-Todas las unidades en sus puestos teniente-
-bien, muchachos, tan solo discreción, si acertamos, La Sombra se aparecerá por aquí tarde o temprano-
-entendido teniente-
-bien, ahora solo a esperar- Ryoga prendió un cigarrillo, estaba a tres calles del Museo del Puerto, y las unidades de apoyo a dos, todos oficiales seleccionados, vistiendo de civil, aunque era una zona muy concurrida, R & R pensaban que esta vez lo lograrían, arrojo su cigarrillo a la calle, y caminando decididamente se dirigió al museo a tomar su posición, solo cuatro personas estarían dentro, y se habían juramentado atrapar a La Sombra, era ahora o nunca…
Con sus enormes lentes oscuros, Akane caminaba hacia la zona lindera a los muelles con calma, bien iluminada, los anteojos evitaba ser reconocida por alguno de los guardianes de la ley, noto la cantidad de policías en la zona fácilmente, como secretaria del jefe, había visto a todos y cada uno de los oficiales y detectives de la departamental, y podía asegurar que la densidad de oficiales por metro cuadrado en esta zona debería ser la mas alta de Japón, sonrió complacida, evidentemente querían atrapar a La Sombra, mirando hacia el mar, noto un par de luces moviéndose a lo unísono, Helicópteros… cuando la prensa se enterara que había burlado no una, si no dos veces una trampa como la que le tenían preparada… seria la ladrona mas famosa del mundo… , era una pena no poder contarlo… que nadie supiera que tan buena era… si solo el Sargento Fuyinita lo supiera ahora… se detuvo, y miro su reflejo en una vidriera, pero de reojo miro a una manzana de distancia, era Mousse, hablando por su teléfono celular… seguramente colocando las ultimas piezas de la intrincada trampa que le habían preparado, si solo el sargento se hubiera enterado que la que servia los cafés y los bocadillos era el ladrón escuchando hasta el mas mínimo detalle… Mousse termino su charla, y rápidamente se dirigió al museo, R & R y seguramente Shampoo ya estarían allí… era hora de prepararse, acelero el paso, pero solo lo suficiente para no llamar la atención de nadie, y se adentro en un antiguo café, lindante en su parte posterior con el museo
-disculpe, una "lagrima"… tienen baño aquí?- Akane se sentó en la barra, el barman sonrió y se acerco a la Express
-por supuesto, al fondo, a la derecha…- el empleado preparo lo solicitado, Akane tomo lentamente lo pedido, como midiendo el tiempo
-muchas gracias- Akane dejo pago su café, se dirigió por un pasillo hacia el WC, introduciéndose en el, vio lo que buscaba, una minúscula ventana, pero lo suficientemente amplia para que ella pasara, trabo la puerta de entrada, y cambio sus claras ropa por su habitual uniforme negro… luego, aguantando la respiración, se deslizo por la ventana, o eso trato
-diablos… desde… cuando… tengo… el busto… tan grande- soltó todo el aire que tenia, y con dificultad paso por la abertura… cayendo estrepitosamente en los recipientes de basura del museo…, con agilidad felina se puso de pie, mirando hacia todas direcciones, luego ambos ojos, lo único visible de ella, apuntaron hacia su frente y hacia arriba, y con dos dedos de su enguantada mano, retiro una cáscara de banana que tenia sobre su cabeza, se acerco corriendo hacia el museo, mirando a derecha e izquierda, tanto miro que cayo de bruces contra el piso, con gracia nuevamente se puso de pie, vigilante en una inolvidable pose de batalla al estilo Kung Fu o algo por el estilo, al notar que nadie pareció darse por aludido, inicio su carrera nuevamente, llego a la pared que daba al patio trasero del museo, conocido como patio de tareas, ya que allí se reparaban o restauraban algunas adminículos del exposición, había una puerta que le podría franquear la entrada, pero Akane sabia que ese pasillo la llevaría a una escalera que la entregaría directamente a las manos de Shampoo, saco de una bolsa en su espalda una fina, liviana pero extremadamente resistente cuerda con un gancho, miro a la ventana dos pisos sobre ella, era pequeña, pero no tanto como la del café, hizo girar el gancho, moviéndose pequeños pasos hacia su derecha, mientras sus ojos penetrantes median la distancia, apretó los labios y soltó el gancho, hacia la ventana…
Paso a cuatro metros de ella y subió mas de tres pisos mas de los esperados, cayendo casi sobre Akane que debió saltar para evitar ser golpeado con el.
