Hi~ Aquí volvi con la conti! Bueno, finalmente llegamos al ultimo cap! Buuuuuuu ya se termino :S Aunque estoy pensando en algo, en las notas finales les cuento ^o^
Gracias a Lynette Vongola Di Hibari por su review~ TE AMO 3
Advertencias: LEMON MUUUUUY PERVERTIDO~ *-*
Disclaimer: Los personajes de Katekyo Hitman Reborn pertenecen a la grandiosa Akira Amano, si no, en vez de ser un shonen seria un yaoi con muuuuucho lemon!
-¿Para que es todo esto?-Preguntaba desconcertado Tsuna.
-Ya lo veras~.-Canturrearon las tres chicas a la vez. Tras terminar los últimos retoques con el vestido dejaron al castaño solo para que se cambiase la ropa interior.
-NO...Oh no...¡Yo no me pongo esto!-Gritó bien alto para que le escuchasen sus amigas y Mukuro desde la habitación de al lado.-¡Bastante he tenido con el vestido como para tener que ponerme esto también! ¡Si me pongo esto destruiré totalmente mi orgullo!-Protestaba mirando fijamente la tela de ropa frente a el con el rostro sonrojado.
-Tsuna-kun si no te pones eso el vestido no estará completo.-Decía tranquilamente Kyoko desde el otro lado de la puerta.
-Boss, Kyoko-chan tiene razón, debe ponérselo para completar el vestido.-Decía tímidamente Chrome apoyando a su amiga a la vez que alentaba a su jefe a ponerse la prenda de ropa.
-Cierto desu.-Termino diciendo Haru.
-¡NO! Eso sería...-Se calló aun avergonzado mirando la ropa que tenia en sus manos.
-Tsunayoshi.-Llamó con voz seria el peli índigo, lo que hizo que a todos les corriese un escalofrío por la espalda.-¿Debería entrar a ayudarte ponértelo?-Ofreció este a la vez que tomaba el pomo de la puerta y comenzaba a girarlo lentamente.
-¡HIIII! ¡No! ¡No entres! ¡Ya me lo pongo!-Gritaba a la vez que cerraba la puerta de golpe que se había abierto ya una buena parte.
-Kufufu~ Eso espero Tsunayoshi. Aun que no hubiese estado mal ayudarte.-Decía mientras sonreía lujuriosamente. A las chicas se les cayó una gotita anime por la sien y a Tsuna también porque, aun que no lo veía, sabía que cara estaba poniendo.
-Listo.-Dijo el castaño suspirando pesadamente. Los cuatro jóvenes entraron a la habitación. Tres de ellos sonrientes y alegres por su amigo, el otro enfurruñado por no haber visto al menor mientras se ponía la ropa (se entiende quien es quien).
-KYAAAA~ ¡Estas hermosos!-Gritaban las tres chicas a la vez que sacaban el móvil, cámara de fotos y vídeo cámara comenzando a grabar y fotografiar al ojimiel como unas autenticas paparazzi (más bien como unas fujoshis).
Pero era cierto que el castaño se veía hermoso con aquel vestido de novia. Cualquiera que lo conociese por primera vez pensaría que era una chica, sin contar el detallito de que no tenía pecho. Las chicas volvieron a vendarle los ojos, pero esta vez con mucho mas cuidado ya que no querían estropear el maquillaje.
Lo llevaron por los pasillos hasta llegar al ascensor, se pararon frente a la puerta de este y llamaron por teléfono. A el castaño le pareció escuchar algo sobre recoger a alguien, pero no le mostró mucha atención. Montaron en el ascensor y a Tsuna se le hizo un poco extraño que todos sus acompañantes estuvieran tan callados.
Las puertas del ascensor se abrieron y notó como alguien lo agarraba suavemente de cada una de sus manos. Pensó que serían las chicas ya que Mukuro era incapaz de ser tan gentil. Se volvieron a parar y notó como le desanudaban la venda y se deslizaba por sus ojos hasta estar totalmente fuera.
Estuvo unos momentos con los ojos cerrados hasta que se le acostumbrasen a la luz de la sala. Al abrirlos se llevó una gran sorpresa al ver a Yamamoto sujetando una de sus manos mientras que sonreía alegre y a sus espaldas estaba Gokudera intentando contener las lágrimas con la venda en sus manos.
