El Doppelganger: juego de espejos.
'Nunca mires a un doppelgänger a los ojos'
Disclaimer: Los personajes de Naruto pertenecen a Kishimoto-sama
Capítulo 5: Una historia olvidada
En el principio de los tiempos, el universo era uno.
Los dioses caminaban entre las galaxias, soplando vida e inhalando muerte. Nuestro planeta era joven, así como cada ser que en él habitaba… los mares, las montañas, el fuego, los animales, los humanos... todos adaptándose a la vida y creciendo en consciencia.
Los humanos, utilizando la inteligencia dada por los dioses y el afecto que estos les mostraban, avanzaron más que cualquier otro ser que se le pareciese. Descubrieron los secretos de la naturaleza, estudiaron las leyes que la componen y finalmente, al comprenderlas en su totalidad, las utilizaron en algo que solo podía llamarse de una forma. Magia.
Solo los más aptos podían utilizarla, discípulos de los mismos dioses, y transmitieron sus enseñanzas de una generación a otra. La armonía era el principal ingrediente de esa vida gestada desde las mismas estrellas.
Pero había una cualidad única en los humanos. La dualidad. Su vida consistían en eso, sus pensamientos se debatían a sí mismos, confundiéndolos.
Los dioses, apiadándose de ellos, dividieron a todos estos seres creando otro mundo idéntico al original y con personas, animales, ríos y montañas idénticas, pero con sus pensamientos distintos para que de esta forma, a través del dialogo y racionamiento, cada humano pudiera decidir el mejor camino para él y para la otra identidad que llevaba la misma vida que ellos, su doble ándate, su doppelgänger.
Y la armonía reinó por varios eones.
Los humanos y doppelgänger viajaban de una dimensión a otra, a través de los mantos dados por Amaterasu y que eran una copia del poderoso espejo que ella poseía para vigilar ambos mundos.
Sin embargo, al ser seres puestos y a medida que su conocimiento se expandía, los humanos y doppelgangers olvidaron que eran un solo ser, alejándose cada vez mas de su mitad complementaria hasta un punto donde no podían reconocerse en el otro.
La maldad vio el terreno para nacer, y la primera guerra de la humanidad estalló. No fue otra que contra ellos mismos. Humanos contra doppelgänger. Un solo ser combatiendo.
Los campos de trigos se redujeron a cenizas, las montañas desaparecían con fuertes rugidos, los animales gruñían agónicos, el mar y la tierra se bañaban de sangre en un campo de batalla sin límites. Ambas dimensiones estaban manchadas por el egoísmo, la avaricia, la sed insaciable de poder…
Desilusionados los dioses por la conducta tan vergonzosa de sus seres predilectos, decidieron castigar a ambos bandos.
Amaterasu destruyó sus velos y todos dictaron el castigo divino.
Los perdedores fueron condenados a vivir la misma vida que los ganadores, quitándoles la capacidad de decidir por ellos mismo, encadenándolos al ser del que renegaban.
A los ganadores les maldijeron con el olvido. Dejándolos con un vacío interior y la búsqueda insaciable de esa otra mitad que podían sentir llamándolos a través de las dimensiones, pero que ya nunca más podrían encontrarse.
La tierra siguió girando, las estrellas nacieron, los campos volvieron a florecer y la sangre se perdió entre el viento.
Los doppelganger se resignaron a su condición. Atrapados en su dimensión, odiando cada decisión que tomaban los humanos y deseando poder controlarlos. Los humanos siguieron creciendo sin percatarse de nada.
Pero la maldad era una semilla que ningún dios podía quitar, estaba implantada en sus queridos seres y solo ellos mismos podían retirarla.
Los magos también habían olvidado la verdad, pero con sus conocimientos podían percibir las sutilezas de ese otro mundo lleno de dobles, porque ahí también había magos tan fuertes como ellos que deseaban ser recordados.
Pero fue hasta que la bruja Kali observó su reflejo en el agua y este le sonrió, cuando comprendió que existía ese otro mundo.
Huyó de él, se escondió entre las montañas donde los rayos no la pudieran reflejar. Pero el temor es una fuerza débil y los dobles habían aprendido una forma de entrar en la dimensión prohibida.
Murmuraban en las mentes humanas como quien canta una canción a la persona amada, e implantaban sus ideas en aquellos débiles de corazón y capaces de seguir las instrucciones de los dobles.
