Edward
Corrí junto a Alice hasta la casa, Bella estaba inconsciente entre mis brazos. La dejé en su cama y acaricié su rostro mientras Alice llamaba a un médico. Rosalie, la novia de Emmet, entró con una toalla húmeda y se la puso en la frente, después salió y me quedé a solas con Bella.
Mi corazón iba a mil por hora, el solo hecho de recordar lo que había pasado me daba escalofríos, cuando vi como ella caía mi corazón se paró, corrí hasta el borde y al verla colgando tiré de ella tan rápido como pude.
-El médico viene de camino- Dijo Alice entrando por la puerta- Tranquilízate, ella se pondrá bien.
-Lo se- Dije cogiendo la mano de Bella- Voy a matar a ese desgraciado de Jacob Black.
-Ponte a la cola- Dijo Alice con cara de pocos amigos- En cuanto venga el médico y nos diga como está Bella le arranco la cabeza... ¡Le advertí que no hiciera nada!
-¿Como que le advertiste? ¿De que?
-De que os dejara en paz- Yo me tensé- Él ahora está enamorado de Bella, después de lo que él le hizo... No me entra en la cabeza lo estúpido que puede llegar a ser.
Me quedé en silencio, no quería pensar en ese momento en nadie que no fuera Bella, Alice pareció hacer lo mismo porque no volvió a decir nada.
-Perdón- Se escuchó la voz de Emmet desde la puerta- Ha llegado el médico.
Entró un hombre de bastante edad y nos pidió que saliéramos mientras él la revisaba. Alice y yo obedecimos sin reproches, solo nos preocupaba Bella. Ambos nos sentamos en el sofá del salón, la mayoría de los invitados había decidido salir a tomar el aire después del susto, solo quedábamos nosotros, Emmet y el estúpido de Jacob.
-Alice...
-¡Cállate!- Le gritó ella- ¡No te atrevas a decir una sola palabra!
-¿Por qué? Yo únicamente la estaba besando.
-¡¡¡NO TENÍAS DERECHO A HACERLO!!!- Gritó ella antes de que yo pudiera hacer nada- ¡Te recuerdo que tú la rechazaste en el pasado! ¡No puedes venir ahora y exigirle nada! ¡NADA! ¡Ella ahora está intentando salir del lugar en el que tú la dejaste y no haces más que ponerte en medio!
-¡Claro que me meto por medio! ¡Este- me señaló furioso- Está intentando salir con ella!
-No lo estoy intentando, lo estoy haciendo- Dije serio pero tranquilo.
-¡Eso no es cierto!- Jacob cada vez estaba más furioso- ¡Ella no ha podido olvidarme!
Alice se levantó y le abofeteó la cara con fuerza.
-¿¡Como puedes ser tan egocéntrico!? ¡Bella quiere a Edward, que te quede bien claro!
-¡Eso es mentira! ¡Ella solo está intentando ponerme celoso!
-Mira niñato, puedes creer lo que quieras. Ahora mismo Bella está conmigo te guste o no. Si ella quiere irse contigo lo aceptaré, pero si ella quiere que me quede a su lado no lo dudaré ni por un instante.
Jacob me miró con furia y yo le devolví la mirada, ese niñato quería la guerra y la tendría.
-Perdonen...- Carraspeó el doctor entrando en la sala.
-¿Como está?- Preguntó Alice ansiosa-¿Está bien?
-Si, físicamente si. Está muy asustada, no hace más que temblar. Sean pacientes con ella y si no puede dormir denle estas pastillas- Dijo dándole a Alice un botecito- Ahora necesita descansar... ¿Quién de ustedes es Edward Cullen?
-Soy yo.
-Ella quiere que usted se quede con ella, los demás pueden pasar a saludarla pero que no permanezcan dentro más de cinco minutos, necesita tranquilidad.
El doctor se marchó y nos dejó en el salón, me levanté del sofá y empecé a caminar hacia la habitación donde estaba Bella, pero algo me sujetó el brazo con fuerza.
-¡Ni loco te quedas tú solo con ella!
