Creo que tarde un poco, pero no he tenido tiempo de NADA, y calma, que Mi Enemiga lo actualizaré pronto... Una canción adecuada y suave... I love you like a love song de Selena Gomez, buena canción... Video hiper fumado... The moment i said it de Imogen Heap y para la escena... ejem ejem... Mirrors de Natalia Kills, no se porque, tengo trauma con esa cancion... Por cierto lamento las faltas de ortografía del capítulo pasado... Es que estaba cansada y olvidé corregir D:
Ade,ás he de desearles un feliz año nuevo y realmente espero poder actualizar de nuevo y pronto"
Disclaimer: Todo excepto Lúthien, es propiedad de Jeff Davies y la cadena CBS
Broken
Capitulo VI
Primero lo primero
Él la miraba con delicadeza y nerviosismo, la miraba como toda Francia miró por primera vez a Marie Antoniette, con fascinación, admiración y un profundo sentimiento, ella aún no podía creerlo, no se hallaba.
-¿Qué haces aquí? -preguntó ella sorprendida, creía que estaba soñando.
-Es lunes Lúthien -dijo Spencer con naturalidad abriendole la puerta del auto.
-Si, pero eso no explica que estés aquí...
-Si lo hace... El caso que tenemos hoy es aquí en New York y algo me decía que te iba a encontrar aquí, estabamos siguiendo unas pistas cuando te ví corriendo... Dime que no catalizaste todo este desastre -dijo Spencer preocupado.
-Algo así... Sí y no... Yo lo catalizé, para que mentir... -dijo ella cansada recostándose sobre el panel del auto mientras el manejaba.
-Ya veo... Me lo temí, solo espero que sepas mentir muy bien...
-Calma... Ya sabré que hacer... -dijo ella refrescándose un poco con el aire acondicionado- Pero estoy hecha un desastre...
-Estás bien para haber salido bajo presión...
Ella calló y solo se dispuso a mirarle durante el trayecto a la central, cuando entró con la muchacha a la estación de policías, los primeros en arrugar el ceño fueron Hotchner y Morgan, que estaban a punto de reñirle como perros con rabia, pero Spencer los ignoró olímpicamente dejándolos atónitos y buscó a Emily mientras dejaba a la chica en la sala de conferencias por ahora vacía.
-Emily, puedo... ¿Puedo pedirte algo? -preguntó el castaño algo cohibido.
-Claro, ¿que es lo que necesitas? -preguntó Emily intrigada.
-Un cepillo para el cabello
-Spencer, nunca te peinas... ¿Para que lo necesitas? -preguntó ella confusa, el tenía el cabello corto, no tenía nada que hacer con un cepillo para el cabello.
-No es para mi -dijo él suspirando cansino.
-Ya, ya... Toma -dijo mientras revolvía el bolso y le daba el cepillo.
Spencer murmuró un gracias y fue a donde estaba la ojiroja, cuando ella le vió con el cepillo sonrió, con algo de pena, pero sonrió al fin y al cabo, por cosas así era que ella pensaba que no lo merecía. Él le quitó la coleta de cabello y comenzó a peinarla lentamente, con la maestría de aquellos que saben cepillar un cabello y no reventar los nudos... ¿Por qué? Sencillo, él siempre cuidaba a su madre y eso también consistía en peinarla y escogerle la ropa.
Derek y Aaron miraban con curiosidad el cuadro pero no entendían nada, hacían mil y un análisis pero ninguno era el acertado. Ni uno solo, jamás iban a dar con la respuesta dado que pensaban en el ámbito estético o superficial del asunto pero ni se les pasó por la cabeza algo más... Profundo...
Spencer terminó de desenredarle el cabello y se puso el cepillo en el bolsillo. Ella seguía mirándolo con cara de que en pocos segundos se iba a desaparecer y de pronto se miró la ropa. Tuvo ganas de suicidarse. Pero no se atevía ni a moverse, con cada segundo que pasaba, ella sentía que lo merecía cada vez menos, que él debía huir, esconderse y no verla más nunca, porque de ahí no iba a salir nada bueno...