-¡Chicos! ¿Cuándo fue que llegaron? Y ¿Qué demonios esta ocurriendo?-Preguntaba desesperado por el secretismo de todos sus amigos. (¿No es obvio lo que esta pasando? Dame-Tsuna sera Dame-Tsuna para siempre)
-Maa, maa, cálmate Tsuna. No es nada malo. Lo vas a descubrir tu mismo dentro de poco.-Decía con su típica sonrisa aun que con un toque misterioso y enigmático mientras estrechaba más fuerte la mano del castaño en señal de ánimo.
-No se preocupe Décimo, yo...Yo...Sniff...¡Waa!-Gokudera no término de hablar cuando se puso a llorar.-¡Yo siempre seré su fiel mano derecha!-Gritaba entre sollozos.
-Ya, Gokudera. Ni que estuvieses entregando a tu hija en matrimonio.-Decía el moreno de ojos cafés mientras agarraba al peliplata por la cintura y lo acercaba a su cuerpo para consolarlo.-Aun que tampoco estarías muy equivocado.-Comentó mientras reía levemente.
-¡Idiota friki del basesball!-Gritaba aun sin dejar de llorar aferrandose a la chaqueta del moreno y escondiendo su cara en el pecho de este. El castaño solo miraba la escena con una sonrisa divertida.
-EJEM.-Se escuchaba desde las espalda del castaño. Los tres voltearon a ver quien era el que interrumpía tan tierna escena. Iemitsu se encontraba detrás de tres chicos con una cara entre molesta y triste.-Se nos hace tarde.-Comentó mientras señalaba el reloj de su muñeca. El moreno y el peliplata reaccionaron inmediatamente y se separaron a la vez que uno se acomodaba la ropa y el otro se secaba las lágrimas.
-¿Tarde?-Preguntaba el ojimiel viendo como sus amigos había reaccionado con solo unas palabras.-¿Tarde para qué?-Volvió a preguntar al ver que ninguno de los tres hombres le había hecho caso.
-Ya lo veras.-Respondieron los tres al tiempo que Iemitsu agarraba una de las manos de Tsuna y los otros dos se colocaban tras de estos.
Entraron por una gran puerta de madera que daba a un lindo jardín. Había un camino cubierto por unos arcos llenos de rosas blancas enredados en estos y en el suelo había un camino de velas. Junto al camino había numerosas bancas, a ambos lados del camino, adornados con lazos plateados y rosas blancas.
En ellas estaban sentadas todos sus conocidos: Sus guardianes, Reborn, su familia, el noveno junto a todos sus guardianes, todos los chicos del CEDEF, Dino junto con toda su familia, la familia Shimon, la familia Giglio Nero, los Arcobalenos, Spaner, Shoichi, Gianini, Byakuran, incluso Varia y más gente que no me pararé a mentar.
Tsuna pasó su mirada por todos los presentes. Se quedó unos minutos paralizado pero al final retomó el paso. Ya se había dado cuenta de lo que pasaba (como para no hacerlo). ¡Se estaba casando y el no había sabido nada al respecto hasta ese momento! Buscó por todos lados una mirada gris hasta que la encontró.
Ahí estaba, bajo un gran arco de rosas blancas y lazos plateados. Con un smokin negro, una camisa blanca, una corbata negra y una rosa blanca en el bolsillo, parado frente al altar. Se quedó sin aliento durante los minutos que duró el escáner del ojimiel hacia el moreno. Se veía espectacularmente sexy.
Por un memento pensó en dejar todo eso de la ceremonia y pasar directamente a la noche de bodas. Pero volvió en si cuando una chica, de unos 15 años aproximadamente, pelo azabache, ojos del mismo tono y trenzas, se le acercó y le entregó un ramo de rosas blancas y lirios.
-¿Eh? Muchas gracias I-pin.-Agradecía el castaño a la joven.
-De nada Tsuna-san.-Respondió sonriendo cortésmente.
Siguieron su camino y se pararon frente al altar junto a Kyoya y Nana, que acompañaba al moreno. El menor se paró junto al moreno y lo miro amenazadóramente.