-bueno, si a la primera no sale inténtalo nuevamente tomo nuevamente el gancho, y girándolo nuevamente, logro hacerlo golpear a un lado de la ventana, haciéndolo caer con un sonoro tintineo
-ok, si a la segunda no sale…-
-todo tranqui?- Ranma se aburría en la oficina donde estaba escondido, eran casi las once de la noche y ni rastros de La Sombra, las radios crepitaban en las subsiguientes respuestas de "todo ok, todo bien, todo normal", Ranma bostezo, y se sentó en un sofá, parecía que seria una de esas noches en que nada pasaría…
-bueno, si a la trigésima novena vez no sale…- Akane lanzo nuevamente el gancho, ya algo abollado, contra la ventana, y casi, como una escena en cámara lenta, este se introdujo por el vidrio, Akane salto en el aire, y moviendo su brazo de adelante hacia atrás mientras cerraba el puño, dio un ampuloso pero silencioso
-YEEEEEEEEEEEEESSSSSSSSSSS- tiro de la cuerda, para asegurarse que estuviera bien sujeta, asegurado eso, se lanzo hacia arriba, con una agilidad envidiable, para en segundos llegar a la ventana, y con un poco de trabajo, meterse por ella, vio al censor de movimientos iluminado, se quedo completamente quieta, sabia que el sensor, accionaría la alarma si detectaba movimiento continuo por mas de tres segundos, al inmovilizarse sin cumplir el tiempo requerido, el sensor cambio su luz de roja a verde, ahora, debía moverse lentamente en línea recta hacia el, manteniendo una velocidad continua en una dirección directa al sensor, podría engañarlo, para cuando este cambio su luz, estaba casi bajo el, por que nuevamente falto tiempo para activar las alarmas, saco de su bolso un pequeño imán, el cual coloco tras el artefacto, este vario su luz de verde a… naranja, y quedo bloqueado definitivamente, pero hacer eso dejaba fuera de funcionamiento a toda la red sin que la central electrónica lo notara, fue un descubrimiento de Nabiki y casi lo que la llevo a ser la mejor ladrona de Japón, ahora, por ese pasillo, tenia vía libre, miro la cámara que lo tomaba girando de derecha a izquierda, derecha a izquierda, Akane espero pacientemente, contando mentalmente el tiempo, cuando el aparato llego a tope a la derecha, Akane se lanzo en carrera hasta ubicarse bajo el, tomo una ganzúa, y lo coloco en el eje de la cámara, esta volvía para tomar lo que sucediera a su derecha, pero el alambre la detuvo a tres cuartos de giro, no llamaría la atención del guardia, y le daría un espacio para observar mas tranquila lo que sucedía en el recinto, se arrojo al suelo y arrastrándose se acerco al salón principal, no había moros en la costa, miro a lo lejos, los sensores seguían en naranja, y no había cámaras de seguridad, eso significaba…
-rayos, no puede ser…- de su bolso tomo una pequeña bomba de humo, la lanzo a lo lejos, a rastras por el suelo, ha medida que el vapor se dispersaba, veía los pequeños haces de luz rojiza,
-Lazers, por que Lazers?- Akane suspiro, había una serie de estos adminículos colocados a diferentes distancias y alturas, casi como una doble escalera que se cruzaban entre si a la entrada del salón, una vez pasados estos, tenia vía libre, la chica volvió a suspirar y con gracia y agilidad haciendo vueltas mortales, empezó a pasar los finos haces
Eso hubiera sido lo ideal, lo cierto que a la segunda vuelta perdió el ritmo, reboto contra su cabeza, trato de detenerse, y cayo en una extraña posición, para darse cuenta que había birlado el sistema de seguridad
-ok, no preguntas, como siempre, vamos por lo que vinimos…- se puso a recorrer las mesas de exposición, así como las gavetas de vidrio
-uh, que lindo- era una especie de toro de oro, no muy grande, algo pesado, pero no lo suficiente para molestarle en su huida, los ojos de rubí se veían fantásticos, dándole un aire desafiante al bovino, al tomarlo, y verlo de costado, noto que el escultor había dibujado una tercera para delantera, miro extrañada, preguntándose por que un error tan grosero… lo metió en su bolso, y luego se acomodo este de manera que quedara bien sujeto a ella, para no molestarla en su huida o en su lucha
-bien, fase uno, completa, fase dos empezando- y como si nada le importara, cruzo por medio de los haces, activando todas las alarmas del museo
-MUEVANSE IDIOTAS ESTA ARRIBA, EN EL SALÓN PRINCIPAL-
-PERO, POR DONDE ENTRO?-
