Capitulo 6: Capitanes

Casi medianoche en Ponyville, y la resplandeciente Luna de la princesa de la noche bañaba a todo el pueblo con su resplandor. A simple vista, era una noche perfecta, donde la calma reinaba.

Para Twilight y sus amigas….Era la noche donde posiblemente enfrentarían más monstruos.

Las 6 ponis, Spike y cerca de 60 Pikmins llegaban a la zona donde el objeto volador había aterrizado, cerca de la entrada al bosque Everfree y de la cabaña de Fluttershy. Mientras se acercaban, pudieron ver mejor el objeto, que era casi tan grande como una casa. Estaba hecho completamente de metal de colores rojo y blanco, y en la parte inferior poseía 3 aletas que hacían de soporte. La parte superior terminaba en una punta, con un megáfono adornándola. En el costado había 3 cristales en forma de esferas.

"¡Esperen, chicas!" – Dijo Twilight cuando estaban a punto de llegar. – "Será mejor escondernos y analizar a que nos enfrentamos primero, además de poseer la ventaja del elemento sorpresa."

Inmediatamente todos se escondieron entre los árboles cercanos, sin perder de vista al objeto. Twilight pudo ver 3 siluetas dentro de las esferas de cristal.

"¿Qué rayos creen que sea esa cosa?" – Preguntó Applejack.

"No lo sé, pero le espera una buena paliza si hace un movimiento en falso." – Dijo Rainbow Dash con seguridad, con varios Pikmins a su lado listos para ser lanzados.

"Sea lo que sea, obviamente no tiene buen gusto." – Dijo Rarity. – "Solo miren el estado de esa nave, y esos colores no le quedan nada bien."

"¡CRACK!"

Las ponis fijaron su mirada a la nave cuando escucharon el ruido, las 3 esferas de cristal comenzaban a abrirse, y lo que estaba dentro de esa nave baja a tocar tierra firme.

Los 3 ocupantes de la nave eran 3 criaturas de tamaño similar a Spike, incluso caminando en sus patas traseras. Tenían las orejas puntiagudas y enormes narices. Sus cuerpos estaban envueltos en trajes, que Twilight asumió debían ser para algún tipo de trabajo especial, dada la suciedad que los cubría.

2 de los tripulantes usaban trajes blancos, uno llevando guantes rojos y el otro azules, mientras el tercero llevaba un traje negro, que se asemejaba más a un traje de negocios. Sus cabezas estaban rodeados por unos cascos transparentes, de los cuales salía una antena.

"Comparados con esos, las criaturas de las fotos que nos mostraste eran bastante lindas, Twilight." – Dijo Rarity al ver a lo que había bajado de la nave.

Las ponis regresaron su atención a la nave y sus tripulantes, quienes revisaban sus alrededores.

"¿Nave, estás seguro que este es el planeta correcto?" – Preguntó el ser en el traje negro, con una voz aguda. De pronto, la parte superior de la nave se desprendió y bajo hasta estar a la altura de los 3 tripulantes.

"Afirmativo, señor presidente, mis sensores indican que los Pikmins se han de encontrar en este planeta. No logro entender como duda de mis habilidades." – Respondió la parte superior de la nave a través del megáfono.

"Tal vez tenga que ver con el hecho de que este es el cuarto planeta que revisamos." – Respondió el ser que la nave llamó "el presidente".

Luego de unos momentos de incómodo silencio, la nave respondió:

"Todos cometemos errores."

Las ponis y Spike quedaron con la boca abierta. No solamente por el hecho de que la nave podía comunicarse, sino por el hecho de que estos seres conocían a los Pikmins.

"¿Para qué creen que quieran a los Pikmins?" – Preguntó Rarity.

"Tal vez planean conquistar Equestria." – Respondió Spike, a lo cual Fluttershy se escondió detrás de Applejack.

"Mejor no saquemos conclusiones apresuradas, ¿Quieren?" – Dijo Twilight. – "Si ellos conocen a los Pikmins, tal vez quiere decir que…"

"¡Hola, soy Pinkie Pie! ¿Ustedes conocen a estos pequeños?"

