Capítulo Seis – Inteligencia Militar
Gracias a todos x sus porras, realmente hacen que la musa no se esté quieta y tenga 1001 ideas revoloteando en mi mente, tantas que a veces me cuesta ponerlas en orden, prometo ya no asesinar a ninguno de los protagonistas pero tampoco les hare la vida sencilla, ya saben adoro el drama y los finales felices.
Inteligencia Militar son dos términos contradictorios
Groucho Marx (actor estadounidense 1890 – 1987)
Las tres jóvenes enfermeras están de pie observando al Escuadrón 74, mejor conocido como skull, despegar de una de las pistas del Aeropuerto de Orly, convertido en el centro de operaciones de las fuerzas aéreas de los aliados, desde ese antes derruido lugar han salido todos los ataques a la Europa ocupada, es donde la legenda del Escuadrón Skull se estaba creando.
Los tres pilotos que robaron su corazón en Agosto, cuando liberaron una ciudad del yugo del ejército enemigo, forman parte de ese famoso escuadrón formado por ingleses, americanos, españoles, franceses, australianos; uno pensaría que por la variedad de nacionalidades, idiomas y acentos, la comunicación sería algo difícil pero al momento de que tomaban el aire comenzaban a hablar un idioma especial, lograban una comunicación especial que los hacía infalibles, en tres meses de continuos ataques no habían tenido ni una sola baja. El líder, es un joven temerario, demasiado para el gusto de Lisa, pero no por eso dejaba de ser un excelente estratega militar.
Rick Hunter, joven americano de cabello oscuro e indomable, terriblemente atractivo con facciones masculinas y hermosos ojos azules; necio hasta la pared de enfrente, es ahora el líder del escuadrón skull. El joven había heredado el puesto y la responsabilidad de la vida de sus compañeros al morir Roy, convirtiéndose en el teniente más joven de las fuerzas aliadas. Max y Ben no podían estar más de acuerdo con la elección, a pesar de que Max es mejor piloto que el joven del cabello oscuro, y probablemente el mejor piloto de los aliados, Hunter es un líder nato.
Así que esta mañana de invierno particularmente fría no es la primera vez que están ahí para despedirlos y desearles buena suerte, han visto pasar las estaciones desde esa pista de aterrizaje, el hermoso y soleado cielo azul de verano, que dio paso a los atardeceres naranjas del otoño para ahora estar de pie sobre la nieve con el frío viento de inverno cortando sus mejillas.
Los chicos llevan meses bombardeando diferentes puntos y ciudades de Europa, principalmente en Austria, Hungría y por su puesto Alemania. Refinerías, fabricas, armerías, puntos estratégicos para debilitar al ejército del Tercer Reich; tenían que hacerlo, debilitar al enemigo y hacer todo lo posible para acabar con esta guerra. Acabar con los horrores que lleva a cabo el gobierno de Hitler, en pro de una idiotez como la supremacía racial.
Supremacía Racial… que tontería pensar que una raza o una religión es mejor que otra; Max y Miriya son el mejor ejemplo de que la raza, la religión y la nacionalidad, importaban un reverendo pepino cuando uno iba más allá y veía la humanidad del otro con compresión y respeto; el chico católico y la joven judía se complementaba de una manera impresionante. Roy y Claudia fueron un ejemplo a seguir sobre obviar el tono de piel, para enamorarse del alma y mente de alguien, para ellos la diferencia en sus razas los excitaba de sobre manera, ver el contraste de su piel desnuda cuando hacían el amor, para luego ni siquiera pensar en ello pues estaban enamorados de su mente y alma, de su fortaleza y compromiso.
Esa es la razón por la cual esa fría mañana del 24 de diciembre de 1944, las tres enfermeras están ahí, observando al escuadrón tomar el cielo y alejarse rumbo a Alemania. Las tres están ahí y saben que probablemente no volteen a verlas, pero permanecen ahí, con las manos dentro de los bolsillos, sus hermosos cabellos de colores tan diferentes; pelirrojo, negro y castaño, se mueven al ritmo lento marcado por el viento de invierno, tienen las mejillas, y el trasero como muy finamente les recordaba Miriya, congeladas, pero tienen que realizar el ritual completo, no pueden irse hasta que dejen de ver la calavera pirata del timón de dirección que los chicos han pintado en todos los aviones del escuadrón, inclusive el enorme bombardero que van protegiendo.
