CAPÍTULO 6: FIESTAS

8:00 AM. Hermione estaba cansada, había tenido la peor noche de su vida, como era ya su costumbre, se levantó de su cama y se metió a bañar, después se vistió y recogió su cabello en una coleta alta, dejando un par de sus rebeldes chinos resbalando por su cara, se miró en el espejo y sonrió a la chica de ojos miel que se encontraba enfrente.

Salió de su cuarto y con un bufido se dirigió a la puerta de la habitación que se encontraba enfrente. Pegó su oído a la habitación pero no escuchaba nada, abrió la puerta para despertar al chico que seguro se encontraba todavía dormido. Observó la habitación de izquierda a derecha y nada, todo estaba revuelto y lo peor, el slytherin no estaba. Hermione entró en pánico. ¿Y si los mortífagos nos encontraron? ..¿Y si Bellatrix se quiere vengar de mi familia por esconder a Malfoy en su casa?...no, no nos pueden matar y justo ahora que…

-Granger que crees que haces en mi habitación- dijo una voz que arrastraba las palabras en su espalda

-AHHHHHH!! MALFOY ME AUSTASTE!!- gritó Hermione con la cara blanca de susto

-porque Granger, ¿creíste que me había ido? Sé que estás enamorada de mí y que quieres que siempre este contigo, pero hasta los hombres guapos necesitamos bañarnos y algún tiempo a solas, no puedes estar espiándome todo el tiempo - dijo Draco con una sonrisa de lado

-Idiota, ya quisieras- dijo Hermione mirándolo con odio –escucha, el desayuno ya está listo así que si quieres comer bajas ya a desayunar- Después de eso Hermione se giró y empujó a Malfoy para poder salir de la habitación.

- Si que estamos de malas hoy Granger- dijo Draco mirando, o más bien analizando a la castaña desaparecía en las escaleras.

No entendía como viviendo en una casa tan bonita, (no tanto como Malfoy´s Manor en sus buenos tiempos claro está) pero bueno una casa bonita al fin, con unos padres muggles con tanto dinero, podía ser tan descuidada en su persona usando esa ropa fea, tres tallas más grande de la que en realidad necesitaba –esa sangre sucia sí que es rara- susurró Draco antes de entrar a su habitación.

Hermione estaba sentada en el comedor tomando una taza de chocolate caliente, mientras leía concentrada una novela muggle llamada "crepúsculo", cuando su mamá llegó.

-Buenos días Hermione-

-buenos días mamá- Hermione quitó la vista de su libro para mirar a su mamá y sonreírle

La señora Granger sonrió a su hija y se sentó.

-Mamá hablé ayer con Harry y Ron, los quería invitar a la casa por unos días, ¿puedo?

-Claro que si hija-dijo Helen Granger sonriendo

-Mamá pero el problema es que no sólo serían Harry y Ron- dijo Hermione dándole vueltas a su comida

-Entonces quienes más serían- pregunto la mujer

-Ginny, la hermana menor de Ron y Pansy y Blaise de la casa de Draco- dijo Hermione

-Esta bien hija, tus amigos siempre van a ser bienvenidos en esta casa- dijo Helen mirando a su hija de arriba abajo, la mujer negó con la cabeza y dijo – Hija porque estas vestida así

-Así como- dijo Hermione alzando una ceja

- Así con esa ropa tan grande y tan vieja, tienes tantas cosas nuevas que te compré antes de que llegarás a casa y justo usas eso

-Mamá muchas gracias, ya vi toda la ropa nueva que me compraste, y está muy linda y todo, perooo, no es mi estilo (es mas el estilo de Pansy Parkinson en mi opinión) y creo que no me sentiría cómoda usando eso- dijo Hermione

-¡Hermione Jane Granger!, justo hoy es el aniversario del club y vamos a ir

-Mamá y yo porque tengo que ir – dijo Hermione

-Porque si hija, ahí van a estar nuestros amigos y sus hijos y tienen tanto tiempo sin verte.

