Capítulo 6
Salgo de la habitación, con un pantalón vaquero ajustado, unos tacones negros y una blusa color blanco, con el pelo recogido en una coleta alta, que hace una especie de tupé. Me miro en el espejo, y cojo un frasco de perfume, echándomelo detrás de las orejas, y en el cuello.
Salgo de casa, cerrando la puerta de mi apartamento. Veo a Finn sentado en las escaleras, con su americana y una camisa negra puesta. Me quedo mirándolo, mientras él se levanta. Aún me da un poco de reparo acercarme a él y cogerle de la mano, ya que ni siquiera hemos dejado claro qué hay entre nosotros.
-Estás preciosa.-Me dice sonriendo. Asiento sonrojada y me dirijo hacia él, entrando en el ascensor.
-Finn…-Digo. El me mira, levantando las cejas al mirarme.-¿Qué va a pasar con nosotros?-Digo casi susurrando, levantando la mirada hacia él. Él se encoge de hombros y se inclina sobre mí, besándome.
-Lo que tú quieras que pase.-Susurra separando sus labios de los míos y saliendo hacia el coche.
Me abre la puerta, haciendo que entre y me coloque bien el cinturón, mientras lo miro. Para en un semáforo, poniendo la mano en la palanca de cambios y girándose para mirarme a los ojos, suspirando y sonriendo.
-Quiero besarte.-Susurra sonriendo.
-¿Ahora?-Pregunto. Él niega.
-Siempre.-Me acerco a él y lo beso lentamente, sonriendo.
Llegamos a casa de Kurt y Blaine, y me giro hacia Finn, que está nervioso antes de abrir la puerta. Le coloco bien la camisa, acariciando su cuello y sonriendo.
-Tranquilo.-Le sonrío.
Pegamos a la puerta, y Kurt aparece detrás de ella, sonriendo.
-Hola, chicos.-Sonríe mirándonos a Finn y a mí. Hace que entremos en su casa, en la que meses antes Finn y yo nos habíamos besado por primera vez después de ocho años. Me da dos besos, y Finn lo abraza, quedándose un rato así, abrazándose a su hermano, hasta que se separan.-¿Finn? ¿Eres tú?-Dice riendo. Finn se separa de él, y Blaine sale de la habitación con un pequeño en brazos. Tiene el pelo castaño en muy poca cantidad, los ojos grises y se agarra al jersey de punto de Blaine.
-Chicos, os presento a Louis.-Dice entrando en el salón con él. Kurt se da la vuelta y mira a Blaine con ternura, poniéndose a su lado y mirando los dos simultáneamente al pequeño.
Finn y yo nos quedamos sin habla, mirando a Kurt y Blaine, y al pequeño que tiene entre sus brazos. No tiene más de dos meses, y sus manos apenas miden más de la mitad de mi dedo meñique.
Kurt coge al pequeño, poniéndolo en los brazos de Finn. Entre sus grandes brazos aún parece más pequeño de lo que es. Finn le acaricia los mofletes y la pequeña cabecita, dándole un beso en la frente mientras sonríe.
Kurt y Blaine están sentados en frente de nosotros, cogidos de la mano, observando a Finn. El pequeño Louis coge el dedo de Finn, y comienza a hacer pompitas con la boca.
-Parece que le gustas.-Dice Blaine sonriendo. Finn me mira, dejando a Louis en mis brazos. El pequeño me mira fijamente, clavando sus ojos grises en mí. Se agarra a mi blusa, a la parte donde está mi pecho, buscándolo. Miro a Kurt y a Blaine riendo.
-Quiere que le dé el pecho.-Digo riendo. Ellos dos asienten, mientras el pequeño sigue intentando sacar mi pecho de la blusa.
-Lo de no tener pecho es algo que tenemos que perfeccionar.-Dice Kurt con una sonrisa. Finn me mira, observándome de perfil.
-Si algún día necesitáis que me quede con él…-Dice Finn. Me giro hacia él.
-Quedemos. Que nos quedemos.-Le corrijo. Él me mira y asiente. Le devuelvo a Louis a Kurt, que lo sostiene en brazos. Blaine se queda embobado mirando a Kurt, con meda sonrisa en el rostro y su mirada perdida en él.
