CAPÍTULO 6: NADIE ES PERFECTO
Podía ver la furia en el rostro de su capitán. "No lo culpo" pensó el pelirrojo. Durante la pelea con aquel Holllow, el monstruo había mostrado una forma humana. Parecía un shinigami al cual el capitán Kuchiki había reconocido como Saji Shunpei, uno de los soldados de Kenpachi Zaraki que había ido a Hueco Mundo junto con Rin.
Lamentablemente esa no era toda la información que obtuvieron. Esa bestia desagradable contó cómo había logrado comerse al integrante del onceavo escuadrón y hasta dijo que podía ver los recuerdos de aquellos que devoraba. Así fue cómo les contó de la sesión de besos que Shunpei y Rintarou habían tenido días previos a la muerte del musculoso shinigami. Esto al capitán Kuchiki le había hecho hervir la sangre y a Renji lo había descolocado.
"Nunca imaginé que Rintarou fuera de esos hombres" pensó el pelirrojo. Pero luego sacudió la cabeza recordando que Yumichika y Hisagi tenían una relación abiertamente homosexual, aunque el segundo siempre había tratado de ocultarlo por miedo a ser rechazado por sus amigos y demás shinigamis. "No hay que juzgar a las personas por su orientación sexual" se dijo. Pero estaba seguro de que su capitán no estaría de acuerdo con eso.
Fue así como, invadido por una ira asesina, el líder del Clan Kuchiki acabó con la vida de aquel Hollow en un abrir y cerrar de ojos.
_Vámonos, Renji_ dijo el noble con expresión seria
_Sí, capitán_ contestó rápidamente
Fueron hacia donde Charlie estaba curando a Rintarou. El capitán Kuchiki lo tomó en brazos y lo llevó hasta el escuadrón cuatro. Renji lo observaba en silencio. "Está realmente furioso" se dijo
_Quédate con él_dijo el mayor_ Mañana es tu día libre, pero deberás permanecer aquí. Tómate la libertad de faltar al trabajo cualquier otro día de la semana. Debo volver con Charlie y las niñas.
_¡Sí, señor!_ dijo saludándolo
Ahora se encontraba aguardando que el muchacho recuperara la conciencia. "¿Debería decirle que el capitán sabe la clase de relación que tuvo con ese tal Saji Shunpei?" se preguntaba "¿O tendría que esperar a que su padre se lo diga?". Se agarraba la cabeza sin saber qué hacer.
_Abarai-san_ oyó que lo llamaba una voz débil
_S-Señor_ tartamudeó por la sorpresa_ ¿Se encuentra usted bien?
El chico asintió algo adolorido.
_¿Qué sucedió con el Hollow?_ escuchó que preguntaba
_Su padre acabó con él, no debe preocuparse por eso_ dijo atropellando las palabras
_Ya veo_dijo con un suspiro_¿Umi-chan está bien?
_Ella está bien, no resultó herida, sólo estaba preocupada por usted
_Es un alivio_ dijo con una leve sonrisa
Se quedaron en silencio como aquella vez en la tienda de comidas. "Esto es incómodo" pensaba Renji no sabiendo muy bien qué decir.
_Fui egoísta_ se sorprendió al oír a Rin decir_ Lo tenía donde quería y estaba a punto de acabar con él, pero dejé que la culpa me ganara y terminé arruinando las cosas.
_No entiendo lo que quiere decir_ mintió el pelirrojo_ Usted peleó valientemente contra aquel mons..
_No hace falta que sigas fingiendo ignorancia, Abarai_ lo interrumpió_ Sabes bien a qué me refiero, puedo verlo en tu rostro.
_S-Señor…
_Asumo que mi padre también lo sabe, ¿verdad?
El teniente sólo asintió algo avergonzado
_Pero debo decirle que no tiene que preocuparse por eso, estoy seguro de que el capitán…
_¿Se sentirá orgulloso de mí sabiendo que me atraen los hombres?_ terminó de decir Rin_ ¿Eso es lo que piensa usted, Teniente Abarai?_ sonrió con melancolía_ He estado ausente más de un siglo, pero sé que ese no es tiempo suficiente para que mi padre cambie de parecer en cuanto a las relaciones de un mismo sexo. No puedo culparlo por sentirse avergonzado de mí, cuando soy yo quien está enfermo._ algunas lágrimas rodaron por las pálidas mejillas_ Tendrían que haberme dejado morir, al menos no tendría que soportar el haber decepcionado a mi familia.