-Mamá, ¡Qué! Sus hijos, dime que no va a ir el tarado de John – dijo Hermione con una cara de preocupación absoluta

-Sí, si va a ir, junto con todos los otros muchachos y no quiero que le hagas ninguna de tus groserías, no entiendo cómo es que te puedes llevar tan mal con ese muchacho es tan guapo y educado.

-¡¡Mamá!! Es que…

- Es que nada señorita, como es posible que seas así, es solo un día, y tienen tanto tiempo sin verte. Esa ropa la compré pensando en ti y en lo linda que te vas a ver con ella, y como me pagas, haciéndole una mala cara a lo que te di, vas a usar algo de eso hoy y punto.

-¡Ya! ya está bien ya me voy a cambiar contenta – dijo Hermione poniéndose de pie.

Hermione caminaba furiosa a su habitación, ¡cómo es posible que mi propia madre me haga esto! Yo no quiero ver a esos idiotas presumidos, sabe que me caen tan mal, sobre todo ese idiota de John que es especialista en humillarme, seguro que se va a llevar muy bien con Malfoy son igualitos, como dos gotas de agua. ¡Y todavía me tengo que cambiar! aunque… pensándolo bien no es mala idea, haber si ese descerebrado sigue pensando que soy una ñoña horrible.

Al abrir su closet vio varios vestidos, pantalones, blusas, zapatos y abrigos nuevos. En realidad no había abierto su closet más que un par de veces y no había visto bien todo lo que había ahí. Todo era realmente asombroso. -Tal vez no me vendría mal un pequeño cambio- dijo. Y así Hermione Granger sacó unas cuantas cosas de su closet y se dispuso a cambiarse.

Draco Malfoy llegó al comedor y no vio en ningún lado a Hermione, únicamente estaba su madre.

-Buenos días señora Granger-dijo Draco

-Buenos días Draco, siéntate

-Sí, gracias señora, y… Gra…digo Hermione-

-A pues se está cambiando, Hermione estaba usando algo inapropiado para hoy, que es el aniversario del club– dijo Helen Granger tomando un sorbo de su café y mirando a Draco. Este llevaba puesto un traje Hugo Boss gris, con una camisa blanca y una corbata rayada en varios tonos de verde; su cabello estaba sin gomina, dejando que algunos cabellos rubios cayeran por su cara, dándole un toque rebelde. Definitivamente este muchacho parece un príncipe pensó la señora Granger

Draco solo sonrió de lado y comenzó a comer.

Hermione se miró en el espejo por última vez y no reconoció a la muchacha que le sonreía en su reflejo. Se puso un vestido strapless color azul turquesa que le llegaba un poco arriba de la rodilla, junto con unas zapatillas de tacón, que hacían juego. Con ayuda de una crema para peinar muggle, en donde antes estaba el cabello enmarañado de la castaña, quedaron unos perfectos y largos rizos. Su maquillaje no estaba muy cargado, simplemente delineo sus ojos, usó un poco de rímel para sus pestañas y puso algo de brillo transparente en sus labios.

Toc, toc, toc

-Adelante-dijo Hermione mientras guardaba algunas cosas en su bolso

Un guapo rubio se asomó en la habitación y no veía en ningún lado a Hermione Granger, únicamente había una hermosa muchacha sentada en la cama, ¿Hermosa muchacha?, pero si esa era la habitación de Granger, esa tenía que ser… -¿Granger?- dijo el muchacho con una cara de asombro, que luego cambio por una de total indiferencia

- ¿Qué quieres Malfoy?- dijo la castaña mirando al rubio en su puerta con una ceja alzada

- Vaya Granger, pero sí parece que te cambiaron en el parque, hasta pareces una chica- dijo Draco arrastrando las palabras

Hermione rodó los ojos –Gracias Malfoy, a que viniste- dijo la castaña poniéndose de pie

-De nada Granger - dijo Draco sonriendo de lado – A molestarte y también a decirte que tú madre y tú padre están abajo esperándote para que vayamos a no sé donde-

- Si ya voy -Hermione tomó su bolso y comenzó a caminar. En el marco de la puerta estaba parado Draco impidiéndole el paso Hermione

