Hola a todos, bueno quiero disculparme por la tardanza, es que me fui un par de semanas al campo, y al llegar nos cortaron la luz por que se nos olvidó pagar xDDD cosas que le pasan a uno, bueno les traje el 6to y penúltimo capítulo, pensaba subir este capítulo en dos partes pero meh...
vuelvo a pedir disculpas por tardarme tanto en actualizar, y quiero agradecer los reviews, espero que no hayan perdido el hilo de la historia, y eso, sin mas que decir, bienvenidos a el penúltimo capítulo de mi fic:
Capítulo 6: La Dulce Venganza.
El barco estaba a diez kilómetros de la isla, Lisa apenas lograba verla a través de la niebla, Némesis se acercó a la proa tomó una gran bocanada de aire y lanzó un poderoso y largo rugido que se fue alejando como un eco hacia la isla.
-qué haces? Nos descubrirán!- le dijo el capitán Héctor al monstruo
-quiero que sientan miedo y pánico mientras aún puedan- le respondió Némesis.
En la isla los científicos retirados escucharon el rugido como un trueno lejano, no era la primera vez que escuchaban ese rugido, sabían que era de Némesis, salieron de sus mansiones y se juntaron todos en el centro de la isla para discutir que hacer...
en el barco, Némesis, Lisa, Elizabeth, Héctor y varios de los soldados de Umbrella que venían en el barco se reunieron para planificar el ataque; Némesis ya tenía todo planeado.
-Yo y Lisa nadaremos hasta la isla, ustedes se quedarán aquí; Lisa se abrirá paso hasta el centro de la isla a 50 metros bajo tierra están los controles que activan y desactivan el campo de protección de la isla, hay que mantenerlo activado, así no escaparán, yo me encargaré de los B.O.W.s, luego mataré a esos científicos locos, son cuatro incluyendo al jefe; cuando ya estén muertos desactivaremos la protección de la isla para que ustedes puedan entrar. Quedó claro?- todos asintieron cuando escucharon a uno de los soldados del barco gritando desde la popa.
-Hey! Tenemos compañía!.
Némesis y varios de los soldados fueron hasta la popa y vieron como un enorme barco de guerra salía de la niebla, el misterioso barco comenzó a disparar varias cápsulas al aire, todas cayeron sobre la cubierta, Némesis atrapó una y la abrió fuertemente destrozándola, cayó un Hunter Gamma de la cápsula, un horrible mutante mitad rana mitad gorila, sin ojos y con una enorme boca que le llegaba a cada extremo de los hombros, Némesis la pisó fuertemente, haciéndola estallar, luego todas las demás cápsulas se abrieron y varias mas seguían cayendo, todas con hunters; en monstruo mandó a Lisa a la isla, él la alcanzaría luego. Lisa saltó al mar y se fue nadando hasta la isla, mientras Némesis y los soldados mantenían a raya a los Hunters.
Lisa usaba sus tentáculos para nadar mas rápido, iba a toda velocidad, pero notó que estaba siendo perseguida por varios de los hunters, ellos usaban sus pies y manos de rana para nadar más rápido, Lisa se apresuró mas los hunters eran más rápidos y lograron atraparla, ella los cortaba o los desmembraba con sus tentáculos, pero seguían viniendo más y más de esas horribles ranas; mientras tanto en el barco, los soldados luchaban contra los hunters, eran muy resistentes, pero no invencibles, y los soldados eran muy buenos; el barco enemigo se comenzó a mover y se posicionó paralelo al otro barco, Némesis divisó en el buque enemigo una enorme máquina cargada con misiles que apuntaba al barco, se colgó del lado y saltó hasta llegar al barco de Umbrella, se estampó fuertemente contra el lado izquierdo del buque, haciendo que el barco entero se estremeciera de lado a lado, escaló hasta llegar a la cubierta, usó sus tentáculos para matar a los soldados que le disparaban, pero dejó huir a los que escapaban, se dirigió hasta el lanzador de cohetes acoplado a la cubierta y lo arrancó completamente con ayuda de sus tentáculos, y lo aventó hacia la torre de mando, causando una grande y estruendosa explosión, luego saltó a su barco para terminar con los hunters.
