~ Vampire Hell ~
VI. Despedida y el comienzo del entrenamiento
Kotori había caminado junto con Umi por los jardines que rodeaban al palacio real de la corona Inglesa, hacia un frio de los mil demonios cosa a la que sucumbió la samurái peli azul que a pesar de traer una ostentosa armadura estaban al menos a -5° bajo 0, temperatura completamente normal en toda la isla británica por lo que tomándose los hombros lentamente tirito de frio mientras que la peligris se mantenía completamente serena como la fresca primavera ya que tenía un cierto tiempo radicando en ese país por lo cual era normal para ella estar bajo esas temperaturas a esas alturas su andar las llevo a un cementerio en detrás del palacio uno no muy grande, donde estaban sepultados personas descendientes del linaje Yukki pero 2 tumbas en especial no correspondían a la línea directa de la familia.
Umi no entendía porque le había llevado a caminar a ese lugar, ¿Quién estaría ahí? ¿Alguien de su familia? ¿Algún amigo? ¿Pareja?, entre tantas preguntas la cabeza le dio vueltas percatándose que se colocó en cunclillas para sacar 2 pequeños girasoles que puso en un jarrón con agua quitando las flores que ya estaban marchitas quedándose en esa posición con la vista fija en ese lugar en silencio, la peli azul no sabía que decir, como preguntar sobre quienes estarían en aquellas tumba pero no sería necesario ya que pudo leer las inscripciones "Sophia Minami" a la izquierda y "Anthuan Musaka" en la derecha después de eso escucho unos sollozos provenientes de Kotori que tenía las manos sobre sus rodillas aunque no lo pudiera ver sabía que estaba llorando con un dolor desencajado, un profundo e inmenso dolor, esos nombres y las fechas que había en las lapidas le daba a entender que eran sus padres pero ¿Cómo paso?
¿Estás bien? — Lo único que podía hacer era acercarse e intentar reconfortarla tocando su hombro de forma maternal, pero lo que recibió en respuesta le dejo perpleja.
Umi…. Estoy… sola… no tengo familia… no tengo a nadie… — Se levantó y le abrazo hundiendo su rostro sobre su pecho desahogando todo ese dolor que la consumía, que le hacía lentamente pedazos. — Mis padres… fallecieron en un ataque en la ciudad de Paris… debí haber muerto con ellos… debí haber muerto!.
No digas eso…. Kotori no estas solas… Tienes la compañía de esa gruñona militar llamadas Erena, de la reina Anju incluso… de Maki y Nico… incluso la mía aunque no nos conozcamos mucho — Acaricio de forma maternal su cabello lacio logrando que parase su llanto logrando que ambas miradas de matices parecidos se cruzaran al unísono.
Ambas estaban abrazadas, pero Umi aprovecho para subir la diestra y secar con el pulgar sus lágrimas admirando el bello color de su piel y su mirada que al darse cuenta de ello ambas se sonrojaron lentamente pero ninguna aparto la mirada de la otra, la vergüenza era más que evidente en ese momento pero el momento debió ser cortado ya que la samurái debía regresar a casa para poder reportar a la emperatriz Kousaka lo sucedido también estaba en su deber hacerle llegar su reporte, al soltarse del abrazo ambas sonrieron tomando la palabra la espía de los ingleses.
Gracias… Umi…. — Volvió a su habitual compostura serena y amistosa.
Descuida Kotori solo quise ayudar. — Era raro pero ella juraría que sus mejillas ardían, pensaba que era por el frio pero en realidad era por otra cosa que pronto habría descubrir, eso es otra historia
Saliendo del pequeño cementerio se dirigieron por los jardines dando un paseo, hablando más de ellas, conociéndose pasando a ser conocidas ya no unas desconocidas, por una lado Umi le hablaba de las costumbres del medio oriente, de la disciplina de los samuráis y un poco de la cultura japonesa, no estaba de más hacerlo, en cambio Kotori le hablaba de lo que hacía como diseñadora de modas que empezaba una carrera prometedora, pero la mayoría del tiempo trabaja con la reina pero aun así no descuidaba su mayor afición el modelaje, inclusive se atrevió a proponerle que fuera en un futuro una modelo para alguno de sus trajes que en un principio la peli azul se negó, ruborizándose hasta mas no poder, actuando demasiado tímida pero el ímpetu de la peligris era impresionante que al final de cuentas logro convencerla de hacerlo.