-¿Necesitas algo? -preguntó el castaño confuso.
-Necesitar de necesitar... No mucho, pero necesitar de capricho varias cosas... -dijo ella encogiéndose de hombros, ya estaba entrándole en la cabeza que no se iban a desaparecer.
-Habla, que necesitas... En general, tanto de capricho como de necesitar -dijo algo divertido, le causaba gracia la cara de ella, que era como la de "omfg... En cualquier momento se va a desaparecer... Así que no te acostumbres...".
-Bien de necesitar... Ropa, un baño y zapatos... De capricho, es solo una cosa pero es demasiado pedir... -dijo ella recostando el cuello contra el borde de la silla y cerrando los ojos.
-Lo de necesitar podemos resolverlo en... -miró su reloj- 25 minutos y menos de 35 segundos... Lo demás... Puedes decirme que necesitas, para eso te traje... -le dijo "sentándose" sobre la mesa como siempre hacía. Digo "sentarse" porque Spencer siempre pone una pierna en una posición extraña sobre la mesa y la otra la deja en el suelo.
-Ya veo... Nada particular, necesito una prueba de que no estoy soñando y no te me vas a desaparecer... -dijo ella con los ojos aún cerrados.
Él soltó una risilla, cada vez que estaba con ella se sentía particular, como si no pudiese ser un genio, ya que sabía que si decía alguno de "sus" comentarios ella le soltaría un zape de los buenos. Se le acercó lentamente y le dió un abrazo. Quizás no era mucho, pero al menos ella sabía cuando era un sueño y cuando no por el tacto. Le acarició el cabello y suspiró pesadamente, no sabía exactamente que sentía por esa chica, pero al menos sabía que le tenía un cariño tremendo y unas ganas de protegerla casi insanas.
-Gracias Spencer -dijo a chica con una sonrisa complacida.
Él solo le dirigió un asentimiento. Y le acarició el cabello de nuevo, sentía que solo podía manejarse con gestos y no con palabras, se sentía como en un ambiente de Requiem pero sabía que no lo estaba. Se acercó cariñosamente a ella y la abrazó de nuevo.
-¿Y esto por qué? -preguntó ella.
-Simplemente no puedo explicarlo... Lo que quería decirte la última vez es que me tomaste tan desprevenido que ahora creo que me gustas... -dijo él separándose de ella y recostándose contra la puerta con un pie sobre la misma.
-Interesante, porque si es así, estamos en las mismas Spencer... -dijo ella parándose al lado de él.
Ambos se miraron sin decir nada un buen rato y él suspiró mirando al techo, miles de cosas le habían pasado, lo habían secuestrado y drogado hasta matarlo, había pensado que su padre era un asesino y estuvo a punto de meterlo preso, había salvado a una chica de morir y hasta se había besado con ella, había conocido a una mesera en una situación de riesgo, le habían dado un tiro bien puesto en la pierna, había matado a dos personas y así la lista seguía.
-Si lo piensas de ese modo pareces un chico malo -le dijo ella asintiendo con una leve sonrisa.
-Pues... Supongo que si, soy victima de las circunstancias -dijo Spencer encogiéndose de hombros.
Él cerró los ojos y de pronto sintió que ella le acariciaba el cabello, el castaño sonrió y la tomó por la cintura mientras se sentaba en el suelo. Estuvieron así un largo rato hasta que ella paró.
-Hey, ¿por qué?... -protestó él.
-Ah, pensé que te habías dormido o aburrido -dijo ella cansina.
-Un poco más de la primera... Contigo es imposible aburrirse -dijo él en tono gracioso.
-Bah... Tonterias -dijo ella recostándose en el pecho del chico, se sentía cansada de un momento a otro. Él la rodeó con el otro brazo.