Mientras tanto los 4 científicos de Umbrella iban a un refugio subterráneo, escoltados por varios soldados y varios Mr. X, querían desactivar la protección de la Isla para poder escapar. Mientras Lisa llegaba a la playa y se dirigió corriendo al centro de la Isla.
Mientras tanto en un laboratorio de Umbrella, muy lejos de ahí, unos científicos miraban la batalla de barcos en una gran pantalla, dando órdenes por radio.
-Señor qué es lo que manda!?- gritaba por el radio uno de los artilleros del barco de Umbrella.
-Usa la Espada Paracelsus, Destruye ese barco!.
El barco de Umbrella giró hacia la derecha, dándole la espalda al otro barco, una compuerta en la popa del barco se abrió y Némesis logró ver la Espada Paracelsus, el cañón que Jill usó para destruirlo en Raccoon City, el enorme cañón comenzó a vibrar y una voz robótica comenzó a contar.
El cañón apuntaba directamente al barco de Némesis y éste no sabía que hacer, la voz contaba "5, 4, 3, 2, 1..."
Némesis saltó directamente al cañón, bloqueándolo con su propio cuerpo, entonces el cañón disparó; una enorme luz blanca iluminó todo, se escucho un poderoso estruendo y todos los tripulantes del barco de Némesis se cubrieron los ojos, cuando volvieron a mirar, el barco de Umbrella estaba completamente destruido, sólo se veían pedazos del barco enemigo, ni siquiera se veían los cuerpos, ni de los soldados ni de Némesis, la explosión desintegró todo.
Todos en el barco que sobrevivió se quedaron mirando, no lo podían creer, ese monstruo se sacrificó para salvarlos, sacrificó su tan soñada venganza para salvarlos a ellos, un grupo de trabajadores de Umbrella, la mayoría había matado a gente inocente antes, todos deberían haber estado muertos, pero Némesis les dio otra oportunidad.
El barco estaba en un completo silencio hasta que la voz de Elizabeth se escuchó.
-Pero qué demonios acaba de pasar?.
-Era un arma extremadamente poderosa, seguramente la iban a probar en campo... contra nosotros, pero Némesis nos salvó a todos- le respondió el capitán, que aún no creía lo que acababa de pasar.
-y que haremos ahora?
-Buscaremos a Lisa y nos marcharemos, es muy probable que nos quieran dar caza.
-Diablos, tenía mayores expectativas del plan de venganza de Némesis.
Entonces escucharon un brusco movimiento en el mar, se asomaron y lograron ver el agua calmándose, como si algo hubiera causado un chapuzón, de pronto sintieron una fuerte vibración en la cubierta, se giraron a mirar y todos se quedaron boquiabiertos; era Némesis, ya no tenía tentáculos, su cuerpo estaba humeante y varias tiras de carne se caían de su torso. Elizabeth fue la primera en hablarle.
-Némesis? es... estás bien?.
El monstruo solo gruñó y una espuma verde y morada comenzó a brotar de su cuerpo en toda la zona herida de su cuerpo, luego se sacudió la espuma y su cuerpo ya estaba regenerado.
-ahora sí estoy bien- respondió el monstruo.
Mientras tanto dos científicos miraban estupefactos esa escena a través de la pantalla gigante, el mas joven le hablo al mas viejo.
-Señor?
-Qué quieres?- contestó el viejo bastante enojado.
-Recuerda nuestra conversación?
-de qué diablos me hablas ahora?
-usted dijo que si el cañón no funcionaba, renunciaría y me daría su puesto.
