Estoy resubiendo todos los capítulos del fic, leyéndolo ahora se me cae la cara de vergüenza. Los he retocado un poco(y corregido faltas ortográficas), para amoldarlos más a mi estilo actual. Perdonad!
Disclaimer: Los personajes aquí utilizados son propiedad de Eiichiro Oda. La historia es enteramente mía.
...
KYAAAH, GOMENASAAAAAAAAI, SUMIMASEEE, SORRY, PERDÓOON, PERDÓOO, JE REGRETTE MES GARÇOONS ;_; demo... demo... ¡seguro que me entendéis! Seguro que comprendeis mi pena, mi dolor, mi angustia, mi falta de inspiración, mi amargura...
*CACHO SPOILER* No mires abajo si no sabes lo último pasado en One Piece U_u' y si lo haces pues mira, allá tu xD
¿normal, no? ¿quien iba a pensar que el LISTO de Oda se le ocurriría hacer lo que hizo con Ace? Pues lo siento pero aunque hayan dicho claramente y con todas las letras del idioma que Ace está muerto yo no... no puedo creerlo T_T y el capi me salió no sé aun como... Pero necesito saber si tiene sentido continuar esto,... a ver, que lo seguiré, si... porque nadie me quita el AceNo.. NADIE! Ni oda ni su madre! ¬¬ y estoy muy enfadada -3- ¿Os unís a Patearle el trasero a Oda? Yo y Ilet vamos a hacerlo, apuntaos que vamos a liarla! xDDDD
En fin, pos eso... Que espero que continuéis leyéndome, y que no me tiréis muchos tomates que no tendría fuerzas para esquivarlos, buah T_T
*FIN CACHO SPOILER*
Bueno, ya estoy mejor XDDD me siento mejor colgando el capi, me sentia mal por hacer esperar tanto... que mal, que mal T_T en fin, es cortito pero significativo, creo yo... a ver, decidmelo vosotros xD
¡leed a gusto, please!
CAPÍTULO VI
SOLA...OTRA VEZ
—¿Os habéis dejado algo aquí, chicos? —preguntó una Nojiko sonriente.
—No, no es eso—respondió Luffy seriamente—¿Nos podrías dejar pasar? Tenemos que hablar contigo.
—¿Hablar conmigo? —preguntó a la vez que se hacía a un lado para dejar pasar a la pareja. Ambos tenían el rostro serio.
—Sí, hermana... De algo que podría aliviar tu sufrimiento—contestó Nami agarrándole los hombros a la peliceleste.
—¿Mi sufrimiento? ¿Qué caray estás diciendo, Nami? —preguntó Nojiko extrañada.
—Espera a que te lo contemos todo... —dijo Luffy.
Se sentaron los tres en el sofá oscuro de aquél salón iluminado únicamente por unos curiosos rayos de sol, y la garganta de Luffy se aclaró para poder hablar y confesar de una vez por todas a Nojiko aquello que llevaba casi dos meses guardando en su interior y que había estado luchando para ser descubierto.
A aquellas alturas, ni él mismo estaba seguro de si lo que hacía tendría efectos positivos. Era evidente que pondría a Nojiko en peligro, y de rebote a Nami... Pero las palabras de su chica apoyándole le transmitieron una seguridad que le permitió ver a través de todos los posibles obstáculos. A lo mejor iba a hacer una tontería... Pero aquella tontería iba a tener un final feliz; se lo había prometido a Nami... Y así sería, ser lo debía a su hermano y a Nojiko.
—Si tenéis algo que decirme lo mínimo que deberíais hacer es hablar... ¿No? —dijo Nojiko con un eje de molestia en su voz. Aunque hoy había recuperado el humor gracias a su visita a la tumba de Bellemère había cosas que no habían cambiado nunca; si se tiene que decir algo se dice y punto, el silencio solo hacía que ponerla de los nervios.
—Luffy... —le susurró Nami al ver que el chico estaba perdido en una especie de somnolencia. El chico reaccionó y miró a Nojiko, preparado para decir las palabras adecuadas del mejor modo posible. Eso sería posible mientras Nami no le dejara de agarrar la mano que le había empezado a temblar.
¿Era frío lo que sentía? No, imposible... ¿Miedo, entonces? ¡Qué va! ¡Si nunca antes había estado tan seguro de sí mismo a la hora de enfrentarse al destino! ¿Por qué le temblaba la mano, entonces?
—Ace... —aquél nombre le salió solo de sus labios. Notó como Nojiko cambiaba el rostro de su cara, y el temblor de su mano empezó a cesar. "Es la emoción... La esperanza que tengo en mi pecho de poder rescatar a mi hermano..."
—¿Ace? —repitió Nojiko, extrañada—¿Qué dices, Luffy? —la opresión que sentía por dentro la mareaba, tenía miedo, mucho miedo. ¿Irían a decirle algo de Ace? Juzgando por la seriedad que había en los rostros de Nami y Luffy no parecía cosa de guasa.
—Yo... Te he estado escondiendo la razón por la cual Ace se marchó, No-chan—el moreno se permitió usar aquél nombre con la intención de suavizar el clima.
