que había tomado su teléfono y había llamado a Serena, no comprendía aun que lo había llevado a llamarla, pero lo cierto que cuando ella había aceptado su cita a cenar se había puesto contento.

- Vaya. . . Vaya. . .- Alguien cerca de él le hablo.- Pero si es mi querido amigo Darien.

- Nicolás.- Murmuro al volverse a ver al hombre.- ¿Qué haces aquí?

- Pase a saludar a mi amigo. . .

- No digas tonterías.- Murmuro conteniendo la ira.- Tú y yo no somos amigos. . .

- Al menos lo intente en el pasado, no puedes culparme por querer hacerme con el dinero de mi mujer. . .

- Que Rei te haya prometido dinero a montones no quiere decir nada. . .

- ¿Por cierto como esta Serena?- Nicolás lo miro sonriente.- Ya le debe quedar poco a su bebé.

- ¿Cómo lo sabes?

- Rei me decía todo, hasta la forma en como engaño a esa estúpida para que se embarazara con una muestra tuya, la muy tonta cayo fácilmente en la trampa. . .

- Maldito. . .

- Rei sabía que te estaba perdiendo y por eso estaba desesperada por darte un hijo, aunque no estaba dispuesta a arruinar su cuerpo, así que hiso lo que mejor se le ocurrió, engañar a esa estúpida.

- ¿Qué quieres?- La pregunta estaba de sobra.- Dinero por supuesto. . . ¿A cambio de qué?

- De más información. . .

- ¿Qué puedes tener que me pueda servir?

- Rei tenía muchos secretos, todos por supuesto los compartía conmigo. . .

- ¿Estás seguro?- Decidió atacar con lo único que tenía.- Que yo sepa no fue contigo con quien Rei murió en aquel accidente, ella murió con otro de sus amantes. . .

- Un iluso que creía que ella lo amaba. . .

- En fin.- Darien lo miro, no tenías ganas de pelear con ese sujeto, de modo que siguió su camino.- Tengo asuntos más importantes que hacer que estar aquí hablando contigo.

- Mucho me temo que nos volveremos a ver Darien. . . Por cierto mándale mis saludos a Serena y al bebé que Rei encargo.

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- ¿Qué te parece mi amor?- Mina miro expectante a su novio.

- Bueno. . .- Malachite miro en todas direcciones, su chica lo había llevado a ver el salón donde harían la fiesta de la empresa Chiba.

- ¿No te gusta?- La rubia apretó con fuerza contra su pecho la carpeta con las ideas de la decoración, el menú y la entretención.- Pensé que había hecho un buen trabajo

- Cariño. . .- El peliplateado abrazo a su novia.- Lo siento mi vida, es que no puedo imaginar la magia que haces para convertir ese salón de evento tan frio en todas aquellas cosas hermosas que me mostraste e esa carpeta.

- ¿Te gusta entonces?

- Claro que sí. . . No te pongas nerviosa mi amor, harán un gran trabajo Serena y tú.

- Me preocupare de cada detalle durante la celebración. . .

- Nada de eso. . .

- ¿A no?

- No, no trabajaras esa noche, eres mi novia por lo tanto serás mi acompañante esa noche. . . Tendrás que buscar a alguien que haga ese trabajo por ti. . .

- Quizá Serena quiera. . .

- Si a Serena no la invita Darien seguro lo hará Diamante. . .

- Mmm. . . Creo que tengo una persona de confianza. . .

- Bien. . . Entonces comenzaremos a enviar las invitaciones. . . Aunque la lista ya está revisada hablare con Darien por si quiere meter a alguien más o sacar. . .

- ¿Crees que quiera quitar a Diamante de la lista?- La pareja se sentó en una de las mesas del área de comida del salón.

- Aunque quiera no lo hará. . . Ya le dije como reacciono cuando le comente la cercanía de él con Serena. . .

- Mmm. . . Sigo pensando que fue mala idea. . .

- Lo dije sin pensarlo realmente mi amor. . .- Malachite tomo las manos de su chica.- Pero basta de hablar de los demás, hay algo importante que tengo que decirte.

- ¿Pasa algo malo mi amor?