Lúthien le besó en la mejilla a modo de agradecimiento mudo, a lo que él contestó dándole un beso en la frente, moría por besarla de nuevo, pero dada la circunstancia de la última vez, el castaño creía que iba a asustarla, su sorpresa fue evidente cuando ella puso su cabeza en la clavícula de él, él solo atinó a estrechar un poco el contacto y su sorpresa fue más grande cuando por puro reflejo la estaba besando de nuevo.
De forma sutil y no invasiva, como se podrían besar dos chicos que apenas se están descubriendo, ambos querían un poco más, su conexión era bastante profunda y ambos no querían que eso acabase en un buen rato. Luego ella comenzó a enterrar sus manos en su cabello y al chico automáticamente un encendedor que había estado apagado hacía bastante, se movió haciendo click y despertando ese instinto animal que todos tenemos latente hasta que alguna vez, recordamos que existe... Los besos comenzaron a hacerse más invasivos, un poco más intensos y si se separaban por aire, no eran más de 2 o 3 segundos, la situación se volvió más tensa cuando en plena invasión de lenguas a Spencer se le ocurrió la brillante idea de arrinconarla entre la pared y la puerta, ella solo sentía la sonrisa que a él se le había formado en los labios cuando ella le pasó una pierna sobre la cadera. Estaban tan... Metidos... En lo suyo, que no se dieron cuenta de estaban de pie y habían dejado las persianas levantadas, Rossi pasó por ahí y miró su taza de café con la cara de quien mira algo que le ha hecho mucho, pero que mucho daño, como si esa pobre tacita, se asemejara de pronto a su segunda ex-esposa y tuviese la culpa de estar alucinando. Y si, una alucinación bien pero que bien rara... Uno de los policías iba a entrar pero al ver por la ventana solo dijo algo como "estos jovenes de ahora y sus hormonas alocadas" y se marchó con el bigote escandalizado. De pronto cada uno casi casi se muere de un infarto cuando alguien por pura maldad... O simple moral, ya que estaban que se ponían a tener sexo en frente de todo el mundo, golpeó uno de los cristales de la ventana y se fue... ¿Ese alguien? Ah... Curiosos, más adelante verán, sigan leyendo.
Cuando se separaron riendo, despeinados y si "con las hormonas alocadas" comenzaron a reirse, ella solo se sento en el suelo de nuevo y él se estaba arreglando el traje.
-Sin comentarios -dijo ella con una sonrisa.
-Ya verás cuando estemos solos -le dijo el castaño con una sonrisa burlona.
Spencer escuchó que le llamaban, ultimamente todos lo notaban raro, pero nadie tenía idea de que mosco tan particular había picado a Spencer Reid. Entre esos que lo veían como un sub normal, como un sub normal porque ya no actuaba como el era siempre, sino estaba cambiado, entre esos cambios, ellos pensaban que se había vuelto un adicto a la adrenalina porque había saltado 6 metros sin hacerse ni un rasguño o haber sentido siquiera dolor... Lo notaban raro, y no era solo por su corte de cabello o por el hecho de que estaba insufrible de sarcástico, le habían pasado cosas atroces, y aun así nada lo habia dejado así de... ¿Mal? Bueno, si mal se entiende a que por fín actuaba como alguien normal, o alguien normal extremadamente sarcástico, bien, mal...
-Hey, Reid... ¿Quién es la bonita de la sala de conferencias? -preguntó Derek curioso, Spencer pensó que Derek ya quería echarle las garras encima, pero él simplemente se encogió de hombros.
-Una amiga, te recomiendo que no te le eches... No le agradan los heartbreakers -dijo Spencer algo cínico buscando a Emily para entregarle el cepillo.
-¡No soy un heartbreaker! -dijo el moreno enfadado.
-Sigue convenciéndote de eso y algún día será cierto... -dijo Spencer sonriendo de forma juguetona y poco natural. Derek lo miro con cara de "What the Fuck?" y se fue a la sala de conferencias.