-Eso lo decidirá ella- Dijo Emmet cogiendo el brazo de Jacob y obligándole a soltarme- Tú ahora mismo no tienes derecho a opinar.
Entramos los cuatro en la habitación donde estaba Bella, ella se encontraba acurrucada de cara a la pared metida entre las sábanas.
-Bella- Alice se sentó en el borde de la cama y la abrazó- Cálmate, estamos aquí para cuidarte.
Ella se giró a mirarnos, sonrió al verme con la cara de preocupación que llevaba, pero se desvaneció su sonrisa cuando miró a Jacob, entonces sus lágrimas empezaron a caer.
-Bella...- Dijo él acercándose a tocarla pero ella se acurrucó contra la pared mirándolo con miedo.
-No te me acerques...- Dijo ella con un susurro- Márchate.
-Pero Bella...
-¡QUE TE VAYAS!- Gritó con desesperación- ¡Vete! ¡Vete!... ¡VETE!
Emmet sacó a Jacob de la habitación rápidamente antes de que a Bella le diera un ataque de ansiedad. Alice y yo nos abrazamos a Bella para calmarla, poco a poco ella se fue tranquilizando. Una vez que Bella se quedó calmada del todo, Alice salió y nos dejó a solas.
-¿Como te encuentras?- Pregunté desde la puerta.
-No lo se- Me miró con los ojos llorosos- ¿Por qué te quedas ahí?
-No quiero agobiarte.
-Ven conmigo, por favor- Dijo mirándome con desesperación. Yo obedecí y me senté en el borde de la cama. Bella se lanzó a abrazarme- ¡No te alejes de mi! ¡Tengo miedo! ¡No me dejes sola!
-Claro que no, mi niña- La abracé con cariño- Nunca podría dejarte.
La volví a tumbar en la cama y me quedé a su lado hasta que se durmió. Entonces besé ligeramente sus labios, acaricié su mejilla y salí de la habitación.
-Ya se ha dormido- Dije entrando en el salón.
-Me alegro de que no haya tenido que tomarse las pastillas esas- Dijo Alice- Menudo susto se ha llevado.
-¡Qué más da!- Dijo Jacob despreocupado- Ahora está bien, eso es lo que importa.
-¡Cierra el pico maldito chucho!- Gritó Rosalie sentada junto a Emmet- ¡Todo esto ha sido por tu culpa!
-Yo no he empujado a Bella, ha sido un accidente.
-Si bueno, pero ha sido porque la has besado, ¿qué es lo que se te ha pasado por la cabeza, pedazo de trozo de cacho de trol?
-Simplemente que me gusta y como yo le gustaba antes la he besado. Ella se ha resistido pero se que le gustaba- Dijo con prepotencia.
Me levanté y le pegué un puñetazo en la nariz, el grito de dolor que soltó me alegró de sobremanera, le había roto la nariz.
-¿¡De que vas!?
-¡Te lo mereces! ¡Tienes suerte de que no te de una paliza por lo que has hecho!- Suspiré y me calmé- ¿De verdad eres tan capullo como para creerte que después de humillar a Bella como lo hiciste ella querría estar contigo de ese modo? ¡Y encima forzándola! Así nunca te ganarás su corazón.
-¿¡Vas a dejar que me hable así, Alice!?
-Si no te llega a pegar él lo hubiera hecho yo- Alice le escupió con furia.
-Si piensas eso creo que será mejor que me vaya a mi casa, parece que he dejado de ser bien recibido- Por la forma en la que lo decía, yo estaba completamente seguro de que intentaba dar pena.
-Creo lo mismo, márchate a casa y no salgas de ella hasta que la madurez llegue a tu hueca sesera- Dijo Alice secamente.
Jacob abrió los ojos de manera exagerada, entró en la habitación, cogió su bolsa y se marchó de ahí.
Nuevo capítulo, se que es cortito pero con el trabajo no he tenido tiempo de escribir más, lo siento.
El próximo será más largo, lo prometo.
Os deseo un feliz año nuevo a todos!!!!!!
Dejad reviews diciendo que os parece porfavor.
Nos leemos