- No, nada en absoluto, solo quería comentarte que Darien me dio unos días libres, si quieres nos podemos ir este fin de semana a la playa. . . ¿Qué piensas?

- Que es una maravillosa idea mi amor.- Mina lo abrazo.- Tendremos unos días solo para nosotros. . .

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- Muchas gracias por invitarme a cenar Darien.- Serena miro alrededor, aquel lugar no era un simple restaurante.

- No tienes por qué darme las gracias Serena, es un agrado cenar contigo. . .

- ¿Y cómo te fue hoy?- Estaba un tanto nerviosa, no sabía muy bien de qué hablar con él.

- Pues estuve ocupado en muchas reuniones. . .

- Por lo que Mina me dijo hace unos días Malachite y tú trabajan muy duro. . .

- Hago lo mejor que puedo para seguir con la empresa que mi padre fundo. . .

-Él debe estar muy orgulloso de ti.- Hasta donde sabía lo padres del pelinegro aún estaban vivos

- Lo está, siempre me lo dice cuando los visito a él y a mi madre. . .

- ¿Cómo están ellos por cierto?- En el tiempo que estuvo con Darien no los conoció personalmente pero é siempre le hablaba de sus padres.

- Acaban de volver de un tour por áfrica. . . Por cierto, hace unos días hable con ellos, más bien con mi madre y les dije sobre el bebé. . . Nuestro bebé. . .

- ¿Y qué te dijeron?

- Quieren venir a conocerte en unos días. . . Quizá no te guste. . .

- Me parece una buena idea.- Sonrió ilusionada.- Endy disfrutara de tener abuelos. . .

Darien recordó entonces que los padres de Serena habían muerto siendo ella muy pequeña, era obvio que estuviera contenta con la idea de conocer a sus padres, sin embargo él no le había explicado a sus padres toda la historia real, solo se había limitado a decir que sería padre y que la madre de su bebé estaba viviendo en su casa.

- Serena mis padres no tiene idea de cómo es que te embarazaste.

- Lo entiendo. . . Yo diré lo que tú quieras que yo diga Darien. . .

- Gracias. . . Mira por ahora no se me ocurre nada, mis padres no vendrán hasta dentro de dos semanas así que tendremos tiempo para ver que hacemos. . .

- No te preocupes todo saldrá bien.

Entendía la preocupación de Darien, sus padres debían de estar extrañados al saber que sería padre cuando su esposa había fallecido poco meses antes, quizá hasta sus padres lo juzgaran por eso, aunque ellos no sabían la historia de todo aquello.

- Estoy segura de que Malachite te dio los detalles del evento que estamos haciendo con Mina, de hecho ahora iban a ver el salón. . .

- Sí, tengo entendido que están trabajando muy duro, será una buena celebración.- Darien respiro hondo.- Esperaba que fueras conmigo como mi acompañante.

- Claro. . . Me gustaría ir contigo. . . Aunque no me pidas que te de detalles de la celebración, Mina me dijo que todo debía ser un secreto. . .

- Tranquila.- Darien rio de buena gana.- Estoy seguro que será una buena celebración. . .

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Nicolás entro en la habitación de hotel, aun no estaba dispuesto a irse de la ciudad hasta haberle sacado más dinero al estúpido Chiba, Rei le había prometido mucho dinero si lograba falsificar la firma de su esposo para los papales de la inseminación, lo había hecho, el bebé ya era un hecho consumado, ahora él quería lo que debía ser suyo, dinero a montones.

- Tú me das esa firma para que puedan inseminar a la estúpida de Serena y yo te daré mucho dinero.- Le había dicho en una ocasión luego de que habían hecho el amor.- Necesito un hijo que me una económicamente a Darien. . .

- Puedes dárselo tu.- Murmuro él mientras se levantaba de la cama.

- ¿Y arruinar mi figura por un asqueroso niño? Ni hablar. . .

- ¿Eso pensaras cuanto tengamos un hijo tu y yo?

- Mi amor, contigo es distinto. . . Yo te amo. . .

- Lo mismo le debes decir a Chiba cuanto te hace el amor.- Murmuro con rabia el hombre.