-Muévete Malfoy-

-No

-Dije que te muevas- dijo Hermione mirando al Slytherin desafiante

-Dije que no- dijo Draco no una mirada igual de desafiante que la de la chica –las palabras mágicas- dijo con una de sus características sonrisas de lado

- ¡Quítate ya Malfoy!- Hermione se acerco para empujar al rubio, pero este atrapo sus manos en el aire

-No, no, no- dijo él rubio negando con la cabeza -Granger y con esos modales menos

-¡Suéltame!-

-No-

-¿Seguro?- dijo Hermione mirándolo todavía de manera desafiante

-Si

-Bueno, tu lo quisiste- Hermione levantó su pie y encajó la aguja de su tacón en el pie del ojigris

-AHHHHHH!- dijo Draco soltando a la castaña y agarrándose el pie -¡Eres una bestia Granger! ¡Esta me la pagas!

-Sí, claro, como digas- dijo la chica pasando por un lado del rubio – y mejor camina Malfoy que ya es muy tarde- dijo la castaña sin voltear a verlo.

Al llegar al club, Draco Malfoy de verdad se sorprendió. Ese club era muy parecido al mágico al que iban sus padres. La recepción estaba decorada con unos finísimos muebles en tonos café y beige, con unos extraños cuadros no mágicos en las blancas paredes. Toda la gente que entraba, iba vestida como ellos, los hombres con traje y las mujeres con vestidos de coctel.

Llegaron a la terraza junto a la alberca, en donde se realizaría el evento y un mesero los condujo hasta su mesa. Draco se sentó junto a Hermione. Mientras los padres de Hermione se quedaron de pie, saludando alegremente a sus amigos.

-Helen querida como has estado – dijo una mujer, saludando en la mejilla a la señora Granger

-Excelente y tu Rose-

-Muy bien gracias, ¿cómo está tu hija?

-Bien, de hecho ahí está- dijo señalando a una castaña de cabello rizado que miraba distraídamente hacia la alberca –Hija, saluda a Rose

Hermione se puso de pie y saludó a la señora que la miraba junto a su mamá

-¡Dios Santo! Pero si pareces una muñeca, como has cambiado Hermione – dijo la mujer dirigiéndole una sonrisa

-Gracias- dijo Hermione con un leve sonrojo en sus mejillas

- Que va decir mi hijo cuando te vea, de hecho, todos los muchachos están sentados en una mesa por allá, ¿porqué no vas a sentarte con ellos?, tienen tanto sin verte que seguro se van a alegrar

-Muchas gracias de verdad, (en realidad dudo mucho que su hijo se alegre) pero viene conmigo…un amigo, el es…Draco –dijo dándole un codazo al rubio que estaba a su lado para que saludara a la señora.

-Gusto en conocerla, Draco Malfoy- dijo él joven besando la mano de la señora

-Hay pero que muchacho más educado-dijo la señora sonriendo- pues entonces vayan los dos-

-Sí, claro, vamos Draco-

Draco y Hermione se miraron por un segundo hasta que Hermione tomó a Draco por el codo y lo condujo hacia una mesa bastante más alejada de las demás. En el camino ambos iban en un incómodo silencio hasta que cierto rubio decidió romperlo.

-Granger yo no quiero ir a sentarme con tus estúpidos amiguitos muggles

-Pues te aguantas Malfoy, no tienes opción, además te voy a presentar a alguien que seguro te va a caer muy bien

-¿Tú crees?- respondió él rubio sarcásticamente.

Hermione solo rodo los ojos y siguió caminando hasta llegar a la mesa. La ojimiel llegó por atrás de una muchacha y tocó un par de veces su hombro

-¡No puede ser! ¿De verdad eres tú?

-Síí, soy yo

-HERMIONE- chilló una muchacha de ojos verdes que se abalanzaba sobre la castaña

-KASSANDRA- dijo la castaña correspondiendo al abrazo

-Hace tanto que no te veía, estás tan cambiada, ay amiga no sabes cuánto te he extrañado, ¿cuándo llegaste?

-Hace una semana- dijo Hermione sonriendo

-¿Y por qué no me habías llamado?