Kali no pudo huir de su doble mientras le susurraba sueños de grandezas individuales, de poder. Hasta que los susurros se convirtieron en gritos martillantes y la hechicera dejó de ser sabia.
Sus conocimientos dejaron de ser para el servicio de la tierra y comenzaron a ser para servir a su doble. Y tal fue su osadía que se atrevió a desafiar a la diosa luminosa creando réplicas de su divino espejo.
Dividiendo los campos con temblores llenos de dolor, surgieron los primeros dos. Hechos para encontrar aquel ser que la tierra había separado. Del aire enrarecido y mortal surgieron dos más y el sueño de los dobles se hizo realidad.
Volvía a existir un medio para llegar a los humanos y el doppelganger de Kali fue el primero en cruzar el portal maldito.
Sin embargo, los dioses habían marcado un destino para aquellos que ven a su doble. Un castigo eterno para evitar la guerra.
Quien ve a su doble inevitablemente morirá.
Asi lo dictaron ellos en los primeros tiempos y asi seguirá por toda la eternidad.
Kali y su doble ignorantes de este castigo forjaron un último espejo juntas. El más poderoso, nacido del fuego que consumía naciones y el cual te atrapa en el deseo más puro, como ellas habían sido atrapadas.
El mar y el sol, sintiéndose remordimiento al haber dado conocimientos a Kali, las separaron luego de siete días, para ejecutar el castigo que habían prometido.
Amaterasu reveló su espejo una vez más, reflejado en la cascada que muestra la verdad y Kali, al observarse y no reconocerse, sucumbió ante la culpa, maldiciendo para siempre ese lugar.
Sin embargo, el doppelganger se ocultó entre las sombras, donde el sol no podía llegar. Sin notar que la luna la observaba en lo alto avisando a Susanoo de cada movimiento.
El dios guerrero surgió de las aguas de un lago y con su espada de serpiente atravesó al demonio, cuya sangre baño el lago.
La sangre de un doble en un mundo prohibido.
Los espejos fueron ocultos en las entrañas de la tierra, prohibíos a los humanos y advirtiéndoles que si volvían a ser liberados nadie ayudaría esta vez.
Este era el castigo por la codicia a la que podían llegar.
Los espejos se convirtieron en mitos. El mito en susurros y una vez más, gracias a la maldición del olvido, desaparecieron de las mentes de todos.
-.-.-
Sasuke escuchó como Kakashi cerraba el antiguo libro que sostenía y aun así no se movió del lugar.
Siguió con su vista clavada en la ventana, mirando el oscuro bosque donde ojos amarillos no dejaban de aparecer y lo miraban hambriento. Y en ese momento supo que la historia que Naruto había pretendido contarle era cierta.
La tal bruja Kali había estado ahí y esa era una de las aldeas que había sacrificado para hacer el espejo utilizando aire enrarecido y mortal. Veneno.
Frunció su seño al comprender mejor el mito y se giró para encarar a Kakashi.
—Tú lo has sabido todo este tiempo —lo acusó, apretando sus puños con furia.
—Te equivocas —Kakashi lo miró ofendido y se levantó de su lugar dejando el libro a un lado —. Conozco los peligros del bosque y a Natsuki-san, pero no sabía que estaban metidos en esto hasta que Tsunade me ordenó a buscar a Sakura por tu advertencia —. Mantuvieron un tenso silencio en el que ninguno de los dos hombres parecía ceder, con sus miradas oscuras retándose —. No olvides que Sakura ha sido mi alumna, no permitiría que algo le pasara.
Y esas palabras se le antojaron como una acuchillada. Sasuke desvió su mirada del ninja más molesto que antes.
—¿Y ahora qué debemos hacer? —preguntó con burla.
—Eso lo decides tu — Sasuke se tensó cuando sintió la voz de la anciana a unos pasos de él. Ni siquiera se había percatado cuando había vuelto a la habitación —. Podemos ayudarte con tu doppelgänger, pero solo tú lo puedes derrotar realmente. Por los momentos, solo puedo ofrecerte más tiempo… pero es arriesgado.
Sasuke quiso rodar sus ojos, todo era arriesgado en esa absurda situación.
Volvió a ver a la ventana. Los cuerpos putrefactos lo esperaban para arrástralo con ellos, la noche era cada vez más oscura y en unos minutos la luna alcanzaría su punto más alto.
El conteo regresivo era cada vez más evidente.