Lisa esta junto a sus queridas amigas, utilizando el viejo abrigo de lana gris reglamentario de Karl, la única prenda que no tuvo el valor de enviar junto con su cadáver y demás pertenencias de vuelta a Inglaterra, lo poco que tenía para demostrar que el cómico en potencia que fue su prometido existió y que la había amado más que a nadie en este mundo. Desde el otoño no ha dejado de usarlo en cada ocasión que ha ido a despedir a Rick, es como si al vestirlo su primer amor la estuviera abrazando para darle valor y poder soportar ver al hombre del que ahora está enamorada partir rumbo a una batalla más, se ha convertido en una parte más de su ritual.
Siempre es el mismo, mientras las dos parejas se despiden a su propia manera, ella se acerca a él con lentitud para arreglar su uniforme de vuelo, mientras él le explica sobre su misión, eso adora de Lisa que entiende perfectamente los términos militares, es una enfermera con alma de soldado.
- Iremos a Alemania, vamos a bombardear los aeropuertos de Frankfurt, Darmstadt y algunos otros
- Entiendo por qué escogieron esos blancos, pero no logro comprender porque tienen que enviarlos en víspera de Navidad
- Inteligencia Militar pensó que sería un buen regalo de Papá Noel para nuestro amigo Hitler
- Inteligencia Militar – resopla molesta, odia a esos genios que están ocultos en la seguridad de las bases militares, decidiendo sobre la vida de los jóvenes en el frente – esos son dos términos contradictorios
- Eso suena a Karl – desde esa tarde en Notre Dame ha escuchado tanto sobre el joven inglés y sus frases irónicas que siente que lo conoce
- Groucho Marx, pero coincido con ello
- Los cómicos son los mejores filósofos
- Aunque te rías... para esos tipos es tan fácil decidir que atacar, no importando ponerlos en riesgo al enviarlos a Alemania donde toda la maldita fuerza aérea del Tercer Reich los espera, pues ellos están en algún edificio militar seguro en Inglaterra
- A mí tampoco me gusta en lo absoluto, pero debemos atacarlos por todos los frentes posibles, sobre todo ahora que los rusos les están pateando el trasero en la parte este del continente.
- Rick, créeme que entiendo todo eso, sé que si no les damos tregua alguna los debilitaremos y podremos terminar con esta guerra idiota, pero es víspera de navidad, podrían al menos haberlos dejado tener aunque fuera una noche de normalidad entre tanto caos
- Vamos Lisa, estamos en guerra… no podemos darnos el lujo de tomarnos unos días libres para celebrar las fiestas, crees que ellos nos dejarán tener una blanca Navidad o un feliz Janucá
- Probablemente no, pero tienes que prometerme que no llegarán tarde a la cena que los Poulain organizaron para nosotros
- No… tiraremos unas cuantas bombitas, derribaremos algunos aviones enemigos, causaremos caos y destrucción en Alemania, pero regresaremos a tiempo para la cena – respondió él con un tono divertido, tratando de ocultar su miedo, aquel que siempre lo embarga antes de salir a alguna misión
- Más te vale – sonríe, "el humor siempre ayuda a liberar tensión, por qué crees que siempre estoy tratando de reír, si no lo hiciera me hubiera vuelto loco hace muchos meses", la voz de Karl resonó en su mente – listo no puedo hacer más por ti, luces mediamente decente
Instintivamente ella levanto su rostro para fijar su mirada en los ojos azules de él, al mismo tiempo el bajo el suyo para besarla, su acostumbrado apasionado beso antes de la batalla, siempre le había traído suerte. Al separarse, él sonríe dulcemente observándola, su hermoso y dulce rostro, su deseable cuerpo oculto bajo un abrigo unas tres tallas más grande que ella… por una extraña razón odia que use ese abrigo, sabe a quién perteneció y eso lo saca de quicio, así que bromea antes de subir a su avión.