-¿Cuándo demonios planeaste esto?-Pregunto en un susurro el castaño. El moreno lo miró y sonrió con superioridad.
-Desde antes de que te lo propusiese.-Contestó igual de bajito mientras sonreía satisfecho ante la expresión de desconcierto del menor.
-¿Tan seguro estabas de que iba a aceptar?-Pregunto, aun susurrando, algo escéptico.
-Por supuesto.-Contestó seguro de si mismo.-Si no, no le lo hubiese propuesto. Yo siempre apuesto cuando se que voy a ganar.-Dijo regalándole una gran sonrisa a lo que el menor contestó con un mohín.
El sacerdote comenzó con sus sermón, el cual, la mayoría de los invitados e incluso los novios, ignoraron totalmente. Cuando llegó la parte culminar del monólogo del sacerdote fue cuando empezaron a hacerle caso.
-Ahora, si alguien tiene una razón para que estas personas no crontráigan matrimonio, que hable ahora o calle para siempre.-Sentenció el cura. Todo se quedó en silencio durante unos minutos. Por lo que el cura prosiguió.
No es que hubiese ninguna objeción, que la había, lo que ocurría era que el moreno les estaba echando a todos los invitados y demás una mirada tan letal que hasta los de Varia prefirieron quedarse callados.
-Tú, Hibari Kyoya, ¿quieres a Sawada Tsunayoshi en la salud y la enfermedad, en la tristeza y la pobreza hasta que la muerte os separe?-Preguntó serio. En ese momento el cuerpo de todas las personas en ese lugar se tensaron.
-Si, acepto.-Dijo mirando a Tsuna y sonriendole. Ese día era el que más le había sonreído al menor en todo lo que llevaban juntos.
-Tú, Sawada Tsunayoshi, ¿quieres a Hibari Kyoya en la salud y la enfermedad, en la tristeza y la pobreza hasta que la muerte os separe?-Volvió a preguntar igualmente de serio que la vez anterior. Esta vez los invitados se relajaron más, era obvio que el castaño diría que si.
-No.-Respondió secamente.
Ahora si que se había montado. Todas las personas en la ceremonia, y cuando digo todas es TODAS , se quedaron estupefactos. En ese momento a Kyoya se le partió el corazón en mil pedazos pero al ver al castaño sonreír feliz de la vida volvió en si.
-Venganza.-Fue lo único que dijo junto con una sonrisa traviesa. Tras esa única palabra se escucho unas fuertes carcajada provenientes de dos personas temibles. Reborn y Xanxas.
-¡Esa a sido buena Basura!-Gritaba Xanxas entre carcajadas.
-JaJaJa. Se nota que fuistes alumno mio.-Decía aun sin dejarse de reir.
El castaño se giró a verlos y les regalo una sonrisa entre malvada y pícara tan adorable con la cual todos se sonrojaron, excepto dos que aun se seguían riendo. Tras eso el ojimiel se giró hacía su moreno, que se veía muy confundido, y le salto encima quedando con sus piernas entrelazadas a su cintura. Le besó con pasión ante la mirada de todos los invitados que al ver tal escena empezaron a reirse, chiflar y dar palmas.
-Si, acepto.-Dijo al fin sonriendo divertido.
-Bueno, pues yo os declaro marido y ¿mujer? Puedes besar al novio, otra vez..-Dijo mirando al castaño. Y este, sin dudarlo, lo volvió a besar. Pero en este beso si participó el moreno que, tras las palabras del sacerdote, había logrado reaccionar.
Kyoya puso las manos en el trasero del menor sosteniéndolo para que no se cayera y profundizó el beso metiendo su lengua en la boca del menor. Pasaban los minutos y no se les veía con la intención de separarse así que Squalo decidió tomar cartas en el asuntos.
-VOOIIIII ¡Chicos dejad algo para esta noche!-Algunos volvieron a empezar a reirse mientras otros se sonrojaban pero todos pensaron que el grito de Squalo fue tan fuerte que se escuchó por todo el hotel.
La pareja de recién casados de separó y, uno se sonrojó y el otro puso cara de fastidio al verse interrumpido. Después, se miraron entre ellos y se dieron un pequeño beso antes de que el mayor bajase al castaño al suelo.