El viejo quedó mirando a su compañero bastante enojado, ignoró su pregunta, apagó la pantalla y se largó del lugar.
Mientras tanto en la isla, los soldados escoltaban a los creadores del parásito maldito por unos caminos subterráneos, habían llegado a la zona de control, sólo necesitaban abrir una compuerta, pero comenzaron a escuchar varios gritos y disparos, los científicos se ocultaron mientras los soldados y Mr. X se acercaron a la compuerta, cuando la abrieron vieron a Lisa terminando de matar al último de los soldados.
-Atrápenla, llévenla a la superficie y mátenla!- le ordenó a los tyrants el líder de los soldados.
Tres tyrants corrieron hacia Lisa, ella saltó y se aferró a la pared, a una altura más segura, atrapó a uno de ellos con sus tentáculos, lo apretó hasta triturarlo y lo dejó caer, pero todos los demás tyrants comenzaron a escalar y a Lisa no le quedó otra opción que huir del lugar.
Cuando todos los monstruos se alejaron lo suficiente, los soldados fueron a la computadora para desactivar el campo protector de la isla y poder escapar, mas Lisa se había adelantado y antes de que ellos llegaran se aseguró de romper la computadora.
-DEMONIOS!- gritó uno de los soldados.
-y ahora qué?- dijo uno de los cuatro científicos con la voz quebrada por el miedo.
-la computadora está estropeada, tendremos que repararla para desactivar la protección de la isla, de otro modo jamás saldremos de aquí.
-oh, por dios!... y cuánto tardarán?
-mmmh... no lo sé, pero debemos darnos prisa.
Los soldados comenzaron a reparar la computadora, mientras tanto Lisa logró llegar a la superficie, pero sólo para encontrarse con más Mr. X, ella calculó que habrían mas o menos cincuenta de ellos; los tyrants comenzaron a acercarse amenazantes, Lisa divisó al más cercano y le atravesó el pecho con uno de sus tentáculos, matándolo instantáneamente, el resto comenzó a correr hacia ella, Lisa los atacaba pero sólo lograba hacerles cortes superficiales, entonces ellos lograron someterla y comenzaron a patearla y golpearla mientras estaba tirada en el suelo, trató de contraatacar y cubrirse pero los Mr. X eran mucho más fuertes que ella.
Un estruendoso rugido producido desde las alturas los hizo detenerse, todos miraron al cielo para ver quién había rugido, pero sólo lograron ver un pequeño punto en el cielo, mas todos empezaron a retroceder cuanto notaron que el pequeño punto comenzaba a crecer y crecer, sea lo que sea, se acercaba a toda velocidad; Lisa al escuchar el rugido supo de inmediato de quien se trataba, era Némesis, que aterrizó sobre uno de los tyrants, destrozando todos los huesos del malvado monstruo.
Némesis corrió hacia Lisa, empujando y derribando a los Mr. X que se encontraban a su paso, tomó a Lisa y dio un gran salto, a un lugar alejado del peligro de los tyrants. Tomó a Lisa de los hombros y la sacudió delicadamente.
-Lisa, estás bien?
-mmmh... si, no te preocupes, estaré bien- le respondió ella en un débil susurro.
-lamento haberme tardado.
-no te preocupes.
Lisa se escuchaba débil, tenía muchos huesos rotos y sangraba, los tyrants eran demaciado fuertes y lograron hacerle mucho daño, y eso hacía enojar a Némesis.
Ambos sintieron como la tierra vibraba y vieron a todos los Mr. X corriendo hacia ellos, como una estampida furiosa. Némesis ayudó a Lisa a levantarse y a caminar.
-Huye, yo los detengo- le dijo el monstruo, que aún no la soltaba.
-seguro que podrás con ellos?
-Si- respondió Némesis con un aire de confianza y de protección.
-Némesis?.
-Si?.
-Cuando esto acabe, quiero que me lleves a un lugar pasífico.
-Lo haré, lo prometo, por ahora huye.
