Al llegar a mi casa Hermione se mostró sorprendida pues la primera y única vez que fue la casa estaba sucia y aunque yo la había arreglado un poco por ella, la verdad es que todavía quedaban muchas cosas por arreglar, así que en cuanto sus padres le dieron permiso para pasar agosto conmigo, decidí limpiar todo y arreglar los muebles que estuviesen sucios y además arregle una habitación para ella con muebles nuevos, las paredes las deje sin pintar pues quería que ella eligiese el color, al pintar la casa con magia no hace falta quitar los muebles pues la pintura no mancha, en fin, que cuando ella vio el nuevo aspecto de la casa se quedo de piedra y me dijo lo mucho que le había gustado, sobre todo su habitación la cual quiso pintar de blanco con un dibujo de un caballo negro, y le encantó el baño privado que tenía su habitación y que era solamente para ella. Michi, mi elfo doméstico y Dolga, la hermana de Michi y que trabaja en Hogwarts en las cocinas, me ayudaron a limpiar y arreglar todo.

Luego de enseñarle todo le pedí a Michi que hiciese pasta con carne para comer mientras que Hermione guardaba sus cosas en su habitación y yo me encargaba de hacer unas cosas. Al terminar de comer ella me dijo que se encontraba cansada y que quería dormir una pequeña siesta pues le dolía la cabeza.

Mientras que ella dormía yo aproveché para enviarles una nota a los padres de Hermione mediante una lechuza para que supiesen que ella estaba bien, después comencé a leer un viejo libro que hacía tiempo no leía y al llegar a la página 76 me encontré con una todo de Lily Evans que ya no recordaba que guardaba allí, al verla me vinieron de golpe todos los recuerdos de como la conocí, del momento en que dejamos de ser amigos y el de su muerte, el recuerdo más doloroso para mí, y tan metido estaba en mi pasado que no me di cuenta en que momento Hermione se despertó y se puso a mirar por encima de mi hombro, descubriendo así la foto de Lily.

-¿quién es esa padrino?

-es privado Hermione, deberías haberme avisado que ya estabas despierta y no andar de metiche.

-lo siento, te llamé dos veces pero como no me oías me acerqué a ver que te tenía tan entretenido. No volveré a molestarte.

Cuando la veo que se aleja con esa carita triste y los ojos llorosos algo dentro de mí se rompió, nunca me había importado demasiado hacer llorar a mis alumnos o a algún que otro adulto, pero algo tenía esta niña que me rompía el alma verla llorar, así que suspire fuerte y le dije antes de que desapareciese de mi vista.

-se llama Lily Evans, y el la única mujer a la que he amado en mi vida.

Hermione se acercó a mi, aunque todavía cautelosa y al ver que yo le hacía un gesto para que se sentase en el sofá, ella tomo un cojín y se sentó en el suelo, con las rodillas en posición de loto, los brazos en las rodillas y sus manos debajo de su mentón, dándome a entender que tenía toda su atención, así que proseguí.

-la conocí en el mismo parque en el que os salvé a tus padres y a ti, y nos hicimos inseparables, ella no sabía que era una bruja hasta que yo se lo dije. Yo fui quien le habló de Hogwarts y de la magia por primera vez. Al cumplir los once años ambos ingresamos en el colegio y fuimos hasta allí en el tren, sentándonos en el mismo compartimento. Al principio todo iba bien, éramos muy buenos amigos y estábamos siempre juntos, pero había cuatro chicos a los que llamaban los merodeadores que desde un primer momento me tomaron manía y se metían conmigo siempre, me gastaban bromas muy pesadas, uno de ellos, el peor de todos, se llamaba James Potter y el muy imbécil se fijo en mi Lily, y aunque al principio no le hacía caso, un día empezó a fijarse en él pesé a las bromas que me gastaba siempre. Entonces fue cuando empecé a entablar amistad con unos chicos de mi casa que tenían muy mala fama pues eran seguidores de un hombre que practicaba las artes oscuras, ya te hablé de ellas alguna vez. El caso es que ellos tenían dinero y poder y pensé que si yo también los tenía que entonces Lily se olvidaría de James y se fijaría en mi, ya que el también tenía mucho dinero y una alta posición en el mundo mágico, aunque no pertenecía a los mortífagos, el caso es que un día ellos me dejaron colgando boca abajo con un hechizo y me bajaron el pantalón, Lily intentó defenderme pero yo, en un momento de frustración y vergüenza, le dije que no necesitaba su ayuda y la llamé sangre sucia, el peor de los insultos para una bruja hija de muggles, y en ese momento la perdí para siempre, por mucho que le pedí perdón ella no quiso oírme y al final empezó a salir con James y cuando se graduaron se casaron.