-¡LOS ANILLOS!-Gritaba Nana, que se encontraba junto a Iemitsu, con la cara un poco sonrojada ante las acciones de su hijo y de su Yerno.-¡Moo! Pero que despistados.-Decía medio enfurruñada por la actitud de sus hijos.
-Lo siento, Kaa-san.-Decía el castaño sonriente mientras cogía los anillos.-Con este anillo yo te desposo.-Decía Tsuna mientras colocaba el anillo en el dedo anular del moreno.
-Lo mismo digo.-Comentó el mayor con simpleza mientras que ponía el anillo en el dedo anular del menor. Todos se carcajearon ante la respuesta del azabache.-Y ahora...-No le dio tiempo de terminar de hablar ya que fue interrumpido por un ruidoso invitado.
-¡A CENAR AL EXTEMO!-Gritaba Ryohei mientras se levantaba de su asiento con su puño en alto en señal de triunfo. Todos volvieron a reír por el entusiasmo del boxeador, menos Hana, que solo se sonrojaba a causa de la vergüenza que le hacía pasar su pareja.
Después de eso se fueron a cenar. La cena pasó sin contratiempos. La típica pelea entre los de Varia, los gritos de Ryohei, las peleas unilaterales de Gokudera y Yamamoto, etc, en definitiva una cena "relativamente" tranquila.
Con forme de iba adentrando la noche, los invitados, se iban retirando a sus habitaciones. Todos menos, como no, Varía que seguían bebiendo en la sala de discotecas. Los novios, cansados de estar viendo a Xunxas desvestir a Squalo, Belphegor y Fran besuqueandose en una esquina y lussuria, Mammon y Levi bebiendo, decidieron irse a su propia habitación.
Subieron por el ascensor hasta la planta más alta del hotel y llegaron hasta la suit nupcial. Kyoya cogió a Tsuna al estilo princesa mientras iban por el pasillo hasta la habitación. Al entrar el moreno se dirigió directamente hacia la enorme cama cubierta de pétalos de rosa y depositó a su recién adquirida esposa en la cama. Se montó en la cama y se puso sobre el dejando cada una de sus brazos y piernas a los lados de la cabeza y caderas, respectivamente. Se inclinó y besó, suave y brevemente, los labios del castaño.
-Al fin solos-Suspiraba el moreno. Se quedó unos momentos mirando al menor y sonrió. Después se acercó a su oreja y le susurro.-Te ves hermoso.-Dijo con voz sensual y una mirada sexy. Acercó más su boca a la oreja y la mordió suavemente.
-Mnn...-Gimió el castaño.-Tu te ves muy sexy.-Decía mientras descaradamente posaba sus manos en el trasero del mayor y sonreía pícaramente.
El moreno sonrió ante el descaro del menor pero no se quedaría atrás. Contraatacó mordiendo el cuello del castaño volviendolo a hacer gemir. Dirigió sus manos al vestido para sacarselo pero el ojimiel lo detuvo y volvió las tornas quedando él sentado sobre la cadera del moreno. Se puso de pié sobre la cama y llevó una de sus manos hasta la cremallera de las espalda bajándola.
El vestido cayó dejando ver lo ropa interior de ojimiel, que consistía en: Un camisón, corto con una raja que partía el camisón en dos hasta debajo del pecho, dejando al descubierto su abdomen, y de tirantes junto con una culotte y unas medias de redecilla hasta por encima de las rodillas que iban unidas a la ropa interior por una tira que se enganchaba a un liguero. Todo esto en negro y en tela traslúcida.
La cara de Kyoya fue tal que es imposible describirla. Estaba tan embobado mirando el modelito de su lindo castaño que no se dio cuenta de cuando este le sacó la chaqueta, le quitó la corbata y le desabrochó la camisa. Al notarse tan ligerito de ropa decidió que ya era hora de volver a tomar el control.
Tomó al castaño por la nuca y lo acercó hasta rozar sus labios. El beso tomaba intensidad y las lenguas comenzaban a danzar entre las dos bocas en una lucha constante por el poder absoluto. El mayor, aun besando al castaño, volvió a girar quedando nuevamente él encima. A duras penas se separó de los adictivos labios del menor, que extrañamente tenían un sabor afrutado (debido al brillo de labios), y bajó por el cuello hasta la clavícula y después el pecho besando, lamiendo, mordiendo y succionando toda la piel que veía ante el hasta conseguir un bello lienzo plagado de chupetones y mordidas.
