"Alas rotas." (H&Hr)
Corro.
Es lo más rápido que pueden moverse mis piernas.
La gente me mira. Me mira como si estuviera loca. Y es que, todos los días no nos encontramos a una muchacha a medio vestir, corriendo bajo la lluvia, sin paragüas, y sin un zapato.
Es que, simplemente… Él lo había hecho. Otra vez. Y yo no sabía que hacer. Cuando no sé que hacer, cuando siento que todo se fue a la mierda, y que no queda nada, solo corro.
Ya falta poco…
Y llego. Llego a una puerta de color rojo oscuro, a la que golpeo apresuradamente. Me abre un muchacho de ojos verdes y cabello azabache. Me mira sin sorprenderse, y solo me pregunta:
-¿Lo hizo de nuevo?
Asiento con la cabeza y me lanzo a sus brazos. Él me transporta a su sofá, abrazándome firmemente. Nunca entendí porque siempre hace eso. Me dice que no vuelva con él, que terminará engañándome nuevamente, pero yo vuelvo, él me engaña, yo no sé que hacer, y corro hasta llegar a Harry. Una y otra vez. Y en cada repetición, Harry me abre la puerta y me consuela.
-Pero esta vez de verdad es la última que caigo. –Le digo, entre sollozos.
Él asiente con la cabeza, sabiendo que miento. Que sea tan bueno conmigo me hace sentir tan culpable…
Ya no queda nada, solo mis alas rotas.
-De verdad, no volveré con él… -Le digo.
-No mientas. –Me responde.
Tal vez, solo tal vez, la única razón por la que volvía una y otra vez con aquel bastardo, era porque buscaba el consuelo de Harry. Y es que, ya no queda nada. Sólo mis alas rotas.
-Me conoces demasiado bien.
-No es eso, Hermione. Es que mientes demasiado mal.
Ya no queda nada, sólo mis alas rotas. Tómalas. Y enséñame a volar otra vez.