(Contado por Blaine)
Cierro la puerta, dejando que Finn y Quinn se vayan, mientras veo cómo Kurt mece a Louis en sus brazos. El pequeño se agarra a su camisa, llorando. Él sonríe y comienza a cantarle en voz baja, Hold your hand, de los Beatles. Me quedo observándolo, parado en una esquina de la habitación, observando cómo Kurt da vueltas por la estancia con nuestro pequeño en brazos. Una lágrima cae por mi mejilla mientras sonrío y me acerco hacia él. Cada vez que la frase "I wanna hold your hand", sale de sus labios totalmente afinada, una nueva lágrima brota de mis ojos.
Termina la canción y me acerco hacia él, que acaba de hacer que Louis se calme, mientras lo sostiene en sus brazos, mirándolo. Me acerco por detrás de él, sonriendo y apoyando mi barbilla sobre su hombro. Él se da la vuelta, mirándome.
-Eh… ¿Por qué lloras?-Dice sonriendo.
-¿Acabas de cantar y me preguntas por qué lloro?-Digo arqueando una ceja. Él ríe y me limpia los restos de las lágrimas. Me inclino y le beso la cabeza a Louis, que suelta una risa al hacerlo.
Vamos hacia la habitación, tumbando en la cama entre nosotros a nuestro pequeño. Me acerco a Kurt y lo beso, sonriendo.
-Te quiero.-Le digo susurrando, mientras Louis comienza a quedarse dormido contra mi pecho.-Os quiero.
(Contado por Finn)
La miro de arriba abajo, observando sus pantalones vaqueros pegados a su cuerpo, acentuando sus curvas, llegando desde sus tacones hasta quedarme examinando minuciosamente las transparencias de su blusa. Me acerco por detrás agarrándola de la cintura antes de que entre a su apartamento, sin poder evitarlo.
-Lo.. Lo siento.-Digo separándome de ella, pero me coge de la mano sin darse la vuelta. Me pega a ella, haciendo que la agarre completamente por la cintura. Se da la vuelta, haciendo que su boca quede a pocos centímetros de la mía.
-Supongo que dejar que duermas en tu apartamento hoy, sería desperdiciar una noche contigo.-Dice mirándome a los ojos, y luego, de nuevo a la boca. Sube sus manos hacia mi cuello y me mete dentro de casa, cerrando la puerta.
-No te he dicho esta noche suficientes veces lo preciosa que eres…-Digo metiendo mis manos bajo su blusa, acariciando sus caderas, sus curvas, pegándola a mí. Roza mis labios con los suyos, caminando hacia atrás.
-Me lo has demostrado.-Susurra atrapando mi labio inferior con sus labios, haciendo que cierre los ojos al sentirla.-Por cómo me mirabas, cómo me tratas… La forma en la que me rozas, casi sin querer hacerme daño…-Dice abriendo la puerta de la habitación. Sonrío y comienzo a besarla con más fuerza, pegándola contra la pared. Mete por mi pantalón, sacándome la camisa del pantalón.
-Me recuerdas demasiado a esa Quinn Fabray de diecisiete años, que me utilizaba, y que aun así me tenía a sus pies…-Susurro apoyando las manos en la pared, sin dejar de besarla.
-Solo que ahora no te utilizo.-Susurra desabrochando poco a poco mi camisa. Dirige sus manos a mi cara, tocando cada herida que aún queda en mi rostro, preocupada.
-No pasa nada…-Digo cogiendo su mano y besándola.
-Sí que pasa… He estado cinco meses releyendo esa carta cada noche, pensando en que estabas a mi lado .
-Pero ahora estoy aquí, contigo. Y te necesito…-Digo apoyando mi frente contra la de ella.-He vivido cosas que nadie debería vivir, y te necesito para olvidarme de que podría haber hecho algo más por las personas que han muerto ante mis ojos.-Digo tragando saliva, al mirarla.
-Me pides que salga contigo oficialmente. –Susurra acariciando mi cuello.
-Sí, lo estoy haciendo. –Afirmo llevando mis manos a su cintura. -¿Podemos enamorarnos otra vez? –Digo alzando la vista hacia sus ojos.
-Eso fue lo que te dije cuando casi rompemos.-Dice. Asiento y esbozo media sonrisa y arqueando una ceja, esperando su respuesta.-No podemos enamorarnos "otra vez", porque yo siempre lo he estado de ti.
