La cafetería era bastante agradable, ambas estaban sentadas frente la una de la otra, Azusa se había sonrojado ligeramente cuando la castaña había insistido en que pidiera lo que quisiera, aún seguía nerviosa por aquellos extraños sucesos que la perseguían, pero extrañamente cada vez que estaba con Yui se sentía segura, como si a su lado nada podría dañarla.

― ¿estas mejor?― pregunto la castaña mientras hundía su tenedor en la rebanada de pastel de chocolate delante de ella.

―sí, gracias― dijo tímidamente Azusa para después beber un poco de su malteada de fresa.

―me alegra, cada vez que yo me siento nerviosa como un poco de pastel, eso siempre funciona―la castaña le mostro una cálida sonrisa que provoco que las mejillas de Azusa se tiñeran de carmín.

―yo… he estado teniendo sueños extraños…y hoy vi algo…― dijo la menor en un tono bajo, como si se avergonzara.

Yui la escuchaba con cuidado ― ¿Qué es lo que viste?―

―una sombra…la vi en el espejo del baño, también he tenido pesadillas donde me intentan matar―

Yui de inmediato supo que algo no andaba bien, ¿una sombra? Ella sabía bien de quien se trataba, debía advertirle a Ritsu.

―tranquila― dijo tomando la mano de la morena ―estoy segura que solo te falta descansar mas, todo estará bien― dijo más para sí misma que para Azusa.


― ¿sentiste eso?― pregunto la menor de las Hirasawa a Ritsu.

―sí, es igual que cuando aparecieron los destructores― dijo Ritsu preocupada ―estuvo bien que Yui fuera detrás de Azusa, siento que esta persona es muy poderosa, debemos volver a la mansión y planear que podemos hacer―

Cuando ambas se giraron para ir a la puerta de las escaleras Jun estaba de pie delante de ellas.

―sabía que había algo raro, ¿Qué es eso que hablan? ¿Qué está pasando aquí?― exigía saber la chica de cabello crespo. Ni Ui, ni Ritsu sabían que decir.

―J…Jun-chan… ¿Qué es lo que oíste?― preguntaba Ui.

―que alguien esta con Azusa y ella corre peligro― dijo desafiante.

Ritsu observo a la chica, estaba claro que se preocupaba por su amiga, no parecía ser una amenaza ―has entendido mal, la persona que esta con Azusa en realidad la protege, escucha, es todo lo que te diremos, ahora apártate que tenemos algo importante que hacer―

Sin que nadie lo previera en el suelo se formó una mancha obscura similar a una gran sombra y antes de poder hacer algo, una especia de puño gigante arrojo a Ritsu hacia la reja protectora de la azotea.

― ¡Ritsu-chan!― grito Ui y por instinto tomo a Jun del brazo y salto alejándose de la sombra.

― ¿¡qué demonios fue eso?!― Jun estaba muy alterada por lo que pasaba.

―es de lo que intentamos proteger a Azusa― dijo Ui respirando rápidamente y sacando una especie de látigo delgado y plateado del abrigo de su uniforme.

―Jun-chan, quédate detrás de mí― dijo observando hacia todos lados y ver que la sombra no estaba.

Ritsu se incorporó con cuidado, si no hubiera sido por la protección, hubiera sido una larga caída. Observo a Ui que con látigo en mano buscaba a lo que las había atacado.

―si maneja las sombras estoy segura que será el asesino del que nos habló Sawa-chan― dijo antes de hacer que sus manos chispearan.

Dejo que su instinto la guiara, entonces la vio, una figura obscura oculta en la sombra del edificio.

―te tengo― y lanzo un rayo hacia esa dirección, antes de poder siquiera celebrar algo la volvió a atacar pero esta vez logro cubrirse con los brazos.

Ui al ver de nuevo aquel atacante lanzo su látigo y lo logro atrapar, pero aquel era más fuerte y logro lanzarla hacia Ritsu.

―joder, no hay manera de vencer a este tipo― dijo Ritsu con el cuerpo adolorido.

Ui miro hacia donde estaba Jun la cual veía todo sin saber qué hacer, observo la sombra que parecía ir hacia donde ella estaba.

― ¡Jun-chan corre!― grito Ui.