-QUE IMPORTA, VAYAN POR EL MUEVANSE, MUEVANSE- Ryoga ubicaba a sus hombres, a los costados y en la parte trasera del museo, el mismo recorría desesperados los pasillos, Mousse y Shampoo totalmente sorprendidos, hacían otro tanto, por el interior de la edificación, las fuerzas policiales se derramaban como un torrente, solo que a nadie se le ocurrió revisar el tubo de aire acondicionado, por donde Akane bajaba en completo silencio hacia el vestíbulo principal, en el frente del edificio, cuando el silencio se hizo presente, abrió suavemente la puerta enrejada del tubo, vio a un solo oficial, sonrió dentro de su mascara, se acomodo lo mejor que pudo para aplicar suficiente fuerza, volvió a cerrar la reja, pero haciendo un pequeño ruido, cosa que llamo la atención al joven policía, este se acerco a la reja, tratando de ver en el oscuro interior de ese caño
-hay alguien allí?- la rejilla, contestando su pregunta, lo golpeo fuertemente, dejándolo inconsciente, Akane emergió del interior del acondicionado, mirando hacia fuera por la vidriada puerta, pudo ver a al menos tres oficiales mas en aparente agitación… como había planeado Nabiki, siguiendo sus instrucciones, se dirigió a la oficina de los empleados de seguridad, que con todas las alarmas sonando, deberían estar recorriendo el museo de arriba abajo, por allí había una salida directa al estacionamiento, y este estaba conectado al alcantarillado de Nerima, a lo sumo un guardia mas… y una recorrida de seis calles hasta el Parque de la Costa de Nerima, árboles, y muchas plantas, pocas luces, lo mejor para los novios necesitados de intimidad, y donde la esperaba Nabiki, entro confiada a la oficina, pero la puerta se cerro violentamente tras ella, al tiempo que se escuchaba la cerradura correrse
-TE TENGO- Akane volteo rápidamente, Ranma, que hacia aquí?-
-le tengo que dar crédito al novato, cuando se le ocurrió poner a un oficial aquí, por que habría una pequeña posibilidad que intentaras escapar frente a todos, no le creí, pero cuando me convencí que podría tener razón, despache al oficial para quedarme aquí- el corazón de Akane latía rápidamente
"por que el justamente" pensó la chica, se puso en guardia, si debía pelear lo haría, Ranma sonrió
-espere casi quince días por este momento- el detective no parecía querer llamar refuerzos, y debía ser así, Akane lo conocía bien, ella lo había vencido, con suerte pero lo había echo, y el quería su revancha, la vencería el solo
-VAMOS, PELEA- Ranma se lanzo con un golpe a la quijada, que Akane apenas pudo detener, trastabillo un tanto, solo para recibir un golpe en el estomago, perdió todo el aire, sabia que jamás lo vencería, Ranma podría trapear el piso con ella en la academia, y aquí el no se estaba conteniendo, tenia que improvisar algo rápido o la descubriría, cambio de guardia y lanzo una patada, que Ranma detuvo fácilmente, el chico antes que ella bajara la pierna para reubicar su postura, le dio un golpe rapidísimo, no muy fuerte, pero casi sobre el nervio ciática, Akane sintió primero un agudo dolor que le recorría la pierna, y luego nada mas, cuando apoyo el pie nuevamente en el piso, toda la pierna estaba entumecido, Akane cayo aparatosamente
-Por fin, eres nuestro- Ranma saco sus esposas, tomo una de las manos de Akane, pero esta se revolvió furiosamente, Ranma la miro con sorna
-no sabes cuando rendirte, ya es suficiente hombre- tomo su radio - RANMA, tengo al sospechoso, oficina de seguridad-
-entendido, vamos para allá- fue Ryoga quien contesto, Akane continuaba arrastrándose hacia la ventana, Ranma se acerco, tomo la mascara e intento sacársela, la chica trato de detenerlo
-esta bien hombre, ríndete ya-
"dios, me atrapo" Akane se dio por vencida, dejo a Ranma sacarle la mascara, la chica, sudada, y con un color rojo encendido en el rostro, volteo a mirarlo, con una cara de angustia que jamás se vio
-TU?- Ranma quedo inmóvil, mirándola, pasaron diez segundos, el policía tomo un grueso libro y lo lanzo a la ventana, rompiéndola en mil pedazos, luego, arrastro a la ladrona a un lugar oscuro, se sintieron ruidos en la puerta, trabada aun por la cerradura, luego fuertes golpes, un segundo antes que esta se abriera, Ranma se desplomo en el piso, Ryoga, Shampoo y Mousse entraron, encontraron al oficial levantándose
-QUE PASO RANMA?-
-QUE QUE PASO, SE ESCAPO PCHAN, ME SORPRENDIÓ DE NUEVO, VAYAN POR ELLA, SALIO POR LA VENTANA, NO PUEDE ESTAR MUY LEJOS-
-ESTA BIEN TENIENTE?-
-SHAMPOO, SE ESCAPA, VE, YO ESTARÉ BIEN- Ranma se tomaba de las rodillas, como si estuviera agotado, los detectives salieron en tropel, reuniendo gente, y rebuscando en la zona, Ranma se acerco a Akane
-espero que tu intención no haya sido salir por allí, esta llenos de polis ahora- Akane miro sin entender
-por que Ranma?-
-aun no lo se Akane, aun no lo se, y ahora?-
-ayúdame, vamos por aquí- la levanto y apoyándola contra el, la ayudaba a bajar hacia el estacionamiento
N.A. : Una lagrima en Argentina, es un cafe con tan solo una gota de leche