Empezando a amanecer en el horizonte, era el momento de despedirse abrazándose por última vez prometiéndose la una a la otra que volverían a reencontrarse pronto, ya sea aun en la guerra o inclusive después de que esta haya terminado. Esperándole en la entrada del lugar los pocos samuráis que habían sobrevivido de su escuadrón incluso uno de los capitanes le esperaba portando una armadura negra con una máscara que cubría media cara portando 2 espadas en los costados con un cuerno en forma de luna en el casco de su indumentaria.
Capitán Shingen Yashida… le envió la emperatriz Honoka por nosotros cierto…. —Hizo una reverencia a quién era uno de capitanes del ejército japonés.
En efecto Comandante Sonoda, desea un informe de lo sucedido con el cargamento y las provisiones — Junto su puño cerrado de su diestra con la palma de la zurda respondiendo la reverencia.
Le explicare en el camino … han pasado muchas cosas… — Subiéndose a un jeep que le esperaba junto con el capitán Yashida despidiéndose de su nueva amiga dándole una última sonrisa— Nos veremos pronto Kotori… lo prometo —
Confió en ello Umi — Sonriendo de la forma más dulce y tierna posible.
Arrancando el jeep alejándose de ahí despidiéndose ambas con la mano mientras se alejaba en el horizonte rumbo al medio oriente su tierra natal, no había más que regresar a su "hogar" porque así lo era ese gran y ostentoso palacio, con una nueva esperanza en su interior: volverla a ver lo más pronto posible.
2 días después
El anochecer llegaba, el momento idóneo para que las vampiresas salieran de su letargo que hacían en el día ya acomodadas completamente y habiendo conocido toda la zona era el momento indicado para que iniciaría un pequeño entrenamiento que les había preparado la "marimacha" militar así le había puesto Maki a Erena más que nada por su actitud hostil, siempre gruñona y fría habiendo ligeros roses entre ellas ya que era difícil de disciplinar a la princesa escarlata cosa que le parecía un poco gracioso a la empaladora pelinegra, siendo exactamente las 10:00 pm lentamente ambas chicas comenzaron a despertar estando en un solo ataúd. Aunque la pelirroja tuviera el suyo propio nadie incluso Nico estaba en posición para contradecir lo que quería, era su mujer y si quería dormir con ella en el mismo ataúd asi seria, si quería tener intimidad con ella ahí mismo, de forma salvaje y gruñir como una bestia en celo, además de hacerle gruñir, gemir a ella de la misma forma lo haría porque era la princesa de Nico y ella su reina, nadie le iba a quitar ese derecho.
Awwww dormí como todo un bebe…. y tu amor ¿Dormiste bien? — Maki se despabilaba un poco estando aun abrazada de su amada, solamente vestida con un babydoll rojo transparente que marcaría perfectamente su hermosa pero bien torneada figura, sus pechos, sus caderas, sus glúteos, sus piernas… absolutamente todo era tan perfecto en ella.
Pues… para dormir tan profundamente… roncas… — Lo dijo en forma bromista logrando que su amor hiciera un puchero cruzándose de brazos haciendo una mirada con esos ojos violetas que le hacían flaquear acercándose para besar sus labios — Es broma… sabes que solo te molesto un poco.
Mmm pues esa pequeña broma no habrá "sexo mañanero" — Se levantó y comenzó a caminar hacia el ropero contoneando su figura lentamente logrando hipnotizarla para que se despistara por un momento.
Mierda! — Golpeo la frente contra el borde del ataúd con decepción al darse cuenta de lo que dejo, levantándose sin remedio para vestirse con su traje blanco.
Ambas salieron de su habitación "matrimonial" si se le podía llamar así, porque cada vez que van a dormir antes de caer rendidas se escuchan ruidos como si estuvieran torturando a un pobre infeliz, pero esos sonidos eran producto de toda la lujuria y demencia que liberaban cuando nadie les observaba llegando a otro cuarto sumamente espacioso donde la pelilla les esperaba como siempre fumando su cigarrillo y su ya normal porte frio, viéndoles entrar no dijo nada solamente se volteo hacia una caja que tenía en el suelo abriéndola sacando un rifle Lee-Enfield inglesa apuntando hacia ellas jalando el gatillo sin previo aviso. Reaccionando en primera instancia la menor pelinegra que desenfundo su ametralladora disparando en respuesta logrando chocar algunas balas contra las contrarias, las que se desviaban en dirección la pelirroja eran repelidas con un escudo que lentamente formo de su brazo diestro conformado de una densa masa gelatinosa rojiza oscura, habiendo variedad de reacciones.
Nico sonreía de forma demente dejando que la boquilla donde salen las balas exhale un pequeño hilillo de humo, Maki manifestaba un gesto serio y de pocos amigos, volviendo su brazo a la normalidad camino hacia Erena para golpearla con una garra que genero con su mano pero fue detenida por su amada tomándole el hombro.