Sasuke se dio cuenta que ya no tenía tiempo para desconfiar o confiar. Simplemente tenía que actuar, hacer lo que fuera necesario.
Asintió con su cabeza y la bruja lo guio hacia uno de los pasillos que nacían desde esa habitación.
Ni Kakashi, ni Yuki, ni Hotaru pretendieron seguirlo.
—1—
Sus ojos negros miraban penetrantes el kunai que sostenía en su mano. Lo lanzó al aire, siguiendo la trayectoria con sus ojos, y lo atrapó del mango con una habilidad envidiable. Siguió repitiendo el juego distraídamente mientras intentaba descifrar la extraña sensación que sentía.
Era una especie de soledad, pero mucho mayor a la que había experimentado por toda su vida. Algo vital le faltaba, pero ahora no comprendía lo que era.
El gemido lastimero de Sakura, lo sacó de sus pensamientos, y volteo a ver a la chica justo cuando abría los ojos. Al encontrarse con la mirada oscura, el pecho de Sakura se comprimió de dolor y no pudo evitar hacer una mueca de desagrado.
— ¿Qué quieres ahora? —Preguntó con su voz rasposa después de tantos gritos — ¿Qué me harás?
—Solo lo que tú desees —respondió el doppelgänger con galantería.
—Déjate de juegos que ambos sabemos que no eres precisamente un príncipe azul.
—No pensabas eso al principio.
Sakura cerró sus ojos. Los peores momentos con Sasuke – con ambos Sasukes-, estaban grabados en su retina, repitiéndose una y otra vez. Y poco a poco comenzaba a olvidar porque lo amaba. Amor… era un concepto que perdía significado, ya no recordaba lo que debía sentir.
Encerrada en su mente, Sakura no se percató de la oscilación en la luz de la habitación ni como la ventana se abrió de par en par. Pero Sasuke miró todo con gran regocijo. Se levantó de su lugar y caminó hasta la ventana, observando la aldea a sus pies y como el sol daba sus últimos rayos en ese mundo.
—He estado equivocada muchas veces, siempre respecto a ti.
— ¿A quién de los dos? —preguntó él, sin apartar su mirada del horizonte.
— ¿Sirve de algo hacer diferencia? —respondió con otra pregunta. Sintiendo el sabor amargo de la traición del otro Sasuke correr por su garganta.
Sasuke quiso sonreír pero no debía hacerlo si quería presentar una actuación perfecta.
—Si… Yo te he ayudado.
Sakura soltó una risa amarga y el chico la miró por el rabillo de su ojo.
—Lo que has hecho es torturarme.
Sasuke se apartó de la ventana y se tomó su tiempo hasta llegar a la pared frente a ella. Se apoyó ahí y cruzó sus brazos frente a su pecho, analizándola con la profunda mirada azabache. Sakura tuvo que recordarse que ese era el doble malvado, pero cada vez le costaba más distinguirlos.
— ¿Recuerdas la primera vez que entraste? Te sentiste débil con el correr del tiempo — Sakura no quiso darle la razón, pero recordó el momento cuando ella pensaba que todo era un sueño —. Permanecer en este mundo te hubiera matado, no perteneces a este sitio. Sin embargo, hay una forma de sobrevivir… es lo que he estado haciendo. Te he convertido en una de nosotros. —reveló finalmente el doppelgänger.
Sakura apretó con sus puchos las sabanas que la cubrían levemente. En cierta forma él tenía razón, ella recordaba el cambio en su chakra cada vez que entraba y como le costaba recuperarse. No solo era porque su propio doppelgänger la consumía, sino por sus viajes particulares. Pero tenía que haber algo más, algo oculto. Siempre era así con Sasuke.
—Yo no soy como tú —dijo apretado los dientes —. Sigo siendo la misma.
—Miéntete todo lo que quieras. El proceso es inevitable, a menos que…
Sakura levantó su vista de golpe.
Si había una forma, lo que fuera que la hiciera permaneces como era ella, lo haría. No quería ser como su doble, fría sin escrúpulo, sádica hasta la medula.
— ¿A menos qué? —preguntó impaciente. Sasuke se deleitó por unos segundos en la desesperación de ella. Había conocido muy bien al doppelgänger de la pelirosa para saber que nada le importaba más que su propia supervivencia y a diferencia del doppelgänger, Sasuke estaba seguro que a esta Sakura no le importaba tener un trato con él.