"¿De qué está hablando?" pensó Renji sintiendo dolor en el pecho al ver llorar al joven. Era verdad que su capitán tenía una manera tradicional de pensar, pero eso no significaba que odiaría a su hijo…¿o sí?. Tal vez aquel miedo que sentía el joven Kuchiki tenía fundamento. Después de todo, el pelirrojo nunca hubiera imaginado que su capitán permitiría que condenaran a Rukia a muerte, pero eso sucedió; y, de no haber sido por Ichigo, la pequeña shinigami estaría muerta. Aunque el noble ahora mostraba ser un poco más sensible, no quería decir que fuera a permitir que su hijo fuera homosexual. ¿Lo enviaría lejos? ¿Lo trataría con indiferencia? ¿Lo obligaría a casarse para quitarle aquella forma de pensar tan "antinatural"? Renji se veía en un debate mental mientras rogaba porque el capitán Kuchiki se apiadara del muchacho.
Miró al joven que tenía los ojos rojos por el llanto y se sonaba la nariz con un pequeño pañuelo. No quería volver a verlo llorar de esa manera. Lentamente se acercó a él. Vio que el chico lo miraba extrañado mientras él lo abrazaba con delicadeza.
_Deje de llorar, por favor_ le dijo en voz baja_ Usted no tiene nada malo, no está enfermo y hay gente que se preocupa por usted. No quiero oírlo decir que su vida no vale nada_ le acarició la cabeza sintiendo los espasmos del llanto.
Cuando el chico pareció relajarse un poco, el pelirrojo lo liberó de su abrazo y lo miró a los ojos. El jovencito le sonreía con algunas lágrimas secas en sus coloradas mejillas.
_Gracias_ dijo en voz baja con los ojos vidriosos
El teniente se sonrojó por algunos segundos. Nunca lo había visto sonreír así. Tampoco se había fijado en las largas pestañas que adornaban los verdosos ojos y cómo estos brillaban de manera hermosa. Su nariz era pequeña. Aquellas mejillas parecían dos pequeñas manzanas y resaltaban aún más la pálida piel del muchacho. Observó el esbelto cuello…era larguísimo y tan elegante. Sobre sus hombros caían algunos mechones de su pelo castaño claro; no era ni crespo ni lacio, sino una mezcla de ambos y llegaba hasta la mitad de la espalda del joven. No usaba las tradicionales hebillas Kuchiki en el mismo lugar que su padre, sino que lucía una sola a escasos centímetros de su oreja derecha que le sujetaba el cabello de ese lado y dejaba que el resto cayera elegantemente sobre sus hombros y espalda. Bajó la vista hacia las pequeñas manos, que apretaban nerviosamente las sábanas; sus dedos eran cortos y algo regordetes, adornados con unas rosadas uñas. Tenía algunos cortes de poca importancia en la mano con la que manejaba su Zanpakuto, pero aquello no le quitaba belleza. Sabía que era delgado, pero nunca lo había visto con tan poca ropa como esta vez. Se notaba que su parte superior era la más delgada. Su cintura era estrecha, pero sus caderas eran bastante anchas y había notado días atrás, a través de su pantalón, unas piernas similares a las de una mujer. Era un niño bonito, de eso no había dudas, además de ser inteligente, fuerte y un gran líder. Sabía que era posible que también fuera simpático y dulce, como Umi-chan.
Vio que el chico lo miraba algo extrañado por su comportamiento. Tosió tratando de sonar algo normal.
_Creo que debería descansar, Señor_ dijo serio_ Hoy fue un día agitado
El muchacho asintió y volvió a recostarse en la camilla con un suspiro. No tomó mucho tiempo para que el teniente viera como el pequeño shinigami cerraba los ojos y se entregaba al sueño.
La silla en la que estaba sentado era demasiado incómoda. Se sentó entonces al borde de la cama del durmiente muchacho. "Mi trasero se estaba volviendo cuadrado sentado en esa silla de madera" pensaba "Esto es mucho más cómodo". Apoyo la espalda contra la pared y cerró los ojos para meditar sobre todo lo que había ocurrido en esos últimos días.