Suéltame Nico…. Voy a cortarle el cuello… — Replicaba la princesa escarlata con clara molestia.
Deberías controlarte… es solamente parte del entrenamiento… no es así Master — Esos carmesí se miraban en los oscuros purpura de Erena.
Primera lección: siempre mantente alerta nunca sabrás cuando el enemigo te atacara, no importa que sean vampiros aunque no puedan morir de forma convencional el daño letal les impedirá regenerarse rápidamente — Decía de forma fría Erena que le daba el arma a Maki.
Para que querría esto… — Se jactaba Maki ante las acciones extrañas de su "Master" odiaba esa palabra.
Su master hizo una señal y objetivos comenzaron a salir de la habitación, concentrando su energía demoniaca que fluía hasta su arma para jalar el gatillo liberando balas que no eran las que el arma tenia ya que los objetivos explotaban con cada impacto que hacía de forma veloz, habiendo desarrollado la capacidad de crear municiones explosivas convirtiendo su ametralladora en parte de ella dejando algunos escombros en los alrededores de la habitación además de unos objetivos chamuscados en llamas, esbozando una sonrisa llena de satisfacción en sus labios. Maki simplemente estaba sorprendida como con solo sostener su ametralladora había logrado crear municiones explosivas, ¿Sería capaz de hacer lo mismo con algún otro tipo de arma?, se acercó hacia su superior tomando ese rifle arrebatándoselo de las manos mirándolo con sumo detenimiento analizándolo lentamente.
¿Podré hacer lo mismo que hizo mi Nico con esto?, digo puedo transmutar mi cuerpo, cambiar de forma, tengo una fuerza sobrehumana y pues soy inmortal… ¿Cómo para que me sería útil esa habilidad? — Preguntaba con cierta incredulidad mirando su arma en las manos.
Para que el enemigo se desconcierte no piense que solo sui inmortalidad les da poderes, sino también pueden usar todo su entorno como un arma….— Volvieron a aparecer objetivos en diferentes puntos de la habitación, mientras proseguía a darle una instrucción clara y concisa — Destruye a esos objetivos de una forma distinta a como lo hizo Nico, ¿Crees poder hacerlo niñita? —
Tsk! Claro que lo hare... — levanto su arma y la empezó a tomar de varias formas, no encontrando la indicada en primera instancia mientras era observada por las otras 2 desesperándose hasta se le salió un tiro que por poco le da en el ojo a Erena, ganándose un regaño de ella. — Ok! Ya entendí! Carajo…. —
Finalmente logro encontrar la forma correcta para tomar el arma fijando su ojo en la mira para apuntar hacia el primer objetivo concentrándose poco a poco comenzando a hacer fluir su energía desde su brazo hasta su arma en el gatillo, tomándose su tiempo respirando hondo lentamente hasta que estando completamente segura que lo lograría jalo el gatillo disparando hacia el objetivo pero sorpresivamente la bala siguió de largo comenzando a atravesar los demás objetivos como si su bala fuera un misil teledirigido pasando de largo hasta que en el aire dio un giro de 45° yendo en dirección a su master pasando a rosar su mejilla impactando en la pared, saliendo de la herida una gota de sangre.
Ups… se me fue el dedo… — Sonó irónica pero al final logro su objetivo atravesar a todos los objetivos de una forma diferente de un solo tiro.
Eres una…. — Respiro hondo y se calmó al final de cuentas había logrado hacerlo por lo cual no debía reclamarle nada. — Para la próxima vez… no teledirigida la bala hacia algún aliado… bien te la pondré más difícil —
Los objetivos se escondieron comenzando a salir nuevos objetivos en movimiento mientras se recargaba en una pared Erena nuevamente le daría una orden a Maki, sería una noche larga pero productiva, le entrenaría para poder manejar sus poderes prácticamente le exprimiría todo su potencial con su entrenamiento que apenas estaba comenzando.
Ahora deshazte de estos blancos en movimiento —
Debes estar bromeando…— Fruncía el ceño con molestia y confusión volteando a ver a Nico en forma de súplica para que le ayudara, pero solamente alzo los brazos como diciendo "a mí no me mires, no puedo ayudarte" ganándose esta ultima una mirada de pocos amigos por parte de Maki. — Nico...
Nota del autor: Después de unos días de no actualizar este fic, Viene lo bueno en el próximo capítulo, aparecerá nuevamente Elichika con sus secuaces jaja ¿Ahora que planeara contra nuestras vampiresas? Descúbranlo en la próxima actualización, nos vemos