Hermione me miraba fijamente, con los ojos llenos de lágrimas, se levantó, se sentó en mis rodillas y me abrazó, yo al principio me quedé estático pero terminé por corresponder al abrazo, luego de unos minutos se levantó sentándose en el sofá y lo que dijo me sorprendió.

-Ella no era tu amiga padrino, porque si lo fuese te habría perdonado, tal vez no ese mismo día, pero si al siguiente, al ver que realmente estabas arrepentido.

-las cosas son más complicadas de lo que piensas Hermione, yo me porté mal.

-no, vosotros los adultos las complicáis más de lo que realmente es. Tu le diste tu amistad y a la primera oportunidad te envió al diablo, ella es la que tendría que disculparse.

-No vas a pensar lo mismo cuando te cuente el resto, quizás y hasta me odies.

Me levanté un momento para ir a la cocina a por una copa de whisky de fuego y a ella le llevé un refresco de naranja, su favorito. Me dio las gracias y me pidió que continuase, entonces se levantó del sofá y volvió a sentarse en el suelo, en la misma posición de antes y yo continué con mi historia. Le conté de la boda de Lily y James, que yo había ido a escondidas porque, en mi masoquismo, necesitaba saber si realmente ella le daría el sí, y lo hizo, claro, fui un iluso al pensar que a lo mejor en el último momento ella pensaba en mi y le decía que no, naturalmente eso no ocurrió, así que salí de allí llorando y prometiéndome a mi mismo que no volvería a llorar nunca más por nadie, y menos por Lily. Ese día no sabía lo equivocado que estaba.

Le hablé también de la profecía y de que yo se la había contado a Lord Voldemort sin saber que estaba firmando la sentencia de muerte de Lily. También le conté del momento en la que la encontré muerta y de como había vuelto a llorar abrazado a su cuerpo sin vida y mi promesa a Albus de que sería su espía para que la muerte de Lily no fuese en vano, y le prometí cuidar de su hijo Harry hasta las últimas consecuencias, con tal de que el niño viva.

-entonces, ¿solo le pediste a Voldemort por la vida de Lily?

-sí

-¿te dio igual que su marido muriera? y Harry, te daba igual que siguiese vivo?

-sí, Hermione, solamente me importaba Lily, y sigue siendo así. Ella es la única persona importante para mí.

Hermione agachó la cabeza con los ojos tristes, después de unos segundos ella levanto la cabeza y mirándome a los ojos me dijo que no me creía, que si en verdad solo me importase ella yo no los habría salvado a sus padres y a ella.

-iba a pasar de largo Hermione, si no hubiese sentido tu magia os hubiese dejado a vuestra suerte.

-entonces, ¿yo no significo nada para ti? me dijiste que me querías, que en eso no me habías mentido, pero resulta que sí me mentiste, no me quieres.

Se levantó dispuesta a irse, pero no la deje.

-no te mentí Hermione, te quiero, si no fuese así no te hubiese cuidado estos años ni te estaría enseñando las cosas que sé para que estés preparada para lo que pueda suceder, y desde luego no te estaría contando todo esto Hermione, eres la única persona a parte de Albus que sabe todo de mí.

-pero tu acabas de decir...

-sé lo que dije Hermione, yo me refería a que era la única mujer especial para mí, me refiero en lo que al amor se refiere pues jamás he amado a otra mujer, pero tus padres y tu, sobre todo tu, os habéis convertido en mi familia. Tal vez empieces a odiarme por lo que te acabo de contar pero

-siempre me dices lo mismo Severus y no te das cuenta de que no puedo odiarte.