-Ay de verdad lo siento pero es que me llegó una…visita inesperada y no he tenido tiempo de nada- dijo la castaña mirando al rubio a su lado -Kassandra el es Draco, Draco Kassandra. Draco y yo somos… compañeros de la escuela

-Guau Hermione, pero si tú no pierdes el tiempo en esa escuela. Y dime, ¿todos los muchachos son así de guapos en tú escuela?-pregunto la muchacha mirando al rubio de arriba hacia abajo

Draco mostró una de sus hermosas sonrisas de lado -Gusto en conocerte –y saludó a la chica con un beso en la mejilla

-El gusto es mío- dijo Kassandra coquetamente

Hermione los miró y sonrió. Su amiga no tenía remedio. Coquetearle a Malfoy. Ni que fuera tan guapo. La castaña observó a Draco. Era muy alto y delgado. Con los años y su constante práctica en el quidditch, el chico poseía un cuerpo digno de admirar. Tenía el cabello rubio platinado y unas facciones muy finas. Pero lo mejor de él eran sus ojos grises, eran tan misteriosos, como una barrera de acero impenetrable. ¡Pero qué rayos! En que estas pensando Hermione Granger…Aterriza.

La castaña presentó a Draco con todos los muchachos y ambos se sentaron. Comenzaron a platicar sobre cosas que Draco no conocía, así que después de un rato, el rubio dijo poniéndose de pie –Voy a la barra por algo de tomar

-Está bien- dijo Hermione mirando al rubio marcharse. Le recordaba a algo. O a alguien. Se acordó que hoy no había visto al muggle rubio que la hacía exasperar. Tal vez se había muerto y ya no existía. Así con un halo de esperanza pregunto a su amiga – ¿hoy no vino John?

-Obviamente sí – dijo una odiosa voz a sus espaldas – ¿Pero quien es esta hermosa chica que me busca?- dijo él rubio de ojos verdes mientras agarraba a Hermione de la cintura

-Suéltame tarado- dijo Hermione soltándose bruscamente

-¿Hermione?...no puede ser…pero tú no eras…

-¿Sorprendido? Ya no soy la dientona, ñoña come libros- dijo la chica frunciendo el ceño y poniéndose de pie para mirar frente a frente al muchacho

Él chico cambio su cara de asombro por una de total frialdad – pues a decir verdad, cualquiera cambia con una capa de maquillaje como la que tu traes, además viéndote de frente no cambias mucho- dijo el chico mirándola de arriba abajo –sigues siendo una ñoña

La castaña furiosa, sin darle tiempo de reaccionar, le soltó una cachetada al muchacho.

-Estúpida, como te atreves- dijo él muchacho acercándose peligrosamente a la castaña y agarrándola de los codos –te voy a remojar para ver si sigues siendo tan perfecta como te crees- él muchacho comenzó a arrastrar a Hermione hacia la alberca

-¡Suéltame! ¡Suéltame por favor! A la alberca no- gritaba una llorosa castaña

-Pero si te voy a soltar, en la alberca- él muchacho llegó al borde de la alberca.

Ya esta, me voy a ahogar. ¡Merlín porque nunca aprendí a nadar!- pensó la chica

-Ya suéltala-

Se escuchó una voz masculina que la castaña no esperaba escuchar. Draco Malfoy se acercaba desafiante al muchacho que jalaba a Hermione

-Y tú quien te crees para darme órdenes- dijo John

-Alguien muy superior a ti y te lo advierto, esta es la última vez que te digo que la sueltes- dijo Draco

-Está bien

Y así John soltó a Hermione y esta cayó al agua. Draco rápidamente se quitó el saco y los zapatos y se lanzó a la alberca. Sin dificultad tomó a la chica por la cintura y la ayudó salir.

-Granger estas bien – preguntó el rubio mirando a la castaña

-cof,cof…sí…cof,cof,cof…gracias- dijo Hermione tosiendo y escupiendo agua

Draco se puso de pie y camino directo a un muggle rubio que reía a carcajadas. Enojado Draco agarró al muchacho por el cuello de la camisa –te lo advertí- dijo Malfoy antes de estamparle su puño en la cara al ex sonriente rubio. Al instante su labio comenzó a sangrar. Draco soltó a John y regresó con la castaña.