Némesis soltó a Lisa para que sugiera caminando sola, pero ella no lo soltó a él, se acercó y le dio un beso en la mejilla; Némesis se quedó congelado y la vio alejarse cojeando, ella alcanzó a caminar un poco, pero los Mr. X le habían hecho demasiado daño y se desplomó en el suelo.
Némesis sintió como la ira hacía hervir su sangre, se giró para ver a la estampida de tyrants acercándose y él comenzó a correr hacia ellos, hasta que tenía a la multitud de monstruos encima, él comenzó a moverse ágilmente a través de los tyrants, esquivando puñetazos y patadas, tomando a varios con sus tentáculos y descuartizándolos, Némesis repartía puñetazos hacia todas direcciones, se aseguraba de destrozarlos completamente y dejar sus cráneos bien molidos, él sabía que podrían mutar y eso sería peligroso.
Notó que varios de los tyrants estaban muertos o les faltaban brazos y partes de sus cuerpos, entonces vio a un Mr. X mutado, era el que Lisa atravesó con su tentáculo, era igual a los demás monstruos, pero bastante más alto, mucho más musculoso y tenía enormes y afiladas garras en donde debería llevar sus dedos, estaba fuera de control, dando zarpazos a los demás tyrants, rebanándolos y matándolos, Némesis dejó que siguiera matando a sus enemigos mientras él seguía matando a los Mr. X restantes, cuando terminó de matarlos a todos se giró para buscar al que había mutado, pero éste estaba justo atrás de él, le dió un fuerte zarpazo con sus garras, enviando a Némesis por los aires, pero Némesis se reincorporó rápidamente, el enorme tyrant mutado saltó hacia Némesis, pero éste lo esquivo y el tyrant clavó sus garras en el suelo, luego se irguió furioso, giró hacia Némesis pero lo único que vio fue el pie del monstruo estrellándose contra su cara, haciéndolo retroceder varios pasos hasta caer de espaldas, se puso de pie rápidamente y su vista pasó de Némesis a Lisa, quien estaba a varios metros intentando ponerse de pie, el tyrant fue corriendo hacia ellay dió un salto, Némesis fue tras él tan rápido como podía.
El Mr. X llegó a Lisa y antes de que ella pudiera hacer nada le dio un poderoso zarpazo, enviándola a volar y estampándola contra una pared de una de las cuatro grandes mansiones de la isla, Lisa se puso de pie torpemente, quedó muy aturdida por el golpe, el monstruo llegó a ella y retrocedió unos pasos para dar su ataque final, Lisa estaba segura de que iba a morir, pero un tentáculo emergió explocibamente del pecho del monstruo, era Némesis, quien había detenido al monstruo justo a tiempo, jaló al monstruo hacia él, le atrapó el brazo y se lo arrancó completamente de un tirón, luego uso ese mismo brazo con garras para atravesar y destrozar la cabeza del tyrant, el monstruo malvado, ya convertido en cadáver, cayó al suelo.
Némesis fue hacia Lisa para asegurarse de que estuviera bien.
-Te hizo daño?
-sanaré, estaré bien.
-quedate aquí, volveré tan pronto como pueda.
Némesis dejó descansando a Lisa y fue al lugar donde se encontraban los científicos que lo convirtieron en monstruo y mataron a su familia.
Mientras tanto los cuatro científicos retirados esperaban ansiosos a que los soldados terminaban de reparar la computadora.
-Falta mucho?- preguntó impaciente uno de los viejos.
-No, ya esta lista, desactivando el escudo de protección...
-MUAAAARRRRRRGGHHH!
Todos en el lugar se quedaron petrificados; Némesis había llegado al lugar e hizo notar su presencia con un bramido vibrante y terrorífico.
Entonces vieron al monstruo vengativo salir de las sombras, furioso, pero tranquilo, todos los soldados apuntaron de inmediato al monstruo con sus rifles.