Jun observo aquella sombra acercarse rápidamente hacia ella, corrió lo más rápido que pudo hacia la puerta de las escaleras, corría deprisa esperando poder escapar, los últimos escalones de última planta los salto pero termino cayendo, eso le ayudo a que la sombra no la atrapara en un instante.

Se levantó y su vista se fijó en un extinguidor delante de ella, corrió, lo tomo y cerró los ojos mientras lo rociaba en todas las direcciones, escucho a Ritsu y Ui correr hacia ella.

―Ui, saca a esa chica de aquí ahora― dijo Ritsu mientras veía que la sombra ahora era vivible.

Ui tomo su látigo y lo lanzo hacia Jun para traerla a su lado, en ese momento Ritsu mando una fuerte descarga hacia el suelo, hubo un gran destello y una cortina de humo inundo el lugar. Cuando el humo se hubo disipado observaron que el asesino ya no estaba.

― ¿lo destruiste?― pregunto Ui.

Ritsu miro todo ―no…escapo, está herido pero sé que volverá― dijo la oji-ambar justo antes de que las alarmas se encendieran y los espesores de agua comenzaran a empaparlas.

Ui miro a Jun que había caído de rodillas ―que demonios ha pasado― murmuro en voz baja.


Mio y Mugi preparaban la comida con calma, un par de curitas cubrían algunas heridas que el entrenamiento les había dejado, estaban un poco curiosas sobre el paradero de Sawako, normalmente les decía a donde se dirigía, pero desde hace algunos días la notan un poco misteriosa.

― ¿crees que nos esté ocultando algo?― pregunto Mio a la chica de ojos azules.

―no lo sé, no sería la primera vez… a estas alturas ya no sé si quiero saberlo― respondió la rubia mientras picaba algunas verduras.

Mio parecía meditar un poco la respuesta de su amiga ―creo que tienes razón, supongo que todo esto aún nos resulta un poco extraño ¿Cuánto tiempo ha pasado?―

―creo que unos siete años― dijo cansada la heredera.

―sí, suficiente para cambiar a cualquiera― dijo con nostalgia.

Flash back:

La pequeña Mio de diez años temblaba en cuanto el auto se detuvo delante de aquella gran mansión. Hace unos días que sus padres le informaron que asistiría a un prestigioso y selecto internado, solamente prodigios asisten dijeron ellos, a pesar del miedo que sentía, ella no protesto, su padre era un hombre importante y ella al ser la única hija debía hacer que sus padres se sintieran orgullosos.

no tengas miedo, todo estará bien― dijo la mujer castaña mientras apagaba el motor del vehículo ―hay más chicas en este sitio, estoy segura que se llevaran bien― dijo Sawako con una sonrisa.

Mio bajo del auto y camino con una mano en su pecho hasta llegar a la puerta principal en donde se detuvo, trago saliva y la abrió con cuidado, se sorprendió al ver a dos castañas lanzarse varias almohadas y saltando de un lado a otro.

eso no es justo Ricchan― dijo una de ellas después de tropezar ―ahora veras mi súper ataque especial― dijo antes de lanzarle una almohada.

La otra chica de cabello un poco más claro lo esquivo con facilidad ―has fallado, ahora enfrentaras tu des…― ella guardo silencio en cuanto vio a la recién llegada.

hola― dijo como si la conociera desde hace ya tiempo ― ¿quieres jugar? Necesito a alguien en mi equipo― dijo con una sonrisa.

La otra castaña de inmediato protesto ―eso no es justo, ustedes serian dos y yo solo una― dijo inflando las mejillas.

pero Ui-chan ya debió de hacer sus deberes, así que ella puede ser de tu equipo―

Sawako entro y observo el desorden de la sala, varios cojines tirados, las sillas del comedor en el suelo, el mantel sucio y varios objetos fuera de lugar.

espero que Ui-chan no sea la única que si cumplió con sus deberes― dijo con voz desafiante.

Ambas castañas comenzaron a sentirse nerviosas, esa actitud provoco en Mio una especie de tranquilidad, quizás el lugar no sea tan malo después de todo, pensó.

Fin del flash back.

Yui y Azusa caminaban tranquilamente por las calles, después de ir a comer Yui insistió en acompañar a la pequeña a su casa, después de todo no podía darse el lujo de dejarla sola, ahora más que nunca no podía.