—¿Es que había una razón, acaso? Si se marchó será porque se cansó de la rutinaria vida familiar, me lo puedo imaginar... ¿Y sabes qué, capitán Mugiwara? Me parece genial, buen viento—dijo calmadamente la peliceleste.
Nami y Luffy creyeron ver como sus mandíbulas chocaban contra el suelo de la sorpresa que les llevó escuchar aquello de la boca de Nojiko.
—He-hermana... —dijo Nami asustada. ¿Qué le habría pasado a Nojiko? ¿Se habría cansado de esperar a un hombre que la había abandonado sin dar una miserable explicación? Por desgracia, no sonaba tan descabellado.-Espera, deja que te expliquemos la razón...
—¿Sabes? He tomado una decisión... Hoy he conseguido sincerarme, Bellemère me escuchó... Y ella cree como yo que ya es hora de pasar página y dejar todo el daño atrás.
No había sido nada fácil tomar aquella decisión... No era la primera vez que se auto-convencía para olvidarlo todo y dejar de llorar inútilmente, vaciando de alegría su corazón y dañando su vida. Aún así, quería intentarlo... Le dolía demasiado estar sola y abandonada por alguien que le había jurado permanecer a su lado. No, ya no podía más.
—Te entiendo... Y todo esto es culpa mía—admitió Luffy—Si desde el primer momento te lo hubiera contado todo tu no habrías sufrido igual... Si hubiera tomado antes esta decisión esto no... —su cabeza no permitió al capitán Mugiwara sostenerse por sí misma, y le cayó en sus manos que se apoyaban en sus piernas. Unas gruesas lágrimas le recorrían las mejillas, una mano cálida se las secó y un beso acarició la piel mojada del inocente capitán, que al fin y al cabo no había cambiado tanto como Nojiko se pensaba.
—Nojiko... —habló Nami aprovechando el silencio repentino de un afectado Luffy—Quiero que sepas que si Luffy no te contó esto antes es porque temía traicionar a Ace.
—¿Traicionar a Ace? ¿Se puede saber de qué carajos estáis hablando? —no sabía el motivo de su pérdida repentina de modales, pero sus nervios estaban subiendo por su cuerpo haciendo que un estrés le creciera y se le instalara en el pecho.
—El Gobierno Mundial—empezó Luffy—ellos tienen toda la culpa... solo ellos...
Rabia, impotencia, incomprensión... Aquellos sentimientos eran los que crecían por el pecho de Nojiko en cada palabra que Luffy le decía. ¿Cómo podía ser todo aquello posible? Sonaba tan inverosímil pero creíble a la vez... Con lo difícil que le había sido tomar aquella decisión... Otra cosa que se desparramaba por el suelo, una decisión más que se hacía pedazos de todas las que había estado tomando hasta ahora... Le hizo rabia, mucha rabia... Y al mismo tiempo le sonó egoísta estar preocupándose por ella misma cuando el destino de Ace parecía tener un fin marcado.
Aún así, seguía escuchando a Luffy, y seguía mirando la ventana del salón como había estado haciendo desde el principio. Solo había una pequeña diferencia: ahora lágrimas pesadas y transparentes caían de los ojos rojizos de la peliceleste. Ya había dicho basta, su máscara se había roto en miles de pedazos, y no le quedaba nada que ocultar. Dejaría salir a la luz la tristeza que tanto tiempo se había empeñado en ocultar, y se mostraría débil y desdichada delante de ellos dos, justo las dos cosas que se había negado a hacer hasta ahora. Total, ¿Qué le quedaba por perder? A ellos, y a juzgar por lo que Luffy decía, tenían un número de lotería para jugarse la vida y quedarse en el intento... ¿Enfrentarse al Gobierno Mundial? No hablaba en coña, y sus palabras serias lo demostraban. Ya no tenía miedo de mostrar su estado de ánimo, no cuando veía que las personas que estaban con ella sufrían lo mismo. Y lo único que la reconfortó fue el silencio que se oyó al concluir la explicación de Luffy. Ya no había más desgracias que explicar, ya estaba todo...
—Hermana... —susurró Nami apoyando su mano al hombro desnudo de Nojiko—Te juro que no queríamos herirte... Esto sería lo último que haría...
—Basta, Nami... —dijo Nojiko mirándolos a los dos a la cara, al fin—No tenéis que culparos de nada... Eh, Luffy-chan—dijo levantándole el mentón al moreno, que lo mantenía gacho—No cargues más con ese peso... Ahora ya me lo has contado, has cumplido con tu deber... Y no creo que Ace te coja rencor por esto... Eres su preciado hermanito, nunca dejará de quererte...
Ni ella misma sabía de dónde carajos sacaba la voz y las ganas para brindarle apoyo al triste capitán Mugiwara. Lo único que sabía era que no le gustaba verlos más tristes que ella.
—Vamos a luchar, ¿Verdad No-chan? —dijo Luffy ya recuperado del trauma anterior. Había levantado su rostro y una sonrisa reluciente había nacido de sus labios.
Al no ver respuesta en Nojiko, Luffy se giró decepcionado hacia Nami, pero recuperó su alegría al ver la sonrisa de la pelirroja.