-NO TE MUEVAS!- gritó uno de los soldados.
-Yo solamente quiero a los cuatro científicos que desarrollaron el parásito nemesis, no deseo matar a nadie mas, ahora, pueden elegir entre intentar protegerlos y morir, o trabajar para mí, y vivir.
Némesis dijo esto en un tono calmado, como si se pudiera razonar con él; los soldados se miraron entre ellos, les convenía más servir al monstruo que a esos viejos locos.
Los científicos notaron que sus soldados estaban pensando en la propuesta de Némesis, y comenzaron a correr, pero los guardias los atraparon.
Némesis comenzó a hablarles a los cuatro científicos, que estaban muertos de miedo.
-ahora tres de ustedes me señalarán al jefe, al que diseñó el parásito nemesis, al que encabezó las investigaciones, díganmelo, y los mataré sólo a ustedes y no a sus familias.
-él fue- dijeron al unísono tres de los científicos; apuntaron al más viejo, ya no tenía pelo y estaba bastante pasado de peso.
-Tú- Némesis se acercó al viejo loco, lo tomó de un brazo y lo levantó.
-tú... por tu culpa toda mi familia... murió!...-
el viejo apretó los ojos, en ese momento sería capaz de venderle su alma al diablo por que todo eso fuese una pesadilla, pero sabía que no podría ser así el viejo comenzó a llorar por el miedo, Némesis comenzó a apretar su brazo hasta hacerlo crujir, el viejo comenzó a gritar y el monstruo lo dejó caer fuertemente al piso.
-Te daré un minuto de ventaja para que corras y te ocultes en algún lado, ahora lárgate.
El viejo aún no se lograba poner de pie cuando Némesis le dio una fuerte patada, enviándolo volando hasta que se perdió en la oscuridad de ese enorme lugar.
-En cuanto a ustedes...
Némesis se acercó a el resto de los científicos, estiró sus tentáculos y atrapó a dos de ellos, los estiró hasta partirlos a la mitad por la cintura, haciéndolos gritar como condenados, les tomó de la cabeza y los giró para que ambos vieran sus propios intestinos desenrollándose por el suelo, luego los dejó caer, el tercero estaba acurrucado tapándose los ojos con sus manos y lloraba a gritos, cuando sintió los pasos de Némesis decidió tomar un cuchillo que estaba en el suelo y se degolló a si mismo, prefirió suicidarse, Némesis solo lo quedó mirando durante un par de segundos y luego se giró para buscar al cuarto científico, todos los soldados se estaban aguantando las ganas de gritar y de vomitar que tenían en ese momento, los dos científicos que había partido a la mitad, uno aún se encontraba gritando de dolor, pero ya no se agitaba tanto y sus gritos eran mas débiles, el otro ya estaba apunto de morir, no gritaba, y estaba quieto, pero se sentía su dificultosa y apresurada respiración, uno de ellos, el que se encontraba mas vivo le habló a Némesis.
-Máta... me... por... favor...- dijo entre gemidos agonizantes.
-Muchas personas te han dicho eso exactamente y tú las has ignorado; no, si quieres que te mate vendrás asta aquí y me lo suplicaras- Replico Némesis.
El hombre se acercó lentamente al monstruo con sus brazos, ya no podía ni respirar sin botar sangre por le boca, logró llegar a Némesis, que se encontraba a un par de metros de él, le tocó un pie con una mano y le volvió a hablar.
-Te lo... su-pli-co, ma-ta-me- dijo entre lastimosos jadeos.
Némesis estiró uno de sus tentáculos y le atravesó la barriga, luego lo sacó llevándose sus tripas y las dejó caer sobre la cara del agonizante científico.
-No- Dijo Némesis y luego caminó hasta el otro viejo que ya estaba muerto.
-Y tú; veras a tus familiares muertos en el infierno, pero ellos no te reconocerán.