- Ese abrigo se te ve enorme, pareces tontín de Blanca Nieves
- Lo dices por que no tienes la suerte de pertenecer al ejercito de su majestad, cuyos uniformes si son elegantes… no como ustedes yanquis – "esa es mi chica, alivia su tensión, hazlo reír"
Sus amigas ya están a su lado, ninguna de las dos comprende cómo ese par pueden compartir esos momentos tan íntimos, besarse como si su vida dependiera de los labios del otro, para luego actuar como si nada. Son el uno para el otro, pero ambos continúan aferrados a los recuerdos de amores perdidos; la mujer que decidió seguir con su vida en lugar de esperar a su héroe de guerra, y el fantasma de un soldado que dio su vida en un lugar de la Toscana italiana.
Está en el hospital pensando en lo mucho que ha pasado desde que llegaron a Paris, ha sido un antes y un después para cada uno de ellos: Max y Miriya están casados y ahora esperaban a su primer retoño; Ben y Vanessa cada día más enamorados; y Claudia sobrevivía cada día sin Roy con su acostumbrado valor y entereza, su amiga no está escondida tras una máscara como Lisa, no ella continuaba siendo la fuerte, alegre y sabia mujer que era cuando Roy vivía – "esa es la mejor manera de recordar a Roy" – había dicho en una ocasión.
A su alrededor el mundo continuaba en su locura, el Tercer Reich lucha para recuperar el terreno que han ido perdiendo en los últimos meses, el oeste a manos de los Aliados y el este a manos del Ejército Rojo de Stanlin, cada día más países se unían a su causa, de diferentes partes del mundo llegaba gente a luchar en contra de Hitler y Mussolini; pero las pérdidas humanas de los diferentes ejércitos son demasiadas y todos los días reciben heridos de diferentes partes de Europa, al menos tres veces al día tiene que sostener la mano de un joven para no dejarlo morir solo, escribir lo dictado por los jóvenes, despedidas tristes de reclutas recién llegados que pensaban que nada les pasaría, los veteranos sabían mejor, siempre entregan sus cartas antes de salir al frente.
Aún después de tanto tiempo y de la creación de su alter ego, Lisa siente su corazón romperse, escribe lo más rápido mientras los chicos dirigen sus últimos pensamientos a sus padres, a sus hermanos, inclusive a sus novias. Para después inyectarles morfina para que soporten el dolor, los toma de la mano y les sonríe tristemente, con cada uno de ellos es como si volviera a vivir lo de Karl y en menor medida Roy, para finalmente verlos exhalar su último aliente, cerrarles los ojos con cuidado y cubrirlos con una manta.
Todo esto le ha afectado de sobre manera, en los últimos meses su humor se había vuelto bastante oscuro, verlo partir tres veces a la semana siempre sobrevolando territorios ocupados por el ejército nazi no es nada fácil, se siente como cuando Karl salía al frente. Siempre están discutiendo por los riesgos innecesarios que el joven toma en el aire, al morir Roy se había convertido en el líder del escuadrón pero también en uno de los pilotos más locos de las fuerzas unidas.
- no eres mi madre comadreja, somos amigos… eso es todo – le gritaba con todas sus fuerzas – no eres mi madre, mi novia o mi superior, así que en el cielo yo me manejo como se me de la gana
- si fueras mi hijo cabezotas tendrías algo de conciencia, y no te arriesgarías de esa manera tan idiota y mucho menos lo harías con tu escuadrón
- No hacen nada de lo que no estén totalmente convencidos
- Pues son igual de idiotas que tú
- Que boquita… donde quedo la dama que se supone que eres,
- No cambies el tema Hunter, hasta el momento han tenido mucha suerte y no han sufrido bajas, pero un solo momento de distracción todo podría irse al cuerno
- Tu bien sabes que no hay nada más en el cielo que mi objetivo y la seguridad de mi escuadrón, ni siquiera los recuerdos de ella me desvían de mi objetivo
- Una cosa es estar concentrado y no dejar que ni siquiera el amor de tu vida te distraiga – responde con un dolorcito en su pecho – pero otra cosa es salir y arriesgarte al volar como un verdadero loco
- Así se ganan batallas, siendo lo que el enemigo no espera, como los kamikazes japonés que nos están pateando en el pacífico
- Admiras a esos locos que se lanzan en sus aviones para estrellarse contra los barcos de sus enemigos
- Eso es honor, mueren por lo que cree… tal vez no sea lo que nosotros creemos pero el que se apasionen de esa manera es, si tuviéramos la mitad de esa pasión ya habríamos vencido al Reich
- Si nos enfocamos en solamente la destrucción no somos mejores que ellos
- Claro que lo somos, la última vez que cheque, ni los ingleses, los franceses y mucho menos los americanos tenemos campos de concentración y hacemos experimentos de científico loco con la gente que no comparte nuestra religión
- No, pero
- Tampoco es como si bombardeamos escuelas o hospitales como ellos
- No… pero
- Si no los detenemos, harán con el resto del mundo lo que han hecho en Polonia y Checoslovaquia
- Lo sé pero – lo ve con una de sus miradas intensas que utiliza cuando está molesta o muy concentrada en algo – me vuelves a interrumpir y te parto la cara – él la miro sonriendo como retándola - no todo es destrucción, en algún momento todos debemos de parar y darnos cuenta de que debemos hablar y arreglar nuestras diferencias
- No lo harán hasta que sienta que tienen que hacerlo, están tan seguros de su superioridad que no piensan que ellos son la solución, los que traerán una nueva fase al mundo.