Le dió el cepillo a Emily después de darle las gracias y fue a buscar a Ashley.
-¿Qué pasa Spencer? -preguntó la rubia confusa.
-Tengo exactamente 7 minutos y menos de 45 segundos para saber cual es la mejor tienda de ropa de New York -dijo el castaño mirándola con cierto apeno.
-MACY'S, porque tienen todas las lineas de ropa que se te ocurran y no es muy caro, además de que tienen variedad de tallas y tienen rebajas muy seguido... Bloomingdale's es un poco más lujoso pero es igual de bueno... Si buscas un poco más de lujo, Henri Bendel o Barneys, Saks Fifth me gusta particularmente más pero tienen precios algo más elevados... Si buscas zapatos DSW shoes y descuentos en Century 21... Todas están algo regadas pero no estan a mas de 3 horas una de la otra... Pero si lo que quieres es algo realmente lujoso en la Quinta Avenida y Madisson hay una esquina dedicada a las marcas mas caras del continente americano... Y europeo... ¿Por? -preguntó la agente.
-Necesito llevar a una chica a comprar allí... ¿Podrán tu y Emily acompañarme? -dijo él.
-Claro... Pero ¿y Hotch?
-Está terminando de cerrar el caso, han matado al tipo, hemos vuelto para despedirnos... Puedo ir yo a pedir un día más para los 4 si así te sientes más segura -dijo Spencer.
-Creo que mejor se lo pido yo a Rossi, es imposible que me diga que no... Además, estamos todos preocupados por ti Spencer -dijo ella comenzando a caminar para buscar a Rossi.
-¿Por?
-Estás raro... Mira, golpeaste a Morgan, no has dicho nada super inteligente ultimamente y estás ultrasarcástico... ¿Puedes decirme al menos a mi que te sucede? -preguntó ella preocupada.
-Ya, ya, claro, claro... No puedo explicarte, porque ni siquiera yo comprendo, pero se puede decir que han habido una serie de... Situaciones o eventos, por así decirles, un tanto... Rebuscados, y me han hecho ver todo desde una perspectiva muy diferente... Por eso te ruego Ashley que me perdones si te he tratado mal... -dijo el castaño con su seriedad típica.
-Ya veo... Bueno, me alegra al menos que hayas sido sincero... -murmuró ella algo apenada, él había sido preciso pero no tajante, sincero pero omisivo...
Caminaron juntos y buscaron a Emily, al preguntarle que si podían acompañarlos a ir de compras la morena asintió pero preguntó que, obvio, quien era el que iba a pagar, Spencer levantó la mano y fueron a buscar a Rossi.
Cuando Rossi los vió solo hizo dos cosas, reirse y botar la taza de café a la basura, el trío lo miró confuso, pero Rossi se entendía.
-¿Qué es tan gracioso? -preguntó Emily
-Que tuve la alucinación más absurda y bizarra del mundo -dijo Rossi riendo- ¿Qué quieren?
-Que hables con Hotch, queremos hacer Shopping esta tarde -dijo Ashley.
-Quédense lo que ustedes deseen, escuché que Hotch va a hacer una pausa mañana, solo les ruego que lleguen a más tardar mañana en la tarde -dijo Rossi, ya se las arreglaría el con Hotch, cuando estaban saliendo después de dar las gracias Rossi llamó a Spencer.
-La chica -dijo el moreno entre divertido y serio, con una mirada extraña, muy similar al orgullo.
-¿Qué con ella? -dijo Spencer confuso.
-Phoenix me dijo lo que estaban haciendo hacía unos momentos... Pero creí que había sido el café -dijo Rossi mirándolo con esa mirada extraña aún.
-Pues Darkray es una chismosa -dijo Spencer, Phoenix lo sacaba de quicio.
-Si, pero es la chismosa que odias que te salvó el pellejo, imagínate que te hubiesen visto hace 10 minutos tirándote a una chica que nadie sabe de donde sacaste... Con las ventanas abiertas...