Luego de decir eso levantó un pie y aplastó lentamente la cabeza del cadáver hasta destruir su cabeza por completo.
Los soldados estaban petrificados, intentaban contener sus ganas de vomitar por ver esa carnicería, apenas reaccionaron para hacerse a un lado para que Némesis pasara, el monstruo iba a ir tras el último científico, pero se detuvo y giró hacia los soldados.
-Ustedes desactiven la protección de la isla y envíen un mensaje al barco de lo que pasó aquí- Dijo con su monstruosa voz.
-Si... se-se-señor!- le contestó muerto de miedo el líder de los soldados.
Némesis dio media vuelta y comenzó a caminar hacia la oscuridad, donde estaría el último de los científicos.
El viejo estaba en un rincón muy alejado del lugar, apenas podía moverse, tenía roto un brazo y una pierna, ademas de varias costillas, estaba muy mareado y vomitaba sangre, por la patada que le había dado Némesis hace un rato, con las fuerzas que le quedaban logró juntar sus manos y ponerse a rezar, pero se detuvo cuando comenzó a sentir las vibraciones en el piso provocadas por Némesis, intentó divisarlo, mas no lo logró porque todo estaba demasiado oscuro, de pronto comenzó a escuchar la voz demoníaca y gutural de el monstruo que lo perseguía, lo escuchaba como un eco proveniente de todas las paredes, no sabía de donde provenía, lo que o hacía asustarse aún mas.
La monstruosa voz le decía:
"Aceptaste dinero y lujos a cambio de causar la muerte y el sufrimiento de centenares de personas; jamás te preguntaste si merecían esas torturas y jamás te preguntaste si merecías esas pagas, experimentaron con cientos de personas por el parásito que tú creaste, por ti cientos murieron, y los que sobrevivieron sólo podían esperar a morir para escapar de sus torturas, el mayor deseo de esas personas era la muerte, ellos suplicaban ser asesinados para evitar que experimentaran hasta convertirlos en monstruos y lo sé, porque hicieron lo mismo con una amiga mía, te diste una larga vida de lujos a costa del sufrimiento y la tortura; hombres, mujeres y niños que sufrieron las peores muertes imaginables, sólo para que tú te hagas rico y tengas una mansión en una isla. Y ahora te encuentras solo, y las personas que te sirvieron se amotinaron por miedo, tus antiguos colegas están muertos; te encuentras solo, y no tienes a nadie que te pueda ayudar; te encuentras solo, y sabes que la corporación que te hizo rico decidió dejar de gastar plata en ti y no vendrán por ti.
Te encuentras solo, y el único ser cercano que te puede escuchar es un monstruo cuya familia fue asesinada por ti, soy yo, tu mayor error, tu condena, yo soy la venganza, soy Némesis"
El viejo ya había perdido todas sus esperanzas y se encontraba pegado a una pared llorando, cuando la pared fue destruida por el monstruo, quien lo tomó bruscamente del hombro, al viejo le llegaba a doler el pecho por lo fuerte y rápido que latía su corazón por el susto.
-Y ahora serán TUS gritos suplicantes de muerte los que serán ignorados!
Némesis aventó al viejo hasta hacerlo estrellarse con una vitrina de vidrio llena de jeringas, el científico se estiró hasta alcanzar una y comenzó a reír asustado.
-no, yo no moriré, tú morirás!
El viejo clavó la jeringa fuertemente en su frente y se inyectó todo el contenido, inmediatamente comenzó a agitarse y a crecer.
-Idiota, convertirte a ti mismo en monstruo no te salvará.
-Si lo hará... yo no quiero morir, y ahora no podrás matarme.
-No tengo intención de matarte, quiero torturarte, convertirte en monstruo solamente te hará morir mas lentamente y eso es lo que yo deseaba.
-Cuidado- contestó el viejo con una sonrisa de lado. -aveces los deceos secumplen... AAAAAAAAAAAAAAGHHHH!.