- Con Darien solo me case por su fortuna, él está lleno de dinero, pronto será el gran jefe de una inmensa compañía y quiero estar a su lado, sabes que me gusta el dinero. . .

- Por eso también te acostaste con ese sujeto del casino. . .

- Gano millones en una noche.- Murmuro Rei subiendo los hombros como si el tema no fuera importante.- Millones que gasto en mí. . . Además solo fue un par de veces. . . No tuvo importancia para mí.

Ese par de veces resulto terminar en la muerte de ella con el sujeto del casino, por eso lado aun no era capaz de perdonar a Rei, pero en el fondo la amaba, y por eso iba a hacer de la vida de Darien Chiba un completo infierno, y sabía por dónde comenzar, hasta donde había averiguado Serena Tsukino vivía en la casa del pelinegro, y estando embarazada era muy frágil, solo tenía que averiguar la nueva casa donde el pelinegro está viviendo.

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- ¿Recuerdas cuando compramos esas entradas para el cine y nos equivocamos de película?- Serena miro con diversión a Darien.- El acomodador nos echó hacia el vestíbulo. . .

- No nos creía que nos habíamos confundido de sala.- Estallo en carcajadas.- También me acuerdo aquel día que fuimos a pasear en bote. . .

- ¿Cuándo casi me caigo al agua?

- Exacto. . .

- Fuiste muy amable al agarrarme para no dejarme caer.

- Me hubiese lanzado yo mismo al agua con tal de que no te hubieses mojado.

- Siempre has sido muy protector conmigo.- Murmuro ella tratando de evitar sonar triste.

- Y tú también siempre cuidaste mucho de mí, el otro día que estabas haciendo sopa recordé ese día que caí enfermo y tu cuidaste de mí en todo momento.

- Es por lo mucho que te amaba.- Dijo sin pensarlo realmente.- Lo siento yo. . .

- Tranquila. . .- Darien miro en todas direcciones.- Se hace tarde, pediré la cuenta.

- Yo iré al baño. . .

- Claro, ve tranquila.

Una vez lejos de la mirada de Darien pudo respirar mejor, no había querido decir aquello, pero había estado tan feliz hablando con él que realmente había hablado sin pensar, no había querido ponerlo incomodo, de hecho en su mente no había querido siquiera hablar del pasado con él, pero las cosas se habían dado así.

Se retoco el maquillaje y se miró por última vez en el espejo, no quería verse triste, quería que aquella noche terminara como un buen recuerdo para ambos, salió sonriente, y al ver como Darien la esperaba en la mesa con una sonrisa sintió sus piernas debilitarse.

- No sabes cuánto te amo mi Darien.- Susurro en tanto se acercaba a él.- ¿Ya quedo listo?

- Si, ya pague la cuenta.- Darien se levantó.- Vamos, hace mucho frio y no creo que te haga nada bien.

- Muchas gracias por preocuparte por mí.

- Siempre hare lo mejor para ti y nuestro bebé.

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- Mmm. . . Huele delicioso.- Mina sonrió satisfecha cuando apago la cocina y alcanzo los platos para servir la cena, le había prometido a su novio preparar algo delicioso.- Espero que Mal lo disfrute.

- ¿Ya puedo entrar a la cocina?- El peliplateado le grito desde el cuarto.- De verdad hace mucho que el aroma me tiene como loco, lo que debes estar haciendo es realmente delicioso.

- Ya puedes venir mi amor.- Mina término de servir en la mesa unos segundos después.

- Mina no es justo que no me dejaras salir del cuarto, el aroma me tenía loco.

- Espero que sea de tu gusto amor.

- Sabes que sí. . . Ven aquí.- Malachite la sentó en sus piernas, agradecía que por el calor del día Mina estuviera en minifalda, porque así le daba acceso a acariciarla.- Sabes que te amo mucho verdad.

- Si lo sé. . .- La chica le acaricio la mejilla.- Y yo te amo mucho mi amor.

- Probemos esa deliciosa comida.- Malachite tomo el tenedor y se lo tendió a su chica.- Quiero que me des de comer.

- Eres un mimado.- Sonrió la rubia.- Bien abre la boca mi amor.