—A menos que matemos a Sasuke. El balance de doppelgangers y humanos se establece… tú y yo podremos vivir en ambos mundos. Seremos el complemento de cada uno —dijo encogiéndose de hombros, como si realmente ese detalle principal fuera una nimiedad.
Y Sakura abrió sus ojos de par en par al escucharlo. No tanto por saber la condición, se lo esperaba después de tanta insistencia en su doble para ayudarlo, sino porque ella lo dudó por una milésima de segundo. Estaba molesta con el pelinegro, pero de ahí a desearle la muerte solo por su propia vida era algo diferente. Recordó como en otras ocasiones ni siquiera había pensado dos veces antes de arriesgar su vida por él y se aferró a ese antiguo recuerdo como salvavidas para no caer en las trampas del doble.
Aunque una pregunta no dejaba de rebotar en su mente.
¿Qué había hecho Sasuke para salvarla a ella?
—En otras palabras, me necesita para vivir, si es que logras matar a Sasuke.
—Lo haré, eso no lo dudes.
—Sasuke es fuerte.
El doble soltó una risa burlona y se acercó hasta ella.
—Escúchame bien Sakura. Yo soy la razón de su fuerza, sin mí no es nada.
—Y tú escúchame bien a mí. No pienso ayudarte.
El semblante confiado de Sasuke cambio drásticamente y frunció sus labios, crispados por la cólera.
—Él no ha hecho nada por ti. En cambio se ha marchado con otra chica de la aldea, te ha abandonado a tu suerte. Era el único que podía ayudarte —Cada palabra del doppelgänger se incrustaba en ella como una estaca y sin querer sus ojos se había cristalizado. No por tristeza, sino por enojo —. El valora más su vida… tú has lo mismo o ¿Acaso te gusta saber que la persona que amas prefiere morir a ayudarte?
— ¿Y cómo sé que esas no han sido tus ideas?
—Lo conoces, sabes de lo que es capaz. Sabes que no le interesas.
Sasuke se encaminó a la puerta hasta que la voz entrecortada de la chica lo detuvo.
—Dime Sasuke, ¿Que se siente saber que prefiero morir a ayudarte?
El moreno apretó sus puños y reanudo su camino.
—Me ayudaras, aunque no lo creas, Sakurita —murmuró antes de salir de la habitación.
Solo faltaban unas cuantas horas para el límite de tiempo y ya no podía seguir preocupándose por Sakura. Tenía que matar a Sasuke a como diera lugar. Esa era su prioridad.
Atravesó la aldea con pasos firmes y llegó hasta el espejo de liberación. Repitió la antigua maldición gravada en su marco y las letras brillaron. La pulida superficie de cristal brilló por unos segundos y cuando la luz se esfumó, el doppelgänger no fue capaz de ver nada.
Frunció el cejo, realmente preocupado por primera vez.
Ellos no tenían reflejo, por lo que cada vez que se observaran en algún espejo –especialmente el espejo de liberación- era a su complemento quien observaba. Pero él ya no encontraba a Sasuke y eso no debía de suceder, era imposible.
Volvió a repetir las palabras, pero nada sucedía.
Giró sobre sus talones y caminó en busca de la única persona que estaba con Sasuke en esos momentos.
Hotaru.
La encontró en la mitad de la plaza, parada, observando a todos. Jamás la hubiera notado si no fuera por el otro Sasuke y nunca le había tomado importancia. Era una chica débil, ansiosa de acción pero sin la fuerza y el coraje necesario para conseguirlo. Como humana era una perdedora, pero como doppelgänger era más que patética.
Una mirada de él bastó para hacerla retroceder, pero tampoco tuvo la oportunidad de huir. En una fracción de segundo la tenía sujeta por el cuello, levantándola varios centímetros del suelo.
— ¿Qué han hecho? —murmuró por lo bajo.
Las personas que caminaban por la plaza no se inmutaron con la escena, apenas les dedicaban alguna mirada antes de seguir con las vidas que estaban obligados a seguir.
—No lo sé —dijo con la voz entrecortada por la falta de aire —. He perdido la conexión.
—Eso ya lo sé —apretó más el amarre. Faltaba poco para hacerle crujir el cuello y vio los ojos desesperados del doppelgänger. Si bien ellos no podían morir, experimentaban todo el sufrimiento que la muerta conllevaba y era mucho peor que solamente morir —. ¿Dónde estaban?