Al llegar hasta los rosados pezones los lamió sobre la fina tela empapándola enseguida junto con los pezones. Después soplo sobre los pezones húmedos consiguiendo endurecerlos al instante. Ya duros, los mordió y lamió haciendo gemir.
-Ah...Mnm...AH...-Gemía mientras enredaba sus dedos en los negros cabellos.-Nhg...Kyoya...Yo tam...ah...también quiero.-El moreno paró de masajear los rosados pezones, que ya se habían puesto rojos, y se pusieron en posición de un 69 quedando el menor debajo.
Kyoya bajó lentamente la ropa interior del castaño haciéndolo gemir de impaciencia. Mientras que el otro era todo lo contrario, rápidamente desabrochó el pantalón y sacó el miembro erecto del mayor. Lamió la punta haciendo estremecer al moreno y este, como respuesta, engulló completamente el miembro del menor.
-¡Aah!-Gimió al notar su miembro dentro de la caliente y húmeda cavidad. El moreno al notar que el castaño había dejado de lamer opto por mover la cadera e introducirlo en la boca de este.
El menor comenzó a imitar los movimientos de la boca del mayor, o al menos eso intentaba ya que la felación del moreno era muy intensa y los gemidos le impedían mover la boca correctamente. El remate fue cuando el moreno dejo la felación para centrarse en la entrada del ojimiel. Lamió la entrada haciendo que el castaño suspirara para seguidamente introducir la lengua.
-¡AH! Nhg...-Gimió al notar el húmedo músculo abriéndose paso en su interior. Le dio la vuelta dejándolo a cuatro patas y se colocó en la retaguardia para colocarse mejor tras de el castaño.
Separó las nalgas dejando a la vista la húmeda entrada y prosiguió con su trabajo de dilatarla y humedecerla. Pasaban los minutos y el menor gemía más y más. El moreno viendo la entrada lo suficiente dilatada metió dos dedos de una sola vez haciendo gemir, levemente, de dolor al ojimiel. Hizo las tijeras con los dedos a la vez que simulaba penetraciones. Poco después introdujo el tercero.
-Ung...Ah...D-De pr-prisa...Mnn...Mételo...Ah...y-ya.-Rogaba, entre gemidos, el menor a su esposo.
-No te apresures...Todo a se tiempo.-Respondía mientras penetraba al menor con cuatro de sus dedos.
Al cabo de un rato de estar penetrando al castaño con los dedos los sacó ganándose un jadeo de protesta del menor. Posicionó su pene frente a la entrada del menor que estaba a cuatro patas bajo el pero en ves de meterlo se dedicó a frotarlo contra esta desesperando al pequeño. Después metía la punta de su miembro pero rápidamente la volvía a sacar repitiendo esta acción repetidas veces.
Tsuna ya harto de ver como el moreno se reía a su costa decidió que cuando volviese a meter la punta, antes de que la sacara, movería sus caderas para al fin lograr que entrara. Y así lo hizo, cuando Kyoya volvió a meter la punta, el castaño movió sus caderas auto-penetrándose.
-Ah...-Se le escapó un gemido al mayor al notar su miembro entrar a la estrecha cavidad.
-¡Aaaaaaaahhhh!-Gimió el ojimiel más fuerte que el mayor al notar finalmente el gigantesco miembro en su interior.
El menor sentía un poco de dolor pero era tal la excitación que a penas lo sentía. Como consecuencia, el mayor comenzó a dar fuertes estocadas dando siempre en el punto más certero en el interior del castaño. Este gemía como poseso al notar el miembro entrar y salir de él. Cambiaron de posición quedando el menor montado sobre el mayor que se encontraba apoyado sobre el respaldar de la cama.
-¡Gya~!-Gritó levemente al notar que el miembro llegaba mas profundo en su interior,
-Vamos...Muevete si quieres terminar.-Le decía el mayor con la voz jadeante y una sonrisa lujuriosa.
-Mnn...Ah...¡Ah!-Gemía mientras comenzaba a moverse hacia arriba y abajo sobre el miembro ajeno.