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- Buenas noches Darien.- La rubia le sonrió.- Gracias por la cena.

- No hay de que Serena, quería que saliéramos a divertirnos un poco, ambos hemos estado un poco nerviosos por todo esto.

- Lo sé. . .

- Quiero que sepas Serena que me hace muy feliz la idea de ser padre, aunque en un principio me haya asustado la idea.

- Asusta a cualquiera.- Le sonrió ella.- Pero lo importante es que Endy ya pronto estará con nosotros, antes de navidad tendremos a nuestro hijo con nosotros.

- Un mes, el ginecólogo dijo que quedaba solo un mes para el parto.

- ¿Estarás conmigo?- Pregunto algo nerviosa.- Me gustaría mucho que estuvieras con nosotros.

- Claro que sí, nada me haría más feliz que está contigo en este momento tan importante.

- Muchas gracias Darien.- La rubia se acerca para abrazarlo, sabía que estaba cometiendo una tontería pero necesitaba tanto del calor de él.

- Serena.- Sentirla tan cerca lo dejo petrificado, no sabía cómo reaccionar, casi instintivamente la rodeo con su brazos.

Era muy extraño volver a sentirla así de cerca, sentir su aroma, el mismo perfume que años atrás había usado ella, sentir su respiración casi junto con la suya, al estrecharla en sus brazos no pudo evitar sentir el vientre de ella. Nunca antes había si quiera pensado que sería padre, del tiempo que estuvo casado con Rei había pensado en eso. Pero con Serena, con ella todo era distinto, en la época de universidad había soñado casi todos los días con que ellos formarían una familia, que a esa altura de su vida Serena seria su esposa, que tendrían por lo menos dos o tres niños.

- Lo siento.- La rubia se separó de él e inmediatamente sintió mucho frio.- El embarazo me ha puesto muy emotiva.

- No importa. . .

- Bueno. . . Que pases buenas noches, duerma bien Darien y gracias por querer estar conmigo.

- Duerme bien Serena.

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Darien miro en todas direcciones al bajarse de su automóvil, la presencia de Nicolás el día anterior lo había dejado algo nervioso, no estaba dispuesto a darle un peso más a ese idiota, pero temía que intentara hacerle daño a Serena, estaba dispuesto a hacer cualquier cosa para protegerla.

- Señor Chiba hoy viene el señor Blackmoon para una reunión con usted.- Le dijo su secretaria.

- ¿No lo puede atender Malachite?

- ¿No recuerda que le dio unos días libres?

- Por supuesto. . .

No tenía deseos de hablar con Diamante, de hecho no tenia deseos si quiera de verlo, pero tenían negocios juntos, no podía desatenderlo, menos cuando Diamante movía mucho dinero en ese negocio, más de lo que él había visto en su vida.

- Haz pasar a Diamante apenas llegue.- Murmuro.- Y que nadie más me moleste. . .

- Sí señor.

Una vez dentro de su oficina se desplomo sobre su silla, había tenido una pésima noche, después de haber abrazo a Serena de aquella forma tan íntima, haber sentido al bebé moviéndose en su interior, lo habían dejado pensativo, incluso añorando algo más que un simple abrazo. Era una locura y lo sabía el embarazo de ella lo hacía despertar su lado protector, al verla abrazarlo de esa forma solo había atinado a estrecharla en sus brazos y rogar que nada malo le sucediera.

- Serena.- Debía de estar loco pero aun sentía el aroma de ella alrededor suyo.- ¿Qué me estás haciendo?

No quería volver a confía en una mujer, si volvía a hacerlo temía caer de nuevo en una trampa, ya estaba harto de todas las artimañas que Rei le había hecho, sus mentiras y engaños solo habían acabado con la confianza que él podía tener en las mujeres.

Aunque si era sincero con él mismo lo que había sentido por Serena jamás pudo compararse con lo que sentía por Rei, su matrimonio con la pelinegra solo sido porque ella estaba embarazada, aunque poco tiempo después de haberse convertido en marido y mujer ella había sufrido aquella perdida.