- Solo quiero que te cuides y los cuides a ellos, no sabes lo que estar aquí esperando noticias, rezando por que la persona que amas regrese a ti a salvo, se que no tengo ni idea de lo que es el frente, pero lo que me ha tocado vivir… la espera es como morir poco a poco
- Lo extrañas, no es así
- Todos los días, cada vez que siento que desfallezco… desearía que estuviera a mi lado y dijera alguna frase de los Marx o de alguna de las comedias que tanto disfruta, que me hiciera reír un poco y reafirmara mi fe en la humanidad
- Lo siento, no quise hacerte sentir mal
- No, yo lo siento… al final de cuentas no se que lo sientes cuando estas allá arriba, peleando; tu eres el que sabe que es lo que se necesita hacer
Pero esa pelea, palabras más, palabras menos… se lleva a cabo antes de cualquier batalla, es parte del ritual; gritarse hasta quedarse afónicos, disculparse de manera dulce para después despedirse en el hangar, besándose como si fuera la última vez, suplicando que no sea así.
Sabe que la guerra está llegando a su punto más alto, sabe que ahora no pueden darse por vencidos, no tan cerca de acabar con todo pero en varias ocasiones sintió que desfallecería y pensó seriamente en darse por vencida, su padre fácilmente la podría sacar del frente, regresar a su mundo de algodones en Londres y casarse con el primer lord pedante que se lo pidiera, a su madre le había funcionado porque no a ella; pero las historias que escucha de los soldados y sobre todo las de los jóvenes que habían huido de los campos y los territorios ocupados por los nazis, le dan las fuerzas para continuar con su labor.
No ha sido un día particularmente fácil, aunque no han tenido muchos heridos nuevos, es realmente triste ver a esos jóvenes postrados en una cama lejos de su familia, algunos de ellos al borde la muerte – "nadie debería pasar las fiestas así" – piensa tratando de sonreírle a un chico australiano bastante malherido, todas las enfermeras están tratando de animarlos, pero como hacerlo cuando ellas mismas se sienten miserables, Miriya es de las pocas que tienen a su familia en la misma ciudad, la gran mayoría estaba a kilómetros de distancia de sus seres queridos.
