En su mente resonaba la información que la forense le había facilitado, el calibre de la bala extraída del cadáver no coincidía con el del arma de Rodgers, y dado que no se había localizado otra arma, aquello significaba que en aquel lugar había estado un tercer hombre.
A cada paso que daban el caso se iba haciendo más raro, su primera víctima tuvo un altercado con su "supuesta" victima de agresión, la cual había desaparecido dos años a tras, en ese altercado estuvo presente la victima actual, a la cual no habían logrado poner nombre. Ese desconocido, había sido al mismo tiempo el que agredió a su compañero, y cuando todos pensaban que había fallecido por el disparo de aquel al defenderse descubren que aún hay un tercer hombre del que no tienen noticias.
La pregunta para Kate es clara, ¿Por qué habían ido tras de su compañero? Y ¿Quién era el tercer hombre? Dejó de pensar al llegar al aparcamiento del hospital, al parecer Rick había despertado, habían pasado 72 horas desde su operación, y parecía que el peligro había desaparecido, había llegado la hora de intentar obtener algunas respuestas.
Caminaba por el pasillo de la sexta planta del Lenox, cuando estaba a punto de llegar a la puerta de la habitación a la que habían trasladado a Rodgers, vio como de la misma salía una mujer, tan solo la pudo ver de espaldas antes de que la misma girase en el siguiente pasillo.
Llegó hasta la puerta y la abrió despacio, y comenzó a entrar, pudo comprobar que Rick se encontraba sentado en la butaca al lado de la cama, en sus manos tenía un papel, el cual arrugaba al tiempo que en su frente aparecía una arruga.
-Veo que ya estás levantado – Kate habló intentando que él se diera cuenta de su llegada- Rick – dijo llegando a la altura de su compañero – Rodgers – repitió ante la total ausencia de respuesta por su parte decidió apoyar su mano en el brazo de él.
-Beckett – dijo él totalmente sorprendido al verla junto a él – No te había oído entrar – se excusó.
-Ya, ¿cómo te encuentras? – Kate separó su mano y se alejó un poco sentándose frente a él en una silla.
-Bien, supongo. El médico dice que he tenido mucha suerte de estar vivo, y que la recuperación será lenta – sintió una pequeña opresión en el pecho y se puso nuevamente las gafas nasales de oxigeno que hacía un rato que se había quitado- Me cuesta un poco respirar – aclaró al ver la cara de la detective.
-¿Te encuentras con fuerzas para responder a algunas preguntas? – Kate comenzó a pensar que igual era algo pronto para interrogarlo.
-Sí, puedes empezar cuando quieras.
-¿Seguro? – Él asintió- Está bien – sacó una libreta para ir tomando nota de todo- ¿Por qué no empiezas por contar lo sucedido?
-Bien, entré al portal de mi edifico, y de la manada salió aquel hombre, se lanzó a por mí hundiendo su cuchillo en mi cuerpo.
-¿Te esperaba dentro?
-Sí.
-¿Pudo haberte seguido hasta el edificio sin que lo notases?
-Yo iba en mi moto, paré justo delante del portal, no recuerdo haberle visto fuera del mismo.
-Bien, entonces te esperaba en el interior del mismo – Kate iba tomando nota- ¿Le conocías? – Rick negó- Sin embargo, fue a por ti.
-Supongo que supo de alguna forma que andábamos buscándolo y decidió actuar antes de que diéramos con él – contestó rápidamente él.
-Ya, pero de los cuatro detectives que estamos en este caso, ¿qué le hizo ir a por ti?
-Supongo que lo echaría a suertes – Kate le miró alzando la ceja – Beckett no tengo ni idea, tal vez vio que sólo yo salía de la comisaría, yo que sé.
-Está bien, aceptemos que fue casualidad que fuera a por ti, ¿Quién disparó?
-Yo.
El rostro de Kate se transformó- Estás mintiendo, la pregunta es ¿por qué?
-No estoy mintiendo- se defendió él.
-Rick, la bala extraída de su cadáver no coincide en calibre con tu arma – Rick la miró sorprendido.
-Eso no puede ser, yo disparé mi arma, lo recuerdo perfectamente, el análisis de balística debe estar confundido.
-No lo está Lanie lo ha repetido tres veces, obteniendo siempre el mismo resultado. Repetiré la pregunta, ¿Quién disparó?