Él había perdido el rastro del original en el momento que Sasuke había entrado al bosque. La influencia de los espíritus de la cascada humeante lo repelía, y Sasuke era mucho más sensible que la bibliotecaria a ellos por haberlo liberado.
—Bruja… —logró articular con dificultad.
Sasuke la soltó de inmediato. La chica cayó al suelo, tosiendo.
Sus ojos viajaron hasta las montañas vetadas, donde vivía esa anciana. No podía llegar ahí y su tiempo se estaba acabando. Tenía que estar preparado. Estaba seguro que su otra parte haría un movimiento en cualquier momento. El problema era saber qué.
Miró a Hotaru con repugnancia y le dio un puntapié para captar su atención.
—Averigua que están haciendo.
El doppelgänger de la chica asintió y salió corriendo de la plaza.
—2—
Hotaru dio un respingo en su asiento. Había estado a punto de quedarse dormida. Parpadeo varias veces y luego miró la cortina que ocultaba el pasillo que Sasuke y la anciana Natsuki habían tomado.
Distraídamente comenzó a juguetear con la pulsera que Yuki les había entregado. Quitándosela y poniéndosela para no volver a ser presa del sueño.
—¿Qué pasará ahora? —preguntó con su voz susurrante.
Kakashi levantó la vista de su libro por un segundo, cambio la página mientras la detallaba y se encogió de hombros.
—No lo sabemos con certeza.
El silencio volvió a reinar en el grupo y ella se resistió a hacer un gesto que le delatara la molestia. Había llegado hasta ahí para saber más, recopilar información, y ahora le ocultaban lo que ellos sabían. Tal vez como ninja no le llegaba ni a los talones a Sasuke o Kakashi, y no era tan fuerte como Sakura. Pero era inteligente y su única ambición era saber más. Habia llegado hasta ahí para ser parte de la historia, no para permanecer sentada esperando al Uchiha.
Apretó la pulsera entre sus manos.
—¿Cómo lograran darle más tiempo?
—Deben romper el vínculo que lo une a su doppelgänger—respondió esta vez Yuki, sentado a su izquierda — No servirá de mucho pero…
Un fuerte sonido los sobresalto. Hotaru se levantó, con sus piernas temblando y la pulsera cayó al suelo.
—Solo ha sido la abuela —dijo Yuki quien miró con cierto abatimiento hacia donde su abuela debía encontrarse, soltó un suspiró resignado y se levantó—Preparare té.
El joven brujo se marchó de la sala y los grandes ojos castaños lo siguieron. Solo quedaba Kakashi con ella, que había regresado la atención al libro.
Le dio una nueva mirada nerviosa al pasillo por el que Sasuke se había marchado y luego bajó su vista al suelo.
"¿Por qué no?" se preguntó.
—Después de todo, he venido por respuestas —dijo una voz en su cabeza que clasificó como su consciencia.
Caminó hacia la salida de la casa y cuando Kakashi habló, su corazón brincó lleno de pánico.
—No salgas. No es seguro aun.
—No lo haré —respondió nerviosa —. S-solo necesito… un poco de aire.
Llegó hasta la puerta principal y se mantuvo debajo del marco. El aire frio le azotó la cara, la penumbra de la media noche aun reinaba y con miedo observó el bosque que la rodeaba. Sintiendo escalofríos se abrazó a sí misma preguntándose lo que otros verían ahí. Ella no podía ver nada, pero lo sentía. Las miles de miradas sobre ella, respiraciones en su nuca. Su estómago se revolvía, pero la curiosidad ganaba.
Escuchó un leve sonido a su izquierda y de pronto una luz se infiltró desde las ventanas de la casa. Hotaru dio un paso dudosa hacia el frente, logro ver la luz de la ventana por los reflejos en el suelo y supo, si sus cálculos no fallaban, que debía ser ahí donde estaba Sasuke y la bruja. Se abrazó más a si misma cuando un escalofrió le recorrió toda la vértebra espinal.
—Solo una mirada —dijo la voz dentro de su cabeza llena de curiosidad.
Dio un vistazo hacia atrás. No había señales de Kakashi, ni de Yuki.
Con pasos cautelosos caminó hacia la ventana. La tierra húmeda apaciguaba sus pasos. Su respiración se agitaba con la excitación.
Se agachó debajo de la ventana y escuchó atentamente.
—¿Qué haces? —oyó decir a Sasuke, con su mortal tono afilado y por uno segundo su corazón se detuvo al sentirse descubierta.