El corazón de Twilight y sus amigas por poco se detuvieron cuando escucharon a Pinkie. Al voltearse, vieron que la pony rosada se dirigía saltando hacia la nave, acompañada de 2 Pikmins de cada color.

Los tripulantes de la nave también la escucharon, y al ver a la pony, que era fácilmente el doble de grande, acercándose, se quedaron paralizados del miedo. Pinkie se detuvo justo enfrente de la nave.

"N-n-n-n-no hagan movimientos bruscos…." – Dijo el presidente en la voz más baja que pudo. – "…tal vez si no nos movemos, la criatura no nos comerá."

Pinkie aparentemente logró escucharlo, pues respondió:

"¿Comérmelos? Que tontitos, no me los voy a comer, a menos que estén hechos de azúcar, ¿están hechos de azúcar? Eso sería genial, a mi me encantaría estar hecha de azúcar, asi sería súper extra dulce todo el tiempo."

Los 3 tripulantes solo observaban a la pony, que continuaba hablando, con miradas confusas.

"E-e-entonces, ¿no vas a comernos?"

"Claro que no, como dije, no vine a comerlos, vine a preguntarles si conocían los Pikmins."

"Los Pik…." – El presidente vio a los 8 Pikmins que estaban cerca de las patas de Pinkie. – "¡Oh, los Pikmins, finalmente los encontramos!"

"Le dije, señor presidente, no debía dudar de mis habilidades de búsqueda." – Respondió la nave con mucho orgullo.

"Mis amigas y yo los encontramos hace una semana, y ha sido una semana súper divertida gracias a ellos."

"¿Tus…amigas?"

Pinkie se dio la vuelta e hizo señas a los árboles cercanos, de los cuales sus amigas salieron con el resto de los Pikmins. Los tripulantes se asustaron un poco al ver las caras de las amigas de Pinkie. Ninguna de ellas estaba contenta de que Pinkie saliera y revelara que estaban ahí.

"Buen trabajo, Pinkie." – Dijo Rainbow en un tono sarcástico.

"De nada."

El presidente tenía su boca abierta al ver a las ponis acompañadas por un gran número de Pikmins. Twilight avanzó hacia los tripulantes.

"Pues creo que debemos presentarnos y dar explicaciones." – Dijo con una sonrisa al presidente, que seguía un tanto asustado. – "Saludos, mi nombre es Twilight Sparkle, y estas son mis amigas: Applejack, Pinkie Pie, Rarity, Fluttershy, Rainbow Dash y Spike."

"Y les advierto, si planean causar daños aquí en Equestria, se las verán conmigo." – Dijo Rainbow de forma amenazadora, volando sobre los tripulantes.

"¿D-d-d-daños? No, no, no, no tenemos malas intenciones." – Dijo el presidente rápidamente, y aclaró su garganta. – "Soy el presidente de Vuelos Hocotate, la mejor empresa de envíos en la galaxia. Estos de aquí son mis mejores empleados: Olimar y Louie".

El tripulante de guantes rojos, Olimar, inclinó su cabeza saludando a las ponis. Louie, el de guantes azules, se quedaba mirándolas con la boca abierta, salivando. Olimar entonces chasqueó sus dedos para hacerlo reaccionar.

"Como siempre, señor presidente, se olvida de que yo también soy un leal y excelente miembro de la empresa." – Dijo la nave.

"Oh, cierto, lo siento nave." – Respondió el presidente. – "Esta de aquí es nave, una poderosa e inteligente máquina."

"Así es, no encontrarán inteligencia artificial mejor que la mía."

"Aunque su ego necesita reprogramarse." – Ante la respuesta del presidente, nave se quedó en silencio.

"¿Asi que, ustedes conocen a estos Pikmins?" – Preguntó Applejack.

"Más que eso de hecho, Olimar fue quien descubrió a los Pikmins hace algunos años, cuando naufragó en el planeta distante." - Dijo el presidente, Olimar asintiendo. – "Luego de un infortunio en nuestra última misión, hemos estado recorriendo todos los planetas cercanos para ver donde podrían estar los Pikmins."