-Yo, ya te lo he dicho, joder, yo disparé mi arma. Kate te juro que disparé –Kate se puso en pie y sacó su móvil del bolsillo.
Llamo al detective Ryan le pidió que regresara al lugar de los hechos y comprobase si había algún orificio de bala en las paredes o en cualquier otro lugar.
-Bien, Ryan comprobará dónde fue tu bala. Pero te aseguro que no fuiste tú quien terminó con la víctima – le comentó al terminar la conversación con su compañero- ¿Viste a alguien más allí? – continuó con el interrogatorio.
-No, pero fue todo muy rápido, pero si es cierto lo que dices, debía haber alguien más escondido – Kate le miraba intentando descifrar lo que él escondía.
-Vale, entonces, la victima decide seguirte pero a su vez él fue seguido por otra persona.
-Así debió de ser.
-Tú disparaste, pero fallaste el tiro, dado que el impacto mortal no procede de tu arma, así que la persona que seguía a tu asaltante terminó con su vida, ¿Por qué no terminó también con la tuya?
-Supongo que me dio por muerto, o yo no le interesaba – contestaba encogiéndose de hombros.
-No tiene sentido.
-Estoy contando lo que pasó, no te estoy engañando – dijo él clavando sus ojos en los de ella.
-Ya – quería creerlo pero algo le decida que estaba mintiendo- ¿Quién era la mujer que salía de tu habitación?
-Nadie, se había equivocado de habitación.
-¿En serio?
-Sí Kate, en serio. Entró y al ver que se había equivocado, salió tras disculparse. ¿Vas a dudar de todo lo que te diga?
-Está bien – el móvil de la detective comenzó a sonar- Perdona es Espo, debo contestar – decidió salir al pasillo.
-Beckett – contestó según su costumbre.
-Hemos logrado identificar a la víctima gracias al favor de un amigo, su nombre es Bail.
-¿Bail qué más?
-Nada más Kate, era conocido como Bail, según mi amigo perteneció a un equipo de elite secreto de nuestro ejército, se le dio por muerto hace dos años. Siéntate Beckett, mi amigo me ha facilitado una foto, en ella no sólo aparece Bail si no también Prince – Aquello carecía de todo sentido para ella.
-¿Sale alguien más en la foto?
-Sí, otros tres hombres y una mujer. La mujer se llamaba Martha, de los otros tres hombres no hay identificación aún.
-Está bien, Espo, continua investigando.
-Claro, Kate ¿cómo está el nuevo?
-Mejor, estoy interrogándolo sobre lo que sucedió, y hay cosas que no terminan de encajar, pero ya te cuento luego en comisaría.
Kate regresó al interior de la habitación, se volvió a sentar en la silla.
-Espo te manda saludos – Le dijo retomando la conversación.
-Dale las gracias por mí.
-¿Te suena el nombre de Bail? – Rick sintió como el pecho se le comprimía.
-No, ¿debería? – nada estaba saliendo como debería pensó Rick.
-Es el nombre o el apodo del hombre que te atacó. Por lo visto él y Prince se conocían – Rick estaba cada vez más sorprendido de las habilidades de aquel grupo de detectives- Ambos aparecen en una antigua foto, junto a una mujer llamada Martha y otros tres hombres, aún no hemos averiguado las identidades del resto.
-Supongo que al final la muerte de Prince sólo fue por una venganza entre viejos amigos o algo así – comenzó a teorizar Rick intentando convencer a la detective- Supongo que el tal Bail descubrió lo de la supuesta agresión a Newtton y decidió usarla y así matarlo. Tal vez Prince se había acostado con la novia de Bail o algo así.
-Ya, pero aunque tu teoría fuese cierta, seguimos sin saber quién es el hombre que mató a Bail y la razón de que lo hiciera – Rick comprendió que no sería fácil logar que Kate dejase la investigación, Rick se revolvió en su asiento, haciendo que se le cállese el botón de llamada a la enfermera.
-Tienes un tatuaje – dijo cuando Kate se agachó para recoger el pulsador y se quedó al aire un poco su espalda.
-Sí – dijo incorporándose rápido y colocándose la camisa. Comprobó que Rick la miraba fijamente- Creo que de momento es todo, será mejor que me vaya y te deje descansar.
Salió de la habitación sin dar tiempo a que Rick dijese nada salvo – Hasta mañana Beckett.