—Sí, Luffy... —le respondió ésta—anda, ve a la cocina que seguro que ya tienes hambre—Nami buscó la autorización en el rostro de Nojiko, y ella asintió. Luffy corrió a la cocina y Nami agarró las manos de Nojiko en un gesto confortador.
—¿Entonces? —preguntó la pelirroja.
—¿Entonces qué? —dijo Nojiko extrañada por tal pregunta.
—¿Qué piensas?
—No sé lo que debo pensar, Nami... —se notaba en la voz de Nojiko una confusión que no le dejaba pensar con claridad.
—Creo que lo mejor es que descanses, mañana podrás ver las cosas de otro modo... —le aconsejó su hermana levantándose del sofá—Nosotros nos vamos ya... Si necesitas cualquier cosa no dudes en...
—Sí, que no dude en llamarte, me lo dices cada día, Nami—respondió Nojiko hastiada de la conversación.
—Voy a llevarme a Luffy, que ya sabes que es capaz de vaciarte la nevera en cinco minutos... —y dicho esto Nami salió corriendo hacia la cocina, poco después salió de ella llevándose tras de sí a un Luffy arrastrado por una larga oreja que le colgaba.
—¡Nos vemos! —oyó Nojiko decir a Nami.
—¡Aún me tienes que responder, eh! —fue lo último que oyó antes de oír la puerta cerrarse. Aquél comentario había sido de Luffy.
Nojiko perdió la estabilidad de su cuerpo, y sus piernas le flaquearon. Su destino fue caer, irremediablemente, al frío suelo. En un solo día las cosas habían cambiado brutalmente, y realmente no sabía cómo afrontarlas. Y otra vez de sus ojos lágrimas de impotencia surcaron sus mejillas ya rojas, y otra vez unos gemidos débiles sonaron en aquella humilde casa, que meses antes había estado llena de actividad y de energía... Ahora todo se había marchado con Ace.
—Así que eso era... —susurró, con una voz que se asemejaba a la comprensión—Eres un idiota, Ace...
—Sabes que no podemos hacer esto solos, Luffy—razonó Nami. Ambos estaban sentados en la arena dorada de una playa de Cocoyashi. Miraban como el sol se escondía tras unas pequeñas montañas. Era curioso ver lo fácil que lo tenía aquel astro para escapar... Solo tenía que esconderse tras una montaña, y todo rastro de luz desaparecía. "Si todos los problemas se solucionasen igual..." —razonó la mente de cierta pelirroja que se mantenía apoyada al hombro de su chico.
—Sí, lo sé... Vamos a avisar a los demás—dijo Luffy con una sonrisa-aunque después de tanto tiempo sin vivir aventuras a lo mejor no querrán venir-acabó con un eje de tristeza en sus ojos.
—¡Como se te ocurre pensar que no quisieran venir contigo, Luffy! ¡Estoy segura que te echan mucho de menos! Y a mí, claro—acabó sonriéndose. —Todos nos morimos de ganas de reunirnos de nuevo... Todos te debemos muchísimo, Luffy... lo harán por ti-dijo Nami sonriendo a su capitán con ternura.
—¿Estás segura de eso, Nami? —preguntó temeroso un capitán que comenzaba a destilar alegría.
—Como nunca antes lo he estado en mi vida—dijo ella levantando el dedo índice de una mano. Al ver el rostro de Luffy un poco desencajado rectificó-Bueno, como POCAS veces lo he estado en mi vida...¿Ahora? —al ver la sonrisa de su chico le abrazó cariñosamente "Los dos sabemos que la única vez que he estado tan segura de algo en mi vida ha sido el momento en el que Luffy me pidió que fuera su reina, que me casara con él..." —y sus pensamientos fueron interrumpidos cuando notó que su boca se abría y dejaba paso a la de Luffy, sin casi darse cuenta.
—Pues entonces...-susurró el moreno una vez se separaron de tal dulce beso—¡Que no se hable más! ¡Los Mugiwara se reúnen de nuevo! —una sonrisa enorme apareció en el rostro del peliazabache—Nuestra misión... ¡Rescatar a mi hermano!
Nami, riendo, se dirigió hacia el pasillo. En una mesa, cerca del recibidor, había una foto de todos los Mugiwara juntos. La cogió y sonrió. Pronto estarían juntos de nuevo... Y si conseguían aquél difícil propósito, harían su deseo realidad; devolverle a su hermana la vida, y sacarla de su soledad... de una vez por todas.
YEP! ¿Que os pareció? ¿debo preocuparme por haber arruinado el fic? necesito saberlo O_O estoy bastante contenta del capi, pero claro, es de los mas cortos que he hecho.. ¿pero si los hago más cortos y más seguidos a lo mejor compensa, no? xDD
en fin, ya se verá... ¡Espero que me perdonéis, lo necesito nakamaas! MILLONES DE GRACIAS A GIRL-HATAKE Y A NEMO ROBIN POR SUS COMENS, SIN ELLOS... NO SÉ QUE TENDRÍA QUE PENSAR SOBRE EL FIC, leñe XD
¡BESOS!