"¿Em…última misión?" – Preguntó Fluttershy.

"Vuelos Hocotate ha estado con algunos problemas de dinero. La última vez logramos salvar la empresa recolectando tesoros del planeta distante. Creímos que con lo que habíamos recolectado sería suficiente para mantener la empresa de pie."

"Tuvimos que pagar más de lo que creíamos." – Dijo nave. – "Incluso mi hermoso acabado dorado tuvo que irse."

"Fue entonces cuando tuve una idea: Atrapar a algunos especímenes de la fauna del planeta distante y abrir un zoológico. De esa forma, tendríamos ganancias estables todo el año."

"¿Esta fauna incluía globos lanza fuegos, insectos voladores gigantes y similares?" – Preguntó Twilight.

"Exactamente, ¿Por qué?"

"Porque desde que encontramos a los Pikmins, esas criaturas han estado atacando nuestro pueblo."

La expresión del presidente volvió a cambiar, esta vez a una de preocupación.

"¿Esas criaturas también están aquí? Oh, cielos, lo sentimos tanto."

"¿Por qué lo sienten?" – Preguntó Rarity.

"Una noche, mientras descansábamos dentro de la nave, acompañados por las cebollas de los Pikmins en la atmósfera del planeta, un meteorito nos golpeó, separándonos de los Pikmins y de la unidad de contención en la que llevábamos a algunos especímenes para el zoológico. Creímos que ellos habían caído de regreso en el planeta distante."

"Entonces, ¿es su culpa que esas cosas estén causando problemas aquí?" – Preguntó Spike, con un tono de ansiedad por poder echarle la culpa a alguien.

"Si, y lo sentimos mucho. Pero encontraron a los Pikmins, que tienen las habilidades para detenerlas."

"Si, eso ya lo hemos descubierto por nuestra cuenta." – Dijo Twilight, mirando a los Pikmins.

"Pues nosotros causamos esto, y ahora lo arreglaremos. ¡Olimar, Louie!"

Ambos empleados asintieron, y presionando cada uno un botón en sus trajes, sus antenas se iluminaron y un sonido de silbato se escuchó. Los Pikmins rápidamente se formaron enfrente de Olimar y Louie.

"¿Cómo hicieron eso? Creí que los Pikmins respondían a nosotras por un simple instinto animal." – Dijo Twilight impresionada.

"Las investigaciones del capitán Olimar dicen que, a pesar de que los Pikmins ciertamente tienen un instinto de reconocer lo primero que ven como su madre, pueden instantáneamente cambiar de comandante con un sonido que posea la frecuencia correcta." – Dijo nave.

"Fascinante." - Respondió la unicornio.

Las amigas de Twilight solo miraban, sin haber podido entender ni una sola palabra de lo que nave había dicho.

"Bien, ahora que ya sabemos que pasa aquí, creo que debemos ayudarlos a atrapar a esas criaturas." – Dijo Applejack.

"No, no." –Respondió el presidente. – "Este problema lo causamos nosotros, asi que es nuestro deber arreglarlo."

"Pues sí, pero este es nuestro hogar, y no vamos a quedarnos de brazos cruzados." – Dijo Rainbow Dash. – "¿Cierto, chicas?"

"¡Cierto!"

El presidente estaba más que sorprendido. No solo los habitantes de este mundo eran seres inteligentes, sino que además les había perdonado todos los problemas ocasionados, e incluso se ofrecían a ayudar.

"Entonces, está decidido, a partir de mañana empezaremos una búsqueda intensiva de los especímenes. Nave, proporciónale a nuestras amigas acceso a la Piklopedia del capitán Olimar cuanto antes." – Dijo el presidente decidido.

"¡A la orden, señor presidente!"

"Bien chicas, ¿listas para salvar Equestria?" – Dijo Twilight también decidida.

"¡Por supuesto!" – Respondieron sus amigas.