Les faltaba poco para llegar al orgasmo así que Tsuna puso las manos en los hombros de Kyoya y se acercó a besarlo. Se dieron un beso lujurioso entrelazando sus lenguas pero fue rápidamente cortado al llegar al tan ansiado orgasmo. El castaño separó sus labios del mayor y gimió tan fuerte que se escuchó por toda esa planta. El pequeño se corrió entre el pecho de ambos y contrajo tanto su entrada que el mayor, irremediablemente se corrió en su interior.
-Te amo...-Se le escuchó decir al castaño antes de caer en los brazos de Morfeo.
-Yo también te amo mi cielo.-Respondió el moreno a la vez que acomodaba al ojimiel dormido en su pecho y el mismo se iba a dormir.
/3 meses después.../
Kyoya se encontraba en la oficina cuando recibió una llamada a su teléfono móvil con remitente desconocido. Cogió la llamada, era del hospital, Tsuna se había desmayado y tenía que ir inmediatamente.
El moreno salió corriendo de la oficina y cogió su coche conduciendo a toda velocidad hasta llegar al hospital. Cuando estuvo frente a la puerta tuvo una sensación de deja vú y un mal presentimiento pero decidió ignorarlo por el momento.
Preguntó a la recepcionista por el menor y le respondieron que fuera al ala de maternidad. Malo, eso era malo, la cosa iba de mal en peor. Al llegar se encontró con Yamamoto que tenía la misma expresión de pánico que él.
-¿Qué haces aquí herbívoro?-Preguntó mirando al moreno.
-¿Eh? ¿Kyoya? Pues...Me han llamado diciendo que Gokudera se desmayó.-Comentaba preocupado por el estado de su pareja
-¿El también?-Pregunto el de ojos grises mirando al de ojos cafés.
-¿También? ¿Tsuna también está aquí?-Pregunto el de ojos cafés confundido.
-Si...por lo mismo que Gokudera.-Respondió mientras soltaba un suspiro. Una enfermera salio de una de las salas y los llamó a entrar. Al llegar allí les pidieron que tomaran asiento.
-¿Qué les pasó?-Preguntó Yamamoto al doctor.
-Hibari Tsunayoshi vino para darle que le pusieran una vacuna a la pequeña Hikari.-Kyoya suspiró al escuchar eso pero se tensó al escuchar que proseguía hablando.-Pero...se desmayó debido a una anemia.-Terminó de hablar mirando al de ojos grises. Este suspiro de alivio. Por un momento pensó que era por que esta emba...-O eso creemos le estamos haciendo pruebas en este momento...-El ojigris abrió los ojos como platos ante la posibilidad de que el castaño volviese a estar embarazado.
-Por otra parte, el señor Gokudera Hayato vino por tener síntomas de embarazo.-Dijo mirando esta vez al de ojos cafés. Este al escuchar eso se tenso aun más que el ojigris.-Enhorabuena, va a ser padre...
Ese día la gente afirmaba haber visto dos sombras negras vagando por los pasillos del hospital pero seguramente lo que vieron fue a Yamamoto y Kyoya deprimidos de solo pensar el los largos meses de abstinencia que iban a tener que pasa...
FIN
Buenooooooo, eso fue todo!
Como os quedasteis con lo de las sombras por los pasillo? Escalofriante, verdad? Pero si a ese par de pervertidos si les quitas el sexo no podrias esperar otra cosa! XD
Ahora lo que iba a decir...Hace poco lei en uno de los reviews que alguien sugirio sobre la luna de miel, la verdad es que nunca se me habia ocurrido pero os hare una oferta...si recibo 5 o mas reviews PROMETO escribir un one-shot o two-short (dependiendo de mi inspiracion a lo mejor es mas largo) sobre la luna de miel, si no los recibo...ya no aseguro tanto que lo escriba ^^
Espero que no os suene a amenaza *sonrisa deslumbrante* (Mentiraaaaaaaaa, es una amenaza en toda regla MUAJAJAJAJA)
Ahora en serio, me hace extremadamente feliz y dichosa cuando veo un review nuevo y la verdad es que me animan bastante a escribir :D
Espero que os gustase mi fic!
Bye bye~