- Quizá nunca estuvo embarazada realmente.- Murmuro para sí mismo.- Si fue capaz de mentirme en tantas cosas. . . Nada me asegura que aquel bebé que estaba esperando realmente hubiese existido o que fuese mío.

Cuando Rei le dijo que estaba embarazada de él no tuvo motivos para dudar de sus palabras, mal que mal en aquel tiempo presa del dolor de haber sabido la clase de persona que era Serena había caído no solo una sino varias veces en la cama de Rei, no tuvo forma de decir que ese posible bebé fuera de otro.

- Mis padres me mataran.- Le había dicho Rei en aquellos años.- Ellos esperaban que terminara mi carrera, que me casara. . . Fui una tonta.

- Tranquila.- Darien en aquel entonces no pensó realmente en todo aquello.- Nos casaremos si eso te deja más tranquila, iremos a hablar con tus padres, ellos me aceptaran estoy seguro.

- Darien sé que no me amas. . . No de la forma en que la amaste a ella.- Murmuro la pelinegra en referencia a Serena.- Pero yo te amo y nada me haría más feliz que ser tu esposa.

- Entonces nos casaremos. . . No te preocupes de nada, hare los arreglos, será una ceremonia privada, invitaremos a tus padres y a los míos.

- Lo que tú quieres mi amor.- La mujer lo había abrazado radiante de felicidad.

Claro que era de felicidad, al haberse casado con él, en el fondo lo que Rei siempre busco en él fue dinero, era extraño de todos modos, lo que ella siempre dijo que Serena era, una caza fortunas, resulto ser que Rei fue mucho peor que la rubia.

- Quizá hasta en eso me mentiste Rei.

¿Y si Serena realmente lo había amado a él y no a su billetera o su apellido? De ser así él había resultado ser el más idiota de todos los hombres. Pero los recuerdos del último tiempo de su relación con Serena no hacen otra cosa más que confirmar lo que Rei le había dicho.

- Estoy ansiosa por casarnos.- Le había dicho Serena un día cualquiera, luego de haber tocado del matrimonio.- ¿Cuándo podremos casarnos mi amor?

Aquella insistencia había comenzado a crear sospechas en él, Serena parecía desesperada por casarse con él, tocaba el tema casi todos los días, ciertamente él deseaba que ella fuese su esposa, pero se había sentido presionado por la insistencia de ella.

- Serena solo busca una billetera donde poner sus lujosos gustos.- le había dicho Rei una vez.

Tras ello había optado por separarse de Serena, toda su vida las mujeres lo habían perseguido por su dinero, nada más que por eso, y por mucho que él la amara no estaba dispuesto a casarse con ella, no de esa forma.

- Señor. . .- Su secretaria entro.- El señor Blackmoon ya llego.

- Creí que llegaría a eso del mediodía.

- Son casi las doce señor.

¿Tanto tiempo había pasado preso de sus recuerdos? Tenía que volver a la realidad, no podía seguir estancado por los malos recuerdos de su pasado, el hecho era que Rei estaba muerta, poco a poco sus mentiras salían a floto y Serena estaba embarazada de él.

- Hazlo pasar. . . Y tráeme un café muy cargado.- Murmuro mientras se enderezaba.

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Al ver el carrito de compras Serena sonrió, eran los últimos detalles que le faltaba para el nuevo cuarto de su bebé, Darien e había ofreció una habitación mucho más grande de la que ella le tenía preparado a su hijo, de modo que había tenido que volver a plantear en su cabeza la decoración del cuarto.

- Creo que le gustara a Darien.- Murmuro para sí misma.- Espero mostrarle todo armado esta misma noche.

Al pasar por caja abrió su cartera y paso su tarjeta, aunque Darien había insistido en pagar todo él, ella se había negado, de hecho él ni siquiera sabía que ella estaba ahí comprando cosas para bebé.

- Muchas gracias por su compra.- La cajera le sonrió.

Una vez afuera hiso muchos intentos de tomar un taxi, pero todos iban llenos, las bolsas le pesaban de modo que le costaba más trabajo aun poder tomar un transporte. Quizá sería buena idea pensar en tener un coche, de esos que eran pequeños.

- Déjame y te ayudo.- Alguien le quito las bolsas de sus compras.