Unas enormes púas blancas con sangre brotaron de la espalda del viejo, y luego toda su columna se salió, su cráneo comenzó a crecer hasta salirse de su cabeza, las luces se encendieron y Némesis logró ver mejor lo que ocurría, se había convertido en una masa morada, verde y blanca, compuesta únicamente de columna vertebral y cráneo; no dejaba de crecer hasta convertirse en un monstruo de 20 metros, tenía un cráneo humano, pero gigante, llegaba a los 5 metros de altura y tenía varias pinzas, similares a las mandíbulas de los insectos en donde debían estar los dientes, una enorme columna vertebral que se estiraba por mas de diez metros, y de cada vértebra salían grandes tentáculos cubiertos de hueso, parecían tentáculos filosos con armadura. Era la verdadera forma del parásito nemesis, así lucía cuando tomaba el control total de un humano loco que lo inyectó directamente en su cerebro.. Némesis caminó hacia el monstruo, pero éste emitió un molesto pitido que obligó a Némesis a cubrir sus oídos y sacudir su cabeza, cuando el pitido se detuvo, vio unos tentáculos venir hacia él, pero los esquivó dando un gran salto, fue hacia ese monstruoso cráneo y le propinó un fuerte puñetazo agrietando una gran zona del cráneo y hacerlo levantarse varios metros. Némesis se quedó mirando cómo el monstruo se retorcía e intentaba reincorporarse y antes de darse cuenta ese monstruo gigante lo había atrapado con sus tentáculos, lo atrapó de ambas piernas y ambos brazos y comenzó a estirar, quería descuartizar a Némesis, pero de la nada lo soltó, Némesis cayó al suelo, se piso de pie y vio a Lisa Trevor sujetando al monstruo de la base del cráneo, intentando separar la columna, pero el monstruo se sacudió fuertemente, haciendo que Lisa saliera volando, luego la atrapó con sus tentáculos y la arrojó lejos, causando que se estrellara contra una pared y la derribara; luego fue por Némesis abrió lo que parecía ser su boca y varios tentáculos salieron disparados, Némesis tenía tiempo para esquivarlos pero se dejó atrapar y el monstruo comenzó a acercarlo hacia su boca, Lisa se levantó y fu a ayudar a Némesis pero solo logro ver como el monstruo lo engullía.
-Némesis...- Lisa bajó la mirada negando con la cabeza -no...-
el gran monstruo se dirigió a Lisa, ella intentó huir, pero el monstruo la atrapó, la envolvió con sus tentáculos y comenzó a apretarla fuertemente, al extremo de hacerla gritar de dolor, pero cuando Lisa se estaba dando por vencida, el monstruo la liberó, Lisa vio como el monstruo retorcía sus tentáculos, agitaba su cabeza y emitía varios sonidos raros, se veía que estaba sufriendo. De pronto un tentáculo salió explocivamente del cráneo del monstruo, y luego otro, y otro hasta que la cabeza entera del monstruo explotó, bañando a Lisa de gelatina verde, Némesis destruyó al monstruo desde dentro.
-Se acabó, lo logramos.- Dijo Némesis.
Lisa fue corriendo hacia él para abrasarlo, pero se detuvo bruscamente cuando estaba a un metro de él porque ambos estaban cubiertos de esa apestosa gelatina verde.
-Creo que es muy pronto para un abrazo- dijo ella. -vamos a quitarnos esta gelatina, apesta como el infierno.
-Que suerte la mía de no tener nariz- Dijo Némesis en tono de broma; Lísa sonrío y subieron juntos a la superficie de la isla.
Cuando llegaron a la superficie se encontraron con la tripulación del barco y los soldados de la isla socializando; Elizabeth y Héctor se acercaron a ellos, pero se detuvieron a 5 metros de ellos por el olor de esa gelatina que tenían encima.