—Preparó el espacio. Si quieres más tiempo, debes romper el vínculo con tu doble. Pero no será fácil, puedes morir.
El corazón de Hotaru saltó angustiado. Se puso de rodillas y se asomó por la ventana.
—De todas formas moriré si no lo hago. Habla de una vez.
—La unión con un doppelganger es como esta soga. —La bruja sostuvo la soga frente a ella. Un pequeño pilar la separaba de Sasuke y sobre este había un cuenco de agua con una vela encendida flotando. El resto de la habitación estaba iluminado por antorchas, colocadas en forma de círculo y unas líneas blancas decoraban el piso, dibujando trazos que no podía distinguir. —Cada uno es un extremo, al cortar el vínculo —acercó la soga al fuego. Esta se encendió por el centro, debilitándose hasta partirse en dos y luego cada mitad comenzó a arder por separado —. El tiempo se alarga para los dos, pero no sabemos la vida de quien se consumirá primero. Es un juego de ruleta.
—A menos que mate a mi doble primero.
La bruja negó.
—¿No escuchaste la historia? — preguntó con tosquedad la bruja apretando sus labios molesta —. Tú y tu doble son parte de un todo… al desaparecer uno de las partes, la naturaleza buscara equilibrar la situación. En otras palabras, te convertirás en tu doble.
Sasuke juntó más sus cejas, formando casi una sola línea con ellas.
—Sakura… —susurró. La bruja asintió.
—No solo basta con matarlo, debes aceptarlo como parte tuya. Tu amigo Naruto lo hizo en la cascada de la verdad, es el único que ha logrado derrotar a su doppelgänger.
Sasuke parpadeo incrédulo. Decir que deseaba clavarse su espada a sí mismo en ese momento, era poco. Todo ese tiempo, todos sus problemas podían haber sido arreglados de esa forma. Sin embargo, estaba metido en algo que amenazaba con superarlo.
La bruja lanzó unas hierbas en el cuenco con agua y las llamas de todas las velas se tornaron azules, dándole un aire siniestro a los rostros de las dos personas.
—Toma de esta agua y cruza la puerta. Caminaras por un sendero en el que iras separándote de tu doble, hacerlo conlleva a separarte de una parte de ti. Si no estás preparado morirás. Pero si llegas al final convoca a Susanoo y utiliza el Espejo de Yata.
—No puedo hacerlo. Solo mi hermano ha desarrollado ese ataque.
Natsuki lo miró intensamente por unos instantes, antes de darse bajarse del taburete donde estaba.
—En ese casó, tal vez no seas el indicado—murmuró con falso pesar mientras se marchaba.
Cerró la puerta y Sasuke no pudo evitar mirarla sobre su hombro. Luego tomó el cuenco de agua con sus manos y se miró fijamente en él. Escudriñando aquel liquido como esperando obtener alguna respuesta, pero no había nada más que su reflejo distorsionado por las ondas. Por primera vez no escucho voces que gritaban "traición" o susurros desconfiados que planeaban una estratagema. No había nada más que su fuerte convicción por terminar el asunto. Salvar a Sakura y salvarse a él mismo.
Llevó el cuenco hasta sus labios, y el líquido frio tocó sus labios.
Hotaru se levantó del lugar, aferrándose con todas sus fuerzas al alfeizar y mirando impactada cada movimiento de Sasuke. Sin percatarse de las sombras alargadas de los árboles que se acercaban a ella con sigilo. La luna se ocultó tras las nubes y una mano fría la tomó del tobillo. La halo y Hotaru cayó al suelo golpeándose la cabeza, antes de entender que sucedía.
Abrió sus ojos horrorizada y miró hacia sus pies, pero no había nada, aun así sentía una fuerza que la llevaba hacia los bosque y el escozor en su pierna, de donde se sentía sujeta.
Clavó sus manos en la tierra húmeda, intentando detenerse. Quiso gritar, pero la voz se le atoraba en la garganta. Poco a poco sus manos se deslizaban dejando las líneas de sus dedos en la tierra, hasta que logro sujetar una rama de un árbol.
El tirón de su cuerpo se hizo más fuerte, levantándola del suelo y una voz muerta habló desde la tierra inundando sus pulmones con el aroma pútrido.
—Eres nuestra…
Ella abrió los ojos y un rosto salió entre el barro.
Hotaru gritó desgarrándose la garganta.
El barró comenzó a burbujear y cientos de manos salieron de ahí.