-Granger estas helada-dijo él rubio poniéndole a Hermione su saco seco.

-Gracias Malfoy- Hermione sin pensarlo abrazó a Draco y comenzó a llorar. Draco correspondió el abrazo en silencio. Pero pronto se escuchó una voz con la que se separaron al instante.

-¡Qué demonios paso aquí! – se escucho la potente voz de un hombre

-Señor Granger, estábamos platicando y en eso llegó John. Hermione y él comenzaron a discutir y John lanzo a Hermione a la alberca-dijo Kassandra poniéndose junto a Hermione

-Hija ¿estás bien? - dijo él señor mirando a su hija empapada

-Si papá, Draco me ayudó a salir

El señor Granger miró a Draco que también estaba empapado y murmuro un – gracias- y luego miro a John -¡Porque lo hiciste, sabías perfectamente que Hermione le tiene pavor al agua!-

-¡John! Quiero que te disculpes ahorita mismo con Hermione-dijo la señora Rose (la mamá de John)

-Lo siento- murmuró el chico sin mirar siquiera a la castaña

-Esto pudo ser muy peligroso –continuó esta vez Helen Granger

-¡Mamá! Ya me quiero ir si-dijo la castaña mirando a su madre

-Si hija vámonos- dijo abrazando a su hija

-Helen de verdad mil disculpas, este niño recibirá un castigo ejemplar, se me cae la cara de vergüenza amiga- dijo la señora Rose

-No te preocupes amiga, lo bueno que esto no paso a mayores. Nos vemos luego

La familia Granger y Draco salieron del club y se fueron directos a casa. Llegando a la casa Draco y Hermione fueron a la cocina y Paty (la muchacha) les sirivió una taza de chocolate caliente. Ambos jóvenes se encontraban en un incómodo silencio, hasta que cierta castaña decidió romperlo.

-Malfoy… gracias- dijo la castaña mirando al rubio

-De nada Granger- Draco levantó la mirada y se encontró con los ¿hermosos? Ojos miel de la castaña- ¿porque te asustó tanto caer a la alberca?

- Cuando era chica me caí en una y no sabía nadar, duré mucho tiempo debajo del agua hasta que alguien me sacó, obviamente no me ahogué, sino no te testaría contando esto verdad, pero estuve muy cerca, y desde entonces le tengo fobia al agua-dijo la castaña bajando la mirada

-Está bien Granger- dijo él rubio tomando a Hermione de la barbilla para que la mirara -mucha gente le tiene miedo a distintas cosas, tú le tienes miedo al agua, no tiene nada de malo

-Gracias Draco- dijo la castaña sonriendo – oye mañana van a venir todos- dijo la castaña cambiando de tema

-¿Todos?- dijo él rubio confundido -¿Quiénes son todos?

-Harry, Ron, Ginny, Parkinson y Zabinni- dijo Hermoine

-Y eso, supuse que nos veríamos, pero no pensé que fuera tan pronto- dijo él rubio

-es que hay algo que no te he dicho- dijo la castaña seria

Hermione se levantó de su silla y subió rápidamente a su habitación, tomó la carta que le habían enviado el día de ayer y se la entregó al rubio. Éste comenzó a leer la carta y la nota con rapidez y poco a poco sus facciones se fueron endureciendo.

-Es mejor que estemos juntos en esto Malfoy- dijo Hermione mirándolo

-Yo… no quería meterlos en esto- dijo él rubio –lo siento

-no te preocupes Malfoy- dijo la castaña

-Ya es tarde, vamos a dormir- dijo él rubio -Buenas noches Granger

Nuevamente, ninguno de los jóvenes que se encontraban en esa casa durmieron.

Y bien, aquí está el siguiente capítulo, como siempre mil gracias por sus reviews que siempre son mi batería para seguir escribiendo, por fin el próximo capítulo veremos a Harry, Ron, Ginny, Blaise y Pansy. Qué pasará cuando estén juntos, ¿podrán soportarse ó se matarán entre sí? Nos vemos la próxima semana. Besitos. Byebye.