-Phoenix hizo que... Ya, ya... Más tarde le daré las gracias a las Princesita... -dijo él rodando los ojos y saliendo.
-Hey, chico, una cosa más...
-Dime...
-Sigue haciendo lo que estás haciendo -dijo el moreno guiñándole un ojo.
-Claro... -dijo el castaño algo sonrojado, sabía que lo estaba haciendo bien, pero tenía ni idea de qué exactamente era lo que estaba haciendo...
El trío fue a buscar a Lúthien que al parecer estaba entretenida con Morgan... con entretenida me refiero a que ella le estaba haciendo una llave completa de lucha libre a Derek, mientras el segundo chillaba como un puerco en celo tratando de zafarse de la ojiroja.
-¿Qué demonios? -murmuró Emily.
-Lúthien... ¿Me explicas? -dijo el castaño con el ceño fruncido
-Deberías enseñarle a Derek Morgan a no asustar a las mujeres mientras se toman un café -dijo algo altanera soltando al moreno no sin empujarlo un poco contra el suelo.
La reacción de Emily, Ashley y Derek no se hizo esperar. Todos querían saber de donde Spencer conocía a la desconocida... Ahora con una urgencia sin nombre.
-ESO DUELE MUJER -tronó el moreno mientras movía los hombros, el juraba que algo tenía que haberse roto, rasgado o mínimo estirado... Pero nada, su fisico esultural estaba en perfecto estado.
Las chicas miraron un poco el desarreglo de Lúthien mientras intentaban analizar con ojo crítico a la chica y sus emociones, pero sus ojos eran como de un cristal univisual... Pues no lograban ver más nada que frialdad e indeferencia, tanto que al devolverles la mirada, no supieron si la apartaron por el frío glacial que emanaban esos ojos, o por ese color rojizo que tanto se parecía a los de Hannibal Lecter, el caníbal de los libros y películas, y que solo evocaba a las brasas ardientes del infierno.
Ella sonrió y miró al castaño, Emily, siendo más perceptiva que Ashley, logró ver un pequeño brillo y un ínfimo cambio de color cuando miro al rubio, además de esa mínima dilatación de las pupilas que le revelaba el cariño que le profesaba al genius boy. Cuando Emily observó a Spencer, solo pudo ver ese refulgor verde intenso que solo veia cuando estaba con JJ, y aún así... La mirada que le dirigía a la ojirroja... Profesaba mucho más de lo que decía esa mirada cuando observaba a JJ, esas reacciones eran de las que Emily estaba orgullosa de ver. Pues en ese instante se sintió como una pequeña cuando interrumpe a dos adultos... En una conversación importante.
Ashley se dió cuenta de que ahí había algo intenso, pero no podía decir qué exactamente, pues ella aún no lograba leer ese tipo de miradas y muchísimo menos interpretarlas.
La ojiroja seguía mirando al castaño con una cara inexpresiva pero con unos ojos que gritaban con desespero "Quédate conmigo!". Ashley, como iba a ir a comprar ropa para Lúthien y para ella misma, decidió que la chica debía al menos tener una ropa que le quedara bien, lo que tenia puesto era demasiado provocativo y estilo ninja americano para ella, y aun más para dirigirse a una tienda de ropa extremadamente costosa...
Cuando todos estuvieron de acuerdo, se dispusieron a irse, pero antes Ashley pasó por su casa, buscó alguna ropa que le quedase bien a Lúthien y acto seguido se dispusieron a ir a la Quinta Avenida y Madisson.
N/A: Esto es todo, el siguiente será algo corto y bastante gracioso, quizás no pase las dos mil palabras e intentaré tenerlo para antes del 1 de Abril el día de los tontos. Recuerden dejar su rvw o algo, les estare agradecida y apenas tenga tiempo les contestaré absolutamente todo ;) Take care!