-Entonces... ustedes... lo lograron?- preguntó Elizabeth con una voz chistosa al tener cubierta la nariz para que no le llegara el hedor.
-No... nosotros lo logramos. Gracias por habernos ayudado.- dijo Némesis
-Felicidades- dijo el capitán Héctor, también cubriéndose la nariz.
-Ya, vamos a limpiarnos- le dijo Lisa a Némesis.
Lisa y Némesis llegaron a un gran lago y nadaron por varios minutos, Lisa se quedó observando a Némesis flotando en el agua; a Némesis le gustaba mucho estar quieto en el agua, era una de las pocas maneras que tenía de relajarse sin que las imágenes del asesinato de su familia invadieran su mente.
Lisa salió del agua u se sentó a la orilla del lago.
-Némesis, qué haremos ahora?
-te prometí que iríamos a un lugar tranquilo. Te gustaría que te lleve a tu antigua casa?
-No, han pasado mas de 30 años, debe estar demolida, y si aún existe esa casa, debe estar toda maltratada, cuando yo vivía en esa casa era feliz, me quedaré con ese recuerdo.
-podríamos quedarnos aquí.
-No; esta isla es de los humanos que nos ayudaron, se la ganaron, además, los pondríamos en peligro.
-entonces, a donde te gustaría viajar?
-Hay un lugar, sígueme.
Lisa tomó a Némesis de la mano y lo guió por la isla hasta llegar a unas instalaciones, al dentro una imagen de una isla enorme en un domo.
-Encontré este lugar mientras estabas abajo, es una enorme isla casi del tamaño de Australia, y el domo es porque esta varios kilómetros por debajo del mar en el océano pacífico, es un oasis, diseñado para ocultar y proteger a los dueños de Umbrella en caso de una crisis sanitaria mundial, dentro de ese domo hay cordilleras, ríos, bosques, incluso hay varios animales, es un lugar solitario, tranquilo, es el lugar donde quiero estar... contigo.
Lisa apretó un botón y una enorme compuerta se abrió, dejando ver un enorme túnel, muy iluminado, las paredes eran de cristal transparente y era tan largo que no se alcanzaba a ver el final.
-Es nuestro camino?- preguntó Némesis.
-Si- le contestó Lisa.
-Vamos a despedirnos...
Ambos monstruos fueron donde estaban los soldados de Umbrella que habían traicionado a la poderosa corporación para ayudarlos.
-Gracias a todos, la isla y todo lo que hay en ella es de ustedes, se la ganaron- pronunció Némesis.
-Adiós a todos, y no vuelvan a hacer tratos con esa malvada gente- dijo Lisa antes de voltear para ver a Némesis.
-Nos vamos?
-nos vamos.
Némesis y Lisa se subieron a una especie de vehículo similar a un vagón de tren que comenzó a adentrarse en el gran túnel; Lisa se durmió y dejó caer su cabeza sobre el hombro de Némesis, éste giró su cabeza para mirarla, y luego miró el mar a través del vidrio transparente del que estaba fabricado el túnel, pensando en si Umbrella volvería a intentar destruirlos y en lo que harían ahora sus amigos humanos.
Mientras tanto en unas instalaciones de Umbrella, cuatro submarinos salían para exterminar para siempre a los monstruos prófugos, y una voz robótica hablaba por los parlantes del interior de los submarinos:
-Tiempo estimado para la intercepción: 12 horas.
-llegaremos a ellos justo en la entrada del oasis bajo el agua, a esa profundidad serán mucho más faciles de matar; es su fin, ahora no lograrán sobrevivir...
Fin del 6to capítulo, vuelvo a disculparme por la tardanza, y a agradecer los reviews, ahora me pondré a escribir el 7mo y último capítulo, aún no sé ni como se llamará xD, pero dudo que sea tan extenso como éste, bueno adiós, publicaré el siguiente capítulo tan pronto como pueda, salu2 a todos.