- Creo que deberíamos mudar la cena – Claudia a su lado la saca de sus pensamientos
- A que te refieres
- Creo que Claudia tiene razón, estos chicos necesitan algo más que cuidados médicos – Vanesa sonríe
- Si, necesitan algo de espíritu navideño – Sammie brinca y aplaude como una niña pequeña
- Y algo de la esperanza del Janucá
- Así que les traeremos algo de normalidad a sus días, realmente creen que el Dr. Lang lo permitirá – Lisa como siempre es la voz de la razón
- Dudo que me diga que no a mi amiga
- Kimmy – dicen todas al mismo tiempo
- Vamos, como si no lo supieran… Emile y yo tenemos ya varios meses que tenemos una linda, mmmm, amistad
- Te lleva unos 10 años – Sammie
- Y además es casado – Vanesa
- Son tiempos raros y difíciles, si uno encuentra algo de paz en la otra persona por qué no tomarla
- Eso es lo que él te hace sentir – pregunta Lisa
- Si, se que no me ama y creo que yo tampoco lo amo, sé que al final de la guerra el volverá con su familia y yo tendré que comenzar mi vida, pero ahora
- Él te da lo que necesitas, paz y tranquilidad – Claudia siempre tan compresiva
- Si, algo de normalidad, así que creo que él comprenderá si le digo que es lo que tratamos traer a los chicos
- Una noche de normalidad
- Vamos, por favor… no haremos absolutamente nada que los ponga en riesgo
- Kim, estamos en guerra y esos chicos lo saben, en tiempos así no hay fiestas, ni aniversarios, ni cumpleaños
- Es víspera de navidad, y realmente lo merecen… vamos no voy a traer a Glenn Miller y organizar un baile, estoy hablando de unos cuantos villancicos y una cena decente
- No baile
- No
- Nada de ponche con alcohol
- Lo juro, pero puedo traer algo de muérdago
- Si solamente te paras debajo conmigo y con nadie más, podría estar de acuerdo
- Bien sabes que no hay necesidad del muérdago para eso
Responde coqueta mientras hecha sus brazos al cuello del doctor, quien la abraza por la cintura para besarla primero con dulzura para casi de inmediato hacer el beso más profundo – "no me puedo mentir, desearía tanto que después de la guerra te quedarás conmigo" es lo cruza por la mente de la joven.
Las chicas y Margot han hecho todo lo posible para hacer que la cafetería del hospital luzca lo más navideño posible, por primera vez en meses se sienten realmente emocionadas por algo, a pesar de la angustia en sus corazones pues ellos están en el aire en batalla; pero la oportunidad de darles a los chicos del hospital unas cuantas horas de felicidad las hace sonreír de esa manera.
Margot es la mujer más increíble que han conocido, la madre adoptiva de Miriya, había tomado bajo su ala a las amigas de la joven, todas ellas saben que pueden contar con los Poulain para cualquier cosa. Consiguieron algunas donaciones de ingredientes de los amigos del matrimonio francés y de esa manera lograron hacer un banquete navideño, que aunque discreto no dejaba de lucir delicioso. Su energía contagiaba a la gente alrededor de ellas, y pronto muchas más personas se unían a la causa… una blanca navidad, lejos de casa.
Miriya está emocionada, siendo judía jamás había celebrado la navidad, de hecho no tiene ni idea de qué tipo de rituales deben realizarse, pero sabe que es algo que Max ha disfrutado toda su vida y ahora como su esposa debía darle una oportunidad a la festividad, además su madre postiza ha traído una Menorah que uno de sus vecinos le pidió guardar poco antes de ser enviados a los campos, así que también podrían prender las siete velas y celebrar Janucá – "si más gente fuera como Margot y Jean-Luc, no habría necesidad de esta guerra idiota"
Claudia ha estado de un humor especial, todo el día cantando en voz baja villancicos, primero en la cocina con Margot preparando tres enormes pavos utilizando la receta secreta de su mama, bromeando con la mujer sobre que receta es mejor si la Nueva York o la París, para después unirse a las chicas, algunos doctores y staff del hospital en la cafetería para colgar decoraciones hechas por ellos mismos.
Se arreglaron lo más rápido que pudieron, solamente aquellos que cubrían el turno están con sus uniformes, pero el resto van de civiles, yendo de cuarto en cuarto para llevar a los enfermos a la cafetería, algunos en sillas de ruedas, otros en sus camas de hospital, desean que todos puedan estar ahí para celebrar y olvidar por unas horas el horror que han vivido en los últimos meses y que vivirán durante los próximos meses.
Todos ellos lucen sorprendidos al entrar y ver el ambiente festivo, pero cuando Claudia comienza a cantar "Hark, the Herald Angels Sing", todos se sienten realmente transportados, ahí no hay cabida para el dolor o los nazis, solamente para la paz y la esperanza.