- Muchas. . .- Serena se volvió para darle las gracias, pero se quedó en silencio.- Nicolás. . .

- Veo que me recuerdas. . .

Nicolás había sido novio de Rei durante los primeros años de universidad, nunca entendió porque pero la relación de ambos termino poco tiempo después de que ella y Darien se separaran, si la noticia de la boda del pelinegro con su mejor amiga la había impactado estaba segura de que había causado estragos en la vida del chico frente suyo.

- ¿Cómo estás?- Le pregunto.- Hace mucho tiempo que no te veía. . .

- Varios años a decir verdad.- Nicolás tomo el peso de las bolsas.- ¿Dónde ibas? Estas bolsas son demasiado pesadas para que las cargue una mujer embarazada. . . Tengo mi coche muy cerca de acá si quieres te puedo llevar.

- Claro eso me gustaría.- Le sonrió.- A esta hora los taxis están todos llenos. . . Pero no quiero ser una molestia para ti.

- Serena no eres una molestia en nada, para mí es un placer ayudar a una buena amiga.

- Muchas gracias.

- ¿Vas a tu casa?

- Si. . . Te daré la dirección.

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Escuchaba atentamente todo lo que Diamante le comentaba sobre el proyecto, pero realmente no le interesaba un poco lo que él le estaba diciendo, una parte de si quería tumbar de un puñetazo a ese sujeto, y su lado de negocios le decía que debía comportarse a la altura de las circunstancias, mal que mal Diamante era el principal negocio de toda su vida en esa empresa, si todo se caía iba a perder muchos millones.

- ¿Cómo ha estado Serena por cierto?- Le pregunto de pronto él.

- Bastante bien. . . Anoche salimos a cenar.

- Me lo comento esta mañana cuando desayunamos juntos.- Diamante lo miro seriamente.- Dime una cosa Darien. . .

- Si se trata de Serena olvídalo. . .

- Hace mucho tiempo le pedí que se casara conmigo.- Murmuro el hombre sin detenerse ante las palabras del pelinegro.- Y pretendo que ella acepte mi propuesta esta vez. . .

- ¿Y qué dice ella respecto a esto?

- Su respuesta es no, por ahora.- Diamante no despego sus ojos de él.- Pero regrese a este país para cambiar eso. . . Veras Darien, ella sufrió mucho por ti en el pasado, y estoy seguro de que eso hará que finalmente ella acepte ser mi esposa, mi idea es llevármela de aquí, idealmente lejos de ti.

Para mí que Darien es un mar de confusión en toda esta historia, el pobre no sabe que pensar sobre Serena. ¿Cuánto tiempo estará así de confundido?

Anyachiba: Este Darien es el rey de los tontos mi amiga.

Miriam Ortiz: Cada uno se enreda en sus propios miedos, hay que ver cuando este enredo se endereza.

Adileyne: Diamante ya fue sincero con Darien, ira con todo por Serena.

Faby Amy Mizuno: Dicen por ahí que entre necios se entienden, veremos quien resulta mas listo.

Yssareyes48: Le salió gente al camino a Darien, Diamante ya dijo sus intenciones.

Mirialia Paolini: Nicolás llego dispuesto a hacerle daño a Darien a como de lugar.

ReynaCecilia: Los celos de Darien van ya a 90% amiga, aunque quizá él no se de cuenta.

Badu: Misterio resulto amiga, Nicolás sabia del embarazo de la rubia y esta dispuesto a usarlo a su favor.

Lunabsc: Serena no acepto amiga, pero Diamante no se rendirá al parecer.

Maria paolini: Rei dejo bien sembrada su maldad, habrá que ver como Darien se saca esos malos recuerdos y pensamientos.

Zaritha: Darien se dejo llevar por sus propias inseguridades y miedos, aunque ya creo que tiene miedo de perder.

Princessqueen: Rei lo embauco desde el principio amiga, por eso Darien es tan tonto a veces.

Bepevink: No creo que Diamante quiera ayudar a Darien a unirse a Serena.

Zakura Naeiguino: Serena ya empezó a tomar una decisión importante, esperemos que Darien reaccione.