―muchas gracias por acompañarme― dijo la morena un poco nerviosa.

―descuida, no es nada― dijo con una sonrisa.

Por un momento no sabían que decir o hacer, ni Azusa hacía en intento de entrar a su casa, ni Yui por irse.

―creo que…―comenzó a decir Yui.

―si…lo siento, nos vemos después― dijo nerviosa Azusa y entrando a su casa con rapidez.

Yui sonrió ante la actitud de la chica.

―claro que nos veremos Azusa Nakano― dijo en un susurro.

Mientras al otro lado de la puerta Azusa intentaba controlar su respiración ―por qué me siento de esta forma con ella, Yui Hirasawa ¿Quién eres?―


Sawako llego a la mansión, apago el motor del auto y observo su reflejo en el retrovisor, su atuendo era completamente de negro y con unos guantes obscuros.

Bajo del vehículo y con cuidado del asiento trasero bajo cofre pequeño pero alargado junto con un libro que parecía bastante antiguo.

En cuando entro a la mansión dejo las cosas en la biblioteca, incluso ignoro a Mio y Mugi las cuales la siguieron hasta la biblioteca.

―Sawako ¿Qué pasa?― pregunto Mugi.

―es la clave― dijo la castaña ―este libro tiene la clave para detener al vacío ― dijo ojeando unas páginas y señalárselas a las chicas.

"Animæ duæ occisionem.

Diliges vulnerability omnium existentiae vacuum .

Sit inani pax et corrumpi saeculum vocatur dominium esse ad dominum "

Comenzó a leer Mio.

―Dos almas destinadas al sacrificio. El amor es la vulnerabilidad de todo lo existente incluyendo el vacío. Dejad que el vacío sea corrompido para dominarlo y dejad que el dominio sea la paz de la existencia― término por traducir.

―y esto como nos ayudara a detener al vacío― pregunto Mugi.

―el vacío es vulnerable y manipulable cuando el portador pierda el control sobre lo que siente, según lo que he leído la persona que llegue a controlar sus sentimientos puede llegar a dominar al vacío, bueno, no dominar si no derrotar, el portador del vacío es incapaz de dañar aquello que ama, incluso de manera inconsciente― dijo emocionada.

― ¿y cómo lograremos eso?― pregunto Mio.

―esto― dijo Sawako abriendo el cofre y revelando una daga plateada ―es una daga sagrada, me costó mucho encontrarla junto con el libro, esta daga es capaz de sellar el poder del vacío, pero tiene un costo― dijo con duda al final ―el portador morirá―

Antes de que las demás pudieran decir algo, el sonido de la puerta principal abrirse las distrajo.

― ¡Mio-chan!, ¡Mugi!, ¡Sawa-chan!― grito Ritsu desde la sala.

Cuando llegaron hasta la sala observaron a Ui y Ritsu heridas, así como a cierta castaña de cabellos crespos algo nerviosa.

―esta será una historia algo larga, será mejor que le avisen a Yui que vuelva pronto― dijo la chica del rayo.


Yui caminaba tranquilamente, a pesar de todas las dudas sobre lo que ocurriría y los sueños de Azusa, estaba extrañamente en calma, iría mas tare a vigilar a Azusa desde la copa del árbol como en algunas ocasiones había hecho, mantendría eso en secreto como en las ocasiones pasadas, estaba segura que el resto no lo entendería.

Su teléfono sonó y al escuchar que volviera a la mansión lo antes posible provoco que su sonrisa y buen humor desaparecieran.

Acelero el paso y ni siquiera noto aquella presencia que la vigilaba de cerca.

―conozco tus miedo Yui Hirasawa― dijo una voz áspera y misteriosa.

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Holaaa, ok, primeramente pido disculpas por haber tardado todo este tiempo en actualizar, son cosas que no están en mis manos, pero lo importante es que aquí está el cap.

Espero les haya gustado, las cosas cada vez se ponen más intensas para las chicas, los enemigos son más fuertes, las dudas sobre como atacar al vacío, los nuevos sentimientos y otras cosas más les complicaran más las cosas.

En fin, sin nada más que decir, me despido, espero sus comentarios y agradezco que se tomen el tiempo de leer esta historia. Lean y sean felices.