Hark! the herald angels sing
Glory to the new-born King
Peace on earth and mercy mild
God and sinners reconciled
Joyful, all ye nations, rise
Join the triumph of the skies
With the angelic host proclaim
Christ is born in Bethlehem
Hark! the herald angels sing
Glory to the new-born King
De repente todos comienzan a cantarla en sus diferentes idiomas, las seis mujeres locas que comenzaron todo se abrazan fuertemente con lágrimas en los ojos, pero ahora son de felicidad… después de todo lo habían logrado; Emile Lang está parado frente a ellas y no puede dejar de admirarlas… de todas las personas del staff médico, ellas son las más diferentes entre sí, una inglesa de abolengo, una ruda americana de Nueva York y otra muy dulce de Ohio, dos canadienses una del lado francés y otra de lado inglés, y por último una francesa judía que sobrevivió a la ocupación de los alemanes.
Pero de quien realmente no puede quitar la vista es de la hermosa franco-canadiense de cabello oscuro y ojos azules, ella ha sido un bálsamo de paz en los tiempos difíciles que están viviendo, pero eso es todo lo que ella podría ser; alguien con quien tratar de sobrevivir, al terminar la guerra, su relación con Kim también lo haría, con ese pensamiento es cuando levanta la vista para ver bajo que esta ella, así que se acerca lentamente con una sonrisa
- Joyeux Noel – Kim era una excelente maestra de francés para el medico inglés
- Joyeux Noel Dr. Lang
- Ya vio bajo que esta parada – ella levanta la vista para ver el muérdago sobre sus cabezas
- Es tradición
- Y como tal no puede romperse – responde antes de aceptar el dulce beso del médico
Sus amigas están ahí observando la escena que a los ojos de los demás es bastante inocente, solamente ellas saben lo que cumplir con esa tradición significa para Kim y Emile, en la cabeza de Lisa resuenan lo dicho por la pelinegra – "son tiempos raros y difíciles, si uno encuentra algo de paz en la otra persona por qué no tomarla" – y piensa que no está del todo equivocada, en cualquier momento podrían morir y por qué disfrutar algo de felicidad y sobre todo paz antes de lo inevitable – "me pregunto que diría Rick si se lo propusiera, pasar nuestros días juntos sin ninguna promesa de por medio"
- Esto tiene su nombre escrito por todas partes – esa voz, voltea ilusionada y frente a ella está él luciendo como siempre su cabello alborotado, sus ojos azules brillan y esa sonrisa
- Max – grita la joven francesa detrás de ella mientras corre para abrazar a su marido, lo cual hace que Vanessa voltee
- Por dios Ben, regresaste – pero es él quien corre para abrazarla tan fuerte que la levanta del suelo
Una vez más el escuadrón skull regresaba sin ninguna baja, triunfantes después de destruir los puntos señalados por Inteligencia.
- Así que esto es en lo que se entretienen mientras nosotros arriesgamos el pellejo en el aire – Ben bromea sin soltar a Vanessa
- Vamos, no pueden negar que todo luce genial – responde Claudia sonriendo – Roy se hubiera vuelto loco con esto
- Creo que hicieron algo realmente dulce por los chicos – Max está realmente sorprendido – feliz primera navidad esposa mía
- Feliz navidad amor
- Creo que tenemos algo más que hacer esta noche antes de comenzar a festejar realmente – Jean-Luc dice al acercarse al grupo junto con su esposa
- De que hablas Jean-Luc
Lo siguen hasta una pequeña oficina al lado de la cafetería, ahí sobre el escritorio en medio del lugar esta una hermosa menorah con sus siete velas listas para encenderse.
- Creo querida que tú debes hacernos los honores – le dice a la conmovida joven
- No debe hacer el hombre más grande de la familia, el líder… y ese eres tú papa
- No sé qué decir - responde él con un nudo en la garganta
- Yo puedo ayudarte
- Baruj Ata Adonai Eloheinu Melej haOlam she'Asá Nisim laAvoteinu, baIamim haHem baZman haZé – dice ella pausando las palabras lo suficiente para que el francés las repita después de ella mientras prenden cada una de las velas
Todos los presentes observan de manera solemne, la escena… lucen como un grupo de parejas enamoradas, aunque dos de ellos están destinados a la separación una vez que termine la guerra y otros dos no encuentran el valor para iniciar
- Eso fue hermoso cariño – pregunta Max cuando siente que han terminado con la hermosa ceremonia – pero que significa lo que acaban de rezar
- Bendito eres tu Adonai, Dios nuestro, Rey del universo, que hizo milagros a nuestros patriarcas, en aquellos días en este tiempo.