—¡No! —lloró, pero ellos no escuchaban.
Un par de kunais se clavaron en el suelo bajo ella, con un pergamino amarrado. Lo que sea que la sostenía, la soltó y ella cayó al suelo. Levantó su vista, encontrando a Yuki con sus manos juntas, murmurando una plegaria que no alcanzaba a oír y a Kakashi junto a él, con su ojo negro fijo en ella.
—¿Qué estabas haciendo? —Ella negó con la cabeza, nerviosa. Kakashi entrecerró sus ojos y los pintó de rojo mirándola fijamente.
La chica cayó desmayada presa de la ilusión.
—¿Tiene su pulsera? —preguntó Yuki guardando el collar de cuentas. Kakashi negó sin voltear a verlo. El chico castaño, se llevó las manos hasta la cabeza, afligido —. La abuela se molestara si se entera.
El ninja copia soltó un suspiro. Lo menos importante era la reprimenda de una abuela, cuando habían perdido el factor sorpresa con los dobles, ahora solo quedaba esperar que Sasuke lograra superar su prueba antes del amanecer.
Miró a través de la ventana, en el momento justo para ver a Sasuke desaparecer por la segunda puerta de la habitación. El chico escuchó el pestillo crujir cuando cerró la puerta a sus espaldas y unas antorchas se encendieron en ese instante, iluminando apenas un largo y oscuro túnel que se extendía mas allá de lo que él podía alcanzar a ver. Y a pesar de las antorchas, había zonas de oscuridad absoluta donde no podía distinguir nada. Miró sobre su hombro, topándose con la vieja puerta de madera y luego volvió la vista al frente mientras soltaba un suspiro.
Dio un paso que resonó en el túnel y un dolor agudo en su pecho, lo hizo caer de rodillas.
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¡Hola! Espero que les gustara el capítulo, no hay mucho terror pero esta vez ya comenzare a reanudarlo. Creo que esta segunda parte avanza un poco mas lenta que la primera. Pero al menos ya les explique todo el asunto de los dobles. Ha sido un poco más corto que el anterior, pero esto era todo lo que debía de mostrarles hasta ahora.
Muchas gracias a los que me dejaron comentarios en el capítulo anterior. Es un placer leerlos y saber lo que piensan. Y a todos los que me han agregado a sus alertas. Si hay algo que no les guste o si prefieren la primera parte y siente que esto ya no tiene sentido, háganmelo saber… o si piensan que se pone mejor, también díganlo. Solo deben dejarme su comentario =D
Y por último, antes de responder comentarios sin cuenta, estoy editando Persecución, más que todo ortografía y tal vez algunas palabra. Si reciben alerta no se trata de ningún capitulo extra o diferente al que han leído.
Guest: Bueno, has tenido muy buenas preguntas y creo que las he contestado todas en este capitulo. Son muy buenas observaciones. Ya quiero saber que otras cosas podras sacar con este capitulo.
Neko no entai: Muchas gracias por tus palabras y te aseguro que lo mejor para Sasuke ni siquiera comienza. Lamento no poder actualizar antes, pero la inspiración me falló y las demás historios… no puedo solo quedarme con esta lastimosamente. Espero que te animes a comentar este capitulo tambien.
P4ol4: Vaya, me siento halagada. Tus palabras me dan animos de seguir mejorándolo.
Made in hell: jejeje si mis ausencias… son algo comunes. No tienes de que preocuparte. Adoro escribir esta historia y aunque tarde, te aseguro que habrá conti.
Rebeca: De nada. Gracias por leer y comentar.
Guest 2: Gracias… aunque no se si eres Guest 1. Pero me alegro dejarte tan intrigado.
Guest 3: Sospecho que eres Guest 1 o Guest 2…
Naoko Uchiha: Gracias por leer mis fics y por tus palabra. Ya te habras dado cuenta de que Sasuke generalmente es mi personaje principal y cada vez intento apegarme mas a su personalidad, entenderlo aunque a ese Uchiha creo que ni Kishi lo entiende bien. Bueno trabajare lo mejor que pueda para no alejarme mucho de lo que él pueda hacer y si vez Ooc por favor avísame.
Hogio: ¡Gracias! Si es halagante saber que leíste todo mi fic de un solo, creo que ni yo lo hago hahaha. Espero que este capitulo tambien te guste.
Ferli: Te ha tocado esperar poco, pero aquí esta la conti. Espero que disfrutaras la lectura.