-hice muchas cosas terribles como mortífago Hermione y cuando el Lord vuelva voy a tener que volver a hacerlo para que el se crea que sigo de su bando y así junto a Dumbledore, la orden y Harry, poder vencerlo desde dentro. Tal vez ahora no me odies, pero tal vez algún día llegues a hacerlo.

-no lo creo. Tu me cuidas y proteges y sé que eres un hombre bueno.

-eres un amor Hermione. Por Merlín que hora es, cenemos y vamos a dormir, mañana nos espera un gran día, vamos ir a comprar algunas de las cosas que vas a necesitar para Hogwarts.

-Pero yo no tengo dinero, no nos habías dicho nada de comprar.

-No te dije nada porque quiero comprarte yo todo, además voy a abrirte una cuenta en Gringots para que puedas disponer de dinero cuando te haga falta.

-no puedo aceptarlo, papá y mamá me matarán.

-No te preocupes por ellos, ya me encargaré de informarlos mediante Albus cuando el te deje a final de agosto con tus padres para que los veas y te puedas despedir de ellos. Luego Albus te llevará a Hogwarts.

-¿entonces, no vas a llevarme tu al colegio?

-No pequeña, ya te dije que nadie puede saber que nos conocemos, no quiero ponerte en peligro y menos que te odien por mi culpa. Pero dejemos esta conversación para más adelante, ahora ve a cotillear por la casa mientras Michi prepara la cena.

Ella se dirigió a la biblioteca y yo llamé a Michi, luego de darle las instrucciones también me fui a la biblioteca y me senté al lado de mi pequeña.

-Hermione, gracias por tus palabras de antes.

-No tiene importancia. Padrino ¿sigues enamorado de Lily?

-Sí, no, no lo sé la verdad, me hiciste pensar y tal vez tengas razón en que ella no era mi amiga, creo que tu me hubieses perdonado.

-sin dudarlo ni un minuto y yo jamás me hubiese fijado en el imbécil del Potter ese, seguro que tu eres más guapo.

-Dudo mucho que haya alguna mujer en el mundo que crea eso de verdad, no soy precisamente un adonis.

-No sé quien es ese adonis la verdad, pero si hay una mujer que piensa que eres guapo, dos en realidad.

-¿Sí? y quiénes según tu.

-mi madre y yo. Ella le dijo una vez a papá que no entendía como un hombre tan atractivo como tu podía seguir soltero con 31 años y yo pienso igual

-Tu madre me ve con buenos ojos por lo que hice por ustedes, y en cuanto a ti, pequeña, aún eres una niña, dudo mucho que sepas aún si un hombre es guapo o feo, eres demasiado joven para andar pensando en eso, por Merlín, hasta hace poco aún jugabas con muñecas.

-Es verdad, soy joven para pensar en eso, y de echo, no lo hago porque para mi hay cosas más importantes, y tienes razón, hasta hace poco yo aún jugaba con muñecas y lo sigo haciendo aunque no tanto, pero una cosa te digo, soy una niña, pero no soy tonta, ni ciega, y puedo darme cuenta de si una persona, hombre o mujer es guapo o no, pero perdón por darte mi opinión, está claro que ni me la habías pedido ni te importa demasiado. Voy a ayudar a Michi en la cocina.

-pero Hermione, yo no quería, HERMIONE!

Pero nada, ni siquiera se giro para verme cuando la llamé, simplemente abrió la puerta para luego cerrarla de un golpe detrás de ella. Que carácter. Seguí leyendo un rato hasta que mi elfo me llamo para cenar, entonces me levante y me dirigí rápidamente a la cocina, Hermione estaba sentada a la mesa muy seria y con los ojos llorosos. Antes de sentarme me agaché a su altura y le hablé.

-Gracias Hermione, por pensar que soy guapo, te aseguro que tu opinión me importa. Por favor, no estes más enfadada conmigo, no me gusta.

Ella me mira, sonríe y me da un beso en la mejilla, cenamos sin parar de hablar y luego la mande a acostarse porque el día siguiente iba a ser largo y cansado.