- Gracias por compartir esto con nosotros Miriya, fue realmente conmovedor
- Feliz Janucá a todos – es la única respuesta que la joven francesa
- Feliz Janucá – responden todos al mismo tiempo
Regresan todos a la cafetería, dispuestos a divertirse un poco, el ambiente es realmente festivo, a pesar de las heridas todos los jóvenes ahí están felices de estar vivos y de poder celebrar navidad a pesar de todo. A pesar de lo prometido a Lang, algunos de ellos han improvisado una pequeña pista de baile donde algunas personas bailan, Emile voltea a ver algo serio a Kim
- Yo estaba con ustedes, así que no puedes culparme, pero si bailar conmigo
- Ya hablaremos después
- Claro que si doctor
El resto de las parejas los acompañan, mientras varios jóvenes se acercan a una de las enfermeras más hermosas pero al mismo tiempo la más joven del grupo, Sammie, así que los únicos que están ahí de pie observándolos son Rick y Lisa.
- Me alegra mucho que hayan hecho esto, creo que todos los necesitábamos
- Lo se… como fue todo en el cielo
- Prefiero no hablar de eso Hayes, que me dices me concedes esta pieza
- Pensé que jamás me lo pedirías
Le ofrece su brazo para llevarla al centro del cuarto, donde la toma de su cintura para que ella pueda echar sus brazos al cuello, bailan al ritmo de música suave que está sonando, abrazados con la misma fuerza que cuando se besan antes de que él parta rumbo a la batalla, ella tiene su cabeza recargada en su pecho, sintiendo los latidos del joven piloto, de repente él deja de moverse para bajar la vista y fijarla en los hermosos ojos verdes que lo observan de manera adorable, sin ni siquiera pensarlo levanta su rostro poniendo un dedo en su barbilla y ella sonríe, y sin importarles si tienen público o no, Rick simplemente la besa con dulzura.
"Me está besando… realmente estoy en sus brazos y él me está besando" – se dice a sí misma, mientras profundiza el beso y lo atrae más a ella hasta sentir sus senos chocar contra el fuerte pecho del chico
"Que es lo que hace que aunque no dejo de pensar en ella, no dejo de buscar pretextos para besarte" – su cabeza es un caos, pero al mismo tiempo se siente tan bien de estar compartiendo aliento
- Feliz Navidad – dice el al romper el beso
- Feliz Navidad piloto
- Gracias por todo Lisa
- La idea fue de las chicas yo solamente les ayude a llevarla a cabo
- No solamente por eso, sino por todo, por ser amiga y darme esperanza cuando estoy a punto de perderla
- Lo mismo digo, gracias por tu amistad
- Por cierto, vestida así ya no luces como Tontín sino como Blanca Nieves
- Gracias por el cumplido, pero jamás luzco como Tontín… tal vez algunas veces me comporto como Gruñón
- De vez en cuando, digo el 90% del tiempo… pero no ahora, no con esta luz y la decoración navideña
Ella sonríe mientras voltea a ver la decoración alrededor suyo para finalmente alzar la vista al techo para darse cuenta que no hay muérdago colgado, él comprende lo que está cruzando por la mente de la pelirroja, que la beso por seguir una tradición, que en algunas ocasiones ayuda bastante, pero ahora no necesito ese pretexto para hacer lo que realmente deseaba
- Jamás he necesitado muérdago para hacer esto y disfrutarlo de sobremanera – responde serio para volver a besar ahora con más pasión
Ella solamente le devuelve el beso con la misma pasión, deseando estar solos en su habitación del pequeño departamento que comparte con las chicas, sentir su piel desnuda contra la suya, por primera vez en su vida se confiesa a si misma lo mucho que desea que Rick la haga suya.
"Sé que no me ama, a pesar de que yo si me estoy enamorando de él, sé que al final de la guerra volverá corriendo a ella y yo me quedaré con el corazón roto pensando en él, pero al menos tendré los recuerdos de esto, al menos tendremos Paris".
